TERRORISMO ISRAELÍ: “El Estado judío” es un eufemismo para el fascismo judío / Por Khalid Amayreh

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    Alexyevich
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    TERRORISMO ISRAELÍ: “El Estado judío” es un eufemismo para el fascismo judío / Por Khalid Amayreh

    Mensaje por Alexyevich el Vie Feb 24, 2012 7:41 am

    Benyamin Netanyahu, el conocido mentiroso primer ministro del régimen del apartheid sionista, ha estado regurgitando su característico veneno racista. Se le ha citado diciendo que la causa raíz de la cuestión palestina es “la persistente negativa palestina a aceptar un Estado judío.”

    Al hablar en una sinagoga en los Países Bajos, durante una reciente visita, en la cual según los informes, se refirió a la “creciente hostilidad internacional hacia Israel”, argumentando que Israel es una democracia “asediada, frente a grandes amenazas y desafíos.

    “Hay personas que tratan a Israel como un estado paria, cada vez que hace uso del derecho inherente a la defensa propia”.

    Bueno, para aquellas personas que son muy conscientes de la realidad básica de la situación entre israelíes y palestinos, las palabras de Netanyahu son equivalentes a un ultraje a las palabras y a la verdad.

    El hecho de que las falsas palabras de Netanyahu sean publicadas en los medios de comunicación no altera este hecho. Una gran mentira publicitada sigue siendo una gran mentira, incluso cuando es pronunciada y repetida por gente famosa.



    La verdad del asunto es que Israel es un enorme criminal contra la humanidad, una entidad completamente deformada basada en la limpieza étnica genocida, el racismo descarado, la brutalidad, la opresión y la mentira. Este es un país de psicóticos que considera todos los crímenes imaginables, la violación de las leyes y las normas internacionales como “legítima defensa”.

    Tomemos por ejemplo la incesante demanda de que los palestinos deben reconocer a Israel como Estado judío. Se podría obtener una cacofonía de respuestas en cuanto al significado exacto de un “Estado judío” dependiendo de a quién se le pregunte.

    Sin embargo, es muy claro que la respuesta más creíble y auténtica que se obtendría es que un estado judío es el que gobierna de acuerdo a la Halajá o ley religiosa judía, tal como está codificada en el Talmud.

    Por lo tanto, sería una burla a la lengua y un insulto al sentido común afirmar que Israel puede ser tanto un Estado judío como democrático.

    Los dos son simplemente un oximorón eterno, ya que uno de ellos constituye la antítesis del otro.

    Uno de los aspectos más fundamentales de la democracia es que todos los ciudadanos, independientemente de sus razas, sexos, religiones, reciban el mismo trato ante la ley. Sin embargo, de acuerdo con la Halajá, los no-judios que viven bajo la ley religiosa judía son considerados como aguateros y cortadores de madera. En otras palabras, esclavos hechos y derechos.

    Los occidentales, a menudo ignorantes e ingenuos, no siempre entienden este tema y se les puede pedir que vean el racismo judío, incluso en forma anecdótica. Sin embargo, uno debe estar siempre firme en ver los hechos como hechos, y el racismo judío, con todas sus manifestaciones feas y violentas, es un hecho concreto de la vida que sólo las personas que carecen de honestidad intelectual pueden negar o minimizar.

    Algunos apologistas israelíes se esfuerzan por argumentar que las leyes del Talmud, que establecen la superioridad inherente e intrínseca de los judios sobre los no-judios, pueden ser moderadas, para dar una apariencia de justicia a los ciudadanos gentiles del Estado.

    Sin embargo, es claro que tal argumento es una táctica tendenciosa evasiva en el mejor de los casos y una mentira deliberada y maliciosa en el peor.

    De hecho, Israel ya está aplicando el espíritu, si no la letra de las leyes del Talmud, en muchos ámbitos contra los no-judios, tanto en “Israel” como en los “territorios ocupados”.

    De hecho, si estamos hablando de los presupuestos de los consejos locales, la asignación del agua, y el tratamiento básico ante los tribunales, las leyes de ciudadanía, o cualquier otro aspecto concebible de la vida, la discriminación institucionalizada y el racismo contra los no-judios, es el modus operandi de dicho tratamiento.

    En pocas palabras, los no-judios no pueden encontrar la igualdad o la justicia en un sionista y mucho menos en un Estado judío.

    En la actualidad, Israel está a la deriva en un estado de ánimo convulsivo de fascismo religioso y patrioterismo secular de derecha. La alianza entre estas dos tendencias visibles, coloca a Israel en una situación semejante a la de Alemania en los años 1920 y 1930, por lo cual el racismo descarado y violento es el modelo prevaleciente.

    Cuando se invoca el paradigma de la alemana nazi, tenemos que tener en cuenta que el Holocausto no empezó con Auschwitz, Treblinka y Bergen Belsen, sino con algo que aparentemente era mucho menos nefasto, como por ejemplo las leyes antijudías de Nuremberg, mien Kampf y el adoctrinamiento nazi virulento, por ejemplo, la organización de las Juventudes Hitlerianas. Kristalnacht, que se produjo en noviembre de 1938, fue un efecto tardío de una causa que se había desarrollado de manera constante y gradual a lo largo de la Alemania nazi.

    Es fácil extraer muchas similitudes genuinas entre la Alemania nazi, sobre todo en los 10-15 años previos al estallido de la Segunda Guerra Mundial, y el Israel de hoy, especialmente bajo la presidencia actual de Netanyahu.

    Esta semana, la prensa israelí y extranjera informó que Israel ha expulsado hasta 10.000 niños palestinos de Jerusalén Esto porque sus padres no tenían derecho de residencia en la ciudad árabe ocupada.

    No hubo una acción similar, o incluso remotamente similar tomada contra los judios. Esto significa que las medidas draconianas y altamente vengativas, como la violenta limpieza étnica, están reservadas para los no-judios en Israel y los territorios palestinos ocupados, al igual que sucedió en Alemania, antes del Holocausto.

    Además de eso, Israel está comenzando a aplicar leyes descaradamente discriminatorias, en contra de quien desee obtener la ciudadanía israelí. De acuerdo con una ley, aprobada por la Knesset y el gobierno el año pasado, todos aquellos que estan buscando la ciudadanía israelí tendría que reconocer que Israel es un estado judío y que los no judios, no pueden esperar la igualdad de derechos y de trato.


    Pero dicha ley, en realidad, puede llevar a consecuencias mucho más severas y repercusiones no suficientemente expresadas en su redacción, bastante eufemistícamente.

    La ley puede permitir a las autoridades de aplicación, acosar, desalojar, e incluso deportar a un gentil, por ejemplo, los ciudadanos árabes. Algunas autoridades religiosas judías ya han producido interpretaciones talmúdicas que permite a un judio asesinar a un gentil, hasta el fin de extraer sus órganos si el judio los necesita.

    Es cierto que estas ideas mórbidas y repugnantes no están muy extendidas entre la élite religiosa de Israel. Pero también es cierto que las prácticas y creencias igualmente nefastas son toleradas y fácilmente aceptadas por los sabios del Talmud que ejercen un poder político excesivo en el Estado judío, incluyendo el ejército.

    Tomemos, por ejemplo, a Ovadia Yosef, líder espiritual carismático del partido Haredi Shas.

    El año pasado, este hombre fue citado en una homilía de sábado en el oeste de Jerusalén, diciendo que los no-judios, ya sean musulmanes, cristianos o hindúes eran en realidad bestias de carga, como burros, que el Omnipotente ha creado únicamente para servir a los judios, la raza superior, el pueblo elegido. Sus observaciones planteadas, no llamaron la menor atención, en los establecimientos religiosos o políticos de Israel. Las pocas personas que lo criticaron lo hicieron basándose en que sus declaraciones ofensivas constituían un desastre para las relaciones públicas. Sin embargo, prácticamente ningún rabino ni otros, han cuestionado la validez de los enunciados halájico de Yosef.

    Yosef no es una figura marginal en Israel. Tiene la lealtad de cientos de miles de ultra-fundamentalistas judios. También es el gurú indiscutido del partido Shas, un “último hacedor de reyes” en el gobierno de Israel y en la Knesset. El actual ministro del Interior israelí, Eli Yeshai, es responsable ante Yosef.

    Es realmente triste y peligroso, cuando vemos que la mayor parte de la comunidad internacional presta poca atención al fascismo judío, y sin embargo prestan una atención desproporcionada en relación a los incidentes fragmentarios del extremismo musulmán.

    Sí, todas las clases y formas de extremismo deben ser abordados, principalmente mediante el examen y el tratamiento de sus causas subyacentes y agravios, a menudo legítimos. Sin embargo, la hipocresía, a menudo pornográfica, de dar a Israel una virtual carta blanca para la práctica del apartheid y el fascismo contra un pueblo indefenso, mientras se ejerce una presión implacable sobre los musulmanes, no resolverá ningún problema. Por el contrario, esto confundirá y complicará los problemas existentes.

    Los días de infamia de Israel son demasiados para contarlos, y ni toda la connivencia criminal de Estados Unidos con el estado judío pueden borrar este hecho.

    Pero lo peor está por venir, ya que Israel sella la puerta a cualquier acuerdo de paz digno con los palestinos, haciendo el establecimiento de un Estado palestino viable, prácticamente imposible.

    En conclusión, Israel es hoy, la Alemania nazi de ayer. Los instrumentos y las ideas son sorprendentemente similares. En Alemania, tenían el mantra de la raza superior, y en Israel invocan al pueblo elegido, con el fin de apropiarse de los derechos de los no-judios.

    En Alemania, tenían el lebensraum (espacio vital) y en Israel se sigue hablando de Erez Yisrael, hashlema o Gran Tierra de Israel.

    En Alemania, el principal instrumento de la hegemonía fue la consecución de la fuerza militar. Lo mismo está haciendo Israel, donde el poder militar, y no la justicia, es la que hace las cosas bien o mal.

    Yo sé que la influencia judía en Norteamérica y Europa hace que sea difícil un levantamiento popular contra los nazis de nuestro tiempo. Sin embargo, el mundo, incluyendo Estados Unidos, el guardián-aliado de Israel, sufrirían desastrosas si no moviera, más temprano que tarde, para detener la marea del nazismo judío.

    http://prensaislamica.com/?p=18312

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    Re: TERRORISMO ISRAELÍ: “El Estado judío” es un eufemismo para el fascismo judío / Por Khalid Amayreh

    Mensaje por thisisparto el Vie Feb 24, 2012 10:36 am

    Pues tiene toda la razón, a pesar de que no sean exactamente como el movimiento nazi anterior a la guerra, en sus métodos e ideas se asemejan bastante.
    Lo lógico sería que las potencias occidentales intervinieran a favor del pueblo oprimido, pero dudo que lo hagan, al igual que hace un siglo.

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    Re: TERRORISMO ISRAELÍ: “El Estado judío” es un eufemismo para el fascismo judío / Por Khalid Amayreh

    Mensaje por Luchador Revolucionario el Lun Mar 12, 2012 2:25 am

    por eso me meo en israHEEL !!!!

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    Re: TERRORISMO ISRAELÍ: “El Estado judío” es un eufemismo para el fascismo judío / Por Khalid Amayreh

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