Robledo apropósito de la próxima cumbre del PDA

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    Manuel Pérez
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    Robledo apropósito de la próxima cumbre del PDA

    Mensaje por Manuel Pérez el Miér Mar 14, 2012 2:42 am

    “Nadie puede pretender la unidad con el máximo de sus creencias”: Robledo

    Periódico Desde Abajo, Bogotá, febrero-marzo de 2012

    En el Polo Democrático Alternativo (PDA), luego de años de incansable activismo de miles de personas, hay espacio para la reflexión y la planeación colectiva. El motivo, la realización en abril próximo de lo que por meses se entendió como un congreso nacionl ideológico y ahora se asume como un seminario de igual carácter, sin poder decisorio, y sí como abrebocas para su tercer Congreso. Según Robledo, “todos los temas se pueden proponer”: revisión de actuaciones, identificación de contradicciones, profundización de acuerdos, balance de los cinco años de vida del Polo. Sin duda el debate será intenso. ¿Saldrá el Polo fortalecido de esta agenda ideológica y política?

    desdeabajo –da–. ¿Qué función cumple dentro de la situación del PDA el seminario ideológico que se realizará en abril?

    Jorge Enrique Robledo –JER–. Lo primero por destacar es la importancia que tiene para el PDA tomarse un respiro para evaluar sus años de labor, para que su dirigencia, toda, discutamos todos los temas, más cuando es evidente que hay hechos que han impactado al PDA de distinta manera.

    Me imagino entonces este seminario ideológico como un momento para que los asistentes planteemos todo aquello que deseamos discutir. Allí no habrá temas vedados, y no dudo que se presentarán distintos énfasis sobre el análisis de lo acontecido.

    da. ¿Cómo se está preparando este seminario?

    JER. Está sucediendo una cosa muy enriquecedora, y es la circulación de documentos de distintos sectores. Se están haciendo eventos preparatorios del seminario ideológico nacional en los departamentos, municipalidades y localidades. Es decir, un gran esfuerzo, donde, con seguridad, no hay cosas que sobren, donde las propuestas, debates, etcétera, son positivas, y sin duda, preparan al PDA para la realización de su tercer Congreso, que habrá que hacerlo en algún momento, el cual tendrá que tomar decisiones, pues el seminario ideológico no lo entiendo como un evento con tal carácter sino para oírnos todos, en un ambiente de fraternidad y actitud democrática.

    da. Habiéndose ido Petro y la corriente progresista alguien podría decir que ya no hay nada que discutir en el PDA. A propósito: En la discusión con Petro y la corriente que pudo conformar, ¿hay un sustrato ideológico? ¿Cuál sería el punto de divergencia?

    JER. No hay organizaciones de seres humanos donde no haya contradicciones, y lo que muestra la vida es que cuando se resuelve una contradicción principal, cuando deja de serlo, aparecen otras contradicciones. O sea, las contradicciones son la vida de las organizaciones. En esto el PDA tiene que hacer conciencia. El punto donde debe avanzar es en entender cómo el debate se adelanta en beneficio del partido y su unidad.

    El problema que ha tenido con esto el Polo es que prácticamente desde su fundación algunos entraron con un proyecto de vida que realmente no respondía al proyecto del Polo, entonces quisieron usarlo como estribo para sus aspiraciones personales, y cuando calcularon que no les era útil, se fueron.

    Aspiro que aquí estemos, y nos quedemos, los que tenemos al PDA como un proyecto estratégico que supere nuestra propia existencia. Si algo le ha hecho falta al país es la existencia de un partido de izquierda, democrático, fuerte, y ese es el Polo.

    La constante

    da. Pero volvamos a las diferencias con Petro

    JER. Las escisiones sufridas, tanto la de Lucho Garzón como la de Petro –que las considero del mismo signo en sus aspectos medulares– yo diría que se estrellan contra dos cosas claves del PDA: primero, sus normas estatutarias y segundo su ideario. En ambos casos se salen del Polo porque no quisieron cumplir con sus principios de unidad.

    Hay que recordar que cuando se crea el Polo se dota de dos pilares fundamentales: 1. el ideario de unidad, y, 2. los estatutos, que son el mecanismo mediante el cual se resuelven las diferencias, que son naturales.

    Entonces, ni Lucho ni Petro quisieron someterse a los estatutos. Cuando estos les resultaron de conveniencia, los respetaron; y cuando ya no les fueron convenientes los desecharon y prefirieron irse.

    El caso más reciente, el de Petro, ¿por qué se va del Polo? Porque sin tener los votos suficientes para ser su presidente, quiso serlo. Esa es la razón de fondo del rompimiento. Dice: o me nombran presidente del Polo o me dedico a hacerle todo el daño que pueda. Ahí viene lo segundo: nos dice con todas las letras: quiero la dirección del PDA para hacer acuerdos con Santos, y resulta que Santos representa en Colombia las fuerzas retardatarias del país.

    da. Pero, ¿esto es una diferencia ideológica?

    JER. Creo que el Polo acertó cuando dijo que no se debería hacer acuerdos con Santos. Si algo está todos los días más claro es la naturaleza retardataria de Juan Manuel Santos, y sus inmensas coincidencias, en los asuntos fundamentales, con Álvaro Uribe. Es más, está quedando claro -las cifras lo están demostrando- que la ley de tierras, que era su gran propuesta, se está convirtiendo en fraude matemático. Estoy demostrando en el actual debate que en este momento ya el gobierno sólo aspira a tener, al final del 2013, once mil restituciones, de 160 mil que prometió. Pero sí hacen avanzar las reformas legales para poderle entregar todos los baldíos del país a los monopolios y transnacionales.

    Entonces, ahí tenemos una diferencia inmensa con Gustavo Petro, y es evidente que él –y la gente que lo rodea- no hace ni el menor gesto de oposición, en nada, al gobierno de Juan Manuel Santos. O sea, aquí sí hay problema políticos de fondo.

    Y con don Luis Eduardo Garzón, ni se diga, ¿no lo vio bailando Aserejé con Álvaro Uribe y Peñalosa? Creo que Petro avanza en la misma dirección de Angelino Garzón, que es el precursor, y don Luis Eduardo Garzón, su seguidor. Si la vida me demuestra otra cosa, ya veremos, pero todos sus pasos van en esa misma dirección.

    da. Hay una idea muy difundida por los medios de comunicación (y con credibilidad en muchos simpatizantes de la izquierda) y es que un movimiento político de izquierda en Colombia tiene que ser amplio, que incluya todas las clases sociales, pero que en el Polo se impuso la idea de la “extrema izquierda” que aún sueña con el comunismo y el proletariado. En ese caso Petro sería la amplitud. Sin embargo si tenemos en cuenta la historia ideológica del Moir semejante versión no parece convincente. ¿Qué piensa de esto?

    JER. Esa es otra falacia. No se puede perder de vista que la derecha tradicional de Colombia, desde que el Polo nació, hizo esfuerzos por someterlo a sus designios. Para ilustrar esto, un chiste de la plutocracia bogotana: dice el plutócrata: “a mi me encanta la izquierda y los del Polo, eso sí, que sean obedientes, ala”.

    Entonces, la derecha ha conspirado todo el tiempo contra el Polo: o para doblegarlo y volverlo un partido de bolsillo de la derecha (otro caballo más del mismo dueño, que corre en las carreras presidenciales de Colombia) o para dividirlo. Y han metido baza todo el tiempo en los asuntos del Polo, y han mentido de manera sistemática.

    Entonces, dicen que en el Polo hay quienes no estamos por una política amplia. El ideario de unidad del Polo no puede ser más amplio. Alguien puede decir que este ideario, que es el programa del Polo, lo que nos unificó a todos, y que duramos discutiéndolo un año, retoma en cierto sentido las mismas reivindicaciones burguesas levantadas durante el siglo XIX. Se trata de un programa donde cabe casi toda esta nación, o sea, ¿más amplitud?

    Pero, además, si miran mi práctica y la del Moir, siempre nos han criticado porque tenemos una política de extrema amplitud. ¿Cuál es el debate del TLC? ¿No es en defensa de la producción industrial y agropecuaria nacional, incluida la del empresariado? Ahora, ¿se puede más amplitud?

    da. Pero algunos dicen que tal amplitud es en lo económico, pero que en lo político el Moir abandonó su idea de aliarse con la burguesía nacional.…

    JER. Bueno, hay que aclarar que estamos en el PDA, donde están representados todos los sectores sociales de este país. Ese es el encanto del Polo: en él está representado todo lo que cabe en el ideario de unidad, inclusive sectores burgueses pueden estar en el Polo, no tienen por qué no estar. ¿Más amplitud? Le hice la campaña electoral a Gustavo Petro con todo entusiasmo. Y apoyamos decisiones como las de impulsar a Verano de la Rosa en el Atlántico; se decidió votar por Horacio Serpa en Santander y se respetó tal decisión…

    da. O sea que no es Petro el dueño de la bandera de la alianza amplia.

    JER. No. Pero, ¿dónde está la diferencia? En que hay quienes quieren hacer una alianza muy amplia con las concepciones de la derecha, y otros queremos una alianza amplia pero con una concepción que no sea de derecha. Este es el punto.

    Aquí Santos tiene una gran unidad, inmensa, pero ¿para qué? Para más neoliberalismo, más libre comercio, más desigualdad social.

    Nosotros, el Polo, aspiramos a otra unidad. El Polo en sí mismo es una unidad, y aspira a una unidad con otros sectores de la vida nacional, pero con unos acuerdos mínimos, de signo democrático. Tal acuerdo lo he resumido en 4 aspectos: 1. Defendamos la soberanía: que Colombia se relacione con el mundo pero no como un Estado vasallo 2. Defender la producción industrial y agropecuaria, la de los campesinos y artesanos, pero también la del empresariado del campo y la ciudad. 3. Defender el trabajo, con todo lo que significa defender la vida del pueblo: salud, educación y, 4. Defender la democracia auténtica, que incluye no a la lucha armada en las condiciones de Colombia. Este programa es de una inmensa amplitud, cabe todo el empresariado que quiere estar allí, y todo el que levante la mano sería bienvenido.

    Entonces, si hay una acusación calumniosa, es señalarme a mí o al Moir como una fuerza sectaria en lo que tiene que ver con las relaciones políticas.

    Tal señalamiento son mentiras para justificar que se mueven hacia el establecimiento; pero con Álvaro Uribe no hacemos alianzas, ni con Juan Manuel Santos, no por un problema personal sino por las políticas que representan.

    La agenda

    da. En este contexto, ¿cuáles serían los temas claves de una discusión ideológica ahora, con lo que queda del Polo, sin el “progresismo”?

    JER. Creo que el Polo debe insistir en tres grandes ideas:

    1. Mantenernos en el ideario de unidad. No se trata de que no se puedan hacer ajustes, pero sus rasgos fundamentales hay que defenderlos, porque, pienso yo, es el ideario democrático de este país; un ideario que, si se quiere, podemos llamar de la izquierda.

    2. El cumplimiento de los estatutos. Buena parte de los líos del Polo es porque no se respetan los estatutos. No hay partido que pueda funcionar bien sin unas reglas para el manejo de las contradicciones, que es lo que son los estatutos. Y la regla de oro final de los estatutos es que cuando no hay acuerdo se debe resolver votando, que fue lo que no aceptaron los que se fueron del Polo. Ellos querían mandar siendo minoría. Entonces, ¿qué demócrata es aquel que no está dispuesto a cumplir cuando pierde?

    3. Esto no está escrito, pero se debería aceptar y entender: ¿cómo aprender a manejar las diferencias sin agravios, o sea, cómo aprender a manejar las diferencias sin hacerle daño a la organización?.

    En esto tuve una contradicción todo el tiempo con Petro. Fue imposible convencerlo de que el debate interno no lo librara con el “todo vale”. Y su actitud le hizo un inmenso daño a la organización… y se lo sigue haciendo.

    Ahora, cuando uno ve que su proyecto de vida no es el del Polo, entonces comprende por qué hizo lo que hizo.

    da. ¿Con la gente que está en el Polo ahora, piensa que no se vislumbran temas de fondo, de contenido ideológico, que generen contradicciones? ¿Será que lo de Petro opacó la posibilidad de un debate sobre temas sustanciales?

    JER. No creo que nada opaque ningún debate, todo el mundo tiene derecho a proponer lo que quiera en los certámenes del Polo, y habrá que librar el debate; quien quiera proponerle modificaciones al ideario de unidad que lo plantee y que se dé el debate, y buscamos los acuerdos. No puede haber temas vedados.

    da. ¿Pero ve algún tema delicado que esté sobre la mesa?

    JER. Creo que en sus rasgos fundamentales el ideario de unidad es un acierto descomunal. Hasta dónde puede llegar la unidad: eso es algo importante de entender. Ahí, claro, no está todo aquello que quisiéramos tener. Nadie puede pretender la unidad con el máximo de sus creencias. El ideario es un mínimo. Pero a mi juicio es un mínimo superlativo: casi que puedo retar a cualquier persona de América Latina a que presente un programa de un partido de izquierda más coherente y mejor estructurado que el del Polo; pero eso sí, unitario, porque si usted intenta meterle más de lo que permite la unidad pues la unidad no se da, o es menor. Entre más aspire usted a poner de lo suyo, de lo que es más propio a usted, en una cosa que es común, entonces se va reduciendo el tamaño de la unidad. Para el tamaño del frente que necesitamos en Colombia, ese ideario es superbueno.

    da. …Y temas, por ejemplo, como el conflicto armado, la negociación, la paz.

    JER. Creo que el tema está muy bien planteado en el Polo. ¿Qué dice el Polo sobre este tema? Primero, no estamos de acuerdo con la lucha armada ni con el secuestro ni la extorsión, ni ese tipo de prácticas. Creo que esto es un acierto enorme del Polo, histórico. Segundo, estamos por una solución política negociada de ese conflicto.

    Lo que vendría

    da. Pero frente a lo dicho hay dos concepciones en la opinión pública: unos que dicen que el Polo no es suficientemente claro en el tema (la derecha), y otros que dicen que el Polo es muy débil en el planteamiento de la paz y que esa bandera se la ganó una organización como “Colombianas y Colombianos por la Paz”.

    JER. Esa son opiniones, pero personalmente pienso que el Polo ha hecho lo que puede hacer en un tema que no es de su control. Es que el Polo no representa (ni es) a los que están alzados en armas, ni es ni representa al Estado colombiano; entonces, vamos hasta donde podemos ir, según se mueven las circunstancias de hoy.

    Y, ¿qué es lo que hacemos hoy?, una expresión de buena voluntad que parte de un principio: no estamos de acuerdo con el uso de la violencia como manera de resolver las contradicciones económicas y políticas en Colombia. Y segundo, vemos con buenos ojos la solución política del conflicto. Ahora, cómo se desarrolle en la práctica esa solución política pues habrá que ir analizándolo, pero estén seguros que el Polo nunca se opondrá a nada que conduzca a la paz en Colombia. Que otras personas hacen más cosas, bueno, es probable, porque si una organización se crea para hacer más cosas en ese sentido, pues tiene todo el derecho de hacerlo. Ahora, si hay nuevas propuestas sobre este particular, que se planteen, y se discutan. Esa es la riqueza del Polo. Pero quien plantee uniformar al Polo o elevar las exigencias programáticas, democráticas, a niveles inconvenientes, no le hace bien al Polo.

    El Polo tiene como propósito ganar el poder en Colombia, y eso nos exige contar con una inmensa fuerza, para lo cual se requiere una gran unidad, la cual no será posible si el programa va más allá de donde puede ir para ganar esa unidad.

    da. Entonces el seminario ideológico es un espacio para aclimatar la vida política del partido, darle un respiro desde un balance y proyectarlo hacia la nueva jornada que viene…

    JER. Esa es mi interpretación, pero es posible que existan otras, uno de los encantos del Polo es su inmensa diversidad, pero si logramos esto que estoy planteando: escucharnos a profundidad, detectar las coincidencias, los matices, etcétera, lo cual nos ayudaría en perspectiva del próximo Congreso, eso ya sería buenísimo.

    da. Bien, esa es la perspectiva orgánica, pero en lo público: ¿cuáles deberían ser los propósitos fundamentales para los próximos años?

    JER. Bueno, el Polo se puede proyectar con muchos y muy buenos propósitos, pero mientras no garantice los tres que son fundamentales no avanzaremos. Dos que son la parte programática y la estatutaria que ya mencioné. Y la otra cosa en la que el Polo tiene que hacer esfuerzos mayores (que los hace y muy importantes, y en eso el PDA es de lejos el mejor de los partidos que hay en Colombia) es el respaldo y la vinculación con las luchas de la gente; ahí todavía podemos y debemos ganar muchísimo terreno, sin el cual no vamos a ganar este país. Es decir, que los colombianos vean al Polo como su partido.

    Puede haber más aspectos por enfatizar, pero estos tres son de la mayor importancia.

    da. De este seminario ideológico sería predecible que se avance hacia un programa de gobierno?

    JER. Creo que sí. Uno de los grandes aportes de Aurelio Suárez y el equipo que lo acompañó en la campaña a la alcaldía de Bogotá, fue el inmenso esfuerzo por crear un programa parcial –digamos, municipal– coherente con el programa general del Polo. Eso no se había hecho antes. Ahí tenemos un avance grande: convertir en cosas más específicas el ideario de unidad del Polo.

    Ahora, para un proceso electoral presidencial, hay que hacer también este tipo de ejercicio. Entre todos, sin renunciar al ideario de unidad.

    da. ¿Y es posible hacer propuestas de reforma en este capitalismo salvaje? O el PDA, como dicen algunos, es negativista.

    JER. Claro que sí es posible y eso es lo que propone el Polo: reformas. Eso es su ideario de unidad. Precisamente por eso no hay tal negativismo. El ideario está lleno de propuestas, y hacemos propuestas tanto en lo que aceptamos como en lo que negamos. Porque cuando usted dice no al TLC, eso es una propuesta; lo que pasa es que no son propuestas neoliberales, y para los que piensan que esas son las únicas propuestas pues es lógico que nos digan negativistas.

    da. ¿A su juicio, entonces, no es urgente cambiar o profundizar el ideario de unidad?

    JER. Ninguno de los problemas del Polo es culpa del ideario de unidad. Ahora, si alguien tiene propuestas para mejorar el ideario, que las presente.

    da. ¿Quiere decir que apuntar fundamentalmente a lo ideológico sería como buscar la fiebre en la sabana?

    JER. Pues, deme un ejemplo de algo que esté mal en el ideario de unidad. O ¿qué han oído sobre eso? Por ejemplo ¿No defendemos a los trabajadores de la educación pública? O en términos programáticos: ¿A qué estamos renunciando? Si es así que se diga, y no hay problema, se discute y se cambia; en esto no podemos ser dogmáticos.

    http://www.moir.org.co/Nadie-puede-pretender-la-unidad.html




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