"Verdad" (eterna, concreta, absoluta, relativa) - definiciones de los Diccionarios soviéticos Frolov y Rosenthal-Yudin

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Mensaje por pedrocasca el Lun Feb 20, 2012 11:28 am

tomado de la web Diamat.es

VERDAD
definición del Diccionario Frolov (XXV Congreso del PCUS)

Verdad Reflejo fiel y auténtico de la realidad en el pensamiento, cuyo criterio es, en definitiva, la práctica. La característica de la veracidad se refiere precisamente a las ideas y no a las cosas mismas ni a los medios de su expresión idiomática. El marxismo fue el primero en dar una fundamentación consuecuentemente materialista a la concepción de la verdad y señaló los apsectos nuevos, dialécticos, de su estudio. (Verdad objetiva, Carácter concreto de la Verdad, Criterio de la Verdad, Teoría y práctica)

VERDAD
definición del Diccionario Rosenthal-Yudin (XXII Congreso del PCUS)

Verdad Reflejo fiel, acertado, de la realidad en el pensamiento, reflejo comprobado, en última instancia, mediante el criterio de la práctica. Lo característico de la verdad es el pertenecer precisamente a los pensamientos y no a las cosas mismas ni a los recursos de su expresión por medio del lenguaje. El marxismo ha sido el primero en proporcionar una fundamentación consecuentemente materialista del concepto de verdad, ha señalado nuevos aspectos dialécticos de su estudio (Verdad objetiva, Verdad absoluta y relativa, Verdad concreta, Criterio de la verdad.

VERDAD ETERNA
definición del Diccionario Frolov (XXV Congreso del PCUS)

Verdad eterna Término que significa la irrefutabilidad de las verdades en el proceso de desarrollo del conocimiento. En este sentido, la verdad eterna es análoga a la absoluta. Ahora bien, en el proceso del conocimiento, el hombre trata por excelencia con verdades relativas, las cuales no contienen sino granos de las absolutas. Al considerar la verdad como independiente de las condiciones, la metafísica y el dogmatismo sobrestiman el papel del elemento absoluto en ella. Esa es la base gnoseológica para elevar todas las verdades al grado de eternas e irrefutables. La religión, como expresión del dogmatismo extremo, proclama que todos sus postulados son “verdades eternas” irrefutables.

VERDAD ETERNA
definición del Diccionario Rosenthal-Yudin (XXII Congreso del PCUS)

Verdad eterna Término con el que se designa el carácter irrefutable de las verdades en el proceso que sigue el conocimiento desarrollándose. En este sentido, la verdad eterna es análoga a la verdad absoluta. Sin embargo, en el proceso de conocimiento, el hombre encuentra ante todo verdades relativas que contienen en en sí mismas únicamente una partícula de las verdades absolutas. La metafísica y el dogmatismo, que no consideran la verdad como dependiente de condiciones, sobrevaloran extraordinariamente el papel del momento absoluto en la verdad. Ello constituye la base gnoseológica para elevar todas las verdades al rango de eternas, irrefutables. Análoga era la concepción de la verdad por parte de Eugen Dühring, sometida a dura crítica por Engels en su libro “Anti-Dühring”. La religión, con su dogmatismo extremado, ve sus postulados como “verdades eternas” irrefutables.

VERDAD CONCRETA
definición del diccionario Rosenthal-Yudin (XVIII Congreso del PCUS)

Verdad concreta La verdad, afirma el marxismo-leninismo, es siempre concreta, por cuanto todo depende de condiciones: tiempo, lugar, etc. El marxismo niega la existencia de verdades abstractas, que sirvan para todos los tiempos, y requiere un modo histórico-concreto de abordar la explicación de los fenómenos. Así, por ejemplo, las demandas de la democracia burguesa, bajo las condiciones del zarismo en 1905, en Rusia eran revolucionarias; pero en las condiciones de la URSS son absurdas y contrarrevolucionarias, ya que una república burguesa, en comparación con la república soviética, es un paso atrás. Una definición cualquiera, tomada abstractamente, fuera de toda conexión y relación, hácese insubstancial y absurda. Tales son, por ejemplo, los conceptos abstractos de igualdad, bondad, democracia, etc. El concepto de igualdad sólo toma sentido en el caso en que lo consideramos concretamente: ¿igualdad de quién con quién? ¿en qué? Asimismo, no hay democracia en general, sino democracia burguesa y democracia proletaria, socialista. La verdad abstracta, enseña el marxismo, no existe; la verdad es siempre concreta.

VERDAD ABSOLUTA Y VERDAD RELATIVA
definición del Diccionario Rosenthal-Yudin (XXII Congreso del PCUS)

Verdad absoluta y verdad relativa Categorías del materialismo dialéctico que caracterizan el proceso de desarrollo del conocimiento y revelan la correlación existente entre: 1) lo ya conocido y aquello que lo será en el ulterior avance de las ciencias; 2) lo que, conocido ya, puede ser cambiado, puntualizado o refutado en el curso del ulterior progreso de las ciencias y lo que permanece irrefutable. La doctrina sobre la verdad absoluta y la relativa, da respuesta a la siguiente pregunta: “las representaciones humanas que expresan la verdad objetiva, ¿pueden expresarla de una vez, por entero, incondicional y absolutamente?”(V.I. Lenin, t.XIV, pág. 110 “Materialismo y empiriocriticismo”, EPU, 1959, pág. 126). Así, la verdad absoluta se entiende como un conocimiento completo, exchaustivo de la realidad 81) y como aquel elemento de los conocimientos que no puede ser impugnado en lo futuro (2). En cada estadio de desarrollo, nuestros conocimeintos se hallan condicionados por el nivel a que han llegado la ciencia, la técnica y la producción. A medida que van ampliándose los conocimientos y la práctica, las ideas del hombre sobre la naturaleza se hacen más profundas y exactas, se perfeccionan. Por esto las verdades científicas son relativas en el sentido de que no proporcionan un conocimiento completo, exhaustivo, sobre la esfera de objetos estudiada y contienen elementos que, con el progreso del conocimiento humano, se modifican, se precisan, se profundizan y sustituyen por otros. Por otra parte, cada verdad relativa significa un paso adelante en la cognición de la verdad absoluta; si es científica, contiene elementos, partículas de la verdad absolta. La historia de la ciencia y de la práctica social confirma este carácter dialéctico del desarrollo del conocimiento. A medida que la ciencia avanza, vamos descubriendo cada vez con mayor profundidad y plenitud las propiedades de los objetos y las relaciones entre los mismos, nos vamos acercando al conocimiento de la verdad absoluta, lo cual se confirma a través del éxito en la palicación de la teoría en la práctica (en la técnica, en la tecnología de la producción, etc.). Por otra parte, las teorías elaboradas anteriormente se van precisando sin cesar, se desarrollan (por ejemplo la relativa a la existencia del éter); otras so confirmadas y se convierten en verdades demostradas (por ejemplo, la hipótesis acerca de la existencia de los átomos); unos conceptos son eliminados de la ciencia (como los de “calórico” y “flogisto”), otros se precisan, se generalizan (compárense los conceptos de simultaneidad y de inercia en la mecánica clásica y en la teoría de la relatividad), etc. La doctrina acerca de la verdad absoluta y relativa se concreta en la ciencia en el principio de correspondencia. Ésta dirigida contra la metafísica, que a toda verdad la declara eterna, inmutable (“absoluta”), y contra las diversas concepciones idealistas del relativismo, según las cuales toda verdad es sólo relativa, el desarrollo de la ciencia atestigua sólo que unos errores son sustituidos por otros y, en consecuencia, no hay ni puede haber una verdad objetiva. Sin embargo, en realidad, tal y como indicó Lenin “toda ideología es históricamente condicionada, pero es incondicional que a toda ideología científica (a diferencia, por ejemplo de la religiosa) corresponde una verdad objetiva, una naturaleza absoluta” (Ibíd.,, pág. 123. Ibid,., pág. 142).

VERDAD ABSOLUTA Y VERDAD RELATIVA
definición del Diccionario Frolov (XXV Congreso del PCUS)

Verdad absoluta y verdad relativa Categorías del materialismo dialéctico que caracterizan el proceso de desarrollo del conocimiento y ponen de manifiesto las correlaciones entre: 1) lo ya conocido y lo que está por conocer en el proceso ulterior de desarrollo de la ciencia y 2) lo que en la composición de nuestro saber puede ser modificado, especificado y refutado en el curso del desarrollo de la ciencia y lo que será irrefutable. En virtud de ello, la verdad absoluta se entiende como (1) conocimiento completo, exhaustivo, de la realidad y (2) como elemento de los conocimeintos que no puede ser desmentido en el futuro. En cada etapa de su desarrollo, nuestros conocimientos están condicionados por el nivel alcanzado por la ciencia, la técnica y la producción. En la medida del progreso del conocimiento y de la práctica, las representaciones humanas sobre la naturaleza se profundizan, precisan y perfeccionan. Por eso, las verdades científicas son relativas en el sentido de que no ofrecen un conocimiento pleno, acabado, sobre la esfera de objetos en estudio y contienen aquellos elementos que en el proceso de evolución del conocimeinto se irán cambiando, precisando, profundizando y sustituyendo por los nuevos. Al mismo tiempo, cada verdad relativa marca un paso adelante ene l conocimiento de la verdad absoluta y contiene, si es científica, elementos, granitos, de la verdad absoluta. No existe una línea infranqueable entre la verdad absoluta y la verdad relativa. La verdad absoluta se forma de la suma de las verdades relativas. La historia de la ciencia y de la práctica social confirma este carácter dialéctico del desarrollo del conocimiento. En el proceso de su evolución, la ciencia, por una parte, revela cada vez más profunda y plenamente las propeidades de los objetos y las relaciones entre ellos, acercándose al conocimeinto de la verdad absoluta., lo cual se confirma por la palicación exitosa de la teoría en la práctica (en la vida social, en la producción, etc.). Por otra parte, las teorías anteriores no dejan de precisarse y desarrolarse; unas hipótesis son refutadas (por ej., la hipótesis de la existencia del éter), mientras que las otras se confirman, convirtiéndose en verdades demostradas (por ej., la hipótesis de la existencia de los átomos). La doctrina de la verdad absoluta y la verdad relativa está enfilada contra la metafísica, que proclama eterna e inmutable (“absoluta”) toda verdad, y contra distintas concepciones idealistas del relativismo, que afirman que toda verdad sólo es relativa y que el desarrollo de la ciencia no atestigua sino la sustitución de errores, que suceden uno a otro, y que, por eso, no existe ni puede existir la verdad objetiva. Pero en realidad, como dijera Lenin, “el pensamiento humano, por su naturaleza, es capaz de proporcionarnos, y proporciona en realidad, la verdad absoluta., que resulta de la suma de verdades relativas. Cada fase del desarrollo de la ciencia añade nuevos granos a esta suma de verdad absoluta.; pero los límites de la verdad de cada tesis científica son relativos, tan pronto ampliados como restringidos por el progreso consecutivo de los conocimientos”.

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Mensaje por pedrocasca el Vie Ene 25, 2013 7:37 pm

Definición de VERDAD presente en el diccionario de la web Antorcha:

Es el reflejo de la realidad en el intelecto cuya certeza aparece confirmada por la práctica.

La verdad pertenece al pensamiento y no a las cosas mismas ni a los recursos de su expresión por medio del lenguaje.

La verdad es objetiva, no depende de la voluntad ni de los deseos de nadie sino que se determina por el contenido del objeto reflejado. La filosofía burguesa contemporánea se manifiesta contra el carácter objetivo de la verdad, cosa que lleva a subjetivizar el saber científico y, con ello, a quebrantar y desacreditar la ciencia. La teoría idealista de la verdad, según la cual ésta es construida por el hombre o resultado de un acuerdo entre ellos, es anticientífica y reaccionaria, pues permite estimar como verdades toda clase de supersticiones, creencias religiosas, etc., en cuanto son compartidas por una mayoría de individuos.

Aunque la ciencia no pueda resolver todos los interrogantes que los hombres se plantean, no existe nada incognoscible que pueda escapar a la indagación en el ulterior avance de las ciencias. La práctica demuestra cotidianamente que el agnosticismo no tiene ningún fundamento.

Las representaciones humanas que expresan la verdad objetiva no pueden expresarla de una vez, por entero, incondicional y absolutamente. Lo ya conocido siempre puede ser cambiado, puntualizado o rechazado en el curso del ulterior progreso de las ciencias. El conocimiento es un un elenco de saberes que evoluciona y se desarrolla. No existe ningún conocimiento irrefutable; todo saber es aproximado. El progreso del conocimiento se expresa mediante la unidad dialéctica entre la verdad absoluta y la relativa. Las teorías metafísicas y dogmáticas exponen la verdad absoluta como un supuesto conocimiento completo, exhaustivo de la realidad que no puede ser impugnado en lo futuro. Pero esa verdad absoluta, como la verdad eterna, no existe. En cada estadio de desarrollo, nuestros conocimientos se hallan condicionados por el nivel a que han llegado la ciencia, la técnica y la producción. A medida que van ampliándose los conocimientos y la práctica, las ideas del hombre se hacen más profundas y exactas, se perfeccionan. Por tanto, en el proceso del conocimiento el hombre sólo logra verdades relativas en el sentido de que no proporcionan un conocimiento completo, exhaustivo, sobre la esfera de objetos estudiada y contienen elementos que, con el progreso del conocimiento humano, se modifican, se precisan, se profundizan y sustituyen por otros.

De la misma forma que el dogmatismo sólo tienen en cuenta la verdad absoluta, el relativismo sólo tiene en cuenta la verdad relativa. Pero la verdad relativa contiene una partícula de la verdad absoluta. Cada verdad relativa significa un paso adelante en la comprensión de la verdad absoluta. A medida que la ciencia avanza, vamos descubriendo cada vez con mayor profundidad y plenitud las propiedades de los objetos y las relaciones entre los mismos, nos vamos acercando al conocimiento de la verdad absoluta, lo cual se confirma a través del éxito en la aplicación de la teoría en la práctica (en la técnica, en la tecnología de la producción, etc.). Por otra parte, las teorías elaboradas anteriormente se van precisando sin cesar, se desarrollan; unas hipótesis son desechadas; otras son confirmadas y se convierten en verdades demostradas; unos conceptos son eliminados de la ciencia y otros se precisan, se generalizan, etc.

Leibniz diferenció entre la verdad lógica y verdad factica, entre las verdades necesarias o de razón y las verdades contingentes o verdades de hecho. La veracidad de las primeras se desprende de las leyes de la lógica; la de las segundas, se deriva de la correspondencia con la situación real de las cosas. Considerando las leyes de la lógica como absolutas, Leibniz entendía que las verdades de razón son verdaderas en todos los mundos posibles (es decir, en todos aquellos en que no se contradice a la lógica), mientras que las verdades de hecho son verdaderas sólo en alguno de los mundos posibles (incluido el que nos circunda). Una diferenciación análoga establecieron Hume y Kant (sintético y analítico). La lógica contemporánea conserva esta diferenciación, privándola de su sentido absoluto. Así, en el sistema de la lógica semántica de Carnap-Kemeny, se consideran lógicamente verdaderas los enunciados que son verdaderos en todas las interpretaciones admisibles (interpretación y modelo) del lenguaje formalizado de que se trate, y se consideran verdaderas de hecho las enunciaciones que lo son en cierta interpretación delimitada, más no en todas las interpretaciones admisibles.

En los lenguajes formalizados el concepto aristotélico de verdad forma parte de la semántica lógica. Las tentativas de definir el concepto de proposición verdadera en el lenguaje coloquial conducen de manera inevitable a antinomias semánticas como la del mentiroso. La primera definición rigurosa y no contradictoria del concepto de proposición verdadera, la obtuvo Tarski en 1931 para el lenguaje del cálculo de clases con ayuda del concepto de cumplimentabilidad en un metalenguaje especialmente estructurado, en la siguiente forma: la proposición X es verdadera si y sólo si es cumplida por todos los objetos para el lenguaje del cálculo de clases (por las clases) y es falsa si no existen objetos que la cumplan. Tarski mostró que la definición formalmente exacta del concepto de verdad de una proposición de cierto lenguaje L, sólo puede darse en cierto metalenguaje ML, con la particularidad de que es necesario que ML sea lógicamente más rico que L, a saber: que contenga el lenguaje L en calidad de parte suya y, además, que en ML haya expresiones de tipos lógicos más elevados que en el lenguaje L. Ahora bien, esta condición deja de cumplirse a todas luces si en calidad de L aparece el lenguaje natural sin limitaciones de ninguna clase. Estas investigaciones determinaron que no coinciden las proposiciones de las clases verdaderas y las demostrables del lenguaje del cálculo de clases (y de otros lenguajes lógicamente más ricos): si bien cada proposición demostrable es verdadera, no toda proposición verdadera es demostrable. La existencia de proposiciones verdaderas no demostrables del lenguaje formalizado constituye una prueba de que éste es incompleto y no es contradictorio.

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