(Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Comparte
    avatar
    nunca
    Colaborador estrella
    Colaborador estrella

    Cantidad de envíos : 6108
    Reputación : 7093
    Fecha de inscripción : 14/07/2011
    Localización : En la izquierda de los mundos de Yupy

    (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por nunca el Sáb Mar 31, 2012 2:06 pm



    http://orgullodeclaseobrera.blogspot.com.es/2012/03/opresivo-y-gris-no-crecer-en-el.html

    ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Artículo de opinión de Zsuzsanna Clark, que creció en Hungría Socialista durante las décadas de los 70 y los 80, y posteriormente en Gran Bretaña. Narra sus vivencias y realiza interesantes reflexiones que asombrarán a más de un despistado.


    Aparecido en el Dailymail y traducido por Pravda Estado español


    Cuando la gente me pregunta cómo era crecer detrás del telón de acero en Hungría en los años setenta y ochenta, la mayoría espera escuchar cuentos de policía secreta, las colas de pan y otras declaraciones desagradables sobre la vida en un estado de partido único.


    Ellos quedan siempre decepcionados cuando les explico que la realidad era muy diferente, y Hungría comunista, lejos de ser el infierno en la tierra, era en realidad, más bien un lugar divertido para vivir. Los comunistas proporcionaban a todos con trabajo garantizado, buena educación y atención médica gratuita.


    Pero quizá lo mejor de todo fue la sensación primordial de la camaradería, el espíritu que falta en mi adoptada Gran Bretaña y, de igual forma, cada vez que voy de regreso a la Hungría actual.


    Yo nací en una familia de clase trabajadora en Esztergom, una ciudad en el norte de Hungría, en 1968. Mi madre, Juliana, vino del este del país, la parte más pobre. Nacida en 1939, tuvo una infancia dura. Dejó la escuela a los 11 años y se fue directamente a trabajar en los campos. Ella recuerda haber tenido que levantarse a las 4 am para caminar cinco kilómetros para comprar una hogaza de pan. De niña, ella tenía tanta hambre que a menudo esperaban junto a la gallina hasta que pusiera un huevo. Entonces lo abría y se tragaba cruda la yema y la clara.


    […] Una de las mejores cosas fue la manera en que las oportunidades de ocio y vacaciones se abrieron a todos. Antes de la Segunda Guerra Mundial, las vacaciones estaban reservadas para las clases altas y medias. En los inmediatos años de la posguerra también, la mayoría de los húngaros estaban trabajando muy duro para reconstruir el país, las vacaciones estaban fuera de cuestión.



    En los años sesenta, como en muchos otros aspectos de la vida, las cosas cambiaron para mejor. A finales de la década, casi todo el mundo podía permitirse el lujo de marcharse, gracias a la red de subsidios a sindicatos, empresas y cooperativas de centros vacacionales.
    Mis padres trabajaban en Dorog, un pueblo cercano, por Hungaroton, una compañía discográfica de propiedad estatal, así que nos quedamos en el campamento de vacaciones de la fábrica en el lago Balaton, 'El mar húngaro'. El campamento era similar a la especie de colonias de vacaciones de moda en Gran Bretaña de la época, la única diferencia es que los huéspedes tuvieron que hacer su propio entretenimiento por las noches.


    Algunos de mis primeros recuerdos de la vida en el hogar son los animales que mis padres mantenían en la parcela. La cría de animales era algo que la mayoría de la gente hizo, así como el cultivo de hortalizas. Fuera de Budapest y las grandes ciudades, nosotros éramos una nación de “Tom y Barbara Goods”. (Nota de Pravda: Comparación anglosajona basada en una famosa sitcom de la BBC de los años 70, “The Good Life”, en la que la familia es autosuficiente)


    Mis padres tenían alrededor de 50 pollos, cerdos, conejos, patos, palomas y gansos. Hemos mantenido los animales no sólo para alimentar a nuestra familia, sino también para vender la carne a nuestros amigos. Se utilizaron las plumas de ganso para almohadas y edredones.


    El gobierno entendió el valor de la educación y la cultura. Antes de la llegada del comunismo, las oportunidades para los hijos de los campesinos y la clase obrera urbana, como yo, para ascender en la escala educativa eran limitadas. Todo eso cambió después de la guerra. […] Yo amaba mis días escolares, y en particular mi membresía en los Pioneros - un movimiento común para todos los países comunistas.


    Muchos en Occidente creyeron que era un burdo intento de adoctrinar a los jóvenes con la ideología comunista, pero siendo pioneros nos enseñaron habilidades valiosas para la vida tales como la creación de amistades y la importancia de trabajar para el beneficio de la comunidad. “Juntos uno para el otro” era nuestro lema, y así fue como se nos animaba a pensar.


    Como pionero, si obtenías buenos resultados en tus estudios, en el trabajo comunal o en competiciones escolares, podías ser premiado con un viaje a un campamento de verano. Yo iba todos los años porque participaba en casi todas las actividades de la escuela: competiciones, gimnasia, atletismo, coro, fotografía, literatura y biblioteca.


    En nuestra última noche en el campamento de Pioneros cantábamos canciones alrededor de la hoguera, como el himno Pionero: 'Mint a mokus fenn a fan, az uttoro oly vidam' (“Somos tan felices como una ardilla en un árbol”), y otros canciones tradicionales. Nuestros sentimientos siempre fueron mezclados: tristeza ante la perspectiva de irnos, pero contentos ante la idea de ver a nuestras familias.


    Hoy en día, incluso los que no se consideran comunistas miran hacia atrás en sus días de pioneros con mucho cariño.


    […] La Cultura se consideró como extremadamente importante por el gobierno. Los comunistas no quieren restringir las cosas buenas de la vida para las clases altas y medias - lo mejor de la música, la literatura y la danza eran para el disfrute de todos. Esto significó subvenciones generosas para las instituciones, incluyendo orquestas, óperas, teatros y cines. Los precios de las entradas estaban subvencionados por el Estado, por lo que las visitas a la ópera y el teatro eran asequibles.


    Se abrieron ‘Casas de la Cultura’ en cada pueblo y ciudad, también provinciales, para que la clase trabajadora, como mis padres, pudieran tener fácil acceso a las artes escénicas, así como a los mejores intérpretes.


    La programación en la televisión húngara reflejaba la prioridad del régimen para llevar la cultura a las masas, sin estupidización. Cuando yo era adolescente, la noche del sábado en prime time por lo general significaba ver una aventura de Julio Verne, un recital de poesía, un espectáculo de variedades, una obra de teatro en vivo, o una sencilla película de Bud Spencer.


    […] Como la mayoría de la gente en la era comunista, mi padre no estaba obsesionado con el dinero. Como mecánico él se encargó de cobrar a la gente con justicia. Una vez vi un coche averiado con el capó abierto - un espectáculo que siempre levantó su corazón. Pertenecía a un turista de Alemania Occidental. Mi padre arregló el coche pero se negó a cobrarle, incluso con una botella de cerveza. Para él era natural que a nadie se le ocurriera aceptar dinero por ayudar a alguien en apuros.


    Cuando el comunismo en Hungría terminó en 1989, no sólo fui sorprendida, también estaba entristecida, al igual que muchos otros. Sí, había gente marchando en contra del gobierno, pero la mayoría de la gente común - yo y mi familia incluida - no participó en las protestas.


    Nuestra voz - la voz de aquellos cuyas vidas fueron mejoradas por el comunismo - rara vez se escucha cuando se trata de discusiones sobre cómo era la vida detrás del Telón de Acero. En cambio, los relatos que se escuchan en el Occidente son casi siempre desde la perspectiva de emigrantes ricos o los disidentes anti-comunistas con un interés personal.


    El comunismo en Hungría tuvo su lado negativo. Si bien los viajes a otros países socialistas no tenían ninguna restricción, viajar hacia el oeste era problemático y sólo estaba permitido cada dos años. Pocos húngaros (me incluyo) disfrutaron de las clases de ruso obligatorias. Había restricciones menores y capas innecesarias de burocracia y la libertad para criticar al gobierno estaba limitada. Sin embargo, a pesar de esto, creo que, en su conjunto, los aspectos positivos superan a los negativos.


    Veinte años después, la mayor parte de estos logros han sido destruidos. Las personas ya no tienen estabilidad en el empleo. La pobreza y la delincuencia van en aumento. Personas de clase trabajadora ya no pueden permitirse el lujo de ir a la ópera o el teatro. Al igual que en Gran Bretaña, la televisión ha atontado en un grado preocupante - irónicamente, nunca hemos tenido Gran Hermano bajo el comunismo, pero lo tenemos hoy. Y lo más triste de todo, el espíritu de camaradería que una vez se disfrutó casi ha desaparecido.


    En las últimas dos décadas es posible que hayamos ganado los centros comerciales, la 'democracia' multipartidista, los teléfonos móviles e Internet. Pero hemos perdido mucho más.
    avatar
    Granma
    Miembro del Soviet
    Miembro del Soviet

    Cantidad de envíos : 2917
    Reputación : 4432
    Fecha de inscripción : 06/08/2011
    Localización : ★Marte, Planeta Rojo★

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por Granma el Sáb Mar 31, 2012 2:56 pm

    Gran aporte,este va para favoritos.

    Saludos.
    avatar
    Luchador Revolucionario
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 761
    Reputación : 941
    Fecha de inscripción : 22/04/2011
    Edad : 34
    Localización : Republica Bolivariana de Venezuela Muncipio bolivariano de san francisco estado zulia ★☭ ★☭

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por Luchador Revolucionario el Sáb Mar 31, 2012 4:33 pm

    interesante articulo
    avatar
    Habeas_Corpus
    Miembro del Soviet
    Miembro del Soviet

    Cantidad de envíos : 2019
    Reputación : 2066
    Fecha de inscripción : 30/11/2011
    Localización : Euskal Herria

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por Habeas_Corpus el Sáb Mar 31, 2012 5:14 pm

    Tengo una vecina que fué niña de la guerra y estuvo 30 años en la URSS. Oirla es como pensar en el futuro.
    avatar
    Autonomo.
    Gran camarada
    Gran camarada

    Cantidad de envíos : 292
    Reputación : 306
    Fecha de inscripción : 24/11/2011

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por Autonomo. el Sáb Mar 31, 2012 5:29 pm

    Buenísimo artículo, compañero.
    avatar
    thisisparto
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 842
    Reputación : 862
    Fecha de inscripción : 03/03/2011
    Localización : Bilbo, Euskadi

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por thisisparto el Sáb Mar 31, 2012 5:40 pm

    Creo que a veces le damos poca importancia a enseñar cómo se vivía en los países socialistas.. es muy importante que la gente sepa que no es como lo pintan en los medios occidentales.
    avatar
    Manuel Pérez
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 793
    Reputación : 1018
    Fecha de inscripción : 14/12/2011
    Localización : Bacatá

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por Manuel Pérez el Sáb Mar 31, 2012 10:04 pm

    Excelente articulo muy buen aporte a lo ue aspiramos llegar y que no se vuelva a perder
    avatar
    marzoa
    Comunista
    Comunista

    Cantidad de envíos : 146
    Reputación : 208
    Fecha de inscripción : 24/06/2010

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por marzoa el Vie Feb 01, 2013 7:57 pm

    thisisparto escribió:Creo que a veces le damos poca importancia a enseñar cómo se vivía en los países socialistas.. es muy importante que la gente sepa que no es como lo pintan en los medios occidentales.
    +1 opino que los hechos tienen mayor poder de convicción que las palabras
    avatar
    DeGaulle
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 572
    Reputación : 620
    Fecha de inscripción : 25/02/2011

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por DeGaulle el Mar Feb 05, 2013 8:41 pm

    Gracias por el aporte. Lo he colgado en otros foros y me están dando falsas bofetadas por doquier, pero donde manda la veracidad, la falsedad no puede doler!
    avatar
    Lin Piao
    Comunista
    Comunista

    Cantidad de envíos : 222
    Reputación : 301
    Fecha de inscripción : 09/07/2015

    Socialismo en Hungría ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por Lin Piao el Mar Oct 20, 2015 4:59 pm

    Artículo de opinión de Zsuzsanna Clark, que creció en Hungría Socialista durante las décadas de los 70 y los 80, y posteriormente en Gran Bretaña. Narra sus vivencias y realiza interesantes reflexiones que asombrarán a más de un despistado.

    Aparecido en el Dailymail y traducido por Pravda Estado español



    Cuando la gente me pregunta cómo era crecer detrás del telón de acero en Hungría en los años setenta y ochenta, la mayoría espera escuchar cuentos de policía secreta, las colas de pan y otras declaraciones desagradables sobre la vida en un estado de partido único.

    Ellos quedan siempre decepcionados cuando les explico que la realidad era muy diferente, y Hungría comunista, lejos de ser el infierno en la tierra, era en realidad, más bien un lugar divertido para vivir. Los comunistas proporcionaban a todos con trabajo garantizado, buena educación y atención médica gratuita.

    Pero quizá lo mejor de todo fue la sensación primordial de la camaradería, el espíritu que falta en mi adoptada Gran Bretaña y, de igual forma, cada vez que voy de regreso a la Hungría actual.


    Yo nací en una familia de clase trabajadora en Esztergom, una ciudad en el norte de Hungría, en 1968. Mi madre, Juliana, vino del este del país, la parte más pobre. Nacida en 1939, tuvo una infancia dura. Dejó la escuela a los 11 años y se fue directamente a trabajar en los campos. Ella recuerda haber tenido que levantarse a las 4 am para caminar cinco kilómetros para comprar una hogaza de pan. De niña, ella tenía tanta hambre que a menudo esperaban junto a la gallina hasta que pusiera un huevo. Entonces lo abría y se tragaba cruda la yema y la clara.

    […] Una de las mejores cosas fue la manera en que las oportunidades de ocio y vacaciones se abrieron a todos. Antes de la Segunda Guerra Mundial, las vacaciones estaban reservadas para las clases altas y medias. En los inmediatos años de la posguerra también, la mayoría de los húngaros estaban trabajando muy duro para reconstruir el país, las vacaciones estaban fuera de cuestión.

    En los años sesenta, como en muchos otros aspectos de la vida, las cosas cambiaron para mejor. A finales de la década, casi todo el mundo podía permitirse el lujo de marcharse, gracias a la red de subsidios a sindicatos, empresas y cooperativas de centros vacacionales.

    Mis padres trabajaban en Dorog, un pueblo cercano, por Hungaroton, una compañía discográfica de propiedad estatal, así que nos quedamos en el campamento de vacaciones de la fábrica en el lago Balaton, 'El mar húngaro'. El campamento era similar a la especie de colonias de vacaciones de moda en Gran Bretaña de la época, la única diferencia es que los huéspedes tuvieron que hacer su propio entretenimiento por las noches.

    Algunos de mis primeros recuerdos de la vida en el hogar son los animales que mis padres mantenían en la parcela. La cría de animales era algo que la mayoría de la gente hizo, así como el cultivo de hortalizas. Fuera de Budapest y las grandes ciudades, nosotros éramos una nación de “Tom y Barbara Goods”. (Nota de Pravda: Comparación anglosajona basada en una famosa sitcom de la BBC de los años 70, “The Good Life”, en la que la familia es autosuficiente)

    Mis padres tenían alrededor de 50 pollos, cerdos, conejos, patos, palomas y gansos. Hemos mantenido los animales no sólo para alimentar a nuestra familia, sino también para vender la carne a nuestros amigos. Se utilizaron las plumas de ganso para almohadas y edredones.

    El gobierno entendió el valor de la educación y la cultura. Antes de la llegada del comunismo, las oportunidades para los hijos de los campesinos y la clase obrera urbana, como yo, para ascender en la escala educativa eran limitadas. Todo eso cambió después de la guerra. […] Yo amaba mis días escolares, y en particular mi membresía en los Pioneros - un movimiento común para todos los países comunistas.

    Muchos en Occidente creyeron que era un burdo intento de adoctrinar a los jóvenes con la ideología comunista, pero siendo pioneros nos enseñaron habilidades valiosas para la vida tales como la creación de amistades y la importancia de trabajar para el beneficio de la comunidad. “Juntos uno para el otro” era nuestro lema, y así fue como se nos animaba a pensar.

    Como pionero, si obtenías buenos resultados en tus estudios, en el trabajo comunal o en competiciones escolares, podías ser premiado con un viaje a un campamento de verano. Yo iba todos los años porque participaba en casi todas las actividades de la escuela: competiciones, gimnasia, atletismo, coro, fotografía, literatura y biblioteca.

    En nuestra última noche en el campamento de Pioneros cantábamos canciones alrededor de la hoguera, como el himno Pionero: 'Mint a mokus fenn a fan, az uttoro oly vidam' (“Somos tan felices como una ardilla en un árbol”), y otros canciones tradicionales. Nuestros sentimientos siempre fueron mezclados: tristeza ante la perspectiva de irnos, pero contentos ante la idea de ver a nuestras familias.

    Hoy en día, incluso los que no se consideran comunistas miran hacia atrás en sus días de pioneros con mucho cariño.

    […] La Cultura se consideró como extremadamente importante por el gobierno. Los comunistas no quieren restringir las cosas buenas de la vida para las clases altas y medias - lo mejor de la música, la literatura y la danza eran para el disfrute de todos. Esto significó subvenciones generosas para las instituciones, incluyendo orquestas, óperas, teatros y cines. Los precios de las entradas estaban subvencionados por el Estado, por lo que las visitas a la ópera y el teatro eran asequibles.

    Se abrieron ‘Casas de la Cultura’ en cada pueblo y ciudad, también provinciales, para que la clase trabajadora, como mis padres, pudieran tener fácil acceso a las artes escénicas, así como a los mejores intérpretes.

    La programación en la televisión húngara reflejaba la prioridad del régimen para llevar la cultura a las masas, sin estupidización. Cuando yo era adolescente, la noche del sábado en prime time por lo general significaba ver una aventura de Julio Verne, un recital de poesía, un espectáculo de variedades, una obra de teatro en vivo, o una sencilla película de Bud Spencer.

    […] Como la mayoría de la gente en la era comunista, mi padre no estaba obsesionado con el dinero. Como mecánico él se encargó de cobrar a la gente con justicia. Una vez vi un coche averiado con el capó abierto - un espectáculo que siempre levantó su corazón. Pertenecía a un turista de Alemania Occidental. Mi padre arregló el coche pero se negó a cobrarle, incluso con una botella de cerveza. Para él era natural que a nadie se le ocurriera aceptar dinero por ayudar a alguien en apuros.

    Cuando el comunismo en Hungría terminó en 1989, no sólo fui sorprendida, también estaba entristecida, al igual que muchos otros. Sí, había gente marchando en contra del gobierno, pero la mayoría de la gente común - yo y mi familia incluida - no participó en las protestas.

    Nuestra voz - la voz de aquellos cuyas vidas fueron mejoradas por el comunismo - rara vez se escucha cuando se trata de discusiones sobre cómo era la vida detrás del Telón de Acero. En cambio, los relatos que se escuchan en el Occidente son casi siempre desde la perspectiva de emigrantes ricos o los disidentes anti-comunistas con un interés personal.

    El comunismo en Hungría tuvo su lado negativo. Si bien los viajes a otros países socialistas no tenían ninguna restricción, viajar hacia el oeste era problemático y sólo estaba permitido cada dos años. Pocos húngaros (me incluyo) disfrutaron de las clases de ruso obligatorias. Había restricciones menores y capas innecesarias de burocracia y la libertad para criticar al gobierno estaba limitada. Sin embargo, a pesar de esto, creo que, en su conjunto, los aspectos positivos superan a los negativos.

    Veinte años después, la mayor parte de estos logros han sido destruidos. Las personas ya no tienen estabilidad en el empleo. La pobreza y la delincuencia van en aumento. Personas de clase trabajadora ya no pueden permitirse el lujo de ir a la ópera o el teatro. Al igual que en Gran Bretaña, la televisión ha atontado en un grado preocupante - irónicamente, nunca hemos tenido Gran Hermano bajo el comunismo, pero lo tenemos hoy. Y lo más triste de todo, el espíritu de camaradería que una vez se disfrutó casi ha desaparecido.

    En las últimas dos décadas es posible que hayamos ganado los centros comerciales, la 'democracia' multipartidista, los teléfonos móviles e Internet. Pero hemos perdido mucho más.


    http://elpravda.blogspot.com.es/2012/03/opresivo-y-gris-no-crecer-en-el.html#comment-form


    avatar
    Máquina
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 1191
    Reputación : 1272
    Fecha de inscripción : 04/08/2014
    Localización : Asturies

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por Máquina el Lun Dic 07, 2015 12:46 am

    Lo dicho, artículo de opinión.

    Hungría fué una de las Rep. Populares más inestables o directamente la que más, hizo falta que la URSS la invadiese para que el telón de acero no retrocediese dado que estaba llena de Roberspierres y demás.

    Vivir en un país así no puede ser muy cómodo, eso sí, los recuerdos de infancia son de color rosa casi siempre.

    Y bueno, el comunismo nunca llegò a Hungría o a la URSS ni a ninguno... artículo de opinión.
    avatar
    Lin Piao
    Comunista
    Comunista

    Cantidad de envíos : 222
    Reputación : 301
    Fecha de inscripción : 09/07/2015

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por Lin Piao el Mar Dic 08, 2015 5:54 pm

    Máquina escribió:Lo dicho, artículo de opinión.

    Hungría fué una de las Rep. Populares más inestables o directamente la que más, hizo falta que la URSS la invadiese para que el telón de acero no retrocediese dado que estaba llena de Roberspierres y demás.

    Vivir en un país así no puede ser muy cómodo, eso sí, los recuerdos de infancia son de color rosa casi siempre.

    Y bueno, el comunismo nunca llegò a Hungría o a la URSS ni a ninguno... artículo de opinión.

    Pues a mi me vale mas la palabra de alguien que lo vivió y lo cuenta con sus palabras no es por nada...
    avatar
    sorge
    Colaborador estrella
    Colaborador estrella

    Cantidad de envíos : 4961
    Reputación : 5688
    Fecha de inscripción : 15/12/2009

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por sorge el Mar Dic 08, 2015 8:29 pm

    La URSS intervino porque era un golpe de estado muy minoritario, nada que ver con lo de Checoslovaquia.
    avatar
    Máquina
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 1191
    Reputación : 1272
    Fecha de inscripción : 04/08/2014
    Localización : Asturies

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por Máquina el Mar Dic 08, 2015 9:43 pm

    1- Un golpe de Estado minoritario no derroca un gobierno.

    2-Si fuese minoritario lo hubiesen podido repeler las propias fuerzas Húngaras.

    3-Si fuese minoritario no hubiese entrado la URSS.

    Para que quedé claro, un golpe de Estado de mierda es lo que tuvimos el 23 F.
    avatar
    sorge
    Colaborador estrella
    Colaborador estrella

    Cantidad de envíos : 4961
    Reputación : 5688
    Fecha de inscripción : 15/12/2009

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por sorge el Mar Dic 08, 2015 11:12 pm

    Entonces para ti no lo será lo de chile o lo de España en 1936,aquí dice que con los golpistas combatieron 15.000 con una guarnición de 30.000 en budapest ahora calibre si es masa o no tu mismohttp://socialismo-solucion.blogspot.com.es/2011/08/hungria-el-dorado-y-sangriento-otono.html?m=1
    avatar
    Máquina
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 1191
    Reputación : 1272
    Fecha de inscripción : 04/08/2014
    Localización : Asturies

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por Máquina el Miér Dic 09, 2015 4:45 pm

    Ya te he dicho qué considero que es un golpe minoritario, no te montes historias, la URSS entró porque el gobierno fué vencido y aquello era un SinDios, y todo sabiendo de que se ganarían la repulsa del comunismo occidental si invadían, estaba clara la gravedad.

    Precisamente el ejemplo que pones son golpes serios como el de Hungría, capaces de deponer gobiernos.

    Además escribes muy raro desde hace unos días, no sé qué te pasa.
    avatar
    sorge
    Colaborador estrella
    Colaborador estrella

    Cantidad de envíos : 4961
    Reputación : 5688
    Fecha de inscripción : 15/12/2009

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por sorge el Miér Dic 09, 2015 5:40 pm

    Máquina escribió:1- Un golpe de Estado minoritario no derroca un gobierno.
    Es dificil debatir cuando  dice una cosa y en el siguiente mensaje te contradices,yo le pregunto ¿ con 15.000 efectivos se puede derrocar un gobierno? por supuesto argumentelo con datos,no con opiniones,no hagas juicio de valor sobre lo que escribo,respeta la posición personal de los demas,no hagas guerra sicologica, que esta muy feo y ademas haces el ridiculo.salud.
    avatar
    Máquina
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 1191
    Reputación : 1272
    Fecha de inscripción : 04/08/2014
    Localización : Asturies

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por Máquina el Miér Dic 09, 2015 7:26 pm


    Hablemos ahora de la correlación de fuerzas y de las pérdidas. En aquel entonces la guarnición de Budapest contaba con 30 000 soldados; se sabe que alrededor de 12 mil se pasaron al lado rebelde, pero ni mucho menos todos ellos tomaron parte en los combates. Con Maléter arrestado, la mayoría se fue a sus casas. En los distintos destacamentos armados combatieron en total unas 35 mil personas, de las que más de la mitad eran antiguos soldados y oficiales horthystas, que formaban la columna vertebral de los golpistas.

    Pocos son hoy los que se aventuran a cargar las tintas sobre el tema de la composición social de los “sediciosos”. Lo habitual es que pongan de relieve que se trataba de “estudiantes y obreros”, pero a juzgar por las listas, tampoco es que hubiese muchos estudiantes entre ellos. Incluso los historiados húngaros se ven obligados a reconocer, a regañadientes, que la mayoría eran horthystas.

    Los golpistas contaban con 50 mil fusiles, hasta 100 tanques, y cerca de 200 piezas de artillería y morteros. Una fuerza considerable.

    Las tropas soviéticas en apenas cuatro días pudieron derrotar y dispersar a un ejército de 15 000 insurgentes, y tomar bajo control los puntos estratégicos de la ciudad. Según los datos con los que contamos, entre el 23 de octubre y el 31 de diciembre d 1956, a raíz del levantamiento y los enfrentamientos que le sucedieron, cayeron de ambos bandos 2652 ciudadanos húngaros y 19226 resultaron heridos. Las pérdidas del lado soviético ascendieron a 720 soldados muertos, 1540 heridos, y 51 desaparecidos.
    http://www.forocomunista.com/t3061-hungria-1956-revolucion-o-contrarrevolucion-analisis-e-informacion

    Estos son los efectivos, la cosa cambia. Si la URSS no entra derrocan el gobierno, por eso entró, no tiene vuelta, si el golpe fuese pequeño el propio ejército Húngaro hubiese podido repelerlo solo, el asunto es que parte de él era rebelde además y para más chiste.

    No me hace falta guerra psicológica ninguna.

    Sorge escribió:La URSS intervino porque era un golpe de estado muy minoritario
    Es que esta frase no tiene sentido, asúmelo o no, ahí queda la cosa.


    Y todo esto viene a decir que estabilidad poca, que no era ninguna maravilla y que además la Rep. Pop. Húngara fué bastante débil y o bien fué satélite o bien títere de la URSS dependiendo del año, que esté justificada la invasión es otro tema claro. La opinión de una nostálgica no vale nada coime, esos mismos argumentos los desacreditamos con los nostálgicos del Franquismo cuando cuentan lo que recuerdan de su vida en la España profunda.

    Hungría:
    Hungría: El dorado y sangriento otoño del 56


    Alexandr Bobrov, escritor y publicista
    Artículo publicado originalmente en Sovietskaya Rossia
    Traducido del ruso por Josafat S. Comín para Kaos en la Red


    De los sucesos húngaros y los dobles raseros

    El otoño dorado de Budapest es una época especial, no solo en lo turístico, también en lo político: Una gran cantidad de monumentos con la fatídica fecha de 1956 están engalanados con banderas tricolores, cintas de duelo, coronas de flores y velas encendidas. Es ahora la principal y más sagrada fiesta de la independencia, son días de vacaciones y celebraciones.

    Mientras que nosotros seguimos sin aclararnos con eso del Día de la Independencia de Rusia: se les ocurrió la increíble fecha del 12 de junio- día del reconocimiento oficial de la desmembración del país, en Hungría y otros países del antiguo campo socialista todo es infinitamente más sencillo: todos los enemigos sempiternos, los invasores extranjeros que los han sojuzgado y los acontecimientos sangrientos se dejan a un lado, y en primer plano se coloca “la liberación del principal enemigo”: la Rusia soviética.

    Y por si no fuese suficiente va nuestro Consejo de la Federación (cámara alta del parlamento. N de la T.), en otoño del 2006 al que no se le ocurre nada mejor que hacer una declaración estúpida, carente de toda credibilidad histórica, con motivo de los sucesos en la Hungría del 56, donde mostraban su pesar por el hecho de que las ansias de libertad del pueblo húngaro, trajese consigo grandes pérdidas humanas, y ofrecían sus disculpas por los sucesos de hace medio siglo. Para volverse locos. ¿A qué fin?

    En primer lugar, si Rusia históricamente no está relacionada en modo alguno con la Unión Soviética-como no se cansan de repetir muchos medios de comunicación y sus ideólogos- entonces los sucesos de aquel entonces no guardan ninguna relación con la Rusia actual, y disculparse por ellos, se puede hacer sobre la misma base que si nos arrepintiéramos de aplastar la revolución húngara de 1848. Por lo visto, llegaremos a verlo, pero aquí en Rusia, no en Alemania ni Austria. En segundo lugar, si somos herederos de la Unión Soviética, no es de recibo menospreciar las trágicas y gloriosas páginas de nuestra historia, los condicionantes geopolíticos y las obligaciones estatales.

    No sé si se acordarán en el Consejo de la Federación, que hubo una Segunda Guerra Mundial, que Hungría luchó del lado fascista, con la formación de tres divisiones de las SS, y que existían los acuerdos de Yalta y una organización política como el Pacto de Varsovia.

    Supongamos por ejemplo, que uno de los países miembros de la OTAN declare mañana: abandonamos la OTAN, se creen “milicias populares” y comiencen a atacar las bases militares, de misiles y a matar soldados de la Alianza. ¿Qué ocurriría? Se puede esperar cualquier cosa. Ya sabemos por el ejemplo yugoslavo, que en el centro de Europa, en pleno siglo XXI, en una batalla cruenta se pueden llegar a utilizar armas prohibidas. Entonces no habían pasado más que o­nce años desde el fin de la guerra. Todavía andaban sueltos fascistas supervivientes y seguidores de Horthy, aunque ya se habían definido claramente los bandos de la “guerra fría”, los partidarios y detractores del socialismo. Ahora nos lo quieren simplificar hasta la ridiculez: había una aspiración de libertad y democracia occidental que la Unión Soviética aplastó brutalmente en aquel dorado otoño del 56.

    Un hecho curioso: recientemente en Hungría después de 40 años parado, pusieron en marcha un tanque soviético T-34 de los tiempos de la Gran Guerra Patria. Los especialistas del Museo de Historia, consiguieron arrancar esta legendaria máquina casi sin esfuerzo. El tanque pese a estar oxidado y sin mantenimiento, mantuvo la capacidad de conducción, y estoy seguro que también la de disparar si hubiesen probado a cargarlo con munición. Imagino que lo harían para recordar la amenaza que supone el armamento soviético, cuya participación en los sucesos del 56, ha sido enormemente exagerada. Hace unos días compré en la fortaleza de Buda una guía de viaje. Allí cuentan que en la realmente hermosa ciudad de Budapest, en 1896, en la celebración de los mil años de la fundación de la patria húngara y en señal de reconocimiento del gran crecimiento que experimentaba el país, tuvo lugar la Exposición Universal.

    Luego dicen: “Este increíble crecimiento de Budapest se verá frenado por la Primera Guerra Mundial, y más tarde durante el segundo “incendio” mundial, la ciudad vuelve a quedar convertida en ruinas. Las tropas alemanas en su retirada, vuelan los puentes sobre el Danubio, en los combates quedan dañados los principales edificios. En 1945 los habitantes de Budapest reconstruyen la ciudad, y se vieron obligados a volver a hacerlo, cuando en 1956 los tanques soviéticos volvieran a destruirla”. O sea, que la destruimos, apuntábamos directamente al centro, e hicimos volar, como los alemanes, todos los puentes y los principales edificios de Budapest. Da vergüenza leer esto. Yo viví en la isla Margit, al lado del famoso puente diseñado por Eiffel. El maravilloso puente fue volado sin compasión por los alemanes el 4 de noviembre de 1944, hace 65 años, cuando nuestras tropas se acercaban a Budapest. Los alemanes tenían tanta prisa, que el tramo principal del puente se desplomó sobre el Danubio con viandantes y cuarenta zapadores alemanes.

    En los años 44-45 las tropas húngaras fueron derrotadas y el territorio fue ocupado por las tropas soviéticas. Tras el final de la guerra, se celebraron elecciones libres, de acuerdo con los acuerdos de Yalta, donde obtuvo mayoría el Partido de los Pequeños Propietarios: Sin embargo el gobierno de coalición impuesto por la comisión de control de los aliados, que estaba encabezada por el veterano mariscal soviético Voroshilov, dio a los vencedores la mitad de los puestos del gabinete, mientras que los puestos clave se dejaron en manos del Partido Comunista Húngaro. Los comunistas, contando con el apoyo de las tropas soviéticas apostaron por la vía no democrática y en 1947 convocaron nuevas elecciones. Una práctica habitual, en Afganistán bajo las bayonetas usamericanas acabamos de presenciar una farsa electoral.

    En Hungría se instauró el régimen de Matyas Rakosi. Se llevó a cabo una colectivización forzosa, la AVH (seguridad del estado) reprimió a la oposición, a la iglesia, a los oficiales y políticos del viejo régimen, y demás enemigos del nuevo gobierno.

    Hungría, como aliada de la Alemania nazi, estaba obligada a pagar una significativa contribución a la URSS, Checoslovaquia y Yugoslavia, que suponía una cuarta parte de su PIB. El país atravesaba un momento difícil, y los comunistas cometieron muchos errores. La muerte de Stalin y especialmente la poco perspicaz intervención de Jruschov en el XX Congreso del PCUS, propiciaron intentos de liberarse de los gobiernos populares en todos los países de la Europa del Este. ¿Pero quién entrega el poder voluntariamente? Díganme un ejemplo de la historia moderna. Incluso el traidor Gorbachov no terminó de creer que Yeltsin, el destructor, lo fuese a echar del Kremlin de un modo tan humillante.

    Las luchas internas en el Partido del Trabajo Húngaro entre conservadores y partidarios de las reformas comenzaron desde principios de 1956 y el 18 de julio de 1956 condujeron a la dimisión de Sec. Gral. del PTH Rakosi, quien fue sustituido por el ministro de la Seguridad del Estado, Erno Gero.

    Un enorme papel jugó la actividad subversiva de los servicios secretos occidentales, especialmente del británico MI-6, encargado de preparar a numerosos cuadros de los “rebeldes populares” en sus bases secretas de Austria a los que luego introducían en Hungría.

    La destitución de Rakosi, y la influencia del levantamiento de Poznan en Polonia en el 56, provocó un aumento de los sentimientos críticos en el seno estudiantil e intelectual. Desde mediados de año había comenzado a funcionar en la Unión de escritores el “Círculo de Petofi” en el que se debatían los temas más candentes, que el país tenía ante sí.

    Finalmente, el 23 de octubre comenzó una manifestación, en la que participaron decenas de miles de personas, estudiantes y destacados intelectuales. Los manifestantes portaban banderas rojas, pancartas con lemas sobre la amistad soviético-húngara, peticiones de incluir en el gobierno a Imre Nagy, etc. En las plazas del Quince de marzo y Mari, y las calles de Kossuth y Rakosci, se les unieron manifestantes radicales, que gritaban consignas totalmente distintas. Exigían la restauración del antiguo escudo nacional, la recuperación de la antigua fiesta nacional, en lugar de la celebración de la liberación del fascismo, y la supresión de las clases de ruso. También exigían la celebración de elecciones libres, la creación de un gobierno encabezado por Nagy y la salida de las tropas soviéticas de Hungría.

    El ovillo de los sangrientos sucesos comenzaba a desenredarse. Un nutrido grupo de manifestantes intentó entrar en los estudios de la Casa de la radio, con la exigencia de poder sacar al aire sus reivindicaciones. Este intento condujo al enfrentamiento con las tropas del AVH encargadas de defender la emisora, que pasadas las 21 horas, provocó los primeros heridos y muertos.

    Las rebeldes se hicieron con armas arrebatadas a las tropas de refuerzo que enviaron a defender la radio, así como con otras sacadas de los armeros de Defensa Civil y comisarías de policía. El encarnizado combate en la Casa de la radio y alrededores continuó durante toda la noche. A las 23h, en virtud de la decisión de Presídium del CC del PCUS, el jefe del Estado Mayor de las FFAA de la URSS, general Sokolovsky dio la orden al Comandante del Cuerpo Especial de comenzar el avance en dirección a Budapest para prestar ayuda a las tropas húngaras “en el restablecimiento del orden y la creación de condiciones para el trabajo pacífico”.

    Las unidades del Cuerpo Especial llegaron a Budapest sobre las 6 de la mañana y entablaron combate con los rebeldes. La noche del 23 de octubre del 56, la dirección del Partido Comunista Húngaro tomó la decisión de nombrar primer ministro a Imre Nagy, que ya había ocupado este cargo en 1953, destacando por sus ideas reformistas, por las que fue represaliado, y posteriormente rehabilitado poco antes del levantamiento. A Nagy a menudo le acusan de que la petición formal a las tropas soviéticas para que ayudasen a sofocar el levantamiento también fue respaldada por él.

    Fue precisamente ese día, 23 de octubre, el que convirtieron en Día de la Independencia nacional de Hungría. Pero ¿quién es este luchador contra el comunismo y reformista Imre Nagy, para tener un monumento cerca del majestuoso edificio del parlamento en Budapest? Nació en 1896, luchó en las filas del ejército austro-húngaro. En 1916 fue hecho prisionero. En 1917 ingresa en el Partido Comunista Ruso (de los bolcheviques), y durante la guerra civil combate con el Ejército Rojo. En 1921 regresa a Hungría, pero en 1927 se ve obligado a refugiarse en Viena, huyendo del régimen de Horthy. Desde 1930 vive en la URSS, trabaja en el Komintern y en el Instituto de Economía de la Academia de Ciencias de la URSS, junto a Bujarin. Fue arrestado, pero puesto en libertad al poco tiempo. Pero no solo puesto en libertad…sino aceptado al servicio de la Dirección Política Estatal Unificada adjunta al Consejo de comisarios Populares de la URSS, (OGPU por sus siglas en ruso).

    Como se supo más tarde ya en 1933 había sido reclutado para informar a los órganos de seguridad sobre la actividad de sus compatriotas húngaros, que habían encontrado refugio en la URSS. Esto posiblemente salvó entonces al propio Nagy. En el verano de 1989, hace 20 años, el presidente del KGB Vladimir Kriuchkov, entregó a Gorbachov una carpeta de documentos de los archivos del KGB, de los que se desprendía que Imre Nagy en los años anteriores a la guerra había sido informante del NKVD.

    Estos documentos Gorbachov los entregó a la parte húngara, que los puso a buen recaudo, sin que hasta la fecha hayan sido hechos públicos. Entre 1941 y noviembre de 1944 Nagy trabajó cómodamente en la emisora de radio “Kossuth-radio” que emitía en húngaro desde Moscú para los habitantes de Hungría, antigua aliada de Alemania en la guerra. Vale la pena que volvamos a recordar que Hungría fue uno de los más impacientes y principales aliados de los nazis en la lucha contra la URSS.

    En el telegrama con fecha 22 de junio de 1941, enviado a Berlín, se informaba que el gobernante húngaro Horthy, al leer la carta de Hitler, exclamó entusiasmado: “Llevo 22 años esperando este día. Estoy feliz”. A los horthystas les consumía el ansia del lucro, la conquista de nuevos territorios: En el frente soviético combatieron casi millón y medio de húngaros (1 de cada 7 húngaros), de los que 404 700 murieron y 500 000 fueron hechos prisioneros.

    Las tropas húngaras cometieron infinidad de crímenes en territorio soviético (especialmente crueles en el territorio de los Cárpatos anteriormente anexionado por Hungría), sin que se le pidieran nunca responsabilidades, abandonando a su aliado en el momento justo y saliendo de la guerra en 1944. Mucho callamos entonces, -todo fuese por la solidaridad socialista- perjudicándonos a nosotros mismos, dando pie a especulaciones y mentiras.

    El 4 de noviembre de 1944, el día que volaron el puente Margit y comenzó activación del frente antifascista húngaro, Nagy regresó a su país. Pero se vio muy decepcionado, al no poder convertirse en la primera figura de Hungría. Hubo de conformarse con diferentes puestos ministeriales, en los distintos gobiernos de coalición. Su modesta carrera hasta tal punto lo desmoralizó y enfureció, que atacó abiertamente a la dirección del partido, acusando al entonces secretario general Rakosi, de “desviarse de la línea de Lenin y Stalin”, y de ser incapaz de trabajar con los cuadros.

    Eso le llevó, en 1949, a ser expulsado del CC y apartado de todos los cargos. Después de ser apartado, Nagy, hasta tal punto se asustó, que en 1951 respaldó la idea de duplicar las estimaciones iniciales del plan quinquenal, siendo de nuevo admitido en el Politburó. Aunque por lo visto, aquí mucho tuvo que ver la intercesión de sus supervisores soviéticos, que defendieron a su valioso agente e insistieron en que pudiese volver a la gran política. A juzgar por las revelaciones de gente próxima a los archivos del KGB, Nagy nunca rompió lazos con los servicios secretos.

    En 1951-52 el suministro obligatorio previsto, recayó como un pesado fardo sobre los hombros de los campesinos, y Nagy –antes enemigo de la colectivización- escribía un artículo tras otro, insistiendo en la obligatoriedad de cumplir los planes. Todas las desviaciones en el desarrollo de la economía y las torpezas en la colectivización, con el concurso de Nagy, condujeron a Hungría a la crisis del 56. Los que hoy ensalzan su figura, dicen que él “luchaba por la unidad de Hungría”, que pronunció el famoso llamamiento:”Nueve millones y medio de corazones húngaros, que laten como un solo corazón, nueve millones y medio de almas húngaras que se inspiran como una sola alma…” Pero repetimos, que en Hungría si algo no había, era unidad.

    El país estaba dividido. Había un grupo importante de “auténticos húngaros”, representantes de las capas burguesas y de un aparte de la intelectualidad, que defendían su visión, como se diría ahora desde “posiciones imperiales”, había una gran parte de comunistas pro-soviéticos, y había por último un grupo bastante numeroso de horthystas- nazis de cuño húngaro, ocultos a la espera de su momento. ¡Y ese momento llegó! Aunque formalmente Nagy abogaba por sofocar el levantamiento, hasta el último momento estuvo saboteando el decreto del estado de emergencia, llegando el día 25 a abolir el toque de queda y ordenando el regreso de las tropas a los cuarteles, dando a los golpistas la posibilidad de reagruparse y recuperarse tras los primeros enfrentamientos infructuosos.

    Esta decisión les permitió recuperar fuerzas y lanzar desde el 29 de octubre una nueva ofensiva del alzamiento armado. La dirigencia soviética, que había evitado hasta el último momento inmiscuirse en los acontecimientos, aceptó las exigencias de Nagy, y el 28 de octubre las tropas soviéticas abandonaron Budapest, lo que solo sirvió para aumentar la escalada de la guerra civil. Cualquier investigador imparcial tiene hoy claro, que el aventurismo político de este antiguo soplón, condujo a que se desencadenase en la práctica una guerra civil, cuyas consecuencias, de no haber mediado la intervención soviética, hubieran sido impredecibles.

    Las tropas fueron extremadamente moderadas. En unas condiciones de zozobra e indecisión de los dirigentes de la URSS, por orden del 30 de octubre, los soldados soviéticos, tenían prohibido repeler los disparos, “caer en provocaciones” y salir de su ubicación. Todas las tropas fueron conducidas a sus emplazamientos. Las calles quedaron sin gobierno. Comenzó el derramamiento de sangre. Los guardias de Béla Király y Dudás ejecutaban a comunistas, miembros del AVH, y militares húngaros que se negaban a subordinarse.

    En eso primeros momentos los rebeldes animados por el éxito, se radicalizaron rápidamente, abriendo fuego contra las tropas soviéticas. Fueron numerosos los casos en que asesinaron a soldados soviéticos de permiso, o que estaban de guardia, en numerosas ciudades húngaras. Que probasen hoy en cualquier país a matar tan impunemente a un soldado usamericano y escuchar un tan condescendiente “no abrir fuego, no responder”. Imposible imaginar, pero entonces a nuestros muchachos, los dejaron expuestos.

    Los insurrectos tomaron al asalto la sede local del Partido del Trabajo, y más de 20 comunistas fueron ahorcados por la multitud. Las fotos de los comunistas ahorcados con signos de tortura, con los rostros desfigurados por el ácido, dieron la vuelta al mundo. Los rebeldes correteaban por las calles a la caza de miembros de la seguridad de estado. Los reconocían por sus famosas botas amarillas, los descuartizaban o los colgaban por los pies; a veces los castraban.

    A los dirigentes del partido que capturaron les clavaban al suelo con enormes clavos mientras les hacían sujetar los retratos de Lenin en las manos. Hay fotos terribles, bien conocidas: el cadáver desfigurado de un miembro de la seguridad del estado, colgado cabeza abajo, el asesinato de un comunista con un disparo a quemarropa, un tanque soviético destruido.

    Pensemos, que 4 días antes, el 29 de octubre de 1956, Israel y después los miembros de la OTAN, Francia y Reino Unido, habían atacado a Egipto -al que respaldaba la URSS-, para hacerse con el control del Canal de Suez, donde habían desembarcado las tropas, mientras el 31 de octubre en la reunión del Presídium del CC del PCUS Jruschov había declarado:”si salimos de Hungría esto alentará a los americanos, ingleses y franceses imperialistas. Lo tomarán como una debilidad y atacarán”.

    Se tomó la decisión de crear un ”gobierno revolucionario de obreros y campesinos“ encabezado por János Kádár y ejecutar una operación militar con el objetivo de derrocar al gobierno de Imre Nagy. El operativo, bautizado como “Remolino” fue encomendado al ministro de defensa de la URSS, Gueorgui Zhukov.

    El 1 de noviembre, cuando las tropas soviéticas recibieron la orden de no abandonar sus emplazamientos, el gobierno húngaro tomó la decisión de retirar a Hungría del Pacto de Varsovia, con la consiguiente notificación a la embajada de la URSS. Al mismo tiempo, Hungría dirigió a la o­nU una solicitud de ayuda para defender su neutralidad. La madrugada del 4 de noviembre comenzaron a entrar nuevas tropas soviéticas bajo el mando del Mariscal Zhukov.

    Ese mismo día 4 tomaron el control de los puntos clave de Budapest, los miembros del gobierno de Imre Nagy se refugiaron en le embajada yugoslava. Sin embargo, unidades de la guardia húngara nacional y divisiones aisladas continuaron oponiendo resistencia a las tropas soviéticas, las cuales abrieron fuego de artillería sobre los focos de resistencia, para que la infantería pudiese llevar a cabo las operaciones de limpieza bajo la protección de los tanques. Los principales centros de resistencia se concentraron en los arrabales obreros de Budapest, donde los consejos locales y los oficiales horthystas, supieron contraponer una resistencia más o menos organizada. Contra esas zonas se siguió utilizando el fuego de artillería, pero en ningún modo contra el centro de la ciudad ni los puentes sobre el Danubio.

    El 10 de noviembre los Consejos obreros y estudiantiles propusieron a la comandancia soviética el cese del fuego. Era el cese de la resistencia armada. El Mariscal Zhukov sería condecorado por la “neutralización del levantamiento fascista húngaro”, siendo merecidamente reconocido con la cuarta estrella de Héroe de la Unión Soviética. El oro y la sangre del otoño…El 22 de noviembre del 56, el Primer Ministro Imre Nagy y los miembros de su gobierno, fueron sacados de la embajada yugoslava, donde se escondían, y encarcelados en territorio rumano. Luego serían llevados de regreso a Hungría para ser juzgados. Imre Nagy y el ministro de defensa Pál Maléter serían condenados a pena de muerte, acusados de traición a la patria. Nagy fue ejecutado en la horca el 16 de junio del 58.

    Tras la caída del régimen socialista, los restos de Nagy y Maléter fueron enterrados con todos los honores en julio de 1989. Y desde hace 20 años este soplón y contradictorio político arribista, Imre Nagy, es considerado como héroe nacional de Hungría. Ellos verán. ¿Pero por qué a nuestros soldados, que cumplían con su deber y obligación, se les llama verdugos sanguinarios? Está perfectamente constatado que como resultado de los sucesos de 1956 en Hungría murieron 2470 personas, hubo 25 000 represaliados y 200 000 huyeron del país. Por costumbre se considera que a todos ellos, a esos 2740, los aniquilaron los “ocupantes soviéticos”. Algo que poco tiene que ver con la realidad. No se quienes son los que aparecen en las fotografías que ponen junto a los monumentos del 56, ¿son víctimas de los dos bandos? ¿Cómo explican a su hijos quienes eran esa víctimas inocentes caídas a manos “de su propia gente”, los hijos y nietos de los que fueron asesinados y torturados por los rebeldes?

    Como atestiguan los documentos, tan solo en los primeros días del “alzamiento” murieron más de 300 “comunistas y cómplices”, a manos de los “alzados”, como por ejemplo, los soldados fusilados junto al Ministerio del Interior, que tuvieron la desgracia de encontrarse en el lugar y momento equivocado. ¿Y los milicianos obreros? Hay que decir, en honor a la verdad, que desde luego no todos en Hungría perdieron la cabeza y se lanzaron a combatir. Por ejemplo, en todo el ejército húngaro, apenas hubo un puñado de oficiales que se pasaron al bando de los golpistas. Ni un solo general participó en esta carnicería.

    El principal “héroe” terminó siendo el ya mencionado Maléter, coronel de la unidad de constructores del ejército, quien, por ridículo que parezca, no era en realidad más que otro agente soviético, antiguo oficial del ejército de Horthy, que había caído como prisionero en el 44, donde se le dio preparación en la escuela de contrainteligencia para ser introducido en Hungría, con la tarea de organizar unidades de partisanos. Fue él, el que se convirtió en líder militar de los golpistas, no sin antes, dar la orden a los tanques de disparar sobre los “insurgentes”, y fusilar en persona a dos estudiantes capturados. Pero cuando la muchedumbre no le dejó otra salida, dio la orden a los soldados de tomar partido por el pueblo y jurar el mismo fidelidad a Nagy. Junto a él, recibió su merecido castigo.

    Hablemos ahora de la correlación de fuerzas y de las pérdidas. En aquel entonces la guarnición de Budapest contaba con 30 000 soldados; se sabe que alrededor de 12 mil se pasaron al lado rebelde, pero ni mucho menos todos ellos tomaron parte en los combates. Con Maléter arrestado, la mayoría se fue a sus casas. En los distintos destacamentos armados combatieron en total unas 35 mil personas, de las que más de la mitad eran antiguos soldados y oficiales horthystas, que formaban la columna vertebral de los golpistas.

    Pocos son hoy los que se aventuran a cargar las tintas sobre el tema de la composición social de los “sediciosos”. Lo habitual es que pongan de relieve que se trataba de “estudiantes y obreros”, pero a juzgar por las listas, tampoco es que hubiese muchos estudiantes entre ellos. Incluso los historiados húngaros se ven obligados a reconocer, a regañadientes, que la mayoría eran horthystas.

    Los golpistas contaban con 50 mil fusiles, hasta 100 tanques, y cerca de 200 piezas de artillería y morteros. Una fuerza considerable.

    Las tropas soviéticas en apenas cuatro días pudieron derrotar y dispersar a un ejército de 15 000 insurgentes, y tomar bajo control los puntos estratégicos de la ciudad. Según los datos con los que contamos, entre el 23 de octubre y el 31 de diciembre d 1956, a raíz del levantamiento y los enfrentamientos que le sucedieron, cayeron de ambos bandos 2652 ciudadanos húngaros y 19226 resultaron heridos. Las pérdidas del lado soviético ascendieron a 720 soldados muertos, 1540 heridos, y 51 desaparecidos.

    En el transcurso de la posterior investigación de los hechos fueron abiertas 22 mil causas judiciales. Hubo 400 condenas a muerte, aunque se cumplieron 300. 200 000 huyeron a Occidente, de los cuales no todos eran enemigos del régimen comunista, ¿pero cómo dejar escapar la oportunidad de buscarse la vida en Occidente con la categoría de “víctima”?

    Se podría decir, que teniendo en cuenta la época de la que hablamos, la operación fue bastante humanitaria.

    Valga como comparación: dos años antes de los sucesos de Hungría, el ejército francés comenzó una operación de castigo en Argelia, durante la que morirían -hasta 1962- un millón de argelinos: A nadie le vino a la cabeza entonces acusar de criminales a los franceses. Tuvieron que pasar más de 40 años para que se desatase el escándalo: a medida que el ejército francés iba sufriendo derrotas, y perdiendo la esperanza de dominar al pueblo alzado, aplicaron la tortura como método habitual contra la población local.

    La lógica del gobierno colonial era la siguiente: por cuanto la organización patriótica del Frente de liberación nacional era respaldada por todo el pueblo, cualquier argelino era visto a ojos de los franceses como miembro del Frente, y por consiguiente como enemigo. Los interrogatorios para sacar información a los insurgentes se hacían con una increíble saña y crueldad. Además no solo contra la población local, también contra los franceses residentes que se oponían a la guerra. Las acusaciones y las denuncias no cesan en Francia, hasta el día de hoy.

    Mientras que con los sucesos de Hungría todo es mucho más sencillo: Agrandan la tragedia con el paso de los años, la acomodan a los moldes liberales occidentales y se inculca machaconamente de un modo sesgado y primitivo a las nuevas generaciones. ¿Qué es lo que recuerdan y conocen? Junto a los monumentos con velas no están los participantes, víctimas ni culpables de los sucesos, sino sus enfurruñados hijos y nietos, los mismos a los que podemos ver junto a los templos, convertidos en mezquitas por los turcos, frente a los monumentos en honor de Petofi caído en la lucha por la libertad ante el imperio de los Habsburgo. Lo fácil es echarle la culpa al reciente “pasado maldito”. Pero Rusia, como país vencedor, no debería aceptar esa culpa ni someterse a esos descarados dobles raseros.

    Por cierto que la mayoría de los húngaros sensatos e instruidos, comprenden perfectamente la correlación de fuerzas entonces existente, el papel de la Unión Soviética en la reconstrucción y floreciente desarrollo de la Hungría socialista. Mucho de aquello sigue funcionando, descollando y produciendo desde aquel bendito tiempo. Así que no tenemos nada por lo que justificarnos o halagar a Occidente.

    El Budapest otoñal, aún con sus mendigos en el centro, sus borrachos en los soportales y sus velas conmemorativas, es esplendoroso.En el puente reconstruido de Margit, en el monte Gellert con el memorial espectacular en honor a la liberación de los fascistas de la Madre-Patria, en el monumento a los soldados soviéticos junto al parlamento (que no tiene ni una flor fresca), me puse de nuevo a pensar en el precio por salvar y reconstruir una de las más hermosas ciudades de Europa. Pero de eso, mejor en otro artículo, en invierno, quizá. Puede que para el 65 aniversario de la liberación de Budapest se anime alguno de nuestros lectores veteranos, que salvaron a la dorada capital húngara de la “peste parda”…
    avatar
    ajuan
    Administrador
    Administrador

    Cantidad de envíos : 9133
    Reputación : 10826
    Fecha de inscripción : 09/05/2010
    Localización : Latinoamerica

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por ajuan el Miér Dic 09, 2015 11:42 pm

    Fusiono


    ------------------------------
    :minihoz: "Y comprendí de pronto que el devoto pueblo ruso no necesitaba ya sacerdotes que le ayudasen a impetrar el reino de los cielos. Este pueblo estaba construyendo en la Tierra un reino tan esplendoroso como no hay en ningun otro cielo,reino por el cual era una dicha morir..."John Reed  :minihoz:

    Blog sobre Vladimir Lenin:  :urss:
    http://vlenin.blogspot.com.ar/
    avatar
    surfas
    Colaborador estrella
    Colaborador estrella

    Cantidad de envíos : 4081
    Reputación : 4302
    Fecha de inscripción : 15/10/2011

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por surfas el Miér Dic 09, 2015 11:49 pm

    Máquina escribió:1- Un golpe de Estado minoritario no derroca un gobierno.

    2-Si fuese minoritario lo hubiesen podido repeler las propias fuerzas Húngaras.



    Eso es una falacia.

    Está lleno de golpes minoritarios que triunfaron. Libia, Irak, Rumania, Mosaddeq en Iran, la caida de la URSS, cualquier golpe en latinoamerica, etc.

    De hecho todo golpe ausipiciado por el imperialismo siempre fue minoritario, y en un 90% de las veces triunfaron.
    avatar
    marsupial
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 978
    Reputación : 999
    Fecha de inscripción : 17/08/2013

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por marsupial el Miér Dic 09, 2015 11:56 pm

    Un golpe de Estado puede ser minoritario y triunfar, sin duda alguna. Ahora bien, decir que la URSS cayó por un golpe de Estado, es de traca. Vendría a ser como decir que la causa de la GCE fue el asesinato de José Calvo Sotelo.
    avatar
    surfas
    Colaborador estrella
    Colaborador estrella

    Cantidad de envíos : 4081
    Reputación : 4302
    Fecha de inscripción : 15/10/2011

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por surfas el Miér Dic 09, 2015 11:59 pm

    ¿Que mierda significa traca?

    ¿Donde puse estado? Dije golpe. La caida de la URSS fue por un golpe de mercado auspiciado por la burguesia norteamericana y una minoria dentro de la URSS. La caida de la URSS no fue con la veña de la mayoria.

    En fin, lo importante es que es  un claro ejemplo que un cambio cultural, social y politico puede ser llevado a cabo por una minoria en contra de los deseos de una mayoria.

    Y en contra de lo que dice el usuario.

    Lo de José Calvo Sotelo ya no entiendo nada. ¿Tiene algo que ver con la palabra traca o con algun aneurisma incipiente?
    avatar
    sorge
    Colaborador estrella
    Colaborador estrella

    Cantidad de envíos : 4961
    Reputación : 5688
    Fecha de inscripción : 15/12/2009

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por sorge el Jue Dic 10, 2015 12:20 am

    En hungria se siguió el esquema de otras países socialistas y los comunistas se unieron con los socialistas de izquierda,Decir que era un satélite de la urss,es omitir que el ejercito rojo gano en prestigio tras la segunda guerra mundial obviamente los comunistas de la Europa oriental se beneficiaron.
    Efectivamente los sovieticos intervenieron al ser zona de influencia directa obviamente los países capitalistas no ivan hacerlo directamente,en Grecia no intervino por todo lo contrario.
    avatar
    Máquina
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 1191
    Reputación : 1272
    Fecha de inscripción : 04/08/2014
    Localización : Asturies

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por Máquina el Jue Dic 10, 2015 12:53 am

    Surfas, dijo golpe y se quedó agusto.

    Libia necesitó de una guerra que confrontó Rebeldes y ataques aéreos Europeos por un lado y militares por otro, los ataques aéreos no sustentaron ningún frente, lo hizo la masa opositora.

    Irak, si nos referimos al mismo conflicto fué atacada por USA y sus aliados, ejército contra ejército y guerra prolongada.

    En Irán la CIA financió muy fuertemente a la oposición para quitar a una figura  establecida con aceptación popular para colocar ni más ni menos que al Sha, más afín a los intereses petrolíferos Británicos... todo el ejército Iraní se encargó de salvaguardar el nuevo orden que no tuvo casi ninguna oposición al principio, más bien al final.

    No son ejemplos de minorías en ningún caso.

    Sí se prosigue con Latino América Allende fué derrocado por una combinación de militares, población civil y colaboracionismo de buena parte de la oposición.

    Y es que igual el problema es considerar como minoritarios ciertos hechos en los que intervienen poblaciones civiles, militares, políticos, reyes, agencias secretas... y demás; es más, la más marginal es la Revolución Húngara y calentó a la URSS hasta que invadió Hungría por las bravas y los efectivos de que disponían los pasé antes.

    Cada palo que aguante su vela, ahora a defender que eran golpes minoritarios.
    avatar
    marsupial
    Revolucionario/a
    Revolucionario/a

    Cantidad de envíos : 978
    Reputación : 999
    Fecha de inscripción : 17/08/2013

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por marsupial el Jue Dic 10, 2015 1:29 am

    surfas escribió:¿Que mierda significa traca?

    ¿Donde puse estado? Dije golpe. La caida de la URSS fue por un golpe de mercado auspiciado por la burguesia norteamericana y una minoria dentro de la URSS. La caida de la URSS no fue con la veña de la mayoria.

    En fin, lo importante es que es  un claro ejemplo que un cambio cultural, social y politico puede ser llevado a cabo por una minoria en contra de los deseos de una mayoria.

    Y en contra de lo que dice el usuario.

    Lo de José Calvo Sotelo ya no entiendo nada. ¿Tiene algo que ver con la palabra traca o con algun aneurisma incipiente?


    http://www.wordreference.com/es/en/translation.asp?spen=ser+de+traca

    Si estás hablando de golpes de Estado, y a línea seguida mencionas a la URSS (con la palabra 'golpe' antes) uno da por sentado que te estás refiriendo a un golpe de Estado. Que no te sepas expresar correctamente en castellano no es mi problema.

    Lo de Calvo Sotelo, lo menciono porque sería la misma burrada decir que la caída de la URSS se debe a un golpe de Estado, a que la causa de la GCE fue el asesinato de ese personaje. Una manipulación histórica en toda regla en ambos casos.

    Contenido patrocinado

    Re: (Hungría) ¿Opresivo y gris? NO, crecer en el comunismo fue la época más feliz de mi vida

    Mensaje por Contenido patrocinado


      Fecha y hora actual: Sáb Ago 19, 2017 9:32 am