"La Revolución de Octubre de 1917 - Cómo conquistaron el poder los bolcheviques" - texto publicado en Stalinskaya tomado de un artículo de 1993 de la revista Revolution - Interesante

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    "La Revolución de Octubre de 1917 - Cómo conquistaron el poder los bolcheviques" - texto publicado en Stalinskaya tomado de un artículo de 1993 de la revista Revolution - Interesante

    Mensaje por pedrocasca el Vie Feb 24, 2012 12:32 pm

    La Revolución de Octubre de 1917 - Cómo conquistaron el poder los bolcheviques

    texto publicado en la web Stalinskaya tomado de un artículo de 1993 de la revista Revolution en la que apareció con el título de "La Revolución de Octubre y las tácticas militares del leninismo".

    Se publica en el Foro en varios mensajes dada la longitud del texto.

    ---mensaje nº 1---


    La clase dominante dice que la revolución armada es imposible. Dice que el sistema es demasiado poderoso para que lo tumben los oprimidos. Dice que aunque llegaran a hacer una revolución, crearían un caos y sufrirían más que nunca. Pero la historia demuestra que eso son mentiras. ¡La historia demuestra que la revolución es posible y muy liberadora!

    En 1917, la clase obrera de Rusia se alzó en armas y tomó la capital de Petrogrado. Fue el comienzo de la primera revolución proletaria triunfante de la historia.

    La vieja sociedad rusa era una brutal sociedad capitalista al mando de un zar. La gran mayoría del pueblo eran campesinos pobres que trabajaban las tierras de los ricos terratenientes. Los obreros vivían apiñados en unas pocas ciudades de rápido crecimiento, y trabajaban en condiciones atroces y asesinas en enormes fábricas. Capitalistas enormemente ricos y grandes terratenientes, seguidores del zar y de la iglesia ortodoxa rusa, controlaban el país. En 1917, Rusia se estaba desangrando en la I Guerra Mundial, una guerra donde murieron millones de personas para ver qué potencia imperialista iba a tener el imperio más grande.

    La pobreza, la brutal explotación en las fábricas, el hambre y la mortandad de la guerra pusieron a los obreros en un estado de ánimo revolucionario. El partido bolchevique, un partido comunista revolucionario encabezado por V.I. Lenin, dirigió la revolución. En el curso de varios años de guerra civil, la clase obrera formó su propio ejército y repulsó a los explotadores que querían sofocar la revolución.

    ¡Tan pronto como la clase obrera y su partido tomaron el Poder, inmediatamente fue posible comenzar a transformar la sociedad y liberar al pueblo! El nuevo gobierno revolucionario decretó que la tierra pertenecía a los campesinos, se salió de la I Guerra Mundial y declaró la paz.

    La toma del Poder permitió continuar la revolución y establecer una nueva sociedad socialista. El nuevo gobierno revolucionario declaró igualdad entre los varios pueblos y dio a los trabajadores de todas las nacionalidades libertad para participar en el proceso de revolucionar todos los aspectos de la sociedad. Cuando Lenin murió en 1924, la revolución continuó bajo la dirección de José Stalin. A pesar de enormes dificultades, el pueblo revolucionario creó una industria socialista planificada y una agricultura colectiva. Por primera vez las masas podían estudiar y tenían servicios médicos. El nuevo Estado socialista fue una inspiración para los revolucionarios de todo el mundo. Para la II Guerra Mundial, el nuevo Estado socialista tenía suficiente fuerza como para derrotar al ejército invasor nazi de Hitler.

    Muy poca gente sabe la historia de la primera revolución de la clase obrera. La Revolución de Octubre es una importante parte de la "historia oculta" del proletariado internacional. ¡La ocultan y la satanizan porque prueba que los oprimidos pueden hacer una revolución proletaria y liberarse!

    Esta "historia oculta" ayudará a nuestros lectores a comprender qué logró el proletariado en esa revolución y cómo. La serie es una adaptación del artículo "La Revolución de Octubre y las tácticas militares del leninismo" del número de la primavera de 1993 de la revista Revolution.

    PARTE 1:

    LOS BOLCHEVIQUES GANAN LAS MASAS A SU LADO

    En octubre de 1917*, el proletariado de Rusia se alzó en armas, derrotó el ejército de sus opresores y tumbó el Estado capitalista. A continuación, dirigido por su partido comunista de vanguardia (los bolcheviques), luchó y ganó una encarnizada guerra civil que duró tres años y medio. Además de derrotar y destruir las fuerzas armadas contrarrevolucionarias que surgieron dentro del país, corrió a los ejércitos invasores de 14 potencias imperialistas, entre ellas Estados Unidos. Así se fundó el primer Estado proletario del mundo -la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas- en una sexta parte del planeta. Durante casi 40 monumentales años, ese Estado proletario apoyó la revolución por todo el mundo y construyó una sociedad socialista en lo que fuera el imperio ruso, como un primer paso hacia un mundo comunista libre de pobreza, humillación, guerra y la división de la humanidad en explotadores y explotados, opresores y oprimidos.

    Esa insurrección no se materializó de la nada. En 1914 Rusia entró en la I Guerra Mundial contra Alemania, del lado de Inglaterra y Francia. Era una guerra reaccionaria entre imperialistas. La clase dominante rusa pensó que sería una victoria rápida y mucha gente se dejó influenciar por su confianza: las tropas fueron a la guerra con mucho ánimo. El apogeo revolucionario de unos pocos años atrás se apagó.

    Pero en vez de una victoria rápida, la guerra causó muerte en masa, hambre y un estancamiento militar. Para fines de 1916 la clase dominante comenzó a pelear entre sí por la dirección de la guerra, y los proletarios de Petrogrado y Moscú (las ciudades más grandes y más industrializadas) comenzaron a rebelarse.

    En febrero de 1917 la división de la clase dominante creó grietas por las que estalló el descontento popular. En Petrogrado, los que protestaban por el hambre comenzaron a combatir la policía; en poco tiempo la situación escaló a confrontaciones armadas por casi toda la ciudad. Los principales sectores de la clase dominante, en alianza con Inglaterra y Francia, tomaron medidas urgentes para impedir un levantamiento más profundo. Para sorpresa del mundo entero, ofrecieron al zar como chivo expiatorio. Los zares habían sido emperadores de Rusia durante siglos. Pero en cuestión de días, el zar tuvo que salir corriendo y lo remplazó un gobierno provisional.

    Los sectores de la clase dominante que se oponían al zar corrieron entonces a poner las cosas en orden y a continuar la guerra. Pero no era fácil volver a poner a las masas "en su puesto". Se habían volcado a la calle por razones específicas: estaban hartas de la guerra, tenían hambre, y tenían la intención de solucionar ambos problemas.

    Un factor de gran importancia es que formaron unas instituciones rudimentarias de poder llamadas soviets -o consejos- en fábricas, en muchos regimientos militares y más tarde en el campo. Por medio de esos soviets las masas demandaron cierto control en muchas esferas de la vida; por ejemplo, querían elegir los oficiales del ejército y ocuparse ellos mismos de la disciplina en las fábricas. Lenin analizó que había una situación de poder dual: el viejo Estado existía junto con el embrión muy frágil de un nuevo poder proletario. Dijo que ese poder dual no podía durar mucho tiempo, que un lado tendría que ganar y el otro perder.

    Mientras tanto la guerra, la causa principal de la crisis, intensificó; el nuevo gobierno provisional, dirigido por Alejandro Kerensky, se comprometió a seguir batallando en alianza con Inglaterra y Francia. Los mencheviques y los socialistas-revolucionarios** -los otros dos partidos que tenían apoyo de los obreros y los pobres, fuera de los bolcheviques- apoyaron a Kerensky.

    Los bolcheviques, dirigidos por Lenin, fueron los únicos que proponían una segunda revolución: decían que después de tumbar al zar (la primera revolución), había llegado el momento de hacer una revolución socialista proletaria. Pero después de la caída del zar, los mencheviques ganaron más influencia. Contaban con la ingenuidad y júbilo de millones de personas que por primera vez en la vida habían subido a la plataforma política; tenían influencia sobre la clase media y el campesinado; y operaban con el apoyo del gobierno y los gobernantes de vieja guardia. Los seguidores de los bolcheviques eran proletarios del fondo de la sociedad y muchos soldados. Pero necesitaban convencer incluso a su propia base de la necesidad de hacer otra revolución, atraer a una gama más amplia de masas y en general acelerar las condiciones que harían posible la revolución.

    Después de la caída del zar, los bolcheviques denunciaron todas las maniobras del gobierno de Kerensky y lucharon hombro a hombro con las masas en la calle. Así estas comenzaron a aprender por propia experiencia que la única solución a sus problemas era otra revolución.

    A fines de junio Kerensky anunció una nueva ofensiva militar; para julio era una gran debacle, con la muerte de docenas de miles de soldados. Furioso, un sector de obreros revolucionarios de Petrogrado realizó protestas armadas a las que se unieron soldados rebeldes. Los reaccionarios los atacaron y provocaron peleas. Dos sectores del pueblo combatieron y murieron centenares de personas.

    A pesar de las escaramuzas armadas, los bolcheviques no pensaban que a esas alturas las masas podían tomar el Poder. Sin dejar de apoyarlas, organizaron una retirada más o menos ordenada. Sin embargo, el gobierno, herido en lo vivo por las escaramuzas de Petrogrado, ordenó el arresto de Lenin, haciéndolo pasar a la clandestinidad, y azuzó a los reaccionarios contra los proletarios. Pero los bolcheviques aguantaron la represión y la experiencia templó al proletariado. Un sector del pueblo vio que el Gobierno Provisional no cedería pacíficamente ante presiones y que se necesitaba otra revolución. Para agosto, los bolcheviques se recobraron y su partido creció rápidamente entre el proletariado.

    Al mismo tiempo, un sector de la clase dominante, harto de que Kerensky no pudiera consolidar el Poder y aplastar al proletariado de una vez por todas, encargó al general Kornilov de dar un golpe de estado y formar un gobierno militar. A fines de agosto los kornilovistas emprendieron la marcha hacia Petrogrado. Preso de pánico, buscando salvarse, el Gobierno Provisional suspendió su ataque contra los bolcheviques. Por su parte, estos vieron que después de tumbar al (reaccionario) Gobierno Provisional, Kornilov lanzaría un brutal ataque para aplastar la revolución y decidieron movilizar al proletariado para defender la ciudad.

    Los proletarios, junto con soldados revolucionarios, cavaron trincheras y fortificaron la ciudad. Los veteranos prepararon a los obreros, enseñándoles a usar armas. Los bolcheviques mandaron agitadores a infiltrar las tropas de Kornilov.

    Al ver que la ciudad se había armado contra Kornilov, la clase dominante dejó de apoyarlo. Ante las divisiones de su propio ejército y la movilización bolchevique de las masas, Kornilov fue derrotado.

    La derrota de Kornilov hizo ver al pueblo el serio peligro de una represión violenta de la revolución. Lo que es más importante, el proletariado ganó una experiencia vital en la lucha y organización militar; la guerra revolucionaria estaba ahora a la orden del día. Cada día el pueblo estaba más harto de las vacilaciones del Gobierno Provisional, y más y más quería una confrontación final. Comenzó a imperar la idea de que únicamente un gobierno revolucionario -un gobierno de los soviets sólo en lugar del Gobierno Provisional- quería y podía solucionar los problemas de la guerra y el hambre.

    Pesando todos esos factores y otros, Lenin concluyó a principios de septiembre que había llegado el momento de lanzar una insurrección. Estaba terminando el período de denuncias y manifestaciones populares, y hasta de escaramuzas armadas con los reaccionarios. Había terminado la etapa de trabajar para ganar el apoyo de las masas y cobrar fuerza revolucionaria. El Partido tenía que entregarse inmediatamente a la preparación para tomar el Poder.

    Notas

    * Antes de la revolución de 1917, Rusia no seguía el calendario gregoriano que se usa en Europa, las Américas y por casi todo Asia y Africa. Su calendario estaba 13 días atrás del gregoriano. La Revolución de Octubre, que se llevó a cabo entre el 24 y el 27 de octubre según el calendario ruso, en realidad tuvo lugar en noviembre del calendario gregoriano. Después de la Revolución, la Unión Soviética adoptó este calendario.

    ** Inicialmente los mencheviques y los bolcheviques eran miembros del mismo partido, pero se dividieron por diferencias entre la revolución y el reformismo. La mayoría de los mencheviques apoyaron la participación de Rusia en la I Guerra Mundial, mientras que los bolcheviques querían la derrota del gobierno ruso y trabajaron por transformar la guerra imperialista en guerra civil. Los mencheviques tenían mucho apoyo de las clases medias urbanas. Los socialistas-revolucionarios no eran ni socialistas ni revolucionarios, sino un partido que apoyaba los intereses de los campesinos medios y ricos en su lucha contra los terratenientes y el zar.

    ---fin del mensaje nº 1---



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    Re: "La Revolución de Octubre de 1917 - Cómo conquistaron el poder los bolcheviques" - texto publicado en Stalinskaya tomado de un artículo de 1993 de la revista Revolution - Interesante

    Mensaje por pedrocasca el Vie Feb 24, 2012 12:39 pm

    La Revolución de Octubre de 1917 - Cómo conquistaron el poder los bolcheviques

    texto publicado en la web Stalinskaya tomado de un artículo de 1993 de la revista Revolution en la que apareció con el título de "La Revolución de Octubre y las tácticas militares del leninismo".

    Se publica en el Foro en varios mensajes dada la longitud del texto.

    ---mensaje nº 2---


    Parte 2: Las tácticas leninistas: Triple audacia y apoyarse en las masas

    La noche del 10 al 11 de octubre, en medio de una rápida desintegración del orden social, el Comité Central bolchevique votó 10 a 2 por empezar preparativos concretos para la insurrección armada. Kerensky había ordenado el retiro de los buques de guerra de Petrogrado y se temía que planeaba entregarle la ciudad al ejército alemán y dejar que éste se ocupara de aplastar el movimiento revolucionario.

    El pueblo de Petrogrado se puso en guardia. Las unidades de la guarnición proclamaron que desobedecerían las órdenes de evacuar a Petrogrado, y los soviets votaron por respaldarlas, a pesar de que la dirección menchevique y socialista-revolucionaria de los soviets se opuso. Además, los soviets decidieron formar un "comité revolucionario de defensa" con el propósito expreso de luchar contra el ataque alemán, pero que también podría luchar contra el gobierno de Kerensky si intentaba otra traición. La guarnición y los soviets habían llegado al punto de amotinarse abiertamente contra el gobierno. Esa situación no podía durar y la única forma de resolverla era por la fuerza de las armas.

    Eso no significaba, sin embargo, que los bolcheviques tenían garantizado el triunfo de la insurrección. Todavía tenían que resolver importantes problemas, y urgentemente.

    Para empezar, no se habían hecho preparativos militares. Las masas habían protestado (y luchado) con armas en la mano en julio y defendido a Petrogrado contra Kornilov en agosto. Pero la insurrección requiere otro nivel de lucha. Requiere forjar una estrategia ofensiva para tomar el poder, reunir las fuerzas para atacar, escoger objetivos, coordinar ataques, etc. Requiere organizar a las masas para que funcionen como un ejército, combatan y tomen la ofensiva. Es un nivel cualitativamente superior al de la defensa armada de una ciudad; es el paso más grande que se puede dar. Para darlo, el Partido tuvo que pasar de operar en la esfera política a operar en la esfera militar, una esfera relacionada pero que tiene diferencias cualitativas.

    Tomar la ofensiva y apoyarse en las masas

    Durante todo ese período la dirección de Lenin fue crucial. Recalcó dos principios. Primero, los bolcheviques no podían esperar que se presentaran condiciones más favorables; tenían que actuar inmediatamente para movilizar a las masas a la ofensiva. Segundo, tenían que apoyarse sobre todo en el proletariado armado. Poco antes de la insurrección, Lenin escribió que Marx afirmó que la insurrección armada es un arte, no algo espontáneo, y explicó las reglas de este arte:

    No jugar nunca a la insurrección, pero una vez empezada, estar firmemente convencido de que es necesario ir hasta el final.
    Concentrar en el punto decisivo y en el momento decisivo una gran superioridad de fuerzas; de lo contrario, el enemigo, que tiene la ventaja de estar mejor preparado y organizado, aniquilará a los insurrectos.
    Una vez que comienza la insurrección, proceder con la mayor decisión y pasar sin falta a la ofensiva. "La defensiva es la muerte de la insurrección armada".
    Tratar de tomar desprevenido al enemigo y aprovechar el momento en que sus tropas estén dispersas.
    Empeñarse en obtener éxitos diarios, por pequeños que sean (incluso podría decirse a cada hora, si se trata de una sola ciudad), y conservar a toda costa la "superioridad moral".
    Marx resumió las enseñanzas de todas las revoluciones con respecto a la insurrección armada, citando las palabras de "Dantón, el más grande maestro de táctica revolucionaria hasta ahora conocido: audacia, audacia y siempre audacia".

    ¿Cuál era la clave de esa audacia táctica? La fuerza organizada de las masas. Lenin escribió:

    "Organizar a los elementos más decididos (nuestras 'tropas de choque' y la juventud obrera, así como a los mejores marineros) en pequeños destacamentos destinados a ocupar todos los puntos más importantes y a participar en todas partes, en todas las operaciones importantes, por ejemplo: rodear y aislar a Petrogrado; apoderarse de la ciudad mediante un ataque combinado de la flota, los obreros y las tropas, tarea que requiere arte y triple audacia; formar, con los mejores obreros, destacamentos armados con fusiles y bombas, para atacar y cercar los 'centros' del enemigo (los colegios militares, telégrafos y teléfonos, etc.). Su lema debe ser: ¡antes morir que dejar pasar al enemigo!" (Obras completas, Tomo XXVII, pp. 292-293, "Consejos de un espectador").

    Poner en práctica esa orientación requería una acelerada carrera, una ruptura drástica, un paso gigantesco hacia lo desconocido y lo que nunca se había hecho. Había que arriesgar todo lo logrado hasta ese entonces; pero únicamente con esa línea y orientación se podía ganarlo todo.

    Mientras tanto, la situación seguía cambiando a toda velocidad. El 19 de octubre, envalentonado por una carta pública de los líderes bolcheviques Kamenev y Zinoviev contra la insurrección*, el Gobierno Provisional comenzó a preparar una racha de represión. Frente al Palacio de Invierno (la sede del gobierno) se instalaron carros blindados con ametralladoras. Comenzaron a pulular por las calles patrullas reforzadas de cadetes. El gobierno ordenó el arresto de agitadores en los cuarteles. Esa noche los comandantes militares dividieron la capital en distritos especiales y planearon redadas y ocupaciones de sitios clave, como el centro dirigente de los soviets en el Palacio Smolny.

    La Guardia Roja

    Pero el partido y las masas también estaban en movimiento. Desde los comienzos de la revolución, las masas comenzaron a organizarse en Guardias Rojas: grupos de proletarios a cargo de la defensa y la vigilancia en las fábricas y en los barrios. En octubre, los bolcheviques transformaron la Guardia Roja en la espina dorsal del ejército proletario. Esta tenía más fuerza en el distrito Vyborg (un gran barrio proletario, como Harlem en Nueva York o Pico-Union en Los Angeles).

    El 21 de octubre, para contrarrestar lo que prometía ser una enorme manifestación reaccionaria al día siguiente, la Guardia Roja del distrito de Vyborg puso sobre aviso a varias unidades de fábricas. El 23 de octubre, la dirección de la Guardia Roja dio una orden secreta de que todas las unidades se prepararan para luchar y se quedaran en las fábricas. Un libro sobre la Guardia Roja cuenta lo siguiente:

    "F.A. Ugarov, un trabajador de la fábrica Vulkan, escribió que después del 'Día de los soviets' [una marcha convocada el 21 de octubre en apoyo a los soviets], los trabajadores estaban especialmente aguerridos... Una orden de la comandancia de la Guardia Roja los instó a prepararse para la acción. Alistaron los rifles. En el patio de la fábrica blindaron camiones con chapa de acero y les montaron ametralladoras. La fábrica dejó de ser fábrica y se convirtió en un campo armado".

    Otro trabajador recordó que en los últimos días antes de la revolución unos trabajadores armados convirtieron en cuartel la cafetería de la fábrica y se quedaron a dormir ahí, con su arma al alcance. De hecho, numerosas plantas de Vyborg se convirtieron en cuarteles. Fue una importante medida para pasar de ser una organización de trabajadores armados a un ejército.

    Ganar a las tropas

    Lenin se apoyó más que nada en las masas de proletarios organizados en unidades de la Guardia Roja; pero también se propuso ganar o neutralizar a todos los soldados del gobierno que fuera posible.

    Los bolcheviques habían hecho trabajo político clandestino con las tropas desde el comienzo de la I Guerra Mundial. Era un trabajo muy peligroso: fomentar la confraternización entre los soldados rusos y los soldados de las potencias imperialistas hostiles; mostrar los verdaderos intereses de clase de la mayoría de los soldados (campesinos) del ejército; distribuir el periódico bolchevique dirigido a los soldados; y formar células bolcheviques donde fuera posible. El gobierno castigaba a los organizadores bolcheviques civiles mandándolos al frente, lo que era como una pena de muerte. ¡Pero le salió el tiro por la culata porque los bolcheviques se ponían a organizar nuevos revolucionarios en el frente!

    El ejército ruso sufrió grandes derrotas. La fuerza de combate unificada y disciplinada fue desintegrándose poco a poco, especialmente después de la revolución de febrero, cuando los trastornos políticos sociales también afectaron al ejército. Mientras el Gobierno Provisional procuraba restaurar la disciplina para volver a mandar el ejército a luchar contra las tropas alemanas, los bolcheviques hacían lo posible por agrandar la brecha entre la mayoría de los soldados y el gobierno, y por generar apoyo para la revolución.

    A medida que se acercaba la insurrección, la agitación política y la organización de las tropas fue crucial. A principios de octubre el soviet de Petrogrado formó el Comité Militar Revolucionario, o CMR, como centro de comando para las fuerzas proletarias. El 21 de octubre el CMR comenzó a mandar comisarios a las unidades de la guarnición. En un desafío directo a la comandancia del ejército, los comisarios llamaron a las tropas a obedecer únicamente las órdenes aprobadas por el CMR. Eso podía neutralizar o ganar el apoyo de algunas tropas en un levantamiento, aunque no podía impedir que las tropas leales del Gobierno Provisional obedecieran órdenes de atacar antes a las masas y sus dirigentes para prevenirlo.

    En casi todas las unidades estalló constante debate y lucha cuando llegaron los comisarios. Su demanda aumentó y el CMR reclutó como comisarios a todos los que pudo encontrar: cuadros que llegaron antes de tiempo al Congreso de los Soviets, bolcheviques que acaban de salir de la cárcel y soldados radicales. La lucha política que se libraba en los cuarteles no bastaba. Había que derrotar militarmente al ejército del gobierno. Pero esa lucha política hizo vacilar a algunas fuerzas leales al gobierno que le prestaron oídos a la agitación bolchevique; también logró convencer a ciertas unidades clave de participar en la insurrección al lado de los bolcheviques.

    NOTAS

    * Kamenev y Zinoviev escribieron a un periódico que no les parecía buena idea que "nuestro Partido inicie manifestaciones armadas de ningún tipo en el futuro inmediato", con lo que claramente dieron a entender que los bolcheviques estaban a punto de actuar. Esa traición le dio al gobierno un pretexto para desatar una ola de represión. Lenin contestó los argumentos de que había que esperar con lo que el periodista John Reed llamó "una de las obras de propaganda política más audaces que el mundo ha visto". En su "Carta a los camaradas", Lenin hizo añicos desde una docena de ángulos los trillados pero todavía influyentes razonamientos de Kamenev y Zinoviev, y en el proceso profundizó el análisis político y militar que guiaba a la insurrección.

    ---fin del mensaje nº 2---



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    Re: "La Revolución de Octubre de 1917 - Cómo conquistaron el poder los bolcheviques" - texto publicado en Stalinskaya tomado de un artículo de 1993 de la revista Revolution - Interesante

    Mensaje por pedrocasca el Vie Feb 24, 2012 12:43 pm

    La Revolución de Octubre de 1917 - Cómo conquistaron el poder los bolcheviques

    texto publicado en la web Stalinskaya tomado de un artículo de 1993 de la revista Revolution en la que apareció con el título de "La Revolución de Octubre y las tácticas militares del leninismo".

    Se publica en el Foro en varios mensajes dada la longitud del texto.

    ---mensaje nº 3---


    Parte 3: Postergar la acción es la muerte

    El gobierno trató febrilmente de mover sus tropas leales a la ciudad. En la tarde del 23 de octubre, Kerensky se reunió secretamente con sus más altos comandantes. Acordaron dar un golpe preventivo. Decidieron entablar trámites judiciales contra el Comité Militar Revolucionario,* ordenaron el apresamiento de Lenin, al igual que de otros bolcheviques que fueron liberados en el levantamiento de julio, y ordenaron la clausura de los periódicos de los bolcheviques.

    En las primeras horas de la mañana siguiente, Kerensky y el Gobierno Provisional pasaron a la ofensiva. El cuartel general del soviet en el Smolny había comenzado a recibir informes de alarmantes movimientos de tropas en las inmediaciones de la ciudad, y de los apremiantes esfuerzos de Kerensky por movilizar las tropas leales. Al amanecer, una fuerza de cadetes y oficiales del colegio militar ocuparon la principal imprenta bolchevique, confiscando los periódicos de ese día.

    Patrullas de cadetes comenzaron sistemáticamente a levantar los puentes del río Neva para aislar el distrito obrero del centro de la ciudad. Las patrullas de cadetes también recorrieron la ciudad dando una demostración de fuerza y trataron de dispersar los grupos que comenzaban a reunirse en las esquinas.

    En respuesta, el CMR ordenó a los comités y a los comisarios de regimientos que comenzaran a preparar sus regimientos para la batalla y que esperaran órdenes. El CMR ordenó al personal del cuartel general de la Guardia Roja que despachara de 1500 a 2000 obreros hacia el Smolny. A otros se les ordenó que ocuparan posiciones claves en sus distritos, organizaran la protección de las fábricas y se prepararan para la toma de las oficinas gubernamentales. La Guardia Litovski, una unidad militar dirigida ahora por los bolcheviques, recuperó la imprenta a las 11:00 a.m.

    Las masas se levantaron. En la tarde del 24, obreros y soldados armados se apresuraron al Smolny para aguardar órdenes. La Guardia Roja y otros obreros armados recordaban que en julio el gobierno pudo aislar el distrito proletario mediante el cierre de los puentes. En esta ocasión, se apresuraron a llegar a los puentes y le ofrecieron resistencia a los cadetes que trataban de apoderarse de ellos.

    Nuevamente Vyborg tomó la iniciativa. La Guardia Roja de Vyborg, según un testigo, "por iniciativa propia... tomó posesión de los puentes Liteiny, Sampsonievski y Grenaderski". Un comisario del pueblo enviado por el CMR al puente de Liteiny encontró que este ya tenía en un lado una unidad zapadora leal a los bolcheviques y en el otro lado la Guardia Roja. Los puentes que conectan a Vyborg y la ciudad fueron rápidamente abiertos por la Guardia Roja de las fábricas Renault y Parviainen. La Guardia Roja de la fábrica Benz salió a la toma de un puente en un carro blindado que ellos mismos habían reparado.

    Pero aunque las masas comenzaron el enfrentamiento decisivo, todavía no habían recibido la dirección necesaria para la toma del poder. Durante todo el día del 24 Lenin envió mensajes desde su refugio urgiendo al partido a pasar a la ofensiva. "¡Camaradas!", comenzaba su última nota escrita a las 6:00 p.m.:

    "Escribo estas líneas el 24 por la tarde. La situación es en extremo crítica. En realidad, ahora es completamente claro que postergar la insurrección sería fatal.

    "Con todas mis fuerzas pido a los camaradas que comprendan que todo pende ahora de un hilo; que nos enfrentamos con problemas que no pueden resolverse con conferencias o congresos (ni siquiera con congresos de soviets), sino exclusivamente con la gente, con las masas, con la lucha del pueblo armado.

    "La embestida burguesa de los kornilovistas y la destitución de Verjovski, son prueba de que no podemos esperar. A cualquier precio tenemos que arrestar al gobierno esta misma tarde, esta misma noche, después de haber desarmado a los cadetes del colegio militar (después de vencerlos, si se resisten), etc.

    "¡¡No podemos esperar!! ¡¡Podemos perderlo todo!!....

    "¿Quién debe tomar el poder?

    "Eso no tiene importancia en este momento: que lo haga el Comité Militar Revolucionario u 'otra institución'...

    "La toma del poder es obra de la insurrección; su finalidad política será clara después de la toma del poder.

    "Aguardar la incierta elección del 25 de octubre [el Congreso de los soviets**] sería desastroso, o pura formalidad; el pueblo tiene el derecho y el deber de decidir estos problemas no mediante votaciones, sino por la fuerza....

    "El gobierno tambalea. ¡Es necesario acabar con él a cualquier precio!

    "Demorar la acción es la muerte".

    ("Carta a los miembros del CC", Obras completas de Lenin,
    tomo 27, pp. 345-346)

    Unas pocas horas después Lenin decidió salir por sí solo acompañado de su guardaespaldas y llegó al Smolny a la medianoche.

    ¿Por qué luchó Lenin tan ferozmente, tan duramente? ¿Qué estaba en juego? Ya sea por intención o por la fuerza de la costumbre y la espontaneidad, en la dirección bolchevique existía una tendencia enorme a tomar puntos vitales, montar la defensa de los barrios de proletarios y esperar los convenios del Congreso de los soviets. Aunque temporalmente pudiera obstaculizar la capacidad del gobierno de reprimir y exterminar la revolución, esa estrategia inevitablemente hubiera llevado a un sitio o un empate. El gobierno habría permanecido en el Palacio de Invierno, prometiendo negociaciones y mediaciones, tratando de ganar tiempo hasta que pudiera reorganizar sus fuerzas y lanzarlas a la batalla.

    A través de los acontecimientos del 24 el pueblo tomó la iniciativa. Pero una simple demora pudo haber cambiado el ímpetu del momento en favor del gobierno. Más importante aún, las acciones de las fuerzas revolucionarias todavía no habían sacado a la calle a la cantidad de gente que tenía que alzarse en armas para la toma del poder.

    Ambos lados -el gobierno con su ejército permanente y el pueblo, que forjaba su ejército en el calor de la batalla- estaban en una competencia por conseguir reservas. Para el pueblo, las reservas eran las vastas masas a quienes sólo podía movilizar la perspectiva concreta del poder y la lucha armada por él. Para el gobierno, las reservas eran las tropas que aún seguían siendo leales y de las que podía disponer.

    Es importante subrayar que el ejército permanente tenía la ventaja de la organización, la disciplina y la autoridad habitual: era, después de todo, un ejército. Derrotar tal ejército requería una incansable ofensiva que atacara las fuerzas del enemigo mientras estaban dispersas y aisladas. Eso en sí traería a la lucha a más amplios sectores de las masas. Es por eso que Lenin correctamente insistió en que una demora sería la muerte. Es por eso que luchó tan duramente para que el partido tomara la ofensiva. Y por eso era tan crucial que triunfara en esa lucha.

    NOTAS

    * El Comité Militar Revolucionario, o CMR, fue creado por el soviet de Petrogrado para coordinar a las fuerzas proletarias de combate y las tropas que apoyaban la revolución. (Véase la parte 2 de esta serie.)

    ** El Congreso era un grupo representativo de soviets de todos los distritos y ciudades. Entre los dirigentes bolcheviques, algunos argumentaban que se debía esperar a que el Congreso se reuniera y aprobara una resolución para la toma del poder. Esto parecía menos arriesgado y más apto para conseguir el apoyo popular de las masas. Pero Lenin insistió en que los bolcheviques tenían que pasar a la ofensiva, movilizar a las masas y presentarle al Congreso un "hecho concluido". De otra forma el Congreso no terminaría nunca de discutir, desperdiciando una oportunidad para la revolución que sólo se da una vez en la vida.

    ---fin del mensaje nº 3---



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    Re: "La Revolución de Octubre de 1917 - Cómo conquistaron el poder los bolcheviques" - texto publicado en Stalinskaya tomado de un artículo de 1993 de la revista Revolution - Interesante

    Mensaje por pedrocasca el Vie Feb 24, 2012 12:50 pm

    La Revolución de Octubre de 1917 - Cómo conquistaron el poder los bolcheviques

    texto publicado en la web Stalinskaya tomado de un artículo de 1993 de la revista Revolution en la que apareció con el título de "La Revolución de Octubre y las tácticas militares del leninismo".

    Se publica en el Foro en varios mensajes dada la longitud del texto.

    ---mensaje nº 4 y último---


    Parte 4: El nuevo amanecer

    La llegada de Lenin a Smolny a medianoche galvanizó la insurrección. La ofensiva se inició de lleno. La toma de puntos vitales de Petrogrado continuó rápida y metódicamente. A la 1:25 a.m., la Oficina General de Correos cayó ante una unidad de la Guardia Roja de Vyborg y de los astilleros del Báltico, soldados revolucionarios del regimiento de Kexholm y un destacamento de marineros revolucionarios.

    A las 2:00 a.m., dos fuertes unidades compuestas por miembros de la Guardia Roja y soldados revolucionarios capturaron las estaciones de tren Nikolayevsky y Báltico. Este fue un paso crucial para bloquear la llegada de refuerzos del gobierno. Cuando los telegrafistas de la estación Nikolayevsky opusieron resistencia, los Guardias Rojos ferrocarrileros se unieron al destacamento, sacaron de la oficina a todos los contrarrevolucionarios y detuvieron a los cabecillas. También se tomaron la estación de tren y los talleres cerca del puente Americano. Mientras tanto, otras unidades revolucionarias capturaron la planta eléctrica de la ciudad.

    Alrededor de las 3:00 a.m., soldados revolucionarios del regimiento Pavlovsky cerraron las calles clave alrededor del Palacio de Invierno y pararon un carro lleno de cadetes que salían del Palacio en busca de refuerzos. A las 3:30 a.m., después de agudas luchas a bordo, la tripulación del Aurora echó anclas frente al puente Nikolayevsky, lo ocupó, lo abrió al tráfico y dispersó a los cadetes que lo vigilaban.

    A las 6:00 a.m., un destacamento de 40 hombres de la Guardia Marina, junto con miembros del regimiento de Kexholm, penetraron (nuevamente) en el Banco Estatal a través del cuarto de guardia y lo ocuparon. Durante las primeras horas de la mañana el Comité Militar Revolucionario (CMR)* envió fuerzas a cada centro vital y punto táctico clave. Con tantos ataques por todas partes, el gobierno inicialmente no supo cómo defenderse. El pueblo mantuvo la iniciativa impidiendo la comunicación del enemigo y el paso de sus tropas y abastecimientos.

    La iniciativa en la guerra es cosa de vida o muerte. Mao escribió que "la iniciativa significa la libertad de acción para un ejército. Todo ejército que, perdida su iniciativa, se ve forzado a la pasividad, dejará de ser libre y corre el peligro de ser derrotado o exterminado".

    Si tiene la iniciativa, una fuerza inferior en armamento puede poner a su enemigo en una posición pasiva. Una importante forma de ganar la iniciativa es mediante la sorpresa. A pesar de los choques del 24 de octubre, las fuerzas del gobierno evidentemente no estaban preparadas cuando los bolcheviques tomaron la ofensiva y lanzaron numerosos ataques contundentes contra sus posiciones vitales.

    Los proletarios insurgentes tomaron la iniciativa mediante intrépidos y sorpresivos ataques. Así impidieron que el enemigo aplastara la insurrección e hicieron que muchos más sectores del pueblo pudieran lanzarse a la acción, a ser parte del "pueblo armado".

    A media mañana, las fuerzas del gobierno estaban atrincheradas en las fortalezas del Palacio de Invierno y en el Cuartel General de la Zona Militar de Petrogrado. Kerensky, protegido por fuerzas estadounidenses y británicas, huyó de la ciudad para reorganizar las tropas leales. A las 10:00 a.m., el CMR emitió el siguiente manifiesto a los ciudadanos de Rusia:

    "El Gobierno Provisional ha sido depuesto. El poder del Estado ha pasado a manos del órgano del Soviet de Diputados Obreros y Soldados de Petrogrado, el Comité Militar Revolucionario, que encabeza al proletariado y a la guarnición de Petrogrado.

    "La causa por la cual luchó el pueblo: el ofrecimiento inmediato de una paz democrática, la abolición de la propiedad terrateniente sobre la tierra, el control obrero sobre la producción y la creación de un gobierno soviético, esa causa está asegurada.

    "¡Viva la revolución de los obreros, soldados y campesinos!"

    Dicho manifiesto, firmado por Lenin, se telegrafió a todos los centros industriales, donde desató nuevos levantamientos. Ahora Lenin hizo fuerza para que se tomara el Palacio de Invierno y se apresara al Gobierno Provisional.

    Ataque al Palacio de Invierno
    La Guardia Roja, junto con soldados y marineros revolucionarios, se encaminó al Palacio de Invierno. Adentro, los defensores del gobierno lanzaron varios ataques contra los insurgentes, con la esperanza de romper el cerco, pero en poco tiempo se vieron obligados a retroceder. Luego se pusieron a la defensiva, esperando la llegada de tropas desde el frente.

    La "gran superioridad de fuerzas" que esperaba Lenin se materializó: las masas se dirigieron en tropel hacia el Palacio. Al anochecer, las unidades de la Guardia Roja comenzaron ataques ofensivos contra el Palacio. En los primeros intentos fueron capturadas por el enemigo y desarmadas. A las 5:00 p.m., los defensores del gobierno rechazaron el primero de una serie de ultimátums del CMR. A las 6:30 p.m., cayó el Cuartel General de la Zona Militar de Petrogrado y el Palacio quedó aislado. Las calles de la ciudad estaban ahora en manos de la revolución. John Reed** vio que camino al Palacio de Invierno patrullas en las esquinas "paraban a todo transeúnte y la composición de estas patrullas era interesante, pues al mando de las tropas regulares había invariablemente un Guardia Rojo".

    Todavía seguían llegando al Palacio guardias rojos y obreros armados. Ocurrían escaramuzas con creciente frecuencia, pero en la plaza abierta en frente del Palacio los combatientes revolucionarios eran vulnerables a las ráfagas del enemigo. Sólo un gran ataque concentrado de todos los revolucionarios podría tomar el Palacio.

    A las 11:00 p.m., el buque Aurora y la fortaleza de Pedro y Pablo (ahora en manos revolucionarias) dispararon salvas de artillería contra el Palacio. Los insurgentes intensificaron sus ataques hasta ganar terreno poco a poco en un intenso intercambio de fuego. Finalmente unos lograron penetrar en el Palacio sin ser capturados. Por último, poco después de la 1 de la madrugada, se dio la señal para el ataque masivo y necesario: un torrente humano irrumpió por los portones del Palacio y entró al edificio. El proletariado aplicó su "gran superioridad de fuerzas". Y cuando eso se dio, en vez de caer en la tentación de "esperar los resultados" (a distancia segura), los insurgentes trabaron una batalla de rápido resultado. A las 2:00 a.m., el Palacio había caído. El enemigo estaba vencido.

    Reed anotó: "Gracias a la luz que brotaba de las ventanas del Palacio de Invierno, yo había logrado distinguir que los 200 ó 300 primeros eran guardias rojos, entre los cuales se hallaban mezclados solamente unos pocos soldados". Reed también observó que los comisarios del partido, quienes habían corrido todo el día a preparar la ofensiva y organizar las fuerzas revolucionarias, ahora se ocupaban de mantener la disciplina en el Palacio de Invierno, evitando saqueos y actos de venganza indiscriminados. Un escritor militar burgués comentó una vez que todo ejército contiene una turba que en cualquier momento puede estallar, o sea, que no importa lo bien entrenado que sea un ejército, siempre existe la amenaza de que se desintegre caóticamente bajo fuego. En este caso, los comisarios bolcheviques habían convertido una "turba" en un ejército valiente y disciplinado: un ejército que había tomado la ofensiva y derrotado a las tropas entrenadas de un ejército establecido en una insurrección de dos días.

    Consolidar el Poder
    Con la caída del Palacio de Invierno a las 2:00 a.m., el Congreso de Soviets que se acababa de reunir adoptó la histórica proclama "¡A los obreros, a los soldados y a los campesinos!" ¡El nuevo poder comenzaba a existir!

    El manifiesto proclamaba: "Respaldado por la voluntad de la inmensa mayoría de los obreros, los soldados y los campesinos, respaldado por la insurrección victoriosa de los obreros y de la guarnición de Petrogrado, el Congreso toma en sus manos el poder". A continuación, el manifiesto estipulaba la posición del nuevo poder en cuanto a los asuntos que requerían atención inmediata: la guerra, el hambre y la tierra.

    El nuevo gobierno elaboró su programa al día siguiente. Ese fue un paso crucial para consolidar lo ya ganado y para preparar el avance y la expansión del nuevo poder. Anunció al mundo las metas del nuevo gobierno revolucionario y sus tareas inmediatas. El Congreso le dio todo el poder a los soviets, eliminó la pena capital en el frente, ordenó la libertad de todos los revolucionarios y miembros de los comités rurales de tierra presos***, y ordenó el arresto de Kerensky.

    Con respecto a la paz, el nuevo gobierno soviético llamó a iniciar negociaciones inmediatas para "una paz inmediata, sin anexiones (es decir, sin conquistas de territorios ajenos, sin incorporación violenta de naciones extranjeras) y sin indemnizaciones". Ofreció negociar sin condiciones, declaró que se suspenderían las negociaciones diplomáticas secretas y prometió publicar los tratados secretos entre las potencias imperialistas. Terminó pidiendo un armisticio inmediato de tres meses de duración.

    A continuación Lenin presentó el decreto sobre la tierra. El derecho de propiedad de los terratenientes se abolió sin compensación; sus tierras, así como las de la iglesia, se pusieron a la disposición de los comités de tierra (compuestos de campesinos) en el campo.

    Estos dos decretos en particular -sobre la tierra y sobre la paz- sentaron la base para que el enorme campesinado de Rusia se hiciera aliado del proletariado urbano. De un solo golpe el poder proletario resolvió los dos problemas que más agonía causaban al pueblo. Pero el Congreso también adoptó otras medidas importantes: la democratización del ejército, la institución del control obrero de las fábricas y el reconocimiento del derecho de las naciones oprimidas del imperio ruso (cerca de un 50% de la población) a la independencia y la autodeterminación. Para finalizar, el Congreso definió cómo sería el gobierno soviético: un gobierno de obreros y campesinos que se conocería como el Consejo de Comisarios del Pueblo. Se eligió un Comité Central de 101 miembros, bolcheviques en su mayoría. Todo esto se cumplió a las 5:15 de la mañana del 27 de octubre.

    Al día siguiente comenzaron los preparativos de la contrarrevolución, que organizó un Comité de Salvación. Al mismo tiempo, la Guardia Roja se reorganizó para enfrentarse a 1000 soldados con experiencia de batalla que iban a invadir a Petrogrado y los venció en la sangrienta batalla de las alturas de Pulkhovo. Esa batalla "selló" la victoria de la insurrección y tuvo suma importancia: por primera vez los proletarios habían organizado un ejército que marchó a la ofensiva fuera de la ciudad. Mientras tanto, por todo el país, continuaban o estallaban insurrecciones en otras ciudades clave.

    Esa noche, en el Congreso, todos los representantes de los partidos reformistas de izquierda expresaron una fuerte oposición al nuevo régimen. Lanzaron terribles amenazas y patéticas profecías, todo en vano.

    Reed describe la escena:

    "Finalmente Lenin se puso en pie. Manteniéndose en el borde de la tribuna, paseó sobre los asistentes sus ojillos semicerrados, aparentemente insensible a la inmensa ovación, que se prolongó durante varios minutos. Cuando esta hubo terminado, dijo simplemente: '¡Ahora procederemos a la edificación del orden socialista!'. Nuevamente se produjo en la sala un fuerte rugido humano".

    A partir de entonces comenzaría la guerra civil de tres años y medio para coronar la victoria de la revolución: una guerra civil contra los reaccionarios del país y contra los ejércitos de 14 potencias imperialistas (entre ellas Estados Unidos). El mundo nunca sería igual, nunca será igual.

    NOTAS

    * El Comité Militar Revolucionario, o CMR, fue creado por el soviet de Petrogrado para coordinar a las fuerzas proletarias de combate y las tropas que apoyaban la revolución. (Véase la parte 2 de esta serie.)

    ** John Reed, un reportero revolucionario estadounidense que fue testigo de estos tiempos, es el autor del clásico libro sobre la revolución Diez días que conmovieron al mundo. Inspirado por sus experiencias, Reed se hizo comunista y luchó por formar el primer partido comunista en Estados Unidos. Murió en 1920 a la edad de 33 años.

    *** A finales de la primavera, los campesinos se organizaron en comités rurales y comenzaron a expropiar las tierras de los señores feudales. En represalia, el gobierno de Kerensky encarceló a muchos de sus miembros.

    ---fin del mensaje nº 4 - FINAL del texto---


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    Re: "La Revolución de Octubre de 1917 - Cómo conquistaron el poder los bolcheviques" - texto publicado en Stalinskaya tomado de un artículo de 1993 de la revista Revolution - Interesante

    Mensaje por pedrocasca el Vie Feb 24, 2012 12:52 pm

    Me extraña que no se haya publicado este conocido texto con anterioridad. He usado el Buscador de Foro (del que yo siempre hablo bien y nunca me ha dado problemas) y no lo he encontrado. Si me he equivocado, actúen los Administradores del Foro como crean conveniente. Salud.

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    Re: "La Revolución de Octubre de 1917 - Cómo conquistaron el poder los bolcheviques" - texto publicado en Stalinskaya tomado de un artículo de 1993 de la revista Revolution - Interesante

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