"El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante

avatar
pedrocasca
Colaborador estrella
Colaborador estrella

Cantidad de envíos : 9583
Reputación : 18561
Fecha de inscripción : 31/05/2010

"El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante Empty "El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante

Mensaje por pedrocasca el Sáb Feb 25, 2012 10:21 pm

"El talón de hierro"

libro de Jack London - publicado en 1908

Reseña de Pascual Serrano (extractos)

Jack London aborda en 1908, una historia de amor futurista y premonitoria en el Talón de Hierro, un formato que le sirve para denunciar la conformación de un cruel y sangriento sistema capitalista que siembra de muerte y miseria a los trabajadores de todo el mundo y en especial a los norteamericanos en la segunda década del siglo XX.

El Talón de Hierro es la biografía del revolucionario norteamericano Ernest Everhard, capturado y ejecutado en 1932 por haber tomado parte en una frustrada revolución obrera.

Según la novela, siete siglos después de su muerte, aparece un manuscrito de su esposa, Avis Everhard, quien relata un duro período turbulento de la historia caracterizado por la consolidación y advenimiento del Talón de Hierro, un poder económico y político sin precedentes en la humanidad que no dudaría en reprimir a sangre y fuego cualquier intento organizado de enfrentarlo en la defensa de los derechos de los trabajadores. Veinte años después el fascismo dominaría Europa. Tras leer la obra de Jack London, uno tiene la sensación de que no se ha ido, domina el mundo.

Escrito en primera persona por Avis Everhard, una mujer procedente de la clase acomodada, el autor aprovecha la admiración y relación de esta mujer con su futuro marido para desplegar todo un ensayo sobre el capitalismo, sus métodos de explotación y su red de complicidades, porque “el juego de los negocios consiste en ganar dinero en detrimento de los demás, y en impedir que los otros lo ganen a expensas suyas”.

Así señala a todos sus cómplices. Ernest Everhard le espeta al obispo: “¿Habéis protestado ante vuestras congregaciones capitalistas contra el empleo de niños en las hilanderas de algodón del Sur?. Niños de seis a siete años que trabajan toda la noche en equipos de doce horas. Los dividendos se pagan con su sangre. Y con ese dinero se construyen magníficas iglesias en Nueva Inglaterra, en las cuales sus colegas predican agradables simplezas ante los vientres repletos y lustrosos de las alcancías de dividendos”. O al prestigioso abogado: “Dígame coronel, ¿tiene algo que ver la ley con el derecho, con la justicia, con el deber?”. Al periodista: “Me parece que su tarea consiste en deformar la verdad de acuerdo con las órdenes de sus patrones, los que, a su vez, obedecen la santísima voluntad de las corporaciones”. Se lo dirá también al ingenuo sacerdote que espera que al día siguiente sus críticas al sistema sean recogidas en la prensa tras haber sido recogidas por los periodistas: “Ni una sola palabra de lo que dijo será publicado. Tú no tienes en cuentan a los directores de diarios, cuyo salario depende de su línea de conducta, y su línea de conducta consiste en no publicar nada que sea una amenaza para el poder establecido”.

(…) Sus críticas al desigual e injusto reparto de los beneficios de la industrialización resultan absolutamente actuales un siglo después: “Cinco hombres bastan ahora para producir pan para mil personas. Un solo hombre puede producir tela de algodón para doscientas cincuenta personas, lana para trescientas y calzado para mil. Uno se sentiría inclinado a concluir que con una buena administración de la sociedad el individuo civilizado moderno debería vivir mucho más cómodamente que el hombre prehistórico. ¿Ocurre así?. (…) Si el poder de producción del hombre moderno es mil veces superior al del hombre de las cavernas, ¿por qué hay actualmente en los Estados Unidos quince millones de habitantes que no están alimentados ni alojados convenientemente, y tres millones de niños que trabajan?. (…) Ante este hecho, este doble hecho –que el hombre moderno vive más miserablemente que su antepasado salvaje, mientras su poder productivo es mil veces superior-, no cabe otra explicación que la de la mala administración de la clase capitalista; que sois malos administradores, malos amos, y que vuestra mala gestión es imputable a vuestro egoísmo”. Un siglo después, seguimos conviviendo con lo obvio (…)
Se puede descargar desde el enlace: (una carpeta comprimida que contiene un fichero pdf de 260 páginas de gran calidad)

https://rapidshare.com/files/2972758285/London__Jack_-__El_taln_de_hierro.rar

ATENCIÓN: necesita contraseña para descomprimirse: lahistoriadeldia

Se puede leer (está desactivada la opción de descarga) en:

http://es.scribd.com/doc/11560238/El-Talon-de-Hierro-Jack-London



Última edición por pedrocasca el Lun Jun 11, 2012 10:39 am, editado 3 veces
avatar
pedrocasca
Colaborador estrella
Colaborador estrella

Cantidad de envíos : 9583
Reputación : 18561
Fecha de inscripción : 31/05/2010

"El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante Empty Re: "El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante

Mensaje por pedrocasca el Sáb Feb 25, 2012 10:29 pm

Me extrañaba que este clásico no estuviera en el Foro, pero no lo he encontrado. Si me equivoco, actúen en consecuencia los Administradores.

Hay dos interesantes textos de Jack London en sus correspondientes temas:

"Yo he nacido en la clase obrera" - artículo de Jack London - publicado en marzo de 1906
http://www.forocomunista.com/t13403-yo-he-nacido-en-la-clase-obrera-articulo-de-jack-london-publicado-en-marzo-de-1906?

La Huelga General. Jack London.Transcripcion.
http://www.forocomunista.com/t4038-la-huelga-general-jack-londontranscripcion?





avatar
pedrocasca
Colaborador estrella
Colaborador estrella

Cantidad de envíos : 9583
Reputación : 18561
Fecha de inscripción : 31/05/2010

"El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante Empty Re: "El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante

Mensaje por pedrocasca el Lun Jun 11, 2012 10:36 am

El blog Socialismo actual ha publicado una entrada en mayo de 2012 en donde se hace referencia a la re-edición en formato de bolsillo de El talón de hierro, de Jack London y presenta, además, las notas o reseñas que en su día realizaron sobre el libro Anatole France y León Trotsky. A continuación se publican:

1. León Trotsky, escrito en Coyoacán, 16 de octubre de 1931

Querida camarada: Experimento cierta confusión al confesarle que sólo estos últimos días, es decir, con un retraso de treinta años, he leído por primera vez El talón de hierro, de Jack London. Este libro me ha producido --lo digo sin exageración- una viva impresión. No por sus estrictas cualidades artísticas: la forma de la novela no hace aquí más que servir de cuadro al análisis y la previsión sociales. Voluntariamente, el autor es muy par­co en el uso de los medios artísticos. Lo que le interesa no es el destino individual de sus héroes, sino el destino del género humano. Sin embargo, no quiero con esto dis­minuir en nada el valor artístico de la obra, y principal­mente de sus últimos capítulos" a partir de la Comuna de Chicago. Lo esencial no es eso. El libro me ha im­presionado por el atrevimiento y la independencia de sus previsiones en el terreno de la historia.

El movimiento obrero mundial se ha desarrollado, a fines del siglo pasado y comienzos del presente, bajo el signo del reformismo. De una vez para siempre parecía establecida la perspectiva de un progreso pacífico y continuo del desarrollo de la democracia y las reformas sociales. Desde luego, la revolución rusa fustigó al ala radical de la socialdemocracia alemana y dio por algún tiempo Un vigor dinámico al anarcosindicalismo en Francia. El Talón de hierro lleva, por otra parte, la marca indudable del año 1905. La victoria de la contrarrevolución se afir­maba ya en Rusia en el momento en que apareció este libro admirable. En la arena mundial, la derrota del pro­letariado ruso dio al reformismo no sólo la posibilidad de recuperar posiciones perdidas un instante, sino incluso los medios de someter completamente al movimiento obrero organizado. Basta recordar que fue precisamente en el curso de los siete años siguientes (de 1907 a 1914) cuando la socialdemocracia internacional alcanzó al fin la madurez suficiente para jugar el bajo y vergonzoso papel que fue el suyo durante la guerra mundial.

Jack London ha sabido traducir, como verdadero crea­dor, el impulso dado por la primera revolución rusa, y también ha sabido repensar en su totalidad el destino de la sociedad capitalista a la luz de esta revolución. Se ha asomado más particularmente a los problemas que el so­cialismo oficial de hoy considera como definitivamente enterrados: el crecimiento de la riqueza y de la potencia * de uno de los polos de la sociedad, de la miseria y de los sufrimientos" en el otro polo. La acumulación del odio social el ascenso irreversible de cataclismos sangrientos, !todas estas cuestiones las ha sentido Jack London con una intrepidez que incesantemente nos obliga a preguntarnos con asombro¡; pero ¿cuándo fueron escritas estas líneas? ¿Fue acaso antes de la guerra?

Hay que destacar muy particularmente el papel que Jack London atribuye en la evolución próxima de la hu­manidad a la burocracia va la aristocracia obreras. Gra­cias a su apoyo" la plutocracia americana logrará aplastar el levantamiento de los obreros y mantener su dictadura de hierro en los tres siglos venideros. No vamos a dis­cutir con el poeta sobre un plazo que no puede dejar de parecernos extraordinariamente largo. Aquí lo importante no es el pesimismo de Jack London, sino su tendencia apasionada a espabilar a quienes se dejan adormecer por la rutina, a obligarlos a abrir los ojos, a ver lo que es y lo que está en proceso. El artista utiliza hábilmente los procedimientos de la hipérbole. Lleva a su límite extremo las tendencias internas del capitalismo al avasallamiento, a la crueldad, a la ferocidad ya la perfidia. Maneja los siglos para medir mejor la voluntad tiránica de los ex­plotadores y el papel traidor de la burocracia obrera. Sus hipérboles más románticas son, en fin de cuentas, infinitamente más justas que los cálculos de contabilidad de los políticos llamados «realistas».

No es difícil imaginar la incredulidad condescendiente con la que el pensamiento socialista oficial de entonces acogió las previsiones terribles de Jack London. Si nos tomamos el trabajo de examinar las críticas de El talón de hierro que se publicaron entonces en los periódicos alemanes Neue Zeit y Worwaerts, en los austriacos Kampf y Arbeiter Zeitung, no será difícil convencerse de que el «romántico» de treinta años veía incompara­blemente más lejos que todos los dirigentes socialdemócratas reunidos de aquella época. Además, Jack London no sólo resiste, en este dominio, la comparación con los reformistas y los centristas. Se puede afirmar con certeza que, en 1907" no había un marxista revolucionario, sin exceptuar a Lenin ya Rosa Luxemburgo, que se repre­sentara con tal plenitud la perspectiva funesta de la unión entre el capital financiero y la aristocracia obrera. Esto basta para definir el valor específico de la novela.

El capítulo "La bestia gimiente del abismo» es, indis­cutiblemente, el centro de la obra. Cuando fue publicada la novela" este capítulo apocalíptico debió parecer el lí­mite del hiperbolismo. Lo que ha ocurrido después lo supera prácticamente. Y, sin embargo" la última palabra de la lucha de clases no ha sido aún dicha. Escribo precipitadamente estas líneas. Mucho temo que las circunstancias no me permitan completar mi aprecia­ción de Jack London. Me esforzaré más tarde por leer las otras obras que usted me ha enviado, y en decirle lo que pienso de ellas. Puede hacer de mis cartas el uso que usted misma juzgue necesario. Le deseo éxito en el tra­bajo que ha emprendido sobre la biografía del gran hom­bre que fue su padre.

Con mis saludos cordiales.

2. Anatole France.

Este prefacio fue escrito por Anatole France para la primera edición francesa de El Talón de Hierro de 1923.

Talón de Hierro es la expresión enérgica con la que Jack London designa a la oligarquía. El libro que lleva este título fue publicado en 1907. Expone la lucha que algún día estallará entre la oligarquía y el pueblo, sí los hados, en su cólera, lo permiten. ¡Ay! Jack London tenía el genio que ve lo que permanece oculto a las muchedumbres y poseía una ciencia que le permitía anticiparse a los tiempos. Previó el conjunto de los acontecimientos que se desarrollan en nuestra época. El espantoso drama al que nos hace asistir en espíritu en El tolón de hierro, aún no se ha convertido en realidad, y no sabemos dónde y cuándo se cumplirá la profecía del discípulo americano de Marx.

Jack London era socialista, más aún, socialista revolucionario. El hombre que en su libro descubre la verdad, el sabio, el fuerte, el bueno, se llama Ernesto Everhard. Como el autor, fue obrero y trabajó con sus manos. Pues habéis de saber que aquel que escribió cincuenta volúmenes prodigios de vida y de inteligencia y murió joven era hijo de un obrero y comenzó su ilustre existencia en una fábrica. Ernesto Everhard es un hombre lleno de coraje y de sabiduría, lleno de fuerza y de dulzura, rasgos comunes a el y al escritor que le ha creado. Y para terminar con la semejanza que existe entre ambos, el autor atribuye a su criatura una mujer de alma grande y de espíritu inconmovible, de la que su marido había hecho una socialista. Y todos sabemos, por otra parte, que Mrs. Charmian abandonó, juntamente con su esposo Jack, el Partido Laborista cuando esta asociación dio señales de moderación.

Las dos insurrecciones que constituyen la materia del libro que presento al lector francés son tan sanguinarias, y suponen en el plan de los que las provocan tal perfidia y tanta ferocidad en la ejecución, que uno se pregunta sí serían posibles en América, en Europa; sí serían posibles en Francia. Yo no lo creería sí no tuviera el ejemplo de las jornadas de junio y la represión de la Comuna de 1870, que me recuerdan que todo está permitido contra los pobres. Todos los proletarios de Europa han sentido, como los de América, el talón de hierro.

Por el momento, el socialismo en Francia, lo mismo que en Italia y en España, es demasiado débil para tener nada que temer del TALÓN DE HIERRO, pues la extrema debilidad es la única salvación de los débiles. Ningún TALÓN DE HIERRO pisoteará este partido aniquilado. ¿Cuál es la causa de su merma?. No hace falta mucho para abatirlo en Francia, donde el número de proletarios es escaso. Por diversas razones, la guerra, que se mostró cruel con el pequeño burgués, al que despojó sin hacerlo chillar, pues es un animal mudo, no fue demasiado inclemente con el obrero de la gran industria, que pudo vivir torneando obuses, y cuyo salario, bastante exiguo después de la guerra, nunca cayó, sin embargo, demasiado bajo. Para eso velaban los amos de la hora, pero ese salario no era, después de todo, más que papel que los patrones opulentos, cercanos al poder, no tenían demasiado trabajo en procurarse. Bien o mal, el obrero fue viviendo. Había escuchado tantas mentiras, que ya no se asombraba de nada. Fue ese el momento elegido por los socialistas para desmigajarse y reducirse a polvo. Esto también es --sin muertos ni heridos-- una bonita derrota del socialismo. ¿Cómo ocurrió? ¿y cómo todas las fuerzas de un gran partido cayeron en tal letargo?. Las razones que acabo de dar no son suficientes para explicarlo. La guerra debe tener algo que ver con ello, la guerra que mata lo mismo a los espíritus que a los cuerpos.

Pero un día comenzará de nuevo la lucha entre el capital y el trabajo. Entonces se verán días semejantes a los de las revueltas de San Francisco y de Chicago, cuyo horror indecible Jack London nos muestra por anticipado. No hay, sin embargo, ninguna razón para creer que ese día (próximo o lejano) el socialismo será una vez más despedazado bajo el TALÓN DE HIERRO y ahogado en sangre.

En 1907 le gritaron a Jack London: «Usted es un horrible pesimista». Socialistas sinceros le acusaban de sembrar espanto en el partido. Estaban equivocados. Es menester que los que poseen el don precioso y raro de prever publiquen los peligros que presienten. Recuerdo haber oído decir más de una vez al gran Jaurés: «Entre nosotros no se conoce bastante bien la fuerza de las clases contra las cuales tenemos que luchar. Ellos tienen la fuerza y se atribuyen la virtud: los sacerdotes se han despojado de la moral de la Iglesia para adoptar la de la fábrica; cuanto se sientan amenazados, la sociedad entera acudirá para defenderlos". Y tenía razón, como la tiene London cuando nos tiende el espejo profético de nuestras culpas y de nuestras imprudencias.

No comprometamos el porvenir; es nuestro. La oligarquía perecerá. En su poderío se advierten ya los signos de su ruina. Perecerá porque todo régimen de castas está condenado a muerte; el régimen del salario perecerá porque es injusto. Morirá hinchado de orgullo en plena potencia, como murieron la esclavitud y la servidumbre.

Ahora mismo, observándolo atentamente, se advierte que está caduco. Esta guerra, que la gran industria de todos los países ha querido, esta guerra que era su guerra, esta guerra en la cual aquélla ponía una esperanza de riquezas nuevas, ha causado tantas y tan profundas destrucciones, que ha sacudido a la oligarquía internacional y ha aproximado el día en que se desmoronará sobre una Europa arruinada.

No puedo anunciar sí morirá de golpe o sin luchas. Ha de luchar. Su última guerra será tal vez larga, y su fortuna podrá variar. Oh, vosotros, herederos de los proletarios; oh, generaciones futuras, hijos de los días nuevos, lucharéis,. y cuando crueles reveses os hagan dudar del éxito de vuestra causa, recobraréis confianza y os diréis con el noble Everhard: «Perdida esta vez, pero no para siempre. Hemos aprendido muchas cosas. Mañana la causa volverá a levantarse más fuerte en disciplina y en sabiduría».

ndk
ndk
Miembro del Soviet
Miembro del Soviet

Cantidad de envíos : 1880
Reputación : 2058
Fecha de inscripción : 11/11/2010

"El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante Empty Re: "El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante

Mensaje por ndk el Miér Nov 14, 2012 3:18 am

Jack London
(1875-1916)

El escritor estadounidense Jack London, cuyo verdadero nombre era John Griffith London, nació en San Francisco en 1875. Hijo de una madre soltera de origen adinerado, Flora Wellman, neurótica y aficionada al espiritismo. Se cree que su padre debió ser William Chaney, periodista, abogado y figura destacada en el desarrollo de la astrología en los Estados Unidos.

Debido a la precaria salud de su madre, el joven Jack fue criado por una antigua esclava, Virginia Prentiss, que se convirtió en su segunda madre. Flora se casó con John London, veterano de la guerra civil, con quien se trasladaron a Oakland. Entonces pasaron a formar parte de la clase trabajadora.

Ya desde niño tuvo que alternar la escuela con el reparto de periódicos. De espíritu aventurero y con una visión romántica de la vida, ejerció los más variados oficios, como pescador y marino, antes de regresar a la escuela a los 19 años.

En los muelles de Oakland (San Francisco) donde se instala su familia a los catorce años, se inicia su atracción por el mar, su afición a la bebida y sus contactos con la delincuencia.

A Jack London le tocó vivir los tiempos difíciles del cierre de fronteras. La expansión territorial podía darse por terminada alrededor de 1890. El avance del ferrocarril, que unió en 1869 el Atlántico con el Pacífico, había contribuido decisivamente a la caída de la frontera salvaje. La conquista del Oeste había concluido. Las tierras sin dueño, de océano a océano, habían desaparecido. Las grandes oportunidades parecían haberse extinguido. Era como si hubiera llegado el ocaso de la aventura, la hora final del héroe individualista e intrépido.

Antes de los grandes cambios que siguieron a la guerra, un hombre que se quedase sin trabajo siempre podía encontrar otro, y, si fracasaba en un negocio, podía comenzar de nuevo en otra dirección. Y, en ambos casos, como último recurso, aún le quedaba la posibilidad de dirigirse hacia el oeste y obtener del Estado tierras para cultivar. Actualmente, en cambio, el campo estaba ya ocupado, las grandes extensiones de tierras estatales habían desaparecido entre las manos de los magnates del ferrocarril y de los especuladores, y el mundo de los negocios aparecía saturado. De ser un combate libre e individualista, la lucha por la vida se había convertido en una confrontación de dos fuerzas disciplinadas y organizadas: la del capital y la del trabajo.

La industrialización se llevaba a cabo con salarios bajos, largas jornadas y pésimas condiciones de trabajo. Los despedidos, accidentados o no, quedaban normalmente en la indigencia, sin derecho a compensación alguna, pasando a formar parte del ejército reservista de desempleados, el submerged tenth o diezmo oculto descrito por London en su Guerra de clases. Una inmigración de origen irlandés y centroeuropea atraída frecuentemente con señuelos de fabulosas remuneraciones, vendría a empeorar las duras condiciones en que se encontraba ya el trabajador, al constituir una mano de obra barata, poco exigente e ignorante.

En 1894, la huelga en las factorías Pullman es reprimida con tropas federales, mientras dos columnas de desempleados, capitaneadas por Coxey desde el oeste medio y por Kelly desde California, marchan —Jack London entre ellos— sobre Washington en petición de trabajo. El vagabundo, a menudo un antiguo obrero sin empleo, se convierte en una figura familiar del paisaje estadounidense. Si en Los vagabundos del ferrocarril London nos presenta unos bocetos de primera mano sobre las calamidades de este vagabundo, Crane y Dreiser, en las grandes ciudades del este, describen las colas de mendigos ante los refugios de caridad en busca de una sopa y un camastro en que dormir.

La marcha concluiría para London en la prisión de Niagara Falls, cumpliendo una condena de un mes por vagabundo, lo que marcaría uno de los hitos de su vida. Por un lado, contribuiría a hacer de él un experto conocedor del mundo al margen de la ley, conocimientos de los que —como se puede apreciar por su libro Los vagabundos del ferrocarril— se mostraría siempre orgulloso; por otro, estas correrías sirvieron para iniciar en él un proceso de concienciación social. London toma una decisión: enrolarse en el incipiente partido socialista de Oakland.

London era un lector ávido y enseguida se planteó convertirse en escritor como alternativa a la rutinaria vida en las fábricas. Había emprendido su práctica de escritor a los diecisiete años, con su temprano y aislado acierto en un concurso periodístico, al conseguir el primer premio con la descripción de un tifón, una experiencia vivida durante su labor de marinero en el Sophie Sutherland. Años después, a su regreso de Alaska, comenzarían los días agotadores y las noches en blanco, sentado ante una máquina de escríbir alquilada, pugnando por convertirse en escritor. En Martin Eden (1909), novela autobiográfica escrita ya en la cumbre de su carrera, dejó London un cuadro vívido de la dura brega y de las miserias que acompañaron su iniciación literaria: los repetidos intentos de publicar sus relatos, los rechazos sistemáticos, la intensa penuria, las horas tesoneras de trabajo y estudio, la obstinación, los desalientos, los primeros triunfos... Y al fin, tras el enorme éxito de La llamada de la selva (1903) y de El lobo de mar (1904), se convirtió en uno de los autores más afamados de Estados Unidos.

La fiebre del oro, y las condiciones en que vivían los mineros, fueron la excusa perfecta para encontrar en el socialismo la solución a los problemas de la clase obrera y transmitirlo a sus libros.

Dedicó mucho tiempo a navegar por la Bahía de San Francisco y viajó a México como corresponsal de guerra en la revuelta de Villa y Carranza en 1914. Su mujer lo convenció también para viajar algún tiempo a Hawai, intentando apartarlo un poco de la tensión de su vida en el rancho.

Sus novelas fueron llevadas al cine en multitud de ocasiones. Entre las más divulgadas están La llamada de la selva (1903), El lobo de mar (1904), Colmillo Blanco (1907) y Martin Eden (1909).

Sin embargo, London escribió también otras obras de marcado carácter social con profundas críticas hacia el capitalismo, entre ellas El pueblo del abismo (1903) o El talón de hierro (1908). También nos dejó John Barkeycorn (1913), especie de confesión autobiográfica en forma de novela de tesis. Libros suyos como El pueblo del abismo (1903), Guerra de clases (1905) o Revolución y otros ensayos (1910), nos muestran al London preocupado por las cuestiones sociales, en un análisis marxista de la lucha de clases y de la explotación capitalista.

Su cima literaria la alcanzará con esa extraña fábula de anticipación política, El talón de hierro una expresión con la que Jack London designa a la oligarquía. A partir de los conflictos sociales americanos y de la fracasada revolución rusa de 1905, London expone la lucha que algún día estallará entre la oligarquía y el pueblo. Con una gran imaginación, previó el conjunto de los acontecimientos que se desarrollan en nuestra época, entre ellos ciertos aspectos de lo que habría de ser el fascismo casi veinte años después. Tenía el genio que ve lo que permanece oculto a las muchedumbres y poseía una ciencia que le permitía anticiparse a los tiempos. Resulta sobrecogedor comprobar cómo auguró la crisis de 1929, la expansión del capital financiero, el nacimiento de la partitocracia, el intercambio desigual, las convulsiones del movimiento obrero, sus traiciones y derrotas. La descripción del proceso de burocratización sindical y su posterior corrupción generalizada es sencillamente atronadora.

Jack London era socialista, más aún, socialista revolucionario pero la militancia de London es casi desconocida. Conocía en profundidad el marxismo y del pensamiento revolucionario de su época y abandonó el Partido Laborista en cuanto esta organización mostró su tendencia reformista. Sólo un estudioso del marxismo pudo escribir esta terrible novela que sobresalta por su actualidad y por su clara anticipación del futuro inmediato al que conducía el capitalismo.

A través de un personaje, Ernesto Everhard, podremos constatar cómo veía London el proceso de concentración de capital, cómo descubrió y describió la tendencia hacia el estado policial, la ruina de la pequeña y mediana burguesía agraria, industrial o comercial. Como el autor, Everhard fue obrero y trabajó con su manos. Es el hombre que en su libro descubre la verdad, el sabio, el fuerte, el bueno.

El Talón de Hierro es un análisis profundo y documentado sobre el desarrollo del capitalismo, una continuación novelada de El Capital de Marx y de El imperialismo, fase superior del capitalismo de Lenin. Es una novela que guarda algunas sorpresas, incluso para un lector aventajado; en sus páginas muchos se verán atrapados en el terrible laberinto de perder la noción del tiempo histórico.

Laberinto radicalmente distinto al planteado en l923 por Aldous L. Huxley en Un mundo feliz. Para quienes hayan leído ambas novelas futuristas la diferencia quedará clara: el mundo descrito por Huxley es sólo eso, un mundo de especulación novelesca, sencillamente imposible, ahistórico en la medida en que el capitalismo no puede existir sin explotación ni plusvalía. El Talón de Hierro, por el contrario, es el mundo de nuestros días previsto a principios del siglo anterior. Como socialista revolucionario y como marxista, también el personaje creado por Jack London, Ernesto Everhard estuvo convencido de la victoria última del proletariado frente a la oligarquía, el Talón de Hierro.

Jack London acabó suicidándose en Glen Ellen (California) el 22 de noviembre de 1916, cuando tenía cuarenta años de edad.
http://web.archive.org/web/20071030154433/http://www.antorcha.org/liter/london.htm
extremanecesidad
extremanecesidad
Gran camarada
Gran camarada

Cantidad de envíos : 292
Reputación : 429
Fecha de inscripción : 07/04/2013

"El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante Empty Re: "El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante

Mensaje por extremanecesidad el Mar Jun 11, 2013 11:42 am

Aquí este libro en epub: http://www.epublibre.org/libro/detalle/4044
avatar
pedrocasca
Colaborador estrella
Colaborador estrella

Cantidad de envíos : 9583
Reputación : 18561
Fecha de inscripción : 31/05/2010

"El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante Empty Re: "El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante

Mensaje por pedrocasca el Mar Jun 11, 2013 12:31 pm

extremanecesidad escribió:Aquí este libro en epub: http://www.epublibre.org/libro/detalle/4044

Pero hay que advertir que no es descarga directa, sino que se hace a través de un programa torrent.
avatar
Chus Ditas
Miembro del Soviet
Miembro del Soviet

Cantidad de envíos : 2869
Reputación : 5826
Fecha de inscripción : 24/03/2011

"El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante Empty Re: "El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante

Mensaje por Chus Ditas el Dom Jun 15, 2014 7:15 pm

el libro «El talón de hierro» en varios formatos digitales: epub, mobi, pdf, fb2

http://ul.to/eg5incne

con prólogo de Howard Zinn y presentación de Alfonso Sastre

si aparece una pantalla advirtiendo: Saliendo de Argentina Warez - Hiciste click en un enlace que te redirigirá hacia un sitio externo, hay que pulsar el botón Continuar, de color azul, para realizar la descarga.

avatar
RioLena
Colaborador estrella
Colaborador estrella

Cantidad de envíos : 4917
Reputación : 9656
Fecha de inscripción : 24/03/2011

"El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante Empty Re: "El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante

Mensaje por RioLena el Miér Feb 01, 2017 5:08 pm

El Talón de Hierro

Jack London


(Traducción de J. García Mardomingo)

Formatos epub y pdf

http://www.beeupload.net/file/VCnFHiKr/

http://www.beeupload.net/file/JhPjrltR/


En el futuro año de 2600, Anthony Meredith descubre el manuscrito de Avis Everhard. Atraído por el relato que esta revolucionaria socialista hace de los acontecimientos vividos en los años en los que imperó el tiránico gobierno del Talón de Hierro hasta 1984, cuando se interrumpe abruptamente, decide transcribirlo y anotarlo. Considerada como una de las obras clásicas que han inspirado a socialistas de todo el mundo, El Talón de Hierro es una obra sorprendente, tanto por cómo London plantea el relato como por el agudo análisis y la denuncia de la realidad social y económica implícitos en la narración de los acontecimientos.

Si bien envuelta en la polémica en su tiempo, se ha consolidado como una de las más brillantes obras pertenecientes a la literatura de anticipación o distópica, al ofrecer un enfoque visionario de lo que ineludiblemente habrá de venir en un tiempo futuro, que el autor describe como un pasado ya superado, pero que sirve para criticar el capitalismo imperante que aún tardará en desaparecer.

avatar
RioLena
Colaborador estrella
Colaborador estrella

Cantidad de envíos : 4917
Reputación : 9656
Fecha de inscripción : 24/03/2011

"El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante Empty Re: "El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante

Mensaje por RioLena el Jue Feb 14, 2019 8:24 pm

2 ediciones distintas de El talón de hierro, de Jack London

en formatos epub, mobi y pdf


►https://www.ebookelo.com/ebook/21979/el-talon-de-hierro-trad-j-garcia-mardomingo

►https://www.ebookelo.com/ebook/4044/el-talon-de-hierro
Robur
Robur
Novato/a rojo/a
Novato/a rojo/a

Cantidad de envíos : 2
Reputación : 2
Fecha de inscripción : 30/04/2016

"El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante Empty Re: "El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante

Mensaje por Robur el Miér Nov 20, 2019 6:48 pm

Gracias

Contenido patrocinado

"El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante Empty Re: "El talón de hierro" - libro de Jack London - publicado en 1908 - incluye reseña de Pascual Serrano y notas de León Trotski (de 1931) y Anatole France (de 1923) - Interesante

Mensaje por Contenido patrocinado


    Fecha y hora actual: Dom Dic 08, 2019 6:00 am