Revolución en Perú

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Revolución en Perú

Mensaje por SS-18 el Lun Jun 11, 2012 5:33 pm

Abro este hilo para dejar claro lo que paso y no paso en la Revolución en Perú y aclarar la posición para los que somos desconocedores de la situación politica del pais.

Aqui hablaremos de operaciónes, sucesos, batallas y como transcurrio la lucha armada entre los diferentes protagonista.

Dejo un estracto de la wikipedia como introducción, que sabemos todos que es una fuente un tanto dudosa, pero por lo menos sirve de introducción y puede fomentar el debate:



Comienzo de hostilidades
Artículo principal: Sendero Luminoso.
En 1980 el gobierno militar peruano convocaba a elecciones por primera vez luego de un periodo de doce años. En este contexto, Sendero Luminoso era uno de los pocos grupos políticos de izquierda que declinan tomar parte de este proceso electoral, optando en su lugar por iniciar una guerra de guerrillas maoísta en las alturas de la provincia de Ayacucho. El 17 de mayo de 1980, en la víspera de los comicios, quemaron ánforas electorales en el pueblo de Chuschi, en Ayacucho. Aquel fue el primer "acto de guerra" de Sendero Luminoso. No obstante, los perpetradores fueron rápidamente aprehendidos, se llevaron papeletas de votación adicionales para reemplazar las quemadas, las elecciones procedieron sin mayores incidentes y el acto recibió poca atención en la prensa peruana.3
Sendero Luminoso optó por pelear su guerra en el estilo enseñado por Mao Zedong. Abrirían "zonas de guerrilla" en las cuales sus guerrillas puedan operar, echar fuera de estas zonas a las fuerzas estatales para crear "zonas liberadas", luego usar estas zonas como apoyo a las nuevas zonas de guerrilla hasta que el país entero se convirtiera en una gran "zona liberada". Sendero Luminoso también se adhirió a la directiva de Mao según la cual la guerra de guerrilla debía ser peleada fundamentalmente en el campo y gradualmente asfixiar a las ciudades. El 3 de diciembre de 1982, Sendero Luminoso formó oficialmente el "Ejército guerrillero Popular", su brazo armado.
[editar]Respuesta estatal
Gradualmente, Sendero Luminoso hacía más y más violentos ataques a la Policía Nacional del Perú y el gobierno en Lima sintiendo la creciente crisis en los Andes. En 1982, Fernando Belaúnde Terry declaró el estado de emergencia y ordenó que las Fuerzas Armadas Peruanas lucharan contra Sendero Luminoso. Los derechos constitucionales fueron suspendidos por 60 días en las provincias de Huamanga, Huanta, Cangallo, La Mar y Víctor Fajardo. Más tarde, las Fuerzas Armadas crearían la zona de emergencia de Ayacucho, en la cual el poder militar era superior al civil y muchos derechos constitucionales fueron suspendidos.
Los militares cometieron varias violaciones a los derechos humanos en el área donde tuvieron control político, incluida la famosa masacre de Accomarca, durante el primer gobierno de Alan García cuando fueron asesinados agricultores indígenas por las Fuerzas Armadas.4 Un batallón de la policía contraterrorista entrenado en los Estados Unidos, conocido como los "Sinchis", fue particularmente conocido por sus violaciones a los derechos humanos. No obstante, las mayores violaciones y asesinatos fueron causados por los terroristas (57% por Sendero Luminoso y el MRTA).5
[editar]Escalamiento del conflicto
La reacción de Sendero Luminoso a la intervención de militares del gobierno peruano en la guerra no fue dar pasos atrás, sino aumentar a su máxima expresión el nivel de violencia en el campo. Sendero Luminoso atacó por el método chino de la sorpresa y la emboscada a la policía, militares y civiles que consideraba "enemigos de clase", a menudo utilizando métodos particularmente sangrientos para matar a sus víctimas. Estas matanzas, junto con la falta de respeto de Sendero Luminoso a la cultura andina tradicional de los campesinos que reclamaba representar, alejó a mucha gente de la sierra de Sendero Luminoso.
Frente a una población organizada en autodefensa, la guerra de guerrillas de Sendero Luminoso comenzó a tambalearse. En algunas áreas, los campesinos formaron patrullas anti-Sendero Luminoso, llamadas rondas campesinas. Generalmente, estaban pobremente equipadas, a pesar de las donaciones de armas por parte de las Fuerzas Armadas; sin embargo, las guerrillas de Sendero Luminoso eran atacadas militarmente por las rondas. El primer ataque reportado de ese tipo ocurrió en enero de 1983 cerca de Huanta, cuando unas rondas mataron a 13 senderistas; en febrero del mismo año en Sacsamarca las rondas mataron a los comandantes de Sendero Luminoso de esa área. En marzo de 1983, las rondas mataron brutalmente a Olegario Curitumay, uno de los comandantes del pueblo de Lucanamarca. Lo llevaron a la plaza del pueblo, lo apedrearon, lo acuchillaron, le echaron fuego y finalmente le dispararon.6 Como respuesta, en abril, Sendero Luminoso entró en la provincia de Huancasancos y en los pueblos de Yanaccollpa, Ataccara, Llacchua, Muylacruz y Lucanamarca, donde mataron a 69 personas, mucho de los cuales eran niñas y niños, incluyendo uno que tenía solo seis meses de edad.6 También asesinaron a varias mujeres, algunas de las cuales estaban embarazadas.6 Muchos murieron por tajos de machete y a algunos les dispararon a corto alcance en la cabeza.6 Esta fue la primera masacre realizada por Sendero Luminoso a la comunidad campesina. Siguieron otros incidentes, tal como el ocurrido en Hauyllo, en el distrito de Tambo, provincia La Mar, departamento de Ayacucho. En esa comunidad, Sendero Luminoso mató a 47 campesinos, incluyendo 14 niñas y niños en edades de cuatro a quince.7
A esta masacre sucedieron otras, como la ocurrida en Marcas el 29 de agosto de 1985.8 9
Sendero Luminoso, al igual que el gobierno, cubría sus rangos por medio de la conscripción, Asimismo, Sendero Luminoso secuestraba niños y los obligaba a trabajar como niños soldados en su guerra.


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Ningún hombre puede concluir una opinión sobre otro hombre, lo único aceptable es corregirlo.
Marx: “Nuestra tarea es la crítica despiadada, y mucho más contra aparentes amigos que contra enemigos abiertos“.
SE BUSCAN TEMAS IGUALES O PARECIDOS y SOLO EN EL CASO de NO existir, se abre un hilo nuevo . El desorden es motivo de sanción.
No ABRIR HILOS HASTA LEERSE ESTO:::
http://www.forocomunista.com/t20128-aviso-a-la-comunidad-leer-antes-de-abrir-post-importante#245530
Obligatorio leerse las reglas del foro
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por SS-18 el Lun Jun 11, 2012 5:35 pm

El grupo comunista Sendero Luminoso fue fundado a finales de los años sesenta por el entonces profesor de filosofía Abimael Guzmán (referido por sus seguidores con el seudónimo de Presidente Gonzalo), cuyas enseñanzas crearon los fundamentos para la doctrina maoísta de sus militantes. Fue una organización que se separó del Partido Comunista del Perú - Bandera Roja, que, a su vez, se separó del original Partido Comunista Peruano y que es una derivación del Partido Socialista del Perú fundado por José Carlos Mariátegui en 1928.
Sendero Luminoso primero estableció una base en la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga, donde Guzmán enseñaba filosofía. La universidad había sido recientemente reabierta luego de haber estado cerrada casi cincuenta años, y muchos de los nuevos estudiantes adoptaron la ideología radical de Sendero Luminoso. Entre 1973 y 1975, Sendero Luminoso obtuvo el control de los consejos estudiantiles de las universidades del Centro en Huancayo y La Cantuta, y desarrolló una presencia significativa en la Universidad Nacional de Ingeniería y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ambas en Lima. Algún tiempo después perdió varias elecciones estudiantiles en las universidades, incluyendo la de San Cristóbal de Huamanga, y Guzmán decidió abandonar las universidades para reconsolidar el partido.
A inicios de 1980, Sendero Luminoso tuvo una serie de encuentros clandestinos en Ayacucho, estos encuentros fueron conocidos como el Segundo Plenario del Comité Central. Se formó un Directorio Revolucionario que tenía naturaleza política y militar, y se ordenó a las milicias a trasladarse a áreas estratégicas en las provincias para iniciar la lucha armada. El grupo también tuvo su Primera Escuela Militar, donde los militantes fueron instruidos en tácticas militares y uso de armas. También se llevó a cabo la «crítica y autocrítica», una práctica leninista cuya finalidad era evitar repetir errores y purgar malos hábitos de trabajo. Durante la Primera Escuela Militar, los miembros del Comité Central cayeron bajo una gran crítica. Guzmán se libró de aquella crítica y debido a ello emergió en la Primera Escuela Militar como el líder visible e incuestionado de Sendero Luminoso.


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Re: Revolución en Perú

Mensaje por kantaria el Mar Jun 12, 2012 3:30 am

Documento previo al inicio de la Guerra Popular

Antes que nada, recordar que el nombre de "Sendero Luminoso" fue un calificativo dado por la policía y la prensa al Partido Comunista del Perú, así que lo más decente sería no utilizar ese calificativo en este hilo.

COMENZAMOS A DERRUMBAR LOS MUROS Y A DESPLEGAR LA AURORA

I. LAS MASAS CLAMAN ORGANIZAR LA REBELION

Desde los viejos tiempos las masas viven sujetas a explotación y opresión y siempre se han rebelado, es una larga e inagotable historia. La lucha de clases es una constante, no puede ser suprimida. Desde siempre, desde que combaten, las masas han clamado por organizar la rebelión, su armamento, su levantamiento, que se les dirija, que se les conduzca. Siempre ha sido así y seguirá siendo y después que haya otro mundo seguirá siendo, sólo que de otra manera.

Existe miseria y está junto a fabulosa riqueza, hasta los utópicos lo sabían que ambas andan juntas: ingente y desafiadora riqueza junto a denunciadora y clamante pobreza. Y es así porque la explotación existe. La explotación está uncida a la opresión y ésta también existe, asesina a las masas, las consume por el hambre, las aherroja, las degüella, pero las masas no son corderos, están formadas por hombres agrupados en clases que se organizan, generan sus partidos y éstos sus dirigentes.

Los dirigentes deben escuchar el más leve rumor de la masa, escuchar sus vaivenes, otear en el futuro a lo lejos y poner firme pie en el piso para registrar el más leve estremecimiento de la masa. Dirigente que no hace eso no es tal.

Nosotros somos comunistas, Marx nos enseñaba que los revolucionarios tienen por obligación profesional organizar la miseria para derrumbar el viejo orden y nuestra obligación es hacerlo científicamente, conocedores de la ley de la lucha de clases y sabedores de la meta hacia la cual marcha la clase y el pueblo. Esa es nuestra obligación, para eso hemos venido, para organizar el clamor de la masa, para movilizarla, para armarla, para eso hemos venido. Porque así el poder desorganizado de la masa exprese su fuerza, su poder invencible y se convierta en masa creadora de nuevos órdenes, así socava los más fuertes muros y los derrumba estrepitosamente.

Nosotros no podemos llamarnos comunistas si no actuamos así, no puede haber entre nosotros dirigentes sordos al clamor de la masa, ciegos ante su fuerza, duros e indiferentes. Eso es inaceptable.

Sin embargo qué hemos visto? Dirigentes sordos, ciegos, duros e indiferentes; es que están perdiendo su condición de comunistas? A los comunistas debe temblarles el alma como les tiemble a las masas, alegrarles lo que les alegra, dolerles lo que les duele, enardecerles lo que les enardece, levantarles lo que les levanta. Si no la condición de militante deviene membrete, marchamo, sello, etiqueta.

No puede haber comunistas menos dirigentes que osen desconfiar de la masa, eso es desconfiar de la única fuerza de la historia. Las "razones" pueden ser muy elaboradas pero será vacuidad, vacío inaceptable. El Partido no puede seguir permitiendo que militantes nieguen a la masa y menos dirigentes. No puede ser. No podemos permitir que mientras los burgueses ven la ola huelguística y al campesinado que comienza otra vez a encabritarse, los comunistas nieguen lo que sus ojos ven, lo que sus manos hacen. No puede ser que los comunistas nieguen a la masa, no tiene sentido, no lo podemos permitir.

Cada vez más debemos ser avizores, ver a lo lejos, tener fino oído para escucharlos, vista penetrante, talento agudo y penetrante para descubrir la transformación de la masa. Sin eso no podemos cumplir nuestra misión. Seguiremos el camino del viejo oportunismo? Tendremos el corazón duro de la reacción? De esos camaradas que actúan así qué podemos esperar mañana?, negros y siniestros cabalgantes sobre las masas. Nunca más permitiremos que tal cosa comience a suceder mucho menos en dirigentes.

Hay un realidad poderosa en este país nuestro, es la masa, tiene grandiosa historia, ignorada, pero cada vez que se ha puesto en pie la tierra ha temblado y cada vez que la masa campesina se ha levantado las bases se han remecido, la reacción se ha puesto en mil apuros, sólo con sangre y fuego han aplacado con sus sacristanes oportunistas que desvían, entorpecen; sólo los han aplacado, pero contenerlos jamás. Antes la tierra se clisa que las masas dejen de ser lo que son.

Engels nos enseñó: dos poderes hay sobre la tierra, la fuerza armada de la reacción y la masa desorganizada. Si ese poder lo organizamos, lo que es potencia deviene en acto, lo que es posibilidad en realidad, lo que es ley y necesidad deviene hecho contundente que barre todo lo que se cree firme. Nada hay sólido, todo es castillo de naipes, sino se sustenta en la masa y cuando esa masa habla todo se estremece, el orden comienza a temblar, las altas cumbres se agachan, las estrellas tienen otro rumbo, porque las masas hacen y pueden todo.

Si esa convicción comienza a fallar en nosotros, el alma de los comunistas comienza a caerse en pedazos. Hay que tener vigilancia y que sea inmensa advertencia lo que hemos vivido en esta Sesión Plenaria: nunca más debe pasar. Ay del Partido si tiene mandos sordos a la masa!, si así se da derrumbémoslos y destruyamos el armatoste burocrático pues no será Partido, será un monstruo. Qué nos decía el Presidente Mao?: los ateos sólo tenemos una divinidad, las masas; a esos dioses invocamos para que nos escuchen y cuando eso se produzca se acabó la explotación. Forjemos a los militantes en estos criterios, hoy más que nunca y mañana más aún.

Las masas claman organizar la rebelión. Por tanto el Partido, sus dirigentes, cuadros y militantes tienen una obligación, hoy perentoria, un destino: organizar el poder desorganizado de la masa y sólo se hace con armas en la mano. Hay que armar a la masa, poco a poco, parte por parte, hasta el armamento general del pueblo y cuando eso llegue no habrá explotación sobre la tierra.

II. QUE LAS ACCIONES HABLEN

La II Sesión Plenaria del Comité Central tiene ya un timbre de gloria, un timbre que la caracteriza, acordó: Desarrollar la militarización del Partido a través de acciones.

Nos ha costado a los comunistas violenta lucha establecer una nueva bandera: Iniciar la lucha armada. Todos somos testigos, en medio de una fragorosa contienda de líneas se acordó la concreción desarrollada de nuestra línea: ILA.

Hemos dado pasos firmes pero seguros, pues seguros estamos de a dónde vamos y de lo que queremos. Recordemos a Lenin: Venceremos porque sabemos lo que queremos.

Es bueno pararnos unos minutos y preguntarnos: Cómo hemos llegado a esta gran definición? a Desarrollar la militarización del Partido a través de acciones? Ha sido también en intensa lucha: tal vez no ha tenido la estridencia de otras, pero es más profunda, más densa y tiene muy larga perspectiva.

Dos posiciones claramente han contendido: Quiénes, siguiendo aquello que desde el VI Pleno venimos inculcando: convertir el verbo en acción, hoy asumimos convertir el verbo en acciones armadas. Decisiva concreción, trascendental desarrollo. Lo que hemos acordado es desarrollar acciones militares, de eso hablamos, eso late en nuestra mente, palpita en nuestro corazón, bulle en nuestro cerebro y se agita en nuestra voluntad cuando hablamos de acciones.

Unos hemos bregado porque se acuerde pasar al lenguaje de las acciones militares y otros con pertinacia se han opuesto con argucias, maniobras y hasta arterías. Pero se ha impuesto, está definido porque nuestra patria pide definiciones, porque nuestro pueblo pide decisión; el pueblo clama y nosotros respondemos a ese clamor, a esa exigencia, sentimos lo que sienten y queremos lo que quieren, quieren que sus manos hablen el lenguaje preciso y contundente de los hechos armados. Sí! Desarrollar acciones siempre son los hechos de las masas, del pueblo: Cuando abre el surco es la acción que habla; cuando el yunque forja es la acción que habla; cuando los hombres investigan, sacan leyes, es la acción que habla; cuando manos armadas se alzan, es el pueblo que combate. Primero es el hecho y luego la idea, y esa idea te lleva a acción más alta cada vez. Somos reflejos certeros y justos de nuestra realidad. Hemos predicado, llamado a las armas, a la lucha armada. Nuestra voz no ha caído en el desierto, la semilla cayó en buen surco, comienza a germinar. Las voces que lanzamos son ecos poderosos, crecientes, voces que atronarán nuestra tierra. Aquellos a quienes dijimos ponerse en pie, levantarse en armas, sembrando en su voluntad, responden: estamos prestos, guíennos, organícennos, actuemos!; y cada vez nos requerirán más. O nosotros cumplimos lo que prometimos o seremos hazmerreír, fementidos, traidores. Y eso no somos nosotros.

Si hemos sembrado, si hemos predicado, si hemos organizado y todo da frutos y comienza a marchar, nuestra obligación es ponernos a la cabeza. Que las acciones armadas confirmen nuestra prédica, que nuestra sangre se junte con la sangre de los que tienen que verterla; no tenemos derecho a que esa sangre tirite sola, que su frío se acune con la tibieza de la nuestra. O no somos lo que somos.

En forma casi insensible devenimos comunistas y es como un largo camino, es como el andar, mover un pie te exige mover el otro y otro y si te cansas no es para quedarte sino para tener suave y calmo descanso y seguir ascendiendo. Mañana la materia nos recogerá en su bélica paz, allí es donde podremos descansar definitivamente.

Para eso nos han formado como comunistas; para eso vivieron Marx, Lenin, Mao para enseñar a los demás, para enseñar cómo cumplir, para eso, para convocar a los demás, organizarlos, levantarlos; para eso la clase los generó.

Y qué hemos visto aquí?, cc. dirigentes que se oponen a que el Partido dé el paso decisivo de su historia. En nombre de qué?, de supuesta "falta de condiciones"? Y en su voz temblorosa quién hablaba? Eran las negras fauces de la opresión y explotación, las negras fauces llenas de baba y sangre. No olvidar que la reacción necesita verter sangre a raudales para aplacar al pueblo, es su sueño de fuego y hierro, pero ese siniestro sueño es la más clara prueba de que está carcomido.

Y cuando cc. y dirigentes quieren robarnos el alma, la mente, podemos permitirlo? No. Sus "argumentos" quedan humo, sus "consideraciones" hilachas, sus "firmezas" pergaminos pudriéndose al sol.

Nunca más en nuestro Partido debemos escuchar esas siniestras voces en comunistas y menos en dirigentes. Y a quienes osen levantarse aplastémoslos como merecen, destruyámoslos. Hoy esto es mucho más urgente; aquello es menos permisible hoy porque es minar, socavar la esperanza de la masa, la obra de quinquenios y precisamente cuándo?, cuando la masa comienza a concretar en la realidad. En este momento pacifistas vergonzantes.

Muchas lecciones nos dejan las reuniones a todos, para unos debe ser atronadora advertencia, contundente llamado de atención. Nunca más. Nosotros tenemos clara y definida orientación: que las acciones hablen. Acciones para Desarrollar la militarización del Partido a través de acciones. Convertirlo en realidad es perentorio, urgente, es una voz de orden, lo demanda la clase, lo demanda la historia, el pueblo. No podemos obrar de otra manera. Es una necesidad. Lo que hemos hecho antes nos ha traído hasta aquí. El camino está definido, las acciones establecidas: cumplirlo. No tenemos otro derecho.

Esa es nuestra voz de orden: que las acciones hablen.

III. COMENCEMOS EL DERRUMBE DE LOS MUROS

Ya hemos acordado Desarrollar la militarización del Partido a través de acciones, qué deriva de ésto?, que comencemos el derrumbe de los muros. Es presente, de una vez.

Hay quienes se han opuesto, han resistido y hasta quien fugó cobardemente, desertando por segunda vez, y ha sido defendido. Va a comenzar a ser uso de nuestro Partido la defensa de la traición y la cobardía? Piensen quienes eso han hecho. Recuerden "Prometeo", las Oceánides y Hermes: pídenos todo menos la cobardía y la traición. Dos mil quinientos años atrás, y comunistas en el siglo XX, en un Partido Comunista que brega por iniciar la lucha armada, debatiendo, Desarrollar a través de acciones bélicas, escuchamos a dirigentes que alaban, enarbolan, sostienen, amamantan, protegen la traición. Va a comenzar a ser uso entre nosotros? No. Desarraiguemos las hierbas venenosas, eso es veneno puro, cáncer a los huesos, nos corroería; no lo podemos permitir, es putricción y siniestra pus, no lo podemos permitir, menos ahora; y hasta el fin han estado sosteniendo tal cosa. Desterremos esas siniestras víboras, esas nocivas víboras, no podemos permitir ni cobardía ni traición, son áspides.

No podemos amamantar eso, imposible. Y entre nosotros se expresa y en dirigentes, inaceptable, condenable, marcarlo a fuego. Comencemos a quemar, a desarraigar esa pus, ese veneno, quemarlo es urgente. Existe y eso no es bueno, es dañino, es una muerte lenta que nos podría consumir. Tenemos que forjarnos en otro temple, en otro espíritu. Los que están en esa situación son los primeros que tienen que marcar a fuego, desarraigar, reventar los chupos. De otra manera la ponzoña sería general. Venenos, purulencias hay que destruirlas; el cuerpo está sano, si no las destruimos se irá el vigor.

Urgente y perentorio acabar con eso. No dejemos rastro, para eso debe servir la depuración, deslindar en los hechos. Quienes en eso han incurrido deben ser los primeros, será la muestra de su avance. Para derrumbar los muros debemos barrer escombros y aniquilar venenos. Para que comience el derrumbe de los muros necesitamos fortalecernos y fortalecer es barrer esa podre del derechismo en general. Podemos por tanto debemos, y tómese como seria obligación y una exigencia de altísima vigilancia. Preservar la izquierda; y, quienes tienen dificultades avanzarán, que eso sea muestra de su acción, que eso rubrique su promesa.

Vamos a ir a las bases a transmitir, a enarbolar acciones. El haber establecido librar una lucha contra una derecha descabezada es magnífico, es un gran avance. Pues bien, nosotros mismos y los que tienen problemas deben dar muestra allí de su corrección, de su definición, de su seguro enrumbarse en la izquierda, tener vigilancia. Es factible, necesario, por tanto, hacerlo. Eso es indispensable, así avanzamos, nos fortalecemos y el hierro cuajará en nosotros.

Nadie se llame a impotencia porque tiene problemas. La potencia vendrá de la acción. Acción es derrumbe de los muros. Hagamos acciones militares. Fogueémonos en ella. De novatos que somos devendremos experimentados.

Así al aplicar Desarrollar la militarización del Partido a través de acciones, los muros serán profundamente socavados y su derrumbe es cosa que comienza. Clave en esto: los grupos armados, los grupos armados sin armas. Que tus manos desarmadas arrebaten las armas de quienes las tienen aplicando la astucia y guiadas por ideas claras.

Está bien. Vamos a generalizar los grupos; vamos a actuar en boicot, cosechas, invasiones, sabotajes, terrorismo y principalmente en acciones guerrilleras. Ese es nuestro destino, nuestra necesidad. Todos hemos firmado: que florezca la violencia concretada en ILA, llevémosla adelante mediante grupos armados; comenzar por los grupos sin armas, de esas ardientes semillas brotarán ardientes girasoles. Tienen un sol que los alumbra: el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung, tienen una tierra feraz que las fortalece: la lucha de clases de las masas en creciente ascensional. Qué nos falta? Que broten y florezcan los grupos armados sin armas!, de esas humildes florecillas y semillas han de salir monumentos de la clase que derribarán los muros. Así la aurora aposentará en nuestra patria.

Clave: los grupos; vital: nuestra decisión; base: la masa.

Que florezcan los grupos armados sin armas! Esa es la voz de orden hoy.

IV. ENARBOLAR EL OPTIMISMO Y DESBORDAR EL ENTUSIASMO

Somos comunistas, de temple distinto, de material especial; somos comunistas dispuestos a todo y sabemos lo que tenemos que enfrentar. Lo hemos enfrentado ya, lo enfrentaremos mañana.

El mañana, hijo del presente, será más duro pero estaremos templados por el pasado y nos forjamos hoy. Templemos nuestras almas en la revolución, son las únicas llamas capaces de forjarnos.

Necesitamos un alto optimismo y hay una razón de tenerla: somos conductores de los hacedores del mañana, somos guías, estado mayor del invencible triunfo de la clase, por eso somos optimistas.

Tenemos entusiasmo porque nos nutrimos de la ideología de la clase: marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung. Vivimos la vida de la clase, participamos de su heroica gesta, la sangre de nuestro pueblo nos enardece y bulle en nosotros.

Somos sangre poderosa y palpitante; tomemos ese hierro y acero indoblegable que es la clase y agreguémosle la luz inmarcesible del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung. Entusiasmo es participar de la fuerza de los dioses, por eso rebosamos entusiasmo, pues participamos de las divinidades del mundo actual: la masa, la clase, el marxismo, la revolución. Por eso tenemos inagotable entusiasmo; por eso somos fuertes, optimistas, vigorosos del alma y desbordamos entusiasmo.

Y qué hemos visto nosotros acá? dirigentes, militantes huérfanos de optimismo, carentes de ebullición entusiasta, almas apagadas, voluntades caedizas, pasiones fugaces. Inaceptable. Bien sabemos su raíz: lo que los sustenta no es el marxismo, la clase ni la masa, es el corrosivo individualismo; es la podre reaccionaria que los tiene atemorizados, es el amoldamiento a las cloacas del orden viejo, es expresión del mundo que muere, son gases letales del pantano de la reacción; por eso sus espíritus se quiebran, les tiembla el corazón, les abandona el pensamiento, sus nervios se destruyen, se turba su acción.

Esto hay que desarraigarlo; no puede anidar más entre nosotros. Inaceptable, inadmisible; quemarlo, volarlo. Esto menos puede darse en el Partido y menos aún pretender predominar. Y qué hemos visto en un momento?: dirigentes con esas posiciones y actitudes. Monstruoso. Nunca más debe darse. Y hoy precisamente cuando necesitamos enarbolar el optimismo y desbordar el entusiasmo, hoy?; si eso es siempre inaceptable, ahora es corrosión, pura gangrena y menos que nunca debe darse, hoy es mucho más inaceptable.

Si los camaradas no desarraigan estos males, qué cuadros van a formar, qué militantes van a formar? Aplicar: una compañía es como su mando. Mando sin optimismo, compañía sin optimismo; mando pusilánime, compañía pusilánime, derrotada y quebrada antes de empeñar la batalla.

Necesitamos enarbolar el optimismo y desbordar el entusiasmo. Que nuestra ideología poderosa, línea acerada y voluntad de comunistas se expresen sobre todo en los dirigentes.

Voz de orden: Enarbolar el optimismo y desbordar el entusiasmo! Que se transmita a los demás, a los cuadros, a las bases. Que el entusiasmo por entrar en acción nos impulse más, remueva las costras que impiden avanzar y a otros sirva para que desarraiguen males. Que brille en optimismo y hay en nosotros poderoso entusiasmo. Es factible; es necesario. Es factible y necesario, por tanto lo haremos.

A nadie escapa que ésta es una contienda de posiciones; esto hemos registrado acá y el resumen debe ser expresión de lo que hemos visto. Pero, qué primó, qué prima y qué primará? lo principal, lo positivo, la izquierda. Quién llora lentamente su derrota? la derecha; que comprenda que ese llanto es inútil, que no queda sino quemar los viejos ídolos, quemar lo caduco y ponernos el alma a tiempo.

El alma a tiempo la tiene la izquierda, se compagina con lo que nuestra patria, el pueblo, la revolución claman; no podemos fallar. Si nuestra sangre y vida son reclamadas tengamos una actitud: llevarlas en la mano para entregarlas; pongámoslas al servicio de lo que es la causa más justa y más grande.

Nuestra muerte por la buena causa sería el sello de nuestra acción revolucionaria. Que la acción constante y firme por nuestra causa marque indeleblemente nuestra buena vida de combatientes comunistas. Esto es lo que hemos comprendido mejor, por eso lo positivo pesa inmensamente más.

Hemos avanzado, pero algunos creen que sus males son pasado superado. Eso es pérdida de vigilancia, "razones" se darán mil, no serán sino agua de cloaca. Eleven su vigilancia, barran definitivamente el error, destruyan lo malo y caduco a través de acciones armadas que será el sello real y efectivo.

Tal vez piensen algunos que debimos sólo hablar de lo positivo; existe la luz y la sombra, la contradicción. Debemos resumir, sacar lección; esta reunión es grandísima lección, no lo olvidemos. Tenemos una necesidad: preservar la izquierda para que el Partido cumpla con su papel. Con las acciones que estamos cumpliendo y con esta muy buena reunión comenzamos a derrumbar los muros y desplegar la aurora.

Podemos resumir en cuatro voces de orden:

1. Las masas claman organizar la rebelión.
2. Que las acciones hablen.
3. Comencemos el derrumbe de los muros.
4. Enarbolar el optimismo y desbordar el entusiasmo.
Este Comité Central está más fuerte y más fuerte va a ser si todos hacemos lo que corresponde a cada uno para cumplir las acciones, principalmente el "Desarrollar la Militarización del Partido a través de acciones".

Que los cc. al hablar expresen su optimismo y entusiasmo, será muestra de su definición. Que mis palabras no vayan a ser para algunos pretexto de pérdida de optimismo y repliegue de entusiasmo. Creo que hemos entrado al momento de superar viejas taras de 50 años.

Otro mundo se abre para nosotros, hemos comenzado a definirnos; esta reunión es de definición. Que cada palabra nuestra, cada pensamiento nuestro, cada acción nuestra, cada sentimiento nuestro, cada voluntad nuestra, ratifiquen esto. Es factible, indispensable, es necesario. Podemos y debemos porque queremos y sabemos lo que queremos.

La reunión es muy buena, nos ha unido más, nos ha cohesionado. Hemos acordado unánimemente ceñirnos a la línea militar y su concreción: "Desarrollar la Militarización del Partido a través de acciones". De este momento para adelante, que todo exprese nuestra voluntad tensa de cumplir lo acordado.

(De la II SESION PLENARIA DEL COMITE CENTRAL, 28 de marzo de 1980)

"NO HUBO EN LA HISTORIA DEL MUNDO GUERRAS QUE COMENZARAN Y TERMINARAN CON UNA CONTINUA OFENSIVA VICTORIOSA, O SI LAS HUBO FUERON DE EXCEPCION. Y ESO TRATANDOSE DE GUERRAS HABITUALES, PERO CUANDO EN ELLAS SE DECIDIA LA SUERTE DE UNA CLASE, LA ALTERNATIVA: SOCIALISMO O CAPITALISMO, HAY ACASO FUNDAMENTO LOGICO ALGUNO PARA SUPONER QUE UN PUEBLO, QUE ENCARA POR PRIMERA VEZ ESTE PROBLEMA, PUEDE HALLAR ENSEGUIDA EL UNICO METODO ACERTADO, LIBRE DE ERRORES? QUE RAZONES HAY PARA SUPONERLO? NINGUNA! LA EXPERIENCIA NOS DICE LO CONTRARIO. NINGUNO DE LOS PROBLEMAS QUE DEBIAMOS ENCARAR PUDO SER RESUELTO DE UNA SOLA VEZ, SINO DESPUES DE REITERADAS TENTATIVAS. SUFRIR UNA DERROTA, COMENZAR DE NUEVO, REHACERLO TODO, DESCUBRIR LA FORMA DE APROXIMARSE A LA SOLUCION -LA SOLUCION DEFINITIVA, O POR LO MENOS SATISFACTORIA-: ASI HEMOS ESTADO TRABAJANDO Y HAY QUE SEGUIR HACIENDOLO. DADA LA PERSPECTIVA QUE SE NOS PRESENTA, SI NO HUBIERA UNANIMIDAD EN NUESTRAS FILAS, SERIA EL MAS TRISTE INDICIO DE QUE UN ESPIRITU DE ABATIMIENTO, SUMAMENTE PELIGROSO, HABRIA PENETRADO EN EL PARTIDO. POR EL CONTRARIO, SI NO TEMEMOS DECIR CON FRANQUEZA LA VERDAD, POR AMARGA Y DURA QUE SEA, APRENDEREMOS, Y ES DEL TODO SEGURO QUE APRENDEREMOS A VENCER TODAS Y CADA UNA DE LAS DIFICULTADES".

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kantaria
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por kantaria el Mar Jun 12, 2012 3:34 am

Documento de la Escuela Militar del año 1980 del Partido Comunista del Perú, previa
al Glorioso Inicio de la Lucha Armada

SOMOS LOS INICIADORES

Somos los iniciadores, esto debemos grabárnoslo profundamente en nuestra alma. Esta reunión es histórica.

Camaradas, somos los iniciadores, así pasaremos en la historia que el Partido viene escribiendo hace tiempo en páginas que nadie podrá destruir.

Somos los iniciadores. Esta I Escuela Militar del Partido, decíamos es sello y apertura, sella y abre. Sella los tiempos de paz, apertura los tiempos de guerra. Camaradas ha concluido nuestra labor con manos desarmadas, se inicia hoy nuestra palabra armada: levantar a las masas, levantar campesinos bajo las inmarcesibles banderas del marxismo-leninismo-pensamiento maotsetung. Un período ha terminado; los aprestos del nuevo están concluidos. Sellamos hasta aquí lo hecho; aperturamos el futuro, la clave son las acciones, objetivo el poder. Eso haremos nosotros, la historia lo demanda, lo exige la clase, lo ha previsto el pueblo y lo quiere; nosotros debemos cumplir y cumpliremos, somos los iniciadores.

Quisiéramos hablar de algunos problemas, hablaré también como ustedes con el corazón abierto, en palabra de voluntad y razón de sentimiento; también esto tiene estricta lógica.

I. ENTRAMOS A LA OFENSIVA ESTRATEGICA DE LA REVOLUCION MUNDIAL
Siglos han transcurrido de explotación dura, las masas han sido doblegadas; las han explotado, sojuzgado; las han oprimido implacablemente, pero a lo largo de los tiempos las masas explotadas siempre han combatido, pues no tienen otro sentido que la lucha de clases. Sin embargo, en la historia esas masas estaban huérfanas, no tenían dirección, sus palabras, sus protestas, sus acciones, sus rebeliones terminaban en el fracaso y aplastamiento; pero no perdían nunca la esperanza, la clase nunca la pierde. Las masas son la luz misma del mundo que va surgiendo, con sus manos transforman, crean herramientas; ellas son la fibra misma, el latido inagotable de la historia. Así van generando el pensamiento, la ciencia, lo más alto.

Pero las leyes de la historia que se generan a sí mismas por desarrollo de la lucha de clases, crearon una última clase, el proletariado internacional. Surgió la clase combatiendo en medio de un siniestro sistema que apareció sudando sangre y lodo por todos los poros, el capitalismo; sistema en cuyo seno el proletariado combatiendo generó sindicatos, huelgas, resistencia y revoluciones. Todo esto se plasmó en marxismo y la clase dotándose de un Partido, devino en clase mayor de edad, con intereses propios y así las masas del mundo tienen al fin su ansiado libertador. En los viejos tiempos las masas esperaban un liberador poniendo sus esperanzas en manos de supuestos redentores, hasta que apareció el proletariado poderoso, invencible y capaz de crear un verdadero orden nuevo. La clase se organizó políticamente y en adelante otra historia comienza a tejerse, a plasmarse en la realidad.

El proletariado en cien años de combates, reveses y victorias aprendió a combatir y tomar el poder con las armas. Lo tomó una vez en forma efímera, lo aplastaron a sangre y fuego; sin embargo recordamos la Comuna de París y quienes fueron vilipendiados son hoy héroes y su ejemplo vivirá, mientras que de sus verdugos nadie recordará. La clase con Lenin tomó el poder en Rusia e hizo un poderoso Estado, siguió combatiendo y con el Presidente Mao Tsetung nos dio un nuevo camino, resolvió problemas pendientes y la clase empezó a combatir bajo las banderas del marxismo-leninismo-pensamiento maotsetung.

En torno a la II Guerra Mundial la revolución entró en equilibrio estratégico, atrás quedaron las santas alianzas reaccionarias y los verdugos y enemigos antes impunes. El poderoso movimiento obrero internacional, las encrespadas olas del movimiento de liberación nacional, el desarrollo de los partidos comunistas, el marxismo elevado a la gran cumbre del pensamiento maotsetung nos han traído a una nueva situación: estamos entrando a la ofensiva estratégica de la revolución mundial, los próximos cincuenta a cien años serán del barrimiento del dominio del imperialismo y todos los explotadores. Es la historia que no puede ser vuelta atrás. En las manos de la clase obrera, en las direcciones de los partidos comunistas, en la fuerza del campesinado pobre sustento mismo de la guerra popular que crecerá más cada día hasta derrumbar el viejo orden, el mundo está entrando en una nueva situación: la ofensiva estratégica de la revolución mundial. Esto es de trascendental importancia.

El Presidente Mao planteó: "la tormenta se acerca, el viento brama en la torre". Así pues, el vórtice se acerca; el vórtice está comenzando, crecerán las llamas invencibles de la revolución convirtiéndose en plomo, en acero, y del fragor de las batallas con su fuego inextinguible saldrá la luz, de la negrura la luminosidad y habrá un nuevo mundo. El viejo orden de la reacción cruje, su vieja barca hace agua, se hunde en forma desesperada; pero camaradas, nadie puede esperar que se retiren benignamente, Marx nos advirtió: hundiéndose aún son capaces de dar manotazos de ahogado, desesperados zarpazos para ver si nos hunden. Eso es imposible. Sueños de sangre de hiena tiene la reacción; agitados sueños estremecen sus noches sombrías; su corazón maquina siniestras hecatombes; se artillan hasta los dientes pero no podrán prevalecer, su destino está pesado y medido. Ha llegado la hora de ajustarle cuentas.

Las superpotencias imperialistas, USA, URSS, y otras potencias, invaden, penetran, socavan, destruyen, buscan hundirlo todo en el espanto. Pero, como dice el Presidente Mao, al atacar, al agredir, al lanzar ofensivas, se desparraman y entran en las entrañas poderosas del pueblo; y el pueblo se encabrita, se arma y alzándose en rebelión pone dogales al cuello del imperialismo y los reaccionarios, los coge de la garganta, los atenaza; y, necesariamente los estrangulará, necesariamente. Las carnes reaccionarias las desflecará, las convertirá en hilachas y esas negras piltrafas las hundirá en el fango, lo que quede lo incendiará y sus cenizas las esparcirá a los vientos de la tierra para que no quede sino el siniestro recuerdo de lo que nunca ha de volver porque no puede ni debe volver.

Camaradas, así es el mundo hoy. Nos ha correspondido vivir en una época extraordinaria. Nunca antes los hombres tuvieron tan heroico destino, así está escrito. A los hombres de hoy, a estos hombres que respiran, que bregan, que combaten, les ha correspondido barrer a la reacción de la faz de la Tierra, la más luminosa y grandiosa misión entregada a generación alguna. En esa situación estamos. La revolución mundial entra en ofensiva estratégica, nada puede prevalecer contra ella; innúmeras legiones de hierro se levantan y se levantarán más y más, y multiplicándose inagotablemente cercarán, aniquilarán a la reacción. La reacción al desgarrar las carnes del pueblo, al descargar sus sangrantes zarpas lo que hace es simplemente enredarse, enmarañarse; busca saciarse en la sangre del pueblo, pero esa sangre se levanta como alas furiosas y esas carnes golpeadas se convierten en poderosos látigos vengadores y sus músculos y su acción se convierten en arietes de acero para destrozar a los opresores a quienes aplastará irremediablemente.

La reacción camaradas, no prevalecerá en modo alguno. La revolución triunfará; ha sonado la hora. La brega será dura, ardua, cruenta; larga, difícil. El triunfo es nuestro, la masa se impondrá, el campesinado se levantará, la clase lo dirigirá; los Partidos Comunistas comandarán y rojas banderas serán izadas para siempre. La reacción ha entrado en su capítulo final; en ese mundo nos desenvolvemos.

II. NUESTRO PUEBLO ENTRA A TOMAR EL PODER POR LAS ARMAS
En esta grandiosa epopeya de la historia mundial, nuestro pueblo junto a los hermanos de clase de América Latina, junto a las masas latinoamericanas tiene un papel y lo está cumpliendo y lo cumplirá más aún. Nuestro pueblo entra a tomar el poder por las armas. Son cientos de años de lucha; los movimientos campesinos han estremecido las raíces de la explotación, pero aún no ha logrado derrumbarlas. En este país se forjó el Partido Comunista, acero puro y generó la luz bebiendo del marxismo-leninismo-pensamiento maotsetung. Camaradas, en este pueblo, hoy estamos entrando a una tercera etapa; esa tercera etapa es la de la contienda armada. Revolución y contrarrevolución se aprestan a la violencia. Ellos en su vieja y sangrienta violencia, en su paz de bayonetas, en su guerra maldita que liquida en las cárceles, en las escuelas, en las fábricas, en los campos, asesinando incluso a niños en los vientres maternos.

Esa siniestra violencia encuentra hoy la horma de su zapato. La violencia de la revolución, se apresta a definir su contienda por las armas. Nuestro pueblo de rica historia entra por fin a la parte final, a la culminación de la etapa democrática de la revolución; las masas se estremecen, la creciente aumenta, la tormenta se avecina. La reacción de este país como la reacción mundial sueña también con ensueños de hierro y sangre, busca anegar la revolución, ahogarla en sangre, aplastarla. Viejos, negros y violentos sueños.

La situación no es la de ayer. El tiempo ha transcurrido, el capitalismo burocrático ha madurado la revolución, las leyes agrarias son frustraciones una tras otra y el campesinado ha comprendido la lección: nada le será dado, nada puede esperar de una ley; la tierra tendrá que conquistarla con sus propias manos armadas. La clase obrera es cada vez más pujante, más madura, más alta en conciencia, más grande en número, más poderosa en política; más fuerte que ayer. Las masas populares crecen en nuestro país. La pequeña burguesía se proletariza, no tiene otro destino sino servir a la revolución y ponerse a disposición del proletariado; no tiene otro destino, no puede tener más camino que servir a la revolución, según los dictados de la clase obrera, bregar esforzadamente tras el camino del Partido. Esto es bueno recordarlo, porque de ella debemos ganar particularmente a la intelectualidad, lo que demanda mover a la masa como ya Mariátegui nos enseñó; sólo así cumplirá su papel y podrá servir a la más grande batalla que la historia está gestando.

Camaradas, hemos concluido que entrábamos a la tercera etapa de la sociedad peruana contemporánea. Pero si como ayer, cuando planteamos los dos momentos de la sociedad peruana contemporánea, como partes del proceso de desarrollo del capitalismo burocrático en el país, y algunos nos condenaban, rechazaban nuestras tesis, nuestras ideas y hasta con insolencia supina las tildaban menospreciativamente de infantilismo; lo que planteamos hoy con clara y precisa visión histórica, de que nuestro país entra a una tercera etapa, también será objeto de incomprensión pero ya no será posible simplemente condenarnos con etiqueta pueril de infantilismo, porque los tiempos nos han dado la razón en muchísimas cosas y también ellos sacarán lección. Sin embargo no va a ser fácil que acepten, que comprendan, requerirán hechos contundentes, acciones concretas que les martillen en sus duras cabezas, que les hagan saltar a pedazos sus especulaciones, para que en sus almas también anide la realidad de esta patria nuestra.

La comprensión de la tercera etapa es clave para que este pueblo nuestro avance. Esta tercera etapa qué implica. Implica que la revolución, el pueblo con las manos armadas comienza a tomar el poder; y que la reacción con 400 años de explotación, que se suma a la explotación anterior porque también la hubo, (camaradas, debemos pensar muy bien, 400 años de opresión extranjera, un vil sistema servil que aún subsiste, un Estado que si bien no es sólido, tiene fuerza en la actualidad), implica que la reacción pretenderá contenernos, pretenderá oponerse al avance de la revolución. Es que, como bien sabemos los materialistas, lo que existe se niega a morir y la reacción existe y por tanto se niega a morir; es un cadáver insepulto pero niega, protesta, resiste y ataca con furia y desespero, no quiere que la metamos al cajón, no quiere que la enterremos.

Así, debemos entender que la lucha revolucionaria será dura, violenta, cruelmente contestada por la reacción y mandará sus negras huestes a combatirnos, armados hasta los dientes embestirán a la clase obrera, al campesinado, a las masas populares; extenderán sus garras siniestras, sangrientas, así será: nos tenderá cercos, buscará aislarnos, aplastarnos, borrarnos, pero nosotros somos el futuro, somos la fuerza, somos la historia.

Camaradas, revolución y contrarrevolución contienden también en nuestro país, somos dos partes de una unidad ligadas y en lucha creciente. Los reaccionarios centrados, artillados, defendidos en las urbes, en las capitales; nosotros nos arraigaremos en el campo, en los poblados pequeños, con la masa, con el campesinado pobre en especial, con la fuerza, con el poder desorganizado para organizarlo en un poderoso ejército. Pero esto no será fácil: sus huestes negras y siniestras irán contra nosotros, montarán poderosas agresiones, grandes ofensivas. Nosotros responderemos, los desvencijaremos, los dividiremos; sus ofensivas las convertiremos en multitud de pequeñas ofensivas nuestras y los cercadores serán cercados y los pretendidos aniquiladores serán aniquilados y los pretendidos triunfadores serán derrotados y la bestia finalmente será acorralada y como se nos ha enseñado, el estruendo de nuestras voces armadas los hará estremecer de pavor y terminarán muertos de miedo convertidos en pocas y negras cenizas.

Así ha de ser camaradas, así ha de ser. Sin embargo, la brega será dura, larga, difícil, cruenta; hay que acerar el alma, ser fuertes, vigorosos, no temer y estar seguros de la victoria; que la confianza en su conquista anide en nuestro corazón pues servimos al pueblo y a la clase. El problema es que con decisión y firmeza iniciaremos la lucha armada, la desplegaremos y sus banderas poblarán nuestra tierra, con rotundas acciones que registrará la historia. Camaradas, nuestro pueblo entra a tomar el poder por las armas; está en marcha, la gesta más grandiosa que nuestra patria ha visto. Como eso, no se verá nunca más, será grandioso. Eso haremos nosotros!; a eso servimos y serviremos, el pueblo y la clase, el proletariado lo mandan. No podemos, no debemos fallar.

III. EL PARTIDO ENTRA A DESARROLLARSE A TRAVES DE LA LUCHA ARMADA
Ochenta y tantos años de clase obrera, cincuentidós de Partido, diez años más o menos llevó a un grupo de hombres encabezados por Mariátegui fundarlo, su nombre quedará para siempre en nuestras filas, en nuestro pueblo y en el pueblo del mundo y en la clase obrera internacional. El tiempo ha pasado, muchos hemos bregado, seguimos bregando, lo haremos también hasta que sea borrada la explotación; ése es nuestro destino. Somos un torrente creciente contra el cual se lanza fuego, piedras y lodo; pero nuestro poder es grande, todo lo convertiremos en nuestro fuego, el fuego negro lo convertiremos en rojo y lo rojo es luz. Eso somos nosotros, ésa es la Reconstitución. Camaradas, estamos reconstituidos.

El Partido es Partido de nuevo tipo. Este Partido de nuevo tipo es para tomar el poder para la clase obrera y para el pueblo en esta patria. El Partido ya no podrá desarrollarse más sino a través de las armas, a través de la lucha armada. Dura lección hemos aprendido en 50 años, una gran lección que nunca olvidaremos: no tenemos poder porque no tenemos fusiles. Como ha sido escrito por el Presidente Mao: quien tiene más fusiles tiene más poder y quien quiera tomar el poder forje un ejército y quien quiera mantenerlo cuente con un poderoso ejército. Eso haremos nosotros. El Partido ha entrado a desarrollarse a través de la lucha armada, históricamente ése es el paso que estamos dando, no podremos volver atrás.

Camaradas, ya podemos decir: el desarrollo ha vencido, la destrucción posible, como tenía que ser, está conjurada; el Partido no será destruido, es una conclusión que podemos derivar de nuestra II Sesión Plenaria del Comité Central y de esta I Escuela Militar. Hemos cumplido una labor que recién vamos a comenzar a dimensionar. Nos dijimos: cómo desarrollar el Partido?, a través de la lucha armada; simple y escueta respuesta, así es; nos dijimos, en épocas críticas la situación entra en grave contienda y según la ley de la contradicción, determinadas circunstancias pueden llevar al desarrollo o a la destrucción, claro que transitoria, pero no por eso deja de ser destrucción que nos habría podido enfangar o hacer marchar a través de un lodazal.

El Partido ha vencido como tenía que ser. La destrucción no se puede producir. El Partido entra firme, decidido, voluntarioso, enérgico en su desarrollo. Camaradas, eso es lo que deriva de estas reuniones. Sin embargo qué contradicción se debate? El entrar a la lucha armada nos plantea una contradicción: lo viejo y lo nuevo; el desarrollo del Partido a través de la lucha armada es lo nuevo; lo viejo es lo hecho hasta aquí, incluso lo bueno, incluso lo mejor que hemos hecho ha empezado a ser lo viejo y por tanto se añadirá a esa tradición, a esa gran basura que generan los partidos, las organizaciones y las clases a lo largo de décadas, de eso debemos estar muy claros. Sólo hay una cosa nueva: desarrollar el Partido a través de la lucha armada. Esa es nuestra contradicción hoy. Así como en lo internacional es la contradicción entre la ofensiva estratégica y la defensiva estratégica en que entra la reacción, así como en el país la contradicción es entre el pueblo armado y la reacción armada, para dirimir a través de la guerra popular el triunfo inevitable de la clase y debe barrerse 400 años de opresión, así también camaradas en el Partido hay una contradicción, que nadie se llame a dudas, que llame más bien a una seria reflexión.

Los comunistas hoy deben estar muy claros, qué es lo nuevo y qué es lo viejo. Reitero, lo nuevo es la lucha armada, son las ardientes llamas inmarcesibles de la guerra popular, es el acero que debe devenir más fino, aguda espada, punzante lanza para herir las entrañas de la reacción, eso es lo nuevo; sólo eso es lo nuevo, lo demás es lo viejo, es el pasado y de ese pasado hay que guardarse porque el pasado siempre pretende restablecerse de mil formas en lo nuevo.

Camaradas, no olvidemos que para garantizar y consolidar como 100, hay que avanzar como 200, el avance hoy como 200 quiere decir iniciar la lucha armada; comenzar las acciones es la garantía para sembrar lo nuevo a fondo, con plomo, desmoronando los viejos muros, eso es lo nuevo; lo demás es lo viejo camaradas. Así debemos entenderlo y estar sumamente claros. El Partido ha entrado pues a desarrollarse a través de las armas, esa es una situación fundamental. Dicho esto tenemos tres cosas:

Primera, entramos a la ofensiva estratégica de la revolución mundial, ése es nuestro contexto. La pujante marea revolucionaria está de nuestro lado.

Segunda, el pueblo entra a tomar el poder por las armas. El futuro se decidirá con la guerra popular que ponemos en marcha.

Tercera, el Partido entra a desarrollarse a través de la lucha armada. Así el Partido devendrá en el poderoso Partido que la revolución necesita y como lo necesita lo ha de forjar.

Camaradas, están compaginados el proceso mundial, el proceso del país y el proceso del Partido. Por tanto, el futuro está asegurado, está palpitando en las acciones bélicas que comenzaremos a hacer; es tierno hay que acunarlo con estruendo de armas, hay que desarrollarlo con guerra de guerrillas, hay que fortalecerlo con guerra popular; hay que cuidarlo como germen de un ejército naciente en destacamentos armados, hay que desenvolverlo como un ejército guerrillero y hay que conformarlo en un poderoso ejército.

Camaradas, estas tres condiciones determinan que el Partido pase a conducir la lucha de las masas armadas y en nuestra mente, en nuestro corazón, en nuestra voluntad va invívito el poder popular, lo llevamos con nosotros. No tenemos retaguardia al comienzo o la tendremos pequeña, débil, frágil y variable. Camaradas, no olvidemos el poder popular, el Estado de la clase obrera; el Estado de obreros y campesinos marcha con nosotros, lo llevamos en la punta de los fusiles, anida en nuestra mente, palpita en nuestras manos y estará con nosotros siempre ardiendo en nuestro corazón. No lo olvidemos nunca, es lo primero que debe estar en la mente. Camaradas, nacerá frágil, débil porque será nuevo pero su destino será desarrollarse a través del cambio, de la variación de la fragilidad, como una tierna planta. Las raíces que pondremos desde el inicio que sean el futuro de un vigoroso Estado. Todo eso camaradas, comienza a nacer de las más modestas y simples acciones que mañana hemos de iniciar.

Son tres cosas compaginadas: la historia mundial, la historia de nuestra patria y la historia de nuestro Partido, son tres convergencias, tres realidades, tres conjunciones y una sola conclusión final, una sola verdad inconmovible, un sólo futuro. La revolución anidará en nuestra patria, de eso respondemos nosotros.

IV. COMENZAMOS A DESARROLLAR LA MILITARIZACION DEL PARTIDO A TRAVES DE ACCIONES Y APLICAR EL PLAN DE INICIO
Es derivación de las tres cuestiones anteriores. Es una conclusión lógica, necesaria, irrefutable e irreversible, contundente. De las tres cuestiones dichas, el Partido en la II Sesión Plenaria del Comité Central ha definido "Desarrollar la Militarización del Partido a través de acciones"; sanciona que a través de acciones bélicas el Partido devendrá la poderosa y reconocida vanguardia de la clase obrera del Perú, el reconocido centro de la revolución peruana. La II Sesión Plenaria ha sancionado un "plan de inicio de la lucha armada" que soluciona un problema no resuelto hasta hoy: el inicio de la lucha armada; esto camaradas, no es para enorgullecernos, es para comprender nuestra inmensa responsabilidad, sólo para eso. El envanecimiento nunca debe estar ni por asomo en nosotros; la modestia y la sencillez deben acompañarnos; y cuanto más hagamos, más modestos y más sencillos porque somos fieles servidores de la clase y del pueblo. Así tenemos que aprender a ser. Muchas cosas cambiarán más profundamente aún en nosotros. Tenemos camaradas, por obra de la acción de la historia universal, del marxismo-leninismo-pensamiento maotsetung, por obra de nuestro pueblo que entra a definir su historia por las armas, por obra de cincuenta años de brega del Partido, de innumerables comunistas y como derivación de lo que nuestro propio fundador puso a andar, tenemos resuelto el problema del inicio de la lucha armada. Hemos resuelto el primer problema militar fundamental, cómo iniciar la lucha armada. Sabemos qué hacer, cómo armarnos y, lo principal, cómo levantar al campesinado para en ardua brega arrancar una guerrilla de esa poderosa tierra que es el campesinado; sabemos cómo hemos de enfrentar a cercos y también cómo quebrantarlos.

Camaradas, está resuelto el problema del inicio de la lucha armada en el Perú, que a nadie le quepa duda. No tenemos nada por qué dudar. Resuelto está el problema. Tómesele como lo que es, derivación del marxismo-leninismo-pensamiento maotsetung; tómesele como lo que es, consecuencia de que nuestro pueblo entra a tomar el poder por las armas; tómesele como lo que es, derivación de cincuenta años de Partido. Así tendremos sentido histórico, así comprenderemos y así sabremos dónde hemos de ir y a qué puerto hemos de llegar a buen seguro.

V. NOS ARMAMOS TEORICA Y PRACTICAMENTE PARA INICIAR LA LUCHA ARMADA
Nos armamos teórica y prácticamente con la Línea Militar y con movilización política general, formando destacamentos y desarrollando acciones iniciamos la lucha armada. Esto es lo que más indeleblemente debemos grabar.

Esta I Escuela Militar es histórica. Nos preguntábamos qué es esta Escuela? Si la II Sesión del Comité Central es "Timbre de Gloria", qué es esta Escuela? Volvamos a decirlo: "Sello y Apertura" pues sella y abre. Sella nuestra vida no armada, apertura nuestra guerra popular. Camaradas eso es esta Escuela. Aquí teníamos que aplicar los acuerdos de la II Sesión Plenaria del Comité Central; hemos cumplido exitosamente y resuelto problemas que el Comité Central debe sancionar bien pronto, a la vez que disponga el reajuste del Partido y comenzar las acciones.

Así, el partido a través de sus organizaciones centrales, de sus dirigentes y cuadros se arma con su línea militar, en teoría y práctica. La misma reunión final camaradas, es una muestra de distribución de fuerzas: una muestra de cerco y aniquilamiento al pesimismo y la oposición; se ha aniquilado y quemado lo que entre nosotros y en nosotros podía haber de oposición, se ha enarbolado el optimismo y desbordado el entusiasmo; se han desplegado las victorias por venir. Así hay que entenderlo. Hemos visto marchar combatientes: hemos visto avanzados combatientes, dirigentes a la cabeza, abriendo brecha; hemos visto pasar las filas que seguían para mantener la acción y apoyarla; hemos visto al final la acción definitoria, apasionada, ardorosa de fe, para concluir tomando la cumbre. Lo que hemos hecho hoy es muestra de cómo se actúa militarmente; por eso decimos nos estamos armando teórica y prácticamente y al armarnos así los cuadros y los dirigentes, el efectivo fundamental, obviamente hemos entrado a la movilización política general. Recordemos al Presidente Mao: la clave es mover a los cuadros; eso está cumplido. Comenzó pues la movilización y lo que aquí se ha hecho repercutirá mañana en más poderosas ondas, porque las masas del Partido anhelan escuchar que debemos iniciar las acciones y quieren saber cómo hacerlo. Camaradas, vamos a las bases como portadores de buena nueva; hay que aplicar el plan de inicio y lo hemos de hacer mañana mismo, es lo que los latientes corazones de los militantes y de las masas que trabajan junto a nosotros arden por escuchar, sueñan con realizar.

Camaradas, está puesta en marcha la movilización política general del Partido, formando destacamentos armados y desarrollando acciones militares iniciamos la lucha armada. Esto deriva de aquí, por eso esta reunión es sello y apertura.

VI. SOMOS LOS INICIADORES
Somos los iniciadores. Comenzamos diciendo somos los iniciadores, terminamos diciendo, somos los iniciadores, Iniciadores de qué?, de la guerra popular, de la lucha armada que está en nuestras manos, brilla en nuestra mente, palpita en nuestro corazón, se agita incontenible en nuestras voluntades. Eso es lo que somos. "Un puñado de hombres, de comunistas, acatando el mandato del Partido, del proletariado y del pueblo, en ese 19 de abril, dirá la historia, puestos de pie expresaron su declaración de fe revolucionaria, con el corazón ardiendo de pasión inextinguible, voluntad firme y resuelta, y con mente clara y audaz asumieron su obligación histórica de ser LOS INICIADORES; y lo que decidieron un 19 de abril lo plasmaron en otoño en boicot y cosechas, prosiguieron en acciones contra el poder reaccionario, apuntando al poder local, lo continuaron con invasiones y con las masas campesinas alzadas arrancaron las guerrillas, y las guerrillas generaron el poderoso ejército que somos hoy y el Estado que se sostiene sobre él. Nuestra patria es libre..."; así dirá camaradas, así dirá. Eso se concreta en nuestra decisión partidaria aparentemente simple pero de gran dimensión histórica.

Camaradas, estas tres cuestiones finales nos plantean contradicciones? Sí también nos plantean contradicciones. Aquí, en el Partido, se concentra en nuestro acuerdo de "Desarrollar la Militarización del Partido a través de acciones" y en aplicar el Plan de Inicio, la esencia de lo nuevo, lo nuevo del mundo que no podrá ser detenido porque surge hoy de manos armadas y más mañana; se concentra lo nuevo de nuestro país, el dirimir armadamente, y se concentra el paso del Partido a desarrollarse a través de las armas, a través de la lucha armada. Así en la cuestión de desarrollar y aplicar el plan de inicio, se concentra lo nuevo y se enfrenta a lo viejo. Lo viejo se empeñará en contrario, pero ya está derrotado, es una gran derrota del derechismo. La destrucción ya está conjurada; el desarrollo ha triunfado, plasmémoslo a través del tronar, escribámoslo con plomo, que quede escrito para siempre en páginas de acero sobre el lomo de las montañas pero que nunca más pueda borrarse ni escribirse en sentido contrario. Esa es la contradicción. Todo recala a última hora en el quinto problema. La contradicción entra al problema de armas, de guerra, de lucha armada, de iniciarla. Si hasta hoy actuamos como gente no armada, el problema es que entramos a actuar con manos armadas; de tiempos de paz a tiempos de guerra y los tiempos de guerra tienen otras exigencias, otras demandas perentorias.

Camaradas, las contradicciones se agolpan pero las manejamos. Hemos aprendido a manejar la historia, las leyes, las contradicciones. Está en nuestras manos resolver todo plasmándolo en hechos bélicos; nada nos detendrá. Pasaremos a tiempos de guerra irreversiblemente, la contradicción se desenvolverá, lo nuevo triunfará, nos lleva al final.

Somos los iniciadores, qué contradicción se nos plantea? Nosotros y los demás comunistas de las bases que son nosotros, presentes o no, que laten en nosotros, esperan con ansias lo que aquí decidamos. Todos tenemos un problema, una contradicción: la gran ruptura. El tiempo llegó camaradas, el tiempo llegó. Es tiempo de gran ruptura. Romperemos todo aquello que nos liga al viejo y podrido orden para destruirlo cabal y completamente, pues si en ese mundo caduco tenemos algún interés no podremos destruirlo. Los hombres individualmente hablando podemos ser débiles, cada uno debe pensar bien; uno como individuo, como persona puede ser frágil y débil; pero la revolución es todopoderosa y la revolución armada más aún porque se sustenta en las masas que es la fuerza de la tierra, porque la dirige el Partido que es la luz del universo.

Camaradas, entramos a la gran ruptura. Hemos dicho muchas veces que entramos en ruptura y que muchos lazos hemos de romper pues nos atan al viejo orden podrido y si no lo hacemos no lo podremos derruir. Camaradas, la hora llegó, no hay nada que discutir, el debate se ha agotado. Es tiempo de actuar, es momento de la ruptura y no la haremos en lenta y tardía meditación, ni en pasillos ni en cuartos silenciosos, la haremos en el fragor de las acciones bélicas, será la forma de hacerlo, una forma adecuada y correcta, la única forma de hacerlo. Ahí en las acciones, como hemos estudiado, la capacidad consciente de los hombres se intensifica, la voluntad es más tensa, la pasión más poderosa, la energía endiablada. Camaradas, ahí encontraremos la energía, la fuerza, la capacidad suficiente para la gran ruptura. A eso hemos entrado. Las trompetas comienzan a sonar, el rumor de la masa crece y crecerá más, nos va a ensordecer, nos va a atraer a un poderoso vórtice, con una nota: seremos protagonistas de la historia, conscientes, organizados, armados y así habrá la gran ruptura y seremos hacedores del amanecer definitivo. En eso hemos entrado camaradas.

Quiero concluir: esta Escuela, esta I Escuela Militar del Partido es un sello y apertura, sella lo hecho hasta hoy, apertura el mañana. Lo que hemos hecho hasta aquí es positivo, ha dado buenos frutos. Por sus obras los conocerás se dice; las obras están hechas, delante de nosotros, no hay nada que probar; ha sido bueno lo hecho hasta aquí. La apertura, lo que hemos de hacer, será más grande aún y en definitiva, será lo único grande que hemos de hacer. Saldrá de las armas del cañón de los fusiles, saldrá de la acción directa del Partido sobre las masas. Saldrá de la guerra popular.

Camaradas, esta Escuela es sencillamente histórica, la dimensión que tiene no la podríamos comprender, sopesar como corresponde si no lanzamos la mirada décadas por delante. Esta es la Escuela de los Iniciadores, es el nombre que le ha dado el Comité Central, es en una palabra ILA 80. Qué quiere decir: Iniciar la Lucha Armada el 80, eso quiere decir. Es compromiso, es reto; emplazados estamos, lo sobrepasaremos; no digo lo cumpliremos, sino lo sobrepasaremos porque ésa es la exigencia y la necesidad histórica y nadie puede decir lo contrario.

Camaradas, la Escuela de los Iniciadores, ILA 80, hoy es esto: iniciar la lucha armada en el 80. Décadas después, en el futuro, será así: a ILA 80 la traducirán de esta manera: se inició la lucha armada en el 80. Eso es lo que hemos hecho aquí. Esa palabra es muy hermosa, tiene un doble significado y si vemos más tiene otro: es la concreción de lo hecho hasta aquí, plasma todo el pasado. Qué nos guiaba camaradas? Iniciar la lucha armada, no dice eso la IX Plenaria? Camaradas, es por tanto el pasado que se concreta, en el presente que apertura y es el futuro que tendrá que cumplirse irremediablemente. Todo eso es ILA 80. Concreción de lo que se acordó, ILA 80 es eso; la concreción del acuerdo pasado de iniciar la lucha armada, es en el presente iniciar la lucha armada hoy, en este año y será en el futuro, la lucha armada se inició en 1980.

Camaradas todo lo hecho por nosotros en estos días complejos, en momentos difíciles, pero en conclusión satisfactorios días, fructíferos, buenos, sanos, vitales, todo se concreta en "Escuela de Iniciadores: ILA 80".

El Comité Central, el Buró Político del Comité Central, congratula a los presentes, a todos, porque con su acción han coadyuvado a que se concrete esta realidad. Congratula al Partido porque con su acción ha concretado esta realidad; congratula a las masas, a nuestro pueblo porque su acción de siglos se ha concretado aquí. Congratula a la clase obrera del mundo, al proletariado internacional, a los pueblos del mundo porque su acción ha fructificado aquí. Rinde pleitesía, como siempre tendrá que hacerlo, a las inmarcesibles banderas del marxismo-leninismo-pensamiento maotsetung, porque todo eso tan grandioso y que siempre vivirá se ha concretado aquí. Ha anidado entre nosotros el marxismo-leninismo-pensamiento maotsetung, ha anidado entre nosotros la clase obrera internacional y los pueblos del mundo, ha anidado aquí el Partido, nuestro pueblo, nuestra clase ha anidado aquí, el espíritu de la revolución. Llegó al fin!: toda nuestra brega está convalidada. Al fin camaradas se concretó: Iniciar la lucha armada hoy. Todo lo hecho, incluidos los errores que han servido de experiencia, están convalidados acá, ésa es la esencia de esta Escuela.

El Comité Central, el Buró Político del Comité Central sienten y expresan a través del que habla, un inmenso regocijo porque hemos cumplido con una tarea simple y grandiosa: que la lucha armada, iniciar la lucha armada, ILA 80 anide aquí y defina concluyendo el pasado, precise el presente y abra el futuro. Camaradas, hemos cumplido, por tanto se abre el futuro, se abre la promesa, la esperanza; recordemos las palabras de un viejo sabio "Lo que la vida te lo promete, cúmpleselo tú a la vida".

El marxismo-leninismo-pensamiento maotsetung, el proletariado internacional y los pueblos del mundo, la clase obrera y el pueblo del país, el Partido con sus bases, cuadros y dirigentes, toda esta grandiosa acción conjunta de siglos se ha concretado aquí. La promesa se abre, el futuro se despliega: ILA 80.

Nuestra obligación es cumplirla. Lo que se nos ha dado como futuro debemos cumplírselo a la vida, al pueblo, al proletariado, al marxismo-leninismo-pensamiento maotsetung.

Camaradas, el esfuerzo invertido se contenta, se regocija en la obra realizada, se complace en lo realizado, no busca recompensa.

¡El futuro está en el cañón de los fusiles! La revolución armada ha comenzado!
¡Gloria al marxismo-leninismo-pensamiento maotsetung!
¡Viva el Partido Comunista del Perú!
¡Iniciemos la lucha armada!

(De la I ESCUELA MILITAR; 19 de abril de 1980)
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por kantaria el Mar Jun 12, 2012 3:39 am

En estos dos documentos podemos ver claramente los antecedentes directos e inmediatos del Inicio de la Lucha Armada por parte del Partido Comunista del Perú; en los mismos se evidencia que este periodo inicial de la Guerra Popular nace de una profunda aplicación del marxismo- leninismo- maoísmo a la realidad peruana, y de la tarea de re- construcción del Partido de Mariátegui.

Este análisis barre definitivamente las patrañas burguesas y revisionistas sobre aventurerismo o terrorismo; como observamos es un análisis dialéctico de la correlación de fuerzas mundial, la realidad peruana, y el propio Partido reconstruido desde hace más de una década, un esfuerzo de análisis y preparación basado en la realidad concreta, y que muy acertadamente ha sido calificado como motor impulsor y ejemplo de los procesos que hoy en día se desarrollan en la India, en Turquía, en Nepal etc.

Para cumplir con la intención de este hilo seguiré posteando documentos donde se evidencie de manera clara los acontecimientos de las tres décadas de Guerra Popular, por fuera de la prensa y propaganda reaccionaria, me parece que los documentos son la mejor manera de leer un proceso de fundamental importancia para los comunistas del mundo, como el proceso peruano.
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por comissom da estaca el Mar Jun 12, 2012 11:55 am

kantaria escribió:Para cumplir con la intención de este hilo seguiré posteando documentos donde se evidencie de manera clara los acontecimientos de las tres décadas de Guerra Popular, por fuera de la prensa y propaganda reaccionaria, me parece que los documentos son la mejor manera de leer un proceso de fundamental importancia para los comunistas del mundo, como el proceso peruano.

Mil gracias por el trabajo y por la intención de continuar con el hilo.

Saludos.
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por kantaria el Miér Jun 13, 2012 3:51 am

Siendo así el Partido Comunista del Perú inicia la lucha armada el 17 de mayo de 1980, con el asalto al local electoral de la comunidad de Chuschi; el mismo que significó no solo el inicio del proceso, sino también un rechazo al cretinismo parlamentario en que se encontraba la izquierda electorera peruana.

A partir de entonces se comienza a desarrollar un proceso de comunión entre el partido militarizado y las masas campesinas, el mismo que se desarrolla como resultado de casí 10 años de trabajo de base en la zona de Ayacucho, el mismo que fue dirigido desde la Universidad de Huallaga, donde el camarada Gonzalo preparó toda una red de militantes insertos en el seno de las masas campesinas, y que serian la fuerza que impulsaría la gigantesca movilización campesina.

Los primeros meses de la Guerra Popular son de un trabajo de masas intenso, el Partido se forja en la confrontación directa, se abren los primeros comités del Partido y se comienzan a desarrollar las bases de apoyo, la policía es barrida y el nuevo poder comienza a prosperar; el análisis del camarada Gonzalo de la correlación de fuerzas es correcto, el presidente de ese entonces, Belaunde Terry no se ha asentado sobre el ejército y no puede desplegarlo contra los camaradas; los policías se lanzan contra la población civil, y el Partido crece en prestigio y se gana las zonas liberadas, se castiga a los gamonales de las zonas, se reparten las cosechas, se ataca las granjas estatales y universitarias, y el Partido se prepara para desarrollar la "guerra de guerrillas".

Se confirman de esa manera los análisis planteados en los textos anteriores, el inicio de la lucha armada, el ILA, es sin lugar a dudas un rotundo éxito, el Partido crece donde el estado no existe, se desarrollan zonas liberadas, se crea una estructura militar de masas, con una gigantesca milicia; el Partido comienza a moverse, como reconocería el mismo ejército peruano, como "pez en el agua".
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por kantaria el Miér Jun 13, 2012 3:58 am

Tras cuatro meses del inicio del ILA, el Partido desarrolla con gran eficacia la estrategia maoísta, he aquí el documento que explica la política de desarrollo de la Guerra de Guerrillas

¡HACIA LA GUERRA DE GUERRILLAS!

La primera parte de esta Sesión nos da fundamentales conclusiones:

I. El Plan de Inicio, su aplicación y el remate de las primeras acciones son brillante y rotundo éxito de trascendencia y gran repercusión que ha encendido en nuestra patria las siempre vivas llamas de la guerra popular.
II. Resumiendo experiencias en el Balance General de las primeras acciones se ha desarrollado más la línea militar del Partido y avanzado en su consolidación, aplastando al derechismo concretado en posiciones militaristas que esbozan una línea apuntando a desenvolverse como línea militarista burguesa.
III. El Partido fortalecido en la fragua de las primeras acciones está en pie de combate listo para marchar hacia el inicio de la guerra de guerrillas.
La primera resalta el brillante y rotundo éxito que el Partido ha obtenido, tiene gran repercusión histórica.

La segunda señala que en el balance de las primeras acciones se ha desarrollado más la línea militar del Partido, y ha avanzado en su consolidación combatiendo posiciones militaristas que buscan desenvolverse como línea militar burguesa. Así hemos obtenido mayor desarrollo y avanzado en la consolidación, pero la línea militar, como toda línea, sólo se desarrolla y va consolidándose en lucha.

La tercera establece y resalta que el Partido está preparado para marchar hacia el inicio de la guerra de guerrillas.

Hemos terminado la primera parte que es fundamental y base de esta Sesión del Comité Central Ampliado. Sobre estas bases sólidas podemos esbozar el contexto nacional e internacional y plantear el plan para iniciar la guerra de guerrillas. Debemos ser muy conscientes del éxito brillante y rotundo de la aplicación del Plan de Inicio de la lucha armada, plan que tiene trascendencia histórica y ha estremecido al país poniendo al Partido en el centro de la lucha de clases, en el centro de la contienda política.

La constante brega de militantes comunistas como expresión de la lucha de clases del proletariado, de las masas de nuestro pueblo, se ha plasmado históricamente definiendo campos; hemos entrado a la forma superior de lucha, lucha armada para destruir el viejo orden y construir la nueva sociedad.

De aquí para adelante la guerra popular mora entre nosotros y habita en el país y sus siempre vivas llamas atizarán, enardecerán a nuestro pueblo; serán llamas invencibles, estremecedoras y destructoras de la podrida sociedad imperante, llamas de cuyo corazón saldrá la hoguera más potente del futuro.

Nos ha correspondido la misión histórica de iniciar la lucha armada en nuestra patria y desarrollarla como parte de y aporte a la lucha de América Latina, del proletariado internacional y los pueblos del mundo y de la revolución mundial a la cual servimos por imperativo del internacionalismo proletario.

Larga ha de ser pero fructífera; cruenta ha de ser pero brillante; dura ha de ser pero vigorosa y omnipotente. Se ha dicho que con fusiles se transforma el mundo, ya lo estamos haciendo. De la boca de los fusiles todo habrá de salir, ya lo estamos viendo y más aún lo veremos conforme se desarrolle la guerra popular.

A los comunistas que militan en este Partido, en este país, que han roto el conjuro de más de 50 años, no puede menos que vibrarles el alma hoy cuando realizamos este gran balance que comprueba y sopesa lo cumplido, contando, midiendo y pesando el futuro. De lo que hacemos somos muy conscientes y responsables; no tenemos nada de qué enorgullecernos salvo de cumplir bien nuestro deber y no tenemos nada de qué vanagloriarnos, pues la gloria es de la clase, del pueblo y del Partido. Sin embargo, debemos rebosar de optimismo seguros de que piedras miliares del nuevo orden comienzan a asentarse. El futuro comienza a escribirse, escribiremos la historia nueva con flores de piedra en bronce y para siempre jamás; domaremos los cerros, escribiremos nueva historia con puntas de espadas, con luz de fuego, arrasando la iniquidad, haciendo nacer el futuro.

Para todo Partido Comunista llega un momento que asumiendo su condición de vanguardia del proletariado en armas rasga los siglos; lanza su rotundo grito de guerra y asaltando los cielos, las sombras y la noche, comienzan a ceder los viejos y podridos muros reaccionarios, comienzan a crepitar y crujir como frágiles hojas ante tiernas y nuevas llamas, ante jóvenes pero crujientes hogueras. La guerra popular comienza a barrer el viejo orden para destruirlo inevitablemente y de lo viejo nacerá lo nuevo y al final como límpida ave fénix, glorioso, nacerá el comunismo para siempre.

Debemos enarbolar el optimismo y desbordar entusiasmo más aún avizorando que servimos a perpetuar una obra para siempre jamás. Los hombres somos pedazos de tiempo y palpitaciones, pero nuestra obra quedará por los siglos estampada en generaciones y generaciones. Los hombres marchan a su fin inevitablemente pero la humanidad y la clase obrera y lo que creará no tendrá fin jamás. Poblaremos la Tierra con luz y alegría.

Con nosotros, con nuestra lucha armada, comienza a nacer la auténtica libertad, la única verdadera. Somos trompetas del futuro, del fuego inextinguible que cruje en el tormentoso presente.

¡VIVA LA MARCHA IRRESISTIBLE HACIA LA GUERRA DE GUERRILLAS!

Comité Central Ampliado

24 de agosto 1980
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por kantaria el Miér Jun 13, 2012 4:06 am

Lo que sigue del año demuestra que la aplicación de la ideología a la realidad peruana es un éxito sin precedentes, la guerra de guerrillas es aplastante, la policía es barrida de las zonas liberadas, los "sinchis" no saben que hacer, y los hacendados huyen despavoridos, los comités populares son el poder legítimo de toda la región de Ayacucho, cada vez más gente se incorpora al Partido y la milicia es indetectable por el enemigo.

El viejo estado no sabe que hacer con los camaradas, y el conflicto adquiere dimensiones regionales; en un año de Guerra de Guerrillas, el Partido realiza más de dos mil acciones armadas; el éxito de la estrategia maoísta es contundente, como podemos apreciar en este documento de septiembre del año 81:


¡VIVA LA LUCHA ARMADA DE NUESTRO PUEBLO!

¡ABAJO LA PATRAÑA REACCIONARIA!

El PARTIDO COMUNISTA DEL PERU en defensa de los sagrados intereses de nuestro pueblo inició en mayo del 80 nuestra heroica lucha armada. Este trascendental acto revolucionario con acciones guerrilleras: de propaganda y agitación, movilizaciones, cosechas e invasiones, sabotaje, asalto y enfrentamiento, principalmente en el campo, abre las puertas de la rebelión armada, del alzamiento de las masas del campesinado pobre en especial, de la conquista del Poder para el proletariado y las masas populares a través de una prolongada guerra popular del campo a la ciudad. Unico y real camino de nuestra liberación.

En más de un año de combates y victorias cuyos hitos son Chuschi, San Martín de Porres, Airabamba, Aisarca, Luricocha y otros que resaltan entre más de dos mil acciones armadas que han remecido todos los rincones de nuestra geografía atizadas por la encendida combatividad de nuestro indoblegable pueblo. Hoy, en su inevitable desarrollo, nuestra lucha comienza una nueva y gran ola que golpea más profundamente el caduco sistema reaccionario imperante que por turno transitorio encabeza el demagogo Belaúnde y su pandilla de traficantes, saqueadores, hambreadores y vendepatrias.

Los recientes y contundentes golpes dados en Quinua, la embajada USA y su residencia, la Southern, el local central de Acción Popular y otros son parte de una serie de acciones armadas contra el imperialismo yanqui, el principal explotador extranjero de nuestro pueblo y al servil gobierno belaundista y su represión galopante y falsa democracia.

Pero, pretendiendo ocultar el sol con un dedo, para capear la crisis política que le hemos generado unidos a las heroicas luchas de nuestro pueblo, y en defensa de su amo imperialista (que hoy envía como nuevo "embajador" a una sanguinario "especialista" en guerra antisubersiva), y con la negra colaboración de los oportunistas electoreros, concentrados en "El Diario", el reaccionario y corrupto gobierno de Belaúnde ha montado la burda y senil patraña de que "serían narcotraficantes" los autores de tales acciones, a la vez que difunde falaces y ridículos desmentidos. Así pretenden encubrir la gran realidad: los fracasos que cosecha en su plan represivo y el pujante desarrollo de la lucha armada.

Obreros, campesinos, mujeres, jóvenes, masas de nuestra patria. Una nueva verdad se abre ante nosotros: la revolución armada está en marcha! Saludemos el futuro golpeando más y más contundentemente el poder reaccionario con las armas en la mano y el corazón bullendo de esperanza que se concreta en las inapagables llamas de nuestra guerra popular.

¡ABAJO LA PATRAÑA REACCIONARIA!

¡VIVA LA LUCHA ARMADA!

¡GLORIA AL MARXISMO-LENINISMO-MAOISMO!

Partido Comunista del Perú

Perú, 8/IX/81
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por el_republicano2 el Miér Jun 13, 2012 1:22 pm

Camarada kantaria, ¿llevó el PCP acabo una IIª Escuela Militar? Gracias por adelantado.
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por Alexyevich el Jue Jun 14, 2012 7:34 am



ASESINATOS Y MASACRES

[...] parteñataqmi bancawan wañuchichkan, parteñataqmi kaspikunawan waqtachkan, parteñataqmi armawan muyurimuchkan, wañuchistin kananmi llapa allquta tukusun yananmanta tukusunmi llapa miserableta, kananqa uchpayachisunmi nispan chaynata rimaspanku, heridokuna puchuqtapas wañuchispa ninawan prendispa, hinaptinmi chay napi, chay hora ñuqañataq qapikuni kaynata makiy. Hinaspay yaparamuwanqa umaypichi, wasaypichu kaynata qapikuruspay wañuqtukuruni pampaman wañuqtukurusaq, manaña yapamuwanampaq, nispay.
(Traducción: En otra parte seguían asesinando; otra parte, golpeando con garrotes; otra parte, con sus armas matando. «Ahora vamos a acabar con estos perros miserables. Los vamos a convertir en ceniza». Diciendo así, remataban a los heridos agonizantes y quemándolos con fuego. Entonces, estando así, esa hora yo me agarré fuerte la mano y pensé, apretando mi mano, me rematarán disparándome en la cabeza o en mi espalda. Seguía apretando mi mano, haciéndome la muerta en el suelo. Me hice la muerta con la esperanza de que no se les ocurra rematarme, diciendo.)

Con la finalidad de imponer el «Nuevo Orden» al que aspiraba, el PCP-SL no dudó en cruzar «ríos de sangre» en el Perú. El presente subcapítulo tiene como objetivo dar cuenta de las características y envergadura de los asesinatos y masacres cometidos por el PCP-SL durante el conflicto armado interno que sufrió nuestro país entre 1980 y el 2000. Estos crímenes constituyeron una práctica sistemática durante todo el período antes señalado e inclusive en determinadas provincias del departamento de Ayacucho, en los años que se indican en este documento, constituyó una práctica generalizada. La CVR no excluye que esto último se haya producido también en otras provincias del territorio nacional.

Los crímenes perpetrados por el PCP-SL se efectuaron: a) mediante ataques selectivos realizados a nivel rural o urbano; b) durante las incursiones armadas en poblados andinos y amazónicos, dando lugar a asesinatos selectivos y a masacres; c) en los denominados «juicios populares», generalmente ejecutados durante las incursiones; y d) en los campamentos o «retiradas» que organizaron sobre todo en la Selva Central y ciertas áreas del río Apurímac, afectando a miembros de la etnia ssháninka. Todas estas prácticas fueron conocidas por los jefes inmediatos de los perpetradores y por la dirigencia nacional, quienes las alentaron y las justificaron por ajustarse a la línea política del PCP-SL.
De acuerdo con sus objetivos estratégicos, en la perspectiva final de imponer su control y organización en determinadas zonas y luego en todo el país, los crímenes antes mencionados tenían el propósito de atemorizar y aterrorizar a individuos y grupos humanos considerados hostiles o peligrosos para el logro de sus fines, desalentar toda resistencia y castigar a los insumisos, castigo que frecuentemente incluyó a los familiares de las víctimas. El asesinato en consecuencia constituyó una práctica terrorista.
1.1.1. Marco jurídico
De acuerdo a la definición adoptada por la CVR, el asesinato es un homicidio perpetrado por los miembros de las organizaciones subversivas fuera de proceso judicial o en conexión con un proceso que no cumple con las garantías mínimas de un debido proceso judicial. Puede ser individual o colectivo.
Como se observa, en esta sección no se incluyen las muertes ocurridas en enfrentamientos armados, las que serán abordadas en el Marco General del Capítulo, pero sí el asesinato de civiles heridos y/o miembros de las fuerzas del orden en condición de indefensión.
Tratándose de un conflicto armado interno, las violaciones al derecho a la vida están bajo la regulación del Derecho Internacional Humanitario. El Perú es Estado parte en los cuatro Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949, como se ha explicado en el Marco Jurídico General. Como principio general del derecho internacional, cualquier organización subversiva armada que se levante en contra del régimen legítimamente constituido, cuales quiera sean sus objetivos, están obligadas a respetar el artículo 3 común a los cuatro Convenios de Ginebra. Este artículo establece una serie de prohibiciones aplicables en cualquier tiempo y lugar, entre ellas, los atentados contra la vida, especialmente el homicidio en todas sus formas. Tales infracciones graves al Derecho Internacional Humanitario, en las que se incluyen tanto asesinatos como masacres, han sido consideradas como crímenes de guerra a partir de la jurisprudencia de los Tribunales Penales ad hoc para la Ex Yugoslavia y Ruanda.

De acuerdo al Derecho Penal Internacional, el Estatuto de la Corte Penal Internacional codifica normas de Derecho Internacional consuetudinario. Este contiene la disposición de proscribir el asesinato. Si tales prácticas son realizadas como parte de un ataque generalizado o sistemático contra población civil se las califica como delito de lesa humanidad.2 En forma semejante, en la categoría de crímenes de guerra, el mencionado Estatuto prohíbe los asesinatos3.
Por otro lado, el Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg en su artículo 6c estableció entre los delitos de lesa humanidad a: el asesinato, la exterminación, la esclavitud, la deportación u otros actos inhumanos cometidos contra cualquier población civil, antes o durante la guerra, o la persecución por motivos políticos, raciales o religiosos para cometer cualquier crimen que sea de la competencia del tribunal o en relación con ese crimen, implique o no el acto una violación del derecho interno del país donde se haya cometido.4
Esta clasificación de los delitos en el Derecho Penal Internacional se encuentra dentro del Principio de Derecho Internacional reconocido por el Estatuto y las Sentencias del Tribunal de Nuremberg, según aprobó la Comisión de Derecho Internacional en 1950 y presentó a la Asamblea General (Principio VI c). Es decir, el asesinato de la población civil es uno de los delitos de lesa humanidad y su prohibición ya estaba reconocida en 1946.
Finalmente, los asesinatos contra la población civil con el objeto de atemorizarla o aterrorizarla, son actos de terrorismo, tal como se ha explicado en el tomo I, en el capítulo La dimensión jurídica de los hechos, y se desprende de la sentencia del Tribunal Constitucional de 3 de enero de 2003.5
1.1.2. Magnitud de los asesinatos cometidos por el PCP Sendero Luminoso en el Perú
A lo largo de su trabajo de investigación, la CVR ha recibido reportes directos que dan cuenta de 11,021 casos de personas asesinadas por el PCP-Sendero Luminoso. Por otro lado, esta organización subversiva ha sido señalada como responsable de 1,543 casos de personas que actualmente se encuentran desaparecidas, lo que eleva la cifra de víctimas fatales reportadas a la CVR y atribuidas a Sendero Luminoso a un total 12,564 personas. Tal cifra representa el 54% de todos los casos de muertos y desaparecidos reportados a la CVR y convierte a esta organización subversiva en el principal responsable de víctimas fatales del conflicto armado interno. La cantidad de víctimas fatales causadas por el PCP-Sendero Luminoso supera en 1.7 veces el número de muertos y desaparecidos atribuidos a los agentes del Estado que fueron reportados a la CVR.

En la historia de los conflictos armados internos en el mundo, en particular América Latina, rara vez una organización subversiva ha sido la responsable de un nivel tan alto de víctimas. Las cifras tan elevadas de muertes causadas por el PCP-Sendero Luminoso pueden explicarse en gran parte por las características del tipo de lucha armada que dicha organización subversiva decidió emprender en el Perú. El dogmatismo y fundamentalismo ideológico del llamado «Pensamiento Gonzalo» avalaba el uso generalizado y sistemático del asesinato como forma de eliminar a quienes dicha organización consideraba «representantes del Viejo Estado» que buscaba destruir para reemplazarlo por un régimen político totalitario. Las víctimas de estos ataques eran sobre todo autoridades locales de las instituciones estatales o comunales, campesinos relativamente más prósperos, comerciantes locales y agentes de las fuerzas del orden. Los asesinatos se utilizaron también en forma generalizada y sistemática como medio de intimidación y sujeción de la población de las comunidades donde el PCP-Sendero Luminoso logró algún grado de influencia o intentó controlar. Eran comunes entre sus víctimas dirigentes de organizaciones sociales y líderes comunales, así como cualquier persona que muestre signos de resistencia al proyecto político totalitario de esta organización subversiva. La CVR ha recibido reportes que indican que el 24% de las víctimas de asesinatos cometidos por el PCP-Sendero Luminoso fueron autoridades locales o dirigentes sociales. Esta importante proporción es un indicador de la expresa voluntad de la organización subversiva de generar un vacío de poder sobre el cual pudiera asentar su control sobre la población más fácilmente. Asimismo representa, para las comunidades donde ocurrieron los asesinatos, la pérdida de valiosos líderes que permitían canalizar sus demandas sociales y políticas en el marco político democrático que la sociedad peruana buscó reiniciar a lo largo de la década de 1980.
Los asesinatos y atentados destinados a provocar víctimas fatales, se convirtieron en una forma calculada, generalizada y sistemática de causar terror y zozobra entre la población,6 razón por la cual la CVR considera que el PCP-Sendero Luminoso es una organización subversiva armada terrorista.

El 50% de los asesinatos atribuidos al PCP-Sendero Luminoso que fueron reportados a la CVR ocurrieron en el departamento de Ayacucho. Este departamento soportó casi cuatro veces más víctimas que Junín, el segundo departamento más afectado por la violencia subversiva, seguido por Huánuco, Huancavelica y Apurímac. En el gráfico 1 se puede observar cómo se distribuyeron los asesinatos reportados del PCP-Sendero Luminoso según departamentos.

En 1980 se reportaron los primeros casos de asesinatos perpetrados por Sendero Luminoso en el departamento de Ayacucho. A lo largo de 1981, su accionar se fue expandiendo en el campo Ayacuchano, especialmente en las provincias de Cangallo, Víctor Fajardo y Vilcashuamán. Sin embargo es a partir de 1982 en que los asesinatos cometidos por esta organización subversiva se incrementaron de manera significativa, para ese año, la CVR ha recibido reportes de 339 asesinatos, 12 veces más que aquellos reportados para el año anterior. En los años siguientes los casos de asesinatos perpetrados por Sendero Luminoso se multiplicaran varias veces debido a su expansión y la creciente resistencia que va encontrando en las provincias de Ayacucho, en especial en Huanta y La Mar. El 53% de todos los asesinatos cometidos por la organización subversiva que fueron reportados a la CVR para el departamento de Ayacucho ocurrieron en las provincias de Huanta y La Mar, las cuales fueron siempre uno de los escenarios principales del conflicto a lo largo de los 20 años investigados.

Como se aprecia en el gráfico 2, la mayor proporción de los casos de asesinatos del PCP-Sendero Luminoso reportados a la CVR ocurrieron en 1984 (16% de todos los asesinatos reportados para esta organización subversiva).

En 1985, Sendero Luminoso parece replegarse ya que se observa un significativo descenso de las víctimas. Ello está asociado a la fuerte represión estatal que tuvo que afrontar en Ayacucho.
A partir de 1987 vuelven a incrementarse los casos de asesinatos cometidos por Sendero Luminoso en la medida que esta organización subversiva intenta expandir su accionar hacia otras localidades, en particular los departamentos de Junín, Huancavelica y Huánuco. Entre 1989 y 1990 se observa un nuevo pico de asesinatos que forma parte de una ola de acciones subversivas asociadas al llamado salto al «equilibrio estratégico» emprendido por la organización subversiva y que se prolonga hasta 1992. Entre esos años se cometieron el 38% de los asesinatos atribuidos al PCP-Sendero Luminoso que fueron reportados a la CVR.
Este nuevo ciclo del conflicto armado interno iniciado por la organización subversiva tuvo escenarios diferentes a la primera etapa predominantemente ayacuchana. Tal y como se aprecia en el gráfico 3, si bien Ayacucho no deja de ser uno de los principales lugares donde se cometieron los asesinatos, los departamentos de Junín, Huancavelica y Huánuco cobran un peso importante entre 1989 y 1992, acumulando el 47% de las víctimas del período en cuestión.
En Junín, el accionar de Sendero Luminoso se concentró en las provincias de la selva central, en particular Satipo y Chanchamayo donde encontraron una significativa resistencia del pueblo asháninka y de los colonos instalados en esas localidades. Comunidades ashánikas enteras fueron sometidas y desplazadas forzosamente por la organización subversiva, provocando un número considerable de asesinatos y otras graves violaciones a los derechos humanos como la imposición de servidumbre, tratos crueles y degradantes.7 Las provincias de Satipo y Chanchamayo concentran el 65% de los casos de asesinatos cometidos por el PCP-Sendero Luminoso que fueron reportados a la CVR en el departamento de Junín. Hacia el final del conflicto armado interno, los distritos más aislados de la provincia de Satipo fueron uno de los últimos reductos donde se refugiaron los remanentes de la organización subversiva que persistían en la lucha armada.

En los departamentos donde actuó, la mayoría de asesinatos cometidos por el PCP-Sendero Luminoso ocurrieron en zonas rurales. Tal y como se observa en el gráfico 4, a lo largo de casi todos los años en los cuales el conflicto armado interno fue particularmente intenso, la proporción de asesinatos perpetrados por la organización subversiva en zonas rurales se mantuvo por encima del 80% de los casos reportados a la CVR.
En la medida que la vertiente maoísta del comunismo —en su versión más radical y fundamentalista— fue la fuente de inspiración ideológica principal del PCP-Sendero Luminoso, esta organización adoptó una estrategia de lucha armada que tenía como uno de sus principios generar bases de apoyo en las zonas rurales con el fin de «cercar las ciudades desde el campo» para conquistar el poder. La consecuencia práctica de esta estrategia política y militar fue que miles de campesinos se convirtieron en blanco del proyecto senderista de consolidar su control sobre importantes sectores de la población rural (56% de las víctimas asesinadas por Sendero Luminoso se ocupaban en actividades agropecuarias). Como ha sido mencionado, el PCP-Sendero Luminoso utilizó el asesinato como un medio de eliminación de todos aquellos actores que significaran un contrapeso o planteara algún tipo de oposición o resistencia (pacífica o armada) a esta organización. Asimismo, los asesinatos fueron empleados como método de escarmiento, represalia o amenaza ante cualquier intento de oposición, por lo que constituyen prácticas terroristas generalizadas o sistemáticas.

La gran concentración de asesinatos perpetrados por el PCP-Sendero Luminoso en zonas rurales es también un indicador del nivel de desprotección de las poblaciones de estas áreas del país debido a la ausencia de fuerzas del orden capaces de brindar una adecuada seguridad a los ciudadanos. Ello obligó a que en muchos casos las mismas comunidades atacadas por Sendero Luminoso se organicen autónomamente desde muy temprano en Rondas Campesinas,8 lo que luego, a finales de los años 80, fue incorporado como uno de los elementos centrales de la estrategia contrasubversiva del Estado.

1.1.2.1. Las masacres

Las masacres son una de las expresiones más dramáticas de la violencia armada dirigida en contra de un grupo de personas indefensas. Generalmente implican la concurrencia de múltiples crímenes y violaciones de los derechos humanos, en donde muchas veces interviene un elemento de gran crueldad con la finalidad de causar sufrimientos extraordinarios a las víctimas o a su entorno familiar o social. Cuando se planifican con el objetivo de dar un escarmiento o castigo a un grupo social, se convierten en actos de terror ejemplarizante. Uno de los ejemplos más terribles de tal tipo de eventos es la masacre de Lucanamarca, ocurrida en abril de 1983 en la localidad del mismo nombre, provincia de Huancasancos-Ayacucho. Dicha acción fue decidida directamente por la dirección central del PCP-Sendero Luminoso en represalia por la organización de rondas de autodefensa en la zona y la muerte de uno de los cuadros locales de dicha organización subversiva. El saldo final de la masacre fueron 79 comuneros (incluyendo niños, mujeres y ancianos) brutalmente asesinados con machetes, cuchillos y armas de fuego.9 Un evento similar es la masacre de Ccano-Huanta, en febrero de 1991, donde un importante contingente de miembros del PCP-Sendero Luminoso asesinó a 36 pobladores mientras celebraban el culto en la Iglesia Evangélica Pentecostal de la comunidad.
Determinar cuál es la combinación de elementos que configuran una masacre (número de víctimas, diversidad de actos criminales, crueldad, etc.) puede una decisión arbitraria. Con la finalidad de contar con un indicador objetivo para efectos estadísticos, la CVR ha adoptado definir como masacre aquellos eventos donde se hayan cometido asesinatos múltiples de 5 o más personas en estado de indefensión.10
Sobre la base de esta definición, la CVR ha recibido reportes de por lo menos 215 masacres perpetradas por el PCP-Sendero Luminoso. Estos eventos habrían implicado la muerte de poco más del 28% del total de las víctimas de asesinatos perpetrados por dicha organización subversiva que fueron reportados a la CVR.
Como se observa en el gráfico 5, la distribución de masacres y víctimas de ese tipo de eventos guarda un patrón muy similar al del conjunto de asesinatos según año que se mostró en el gráfico 2. Los años en que las masacres tuvieron un peso importante en el número de víctimas que provocaron sobre el total de víctimas anuales fueron 1984, 1989 y 1993 (40%, 31% y 37% del total de víctimas de asesinatos de esos años respectivamente). Los departamentos donde ocurrieron el mayor número de masacres perpetradas por el PCP-Sendero Luminoso que fueron reportadas a la CVR son Ayacucho y Junín (55% y 16% del total de masacres reportadas respectivamente).

http://www.cverdad.org.pe/ifinal/pdf/TOMO%20VI/SECCION%20CUARTA-Crimenes%20y%20violaciones%20DDHH/FINAL-AGOSTO/1.1.%20LOS%20ASESINATOS%20Y%20MASACRES.pdf (incluye todos los gráficos mencionados).






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kantaria
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por kantaria el Jue Jun 14, 2012 11:02 pm

!Qué gran aporte Alexeyvich! !el informe de la comisión de la verdad, montada por el estado peruano!, y ni una palabra tuya. Ya me extrañaba que tus "valiosos" post no aparecieran en este hilo, pero el resto de foreros pueden elegir, leer lo que piensa el estado genocida, o los hilos de los camaradas comunistas que libran una guerra heroica por la liberación del pueblo peruano, es cuestión de cada quien.


Ahora bien, (volviendo al tema serio tras la "genial" intervención de nuestro trotskista), el PCP desarrolla la guerra de guerrillas y es un éxito político rotundo, para el año 1983 los comités populares eran el único poder en las zonas liberadas, la milicia crecía a pasos agigantados y el PCP adquiría repercusión nacional, es entonces que el Partido comienza a dar pasos agigantados hacía la construcción del Ejército Guerrillero, y Belaunde Terry asustado recurre a los militares declarando la militarización de Ayacucho, y lanza la política de formas rondas paramilitares de campesinos ricos; es decir la idea del genocida estado peruano era que "el agua se vuelva pantano", poner a luchar pueblo contra pueblo; cabe destacar que es a partir de la intervención de los miltiares que se inician los genocidios, los tres años anteriores no se había producido ninguna masacre en masa, como se sucederán a raíz de la criminal acción del ejército peruano. ¿Por qué recurre al genocidio? simplemente por que la Guerra Popular se les fue de las manos, la exitosa aplicación del marxismo a la realidad peruana, había comenzado a desmontar el viejo poder.

A continuación voy a postear un documento del año 1982 donde se analiza el desarrollo de la guerra de guerrillas




DESARROLLEMOS LA GUERRA DE GUERRILLAS

"Quien no teme morir cortado en mil pedazos, se atreve desmontar al emperador"

I. LA LUCHA ARMADA ARDE VICTORIOSA
EL PARTIDO COMUNISTA DEL PERU, la vanguardia organizada del proletariado que fundara Mariátegui, reconstituido en dura brega de más de quince años como Partido de nuevo tipo marxista-leninista-maoísta, asumiendo su papel histórico e indeclinable de combatir por el Poder para la clase y el pueblo, en mayo del 80 encendió las invencibles y crecientes llamas de la lucha armada, de la guerra de guerrillas en nuestra patria; lucha entroncada y enraizada más y más cada día con la lucha de clases que en nuestro suelo, más pronto que tarde se convertirá en rugiente huracán armado que arrasando el viejo y podrido orden imperante hará surgir una patria realmente libre, soberana y de bienestar para los millones de explotados y oprimidos.

En veintiún meses el Partido ha iniciado y desarrolla pujante el único camino de nuestra emancipación popular y nacional: la lucha armada, la guerra de guerrillas que arde victoriosa en dos mil novecientas acciones que remecen toda nuestra geografía, todos los departamentos del país con excepción de sólo cuatro; que remueven selva, costa y sierra principalmente ésta; que estremecen ciudad y campo especialmente éste y a cuya lucha sirve la primera. Y es así, pues sierra y campo son el sustento poderoso y natural de toda guerra revolucionaria posible en el país y la nuestra, siéndolo, no es sino una guerra campesina dirigida por el Partido que haciendo del campo bastión armado de la revolución, concretando en bases de apoyo, en bases del Nuevo Estado de obreros y campesinos, aísle a la reacción y a su amo imperialista en las ciudades, donde el proletariado y las masas populares, quemándoles las plantas de sus zarpas ensangrentadas principalmente con acciones armadas y en función de la lucha en el campo, centro mismo de la tormenta, preparen condiciones para el asalto final de las ciudades y el derrumbe total, completo y cabal del orden reaccionario y del ejército que lo sustenta. Este es el único camino revolucionario y ya está abierto y por él ya transitan y transitarán más y más el proletariado y las masas, nuestro pueblo para emanciparse armadamente a sí mismo, pues, "El pueblo y sólo el pueblo, es la fuerza motriz que hace la historia mundial". Dos mil novecientas acciones! Acciones que iniciadas con el boicot a las elecciones generales de 1980, concretado en Chuschi y multitud de lugares, golpean con agitación y propaganda armada mediante toma de emisoras radiales, volantes, afiches y acción directa que siembran zozobra en los reaccionarios y exaltan el entusiasmo popular con nuestras consignas de "Lucha Armada", "Gobierno de obreros y campesinos", "Abajo el gobierno reaccionario", y le hacen ver un nuevo mundo por ganar a través de las hoces y martillos que iluminan los cerros y las inmarcesibles banderas rojas que señoreando cumbres proclaman "la rebelión se justifica".

Acciones que se plasman en movilizaciones armadas que enardecen campesinos, enseñan al pueblo y alarman a la reacción, como en Miraflores y San Isidro. Sabotajes que golpean y socavan el sistema económico y social de explotación imperante, derrumbando torres de microondas y de energía eléctrica que generan apagones en amplias regiones como las del centro y norte del país, incluida la propia capital; incendios de ENCI en Huacho, San Martín de Porras, Fíat, Toyota, Indú-Hogar en Lima y cañaverales del norte, reiterada acción contra bancos en todo el país y empresas reaccionarias como Bata, Hartinger, Centromín, etc., así como a connotados colegios elitistas y aristocratizantes, expresión concentrada y humillante de educación furiosamente reaccionaria y extranjerizante.

Acciones contundentes que remecen las bases semifeudales del Estado, descargando el peso de la acción reivindicadora armada contra gamonales de nuevo y viejo cuño como en Airabamba, Aisarca, Urpihuata, Palermo, Toxama y Pincos, entre otras, verdadera alegría campesina que ve renacer vibrante su esperanza y combatividad nunca desfallecidas; a las que se agregan las muy importantes tomas de pueblo entre ellas, Acosvinchos, Vinchos, Cayara, Pomatambo y Occroro que remueven intensa y profundamente el campo impulsando la incorporación de las masas a la lucha armada.

Acciones macizas que apuntan directamente contra el imperialismo yanqui, principal dominador imperialista aquí en nuestro suelo, como los golpes a la Southern en el sur del país, la serie de acciones contra empresas yanquis ligadas a ellas en la propia capital y muy especialmente la resonante acción contra la Embajada y residencia de los Estados Unidos y la simbólica voladura del busto de Kennedy, en Miraflores. Así como también los golpes dados en la Embajada china, siniestra guarida del revisionista Teng y sus secuaces, notorio cómplice y compinche yanqui y gran traidor del movimiento comunista internacional y del marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente.

Y las vitales y trascendentes acciones directas contra el Estado, sus aparatos y fuerzas represivas, en especial sus fuerzas policiales. Multitud de acciones contra juzgados, gobernaciones, jefaturas de trabajo, oficinas de contribuciones, registros electorales, municipios, ministerios, gran número de locales de Acción Popular en todo el país, incluida su propia sede central en Lima; y hasta el mismo Parlamento Nacional; y a locales de la GC, GR y PIP a lo ancho y largo del territorio patrio; así como la escarmentadora acción contra connotados agentes represivos como en Arequipa y Huaraz, entre otros y contra prepotentes gamonales y gamonalillos, todos ellos conocidos enemigos del pueblo y masacradores de combatientes; sobre todo los muy importantes y audaces asaltos a puestos policiales y puntos de vigilancia como los de Ocobamba, Luricocha, La Ramada, Quinua, Tápuc, Yauli, Tambo, Quicapata, Totos, Yanahorco, Acchi y en Puno y Tacna, cuya capacidad se expresa altamente en el asalto reciente a San José de Secce; asimismo el desarme de policías en Lima y Ayacucho, especialmente, y la importante incursión en la Base Aeronaval del Callao que vanamente han pretendido ocultar. Acciones todas que golpean contundentemente a las fuerzas reaccionarias, en su propio contingente de personas que como carne de cañón son utilizadas para intereses que no son precisamente los suyos; acciones que nos permiten arrancar armas al enemigo, fuente principal de nuestro propio armamento y, lo que es fundamental, asestar duros golpes a la propia moral de los aparatos estatales reaccionarios y su contingente.

Y la brillante y exitosa aplicación de la política de fuga cuya expresión concentrada es el asalto a la Cárcel Pública de Ayacucho, ejecutado el 2 de marzo; acción heroica que marcando un hito histórico en nuestra lucha armada y en los anales de la revolución peruana, arrancó a nuestros camaradas y combatientes de las mazmorras del reaccionario Estado del Perú. Así nuestra guerra de guerrillas, con la audacia, el esfuerzo y la sangre de los soldados del pueblo se ha fortalecido y conquistado un gran salto en su desarrollo. Pero tal como celebramos esta innegable victoria protestamos, denunciamos y condenamos un execrable asesinato, la masacre de tres de nuestros aguerridos camaradas a quienes las fuerzas policiales, en su rabiosa derrota y en su siniestro odio, asesinaron cobarde, abyecta y miserablemente en el Hospital Regional de esa ciudad; así como pretendieron ultimar a otros dos hijos del pueblo a quienes otros enfermos y trabajadores del nosocomio salvaron arrancándolos de las garras de los esbirros; los cinco se encontraban convaleciendo en ese hospital bajo custodia policial. El pueblo no dejará impune tan execrable asesinato! Somos combatientes y sabemos que la lucha armada demanda su cuota de sangre; y, lo prueban los hechos, ofrendamos nuestras vidas como nos enseñan el pueblo y el proletariado y como la revolución lo exige. Pero en nuestra guerra revolucionaria aplicamos y aplicaremos una política de prisioneros y lucha cual corresponde a las leyes de la guerra; y si tal hacemos tal exigimos, así las torturas, las violaciones, los crímenes y asesinatos contra los hijos del pueblo y especialmente contra nuestros combatientes los sancionaremos como corresponde a la justicia popular y nosotros, sus soldados, seremos sus ejecutores y sabremos cumplirla por más años que pasen entre el crimen y la justa acción que impondremos. La reacción peruana y su Gobierno encabezado por Belaúnde y su pandilla, a través de sus fuerzas policiales, ha montado un nuevo operativo en nuestra contra; sólo diremos, basándonos en nuestra guerra justa y revolucionaria, que este operativo también fracasará como los anteriores. Y, finalmente, diremos que el demagogo Belaúnde ha recibido ya directamente nuestra respuesta; a dinamitazos hemos remecido su "Palacio de Gobierno", el día 10 de marzo; que vaya sintiendo la voz del pueblo armado.

Son dos mil novecientas acciones que prueban palmariamente la combatividad y belicosidad de nuestra naciente fuerza armada revolucionaria, armada con el marxismo-leninismo-maoísmo y dirigida absolutamente por el Partido. Acción armada que se desenvuelve en campo y ciudad; principalmente en el primero; lucha armada que asume diversas formas de acción pero cuyo eje es la acción guerrillera, la guerra de guerrillas a la cual las demás sirven. Acción armada que se sustenta y apoya en la lucha de clases de nuestro pueblo, que vive sólo de las energías inagotables que el propio pueblo le da, especialmente obreros y campesinos.

Acción armada exitosa, creciente y de brillante perspectiva que hasta hoy nos ha dado cuatro grandes conquistas;

La primera es el temple del Partido; dirigentes, cuadros, militantes y combatientes juntos en la brega, se forjan en el único definitivo crisol revolucionario: la lucha armada. Pero si ya ésta es una grandiosa conquista, se le suman otras de palpable y comprensible trascendencia; formación y construcción de una fuerza armada dirigida por el Partido que insurge en las llamas vivificantes de la guerra de guerrillas como el instrumento principal para el cumplimiento de las tareas políticas que la revolución peruana, bajo dirección proletaria ha establecido, fuerza armada que se desarrollará como columna del Nuevo Estado de obreros y campesinos. Una tercera conquista es la cantidad grande y la calidad cada vez más alta que nuestras acciones armadas alcanzan; acciones que expresan un carácter masivo en su número y la capacidad de los hijos del pueblo para cumplirlas y una creciente calidad plasmada en la mayor elevación que logran. Y, finalmente, una cuarta conquista que por su trascendencia es principal: surgimiento y desarrollo de zonas guerrilleras, cuya importancia está en que son los ámbitos en que, a través de la pujanza y creciente marea armada de la guerra de guerrillas, hemos de levantar nuestras futuras bases de apoyo, los bastiones avanzados y revolucionarios establecidos por el pensamiento militar del Presidente Mao Tsetung, base que son la esencia misma del camino de cercar las ciudades desde el campo, la esencia misma de la guerra popular.

Por todo esto, decimos a nuestra clase, al proletariado, y al pueblo de nuestra patria, a nuestro indomable campesinado en especial que LA LUCHA ARMADA ARDE VICTORIOSA; y, que a través de sus iniciales incendios, que avizoran la gran hoguera por venir, las masas mismas asumen su propio destino en sus invictas, creadoras y seguras manos, generadoras de toda la historia y de toda revolución.

II. LA ACCION CONTRARREVOLUCIONARIA ATIZA NUESTRA LUCHA
Y cuál ha sido la respuesta reaccionaria? Cuál ha sido la acción del Gobierno autodenominado democrático y autoproclamado respetuoso del orden constitucional y de los consagrados derechos humanos? Como responde a su carácter y lógica reaccionarios, desde el comienzo mismo ha lanzado sobre nosotros, militantes y combatientes revolucionarios, la persecución y la represión, la tortura, la cárcel y la muerte. El gobierno de Belaúnde, falso demócrata e hipócrita demagogo, ha lanzado sus fuerzas represivas, principalmente policiales, para ahogar en sangre nuestra naciente revolución armada.

Atropellando los más elementales derechos universalmente reconocidos y establecidos en la cacareada Constitución del 79, el reaccionario gobierno belaundista y sus llamadas fuerzas del orden brutalmente han allanado y saqueado cuanto domicilio han querido; han perseguido, apresado y encarcelado a quienes la prepotencia y el abuso ha señalado; han incendiado, robado, violado y asesinado impunemente a hijos del pueblo según sus más bajos instintos; han cebado sus negros afanes reaccionarios golpeando furiosamente a las masas principalmente campesinas, pretendiendo neciamente amedrentarlas y apartarlas de la lucha armada; han generalizado la tortura buscando quebrantar las voluntades y arrancar falsas confesiones, humillando sucia y protervamente para doblegar la moral revolucionaria y aniquilar luchadores; han desarrollado la violación como medio infame, abyecto y vejatorio de someter y empañar el límpido, decidido y firme espíritu de hijas del pueblo; han negado todo derecho y garantía a los presos, montando en su contra una constante persecución incluso tras las rejas de sus inmundas mazmorras y han extendido el hostigamiento y represión hasta sus familiares. Así la persecución y represión de la acción armada y del pueblo se desarrolla como una farsa de falaz respeto de los derechos más elementales y un real y siniestro plan de sometimiento popular por la violencia contrarrevolucionaria; pero todo esto no da los negros fines esperados, pues los hijos del pueblo, de la clase y del Partido se yerguen victoriosos y firmes en sus trincheras de combate, cualquiera sea el lugar donde se encuentren.

El nefasto gobierno belaundista, además, ha apelado a la legislación promulgando el D.L. N 046, verdadera ley terrorista que enarbola como garrote contra la acción armada y el pueblo; esta cavernaria disposición viola los más elementales principios del propio derecho penal burgués y establece desorbitadas sanciones, y si no establece la pena de muerte, que afanosa y arteramente busca hoy, es porque la actual constitución la prohibe y aún no encuentra condiciones para modificarla. Y toda la reacción, especialmente sus ganapanes y plumíferos, en nombre del llamado "orden" y "paz social" claman por la "drástica aplicación de la ley". Así, el denominado autónomo Poder Judicial ha puesto en marcha su siniestro tinglado opresor de leyes, jueces, procesos y cárceles; y utilizando pruebas fraguadas, festinando trámites, torciendo leyes y vendiendo principios que dicen salvaguardar, ha comenzado a descargar su podrido garrote sobre hijos de las masas imponiéndoles monstruosas sanciones que hasta algunos reaccionarios han criticado por burdas y contraproducentes. La ciega y sorda justicia reaccionaria se ha puesto en movimiento, como tenía que ser, en defensa del caduco orden explotador y opresivo; pero al hacerlo, no podía ser de otro modo, muestra más a fondo su esencia contrarrevolucionaria poniendo más en evidencia las negras entrañas del sistema legal y del sacrosanto Poder Judicial. Pero el viejo degüello legal tampoco doblegará a los hijos del pueblo que ya lo desafían erguidos en la revolución.

Pero a más de persecución y represión, tortura y cárcel, garrote legal y maquinaria judicial y de la acción de sus sabuesos policiales de seguridad e inteligencia, algunos de cuyos esbirros el pueblo tiene y tendrá muy presentes, el gobierno ha montado operativos policiales independientes y conjuntos de sus fuerzas policiales GC, GR y PIP y sus correspondientes cuerpos antisubversivos sinchis y Dircote en particular. Han montado dos operativos mayores hasta hoy: en enero del 81 el primero y el segundo, el de mayor magnitud e importancia, en octubre del mismo año, estableciendo el estado de emergencia en cinco provincias del departamento de Ayacucho a fin de darle más capacidad de acción y amplia impunidad, contando además con el apoyo y asesoría de las fuerzas armadas.

Cuál ha sido el resultado del propagandizado operativo de octubre? El más rotundo fracaso; hasta fue silenciosamente concluido, sin pena ni gloria y sin que ni siquiera se presentara el más simple informe público que diera cuenta de los resultados de la vasta movilización policial que, obviamente, ha implicado ingentes gastos.

Que el bautizado "operativo definitivo" fue un parto de los montes y más ruido que nueces se prueba fácilmente, pues fracasó en sus fácilmente comprensibles objetivos: erradicar la acción armada, destruir las organizaciones armadas populares y aniquilar el Partido en la región afectada; y que nada de esto lograron fluye fehaciente de recordar que el 10 de diciembre, dentro del propio estado de emergencia y operativo que aún no había concluido, se produjo el asalto al puesto policial de Totos y otras acciones que inmediatamente siguieron en la región ayacuchana y que remató con la resonante acción de San José de Secce.

Qué mostró el operativo antisubversivo? Simple y llanamente que las masas rechazan y resisten la agresión; que la brutalidad, prepotencia y violencia reaccionarias no las amilana sino que, más bien, incitan su justa ira de clase enfrentándose incluso con manos desarmadas a los agresores armados y amparados por todo el armatoste estatal. Muestra que el pueblo apoya y protege la lucha armada, la guerra de guerrillas, que la sustenta y defiende con sus propias vidas y que su entendimiento, corazón y voluntad está porque las guerrillas avancen pues sirven a su liberación. Los operativos policiales y toda la acción represiva sólo comprueban que el combate fortalece y desarrolla, y que si pagamos con esfuerzo, sufrimientos y sangre esto no es más que la cuota correspondiente a habernos levantado en armas, justa y necesaria rebelión por la clase y el pueblo. Se comprueba que en la propia acción armada aprendemos a combatir y que avanzamos y avanzaremos más, cuando más y mejor sigamos la dirección del Partido cuya justa y correcta línea ideológica y política se expresa y plasma en hechos irrebatibles, como los que jalonan veintiún meses de pujante lucha revolucionaria armada.

Y cuál es la esencia política y militar del gobierno ante las guerrillas? Es combatirlas como "terrorismo"; pero en esto la reacción peruana, su Estado y su gobierno belaundista no hacen sino seguir el patrón establecido por su amo imperialista yanqui para combatir la lucha armada. Es de todos conocido que Reagan, presidente de EE.UU., Haig, su secretario de relaciones exteriores y sus secuaces tildan de "terrorismo" a las guerras revolucionarias que hoy se libran en el mundo; con esto pretenden desprestigiar la acción armada traficando con el justo rechazo de las masas al viejo terrorismo individualista, anarquista e inconducente que los clásicos del marxismo condenaran; pretenden aglutinar en nombre de la supuesta defensa de la vida, la propiedad y la llamada "paz social", soñando poner así a las masas de su lado o por lo menos neutralizarlas.

De este modo llamar "terrorismo" a la lucha armada no es sino una demagógica y reaccionaria posición del imperialismo yanqui; la enarbola para oponerse a la revolución armada, buscando cubrirla con un manto de desprestigio mientras monta la más sanguinaria represión y genocidio. Además, usa esta podrida maniobra para contender por la hegemonía mundial con el socialimperialismo ruso; pretende ligar la acción revolucionaria, a través del supuesto "terrorismo", a la superpotencia socialimperialista, así también quiere desprestigiar la revolución, pues ésta no puede estar unida, en modo alguno, al más siniestro centro del revisionismo contemporáneo que ha hecho de la patria de Lenin y Stalin la actual superpotencia hegemonista de hoy.

Como es lógico, la reacción peruana, su gobierno belaundista y sus plumíferos, no hacen sino aplicar a rajatabla la orden y guía de su amo imperialista. Pero no son sólo ellos quienes condenan como "terrorismo" nuestra lucha armada, sino que también a este carro se acoplan los oportunistas que mangonea el encallecido revisionista Jorge del Prado y su camarilla, obsecuente seguidor del garrote imperial de Brezhnev, amo del revisionismo ruso y gran titiritero del revisionismo a nivel mundial; y es natural que estos enemigos de la revolución actúen así, pues no pueden cruzarse de brazos ante el socavamiento de su caduco cabalgar sobre las masas, como viejos vendeobreros al servicio de la colusión y pugna del socialimperialismo con el imperialismo yanqui. Mas también al mismo coro se une "Patria Roja" que furiosamente llama a la autoproclamada izquierda a desatar una guerra santa contra el supuesto "terrorismo", clamando, en una nefasta distribución de funciones, por asumir la lucha ideológico-política contra el "terrorismo" mientras el gobierno asume la lucha represiva completa y total; los ayer "enemigos" de Teng Siao-ping y hoy sus adoradores, no pueden menos que atacarnos por combatir al socio imperialista yanqui de su nuevo amo y, más aún, por aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo que ellos ayer invocaron y hoy reniegan. Sin embargo, a la misma comparsa se unen otros todavía encandilados con lo que llamaron "apertura democrática" y "perspectiva parlamentaria", quienes no obstante que la realidad está haciendo trizas sus sueños siguen delirando con el cretinismo parlamentario y soñando despiertos con las elecciones del 85.

Pero al fin y al cabo, unos y otros que sumados parecen muchos, no son sino representantes de una capa superficial que flota sobre el mar profundo que son las masas populares de nuestra patria. Y recordemos que para el marxismo sólo hay una táctica en cuanto a masas se refiere: diferenciar las inmensas y profundas masas que ascienden desde el fondo, de esa sucia y podrida nata que flota al vaivén de las olas sirviendo de frágil sustento al burocratismo gremial y a falsos partidos proletarios y realmente "partidos obreros burgueses", y que esta única táctica impone adoctrinar a las masas, teórica y prácticamente, en la violencia revolucionaria y en la consecuente, indesmayable y firme lucha contra el oportunismo.

A unos y otros, a quienes pretendiéndose marxistas y combatientes revolucionarios, ya sea que encabecen, transiten o se aproximen al engendro imperialista de llamar "terrorismo" a la lucha armada que insurge de las entrañas mismas de la lucha de clases de nuestro pueblo, les transcribimos los siguiente párrafos del gran Lenin:

"Así, pues, las cosas van, a pesar de todo adelante! El armamento de las masas a pesar de las increíbles e indescriptibles dificultades, hace progresos. El terror individual, este engendro de la debilidad de los intelectuales se aleja al pasado... comienzan las acciones militares juntamente con el pueblo. He aquí que resulta cuando los pioneros de la lucha armada se funden con la masa no de palabra, sino con los hechos, se colocan al frente de los grupos de combate y de los destacamentos del proletariado, educan en el hierro y en el fuego de la guerra civil a decenas de jefes populares, que mañana, en el día de la insurrección obrera sabrán ayudar con su experiencia y con su valor heroico a millares y decenas de millares de obreros..."

"Vivan los iniciadores del ejército popular revolucionario!"

"Esto no es ya un complot contra un personaje cualquiera odiado, no es un acto de venganza, no es una salida provocada por la desesperación, no es un simple acto de "amedrentamiento", no; esto es el comienzo, bien meditado y preparado, calculado desde el punto de vista de la correlación de fuerzas, es el comienzo de las acciones de los destacamentos del ejército revolucionario..."

"Afortunadamente, han pasado los tiempos en que por falta de un pueblo revolucionario "hacían" la revolución terroristas revolucionarios aislados. La bomba ha dejado de ser arma del "petardista" individual y ha pasado a ser elemento necesario del armamento del pueblo..."

"Fuimos de experiencia en experiencia, intentamos crear un ejército revolucionario, marchando a ciegas, a tientas, buscando los caminos para solucionar la tarea en aquella situación concreta. Y la tarea era clara".

"En el presente estamos muy alejados todavía de habernos librado de estas dificultades. Al principio las veíamos de un modo completamente abstracto, como revolucionarios que hacen discursos pero que ignoran totalmente cómo abordar los problemas. Como es natural muchísimas personas nos acusaban, y todos los socialistas y socialdemócratas siguen acusándonos, todavía hoy, de haber puesto mano en estos asuntos, sin saber cómo llevarlos hasta el final. Pero éstas no pasan de ser ridículas acusaciones de cadáveres vivientes. Como si fuese posible lanzarse a hacer la más grande de las revoluciones sabiendo de antemano cómo llevarla hasta el final! Y como si estos conocimientos pudieran aprenderse en los libros! No, nuestras decisiones sólo podrían brotar de la experiencia de las masas".

En conclusión, mientras la lucha armada iniciada se desarrolla como ardorosa guerra de guerrillas de brillante perspectiva, la contrarrevolución siguiendo su lógica reaccionaria nos combate y ataca y hay quienes sirviendo a lejanos amos revisionistas se suman al coro, a la vez que otros transitan en igual rumbo o se acercan al mismo camino. Y en tanto que el pueblo nos sustenta y anima, fortaleciendo más nuestras fuerzas, hay quienes quieren ocultar y aplacar nuestra acción revolucionaria bajo el podrido manto de "terrorismo" siendo que somos la revolución armada en marcha; hay quienes nos llaman "sendero tenebroso" mientras pretende perpetuar las sombras que ya retroceden ante nuestra luminosa acción guiada por el marxismo-leninismo-maoísmo; hay quien nos llama "antipatriotas" mientras él mismo sigue vendiendo la patria al imperialismo; hay quienes nos llaman "infantiles" sin prueba alguna y hasta sin ver, si fuera el caso, que la lucha auténtica por la clase y el pueblo enseña y madura mientras que la senilidad oportunista pudre y es mal que se contagia sin respetar edades; hay quienes nos tildan de "provocadores" sin reparar en su ceguera que son persistentes provocadores de la justa ira popular por ser impenitentes promotores frustrados de la capitulación popular; y, en fin, hay quienes nos llaman "aventureros" sin reparar en su necedad política que ellos mismos son viejos tahúres politiqueros y politicastros arribistas profesionales. Sin embargo, en una cosa sí tienen total y completa razón: no somos adoradores de cretinismo parlamentario ni encallecidos peregrinos del oportunismo electorero. Somos simple y llanamente marxista-leninista-maoístas.

El Presidente Mao Tsetung nos ha enseñado: "Es bueno si el enemigo nos ataca, eso prueba que hemos trazado una clara línea de demarcación entre el enemigo y nosotros. Es mejor aún si el enemigo nos ataca y nos pinta carente de toda virtud y no tener nada bueno; eso demuestra que no sólo hemos establecido una clara línea divisoria entre el enemigo y nosotros sino que hemos alcanzado grandes logros en nuestra tarea".

Por todo lo dicho afirmamos rotundamente LA ACCION CONTRARREVOLUCIONARIA ATIZA NUESTRA LUCHA.

III. SE ACENTUA LA CRISIS DEL ORDEN REACCIONARIO Y EL PUEBLO CLAMA POR LA REVOLUCION ARMADA
Cuál es la situación actual de la reacción? El anterior gobierno militar de los doce años asumió el poder con dos tareas a cumplir:

1. Profundizar el capitalismo burocrático; y,

2. Reorganizar la sociedad peruana.

Para cumplir la primera tomó como palanca principal la función económica estatal; para el cumplimiento de la segunda se guió por una concepción política fascista e impulsó la reorganización corporativista de la sociedad. En su primera parte avanzó en la consecución de sus objetivos pero la crisis económica que él mismo generara y, en especial, la persistente lucha de las masas populares, obligaron al gobierno militar al replanteamiento de sus objetivos concretándose un reajuste general para, posteriormente, pasar a la reestructuración corporativa tendiente a constitucionalizar sus resultados, como desde el inicio de su gestión se fijara y, además, proceder a una futura entrega del mando estatal. Sin embargo, el agravamiento de la crisis económica y la intensificación de la lucha de clases truncaron en definitiva sus fines y la nueva Constitución, que implica la tercera reestructuración del Estado peruano en lo que va del presente siglo, no logró plasmar, la corporativización de la sociedad peruana; sólo permitió el fortalecimiento del Poder Ejecutivo en detrimento del Parlamento y la mayor participación de las Fuerzas Armadas en el manejo del Estado. Como corolario de la gestión militar se cumplieron dos procesos electorales, el de la Asamblea Constituyente y las elecciones generales del 80, en ambos se expresó un creciente ausentismo, muestra de la tendencia, común a América Latina, de no esperar nada de las elecciones ni de los gobiernos de turno.

En estas condiciones Belaúnde asumió el gobierno y hoy, a más de año y medio del comienzo de su mandato, la crisis económica se mantiene y la tan ansiada reactivación de la producción no se avista ni a lo lejos; una persistente y creciente inflación sigue azotando la marcha económica y los déficit presupuestales, la base directa misma de la acción estatal, aumentan desenfrenadamente amenazando gravemente la cada día más maltrecha economía peruana. El dominio imperialista hunde más sus zarpas en nuestra patria apoderándose cada vez más de nuestros recursos naturales muy especialmente el petróleo, extiende sus garras hasta las propias entrañas campesinas y amplía más su control sobre el comercio y finanzas del país. El proceso de la llamada "reforma agraria" ha sido concluido, dando por terminado y resuelto el problema de la tierra, a lo cual también hacen coro los oportunistas electoreros; pretenden vender al campesinado el engendro de "fomento agropecuario", a la vez que propugnan la evolución de la "propiedad asociativa" y amparan el retorno de gamonales para impulsar el capitalismo burocrático en el agro, bajo control de los grandes banqueros y directa participación del imperialismo yanqui. El proletariado y los trabajadores soportan la persistente desocupación y la reducción real de sus salarios y sueldos, las condiciones de trabajo se agravan y sus conquistas son negadas o amenazadas cada día, así el derecho a huelga; la pequeña burguesía soporta creciente pauperización, particularmente la intelectualidad se ve más frustrada y el pueblo en general se enfrenta al hambre más apremiante, al que pretende aherrojarlo más aún el nuevo gobierno reaccionario. La burguesía nacional, el capital medio ve crecer las restricciones sobre sus empresas y negocios, sufriendo también las consecuencias del socavamiento de la industria nacional que el régimen intensifica. Mientras en el propio seno de la gran burguesía se libra aguda contienda entre las facciones burocrática y compradora, incluso dentro de cada facción por quién se beneficia más.

En síntesis, guiándose por la orientación de desarrollar como motor del proceso económico el gran capital monopolista principalmente yanqui, el actual gobierno apunta a evolucionar más la subyugante estructura semifeudal que sigue señoreando el campo en beneficio directo de terratenientes de viejo y nuevo cuño y de campesinos ricos de viejo tipo; el gobierno actual socava la elemental estructura industrial del país en función de orientarla más aún a la producción extractiva principalmente minera y petrolera; y mientras traspasa y busca poner en subasta las empresas estatales, que concentrara en manos del Estado el gobierno anterior, echando sobre las espaldas del pueblo una gran carga como agobiante deuda pública, hoy se las prepara como suculenta ofrenda a las fauces insaciables del gran capital especialmente imperialista. El actual gobierno reaccionario cuya cabeza y principal y primer responsable es Belaúnde, se afana presuroso y servil como ninguno a desarrollar más el capitalismo burocrático en el país (capitalismo de gran capital monopolista, enfeudado a los terratenientes y sometido al imperialismo), en beneficio principalmente del gran capital monopolista, en especial del gran capital banquero y financiero bajo la asfixiante y cada día mayor expansión del imperialismo norteamericano. Pero si bien éste es el esquema y lineamientos que el gobierno sigue, la propia intrincada contienda de intereses entre explotadores, la crisis persistente y agravada y, más aún, la lucha de clases que se polariza cada día, no permiten al gobierno superar las dificultades presentes, cuestión indispensable para poder estructurar un plan coherente basado en un claro y definido programa como reclama a gritos el propio ordenamiento de la explotación imperante.

En el plano político el gobierno sigue enfrentándose a la compleja y enmarañada coyuntura de lucha de clases que generan la puesta en marcha de una nueva constitución, la consolidación de una burocracia que sea totalmente adicta y el reagrupamiento de fuerzas políticas reaccionarias puestas en hibernización durante doce años y, lo principal, sofrenar a masas hundidas largos años en una crisis agobiante que impulsa nuevamente el desarrollo de su acción por sus propios e indeclinables intereses, más aún una masa aleccionada duramente por un largo gobierno demagógico que fungiendo de "revolucionario" y con ayuda, cuándo no!, de los oportunistas de siempre, vio burladas sus más elementales necesidades. Todo esto complica ya suficientemente la situación política para el manejo revolucionario; sin embargo, la realidad se agudiza más cuando, en año y medio, ha quedado palmariamente clara para el pueblo la caducidad del orden demoburgués, toda la hipócrita invocación de derechos y libertades y su brutal negación real. Lo obsoleto del parlamentarismo, institución que se desenvuelve como un tonel vacío cuesta abajo, que se hunde en hueca y estéril retórica de ungidos "padres de la patria" mientras declina sus esenciales funciones legislativas ante la invasión insolente de jurisdicción perpetrada por el Ejecutivo. Un llamado Poder Judicial anquilosado que exangüe y sólo por inercia sobrelleva su función bajo montañas de procesos pendientes, prevaricación, sometimiento servil a cualquier autoridad prepotente y constante violación de los propios principios sustanciales del derecho reaccionario; todo en contra, como siempre, del pueblo y que hoy especialmente se ceba con los combatientes revolucionarios. Y un también llamado Poder Electoral autónomo que consuetudinariamente trafica con las elecciones socavando las más burdas adulteraciones. A lo que se suma las agudas contiendas y divisiones de los partidos reaccionarios que son reiteradamente tiendas de escándalo público y centro de convalidación de desafueros de todo tipo. Así, el sistema político reaccionario muestra claramente su caducidad y putrición encubierta bajo mascarada de democracia aparente y preocupación fingida por las masas, de las cuales sólo requieren sus votos ocasionales, y de real demagogia a tambor batiente; de este modo, y como enseña el marxismo, cada vez más las fuerzas armadas y las fuerzas policiales, principalmente las primeras, son la verdadera columna vertebral del orden estatal reaccionario y su verdadero bastión, de ahí su importancia cada vez más determinante y creciente injerencia en el poder del Estado; sin embargo no olvidemos nunca que una fuerza armada en esencia, estratégicamente sólo tiene la fortaleza de la sociedad que defiende por más que, tácticamente, se presente armado hasta los dientes.

Ideológicamente el orden dominante, explotador y opresivo, también está en crisis como lo prueba la farisaica rasgadura de vestiduras sobre la llamada "crisis moral del pueblo", que no es sino la quiebra de viejos principios que se caen a pedazos bajo golpes de la galopante crisis económica y la caducidad política de la reacción; y esto es precisamente lo principal, la crisis de los principios demoburgueses y de su ordenamiento social, que superados por el desarrollo histórico de la lucha de clases, del pujante ascenso del proletariado y las masas populares y el grandioso proceso radicalmente transformador que ha impreso el marxismo-leninismo-maoísmo en todo el mundo, quedan más expuestos a la luz del día como caducos ya no sólo históricamente sino que también avanza y se extiende su caducidad política. El cada vez más declinante peso de los principios demoburgueses, que si en los siglos pasados fueron revolucionarios hace ya muchas décadas que son reaccionarios, y la cada día menor influencia que puedan ejercer sobre el pueblo, la tenemos en la experiencia de las últimas elecciones en el país: Belaúnde asumió el mando con un 46% de los votos válidos y se sintió exaltado a las nubes y dueño de un poder absoluto y voz incontrastable por encima de la lucha de clases y las contiendas; sin embargo, ha bastado menos de año y medio para que su castillo de votos se derrumbe disolviéndose como podrida espuma y su ficticia "gran autoridad" entre tumbos y remolinos se despeñe hacia su total desprestigio.

Finalmente, indiquemos, aunque sea de paso, la cuestión con Ecuador, conocido es el viejo cuestionamiento ecuatoriano del Protocolo de Río del año 42. Pues bien, esta situación viene agravándose en los últimos años como prueba el incidente fronterizo de la Cordillera del Cóndor de enero del 81. Pero el actual gobierno peruano y el presidente Belaúnde que lo encabeza y dirige, más aún siendo quien personalmente conduce la política internacional y en consecuencia el primer responsable, viene manejando tan delicado cuan importante problema en forma totalmente errónea e irresponsable y así, en vez de buscar definir la cuestión fronteriza, adoptan una superficial y frívola actitud que alarma pues, de no tratarse justa y correctamente, la cuestión ecuatoriana puede generar serios y graves problemas de vastas consecuencias, las que obviamente no son afrontadas nunca directamente más que por el pueblo quien con su propia sangre y esfuerzo nos ha dado el territorio que conforma nuestra patria. Aquí también se muestra la política y acción reaccionarias del gobierno belaundista; pues, a nadie escapa que de la unión de los intereses de los imperialistas en contienda con los de sus agentes y socios internos, que gobiernan nuestras repúblicas, devienen los conflictos en nuestras tierras latinoamericanas y la multitud de guerras que nuestros pueblos han tenido que enfrentar; y, esto es más preocupante hoy, cuando el panorama de América Latina muestra varios conflictos en potencia que se desenvuelven atizados por la contienda de las superpotencias en pos de la hegemonía mundial.

Así, en síntesis vemos ante nuestros ojos cómo se agudiza la crisis del orden reaccionario, la cual se presenta con graves perspectivas en este año de 1982.

Y cuál es actualmente la situación del pueblo? Un campesinado con una varias veces centenaria reivindicación fundamental: "La tierra para quien la trabaja" que pese a su indesmayable lucha aún no logra satisfacerla; un campesinado al que en los últimos veinte años se ha pretendido engañar con tres supuestas leyes de reforma agraria las que luego de aplicadas con rimbombante demagogia lo han dejado con su misma vieja sed se tierra insatisfecha. Un proletariado que en larga lucha pujante arranca mendrugos salariales y conquistas a sus empleadores para perderlas a través de cada crisis económica que la sociedad padece; un proletariado que así se debate en un siniestro círculo de hierro y que hoy nuevamente se desenvuelve en la inagotable pugna por salarios, jornada y condiciones de trabajo. Una pequeña burguesía de muy amplias capas, como corresponde a un país atrasado, que ve destrozados sus sueños al compás de la pauperización inexorable que el orden social imperante le impone. Y una burguesía media, una burguesía nacional que débil y carente de capitales se desenvuelve bamboleante y dual entre revolución y contrarrevolución, mientras cada nueva crisis la destroza y aplasta hasta los límites de la asfixia. Estas son las cuatro clases que históricamente conforman el pueblo en nuestro suelo, pero de ellas es el campesinado la fuerza motriz principal en tanto que el proletariado insurge y se desarrolla como clase dirigente de nuestra revolución; unidas las dos conforman la alianza obrero-campesina, única base sólida de clases de todo frente revolucionario posible; a ella se une la pequeña burguesía y juntas las tres, bajo dirección del proletariado, son el tronco constante del frente revolucionario que no es tal sino es frente para la lucha armada y armazón de clases para conformar el Nuevo Estado. Y esta sólida unión, este sólido frente, y cohesionado en cuanto la hegemonía la detenta firmemente el proletariado, se sustenta en la alianza obrero-campesina y se forja y desarrolla pujante en la fragua de la lucha armada, de la guerra de guerrillas; es a este frente de clases al que se une unas veces la burguesía nacional para separarse otras, según los encrespados vientos de la lucha de clases.

Y este pueblo peruano, estas inmensas mayorías, estas masas verdaderas creadoras de la historia, estas poderosas fuerzas productivas están constreñidas por la persistencia de caducas relaciones sociales de explotación que imponen la desocupación y el subempleo al 56.3% de la población económicamente activa, según sus propias estadísticas y que en el campo para sobrevivir someten a la subocupación a dos de cada tres campesinos. Así el caduco sistema de explotación dominante destruye y sofrena las poderosas fuerzas creadoras del pueblo, las únicas fuerzas capaces de la más profunda transformación revolucionaria que nuestra patria clama por largo tiempo; siniestro sistema destructor que la reacción defiende a sangre y fuego en beneficio de terratenientes de viejo y nuevo cuño, de grandes burgueses compradores o burocráticos y de su amo el imperialismo yanqui que por cada dólar que invierte nos extrae cinco; sistema podrido y sangriento que se mantiene por la opresión que impone el viejo Estado reaccionario terrateniente-burocrático a través de su aparato estatal, su burocracia, sus fuerzas armadas, su justicia, sus cárceles y su antigua y turbia represión, pero principalmente a través de sus fuerzas armadas y su acción represiva verdadera columna vertebral de la dictadura de clase imperante que domina y acrecienta sus ganancias extraídas del sudor, esfuerzo y sangre de nuestro pueblo.

Pero quien dice explotación y opresión dice Estado, y quien dice Estado dice clases, y quien dice clases dice lucha de clases, y quien dice lucha de clases dice lucha popular y, como los tiempos lo comprueban hasta la saciedad, quien dice lucha popular dice rebelión, lucha armada, guerra de guerrillas, como lo está mostrando hoy mismo nuestro propio continente. Y nuestro pueblo, como todos los pueblos de la tierra tiene su propia historia de lucha, jalonada con su sangre y heroicidad, siendo la más estremecedora, turbulenta y grandiosa la librada incansablemente por el campesinado, especialmente pobre a lo largo de los siglos; baste aquí recordar que nuestra propia emancipación republicana se levantó sobre grandes gestas armadas campesinas del siglo XVIII y que, nuestro mismo siglo XX está sellado por grandes luchas campesinas que giraron en torno a los años veinte y sesenta, así éstas y la remecedora lucha del 63 son fuente de extraordinaria experiencia, a la que necesariamente hay que ligar la lucha armada que condujera el MIR allá por el año 65, lucha que nos dejó inapreciables lecciones que todo revolucionario debe conocer. Sin embargo, es con la aparición del marxismo y del Partido Comunista que la brega campesina adquiere toda su expresión revolucionaria, pues con el proletariado como dirigente a través de su Partido es como el campesinado encuentra y sigue el verdadero camino para derrumbar el orden explotador existente, la guerra popular, la cumbre del pensamiento militar proletario que el Presidente Mao Tsetung estableciera.

Así nuestro pueblo, como todo pueblo, se ha acunado y avanzado en la violencia revolucionaria, es en ella, en sus diversas formas y gradaciones, que nuestro pueblo conquistó reivindicaciones, derechos y libertades, pues nada les cayó del cielo ni le fue dado, "malgrado lo que digan los traidores" todo lo conquistó y defendió en definitiva con violencia revolucionaria, en ardorosas contiendas contra la violencia reaccionaria; así se conquistaron las ocho horas; así se conquistaron tierras y se retuvieron, así se arrancaron derechos y se derrumbó tiranos. La violencia revolucionaria es, pues, esencia misma de nuestro proceso histórico y si la emancipación republicana se ganó con armas en los campos de batalla, es fácil entender que el desarrollo y triunfo de la revolución peruana, de nuestra revolución democrática, de la emancipación del pueblo y de la clase será lograda únicamente a través de la más grandiosa guerra revolucionaria de nuestro pueblo, alzando en armas a la masa a través de la guerra popular.

Y hoy nuestro heroico pueblo, heredero de tan rica historia y siguiendo la gloriosa senda, pugna y combate contra el nuevo gobierno reaccionario. Pugna y combate en los campos contra los gamonales y gamonalillos, base del poder estatal reaccionario en el agro; pugna y combate en fábricas y las minas contra sus explotadores y opresores; pugna y combate en la multitud de las barriadas lanzándose contra el hambre y la miseria; pugna y combate en las universidades y colegios por su necesidad de aprender y educarse; pugna y combate en las ciudades pequeñas y medianas contra el asfixiante centralismo; pugna y combate en la educación, la ciencia y la cultura por sus indeclinables derechos de nutrir su espíritu y despejar su mente; pugna y combate en las calles por el derecho de ganarse el pan; pugna y combate en defensa de sus derechos y libertades conquistados, por libertad de pensamiento, de expresión, de organización, de reunión, de huelga y por cuanta conquista arrancó con su lucha y esfuerzo y que pese a estar estampadas en las leyes y hasta en la propia Constitución del Estado se conculcan, cuestionan y niegan las 24 horas del día por la acción prepotente y abusiva de los poderosos y de cualquier arribista encaramado en un cargo de autoridad, como corresponde a la naturaleza del orden estatal existente y de quienes lo encabezan. Sí, nuestro pueblo hoy más consciente que ayer, más politizado que ayer, más organizado que ayer, más firme y decidido que ayer por la gigantesca presencia histórica del proletariado guiado por el invicto marxismo-leninismo-maoísmo que arma su mente y su mano, nuestro heroico pueblo combatiente se lanza a la acción por más que al hacerlo tenga que enfrentarse a la cachiporra, la bomba y las balas, y a las furiosas mesnadas de la reacción; y lo hace seguro de que la lucha tiempla, moviliza, organiza, politiza y arma y prepara para las grandes contiendas por venir. Y si algo está aprendiendo nuestro pueblo, hoy más que ayer, es que la lucha de clases lleva necesariamente a la lucha por el poder y que éste sólo se conquista mediante la violencia revolucionaria que entre nosotros se especifica en guerra revolucionaria, en lucha armada, en guerra de guerrillas, en guerra popular; que sólo así es posible tomar el poder para la clase y para el pueblo, que sólo así se levantará un Nuevo Estado y que sólo así se llegará a instaurar la dictadura del proletariado para la gran y definitiva transformación de la sociedad, para que al fin brille la luz inmarcesible del comunismo en nuestra propia tierra. Y que hoy esto anida ya en las masas y en el pueblo se ve palmariamente demostrado en cómo en campo y ciudad comienzan a aplicar nuevamente la violencia para repeler la violencia reaccionaria en defensa de sus derechos; y, más trascendente es aún y más expresivo el apoyo que brindan a la lucha armada, a la guerra de guerrillas que dirige el Partido, que si bien todavía no alcanzan a comprenderla en su total dimensión y amplitud, pues esto requiere mayor desarrollo de la misma, la sabiduría de la acción colectiva es plenamente capaz de avizorar que, en esas llamas que hoy comienzan presagiando las grandes hogueras por venir, se plasma y brama la esperanza concretada en su inexorable emancipación.

Esta es, a nuestro modo marxista-leninista-maoísta de entender, la situación de la reacción y la situación del pueblo; y en esta situación contradictoria vemos los dos aspectos concretos de la situación revolucionaria hoy y su forma de especificarse. Así vemos manifiesta la situación revolucionaria y expresarse lo que Lenin entendía por tal: los de arriba no pueden seguir mandando como ayer y los de abajo no quieren seguir viviendo como hasta hoy. En la reacción se ve la carencia de un preciso y definido programa aceptado que sea capaz de aglutinar a la reacción y la errática mezcolanza de marchas y contramarchas que denotan falta de rumbo fijo, comprensible derivación de la falta de programa único y menos realmente aceptado. En el pueblo se avizora su firme y decidida marcha hacia la revolución armada, su voluntad de transformación revolucionaria aunque, como limitación, pueda expresarse a veces como simple querer derrumbar el caduco sistema dominante; pero aun, si sólo así fuera, es bastante y básico para encontrar el buen camino pues, en buen y certero balance, es la propia lucha armada la que abre en los hechos el camino de la lucha armada y asimismo va machacando con hechos contundentes las ideas, el camino de la lucha armada en la propia mente de los hombres como parte integrante de las masas y así se incorpora a éstas más y más al gran camino de la guerra popular.

Tal es la cuestión concreta de la situación revolucionaria en desarrollo hoy y aquí, y a esto se ha llegado por dos cuestiones:

1.- La lucha de clases en polarización; y,

2.- La lucha armada que se desenvuelve como guerra de guerrillas surgida del propio seno de la lucha de clases en el país. La lucha de clases en polarización y su desarrollo como lucha armada han atizado más aún la preexistente situación revolucionaria en desarrollo; y, así hoy y en perspectiva, la situación revolucionaria en desarrollo más caldeada en la actualidad estimulará más la lucha de clases y ambas impulsarán fuertemente la lucha armada. Esta es, en síntesis, la situación actual del pueblo y de la reacción; ésta hoy a través del gobierno belaundista plantea el "pacto social" o la "concertación" que no es sino reedición de planteamientos del gobierno anterior; pero la perspectiva del pueblo es una, apoyar la lucha armada.

Así, en la actualidad y en su proyección, la lucha de clases se polariza en: concertación o apoyar la lucha armada: concertación es bandera negra de la reacción, apoyar la lucha armada es bandera roja del pueblo. Concertación es bandera de la reacción para atar al pueblo como furgón de cola y, en términos más restringidos, para aglutinar a las contendientes facciones de la reacción y para lograrlo usará todos los medios, también la represión pues el objetivo es mantener su dominio y, en último término, la propia fuerza armada es carta que la reacción guarda en la manga para el momento oportuno. Apoyar la lucha armada es bandera roja del pueblo y es su necesaria perspectiva, pues para el pueblo concertación es capitulación; el camino del pueblo comienza a mostrarse más nítido y definido cada vez: al apoyar la lucha armada y desarrollarla, es el único camino histórico que corresponde transitar al pueblo, no hay otro; y apoyar la lucha armada hoy es simplemente desarrollar la guerra de guerrillas.

Por todo lo dicho podemos concluir: SE ACENTUA LA CRISIS DEL ORDEN REACCIONARIO Y EL PUEBLO CLAMA POR LA REVOLUCION ARMADA.

IV. DESARROLLEMOS LA GUERRA DE GUERRILLAS
El Presidente Mao Tsetung ha escrito:

"La tarea central y la forma más alta de toda revolución es la toma del Poder por medio de la lucha armada, es decir, la solución del problema por medio de la guerra. Este revolucionario principio marxista-leninista tiene validez universal, tanto en China como en los demás países".

Y más adelante dijo:

"Antes del estallido de una guerra, todas las organizaciones y luchas tienen por finalidad prepararla... Después del estallido de una guerra, todas las organizaciones y luchas se coordinan de modo directo o indirecto con la guerra".

El Partido Comunista del Perú, partido de nuevo tipo marxista-leninista-maoísta fiel a sus principios y a su programa, consciente de su misión histórica como vanguardia organizada del proletariado peruano, ha asumido su obligación de iniciar la lucha armada para pugnar por tomar el Poder para la clase obrera y el pueblo, y hoy desarrolla la guerra de guerrillas que, a través de triunfos y reveses aleccionadores, extendiendo más las vivas llamas armadas y enraizándolas profundamente en el campesinado pobre principalmente, nos ha de llevar a conseguir bases de apoyo revolucionarias plasmando en definitiva el invicto camino de la guerra popular.

Previamente el Partido hubo de reconstituirse. Después de la expulsión de Del Prado y compañía, gonfalones del revisionismo en las filas partidarias, en la IV Conferencia Nacional, enero 64, entramos al largo y complejo proceso de Reconstitución, acordado en la VI Conferencia de enero 69, que implicaba hacer del Partido lastrado de revisionismo uno de nuevo tipo marxista-leninista-maoísta. Cumplida esta ardua y gran tarea, la IX Sesión Plenaria del Comité Central, en 1979, acordó iniciar la lucha armada.

Cumpliendo este histórico mandato, en mayo de 1980 se inició la lucha armada enarbolando dos consignas fundamentales: Lucha armada! y Gobierno de obreros y campesinos! Desde entonces nuestra acción se inició, se desenvolvió como guerra de guerrillas y hoy, por acuerdo del Comité Central, enero del 81, estamos en el Desarrollo de la guerra de guerrillas.

La lucha armada iniciada y dirigida absolutamente por el Partido es la continuación de la lucha de clases del pueblo peruano, es la continuación armada de su lucha política y está profundamente entroncada e indesligablemente unida a las masas populares, principalmente al campesinado pobre. Las masas son nuestra única base y sustento, la fuente de nuestra pujanza y vigor; somos firmes practicantes del gran principio de apoyarnos en los propios esfuerzos; así como somos consecuentes seguidores del internacionalismo proletario enarbolando el inmortal lema de Marx y Engels: "Proletarios de todos los países uníos!"; y como comunistas elevamos siempre al tope las tres grandes banderas del marxismo-leninismo-maoísmo: Marx, Lenin, Mao, lo cual nos demanda ser enemigos irreconciliables del revisionismo y de todo oportunismo; y pugnando por la revolución en nuestra patria servimos a la revolución proletaria mundial que combate y combatirá hasta que brille el comunismo sobre toda la faz de la tierra.

La realidad revolucionaria muestra en el país cómo la lucha armada arde victoriosa, cómo la acción contrarrevolucionaria atiza nuestra lucha, cómo se acentúa la crisis del orden reaccionario y el pueblo clama por la revolución armada; así, a nuestro heroico pueblo combatiente se le presenta una perentoria necesidad histórica, apoyar la lucha armada lo que hoy quiere decir Desarrollar la Guerra de guerrillas.

El Partido Comunista del Perú; el Partido que fundara Mariátegui; el Partido reconstituido como Partido de nuevo tipo, marxista-leninista-maoísta; el Partido que en nuestra patria ha iniciado la lucha armada, y que a través de veintiún meses de pletórica vida combatiente la desenvuelve hoy como guerra se guerrillas; el Partido Comunista del Perú que ha izado contra el cielo las rojas banderas de la rebelión, para servir a la emancipación de la clase obrera y del pueblo, llama al proletariado peruano, al campesinado pobre en especial y a las masas populares del país a asumir nuestro destino histórico en nuestras propias manos para derrumbar el caduco orden reaccionario imperante y construir el nuevo orden social revolucionario que el pueblo clama y demanda.

Pueblo peruano! Obreros, campesinos, trabajadores, mujeres, jóvenes, intelectuales, apoyemos la lucha armada! Apoyemos el desarrollo de la guerra de guerrillas!

Pueblo peruano! Tu recia voz de trueno embravecido comienza a expresarse en el lenguaje vibrante y purificador de la violencia revolucionaria, de la lucha armada y en acciones guerrilleras, en guerra de guerrillas vas plasmando hitos de tu nueva historia, de tu historia definitiva. El gran camino está iniciado, será largo y difícil pero el triunfo decisivo, pues. Salvo el Poder, todo es ilusión!

DESARROLLEMOS LA GUERRA DE GUERRILLAS!
VIVA EL PARTIDO COMUNISTA DEL PERU!
GLORIA AL MARXISMO-LENINISMO-MAOISMO!
COMITE CENTRAL

PARTIDO COMUNISTA DEL PERU

Perú, febrero 82.

Continuaremos posteando información, es interesante entender este proceso, por que será a partir de 1983, (a partir de la acción genocida del ejército) que el conflicto se volverá extremadamente cruento y el pueblo peruano guiado por su vanguardia el PCP, desarrollaran una de las páginas más heroicas de la historia de América, que lamentablemente es vista por los revisionistas más podridos como "masacres", lo cual, sobra decir, es sumamente lamentable y muestra una bajeza de espíritu notable.
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Alexyevich
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por Alexyevich el Vie Jun 15, 2012 12:44 am


Uno de los temas poco explorados en relación a la derrota del senderismo, es el de las graves consecuencias tácticas y estratégicas que devinieron de su equivocada afirmación -en 1991- de haber alcanzado el "equilibrio estratégico". Esta falsa percepción de la correlación de fuerzas existentes los llevó a cometer un conjunto de otros errores.

El banco de datos de Abimael Guzmán da cuenta que en 1990 SL habría contado con 23,430 miembros, pero no tenían más de 300 armas de guerra, 500 carabinas y 235 revólveres.

Los argumentos de Abimael Guzmán pueden resumirse así:
1° Durante 1989 se habría logrado pasar de la guerra de guerrillas a la guerra de movimientos y este hecho constituía la antesala del equilibrio estratégico.
2° La segunda campaña del "Plan de Impulsar el desarrollo de bases de apoyo" (marzo 90-febrero 91), habría logrado conquistar el equilibrio estratégico.
3° La expresión más clara de haber alcanzado el equilibrio estratégico era la ingobernabilidad del "viejo orden".
4° El equilibrio estratégico se concretaba, según Guzmán, de la siguiente manera: "para el enemigo, recuperar posiciones para mantener su sistema. Nosotros, preparar la ofensiva estratégica."
Estas afirmaciones de Guzmán estaban equivocadas:


El paso de la guerra de guerrillas a la guerra de movimientos, planteado como un objetivo central e íntimamente ligado al equilibrio estratégico, no pudo ser logrado, fracasando en los pocos casos en que se le quiso poner en práctica. La guerra de movimientos suponía la utilización de grandes contingentes organizados ya a la manera de un ejército regular y estar en capacidad de realizar campañas y batallas "a lo largo de amplios frentes y vastos teatros de operaciones", como decía Mao Tse Tung.
El senderismo lo intentó, cuando trató de darle una organización superior a sus llamadas "fuerzas principales" del Ejército Guerrillero Popular (EGP). En algún momento llegó a hablar de "batallones" conformados por la unificación de "compañías", pero casi siempre se trataba de simples informes, ya que la realidad era otra.
El Comité Zonal de Ayacucho era donde más se había avanzado en el intento de organizar batallones y compañías del EGP, particularmente al interior de las Fuerzas Principales. Cada uno de estos dos batallones contaba aproximadamente con 100 efectivos, organizados en 5 compañías. A su vez cada compañía estaba conformada por 4-5 pelotones. Es probable que en el Comité Regional del Huallaga se lograran constituir varias compañías y dos o tres batallones.

En los demás casos, los batallones y compañías registrados por Guzmán sólo existían en el papel, como producto del simple agregado de rudimentarios pelotones. Así, por ejemplo, cada uno de los denominados batallones del Comité Zonal de Ayacucho, supuestamente habría contado con 450 efectivos. Pero por estar armados con lanzas, machetes, granadas caseras y sólo algunas armas de fuego, era muy arbitrario otorgarles esa calificación y menos aún considerarlos como una muestra de estar preparados para la guerra de movimientos.

Los "destacamentos especiales" eran los más fogueados y preparados para acciones armadas. Los seguían los "destacamentos" y luego las "milicias", que eran elementos de base y apoyo. Las distinciones en las ciudades, sin embargo, no eran claras. Elementos de la "milicia", por ejemplo, participaron en el atentado a Canal 2.

La constitución de hipotéticos batallones senderistas aptos para actuar en la guerra de movimientos, no podía reducirse simplemente a sumar efectivos de columnas dispersas. Se requería armamento superior y, principalmente, una estructura de Estado Mayor y una organización cada vez más cercana a un ejército regular. Metas difíciles de lograr en el escenario de la guerra en la sierra, donde es fácil detectar el movimiento de contingentes de guerrilleros relativamente grandes. Por eso, fue que sólo posteriormente en el Huallaga, la selva ayacuchana y el río Ene estos intentos tuvieron un relativo éxito. Pero desde esas alejadas zonas, no se podía desarrollar una guerra de movimientos en todo el país.

LA VERDADERA SITUACION DEL EGP

La falsedad del segundo argumento de "Gonzalo" se demuestra analizando la real situación del Ejército Guerrillero y sus crecientes entrampamientos y dificultades. A febrero de 1990, el EGP senderista estaba compuesto, sin contar el Huallaga -de donde Guzmán no tenía información-, de la siguiente manera: Fuerza principal, 816 efectivos, Fuerza local, 4,674 y Fuerza de base, 17,940, con un total de 23,430.
En realidad, eran sólo los contingentes de las fuerzas principales del EGP las que tenían una organización propiamente militar de carácter permanente. Constituían la llamada "red móvil" del EGP, diferente de la "red territorial" formada por las fuerzas locales y de base. Las fuerzas locales, cuando no se constituían como un contingente adicional a las Fuerzas Principales, sólo estaban calificadas para realizar operativos de menor importancia. Las fuerzas de base cumplían tareas elementales y estaban constituidas por los campesinos -la mayoría de ellos desarmados o armados rudimentariamente- que en muchos casos eran obligados a participar en determinadas acciones por el solo hecho de vivir en las zonas controladas por SL.
Incluyendo los efectivos que tendría el EGP del Huallaga, no se erraría demasiado si estimáramos en 6,000 a 7,000 el total de efectivos del EGP con alguna capacidad de participar en operaciones militares de diverso tipo: hostigamiento, sabotaje, asaltos, emboscadas, enfrentamientos. De éstos, unos 1,000 a 1,200 estaban agrupados en las fuerzas principales. Además, estaban crecientemente rechazados por el campesinado y sufriendo graves limitaciones de armas y municiones.
De lo anterior se aprecian dos grandes debilidades del EGP. Una, la reducida proporción de las fuerzas principales, que apenas llegaban al 3.5% del total de efectivos. También tenían notorias dificultades para aumentar los efectivos de las fuerzas locales, de donde se seleccionaban los efectivos más calificados. La segunda, la excesiva concentración de efectivos: el 55% estaba en el Comité Regional Principal (Ayacucho). Si se suma éste al Comité Regional del Centro, básicamente Junín, se tiene aproximadamente al 80% del EGP.
Si el número de efectivos propiamente militares del EGP era reducido, el total de armas con que contaba era lamentable. Menos de 300 armas de guerra (largas y metralletas), cerca de 500 carabinas y escopetas de uso civil y 235 revólveres y pistolas constituían el stock de armas de fuego que tenía el EGP a febrero de 1990.

En síntesis, desde el punto de vista de la acumulación militar de fuerzas, tanto en lo que se refiere a la iniciativa en las acciones como en el aprovisionamiento de armas de fuego, ya se iba mostrando el límite a que estaba llegando la estrategia del EGP senderista en las zonas rurales del país.
Para tener una idea de la desproporción existente entre el EGP y el número de efectivos de las FF.AA. y de la PNP, habría que señalar que las FF.AA. sumaban más de 120,000 y la PNP 110,000 efectivos. Si bien es cierto que no todos ellos estaban comprometidos en la lucha contra la subversión, constituían una aplastante reserva que definía -ante un EGP empantanado y con una creciente pérdida de iniciativa en el campo- una correlación estratégica en el campo militar imposible de ser revertida.

EL FRACASO

Así pues, cuando Gonzalo decía a sus seguidores haber alcanzado el equilibrio estratégico y que se trataba de preparar la insurrección en las ciudades ¿fue sólo una treta en el afán de convencer a sus seguidores de la cercanía del triunfo después de 10 años de lucha, cuando ya el cansancio aparecía y con él también las críticas internas? ¿O verdaderamente el "Presidente Gonzalo" estaba convencido de lo que afirmaba?

Suficientes indicios para sospechar que sí llegó a tomar conciencia del creciente empantanamiento en que se encontraban sus fuerzas en las zonas rurales. De la imposibilidad de producir un cambio en la correlación global de fuerzas en el país si continuaba la estrategia hasta entonces planteada. Prefirió apuntar a un camino más rápido. Desde esta apuesta buscó provocar la intromisión de fuerzas extranjeras -particularmente del "imperialismo yanqui"- en lo que hasta entonces había sido una guerra interna, para intentar convertirla en una de carácter "nacional y patriótica". Parecía que buscaba moldear la realidad peruana al esquema de lucha de los comunistas chinos contra la invasión japonesa en 1936.
Pero es desde la prisión y para fundamentar su llamado al "Acuerdo de Paz" cuando revela su estratagema. Allí dice: "Con el III Pleno preparábamos cómo inducir el ingreso del imperialismo yanqui. ¿Acaso pensábamos que el poder lo tomábamos en 3 ó 4 años?"
De esta manera, buscaba ocultar el fracaso de su estrategia de guerra campesina, de "cercar las ciudades desde el campo" y justificar la imposibilidad de "tomar el poder en todo el país", por el hecho que el imperialismo habría tenido que entrar finalmente en la contienda directa contra el baluarte de la revolución comunista mundial y su "jefatura".

¿TERMINO LA GUERRA?

A comienzos de 1996, ¿se puede afirmar que el senderismo ha sido derrotado? Esta pregunta se repite, como aquella otra, común en las entrevistas realizadas después de un atentado, ¿se trata de un caso aislado o puede hablarse de un "rebrote" de SL?
Toda guerra, en realidad, es un enfrentamiento mediante las armas de dos voluntades que apuntan hacia objetivos de signo contrario. La victoria se obtiene cuando una de las partes coloca en tal posición de desventaja a la otra, que si ésta decide continuar el enfrentamiento, su situación tiende inevitablemente a empeorar.
En el caso del enfrentamiento contra la subversión armada, además, lo que está en disputa es el apoyo de los sectores de la población en nombre de cuyos intereses supuestamente los subversivos iniciaron la lucha. En este sentido, podríamos concluir que la situación de SL es de derrota. La continuación de su accionar armado no los favorece desde el punto de vista militar y menos en su intento de lograr el apoyo de la población. Pero el senderismo no es un proyecto subversivo común. La persistencia de sus acciones, y el tipo de éstas, responden a un pensamiento que se niega a ver la realidad. Lo que les queda es durar por durar.
Pero sería iluso pensar que un movimiento como SL, que se desarrolló durante 15 años y que llegó a trastocar la vida del país, pueda desaparecer de la noche a la mañana.

http://www.caretas.com.pe/1408/abimael/abimael.html
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por Alexyevich el Vie Jun 15, 2012 12:49 am

kantaria escribió:!Qué gran aporte Alexeyvich! !el informe de la comisión de la verdad, montada por el estado peruano!, y ni una palabra tuya. Ya me extrañaba que tus "valiosos" post no aparecieran en este hilo, pero el resto de foreros pueden elegir, leer lo que piensa el estado genocida, o los hilos de los camaradas comunistas que libran una guerra heroica por la liberación del pueblo peruano, es cuestión de cada quien.

Vaya qué manera de refutar todo el informe de la CVR! Como si los peruanos, más allá del informe de la CVR, no conociéramos los cientos de testimonios que dan fe de todo lo que señala. Si no eres capaz de refutar el informe que puse, abstente de hacer apreciaciones personales sobre el texto o cualquier forero.
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por Alexyevich el Vie Jun 15, 2012 1:16 am

Un viejo artículo de Carlos Tapia del año 1985 que explica lúcidamente la problemática de la lucha de clases en el Perú, y me atrevería a decir que después que a día de hoy sigue vigente:



En 1965, nuestro partido, el MIR histórico, consideró conveniente, en base al análisis político de la época, iniciar un proceso de lucha armada. Tuvo tres guerrillas: la Túpac Amaru en Junín, la Manco Cápac en el Norte y la Pachacútec en Mesa Pelada bajo la dirección del comandante Luis de la Puente. El enemigo las enfrentó con una estrategia militar global: la guerrilla del Norte fue copada con 5 mil soldados de la Iª región y contó con el apoyo de fuerzas del ejército ecuatoriano. El cerno y aniquilamiento posterior de la guerrilla Túpac Amaru – que combatió durante 6 meses, obteniendo triunfos como en Yahuarina y Púcuta – fue hecha con fuerzas combinadas, con empleo de napalm y efectivos contrainsurgentes, especialmente formados en el Canal de Panamá y la intervención directa de asesores militares norteamericanos.


Después de la derrota, el partido analizó la experiencia. Es conocido que sufrimos una crisis interna, de lucha de posiciones diferenciadas que llevan a la ruptura de la dirección central. Su reconstrucción ha demandado un proceso de lucha contra el sectarismo, el dogmatismo y el hegemonismo.


Pero la mejor forma que hemos tenido para desarrollar esta lucha fue el de reencontrarnos con el trabajo de masas, porque allí es donde los esquemas se estrellan; y donde nos podemos nutrir y encontrar el camino para poder desarrollar el proceso de legitimación en las masas de la violencia revolucionaria, que es un problema central para la revolución peruana y que no es igual a la lucha armada.


Porque se puede realizar lucha armada y no legitimar la violencia. Si no, veamos la experiencia de los países del Cono Sur. Por ejemplo, en Argentina, los compañeros Montoneros se dieron el lujo de copar cuarteles de la envergadura, lo que acá sería la división blindada, pero esto no hizo avanzar la revolución allá, como lo reconocemos ahora.


El camino de legitimación de la violencia está íntimamente ligado a la capacidad de la vanguardia de entroncarse con el movimiento de masas. Esta es la piedra angular para saber si la lucha armada, en este terreno, permite o no acumular fuerzas revolucionarias.


En el Perú actual, a 18 años de finalizar el siglo, la concepción estratégica de la toma del poder, la conquista de una nueva hegemonía de la clase obrera sobre el conjunto de la sociedad es mucho más complejo que el solo hecho de la lucha armada, aunque esta sea un aspecto esencial. Por lo que nos parece sumamente unilateral en la actual sociedad peruana querer absolutizar un solo método de lucha revolucionaria y enfrentarlos a otros.


Para hacer la revolución en el Perú y en los países de América del Sur, sustantivamente diferentes a los de Centroamérica, existen cuatro ejes de acumulación de fuerzas. Primero, la revolución se realizará cuando la mayoría, o en todo caso amplios sectores del pueblo, estén ganados a las ideas revolucionarias. Las acciones revolucionarias tienen que estar absolutamente claras para las masas. Solo así sirven para cohesionar al movimiento popular.


Un segundo, es la generación del poder popular. Que significa la articulación de las organizaciones naturales de las masas (frentes, gremios, etc.) a un proceso histórico de encuentro con la violencia revolucionaria, como respuesta a la violencia del Estado, que trata así de restringir sus legítimos derechos.

Y esto es base fundamental para que la revolución no se reduzca simplemente al asalto del poder, sino que tenga bases revolucionarias constituidas antes de ellos, con las que podamos garantizar la democracia revolucionaria. Y que no ocurra después que a nombre de la clase obrera se instaure un gobierno burocrático, que sin representar realmente sus intereses impida el ejercicio de la real democracia.

Pero, por otra parte, sin dirección revolucionaria no es posible que ocurra este encuentro histórico. Y esa dirección se forja al calor de la lucha, no en el de la simple polémica.


El tercero, es el de la generación de un proyecto nacional alternativo. Tenemos que crear una nueva concepción de la construcción del socialismo en el país, que no sea calco ni copia. Y no vamos a poder hacerlo si nuestro programa y doctrina la extraemos dogmáticamente de los clásicos del marxismo. Lo tenemos que hacer a partir de las constataciones prácticas de sus principios generales en nuestra lucha revolucionaria. Sin un proyecto nacional es imposible lograr la hegemonía, pero para construirlo se necesita tener una supremacía intelectual, cultural. Esta una experiencia puesta en el tapete de la historia por la revolución nicaragüense. Hay que conseguir derrotar, también, ideológicamente a la burguesía.

Un último factor de acumulación tiene que ver con la interdependencia continental de nuestra lucha. No puede haber revolución triunfante en el Perú si la situación de los países limítrofes sigue como está. Ahí tenemos la experiencia de los revolucionarios del FMLN, que no pueden desarrollar su ofensiva final porque si lo hacen interviene el imperialismo yanqui.

La articulación de estos cuatro niveles de acumulación de fuerzas permite el desarrollo del proceso revolucionario, dentro del cual la lucha armada es un factor. Si no tomamos en cuenta estos cuatro niveles de acumulación de fuerzas, la lucha armada, por si sola puede o no tener contenido revolucionario, puede o no servir para acumular fuerzas.

De otro lado, si criticamos a Sendero Luminoso por su aislamiento de las masas, Izquierda Unida tiene que demostrar que con las masas podemos derrotar la política reaccionaria de Belaunde. Si no ¿con que autoridad moral podemos decir que camino, que alternativa está sobre el tapete?

Y así como consecuencia de la lucha perdemos ciertos espacios democráticos conquistados, después los recuperaremos. No queda otra alternativa en la actual coyuntura, que organizar un vasto movimiento de masas con una plataforma concreta que permita derrotar el programa económico del gobierno. Por primera vez el Sr. Belaunde, desde que subió a la presidencia, está en el ojo del combate popular, al ser el principal defensor del actual premier y ministro de Economía. Solo así es posible generar la confianza en el movimiento popular de que es posible, uniéndose, hacer retroceder al enemigo de clase y lograr acumular fuerzas para la izquierda y el movimiento popular.

http://catarsisyharakiri.blogspot.com/2012/02/carlos-tapia-el-comunista.html
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por kantaria el Vie Jun 15, 2012 3:47 am

Este trotskista no conoce límites, como si fuera poco haber posteado un foro de militares, basar sus argumentos en esa basofía de informe de la comisión de la verdad, que cualquier persona con una inteligencia normal sabe es un montaje para acusar a los camaradas de terroristas, y ahora publica notas de "caretas", ¿cuál será tu próxima cita, un texto del SIN?; y encima pone un texto de un tipo que se las da de comunista y llama a los camaradas del Partido por el nombre que le puso la policía y la prensa burguesa, ¿qué podría ser más inapropiado?, estos cobardes que se escudan en la crítica a los heroicos camaradas que desarrollaron la guerra popular en condiciones sumamente duras, solo demuestran el espíritu mezquino que anima su disfraz de rojos, cuando en el fondo llevan una sucia alma amarilla. Lamentable; como siempre planteo, me gustaría que estos cobardes rebatieran las ideas del Partido, y no lanzaran sus escupos tomados de la más miserable prensa burguesa.
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por kantaria el Vie Jun 15, 2012 4:15 am

Volviendo al tema serio, a comienzos del año 83, Belaunde Terry suelta a los militares genocidas contra las masas del Partido y comienzan a crear las rondas paramilitares; y la guerra recrudece, es llamativo, que la prensa burguesa omita este particular, como se planteo antes las masacres inician desde la entrada del ejército; siendo el caso más conocido el de Uchuraccay, donde unos ronderos paramiitares, campesinos ricos de la zona, asesinan de manera brutal a siete camaradas, un grupo de periodistas van a reportar lo acontecido, los ronderos los confunden y los asesinan con la brutalidad que caracterizó a estos criminales.

A partir de aquí la guerra se volverá sumamente compleja, se volverá una guerra de aniquilamiento.

Ese año es fundamental para el Partido, por dos razones fundamentales, por un lado las rondas paramilitares son derrotadas, la lucha de los camaradas derrota y aniquila a estos criminales lo que fortalece al Ejército Guerrillero Popular, y por otro lado comienza el desarrollo a gran escala de las bases de apoyo, proceso que permitirá el despliegue regional de los años posteriores, especialmente con la apertura de la regional en Huallaga y el trabajo en las ciudades.

Estos éxitos repercutirían en la formación del comité organizador de la República de Nueva Democracia y una profundización del Maoísmo.

Esta situación entraría en su etapa más aguda en abril del año 83 cuando se produce la acción de Lucanamarca; donde se había asesinado de manera brutal a varios camaradas del Partido por parte de los paramilitares, tras la acción se contabilizó un total de 69 muertos, el Partido se hizo responsable del ataque, se consideró exceso de militarismo y los mandos que dirigieron fueron sancionados, sin embargo por principio la acción fue correcta puesto que con esto se dio un duro golpe a los grupos paramilitares y permitió consolidar el Nuevo Poder en las zonas liberadas.

Este éxito militar y político es explicado a continuación por el camarada Gonzalo:




Frente al uso de mesnadas y la acción militar reaccionaria respondimos contundentemente
con una acción: Lucanamarca. Ni ellos ni nosotros la olvidamos, claro, porque ahí vieron
una respuesta que no se imaginaron, ahí fueron aniquilados más de 80, eso es lo real; y lo decimos, ahí hubo exceso, como se analizara en el año 83, pero toda cosa en la vida tiene dos aspectos: nuestro problema era un golpe contundente para sofrenarlos, para hacerles comprender que la cosa no era tan fácil; en algunas ocasiones, como en ésa , fue la propia Dirección Central la que planificó la acción y dispuso las cosas, así ha sido. Ahí lo principal es que les dimos un golpe contundente y los sofrenamos y entendieron que estaban con otro tipo de combatientes del pueblo, que no éramos los que ellos antes habían combatido, eso es lo que entendieron; el exceso es el aspecto negativo. Entendiendo la guerra y basándonos en lo que dice Lenin, teniendo en cuenta a Clausewitz, en la guerra la masa en el combate puede rebasar y expresar todo su odio, el profundo sentimiento de odio de clase, de repudio, de condena que tiene, ésa fue la raíz; esto ha sido explicado por Lenin, bien claramente explicado. Pueden cometerse excesos, el problema es llegar hasta un punto y no pasarlo porque si lo sobrepasas te desvías; es como un ángulo, hasta cierto grado puede abrirse, más allá no. Si a las masas les vamos a dar un conjunto de restricciones, exigencias y prohibiciones, en el fondo no queremos que las aguas se desborden; y lo que necesitábamos era que las aguas se desbordaran, que el huayco entrara, seguros de que cuando entra arrasa pero luego vuelve a su cauce. Reitero, esto está explicado por Lenin perfectamente; y así es
cómo entendemos ese exceso. Pero, insisto, ahí lo principal fue hacerles entender que
éramos un hueso duro de roer, y que estábamos dispuestos a todo, a todo.

Siendo así este será un año de fundamental importancia para la Guerra Popular, el genocida estado y los "navales" pensaron barrer al Partido, pero se dieron con la piedra en la boca, a lo largo del año el Partido lejos de perder su fuerza logró el despliegue regional, lejos de ser minado por las rondas paramilitares, el Partido barrió a estos criminales, y lejos de perder el control de las zonas liberadas en manos de los fascistas navales logró consolidar las bases de apoyo.



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Re: Revolución en Perú

Mensaje por Alexyevich el Vie Jun 15, 2012 5:04 am


Sobre las rondas campesinas o Comités de Autodefensa (CAD)

1.5 COMITÉS DE AUTODEFENSA (CAD)

«Nosotros somos el defensor de la paz, ganamos a El PCP-SL y ahora estamos en una pobreza. El Estado se ha olvidado de nosotros» (Ex comando CAD en Vinchos ,Ayacucho) «¡ Si ellos también han sido asesinos, primero como senderistas, y luego como ronderos!» (Pobladora del distrito de Vinchos).

En ningún otro actor de la guerra, la línea divisora entre perpetrador y víctima, entre héroe y villano es tan delgada y tan porosa como en los Comités de Autodefensa (CAD) o rondas campesinas contrasubversivas.1 Su actitud durante la guerra, su subordinación a las Fuerzas Armadas (FFAA), la terquedad con la cual se niegan a entregar las armas y su innegable contribución a la derrota militar del Partido Comunista del Perú El PCP-SL Luminoso (PCP-SL) y, por lo tanto, al restablecimiento de la paz han causado opiniones contrapuestas. Pacificadores para unos, asesinos para otros, son inquietud para todos: para la Defensoría del Pueblo, para los ministerios de Defensa y del Interior, para el Programa de Apoyo al Repoblamiento (PAR), para el Congreso de la República . donde se han presentado varios proyectos de ley al respecto . y, no en último lugar, para sus víctimas, que aún buscan justicia y para los familiares de los ronderos caídos, que reclaman indemnización.

1.5.1. Los CAD en el escenario de la guerra

El PCP-SL consideraba al campesinado como columna vertebral de su lucha armada: «El campesinado [...] [es] la base de la guerra popular», dice en su documento El problema campesino y la revolución. Agregan: «ésta es una guerra campesina o no es nada». La guerra popular, entonces, debía desarrollarse desde el campo hacia las ciudades y, con el consentimiento de una población tradicionalmente olvidada por los gobiernos de turno, lograron batir el campo ayacuchano de los representantes del viejo Estado en menos de dos años.

A partir de 1982, sin embargo, se producen puntos de quiebre y, poco después, las primeras respuestas violentas del campesinado al proyecto autoritario del PCP-SL. Probablemente la primera, pero con seguridad la más sonada, fue la de los iquichanos en las alturas de Huanta, que en enero 1983 mataron a siete subversivos en la comunidad de Huaychao y a cinco en Uchuraccay como reacción al asesinato de sus autoridades comunales.2 En febrero del mismo año, se produce la sublevación de Sacsamarca cuando los comuneros, hartos de los abusos de los mandos del PCP-SL, los emborrachan y los matan a puñaladas y pedradas.3

Son acciones aisladas, locales y no coordinadas, y siempre han provocado una reacción violenta por parte de los subversivos; más de cien comuneros de Uchuraccay victimados por el PCP-SL y la matanza de Lucanamarca dan fe de ello. Mientras tanto, la mayoría del campesinado ayacuchano trata de mantenerse al margen de la guerra; no es, todavía, su guerra.

En diciembre de 1982, las FFAA se hacen cargo de la lucha contrainsurgente en Ayacucho y, tres semanas después, se instala la Infantería de Marina en Huanta. Una de las primeras medidas que los militares aplican es agrupar a los campesinos en núcleos poblados y organizarlos en Comités de Defensa Civil (CDC), al estilo de las aldeas estratégicas organizadas por el ejército estadounidense en Vietnam y las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC) de Guatemala. Puesto que la Marina de Guerra se basa para esto exclusivamente en criterios militares, sin tomar en consideración ni los problemas de subsistencia que causan las interferencias en el ciclo agropecuario para los campesinos ni las constantes rivalidades entre comunidades, la medida no tiene los resultados esperados; al contrario, los conflictos al interior y entre las comunidades se acentúan y muchas veces se vuelven sanguinarios. Según el historiador inglés Lewis Taylor:

[...] es evidente que las Fuerzas Armadas peruanas cometieron muchos de los errores perpetrados en Vietnam: las aldeas se establecieron al azar, sin tomar demasiado en cuenta las largas disputas entre comunidades; ocurrió una considerable interrupción de las actividades agrícolas de los campesinos, mientras que el suministro de alimentos por el gobierno y la ayuda para el desarrollo estuvieron ausentes gran parte del tiempo; las unidades de defensa civil recibieron inadecuada protección militar y los cuadros del PCP-SL pudieron operar dentro de las aldeas, logrando debilitar a muchas unidades de defensa. (Taylor 1997: 102)

En la zona altoandina de la provincia de Huanta, se instalan algunas bases contrasubversivas multicomunales, donde se agrupan refugiados de diferentes comunidades. Ccarhuahurán, centro histórico de los iquichanos, es una de ellas. Cuando la Infantería de Marina llega a la comunidad en agosto de 1983, logra establecer un CDC sobre la base de los grupos de autodefensa que habían surgido fines de 1982, poco antes del asesinato de los siete subversivos en Huaychao. Los navales, que es como conocen a los marinos en la zona, establecen un destacamento de 36 soldados en el pueblo, donde se agrupan ocho anexos . en este caso por voluntad propia . con un total de 600 familias. Chaca, que como Ccarhuahurán pertenece al distrito de Santillana en las alturas de Huanta, es otra comunidad resistente donde se agrupan siete comunidades vecinas. La presencia o ausencia de los militares parece un eje diferenciador en el comportamiento de los CDC.4 Mientras que los ronderos de Chaca, que no cuenta con base militar, se dedican fundamentalmente a cuidar su pueblo (que sufrió varios ataques del PCP-SL), es decir, a la defensa, los de Ccarhuahurán tienen la mala fama de ser agresivos (paramilitarizados, según los participantes en un grupo focal con autoridades en Chaca), ya que incursionaron en comunidades vecinas en patrullas mixtas con los soldados con la intención de saquear, más que de buscar integrantes del PCP-SL.

En noviembre de 1983, se agrupan familias de diez comunidades (más tarde se juntarían otras como Uchuraccay o Iquicha) en Ccarhuapampa, en las afueras de la ciudad de Tambo, y forman la primera aldea multicomunal de desplazados. Desde el comienzo, Ccarhuapampa se organiza alrededor de su CDC según una lógica militar: el CDC establece un rígido sistema de vigilancia, restringe la movilidad de la población, expidiendo pases, y sanciona las trasgresiones a las normas con castigo físico. Cada vez más pueblos en el norte de la sierra ayacuchana empiezan a organizarse de la misma manera. Incitada - o, de todas maneras, tolerada - por la Marina de Guerra, esta militarización llega a su extremo con asesinatos extrajudiciales cometidos por los CDC o montoneros, como también son llamados en esa época. Sonia Goldenberg observó que «los montoneros de Ccaccas [...] tienen potestad para detener a los extraños, vivos o muertos: "Aquí ya no hay garantías, podemos matarlos nomás", dijo un rondero. Esta licencia para matar fue confirmada por un oficial de la Marina [de Guerra] de Huanta» (Goldenberg 1984: 42).

La licencia para matar es asumida como tal por los campesinos. El 27 de diciembre 1984, un CDC en la sierra ayacuchana aprobó en asamblea «por unanimidad, en sentido de que, aberiguen [sic] a los que han colaborado con los terroristas; entonces, a los culpables aniquilarán las autoridades de la Central». Que aparezca así en su libro de actas revela que, por lso años 1984 y 1985 la poca institucionalidad estatal que pudo haber existido antes en las zonas rurales de Ayacucho se ha desvanecido.

Desde el inicio, mucho antes de que el gobierno de Alberto Fujimori Fujimori promulgara el decreto legislativo 740 en noviembre de 1991, que faculta la entrega de armas a las rondas campesinas, mandos locales del Ejército Peruano y, sobre todo, de la Marina de Guerra, cuyos destacamentos cuentan con más autonomía, han aprovisionado a los campesinos con armamentos. A través de las FFAA, el Estado permite y promueve el uso de la violencia por parte de la población civil para enfrentar a los grupos subversivos.

De esta manera, a mediados de los años ochenta, cada vez más campesinos se ven involucrados en la guerra. La noción de un campesinado atrapado entre dos fuegos se ajusta cada vez menos a la realidad. Ahora son actores de la guerra y la guerra campesina contra el Estado que había propagado el PCP-SL concluyó, en muchos casos, en enfrentamientos entre los mismos campesinos.

1984 es el año en el cual las rondas campesinas contrasubversivas ganan protagonismo en algunas zonas del departamento de Ayacucho, empezando en las comunidades de Chiquintirca y Anchihuay en el distrito de Anco, provincia La Mar. Las organizaciones se distinguen de acciones contrainsurgentes anteriores porque ya no se trata solamente de una reacción espontánea y defensiva, sino de una estrategia ofensiva que incluye la organización forzada de pueblos vecinos y patrullas de búsqueda para capturar subversivos. También alcanzan un importante nivel de institucionalidad y forman centrales con sus respectivas juntas directivas. Hasta fines de 1991, cuando el decreto legislativo 741 estandardiza la denominación de las rondas contrasubversivas como Comités de Autodefensa (CAD), los campesinos se refieren a estas organizaciones casi indiscriminadamente como montoneros, rondas campesinas o Defensa Civil. La diferencia en la designación no indica una diferencia en la actitud, sino que depende mucho de la región y del momento.

1.5.1.1. Las DECAS del valle del río Apurímac

El valle del río Apurímac y Ene (VRAE) es una zona de colonización, donde migrantes de la sierra cultivan café, cacao, frutas y, desde comienzos de los años ochenta, en proporción cada vez mayor, coca. Hasta ahora es la zona más dinámica de Ayacucho, con un campesinado estrechamente vinculado al mercado.

Para el PCP-SL, el VRAE fue una zona de repliegue después de que el departamento de Ayacucho fuera declarado en estado de emergencia. Cuando, en 1983, entran al valle, logran cierto apoyo entre los campesinos sin o con pocas tierras, pero chocan casi de inmediato con el sector más dinámico de un campesinado que poco antes se había organizado en la Federación Campesina del valle del río Apurímac (FECVRA) para optimizar la comercialización de sus productos y que no estaba de acuerdo con la economía de subsistencia que propuso el PCP-SL.5 El mismo año 1983 ingresa la Infantería de Marina al VRAE y ensancha la ola de violencia iniciada por los subversivos.

Para no quedar pulverizados entre dos fuegos, los campesinos tienen que decidirse: «En esa zona ya nadie puede ser neutral. A todos los neutrales los mataron ya», dice el dirigente Hugo Huillca (1993: 45). Cuando los montoneros de la sierra ayacuchana, que se habían formado poco antes en Chiquintirca y Anchihuay, bajan a la selva para organizar la población contra el PCP-SL, encuentran a un campesinado dispuesto a aliarse con ellos.6


Decididos a expulsar a los miembros del PCP-SL, los montoneros se habían organizado en una marcha hacia el valle, a la cual se unieron cientos de campesinos en el camino. Fueron dirigidos por un militar que, con el tiempo, se ha convertido en un personaje mítico en el VRAE: el mayor - algunos dicen capitán - Vic, quien dirigió la caravana de los ronderos río arriba. La presencia

de Vic demuestra que, si bien las primeras organizaciones podrían haber sido espontáneas, el crecimiento y la expansión de las milicias campesinas fue un proceso apoyado, y muchas veces dirigido, por los militares.

La llegada de los montoneros a Pichiwillca - centro poblado a pocos kilómetros de Palmapampa . en abril o mayo de 1984 marca un hito en la organización campesina. Es aquí donde se constituye formalmente la Defensa Civil Antisubversiva (DECAS) del valle del río Apurímac el 21 de junio de 1984 y, desde Pichiwillca, se inicia - dirigida por Antonio Cárdenas, quien, a pesar de su juventud,7 después se convertiría en el líder indiscutido de la organización . su expansión por todo el valle: «A muchísimos pueblos los hemos invitado para que se organicen», dice Cárdenas en una entrevista con la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR) en octubre 2002. La manera como forzaron la formación de las DECAS, sin embargo, pone en duda el carácter voluntario de la organización: los que se negaron fueron obligados a la fuerza y varios testigos comentan que las DECAS también cometieron matanzas para imponer las rondas.8

El mismo Antonio Cárdenas niega tales acusaciones; aunque reconoce que «sí hubo [excesos] en otras partes fuera del valle y quizás en el valle mismo hubo pequeños excesos de algunos comandos». Las denuncias contra las DECAS y la mala fama que tienen en algunos sectores de la población se deben, según él, en primer lugar, a inculpaciones de «pro senderistas o ideólogos que tienen cierta tendencia al terrorismo [que] nos han acusado, nos han calumniado». Esta argumentación se repite en muchas entrevistas con ronderos.

Hasta la actualidad, se encuentran opiniones muy controvertidas en relación con las DECAS. Ellas mismas mantienen un discurso que les atribuye la contribución decisiva a la pacificación; en cambio, en entrevistas con pobladores que no estaban directamente involucrados con la autodefensa, encontramos posiciones mucho más críticas y contrarias. Un testigo de San Francisco manifiesta que «ellos actuaron no como defensa civil sino como sanguinarios, o sea, no tenían prácticamente ley, ellos actuaban como querían».

A pesar de - o debido a - estos métodos, las DECAS fueron la primera milicia campesina que logró constituir una red de organizaciones que abarcaba toda una región, en este caso el valle del río Apurímac. Hacia mediados de 1985, el PCP-SL estaba en pleno retroceso y las FFAA y DECAS habían logrado el control del valle.

Aparte del apoyo de los militares (que en los años subsiguientes disminuiría debido al descontento con la política contrainsurgente de Alan García Pérez), un factor importante fue la alianza temporal de las DECAS con narcotraficantes que pagaron cupos. Estos ingresos no solamente les permitieron comprar armas mucho antes de que Alan García Pérez o Alberto Fujimori Fujimori les entregó escopetas; sino además formar grupos de ronderos dedicados a la lucha contrasubversiva a tiempo completo: los rentados.

Con algunas excepciones contadas, como el célebre comando Huayhuaco, quien estuvo preso por narcotráfico,9 todo indica que la alianza con los narcotraficantes sirvió exclusivamente para la autodefensa. En la actualidad, ninguno de los dirigentes ronderos muestra signos de prosperidad; al contrario, la guerra ha perjudicado severamente su economía. He aquí una diferencia substancial con los grupos de autodefensa en Colombia que se disputan el control de las zonas donde se produce drogas y muchas veces se han convertido en bandas de delincuentes o sirven como sicarios a los grandes finqueros. Las DECAS tenían la oportunidad, porque en su momento controlaban el valle; pero, al menos en este sentido, se han quedado con las manos limpias.

1.5.1.2. Rondas contrasubversivas en Huamanga: Vinchos

A comienzos de los ochenta, la zona al suroeste de la ciudad de Huamanga, que comprende los distritos ayacuchanos de Vinchos y San José de Ticllas, así como Santo Tomás de Pata en Huancavelica, era considerada como zona roja. Desde fines de los setenta, el PCP-SL Luminoso tenía presencia en la región mediante una generación de militantes con preparación política, en su mayoría estudiantes universitarios, ajenos todavía a la saña que pocos años más tarde marcaría el accionar del grupo subversivo.

A partir de 1984, los mismos campesinos que en un inicio simpatizaban con el PCP-SL empiezan a voltearse y formar sus primeras organizaciones contrasubversivas. La ruptura se debe a diferentes factores. Un primer descontento se produce cuando el partido restringe la movilidad de la población y ya no dejan salir a nadie de la comunidad ni entrar.

Este primer desacuerdo se acentúa dramáticamente cuando el PCP-SL, de acuerdo con la extensión de su lucha armada hacia otras regiones, retira la primera generación de mandos y la reemplaza con jóvenes locales, sin formación política, que empiezan a mezclar la lucha por el nuevo poder con intereses personales o familiares. Su prepotencia provoca casi de inmediato el rechazo de la población y se agudizan los innumerables microconflictos intra e intercomunales, entre familias y hasta entre familiares, que siempre han existido en el mundo campesino andino y que dan una dinámica particular a esta guerra. Estas pugnas se fusionan con la lucha armada del PCP-SL y obtienen una nueva dimensión, violenta y sanguinaria. La ola de violencia que se desenlaza a partir de 1983 no se deja entender sólo con la lógica del PCP-SL, sino que obliga a tomar en cuenta los conflictos locales preexistentes.

Poco después, se producen los primeros asesinatos de autoridades comunales y campesinos acomodados. Es la muerte - la «política canibalista» (J. R., Chupacc) del PCP-SL - que se convierte en el detonante para que se produzca lo que los campesinos de la zona llaman el levantamiento. Se organizan reuniones clandestinas entre dirigentes de los diferentes pueblos; muchos de los cuales hasta ese momento habían simpatizado o estaban comprometidos con el PCP-SL se voltearon. La lucha comienza con armas rudimentarias: lanzas, palos, huaracas y uno que otro hechizo o tiracha.

Como en el VRAE, la formación de las rondas no siempre fue un acto voluntario. Ya antes del ingreso de los militares y la consiguiente presión que ellos ejercían sobre el campesinado para formar CDC, fueron los mismos ronderos quienes, una vez organizados, obligaron a las comunidades vecinas a hacer lo mismo. Los que se resistían fueron forzados impetuosamente; a veces, esto produjo muertos.

Las iniciativas del campesinado de enfrentar a los miembros del PCP-SL son tomadas con mucho interés por los militares. En agosto 1984, se produce un mitin en la plaza de Vinchos con la asistencia de 8,000 campesinos, donde el entonces jefe político militar en Ayacucho, el general EP Adrián Huamán Centeno, concede explícitamente a los ronderos el derecho «a defenderse de los asesinos con las armas que tengan en la mano» (DESCO 1989: 109).

De esta manera, hacia fines de 1984 encontramos algunas zonas en Ayacucho . aparte del VRAE y de Vinchos, se podrían mencionar los distritos de Ocros y de Acos Vinchos en Huamanga y la zona altoandina de Huanta . donde el campesinado, organizado en sus rondas contrasubversivas, logra, en cierta medida, neutralizar al PCP-SL, que no tiene otra opción que reconocer el papel nefasto que las mesnadas significaron para ellos. Un cuaderno de un militante del PCP-SL anónimo, al parecer un profesor, quien hace, a puño y letra, un detallado análisis de las rondas, llega a las siguientes conclusiones:

En tan corto tiempo, estas bandas han desaparecido a miles de personas despoblando muchos distritos. En todos los caminos que controlan, hacen difícil el tránsito de personas desconocidas. Han aniquilado decenas de comités populares e igualmente a cientos de compañeros de masa. Debido a esto, se han perdido muchas bases de apoyo y el 90 por ciento de nuestros combatientes ha desertado o caído en manos del enemigo. La fuerza local se ha debilitado; muchos de sus pelotones han entregado al enemigo sus responsables y se han pasado a las filas de las bandas paramilitares.10

Eso fue escrito en 1985. Quede claro, entonces, que a mediados de los ochenta hay un nuevo, e imprevisto, actor en la guerra: el campesinado organizado contra la subversión.

1.5.1.3. Fines de los ochenta: expansión de las rondas contrasubversivas

Varios factores contribuyen a que, entre los años 1986 y 1989, se produjera una relativa calma en Ayacucho. Por un lado, el PCP-SL disminuye significativamente el número de sus acciones en el departamento, debido a la decisión tomada en el IV Pleno de su Comité Central de expandir la guerra hacia toda la sierra del país y como consecuencia de la arremetida de las FFAA y de las rondas campesinas que habían afectado seriamente sus bases de apoyo. Por otro lado, en julio de 1985, se retira la Infantería de Marina y es reemplazada por el Ejército Peruano, que aplica una represión más selectiva y busca cierto acercamiento a la población. Además, el relevo de varios generales de alto nivel después de las matanzas de Accomarca y Pukayacu lleva a las FFAA a crear un vacío en la lucha contrainsurgente,11 en otras palabras, los militares se retiran a los cuarteles.

En 1988, el PCP-SL lanza una nueva ofensiva. Había realizado su primer congreso y llegado a la conclusión de que era el momento para dejar atrás la primera etapa de la guerra popular, la defensiva estratégica, y declarar el tránsito hacia una nueva y superior etapa: el equilibrio estratégico. Esta segunda etapa de la guerra tendría que contar con mayor participación del campesinado, por lo cual se incrementan las presiones sobre las comunidades campesinas y se desata una nueva ola de violencia.

La reacción del campesinado, esta vez, es inmediata. Hacia fines de los ochenta, las rondas, que en los años posteriores a 1985 habían pasado por un proceso de lenta descomposición, comienzan a multiplicarse rápidamente por toda la región. Una fecha clave es el 13 de abril de 1988. Ese día, una columna de cuarenta integrantes del PCP-SL fuertemente armados y escoltada por cientos de campesinos de la fuerza local ataca Pichiwillca, la base principal de las DECAS en el VRAE. Con la ayuda de los ronderos de Anchihuay, que al recibir la noticia inmediatamente salen en defensa de Pichiwillca, y un destacamento de la Marina de Guerra, el ataque es rechazado después de una tenaz batalla que deja un saldo de más de una decena de subversivos muertos (del Pino 1996: 150). Después del enfrentamiento, se inicia una nueva contraofensiva de las rondas, que se reorganizan, intensifican las patrullas de búsqueda, y, en dos años de patrullajes y enfrentamientos con las huestes del PCP-SL, recuperan el control del valle.

Esta vez, sin embargo, las DECAS no se limitan a controlar el valle, sino que extienden su accionar a la sierra. El 9 de agosto 1989, un grupo de 200 ronderos parte de Santa Rosa hacia Tambo, en una acción llamada operación Halcón (Fumerton 2002). El motivo de esta operación es reorganizar las rondas en los distritos serranos de la provincia La Mar, cuyas autoridades, ante el avance del PCP-SL, que encuentra poca resistencia en los CDC, habían mandado una solicitud pidiendo apoyo a la central de Pichiwillca, que no sólo acude al pedido y envía un grupo de comandos especiales por el lapso de un año a Tambo, sino que además asume los costos para su manutención. Son ronderos rentados, es decir, con sueldo y dedicados exclusivamente a la lucha contra el PCP-SL.

La iniciativa de las DECAS genera una fuerte polémica entre políticos, militares e intelectuales en Lima. Sectores conservadores, entre ellos el entonces candidato a la presidencia Mario Vargas Llosa, e incluso algunos sectores militares proponen que el Estado debe armar a las rondas contrasubversivas e involucrarlas oficialmente en la lucha contrainsurgente. Esta propuesta encuentra su portavoz en el diario Expreso, que el 25 de marzo de 1989 publica una amplia entrevista al comando Huayhuaco de Pichiwillca. En la entrevista, Huayhuaco sostiene que «combatir a la subversión, señores, es sumamente fácil [...]. Si el gobierno me diera, fiscalizándome con un grupo de oficiales conscientes, nada más unos cien fusiles, cien FAL, hasta noviembre o diciembre, devuelvo la paz al departamento de Ayacucho».

La crítica a esta posición viene, sobre todo, desde la izquierda, que teme una senderización de la sociedad. Pero también entre los militares se encuentran opiniones contrarias; en una entrevista con La República,12 el general EP Howard Rodríguez, jefe político militar de Ayacucho, afirma que:

[...] estaríamos promoviendo la creación de un ejército paralelo al nuestro. Provocaríamos una enorme contradicción: por un lado, el Estado con sus propios mecanismos de defensa, es decir, las fuerzas del orden, y, por otro lado, las rondas civiles con armas de guerra, un estamento paralelo que no está contemplado en la Constitución [Política]. Las consecuencias de aceptar este pedido serían imprevisibles. Aceptarlo sería reconocer la incapacidad del Estado para defenderse a través de los mecanismos que establece la Constitución.

Es en medio de esta polémica que se producen las primeras entregas de armas a los ronderos por el entonces presidente Alan García Pérez, quien visita el VRAE y, en Rinconada, tierra de Huayhuaco, entrega personalmente un centenar de escopetas a las DECAS. Éste es todavía un acto aislado que no pasa de lo simbólico, pero coincide plenamente con la decisión de amplios sectores del campesinado de luchar contra el PCP-SL. Es el caso en el valle de Huanta, por ejemplo, que antes se había resistido a las pretensiones de la Marina de Guerra de formar CDC y que ahora, ante la nueva ola de violencia desatada por el PCP-SL, se organiza masivamente bajo el mandato del Ejército.

En todo este proceso, está presente la coerción de los militares y de las mismas DECAS, que incluyen castigos físicos y asesinatos. Sin embargo, la represión de la Marina de Guerra en años anteriores había sido mucho más cruenta y no daba resultados. Esta vez, la proliferación de las rondas no se debe solamente a la imposición militar, sino que expresa también la decisión del campesinado.

A fines de 1989, prácticamente todas las provincias norteñas de Ayacucho (Huanta, Huamanga y La Mar) están organizadas en rondas campesinas contrasubversivas, mientras que los pueblos de las provincias del centro sur (Cangallo, Víctor Fajardo y Vilcashuamán, esta última creada en 1984) se muestran más reacios y se organizan recién en los años noventa ante la presión de los militares.

En principio, la organización de las rondas sigue los pasos a los miembros del PCP-SL, quienes, hacia fines de la década de 1980, intensifican su desplazamiento hacia el departamento de Junín, tanto por el valle del Mantaro como por el corredor natural del río Apurímac-Ene. Después de algunos años de dominio del PCP-SL, también los campesinos y nativos en el departamento de Junín se levantan y forman sus comités contrasubversivos, con lo cual ganan mayor protagonismo en el Alto y Bajo Tulumayo y en la selva central.

1.5.1.4. Junín: las rondas del Tulumayo

La cuenca del Tulumayo comprende los distritos de Comas, Cochas y Mariscal Castilla en la provincia de Concepción. Es una zona productora de papa, con una larga tradición de organización comunal y muy articulada al mercado local y regional.

El primer ataque del PCP-SL en el Tulumayo se produce a mediados de 1987 cuando una columna maoísta arremete contra el puesto policial de Comas. Tras este atentado, la Policía Nacional abandona la región y el PCP-SL comienza a construir su poder, derrocando todo lo que representa al viejo Estado. Durante los dos años de su presencia, entre 1987 y 1989, organiza a las comunidades campesinas en comités populares y nombra a comuneros jóvenes y a algunas ex autoridades comunales como sus comisarios. El mando militar se encarga del entrenamiento de la población y les enseña tácticas de ataque, emboscadas, camuflaje y el manejo de explosivos. Con el apoyo de la fuerza local de las comunidades del Tulumayo, los subversivos realizan acciones de propaganda, destrucción de infraestructura pública y privada, bloqueo de carreteras y ajusticiamientos de personas consideradas contrarias a su causa.

Mientras el PCP-SL permite la interacción económica de las comunidades con el valle del Mantaro, la población soporta el nuevo orden impuesto. Es recién hacia finales de 1989 que surgen las primeras desavenencias, cuando los mandos del PCP-SL prohíben a los comuneros salir de la comunidad y llevar sus productos al mercado. En palabras de Elmer Orihuela, dirigente rondero del Tulumayo y actual alcalde de Cochas, el PCP-SL «comete un error, trancaron y empezaron a bloquear la carretera, desde Sacsacancha hasta acá». Quieren imponer una economía de subsistencia y permiten a los comuneros sembrar sólo lo suficiente para su propio consumo y la alimentación de las columnas maoístas; además, suprimen todo tipo de actividad comercial. Como consecuencia, aumentan el hambre y la desesperación entre la población hasta que, en diciembre de 1989, la situación se hace insostenible.

A mediados de ese mes se reúnen algunos pobladores en la comunidad de Talhuis con la intención de organizarse, de alguna manera, contra los subversivos. La fuerza principal del PCP-SL los ubica y los asesina, pero otros pobladores toman su lugar y dan forma a la primera organización para la autodefensa en el Tulumayo.

En los primeros días de enero de 1990, una comisión se dirige a la base militar de Concepción a pedir apoyo, pero el Ejército Peruano desconfía y les niega cualquier ayuda. Sin embargo, una vez tomada la decisión de enfrentar al PCP-SL, ya no hay marcha atrás. Los dirigentes instalan inmediatamente un sistema de vigilancia, tal como lo habían aprendido de los mismos integrantes del PCP-SL. La instrucción militar recibida de los mandos militares del PCP-SL durante casi dos años ahora les ayuda mucho en la lucha contra los subversivos. Algunos mandos de la fuerza local se unen a la sublevación y a los pocos días se produce el primer enfrentamiento con una columna de la fuerza principal, donde mueren ocho comuneros (Guerrero 2002).

La noticia de la organización de los comuneros de Talhuis se difundió rápidamente y otras comunidades empiezan a organizarse en lo que llaman rondas campesinas. Su acción es rápida y cruel: en marzo de 1990, emboscan una columna del PCP-SL en un paraje cercano a Cochas; los nueve subversivos muertos en la operación son decapitados y sus cabezas son llevadas al cuartel en Huancayo para convencer a los militares de la decisión de combatir la subversión. Esta prueba contundente hizo que el Ejército Peruano disminuyera su desconfianza y, con el tiempo, se establezciera una estrecha coordinación entre militares y ronderos.

Desde entonces, las rondas campesinas recorren el Tulumayo en cumplimiento de un cronograma elaborado de manera conjunta con el Ejército Peruano. En marzo 1990, se reúnen delegados de todas las comunidades de la región en una asamblea general y se forma el Comité Central de las Rondas Campesinas del Alto y Bajo Tulumayo. En menos de tres meses, se organizan rondas contrasubversivas en las 48 comunidades del valle . bajo la presión de los militares y del Comité de Rondas que repartió un ultimátum a todos los pueblos de organizarse . y obligan al PCP-SL a retirarse definitivamente de la zona. Las patrullas de las rondas continúan hasta 1998 pese a que los militares se retiran en 1994, año en que se levanta el estado de emergencia en Junín y el Ejército Peruano ordena el cese de las patrullajes.

Con el correr de los años, las rondas campesinas del Tulumayo han ampliado significativamente sus funciones: siguen velando por la seguridad de las comunidades, pero además han asumido nuevas tareas, como la dirección del trabajo comunal y la gestión de proyectos de desarrollo comunal, de protección ambiental y de administración de justicia. Cuentan con la legitimidad para convocar a las autoridades municipales y reclamar junto a ellas ante el Estado una mayor atención para la región (Guerrero 2002). En noviembre del 2002, su dirigente Elmer Orihuela fue elegido alcalde distrital de Cochas.

1.5.1.6. Rondas de colonos y rondas nativas en la selva central

La selva central es el territorio tradicional de los asháninkas y nomatsiguengas, pero a la vez es una de las zonas más colonizadas, lo que ha generado graves conflictos entre nativos y colonos por el acceso a los recursos.

Los primeros rumores sobre la presencia del PCP-SL en la región se escuchan desde 1982. Son colonos ayacuchanos, quienes entran a las comunidades para hablarles de su política. Inicialmente, se trata de apariciones esporádicas, pero con el tiempo el PCP-SL logra atraer a parte de los colonos y de la población nativa. Con la ayuda de maestros, promotores de salud y líderes comunales, que sirven como bisagra, consigue establecer bases de apoyo en los ríos Ene y Tambo y a lo largo de la carretera marginal y comienza a instaurar el llamado nuevo Estado desde 1988. En 1990, ya tiene el control de la región; empiezan los tiempos del enrolamiento de los nativos para formar la llamada masa cautiva y de las primeras fugas de la población hacia el interior de la selva y hacia las bases militares o comunidades más seguras.

Pero es el MRTA, que a fines de los ochenta controla la zona de Oxapampa y Ciudad Constitución en el departamento de Pasco, quien sufre la primera respuesta violenta de los asháninkas. Como reacción al asesinato de su líder Alejandro Calderón, en diciembre 1989, se organiza el ejército asháninka (ovayeriite en su idioma) que, en menos de tres meses, logra expulsar a la subversión de la región. Las acciones armadas del ovayeriite, sin embargo, fueron dirigidas no solamente contra el MRTA, sino también contra los colonos y dejaron varios muertos en el camino.

A partir de 1990, se constituyen rondas de colonos y rondas nativas en el río Perené, en Satipo y en Pangoa, muchas por coacción de los sinchis y del Ejército Peruano. El capitán EP Carlos Méndez, de la base contrasubversiva Natalio Sánchez, coordina acciones conjuntas y patrullas con los ronderos y presiona la formación de más comités en aquellas zonas donde todavía no se habían organizado. En la ciudad de Satipo, el Ejército Peruano organiza compulsivamente las rondas urbanas. Al mismo tiempo, algunas organizaciones nativas presentes en la zona, como la Central de Comunidades Nativas de la Selva Central (CECONSEC) y la Federación de Comunidades Nativas Campa (FECONACA) promueven la formación de rondas nativas.

El mismo año 1990 se producen enfrentamientos no sólo entre ronderos y subversivos, sino también entre nativos y colonos y entre los mismos nativos organizados unos en la CECONSEC y otros en la FECONACA. El 4 de junio, siete asháninkas mueren en una pugna entre ronderos de ambas organizaciones (Benavides 1992: 548). Por otro lado, muchas de las acciones de las rondas nativas se dirigen contra los colonos, que se ven obligados a desplazarse.

Entre 1990 y 1991, también los asháninkas de los ríos Ene y Tambo se organizan para su defensa contra el PCP-SL. Mientras que en el Ene son los militares, acantonados desde 1991 en Cutivireni y valle Esmeralda, quienes impulsan la organización, son los mismos nativos lo que deciden organizarse en el BajoTambo siguiendo el modelo tradicional de los ejércitos asháninkas. En julio de 1990, en la comunidad nativa de Mayapo, se realiza el VI Congreso de la Central Asháninka del Río Tambo (CART), cuyo presidente, Pablo Santoma, trata de organizar la resistencia contra el PCP-SL. Al finalizar el congreso, una columna del PCP-SL, integrada por colonos y nativos, secuestra y asesina a Pablo Santoma; a Oscar Chimanca, presidente del Consejo Nomatsiguenga de Pangoa; y a Dante Martínez, secretario de defensa de la Confederación de Nacionalidades Amazónicas del Perú (CONAP).

El asesinato de estos líderes es determinante para la formación de las rondas nativas . o el ejército asháninka como lo denominan . en la comunidad de Poyeni, que ocupa un lugar estratégico en la zona y es quizás el caso más emblemático que les recuerda su pasado guerrero a los asháninkas. El ejército asháninka patrulla desde Poyeni hasta Anapati, al comienzo solo y, desde 1991, junto con la Marina de Guerra, y se producen varios enfrentamientos con la fuerza principal del PCP-SL.

El año 1991 constituye el punto de quiebre en la ofensiva del PCP-SL en la región. A partir de este año, las FFAA y las rondas inician una contraofensiva que golpea duramente a los subversivos. Las rondas nativas se proyectan a defender su territorio y a recuperar a sus familiares secuestrados por el PCP-SL. También los sinchis, el Ejército Peruano y la Marina de Guerra realizan operativos, muchas veces en coordinación con las rondas. Ronderos y militares realizan patrullajes mixtos que duran hasta treinta días: un helicóptero los deja en un sitio y ellos se internaban en la selva durante 15 días y tienen otros 15 días para regresar (Espinosa 1995). En otras ocasiones, las rondas realizan patrullajes por su cuenta, previa coordinación con el Ejército Peruano.

Como consecuencia de los arrasamientos senderistas y de los ataques de las patrullas mixtas, desaparecen, hasta su parcial repoblamiento entre 1994 y 1996, las 14 comunidades nativas del alto Tambo y las treinta comunidades nativas del río Ene. Los integrantes del PCP-SL hacen creer a los asháninkas cautivos que serán cruelmente torturados en caso de caer en manos de los ronderos o de los militares. Por ello, el temor de que las patrullas del ejército asháninka llegaran hasta sus comunidades provoca que muchos nativos organizados en comités de apoyo huyan aterrorizados hacia zonas más aisladas de la selva, pero luego el PCP-SL los reagrupa implementando un orden estricto de control sobre la masa cautiva asháninka. La vigilancia constante por parte de los nativos del PCP-SL, los castigos ante cualquier señal de individualismo, hasta de signos de tristeza, mantienen a esta población sometida a un estado de servidumbre y condiciones infrahumanas de vida.

Entre los años 1992 y 1994, militares y ronderos intensifican los patrullajes y logran recuperar muchas comunidades de las manos del PCP-SL. Finalmente, hacia 1995, las bases del PCP-SL están desarticuladas en la mayor parte de la selva central, aunque hasta la actualidad todavía hay presencia subversiva en algunas zonas de los ríos Ene y Tambo.

2.6 Rondas y derrota estratégica del PCP-SL

El éxito de las rondas contrasubversivas en su lucha contra el PCP-SL, primero en Ayacucho y después en Junín, promueve su extensión hacia otros departamentos con fuerte presencia de grupos sediciosos. En San Martín, la primera ronda se formó en 1989 en Shapaja, a raíz del asesinato de un profesor muy querido en el pueblo, perpetrado por el MRTA. Desde entonces, han surgido muchas otras en toda la región. A comienzos de los años noventa, también muchas comunidades en la sierra del departamento de Huánuco se organizaron en varios CAD para enfrentar el terror generado por el PCP-SL.

En suma, con el correr de los años, las rondas contrasubversivas se han convertido en temibles oponentes del PCP-SL. Hacia los primeros años de los noventa, el PCP-SL había sido eliminado o desplazado de las principales zonas de Ayacucho, Huancavelica, Junín, Pasco y Huánuco. Los que «sacaron al pez del agua» e iniciaron su primera derrota estratégica fueron paradójicamente los mismos campesinos que, de acuerdo con el libreto maoísta, en un inicio fueron considerados como los principales aliados. La guerra campesina se había vuelto contra ellos.

En retrospectiva, los campesinos no fueron ni la materia manipulable que esperaba el PCP-SL ni la masa sumisa que imaginaban las FFAA. La derrota del PCP-SL se inicia cuando los campesinos pierden el temor a las acciones del PCP-SL, que por varios años los había paralizado, y, al lado de los militares, se convierten en actores de la guerra.

1.5.1.7. Una vida en la guerra

Con las rondas contrasubversivas se impone una lógica militar en los pueblos. La vida es organizada en función de la guerra; cualquier trasgresión de las reglas, que en medio del conflicto tiene mayor trascendencia, es drásticamente castigada. Tiene mayor sanción quedarse dormido o no hacer la guardia que violar a una mujer. Se rompe la tradición del acuerdo, que siempre fue un aspecto importante para resolver conflictos en las comunidades andinas y la reconciliación es reemplazada por el castigo físico:

Bueno, ese tiempo no había un buen arreglo, porque ese tiempo todo era castigo. Ese tiempo no había ningún juez, sólo los comandos hacían respetar las leyes, también había un teniente, sólo ellos castigaban al que se comportaba mal en la comunidad, lo golpeaban con la culata del arma. Teniente y comando eran los únicos que había en la comunidad, no había ni presidente; por lo tanto, no había ningún tipo de arreglo, sino castigo. (D. C., Chaca)

Era una vida sacrificada. Los campesinos tenían que abandonar sus chacras y someterse a una vida militarizada, con ejercicios, entrenamientos y caminatas de varios días, solos o al lado de los soldados. Vivir entre murallas que cercaron sus pueblos, hacer vigilancia todos los días en sus torreones, controlar la entrada y salida con pase, realizar la formación diaria e izar la bandera implican la incorporación de un orden militar, con sus códigos específicos y alteraciones de los ritmos de vida, a la cotidianeidad, de tal manera que, en algunos casos, hasta hoy les cuesta recuperar el orden anterior:

Ya no trabajábamos en la chacra porque todo era resguardo, salir de un sitio a otro sitio, rebuscar nuestra jurisdicción, porque esta zona de Quimbiri nos correspondía a nosotros. Eso es lo que fue la orden de los militares, por si de repente en algún lugar habría un escondite de los senderistas. Teníamos que reforzar toda esta zona de la margen derecha porque de allá era la entrada. La margen izquierda es cordillera, no hay carretera; por lo tanto, no hay tránsito, sólo la entrada es por el lado de Ayacucho. Todo eso hemos estudiado minuciosamente previo ayuda de un comando que eran ex militares, fueron ellos quienes dirigían. Éramos ya netamente soldados. (E. H., Quimbiri)

En esta situación, la comunidad misma, en su totalidad, se convierte en un CAD y la estructura social se altera. Los que asumen el liderazgo son jóvenes ronderos, muchos de ellos licenciados del Ejército Peruano y, en algunos casos, pagados por la comunidad para dedicarse, a tiempo completo, a las tareas de defensa (los llamados tigres), quienes desplazan a toda una generación de autoridades mayores.

Estos jóvenes representan al personaje emblemático de las rondas en Ayacucho: el comando.13 Son elegidos por sus comunidades de acuerdo a sus cualidades belicosas: «al más valiente, al que tenía más mando, a él le nombrábamos nosotros» (grupo focal con autoridades en Chaca). Con nombres de guerra como Tigre, Lobo, Bestia, Drácula y, basándose en sus relaciones con las FFAA, cuyos hábitos se reproducen en sus organizaciones, desplazan la meritocracia de las comunidades andinas y, a veces, se libran del control social en sus pueblos. Aunque parece que, en zonas con una larga tradición de organización en comunidades como las alturas de Huanta, la relación inicialmente conflictiva con la población fue cada vez más asimilada a la organización comunal, también hay casos extremos donde los comandos se han convertido en una manera de warlords, pequeños señores de la guerra que compitieron entre ellos. «Eran como dioses», dice un testigo en el VRAE, «ellos actuaron como reyes ya, prácticamente ellos, con el nombramiento que han obtenido, ya eran rey ya, a una persona que no le computaba ya le decían, ya, a la tortura. Huayhuaco era como rey; Opa, otro rey [...]».

Su relación con los militares es compleja. Obviamente, es una relación vertical, con una subordinación fáctica de los ronderos a las FFAA, que se expresa en la coacción para organizarse, en el control de las armas, en la obligación de reportarse cada cierto tiempo en el cuartel y en el acatamiento de órdenes para salir a patrullajes donde los campesinos muchas veces son utilizados como escudo, pues «nos ponían delante de ellos, a nosotros nos metían primero y ellos atrás venían, y con nosotros chocaban ellos [los militantes del PCP-SL]. Es verdad que nosotros les servíamos de protección» (G. T., Paqcha). Sin embargo, la crítica que se les hace a menudo de haber sido carne de cañón la sienten como una forma de menosprecio a su labor por la pacificación: «Cuando nosotros salíamos de patrulla, salíamos en patrulla mixta, ¿no?, el Ejército y la ronda. Entonces, quiere decir que un conocedor que conoce la zona, como nosotros que somos de acá , tenemos que encabezar, ¿no?» (A. Ch., Satipo).

Por otro lado, la vinculación con el Ejército Peruano les da también cierta satisfacción a los ronderos; es una forma de integración a la sociedad nacional y una forma de no sentirse marginados y excluidos. Además, la verticalidad no descarta el tutelaje. Cuando se acumulan denuncias por violaciones de los derechos humanos contra los comandos en Ayacucho, son los militares quienes los defienden con su asesor legal. Eso quiere decir que, en pleno estado de emergencia, las FFAA tenían que lidiar con fuerzas civiles que trataron de mantener . o recuperar . un mínimo de estado de derecho, entre ellas las ONG como Aprodeh y promotores evangélicos, y no podían evitar el temporal encarcelamiento de los ronderos. A comienzos de los noventa, muchos destacados dirigentes de los CAD estaban presos en la cárcel de Huamanga, aunque la mayoría salió después de pocos meses con la ayuda de los militares, del diputado aprista Alberto Valencia y del obispo de Ayacucho, Juan Luis Cipriani Thorne.14 Otros, como el comando Gavilán, de Acos Vinchos, fueron amnistiados con la ley 26479 (Ley de Amnistía).15

La identidad del guerrero contrasubversivo que los comandos construyen durante el conflicto no sólo les traerá problemas en la época de posguerra . volveremos sobre eso más adelante . sino que margina a las mujeres en la construcción de la historia oficial de la guerra contrainsurgente que enfatiza el heroísmo masculino.

Preguntados sobre el papel de la mujer en las rondas, los ronderos lo califican como «muy importante», pero las funciones que, según su memoria, se les asignaron eran secundarias. Las mujeres sólo vigilaban, pasteaban sus animales en sitios estratégicos y, cuando se acercaba algún desconocido, avisaban a la población con señales antes acordadas, que puede ser un choqe (es decir, un chasquido del látigo), cantando un qarawi o disparando un arma.

La historia real, sin embargo, parece ser algo diferente. Al menos en la sierra ayacuchana y de Junín, las viudas y las mujeres solteras, por lo general, estaban obligadas a participar en las rondas y, a veces, acompañaban a las patrullas a sitios no muy lejanos. En caso de ataques del PCP-SL, también intervenían en los enfrentamientos. Algunas recibieron entrenamiento en el manejo de armas, sea por los mismos ronderos o por los militares:

[A los varones] les ayudábamos a patrullar, los que eran niños y los ancianos se escondían; al igual que los hombres, nosotras las mujeres nos defendíamos. Tú misma tenías que andar, pues, cuando te mandaban y, si eras sola, tenías que hacer igual que hombre, pues, así nos defendíamos. De los que tenían esposos, ellos iban a pelear y, de los que no teníamos esposos o éramos solas, teníamos que quedarnos a pelear nosotras mismas. En esa fecha, no había armas ni nada, sólo con huaraca, con piedras nos defendíamos. Ya después ya hemos comprado armas también y con eso nos hemos defendido. (E. Q., Chupacc)

Eso significa que «no solamente los varones estaban jugando con estas múltiples identidades masculinas, sino [que] las mujeres igualmente se inscribían dentro de este escenario. Bajo las exigencias de la violencia y la ausencia de sus seres queridos, las viudas y madres solteras fueron empujadas a redefinir sus roles y a asumir labores de autodefensa» (del Pino y Theidon 1999: 25). Las mujeres también se hicieron macho, tanto en la vigilancia como en el arreglo de conflictos cotidianos intracomunales.

En algunos casos, llegan a ser comandos de los CAD, como Tarcila Rojas Llacctahuamán de Ticllas, conocida como la comanda Tarcila. Sin embargo, son casos excepcionales que se dan recién en los años noventa, debido no sólo a la ausencia de varones sino también «a la redefinición de la estrategia del Ejército, al desarrollarse una mayor apertura hacia la sociedad civil local, integrando a los "lugareños" en sus propias bases» (del Pino y Theidon 1999: 26). Tarcila Rojas había vivido varios años en Huamanga como desplazada y, después de retornar a su pueblo, asumió el cargo en mayo de 1993, cuando los militares capacitaron a treinta mujeres de su pueblo - solteras y viudas - en el manejo de armas y les entregaron tres escopetas para que salgan junto a los varones en patrullas. No obstante, ya no hubo enfrentamientos con columnas del PCP-SL en Ticllas en esta época.

La intervención directa en la guerra y en las rondas, el hacerse macho, evidentemente es sólo un aspecto de la participación de las mujeres en la guerra. En realidad, es una carga adicional a sus tareas tradicionales relacionadas con la reproducción y el cuidado de los hijos. Pero, en la construcción de la memoria, domina el personaje del guerrero masculino que margina lo femenino y lo equipara con lo débil y la presencia activa de las mujeres en la guerra queda en la sombra de la historia oficial.

El revés de esta situación lo constituye la imagen de la mujer como víctima de abuso sexual. Los equipos móviles de la CVR han recogido relativamente pocos testimonios sobre violaciones; es un tema tabú que las mujeres tratan de evitar. Hay mucho más referencias indirectas sobre hijos sin padre, resultado de violaciones, aunque los declarantes dicen que principalmente han sido los militares quienes las han cometido. En cambio, hay poca información sobre violaciones perpetradas por ronderos.

1.5.1.8. Excesos

No obstante los méritos que indudablemente tienen para el restablecimiento de la paz, no puede haber dudas de que las rondas contrasubversivas han contribuido a la espiral de la violencia más allá de lo que, en un contexto de guerra, se podría considerar inevitable. Las violaciones de los derechos humanos por parte de los ronderos, sin embargo, son un tema escasamente tratado en las publicaciones sobre el tema.

Aunque la formación de las rondas responde principalmente a un clamor de la población que ya no aguantaba más los abusos del PCP-SL, muchas veces es también un proceso impuesto, fuese por las fuerzas del orden o por los mismos ronderos de pueblos vecinos. Las comunidades que fueron obligadas a organizarse por la Marina de Guerra muchas veces no tenían otra opción que formar sus CDC para no arriesgarse a ser acusadas de estar en combinación con el PCP-SL. Pero también aprovecharon su vinculación con los militares para arrasar a comunidades vecinas, de manera que se incrementaron así antiguos conflictos entre comunidades a una escala en la que la vida humana no valía nada.

Los ronderos de Acos Vinchos, en el distrito de Huamanga, incursionaron permanentemente en los anexos de la comunidad vecina de Quinua hasta que ésta también organizó sus CAD . contra las rondas que los agredían . (del Pino 1992: 507). En Vinchos, a su vez, se produce todo un enredo entre guerra popular, lucha contrainsurgente, ajuste de cuentas, abigeato y robos comunes. La CVR ha recogido varios testimonios sobre ronderos que, con los rostros cubiertos con pasamontañas, ingresaron a una comunidad para organizarla y se llevaron el ganado y otros enseres de la población; también se produjeron muertos debido a los maltratos.16

Hemos mencionado denuncias sobre abusos cometidos por las DECAS en el valle del río Apurímac. Se presume también que los ronderos del Tulumayo cometieron violaciones de los derechos humanos durante sus patrullajes e incursiones a poblados alejados en coordinación con los militares. En 1991, emprendieron un rebusque en la zona de ceja de selva de Junín y secuestraron a siete u ocho personas que fueron desaparecidas. El 11 de septiembre 1993, un grupo de ronderos asháninkas entró al anexo Delta de Pichanaki, dio muerte a diez colonos y dejó heridos a otros dos por no querer organizarse en rondas contrasubversivas.17 Muchos televidentes recordarán todavía el testimonio de Graciela Juscamaita en la Audiencia Pública de la CVR en Huancayo sobre el asesinato, cometido por los ronderos de Andamarca, de su hermana Irma y sus cinco hijos menores.

En el ámbito ayacuchano, la peor reputación la poseen los CAD de Quinua y de Ocros. A los dirigentes de Quinua, se les imputa nada menos que 26 homicidios;18 los ronderos de Ocros, bajo la dirección del comando Lagarto, no solamente han desarrollado toda una estrategia agresiva para arrasar comunidades vecinas, sino que además actuaron con impunidad y bajo protección de los militares.19

La organización de las rondas, entonces, es un proceso difícil y doloroso, con avances y retrocesos, plagado de violaciones de los derechos humanos y embrollado con pequeños conflictos locales. Existen dirigentes de los CAD que reconocen lo que ellos llaman excesos, término que implica que se trata de hechos excepcionales, irregulares; pero, a la vez, aluden a que la guerra que es así y señalan su desconocimiento sobre temas de derechos humanos, tema que recién en estos últimos años ha copado la agenda de las ONG activas en la zona y, en cierta medida, del mismo Estado.

Las violaciones de los derechos humanos, sin duda, representan el lado más oscuro de las rondas contrasubversivas y hay que tener mucho cuidado con generalizaciones. El otro ángulo del problema lo constituyen el caso de miles de campesinos que han defendido sus vidas y sus pertenencias y fueron heridos y muertos en emboscadas del PCP-SL asumiendo una función que, por definición, debería desempeñar el Estado.

También hay que dejar claro que no todas las rondas contrasubversivas han mostrado una conducta agresiva y expansiva como la observada en el valle del río Apurímac, de Ocros o del Tulumayo. Muchas, quizás la mayoría, nunca han salido de la jurisdicción de su comunidad, se han limitado a aspectos netamente defensivos y se han disuelto sigilosamente una vez pasada la guerra.

Informe completo:
http://www.derechos.org/nizkor/peru/libros/cv/ii/15.html
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kantaria
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por kantaria el Vie Jun 15, 2012 3:56 pm

A partir del año 1984 se aplica la política de concretar y desarrollar las bases de apoyo, es decir consolidar el nuevo poder y lograr el despliegue racional, los triunfos sobre las criminales rondas y los navales fortalecen al Partido sobremanera, y está en condiciones de avanzar.

Los "navales", desatan una política genocida, donde la más trascendente acción fascista será la masacre de Putis donde estos perros criminales, (de los cuales nada menciona este trotkista de Alexeyvich, así son estos tipos ¿sorpresa? la verdad no, es una tradición del trotskismo); la prensa burguesa (que de seguro seguirá posteando este trotskista) se afana en afirmar que en esta época comenzó la derrota del Partido, o que comenzó un repliegue, sin embargo los hechos concretos demuestran lo contrario, durante el año de 1984 el Partido se despliega y abre nuevas bases de apoyo en toda la sierra sur, desde Cajamarca hasta Puno, y se convierte en una fuerza nacional, que afecta de manera influyente en la vida política del Perú, y cuya fuerza rebasa las tácticas genocidas del estado peruano (autor del informe de la CvyR; parte de este avance fue la apertura de frentes de combate en el valle del Apurimac y el valle de Mantaro; además del inicio de las acciones en Lima, además del auge de la guerra en San Martín y Huanuco.

En esta época la guerra popular da un salto cualitativo, es capaz de enfrentar las bases militares y recuperar zonas liberadas que habían caído en manos de los genocidas navales, moviliza para estos fines militares a las gigantescas milicias, se abren escuelas político- militares donde se da formación política a la milicia y al campesinado, se toma pueblos y haciendas del estado; todo este proceso será tergiversado por la prensa burguesa, diciendo que el Partido estaba derrotado, sin embargo es interesante pensar ¿cómo un Partido "derrotado" avanza en la guerra, abre nuevos frentes, recupera territorios, moviliza masas, realiza escuelas y da golpes al viejo estado?, la respuesta es simple, son simples tergiversaciones de los fascistas, apoyados por la lacra de la "izquierda" revisionista peruana.

En el año de 1984 se realizan la sorprendente cifra de 40 apagones (bastante para un Partido derrotado ¿verdad?), de la mano de un conjunto de atentados dinamiteros, que postulan al Partido como un verdadero Ejército del Pueblo con proyección nacional.
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luis narvaez
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Revolución en Perú

Mensaje por luis narvaez el Dom Jun 17, 2012 2:35 am

Cuando el Partido Comunista del Perú inicia la Lucha Armada (ILA) lo hace en el convencimiento que al viejo Estado Peruano le tomaría de dos a tres años permitir que las FF.AA entransen a controlar el conflicto, y así sucedió.Para cuando ingresa el Ejército ya se habían formado Bases de Apoyo y se había levantado Nuevo Poder allí donde éste había dejado de existir.Esta fue la razón fundamental por la cual el Partido salió victorioso de la prueba de fuego y genocidio al que fue sometido junto al pueblo de la serranía y selva peruana.

La CVR señala lo siguiente: "El dogmatismo y fundamentalismo ideológico del llamado «Pensamiento Gonzalo» avalaba el uso generalizado y sistemático del asesinato como forma de eliminar a quienes dicha organización consideraba «representantes del Viejo Estado» que buscaba destruir para reemplazarlo por un régimen político totalitario",esta es una postura netamente política elaborada por ese tal Tapia y por consiguiente todo el contenido del Informe tiene un sesgo netamente poítico proveniente del viejo Estado peruano.

La deliberada acción genocida del Estado se vio reflejada con la entrda de la Infantería de Marina en Ayacucho,principalmente Huanta.Razonaban los militares: los marinos son del puerto, chalacos y también limeños, ajenos al sentir andino.Son blancos,criollos o mulatos,escogidos cuidadosamente para no reconocer al poblador andino como su par o "hermano", y por consiguiente capaz de esesinarlo sin remordimiento o cargo de conciencia. Y eso fue así.

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Re: Revolución en Perú

Mensaje por kantaria el Dom Jun 17, 2012 3:14 am

Tenemos que entonces el PCP vence la ofensiva militar, y para 1985 tiene controlado prácticamente toda la zona rural de Ayacucho, siendo también palpable un paulatino crecimiento, producto de los años de trabajo de base en silencio, manteniendo una fuerte presencia en la educación secundaria.

A pesar de las mentiras de la prensa burguesa que plantea que : el PCP estaba en retirada el año de 1985 es de constantes combates, las masas son movilizadas y protegidas de los genocidas, así mismo se abre poderosas basas de apoyo en Huancavelica; los combates son intensos, pero el Partido sale fortalecido; puesto que cada vez las estrategia denominada "batir el campo", que era la destrucción del viejo estado en las zonas liberadas da éxitos rotundos, y el Partido se convierte en el único poder legítimo en esta región.

En este año se consolida la presencia del Partido en el valle del Mantaro y el valle del Ene; así como en la cuenca del Huallaga, el PCP se consolida como nuevo poder, ajusticia a proxenentas, traficantes y soplones; ataca los locales del APRA y arrasa con el viejo estado; es un año de éxitos militares y políticos.

Esta época se conoce como "El desarrollo del Gran Salto", este proceso va de la mano de la llegada al poder del genocida García, quien lanzaría toda su jauría de navales a realizar el genocidio contra la población campesina, bajo la política fascista descrita por Luisnarvaez en su post.

Es notable que este periodo revistió una gran violencia, sin embargo el genocidio fue derrotado; muchas veces la prensa burguesa plantea que este año fue una derrota para el Partido, sin embargo vemos que eso no es verdad, más vale fue un año en el cual se logra un completo despliegue regional y se logra resistir el aniquilamiento.


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Re: Revolución en Perú

Mensaje por kantaria el Lun Jun 18, 2012 3:29 pm

Siguiendo con esta detallada descripción histórica de la heroica Guerra Popular, vamos a postear un documento del año 1985 donde se evidencia claramente la aplicación del maoísmo a la realidad peruana



NO VOTAR: SINO GENERALIZAR LA GUERRA DE GUERRILLAS PARA CONQUISTAR EL PODER PARA EL PUEBLO

"Fortalecer los Comités Populares, desarrollar las bases de apoyo y hacer avanzar la República de Nueva Democracia".

PCP

"Todos los reaccionarios intentan eliminar la revolución por la matanza en masa y piensan que cuanta más gente asesinen tanto más débil será la revolución. Pero, en contra de este deseo subjetivo de la reacción, los hechos muestran que cuanta más gente asesina la reacción, mayor es la fuerza de la revolución y más se acercan los reaccionarios a su fin. Esta es una ley ineluctable".

P. MAO

I. LA CRISIS GENERAL DE LA SOCIEDAD PERUANA
La sociedad peruana contemporánea está en crisis general; esta sociedad cuyo proceso comienza a fines del siglo XIX está enferma, grave, incurable y sólo cabe transformarla a través de la lucha armada, como lo viene haciendo el Partido Comunista del Perú dirigiendo al pueblo. No hay otra solución.

Y es que el Perú contemporáneo es una sociedad semifeudal y semicolonial en la cual se desenvuelve un capitalismo burocrático; un tardío capitalismo atado a los intereses de los terratenientes y que, en consecuencia, en modo alguno busca la destrucción sino a lo sumo la evolución de la semifeudalidad; y lo que es más importante, un capitalismo sometido completamente al imperialismo, en nuestro caso yanqui principalmente y que por tanto, no desarrolla las grandes fuerzas productoras potenciales de nuestra patria, más aún las desperdicia, entraba o destruye y que de ninguna manera desarrolla una economía nacional sino todo lo contrario, está completamente al servicio de la explotación creciente del imperialismo y es totalmente opuesto a los intereses nacionales, al de las mayorías, a las básicas y más urgentes necesidades de las masas de nuestro pueblo.

Así la economía peruana moderna nace defectuosa y enferma en sus raíces, pues nace atada al caduco sistema semifeudal que pese a sus cacareadas leyes agrarias, arteramente llamadas de "reforma agraria", sigue subsistente y marcando al país desde sus bases más profundas hasta sus más elaboradas ideas y, en esencia, manteniendo persistente el gran problema de la tierra, motor de la lucha de clases del campesinado especialmente pobre que es la inmensa mayoría. Pero además, nace subyugado por el imperialismo, fase final del capitalismo caracterizado magistralmente como monopolista, parasitario y agonizante; imperialismo que si bien consiente nuestra independencia política, según sirva a sus intereses, controla todo el proceso económico peruano: nuestras riquezas naturales, productos de exportación, industria, banca y finanzas; en síntesis chupa la sangre de nuestro pueblo, devora nuestras energías de nación en formación y hoy concretamente nos exprime mediante la deuda externa como lo hace con otras naciones oprimidas. En consecuencia la economía moderna, el capitalismo burocrático desde su nacimiento está atado al cadáver insepulto de la semifeudalidad y sometido al agonizante imperialismo que cada vez vive más de la sangre de los oprimidos, obtenida por la explotación garantizada por sus propias armas y las de sus lacayos mientras se debate en incesante crisis y contienda por el dominio mundial que libran principalmente las dos superpotencias: los Estados Unidos y la Unión Soviética socialimperialista. En conclusión, vivimos la crisis general de la sociedad peruana y esta crisis implica la del capitalismo burocrático que ha entrado a su parte final madurando así, plenamente, las condiciones para el desarrollo y triunfo de la revolución; porque la crisis general que la vieja sociedad padece la abarca en todo su conjunto y manifestaciones.

Esta es nuestra realidad, ésta es la base que sustenta la sociedad peruana y la raíz material de nuestros problemas y de las desgracias de nuestro pueblo. Y es éste el sistema social que usufructúan y defienden a sangre y fuego las clases dominantes y su amo imperialista yanqui, mediante su Estado terrateniente-burocrático sustentado en su fuerza armada reaccionaria; ejerciendo constantemente su dictadura de clase, (de gran burguesía y terratenientes), ya sea mediante un gobierno militar de facto como los muchos que hemos tenido, p.e. Velasco y Morales Bermúdez para no citar sino a los últimos, o mediante gobiernos surgidos de elecciones y llamados constitucionales como el actual de Belaúnde.

Así los gobiernos en el Perú, civiles o militares, no son sino las camarillas de turno, electas o no, que ejercen la dictadura sobre el pueblo, sobre el proletariado, campesinado, pequeña burguesía y hasta sobre la burguesía nacional o media, en beneficio de la gran burguesía (grandes banqueros especialmente hoy), de los terratenientes, (particularmente en su expresión de gamonalismo, de ejercicio de Poder en el campo); en beneficio de las clases dominantes y del imperialismo yanqui y totalmente en contra de los intereses populares y nacionales. Y esto no necesita mayor recuento histórico ni demostración, pues la prueba está ante nuestros ojos: el actual gobierno de Belaúnde y su pandilla; un gobierno elegido, salido de las urnas, del "sacrosanto sistema electoral", es precisamente el gobierno que ha vendido más el país al imperialismo y hundido la sociedad peruana en la más grande crisis de su historia moderna; y ha sumido al pueblo en la más implacable hambre y lo ha perseguido, apresado, torturado y asesinado hasta llegar a la matanza y el genocidio porque, con el Partido Comunista, se ha atrevido a levantarse en armas enarbolando "La rebelión se justifica", irrenunciable derecho de todo el pueblo sumido en la explotación y opresión, irrevocable derecho de todo pueblo y toda clase que se niegan a ser esclavos.

Esta es la realidad del país, de la sociedad peruana y la función de los gobiernos de turno; y lo mismo seguirá siendo mientras no derrumbemos el orden imperante por la fuerza de las armas revolucionarias mediante una guerra popular. La historia del mundo y la nuestra propia lo han demostrado; y más aún lo tenemos ante nuestros propios ojos: el hambreador y genocida, el reaccionario gobierno de Belaúnde y su pandilla siniestra que pasará a la historia como el gobierno del hambre y el genocidio.

II. VOTAR ES AVALAR EL SISTEMA SOCIAL Y ELEGIR OTRO GOBIERNO MAS HAMBREADOR Y MAS GENOCIDA
En qué condiciones se dan las nuevas elecciones generales?

Económicamente, todos consideran que el país soporta más grande crisis por lo menos de los últimos cien años; pero, además, la perspectiva es negra, en el año 2.000 recién se recuperarán los niveles económicos del 76, es decir se habrá perdido un cuarto de siglo en el tan pregonado desarrollo económico. Más el problema no termina ahí, desde la II Guerra Mundial el país soporta regularmente crisis en la segunda mitad de cada década y cada nueva crisis es peor que la anterior y la próxima ya está en marcha, los propios economistas reaccionarios pintan negros los años venideros; más aún la deuda externa y la imposibilidad de pagar ni siquiera los intereses de la misma impiden contar con capitales foráneos siempre tan embellecidos; pero a su vez el ahorro interno se reduce, la producción industrial está en recesión, la agricultura en crisis, los precios de nuestros productos de exportación seguirán en declinación, los mercados extranjeros se reducen, etc. En síntesis, un negro panorama al cual no se le ve solución real alguna y mucho menos que pueda satisfacer las crecientes elementales necesidades de las masas cada día más postergadas, y sólo ofrecen más desocupación, jornada de trabajo más larga para subsistir, menores salarios y sueldos, menos derechos y mayores recortes de conquistas y beneficios. Así, negra perspectiva económica de la caduca sociedad peruana y mayor explotación y opresión para el pueblo.

Políticamente. La Constitución del 79, como todas las de su tipo, cada derecho que reconoce lo niega; además no satisfizo a las facciones del campo reaccionario, mucho menos al pueblo, por ello modificarla es y seguirá siendo campo de contienda; pero a más de dar directa participación a sus fuerzas armadas y policiales en toda la vida social fortaleciendo su predominio, a la vez que potencia las facultades del Ejecutivo y organiza el sistema más policiaco y represivo de nuestra historia y pese a toda su sucia demagogia, la constitución vigente es el más rudo y violento choque sangriento que carta constitucional alguna haya tenido con nuestra realidad, como lo comprueba el llamado "derecho a la vida" y el siniestro genocidio que las fuerzas armadas aplican en la región de Ayacucho con infamia e impunidad que el mismo Belaúnde dirige.

Y, cómo funcionan las santificadas instituciones demoburguesas? El Parlamento abdicó su función legislativa en beneficio del Ejecutivo; el Poder Judicial incapaz de juzgar a miles de encausados y menos aún de cumplir y hacer cumplir sus propias leyes, hasta consiente y ampara el plan de aniquilamiento de los prisioneros de guerra en los campos de concentración conocidos como "El Frontón" y los sectores como el de Totos, "Los Cabitos", Estadio de Huanta, etc., con la complicidad del Ministerio Público. El Ejecutivo se ha convertido en el auténtico poder legislativo, quedando las leyes básicas del país en manos de rancios burócratas y tecnócratas formados y asesorados por el imperialismo; con superministros que hacen y deshacen como viejos autócratas; con poderes represivos amplios y potenciados, usados cotidianamente desde el varazo, la bomba, el balazo, etc. al estado de emergencia decretado incluso para enfrentar una huelga, sin olvidar el estado de sitio de tan reclamada aplicación. Finalmente las fuerzas armadas y policiales reaccionarias, éstas han mostrado toda su furia antipopular y la brutalidad es rasgo característico de su acción, así como su condición es patente que "autoriza" todo atropello hasta el asesinato impune de cualquier hijo del pueblo. Y aquellas, las FFAA que siguen autotitulándose "instituciones tutelares" como si el pueblo peruano estuviera sólo formado por menores de edad, esas FFAA tan especialistas en derrotas ante el extranjero como experimentadas en aplastar a sangre y fuego a nuestro pueblo desarmado, hoy expresan más palmariamente los intereses reaccionarios que defienden y todo el odio de clase que encierra su intervención contra la lucha armada victoriosa; mientras su dirección, el Comando Conjunto, el Consejo de Defensa Nacional y el propio Belaúnde que lo encabeza, en su impotencia y desesperado afán de apartar vanamente a las masas de la revolución armada, no han encontrado más solución que el monstruoso e infame genocidio que ante nuestro pueblo y el mundo han desenmascarado la siniestra acción antiguerrillera, la fraudulenta democracia peruana y al falso demócrata y artero demagogo que es Belaúnde.

Así, sobre esa negra perspectiva económica se levantan caducas y reaccionarias instituciones que sólo sobreviven por la fuerza de la inercia y las armas que las sostienen cada vez derramando más y bañándose en la incendiaria sangre del pueblo desarmado, vilmente oprimido, que ya empezó a decir ¡Basta!, y que cada día cree menos en el viejo Estado y espera menos del gobierno. En conclusión, el desprestigio, el desorden, el caos a más de la corrupción y el más desvergonzado cinismo corroen el Estado terrateniente-burocrático por cuyo gobierno compiten de nuevo frívola y alegremente, con escaramuzas verbales y quizá alguno que otro choque, unos cuantos demagogos de mal encubiertos intereses y ambiciones desenfrenadas, como Alva Orlandini, Bedoya Reyes, Morales Bermúdez y Alan García candidatos de Acción Popular, Convergencia Democrática, Frente Democrático de Unidad Nacional y del Apra, respectivamente, todos conocidos defensores del orden imperante; y entre ellos el sinuoso y acomodaticio Barrantes Lingán, falso mariateguista y verdadero y fiel defensor y sostenedor del sistema dominante, como representante de la llamada Izquierda Unida montada por sus dirigentes como la más desenfrenada expresión del viejo camino del oportunismo electorero, del cretinismo parlamentario en el país.

Pero la pesada herencia no termina ahí; la lucha de clases de nuestro pueblo ha pasado a desarrollarse como lucha armada contra el viejo orden social, el viejo Estado y sus fuerzas armadas y policiales reaccionarias; guerra revolucionaria que lleva ya casi cinco años, de ellos dos de combates contra las propias viejas fuerzas armadas; y este hecho histórico ha cambiado radicalmente las condiciones, ha mostrado cómo con las armas se derrumba por partes el caduco sistema y se crea el Nuevo Poder para el pueblo, para los oprimidos; y este nuevo e irreversible proceso continuará desenvolviéndose más y más como el problema principal del Estado peruano, pues es su negación, su destrucción y contra él tendrá que empeñarse más y más en defensa de las clases explotadoras y su amo imperialista, mientras el pueblo, las masas, principalmente a la guerra campesina en marcha, pues, como dijera Lenin, el mismo hambre lo impulsa: "En Occidente, decenas de millones de personas padecen los tormentos del hambre. Es esto, precisamente, lo que hace inevitable la revolución social, pues la revolución social no surge de los programas, sino del hecho de que decenas de millones de personas dicen: `antes que vivir padeciendo hambre preferimos morir por la revolución'".

Por tanto cabe preguntarse qué implican las elecciones? necesita el pueblo concurrir a las ánforas? le conviene al pueblo votar? Viendo la propia experiencia peruana, qué transformación revolucionaria ha conquistado el pueblo mediante votaciones electorales o en actividades parlamentarias?; toda conquista ha sido arrancada en los hechos por la lucha popular y es sobre sus resultados que se promulgaron las leyes que las reconocían, recortándolas desde el inicio o siguiendo luego un proceso para reducirlas o anularlas; el desarrollo de la legislación laboral es prueba suficiente. Y la conquista de derechos políticos ha sido igual. Claramente, todo esto al margen de la conquista del Poder, pues para un revolucionario aquél sólo se conquista por la violencia revolucionaria que en el Perú es simplemente lucha armada del campo a la ciudad. Pero preguntémonos, además, qué beneficios ha obtenido el pueblo realmente, en los hechos de la participación en la Asamblea Constituyente y en las elecciones generales del 80; de las primeras, servir simplemente a la tercera reestructuración del reaccionario Estado peruano en este siglo, con el resultado ya expuesto; en cuanto a las segundas, el surgimiento del gobierno de Belaúnde uno de los más vendepatrias de nuestra historia y que ha hundido al pueblo en el hambre y el genocidio más negros y cruentos.

Y, mucho más, vista la perspectiva, qué puede esperar el pueblo, las masas, de participar en las elecciones generales del 85; pues simple y concretamente ¡Votar es avalar el sistema social y elegir otro gobierno más hambreador y más genocida! Es servir a que el Estado terrateniente-burocrático renueve, según sus leyes y condiciones, sus autoridades que han de ejercer su dictadura de clase contra el pueblo en pro del mantenimiento del carácter semifeudal y semicolonial de la sociedad en cuyo seno se desarrolla el capitalismo burocrático, en beneficio de las clases dominantes y su amo principal el imperialismo yanqui. Votar es servir a la instauración de un gobierno más hambreador pues así lo determinan las necesidades y el carácter de clase del Estado del cual es parte. Votar es servir al establecimiento de un gobierno más genocida, pues así también lo determina la necesidad del Viejo Estado de defender su caduca sociedad frente al desarrollo de la lucha popular y principalmente ante el empuje de la lucha armada que con fusiles está destruyendo lo viejo y creando lo nuevo: las formas del Nuevo Poder, de la Nueva Sociedad sustentadas por el pueblo levantado en armas.

El pueblo no puede servir a sus explotadores y opresores, no puede ayudarles a resolver sus problemas, no puede avalar su sistema social, menos aún servir a elegir otro gobierno más hambreador y más genocida; pues ése no es su camino ni sirve a sus propios intereses. Lo único que cabe hoy es ¡NO VOTAR!; es la única respuesta verdaderamente popular ante las elecciones del Estado reaccionario, hambreador y genocida.

III. ¡GENERALIZAR LA GUERRA DE GUERRILLAS PARA CONQUISTAR EL PODER PARA EL PUEBLO!
El Partido Comunista del Perú, partido marxista-leninista-maoísta, partido comunista reconstituido combatiendo el revisionismo incluso internamente, partido de nuevo tipo para conquistar el Poder para el proletariado y el pueblo asumió su papel de aplicar la violencia revolucionaria iniciando la lucha armada el 17 de mayo de 1980; así la lucha de clases del proletariado y el pueblo peruanos han dado un salto en su largo proceso: la lucha política pasó a continuarse como guerra revolucionaria, tomando la forma principal de lucha, lucha armada y la forma principal de organización, la fuerza armada revolucionaria. De esta manera nuestro partido dejó atrás un lastre histórico de más de 50 años y superando un negro y podrido electorerismo impuesto a las masas, con dinamita y plomo comenzó a escribir la auténtica liberación popular, unido desde el inicio armado a las masas populares, principalmente campesinas, masas que siempre han sostenido las acciones más heroicas de la revolución peruana, y hoy más que nunca cuando la lucha armada ha concretado la centenaria esperanza en una hoguera inextinguible.

Como dice el P. Mao: "Cuando su existencia se ve amenazada, la clase explotadora emplea siempre la violencia. Desde que ella entrevé una revolución se esfuerza por aniquilarla por la violencia...; ella utiliza también la violencia para reprimir al pueblo revolucionario, desde el momento en que éste se lanza a tomar el Poder"; o como la segunda cita del comienzo: "Todos los reaccionarios intentan eliminar la revolución por la matanza...".

Es siguiendo estas leyes como ha actuado el Estado peruano, el viejo Estado. Primero utilizó sus fuerzas policiales: GC, GR, PIP y sus cuerpos especiales: sinchis, los autotitulados "Llapan Atic", Dircote, etc.; aplicaron sus consabidas persecuciones, torturas, prisiones y asesinatos con la brutalidad y crueldad que les es esencial; pasaron a sus patrullajes, allanamientos e incursiones en campo y ciudad, principalmente en aquél, sujetándose a la ley reaccionaria de "robar todo, quemar todo y matar a todos". Estas fuerzas en lo máximo de su acción llegaron a montar tres operativos en enero y octubre del 81 y en marzo 82; operativos altamente propagandizados e inflados por la prensa y que pese a contar con dirección de las FFAA y su apoyo terminaron en estruendosos fracasos sufriendo humillantes derrotas en manos de las fuerzas armadas revolucionarias, como incluso lo reconoció hasta la propia prensa reaccionaria. Así las fuerzas policiales fueron usadas como carne de cañón y conejillos de indias por las propias contradicciones del campo reaccionario.

Las fuerzas armadas del Estado peruano pese al clamor que exigía su participación en la lucha antiguerrillera no ingresaran directamente hasta fines del 82, por la oposición de Belaúnde quien temía que los militares utilizaron su intervención para dar un golpe de Estado o irlo tomando parte por parte. Las FFAA ingresaron las 3 juntas: Ejército, Marina y Aviación, aunque las primeras como fuerza principal, a fin de ser corresponsables pues ninguna quiere cargar con el inevitable desprestigio que su labor contrarrevolucionaria acarrea. Pero las autollamadas "instituciones tutelares de la patria", desde el comienzo actuaron utilizando mesnadas, (agrupación de gamonales, gamonalillos y sus secuaces), para camuflándose entre ellas, incluso vistiéndose de campesinos y guardias civiles, cometer atrocidades y matanzas buscando el vano objetivo de separarnos de las masas; innúmeras matanzas cobardes y arteras como las de Huambo, Huaychao, Iquicha, Sacsamarca, etc., entre ellas la de los periodistas; acciones todas aprobadas por el Consejo de Defensa Nacional con autorización y felicitación expresa del propio Belaúnde. Mas fracasados sus planes ante golpes contundentes de las fuerzas revolucionarias y por las necesidades electorales municipales de noviembre 83, las FFAA aplicaron la matanza generalizada y así en menos de dos meses aparecieron más de 800 bárbaramente asesinados en torno a la ciudad de Ayacucho, y empiezan las desapariciones, infames u oprobiosos asesinatos impunes.

Julio 84 implicó importantes medidas estatales, aunque no publicadas, lo cual es una violación más de su sistema legal; al Comando Conjunto se confirió el derecho de intervenir en cualquier parte del país o en todo él para combatir a las guerrillas, haciendo marchar a su decisión y petición comandos político-militares y zonas de emergencia; así el país queda a expensas del Comando Conjunto y el Ejecutivo extiende carta blanca a las FFAA para que la usen según su leal saber y entender. Esa es hoy la llamada democracia peruana. Es bajo estas autorizaciones que llevan adelante nuevos planes, aplicando arrasamientos previos y bajo amenaza de muerte concentrar a parte de masas por presión para simular una supuesta lucha entre campesinos, cuando en los hechos simple y llanamente es montar remedos de las "aldeas estratégicas" de Vietnam o de las más cercanas "organizaciones campesinas" formadas en Guatemala bajo asesoría yanqui. Se ha intensificado mucho y más ampliado la lucha, especialmente en el campo donde las FFAA tienen que enfrentar una verdadera guerra campesina dirigida por el Partido Comunista y pese al siniestro genocidio que llevan adelante sus necios planes de separar las guerrillas de las masas fracasan; de ahí que no pueden cantar victoria y recientemente el propio ministro de Guerra hable de necesidad de tiempo y paciencia para combatir a las guerrillas, de urgencia de mayores medios y de apoyo de todos los peruanos. Clara confesión de las dificultades que encuentran al combatir una lucha armada que sigue los principios de la guerra popular. Dificultades reaccionarias que se expresan hasta en las inquietudes del Papa quien, en Ayacucho, en ese mitin papal fundamentalmente de fuerzas represivas precedido por más de un mes de intensa persecución y redadas, luego de bendecir las armas asesinas, consagrar las fosas de la infamia, santificar la guerra contrarrevolucionaria bendiciendo a las fuerzas armadas y policiales genocidas, principalmente a sus sanguinarios jefes, exculpar y más aún apoyar al gobierno de Belaúnde llamándolo a aniquilarnos expeditivamente, en forma altisonante nos conmino a cambiar de camino, a dejar la revolución, en concreto a someternos al orden imperante, a traicionar al pueblo; conminación a la que sólo hemos dado inmediata, firme y cumplida respuesta el 4 de febrero con el gran apagón que oscureció completamente Lima y toda la región central del país.

Qué ha logrado la lucha armada en casi cinco años? El 80 puede definirse como el año del Inicio, el 81 y 82 como el comienzo del desarrollo de la guerra de guerrillas y de formación de los primeros Comités Populares, formas iniciales del Nuevo Poder, y de ahí hasta hoy la lucha se centra en restablecimientos-contrarrestablecimientos, esto es en la guerra contrarrevolucionaria por destruir el Nuevo Poder y la guerra revolucionaria por defenderlo, desarrollarlo y construirlo destruyendo poco a poco, pero cada vez más, el viejo Poder caduco y reaccionario. En estos casi cinco años hemos realizado más de 20 mil acciones (hasta comienzos del 85); el Partido ha multiplicado por muchas veces su militancia y tiene el prestigio que nunca tuvo, dentro y fuera del país; hemos construido un Ejército Guerrillero Popular de miles de combatientes; y lo más importante, se han formado cientos de Comités Populares, pugnamos por desarrollar las bases de apoyo y avanzar en la formación de la República Popular de Nueva Democracia, ha surgido, pues, el Nuevo Poder y se desarrolla ejerciendo verdaderas funciones estatales.

En síntesis, el Partido Comunista del Perú dirige una exitosa y creciente lucha armada según las normas del marxismo-leninismo-maoísmo, de la única y verdadera ideología comunista; lucha armada que se cumple en función de una revolución democrática, según la Nueva Democracia del P. Mao, apuntando a romper el dominio imperialista, destruir la subsistente propiedad terrateniente feudal y confiscar los medios del capitalismo burocrático; y sirve a la revolución mundial y recibe el apoyo del internacionalismo proletario, principalmente del Movimiento Revolucionario Internacionalista del cual nuestro Partido es integrante; y nos apoyamos en las masas del país que nos sustentan, principalmente el campesinado pobre; y no nos sujetamos ni sujetaremos a ninguna superpotencia ni potencia alguna pues servimos indeclinablemente a la revolución guiados por el marxismo-leninismo-maoísmo y el pensamiento guía que es la aplicación del marxismo a nuestra realidad. Y hoy, nuestra meta inmediata es ¡Generalizar la guerra de guerrillas para conquistar el Poder para el pueblo!.

¡VIVA LA LUCHA ARMADA! ¡NO VOTAR!
¡VIVA EL PARTIDO COMUNISTA DEL PERU!
¡VIVA EL PRESIDENTE GONZALO!
¡GLORIA AL MARXISMO-LENINISMO-MAOISMO!

Comité Central
Partido Comunista del Perú

Febrero, 1985






Como podemos leer para 1985 el Partido gozaba de excelente salud, 20.000 acciones armadas, la dinámica de crecimiento político- militar no puede ser más fabulosa, lo que demuestra que todas las patrañas de la prensa burguesa y la CVR quedan expuestas, el Partido avanzaba a paso firme hacia el equilibrio estratégico.

Es importante señalar también la posición firme frente al cretinismo parlamentario, y la postura revisionista de los "partiduchos" que en esa época plegaban al electorerismo.
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Re: Revolución en Perú

Mensaje por kantaria el Miér Jun 20, 2012 4:06 am

En el año de 1986 el PCP enfrenta al gobierno del genocida Alan García y al APRA; y este genocida mostrará toda su brutalidad en la llamada "matanza de los penales"; donde este criminal ordenó el asesinato de los camaradas que resistían la cárcel y las torturas y fueron ejecutados por los criminales de las Fuerzas Armadas, episodio que los cobardes revisionistas peruanos siempre olvidan mencionar cuando hablan de la Guerra Popular, este hecho brutal, sin embargo fortaleció al Partido, la sangre de los héroes cayó en tierra fértil y pronto el Partido se lanzaría al despliegue nacional, pero antes un par de documentos sobre el glorioso "Día de la Heroicidad", fecha recordada por los maoístas del mundo, fecha de homenaje y respeto al heroico Partido Comunista del Perú

En este primer documento se encuentran las demandas de los camaradas detenidos por el criminal estado peruano:




LIEGO UNICO DEMANDAS DE LOS PRISIONEROS DE GUERRA DE LAS LUMINOSAS TRINCHERAS DE COMBATE DEL FRONTON, LURIGANCHO Y CALLAO.

1.- Respeto a las actas del 16 de julio y del 31 de octubre de 1985, suscrito por los representantes del Ministerio de Justicia, INPE, Poder Judicial, Ministerio Público, de una parte y de la otra por los representantes de los presos especiales.

2.- Garantías contra el nuevo genocidio que trama el gobierno aprista, la Marina y demás reaccionarios contra los internos por "terrorismo".

3.- No al traslado de los procesos judiciales a provincias; ni de los presos especiales. Derogatoria del Artículo 2do. de la Ley 24499.

4.- Aumento del socorro alimenticio a un minimo de I/. 15 00 diarios (1), este beneficio se hará extensivo a todos los penales.

5. Destitución del Presidente del INPE, Manuel Aquézolo por ser cómplice del genocidio del 4 octubre de 1985 en Lurigancho.

6.- Entrega de los cadáveres de los asesinados el 4 de octubre de 1985 a sus familiares, dando cumplimiento a la resolución del Primer Tribunal Correccional de Lima del 9 de octubre de 1985.

7.- Traslado inmediato de los 16 internos por "terrorismo" en Canto Grande a los pabellones donde se encuentran los presos especiales en Lurigancho.

8.- Cese de las amenazas, persecuciones y detenciones a los familiares de los presos especiales por parte de la Marina de Guerra, de DIRCOTE y del gobierno aprista.

9.- Cierre del Penal de Canto Grande por ser contrario a la dignidad humana.

10.- Que se deje sin efecto el recorte de los días domingos y feriados para el cómputo del 2 por 1.

11.- Aceleración de los juicios; por el respeto del derecho a la defensa.

12. -Anulación de la disposición del INPE dé prohibición al ingreso de todo tipo de frutas y de envases de plástico, por ser contrario a la salud de los internos políticos y comunes.

13.- Destitución de empleados provocadores Guevara, González, Jayo, Aybar y Retes en el Frontón, así como de la Jefa de Seguridad Isabel Guerrero y la alcaide Rosa Lermo en el Callao.

14 - Erradicación de los basurales en Lurigancho.

15.- Suministro de luz las 24 horas del día en el Frontón.

16.- Reparación del sistema de agua, desagüe y eléctrico en el Callao y Lurigancho.

17. -Contra las requisas por ser masacres y robo para los internos.

18.- Atención, tratamiento y suministro de medicinas para los internos que se encuentran enfermos. Evacuación de los enfermos a los hospitales.

Aumento del presupuesto para la salud en un 100%.

19.- No a la intervención de la Marina de Guerra en el Frontón, ni revisiones humillantes a los familiares de los prisioneros de guerra por efectivos de la Marina.

20.- Por el cese de la nefasta política de desaparecidos.

21 .- Apoyo a las luchas populares en el Perú y a las luchas de los detenidos sociales, presos políticos y prisioneros de guerra en el mundo.

22. - Entrega de materiales de limpieza, catres, colchones, sábanas, frazadas, pijamas para todos los internos del Perú.

23.- Que se haga efectiva la extensión de los beneficios correspondientes a los presos especiales a todo el país.

24.- Ninguna represalia contra los internos especiales, ni contra sus familiares y abogados.

25 - Publicación de estos acuerdos y de las actas del 16 de julio y 31 de octubre de 1985.

26.- Presencia de los periodistas en la suscripción de los acuerdos y en la ejecución de los mismos.

Lima, Perú, 18 de Junio de 1986.

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Re: Revolución en Perú

Mensaje por kantaria el Miér Jun 20, 2012 4:10 am

Otro hermoso documento de un combatiente frente al genocidio, esa es la heroicidad del Partido Comunista del Perú, que los perros revisionistas hoy ocultan bajo las patrañas de la prensa burguesa, esa es la vos de los camaradas más valientes y nobles que han dejado sus vidas por la Revolución:




¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡NADA NI NADIE PODRA DERROTARNOS!

Con profundo cariño por amor a la verdad. y la Libertad. no tengo nada en mis manos que queda de la LTC. salvo este cenicero trabajo de los prisioneros de guerra que hoy yacen sus cuerpos asesinados cobardemente. y abyecto que el mundo, la Historia las masas. juzgaran a estos criminales de guerra. Verán todos los hombres de la tierra en el banquillo de los acusados y serán sentenciados como tal criminales de guerra que hoy deben estar temblando. Nada ni nadie podrá derrotarnos el río aumenta su cause natural, el desborde es una Ley.

Hay una lógica. Los reaccionarios generar disturbios y fracasar hasta su ruina final.El pueblo también tiene su Ley: luchar - fracasar. Volver a luchar, podemos fracasar de nuevo. Volveremos a luchar hasta obtener la Victoria final que nos llama.La sangre derramada son estandartes que convocan a todo el pueblo a lograr lo que tanto hemos ansiado, el poder. Nosotros estamos condenados a triunfar es una hermosa condena. Hemos nacido para vencer

Esta ya es una gran realidad.

Nos podrán triturar. Volarnos en mil pedazos. pero no podrán quebrar nuestra moral comunista.

Estamos dispuestos a morir.

La moral de la clase está en juego. Hay que defenderla. y lo haremos con sangre dolor y lágrimas.

No puede ser de otra manera. Es la única manera de hacerlos volar en mil pedazos. Y no lo haremos sino en una profunda tormenta.

En su desesperación los reaccionarios son más desenfrenados. no mas que jamas no tenemos por que hacerlo. Solo enseñarlo al mundo la naturaleza reaccionaria de clase a la que defienden ya no existe el hombre simplemente como tal sino estrictamente para cambiar el mundo a imagen y semejanza de la clase obrera. de su vanguardia organizada el P.C.

Solo la guerra conmoverá tan y profundamente a los hombres hasta el último pliegue de su alma desde los cantos hasta los llantos y desde los llantos hasta los cantos no hay pues otra forma libre y voluntariamente hemos escogido este duro. prolongado y cruento camino de la victoriosa e invencible guerra popular que el P. y nuestro pueblo llevan adelante entonces es natural que los reaccionarios actúan así.

Ya se nos dijo sabiamente, a más bajezas mas hondo cavan su propia tumba los reaccionarios así es, así será.

Como combatiente de esta heroica Luminosa Trinchera de Combate que ha sabido resistir tenazmente a los bombardeos. de las FF.AA. reaccionarias genocidas deshonra de los héroes nacionales. Valientes para matar cobardes para morir. Saben matar pero no saben morir.

Ya verán que vayan sabiendo. el pueblo jamás se olvidará la sangre derramada por sus mejores hijos.

Pueblo querido de todo el mundo tus hijos comunistas de guerra no te fallaremos, más aún en este preciso momento. enarbolamos bien en alto las banderas rojas del Comunismo.

Tenemos brillante perspectiva.

Que le vamos hacer pues si nuestro destino es triunfar. La última palabra es que estamos venciendo.

Nosotros combatimos límpidos por nuestra causa por el Comunismo.

Otro día hablaremos de otros asuntos.

Reafirmo mi compromiso con nuestra revolución con la revolución mundial con esa sangre de nuestro pueblo de nuestros bravos combatientes con la sangre de nuestros camaradas comunistas que corre a raudales derrumbando lo viejo y generando lo nuevo.
Nunca más volveré a ver sus rostros sus sonrisas pero vive dentro de mi corazón seré el portador de sus ideales que son los míos que son de nuestro pueblo.

Seguiré sus ejemplos. de luchar por nuestro pueblo servir al pueblo de todo corazón sin ningún móvil personal. con total desinterés personal.

¡Viva el Presidente Gonzalo, garantía de triunfo!

¡Viva el Partido Comunista del Perú!

¡Gloria a los guerrilleros caídos!

Un Combatiente

19 de junio, 1986


NOTA.- Carta de un combatiente, miembro del Ejército Guerrillero Popular, escrita el diecinueve de junio de mil novecientos ochentiséis, DIA DE LA HEROICIDAD, en medio de la heroica resistencia de la rebelión contra el genocidio, cuando las siniestras fuerzas armadas reaccionarias, mandadas por el genocida, Alan García, asaltaban la luminosa trinchera de combate de "El Frontón". La entregó antes de morir. La publicamos, tal cual fue redactada, para que la historia la registre.

Perú, 1986

PCP-COMITE CENTRAL

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Re: Revolución en Perú

Mensaje por kantaria el Miér Jun 20, 2012 4:12 am

Finalmente como resolvió el Comité Central del Heroico Partido Comunista del Perú, los comunistas del mundo recordamos el 19 de Junio como el Día de la Heroicidad:

!!!Viva el Partido Comunista del Perú!!!
!!!Viva los héroes caídos!!!





RESOLUCION DEL COMITE CENTRAL

¡Proletarios de todos los países, uníos!

DIA DE LA HEROICIDAD

RESOLUCION

Prosiguiendo el camino de su antecesor, el reaccionario gobierno aprista desde su inicio aplicó el genocidio contra la guerra popular, cubriéndolo con altisonante demagogia con el apoyo cómplice del oportunismo electorero como lo comprueban Aqomarca, Umaru, Bellavista y Llocllapampa; crímenes perpetrados por las fuerzas armadas y policiales del Estado Peruano.

La reacción apuntó siniestramente contra los prisioneros de guerra, planificando su aniquilamiento genocida concretado el cuatro de octubre del año pasado en el cobarde y brutal asesinato de treinta combatientes en el penal de Lurigancho; nefasto crimen también impune que sólo el pueblo triunfante castigará.

El dieciocho de junio de mil novecientos ochentiseis en El Frontón, Lurigancho y el Callao, los prisioneros de guerra se levantaron en rebelión contra el nuevo genocidio en marcha, luego de denunciar públicamente, ante los propios tribunales y autoridades, reiteradamente, la carnicería que el gobierno y sus fuerzas armadas tramaban; se rebelaron en defensa de la revolución y de sus vidas demandando veintiséis reivindicaciones muy justas y racionales.

El diecinueve, el reaccionario gobierno aprista encabezado por Alan García, luego de su grotesca farsa manipulando la llamada "Comisión de paz", desencadenó el más protervo y negro operativo de exterminio; movilizando el Ejército, la Marina de Guerra, la Fuerza Aérea y las fuerzas policiales, bajo el Comando Conjunto, consumó el más infame genocidio asesinando cientos de guerrilleros e hijos del pueblo prisioneros de guerra, bañándose una vez más en la ardorosa sangre popular. ¡Caiga sobre Alan García, su Consejo de Ministros, el Comando Conjunto, las fuerzas armadas y policiales el oprobio imborrable que el pueblo no olvidará y que sólo él sancionará!.

Los combatientes del Ejército Guerrillero Popular, prisioneros de guerra, enarbolando "La rebelión se justifica" se batieron heroica y denodadamente sellando, un hito de heroicidad, valor y coraje que la historia guardará como demostración ejemplar de los hombres heroicos que sólo la guerra popular es capaz de generar.

Así, el diecinueve de junio se estampa imperecedero como DIA DE LA HEROICIDAD, la sangre de estos héroes ya fructifica la revolución armada incendiándola más, levantándose como monumental bandera tremolante e inagotable grito de guerra que convoca al inevitable triunfo final.

La gloriosa muerte beligerante de estos prisioneros de guerra se abriga con la sangre ya vertida y ante ella los comunistas, los combatientes y los hijos del pueblo, armados, asumimos el compromiso indeclinable de seguir su luminoso ejemplo, para desarrollando la guerra popular servir a la revolución mundial hasta que la luz inmarcesible del comunismo se aposente en todo el orbe bajo las invictas banderas de Marx, Lenin y Mao Tsetung, del siempre vivo marxismo-leninismo-maoísmo.

¡Gloria a los héroes caídos, viva la revolución!

COMITE CENTRAL
PARTIDO COMUNISTA DEL PERU

Perú, junio 86

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