El origen de la Quinta Columna trotskista

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    El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por RDC el Lun Feb 08, 2010 8:52 pm

    El 13 de febrero de 1929 León Trotsky llegó a Constantinopla (*). No lo hizo como un emigrado político en descrédito, sino como un magnate visitante; grandes titulares de la prensa mundial dieron cuenta de su llegada y los corresponsales extranjeros se dispusieron a esperar la lancha privada que lo traería al muelle. Apartándolos de su camino, León Trotsky subió al automóvil que se le había preparado y el cual guiaba uno de sus pistoleros, y fue conducido al alojamiento que previamente se le había destinado en la ciudad.

    En Turquía se desató una verdadera tormenta política. Los voceros soviéticos solicitaron su expulsión, mientras que los antisoviéticos le dieron la bienvenida como enemigo del régimen odiado. En tanto, el gobierno turco parecía indeciso; corrían rumores acerca de cierta presión diplomática para que Trotsky continuara en Turquía, en los mismos límites de la Rusia soviética, hasta que finalmente se llegó a un acuerdo: Trotsky seguiría en Turquía y a la vez no, pues al desterrado Napoleón rojo se le daría por asilo la isla turca de Prinkipo, a donde se trasladó pocas semanas después en compañía de su esposa, su hijo y unos cuantos guardianes...

    El nido de la intriga

    En Prinkipo, la pintoresca isla del Mar Negro, en la que Woodrow Wilson soñara convocar una conferencia de paz entre los aliados y los soviéticos, el emigrado Trotsky levantó sus nuevas oficinas políticas en unión de su hijo León Sedov, como primer ayudante suyo y segundo en el mando. Más tarde escribió: Mientras tanto, en Prinkipo se había ido formando con éxito un grupo de jóvenes adeptos de diferentes nacionalidades en colaboración íntima con mi hijo.

    Un extraño y agitado ambiente de misterio y de intrigas rodeaba la pequeña casa en que vivía Trotsky, custodiada en el exterior por perros policías y pistoleros, y en cuyo interior pululaban aventureros radicales procedentes de Rusia, Alemania, España y otros países, quienes se le habían reunido en el lugar del destierro. Trotsky los llamaba sus secretarios, pero en realidad constituían su nueva guardia. Había una ola constante de visitas a la casa: propagandistas, políticos y periodistas antisoviéticos, individuos que adoraban al emigrado como a un héroe que habría de revolucionar al mundo. Sus custodios permanecían frente a la puerta de la biblioteca, mientras el cabecilla sostenía conferencias privadas con los renegados de las movimientos internacionales comunistas o socialistas. En algunas ocasiones estos visitantes se ocultaban en la mayor reserva: se trataba de agentes de los servicios de inteligencia y de otros personajes misteriosos que deseaban entrevistarse con Trotsky.

    En los primeros tiempos el jefe de los guardias armados de que disponía Trotsky en Prinkipo era Blumkin, social-revolucionario y asesino que le había seguido con fidelidad canina desde 1920, y a quien, al final de 1930, su ídolo había enviado en misión especial a la Rusia soviética, siendo atrapado por la policía y fusilado después de un interrogatorio en el que fue declarado culpable de pasar armas y hacer propaganda antisoviética en la U.R.S.S. Lo sustituyeron un francés, Raymond Molinier y un americano, Sheldon Harte.

    Trotsky puso sumo cuidado en mantener su reputación de gran revolucionario en destierro temporal. Andaba por los cincuenta y su figura rechoncha y algo encorvada se volvía rolliza y fofa; encanecían sus famosas greñas, su pelo negro y escaso y la barba puntiaguda. Pero todavía sus movimientos eran rápidos e impacientes, y los ojos oscuros detrás da las inveteradas gafas que brillaban sobre la afilada nariz, daban a sus rasgos sombríos y movibles una expresión de peculiar malevolencia. Muchos de los que le observaban se sentían repelidos por su fisonomía mefistofélica, aunque otros encontraban en su voz y en sus ojos una fascinación casi hipnótica.

    Para mantener esta reputación fuera de la Rusia soviética, Trotsky no dejó nada al azar. Le agradaba citar las palabrás del anarquista francés Proudhon: Me río del destino, y en cuanto a los hombres, son demasiado ignorantes, demasiado esclavizados para sentirme molesto por ellos. Pero antes de conceder entrevistas a los visitantes de importancia ensayaba cuidadosamente su papel e incluso se aprendía los gestos apropiados delante de un espejo de su dormitorio. Los periodistas que le visitaban en Prinkipo tenían que someterle sus artículos para que, antes de su publicación, fueran corregidos por Trotsky. En la conversación, éste dejaba escapar una serie interminable de afirmaciones y de invectivas antisoviéticas, acentuando cada frase y cada gesto con la intensidad teatral de un orador de multitudes.

    Emil Ludwig, el escritor alemán de ideas liberales, entrevistó al líder poco después de haberse establecido en Prinkipo. Lo halló muy optimista. Según sus frases, Rusia se hallaba frente a una crisis; el plan quinquenal era un rotundo fracaso: sobrevendría el desempleo y el desastre industrial y económico: el programa de la colectivización, agrícola estaba perdido; Stalin estaba llevando a la nación a una catástrofe; la oposición aumentaba...

    — ¿Cuántos son sus adeptos dentro de Rusia? — interrogó, Ludwig.

    Trotsky se volvió súbitamente cauteloso. Hizo ondular una mano gordezuela, blanca, bien arreglada. Es difícil calcularlo. Sus adeptos estaban esparcidos -explicó-; laboraban ilegalmente, bajo cuerda.

    — ¿Cuándo espera usted salir a la superficie de nuevo?

    A esto, tras una breve consideración, el interpelado, contestó lo siguiente:

    — Cuando se presente una oportunidad del exterior, quizás una guerra o una nueva intervención europea, cuando, la debilidad del gobierno actúe como estímulo.

    Winston Churchill, que todavía por entonces estaba vivamente interesado en cada fase de la campaña mundial antisoviética, realizó un estudio especial del desterrado en Prinkipo. Nunca me gustó Trotsky, declaró en 1944, si bien la audacia de este último para conspirar, sus facultades oratorias y su energía demoniaca atrajeron a su temperamento aventurero, por lo que resumiendo la totalidad del propósito de la conspiración internacional de Trotsky desde el momento en que abandonara el suelo soviético, escribió en Great Contemporaries: Trotsky... trató de unificar el bajo mundo europeo para derrocar al ejército ruso.

    También por esta época, John Gunther, el corresponsal extranjero de nacionalidad americana, visitó sus oficinas generales de Prinkipo; habló con Trotsky y con varios asociados suyos rusos y europeos, y para sorpresa del periodista, aquél no se mostró como un emigrado vencido, sino como un monarca o un dictador en el poder. Le recordó a Napoleón en Elba exactamente antes del dramático retorno de los Cien Días. Gunther escribió: Por toda Europa ha ido tomando cuerpo un movimiento trotskista. En cada país existe un núcleo de agitadores de esta clase que reciben órdenes directas desde Prinkipo. Dichos grupos poseen un medio de comunicación directa, con publicaciones y manifiestos, pero sobre todo mediante la correspondencia privada. Los distintos comités nacionales están enlazados con las oficinas principales en Berlín.

    Gunther hizo todo lo posible para que Trotsky le hablase de la Cuarta Internacional, acerca de sus fines y de sus resultados, pero su entrevistado estuvo hermético con respecto a este tema. En un momento de expansión, sin embargo, le enseñó al corresponsal americano algunos libros huecos en donde se ocultaban y se transportaban documentos secretos; ensalzó las actividades de Andrés Nin (1) en España y se refirió igualmente a sus adeptos y simpatizadores influyentes de los Estados Unidos, a las células trotskistas que ya se habían organizado en Francia, Noruega y Checoslovaquia. Sus actividades, confió a Gunther, eran semisecretas.

    Éste declaró que Trotsky había perdido Rusia, al menos momentáneamente. Nadie sabe si podrá recuperarla o no dentro de diez o veinte años. El designio fundamental del líder ruso era sostenerse para aguardar el derrumbe de Stalin en Rusia, y en el intermedio dedicar cada partícula de energía a la perfección incesante de su organización anticomunista en el extranjero.

    Solamente una cosa -concluyó Gunther- pudiera reponerlo inmediatamente en Rusia. Esa cosa era la muerte de Stalin.

    Las nuevas tácticas de intoxicación

    De 1930 a 1931 Trotsky lanzó desde Prinkipo una extraordinaria campaña de propaganda antisoviética, que muy pronto penetró en los distintos países. Era de una índole nueva, infinitamente más sutil y desconcertante que todas las propagandas inventadas anteriormente por los cruzados antibolcheviques.

    Los tiempos habían cambiado. Después de la gran crisis, el mundo se había puesto de acuerdo para pensar, de un modo revolucionario, que no quería regresar a los procedimientos de un pasado que sólo había traído tanta miseria y sufrimiento. La primera contrarrevolución del fascismo en Italia había sido eficazmente fomentada por su fundador, el ex socialista Benito Mussolini, como la revolución italiana. En Alemania, los nazis habían obtenido el apoyo de las masas no sólo por atraerse a la reacción antibolchevique sino igualmente por aparecer ante los obreros y campesinos alemanes como nacionalsocialistas. En fecha tan remota como 1903 Trotsky había dominado ese instrumento de propaganda que Lenin denominó consignas ultrarrevolucionarias que nada le costaban.

    Y en efecto, procede entonces a desarrollar en gran escala aquella misma técnica de propaganda que había empleado originalmente contra Lenin y el Partido bolchevique: en innumerables artículos, libros, panfletos y discursos ultra-izquierdistas de violenta resonancia radical, Trotsky comenzó a atacar el régimen soviético y a clamar por su violenta derrota no porque fuese revolucionario, sino -como afirmaba él- por ser contrarrevolucionario y reaccionario.

    De la noche a la mañana, muchos de los antiguos cruzados antibolcheviques abandonaron su línea primitiva de propaganda pro zarista, abiertamente contrarrevolucionaria, y adoptaron la nueva, dieron forma al procedimiento de Trotsky para atacar la revolución rusa desde la izquierda. En esos años fue un hecho corriente que lord Rothermere o William Randolph Hearts acusaran a José Stalin de traicionar a la revolución.

    El primer paso de esta gran propaganda de Trotsky para introducir la nueva línea antisoviética en la contrarrevolución internacional, fue su melodramática y semificticia autobiografía titulada Mi Vida. Antes se publicaron en los periódicos europeos y americanos una serie de artículos antisoviéticos, cuyo propósito consistía en difamar a Stalin y a la Unión Soviética, aumentar el prestigio de la tendencia trotskista y reforzar el mito del revolucionario mundial, ya que Trotsky se describió en Mi Vida como el verdadero inspirador y organizador de la Revolución rusa, desplazado de su justo lugar como líder ruso por sus astutos, mediocres y asiáticos contrarios.

    Los publicistas y agentes antisoviéticos inmediatamente dieron bombo a esta obra de su jefe, haciendo que se vendiese por todo el mundo y afirmando que contaba la historia interna de la Revolución rusa.

    Adolf Hitler la leyó tan pronto como fue publicada. Konrad Heiden, su biógrafo, nos relata en Der Fuehrer de qué manera el líder nazi sorprendió a un grupo de amigos, en 1930, rompiendo en entusiastas alabanzas al libro de Trotsky. ¡Brillante! -exclamó Hitler enarbolando Mi Vida ante sus fieles partidarios-. Mucho he aprendido en él, tanto como pueden aprender ustedes también.

    La obra se convirtió rápidamente en el libro de texto de los servicios secretos antisoviéticos; se adoptó como guía básica de propaganda contra ese régimen. La policía secreta del Japón lo hizo lectura obligada para los comunistas chinos y japoneses que caían presos, en un esfuerzo por quebrantar su moral y convencerlos de que la Rusia soviética había traicionado a la Revolución china y a la propia causa por la cual ellos estaban luchando. La Gestapo lo utilizó para un propósito similar.

    Mi Vida fue solamente el golpe inicial de la campaña antisoviética desarrollada por Trotsky. A ese libro siguieron La Revolución traicionada, La economía soviética en peligro, El fracaso del plan quinquenal, Stalin y la Revolución china, La escuela stalinista de falsificaciones, e innumerables libros, panfletos y artículos de la misma índole, muchos de los cuales aparecieron primero bajo llamativos titulares en periódicos reaccionarios de Europa y América. El bureau de Trotsky suministró a la prensa antisoviética mundial una corriente continua de revelaciones, exposiciones y relatos de dentro referentes a Rusia.

    Para la asimilación dentro de la Unión Soviética, Trotsky publicó su Boletín oficial de oposición, que se imprimió fuera, en Turquía, Alemania, Francia, Noruega y otras naciones sucesivamente, pasando luego por vía secreta a Rusia, a través de los mensajeros del famoso líder. Dicho Boletín no pretendía llegar hasta las masas soviéticas, sino a los diplomáticos, funcionarios del Estado, militares e intelectuales que alguna vez habían seguido a Trotsky o a los que se suponía susceptibles de ser influenciados por él. También contenía instrucciones acerca de la labor de propaganda de los trotskistas, tanto dentro de Rusia como en el extranjero. Este Boletín no se cansaba de pintar con rasgos espeluznantes el desastre inminente del régimen soviético, de predecir la crisis industrial, la guerra civil renovada y el desplome del Ejército Rojo al primer ataque extraño. Asimismo ponía en juego muy hábilmente todas aquellas dudas y ansiedades que la tensión extrema y las penalidades del periodo de construcción habían despertado en los ánimos de los elementos inestables, confundidos y descontentos. A estos últimos se dirigió el Boletín, sin ningún miramiento, para minar y llevar a cabo actos de violencia contra el Gobierno soviético.

    He aquí algunos ejemplos típicos de esa propaganda, de las exhortaciones que para la caída del régimen soviético lanzó Trotsky por todo el universo durante los años que siguieron a su expulsión de la U.R.S.S.:

    La política del gobierno actual, del reducido grupo de Stalin, está conduciendo velozmente a la nación a crisis y colapsos muy peligrosos (Carta a los miembros del Partido comunista de la Unión Soviética, marzo de 1930).

    La crisis que amenaza la economía del Soviet será inevitable, y en un futuro no lejano hará trizas la melosa leyenda de que el socialismo pueda ser implantado en un sólo país; no cabe duda de que ocasionará muchas muertes... La economía del Soviet funciona sin reservas materiales y sin cálculos... la burocracia descontrolada ha comprometido su prestigio con la sucesiva acumulación de errores... es inminente una crisis en la Unión Soviética con su secuela de hechos tales como el cierre forzoso de empresas y el inmediato desempleo (La economía soviética en peligro, 1932).

    Los trabajadores hambrientos (en la Unión Soviética) no están satisfechos con la política del Partido. El Partido está descontento de sus jefes, y el campesinado está descontento de la industrialización, de la colectivización, de la ciudad (Artículo publicado en el Militant, U.S.A., 4 de febrero de 1933).

    El primer choque social, externo o interno, puede impulsar a la atomizada sociedad soviética a una guerra civil (La Unión Soviética y la Cuarta internacional, 1938).

    Resulta infantil creer que la burocracia de Stalin pueda ser suprimida por medio de un Partido o por medio del Congreso soviético. No existen procedimientos normales, constitucionales, para eliminar a la camarilla gubernamental... Únicamente por la fuerza pueden ser esos individuos obligados a dejar el poder a la vanguardia proletaria (Boletín de la oposición, octubre de 1933).

    La crisis política converge hacia la crisis general que se avecina (El asesinato de Kirov, 1935).

    Dentro del Partido, Stalin se ha colocado por encima de toda crítica y por encima del Estado, y es imposible desplazarlo a menos que se le asesine. Cada oposicionista se convierte, ipso facto, en terrorista (Declaración hecha durante la entrevista con William Randolph Hearts, del New York Evening Journal, 8 de enero de 1937).

    ¿Es posible esperar que la Unión Soviética salga invicta de la guerra que se aproxima? A esta pregunta francamente expuesta, nosotros contestaremos también francamente: si la guerra se mantiene solamente como tal, la derrota de la Unión Soviética será inevitable, pues desde el punto de vista técnico, económico y militar, el imperialismo es incomparablemente más fuerte. Si la revolución en el occidente no lo contiene, el imperialismo barrerá con el presente régimen (Artículo en American Mercury, marzo de 1937).

    La derrota de la Unión Soviética es inevitable en caso de que la nueva guerra no provoque una nueva revolución. Si admitimos teóricamente una guerra sin revolución, en ese caso la derrota de aquella nación es inevitable (Declaración hecha en las audiencias verificadas en México, abril de 1937).

    Cita en Berlín

    Desde el instante en que Trotsky abandonó la tierra soviética, los agentes de los Servicios secretos extranjeros estaban ansiosos de ponerse en contacto con él y hacer uso de su organización internacional antisoviética. La Defensiva polaca, la OVRA fascista en Italia, el Servicio secreto militar finlandés, los emigrados rusos blancos, que dirigían los servicios secretos antisoviéticos en Rumania, Yugoslavia y Hungría, así como los elementos reaccionarios del Servicio de Inteligencia británico y del Deuxième Bureau francés, todos estaban dispuestos a tratar para su propio provecho con el enemigo público número uno de Rusia.

    Fondos monetarios, servicio de mensajeros y una red completa de espionaje, todo ello estuvo a disposición de Trotsky para el sostenimiento y desarrollo de sus actividades de propaganda internacional antisoviética y para apoyar y reorganizar la maquinaria de conspiración dentro de la U.R.S.S.

    El hecho más relevante fue la creciente intimidad del líder con el Servicio secreto militar alemán (Sección II B), que ya desde entonces, bajo la dirección del coronel Walter Nicolai, colaboraba con Heinrich Himmler en la flamante Gestapo.

    Allá por 1930, Krestinski, agente de Trotsky, había recibido aproximadamente 2.000.000 de marcos oro de la Reichswehr (***) para costear las actividades trotskistas en la Rusia soviética, a cambio de los datos obtenidos por el espionaje trotskista y trasladados al Servicio secreto militar alemán. Krestinski reveló más tarde lo siguiente:

    De 1923 a 1930 nosotros recibíamos anualmente alrededor de 250.000 marcos alemanes en oro, es decir, unos 2.000.000 de marcos. Al final de 1927 la estipulación de este acuerdo se llevaba a cabo principalmente en Moscú. Después, desde fines de 1927 hasta fines de 1928, en el transcurso de diez meses, hubo una interrupción en el dinero debido a que el trotskismo había sido aplastado, dispersado; no se sabía nada de los planes de Trotsky ni llegaban hasta nosotros informes o indicaciones de su parte... Esto continuó hasta octubre de 1928 en que me llegó una carta suya -entonces se hallaba desterrado en Alma Ata- que contenía sus instrucciones, según las cuales yo tenía que recibir de los alemanes un dinero que él se proponía entregar a Maslow o a sus amigos franceses: Roemer, Madeline Paz y otros. Me puse en contacto con el general Seeckt (**), que por entonces había renunciado a su puesto y no ocupaba ningún otro, que se ofreció para hablarle a Hammerstein y conseguir ese dinero, como efectivamente lo hizo. Hammerstein a la sazón era jefe del estado mayor de la Reichswehr (***), siendo ascendido en 1930 a general en jefe de la misma.

    En 1930, Krestinski fue designado comisario auxiliar de Asuntos exteriores y trasladado de Berlín a Moscú. Su ausencia de Alemania, unida a la crisis interna que se estaba produciendo dentro de la Reichswehr (***) como resultado del creciente poder del nazismo, detuvo de nuevo temporalmente la salida de dinero alemán destinado a Trotsky, si bien éste último se hallaba muy cerca de llegar a un nuevo y más amplio acuerdo con el Servicio secreto militar en Alemania.

    En febrero de 1931, su hijo León Sedov, alquiló una vivienda en Berlín. Según su pasaporte, Sedov estaba allí como estudiante; ostensiblemente había venido a Berlín para asistir a un instituto científico alemán, aunque existían razones más perentorias para su presencia en esa capital por aquel año...

    Pocos meses antes su padre había escrito un panfleto titulado Alemania: clave de la situación internacional. Habían sido elegidos 107 diputados nazis al Reichstag. El partido nazi había obtenido 6.400.000 votos. Cuando Sedov llegó a Berlín, en la capital alemana predominaba una especie de tensión, de expectación febril. Por las calles desfilaban tropas escogidas con camisas pardas y cantando el Horst Weesel, que destrozaban las tiendas de los judíos e irrumpían en los hogares y asociaciones de los obreros liberales. Los nazis se sentían confiados. Jamás en mi vida he estado tan bien dispuesto, tan íntimamente contento como en estos días, anotaba Adolf Hitler en las páginas de Volkischer Beobachter.

    Oficialmente, Alemania todavía era una democracia. El comercio entre Alemania y la Rusia soviética estaba en su apogeo. El Gobierno soviético compraba maquinaria a las firmas alemanas, y los técnicos de este país conseguían puestos magníficos en las empresas de minas y de electricidad de la U.R.S.S. Los ingenieros soviéticos visitaban Alemania, y los representantes del comercio de aquella nación, compradores y agentes comerciales, estaban viajando constantemente entre Moscú y Berlín, con asignaciones relacionadas con el plan quinquenal. Algunos de estos ciudadanos del Soviet eran seguidores o antiguos partidarios de Trotsky.

    Sedov se hallaba en Berlín como representante de su padre, para gestiones de conspiración.

    León estaba siempre al acecho -escribió Trotsky posteriormente en su panfleto León Sedov: Hijo, amigo, combatiente- escudriñando ávidamente para apoderarse de los hilos que conectasen con Rusia, cazando a los turistas que regresaban, a los estudiantes soviéticos enviados al extranjero o a los funcionarios afines del cuerpo diplomático. Su principal misión en Berlín consistía en relacionarse con los antiguos miembros de la oposición, transmitirles las instrucciones que Trotsky deseaba darles o recoger mensajes importantes de esos individuos para su padre. Con el fin de no comprometer a su informante y de evadir a los espías de la O.G.P.U., continúa Trotsky, su hijo los perseguía durante horas por las calles de Berlín.

    La entrevista de Sedov con Smirnov

    Un número de trotskistas de nota se las habían arreglado para conseguir puestos en la comisión de comercio exterior del Soviet. Entre ellos figuraba Iván N. Smirnov, ex oficial del Ejército Rojo y antiguo miembro dirigente de la guardia de Trotsky que tras un corto periodo en el destierro, había seguido la estratagema de otros compañeros, es decir, había denunciado a su antiguo jefe y pedido que lo admitiesen de nuevo en el Partido bolchevique. Como ingeniero de profesión, pronto obtuvo un puesto secundario en la industria del transporte, y a principios de 1931 fue designado ingeniero consultor en una misión comercial que se dirigía a Berlín.

    A poco de su llegada se puso en comunicación con León Sedov. Durante reuniones clandestinas en la vivienda de este último y en cervecerías y cafetuchos apartados de los suburbios, Smirnov se enteró de los planes de Trotsky para la reorganización de la oposición secreta en colaboración con los agentes del Servicio secreto militar alemán.

    De ahora en adelante, le dijo Sedov, la lucha contra el régimen soviético debe asumir los caracteres de una ofensiva conjunta. Deben olvidarse las viejas rivalidades y diferencias políticas entre los trotskistas, los bujarinistas, los zinovievistas, los mencheviques, los socialrevolucionarios y demás grupos y fracciones antisoviéticas, para formar una oposición completamente unida. En segundo lugar, continuó, de ahora en adelante la lucha debe asumir también un carácter militante, debiendo iniciarse por toda la nación una vasta campaña de terrorismo y sabotaje contra el sistema odiado. Es preciso cuidar cada detalle, y mediante golpes en perfecto sincronismo y de extensa repercusión, la oposición debe prepararse para lanzar al gobierno de Stalin en un estado de desmoralización y de desconcierto irremediables. Entonces podrá apoderarse del poder.

    La tarea inmediata encomendada a Smirnov era transmitir las instrucciones de Trotsky con respecto a la reorganización del trabajo secreto y a la preparación del terrorismo y el sabotaje a los miembros de más confianza de la oposición en Moscú. También tenía que tomar medidas para mandar a Berlín datos generales de información, los cuales serían entregados por los mensajeros trotskistas a Sedov, quien a su vez los pasaría a su padre. La contraseña que servía de identificación a los mensajeros era la frase: He traido saludos de Galia.

    A Smirnov le pidieron algo más: que mientras aún estuviese en esta ciudad tratara de ponerse en contacto con el jefe de una misión comercial soviética que había llegado a Berlín e informar a tal personaje que Sedov también se hallaba allí y deseaba verlo para un asunto de extrema importancia.

    La entrevista de Sedov con Piatakov

    El jefe de esta misión comercial que había venido de Rusia era T. Yuri Leonodovich Piatakov, antiguo adepto y admirador de Trotsky. Alto, delgado, bien vestido, con alta frente inclinada, tez pálida y perilla rojiza y bien recortada, este individuo parecia un profesor y no el conspirador veterano que realmente era. En 1927, después del proyectado putsch, Piatakov había sido el primer cabecilla trotskista que rompiera con su jefe y solicitara la readmisión en el Partido bolchevique. Hombre de reconocida habilidad para la organización y manejo de los negocios, logró conseguir varios empleos excelentes en las industrias soviéticas que se expandían rápidamente, inclusive cuando aún se hallaba deportado en Siberia. A fines de 1929 fue readmitido a prueba, luego ocupó sucesivas presidencias de juntas directivas para los proyectos de planes de industrias químicas y de transporte, y en 1931 ganó un escaño en el Supremo consejo económico, la principal institución soviética de planificación, siendo ese mismo año enviado a Berlín como jefe de una misión comercial especial para la compra de equipos industriales alemanes destinados al gobierno de su país.

    De acuerdo con las indicaciones de Sedov, Iván Smirnov localizó a Piatakov en su oficina de la capital alemana, comunicándole que el primero también estaba en Berlín y tenía para él un mensaje particular de su padre. Días más tarde se reunieron los dos individuos, y he aquí cómo Piatakov relata el encuentro:

    No lejos del jardin zoológico de la plaza, hay un café que llaman Am Zoo. Me dirigí allí y vi a León Sedov sentado delante de una pequeña mesa; nos habíamos conocido muy bien en el pasado. Dijo que no me hablaba en nombre suyo sino en el de su padre, y que éste, sabiendo que yo me encontraba en Berlín, le había dado órdenes categóricas de buscarme, verme y hablar conmigo personalmente. Afirmó que Trotsky no había desechado por un momento la idea de reanudar la lucha contra el mando de Stalin, que si bien reinaba una calma temporal, era debido en parte a los repetidos viajes del líder de un pais a otro, pero que ya las hostilidades habían comenzado, lo cual quería hacerme saber éste por mediación de Sedov... Después me preguntó lisa y llanamente: Mi padre quiere saber si usted, Piatakov, intenta tomar parte en esta lucha. ¿Qué decide? Di mi consentimiento.

    Sedov pasó entonces a instruirle sobre las líneas que Trotsky se proponía seguir para reorganizar la oposición:

    Pasó a bosquejar la índole de los nuevos métodos de lucha; no podía pensarse ni por un instante en desarrollar una lucha de masas, cualquiera que ésta fuese, en organizar ningún movimiento de masas, pues si así lo hacíamos lo íbamos a lamentar inmediatamente. Trotsky se pronunciaba firmemente por el derrocamiento forzoso del régimen de Stalin a través de procedimientos de terrorismo y sabotaje. Más adelante añadió que el jefe llamaba la atención sobre el hecho de que una lucha confinada en una sola nación resultaría absurda, y que no había posibilidad de evadir la cuestión internacional. Que en esta lucha debíamos preparar también la solución necesaria al problema internacional, o mejor dicho, de los problemas entre los Estados. Cualquiera que relegue a lugar secundario estas cuestiones, concluyó Sedov repitiendo las mismas palabras de su padre, firma su propio certificado de indigencia.

    Pronto tuvo lugar una segunda entrevista entre ambos, y esta vez declaró Sedov: Tiene que comprender, Yuri Leodonovich, que a pesar de que la lucha ya haya sido reanudada, se necesita dinero, y usted es el que puede proporcionar los fondos necesarios. Después aclaró cómo podía hacerse semejante cosa. En su condición oficial de representante comercial del Gobierno soviético en Alemania, Piatakov podía situar tantas órdenes de compra como fuese posible a las dos firmas alemanas Borsig y Demag. No tenía que ser particularmente exacto en cuanto a los precios al tratar estos asuntos, y además Trotsky ya tenía hecho un trato con Borsig y Demag. Usted les pagará a ellos los precios más elevados, explicó Sedov, pero ese dinero servirá para nuestra labor (2).

    En 1931 también había otros dos oposicionistas secretos en Berlín a los que Sedov puso a trabajar en el nuevo aparato trotskista. Eran Alexei Shestov, ingeniero de la misión comercial que encabezaba Piatakov y Serguei Bessonov, miembro de la representación comercial de la U.R.S.S. en esa ciudad.

    Bessonov, antiguo social-revolucionario, era un individuo rechoncho, de apariencia suave y trigueña, en la plenitud de los cuarenta. La representación comercial en Berlín, de la cual formaba parte, era la agencia comercial soviética más centralizada en Europa, ya que mantenía negociaciones de esta clase con diez naciones diferentes. Bessonov mismo se hallaba establecido permanentemente en la capital alemana, por lo que resultaba la persona indicada para servir de punto de enlace entre los trotskistas rusos y su desterrado líder. Se dispuso, que las comunicaciones secretas de aquéllos desde Rusia serían enviadas a Bessonov a Berlín, y que éste, a su vez las trasladaría a Sedov o a Trotsky.

    La entrevista de Sedov con Shestov

    Alexei Shestov tenía una personalidad diferente, y el trabajo que le fue encomendado se avenía idealmente a su temperamento. Estaba llamado a ser uno de los principales organizadores de las células de espionaje y sabotaje alemán trotskista en Siberia, donde era miembro de la junta directiva del Trust del carbón oriental y siberiano. Apenas había cumplido los treinta años. En 1923, siendo alumno en el instituto de minas de Moscú, se había sumado a la oposición trotskista, y en 1927 había dirigido una de las imprentas secretas de esa misma ciudad. Era delgado, de ojos claros y de disposición intensa y violenta, no obstante su juventud. Había seguido a Trotsky con verdadero fanatismo, y le agradaba jactarse de haberse encontrado con él personalmente en varias oportunidades. Lo consideraba el líder, y en esta forma era como invariablemente se refería a Trotsky.

    No vale la pena ponerse a esperar tiempos mejores, le dijo Sedov al encontrarlo en Berlín. Tenemos que actuar con todas nuestras fuerzas, emplear todos los procedimientos de que disponemos, en una política activa para desacreditar el gobierno y la política de Stalin. Trotsky sostenía que la única vía correcta, difícil pero segura, era eliminar por la fuerza, o sea, por el terrorismo, a Stalin, y a sus jefes del gobierno.

    Verdaderamente nos hemos metido en un callejón sin salida, convino Shetov enseguida. ¡Hay que deponer las armas o planear un nuevo camino de lucha!

    Sedov le preguntó si conocía a un industrial alemán llamado H. Dehlmann, contestando Shestov que sí lo conocía de referencias. Se trataba de uno de los directores de la casa Frolich-Klüpfel-Dehlmann, y muchos de los ingenieros de la firma estaban empleados en las minas del oeste de Siberia, donde el propio Shestov trabajaba. Continuó informándole que debía ponerse en contacto con Dehlmann antes de regresar a la Rusia soviética. La empresa Dehlmann, explicó Sedov, pudiera ser de gran utilidad a la organización trotskista para su propósito de minar la economía del Soviet en Siberia. Delhmann ya estaba ayudando a pasar la propaganda y los agentes trotskistas a la U.R.S.S. En cambio, Shestov podía proporcionarle determinados informes referentes a las nuevas minas e industrias siberianas en las cuales estaba especialmente interesado el director alemán.

    — ¿Me está usted aconsejando tratar con la empresa?— preguntó Shestov.

    — ¿Y qué hay de terrible en ello? -repuso el otro- Si ellos nos hacen un favor, ¿por qué no habríamos nosotros de hacérsela a ellos suministrándoles dichos informes?

    — ¡Usted me está proponiendo sencillamente que me convierta en espía! - exclamó Shestov.

    Su interlocutor se encogió de hombros.

    — Es absurdo emplear esas palabras— replicó. En una lucha como ésta no es razonable tener tantos escrúpulos. Si acepta el terrorismo, si acepta el sabotaje en la industria, no puedo comprender en absoluto por qué usted no puede estar de acuerdo con ésta que le propongo.

    Transcurridos pocos días Shestov habló con Smirnov y le contó la conversación que había tenido con el hijo de Trotsky.

    — Me ordenó entablar relaciones con la firma Frolich-Klüpfel-Dehlmann -le dijo-. Abiertamente me propuso entrar en relaciones con una empresa dedicada al espionaje y también al sabotaje en el Kuzbas, en cuyo caso yo tendría que convertirme en un espía y un saboteador.

    — No siga lanzando palabras tan gruesas como esas de espía y saboteador -exclamó Smirnov-. El tiempo vuela y es necesario actuar... ¿Qué es lo que le sorprende en esa posibilidad, tenida en cuenta por nosotros, de derribar el gobierno de Stalin movilizando todas las fuerzas contrarrevolucionarias en el Kuzbas? ¿Qué halla de terrible en reclutar agentes alemanes para este trabajo? No hay otro camino, y tenemos que aceptarlo.

    Shestov quedó en silencio hasta que su interlocutor le preguntó:

    — Bueno, ¿cuál es su parecer?

    — No tengo parecer personal -contestó-. Hago lo que nuestro líder nos ha señalado, prestar atención y esperar órdenes.

    Antes de abandonar Berlín, Shestov se entrevistó con Dehlmann, director de la casa alemana que financiaba a Trotsky, y fue enganchado en el Servicio secreto militar alemán con el seudónimo de Aloysha. A propósito de esto, escribió: Me entrevisté con el director de esta firma, Dehlmann, y con su ayudante Koch, y cuanto conversamos allí se puede resumir como sigue: en primer lugar, había que continuar suministrándoles informes secretos por medio de los representantes de la firma Frolich-Klüpfel-Dehlmann que trabajaban en la presa de Kuznetsk, los cuales colaborarían junto con los trotskistas en la organización de diversas labores de destrucción. También se habló de que la empresa a su vez nos ayudaría y nos enviaría más gente para las necesidades de nuestro movimiento... nos ayudarían en todos sentidos, a llevar a los partidarios de Trotsky al poder (3).

    Al volver a la Rusia soviética Shestov trajo una misiva que Sedov le había dado para Piatakov, quien había ya regresado a Moscú. Shestov la había escondido en la suela de uno de sus zapatos, y la entregó al interesado en la comisaría de Industrias pesadas. Era del propio Trotsky, escrita desde Prinkipo, y delineaba las tareas inmediatas que debía realizar la oposición en la Unión Soviética.

    La primera de esas tareas consistía en utilizar todos los medios posibles para hacer caer a Stalin y sus asociados. Quería decir terrorismo.

    La segunda consistía en unificar todas las fuerzas anti-stalinistas. Quería decir colaboración con el Servicio secreto militar alemán y con cualquier otra fuerza antisoviética capaz de trabajar con la oposición.

    La tercera tarea era contrarrestar todas las medidas que tomaran el Gobierno soviético y el Partido, especialmente en el terreno económico. Quería decir sabotaje.

    Piatakov sería el primer lugarteniente de Trotsky, encargado de toda la maquinaria conspirativa dentro de la Rusia soviética.

    Las tres capas

    A través de todo el año 1932 la futura quinta columna rusa comenzó a tomar forma concreta en los bajos fondos de la oposición. En pequeñas reuniones secretas y en conferencias furtivas, los miembros de esta conspiración se dieron por enterados de la nueva línea, y se instruyeron en las nuevas tareas a realizar. Una red de células terroristas, de células de sabotaje y de sistemas de mensajeros se desarrolló por toda la Rusia soviética. En Moscú y en Leningrado, en el Cáucaso y en Siberia, en el Donbas y en los Urales, los organizadores trotskistas efectuaron distintas asambleas secretas de los enemigos mortales del Soviet: social-revolucionarios, mencheviques, izquierdistas, derechistas, nacionalistas, anarquistas y fascistas y monárquicos rusos blancos. El mensaje de Trotsky se propagó por el agitado mundo subterráneo de las oposicionistas, espías y agentes secretos; se maquinaba una nueva ofensiva contra el régimen soviético.

    Su enfática demanda sobre la preparación de actos terroristas, alarmó al principio a algunos de los intelectuales trotskistas de más edad. El periodista Karl Radek dio señales de pánico cuando Piatakov le puso en conocimiento de la nueva línea. Por eso, en febrero de 1932, recibió una carta personal de Trotsky la cual llegó a sus manos, como todos los mensajes trotskistas de carácter confidencial, por intermedio de un correo secreto. Debe tener presente, decía su irresoluto partidario, la experiencia de la época precedente, darse cuenta de que para usted no puede haber ya un retorno al pasado, que la lucha ha entrado en una nueva fase cuyo dilema es: permitir que nos destruyan junto con la Unión Soviética o poner en el tapete la cuestión de eliminar a su Gobierno.

    Esta carta de Trotsky y la insistencia de Piatakov, finalmente persuadieron a Radek, quien convino en aceptar la nueva línea: terrorismo, sabotaje y colaboración con las potencias extranjeras.

    Entre los más activos organizadores de las células terroristas que recientemente habían sido creadas en la Unión Soviética, estaban Iván Smirnov y sus antiguos compañeros en la guardia de Trotsky: Serge Mrachkosvky y Ephraim Dreitzer.

    Bajo la dirección de Smirnov, estos últimos empezaron a formar grupos reducidos de bandidos profesionales y viejos asociados trotskistas procedentes de los días de la guerra civil, todos los cuales estaban listos a emplear los procedimientos más violentos. Deben considerarse perdidas las esperanzas puestas en el colapso de la política del Partido, decía Mrachkovsky en 1932 a uno de estos grupos terroristas de Moscú. Los métodos de lucha utilizados hasta ahora no han producido ningún resultado positivo. Sólo nos queda un camino, que es suprimir la dirección del Partido por medio de la violencia. Stalin y los otros jefes deben ser eliminados. ¡Esa es la tarea principal!

    Entretanto, Piatakov se entregó a la faena de requisar conspiradores en los trabajos industriales básicos, sobre todo en las industrias de guerra y transporte, para alistarlos en la campaña total de sabotaje que Trotsky se proponía lanzar contra la economía soviética. En el verano de 1932, Piatakov, lugarteniente de Trotsky en Rusia, y Bujarin, jefe de la oposición derechista, discutieron el proyecto de suspender rivalidades y diferencias pasadas para trabajar todos unidos bajo el mando supremo de Trotsky. El grupo más pequeño, encabezado por los oposicionistas veteranos Zinoviev y Kamenev, acordó subordinar también sus actividades a la autoridad de aquel. Al describir las turbulentas negociaciones que tenían lugar entre los conspiradores de esta época, Bujarin declararía más tarde: Sostuve conversaciones con Piatakov, Tomski y Rikov. Éste deliberó con Kamenev, y Zinoviev con Piatakov. En el verano de 1932 volví a conversar con este último, en la comisaría del pueblo para la Industria pesada, lo que en esa fecha me resultaba muy sencillo, puesto que yo estaba trabajando con el propio Piatakov que entonces era mi jefe. Por obligación tenía que visitarlo en su oficina privada de negocios de modo que podía hacerlo sin despertar sospechas. Cuando hablamos esta vez, me refirió sus recientes entrevistas con León Sedov concernientes a la política terrorista de Trotsky... Decidimos que pronto hallaríamos un lenguaje común, y que nuestras diferencias serían superadas en esta lucha contra el poder soviético.

    Las negociaciones finales concluyeron en el otoño de ese mismo año con una reunión secreta que tuvo lugar en una dacha (casa de verano) abandonada, en los arrabales de Moscú. Los conspiradores colocaron centinelas alrededor de la casa y a lo largo de todas las rutas que conducían a ella, para prevenirse contra posibles sorpresas y asegurar la reserva más absoluta. En esta reunión se formó una especie de alto mando de las fuerzas combinadas de la oposición para dirigir la próxima campaña de terror y sabotaje por toda la Unión Soviética, y se le dió el nombre de Bloque de derechistas y trotskistas. Estaba compuesto de tres grupos o capas diferentes, de manera que si uno de ellos fallaba los otros pudieran seguir adelante.

    La primera capa era el Centro terrorista trotskista-zinovievista, dirigido por Zinoviev: era responsable de la organización y dirección del terrorismo.

    La segunda capa, el Centro paralelo trotskista, dirigido por Piatakov: era responsable de la organización y dirección del sabotaje.

    La tercera y más importante, el verdadero Bloque de derechistas y trotskistas, dirigido por Bujarin y Krestinski, incluía a la mayoría de los jefes y miembros más destacados de las fuerzas combinadas de la oposición.

    La maquinaria total estaba formada por varios miles de miembros y una veintena o treintena de jefes que ocupaban puestos de importancia en el ejército, Asuntos exteriores, Servicio secreto, la industria, los sindicatos obreros, oficinas del Partido y del Gobierno.

    El Bloque de derechistas y trotskistas estuvo integrado y dirigido desde un principio por agentes pagados de los Servicios secretos extranjeros, especialmente del alemán.

    Notas:

    (1) Para las posteriores conexiones de Nin con la quinta columna fascista de España véase nota I, pág. 246.

    (2) Las firmas Borsig y Demag eran del Servicio secreto militar alemán. Si trataba con ellas, Piatakov podía situar a la disposición de Trotsky sumas considerables. Un testigo imparcial, el ingeniero americano John D. Littlepage, observó personalmente estas negociaciones con las empresas alemanas, pues estaba empleado por el Gobierno soviético en calidad de experto en industrias mineras de oro y cobre. En una serie de artículos referentes a sus experiencias en la Rusia soviética publicados en el Saturday Evening Post de enero de 1936, Littlepage escribió:

    Fui a Berlín en la primavera de 1931 en una importante comisión de compra encabezada por Piatakov: mi trabajo consistía en ofrecer consejos técnicos con respecto a la adquisición de maquinaria de minas...

    Entre otras cosas, había que comprar docenas de elevadores de minas que fluctuaban entre 100 y 1.000 caballos de fuerza... La comisión pidió una cotización a base de pfennigs por kilogramo, y después de breve debate las casas alemanas (Borsig y Demag) redujeron sus precios entre 5 y 6 pfennigs por kilogramo. Cuando estudié esas proposiciones encontré que las firmas habían sustituido las bases de acero ligero estipuladas en las especificaciones por bases de hierro fundido que pesaban varias toneladas, lo cual reducía el costo de la producción por kilogramo, pero aumentaba el peso, y por consiguiente el costo al comprador.

    Desde luego que me alegré de haber hecho semejante descubrimiento, el cual comuniqué a los miembros de la comisión con una sensación de triunfo. El asunto estaba arreglado en tal forma que Piatakov podía haber regresado a Moscú con el éxito manifiesto de haber obtenido una reducción en los precios, aunque al mismo tiempo habría pagado dinero por un montón de hierro fundido sin valor alguno y habría permitido a los alemanes proporcionarles descuentos muy sustanciales... Hizo lo mismo con otras minas, a pesar de que yo obstaculicé ésta...

    Posteriormente Littlepage presenció varios casos de sabotaje industrial en los Urales, donde debido a la labor de un ingeniero trotskista llamado Kabakov la producción de determinadas minas se mantuvo deliberadamente baja. En 1937, anota el ingeniero americano, Kabakov fue arrestado bajo la acusación de sabotaje industrial... cuando lo supe, no me sorprendí. En 1937, Littlepage volvió a hallar nuevas evidencias de sabotaje en la industria soviética que dirigía personalmente Piatakov. El primero había reorganizado algunas minas valiosas en el sur de Kazakstan, dejando instrucciones detalladas para que las siguiesen los obreros del Soviet y aseguraran el máximo de producción. Pues bien -continúa Littlepage- uno de mis últimos trabajos en Rusia, en 1937, fue acudir a una llamada rápida de estas mismas minas... Miles de toneladas del rico mineral se habían perdido ya irremisiblemente, y si no se hubiesen tomado tomado medidas al respecto, en pocas semanas se habría perdido la reserva total. Averigué que... de las oficinas generales de Piatakov llegó una comisión. Mis indicaciones habían sido echadas al cesto, y en cambio introdujeron por todas las minas un sistema de explotación de las mismas que con, toda seguridad, iba a ocasionar en pocos meses la pérdida del mineral. Littlepage encontró ejemplos flagrantes de sabotaje deliberado. Antes de partir de Rusia, y tras de haber presentado a las autoridades del Soviet un informe acerca de sus hallazgos, fueron atrapados muchos miembros de la camarilla trostkista de sabotaje. El ingeniero americano pudo darse cuenta de que los saboteadores habían utilizado sus indicaciones como base para la destrucción deliberada de la planta, haciendo exactamente lo contrario de lo que él había recomendado. Ellos admitieron, afirma Littlepage en el Saturday Evening Post, haber sido arrastrados por los comunistas oposicionistas a conspirar contra el régimen de Stalin, ya que les habían convencido de que eran lo suficientemente fuertes como para derrocar ese gobierno junto con sus adeptos, y apoderarse del poder para ellos mismos.

    (3) Los alemanes estaban particularmente interesados en la nueva base industrial que Stalin estaba construyendo en el lejano oeste de Siberia y en los Urales. Esta base se hallaba fuera de la esfera de los aviones de bombardeo, y en caso de guerra podía constituir un factor decisivo en lo que concierne al Soviet. Los alemanes deseaban penetrar en ella por medio de espías y saboteadores. Borsig-Demag y Filich-Klüpfel, que tenían contratos con el Gobierno soviético y por lo tanto proporcionaban maquinaria y ayuda técnica con destino al plan quinquenal, fueron utilizados como tapaderas por el Servicio secreto militar alemán. Los espías y saboteadores alemanes fueron enviados a Rusia en calidad de ingenieros y especialistas.

    El Servicio secreto militar alemán también reclutó agentes entre los ingenieros soviéticos que fueron susceptibles de chantaje y de soborno en Alemania. Uno de ellos, Mikhail Stroilov, que en diciembre de 1930 se había alistado en Berlín como espía alemán y que por consiguiente había sido agregado a la organización trotskista en Siberia, cuando en 1933, fue detenido declaró al tribunal soviético:

    El asunto comenzó poco a poco, después de mi encuentro con von Berg (el espía alemán)... Este hablaba perfectamente el ruso, ya que había vivido en San Petersburgo quince o veinte años antes de la Revolución. Visitó el bureau técnico en diferentes ocasiones y habló conmigo sobre cuestiones de negocios, especialmente acerca de las aleaciones resistentes fabricadas por la empresa de Walram... Me recomendó que leyese Mi Vida de Trotsky... Estando en Novosibirsk los especialistas alemanes empezaron a acercarse a mí con la contraseña acordada, y a fines de 1934 habían llegado seis: Sommeregger, Wurm, Baumgarten, Mass, Hauer y Flessa (ingenieros empleados por la firma alemana Frolich-Klüpfel-Dehlmann)... Mi primer informe, hecho en enero de 1932 por medio del ingeniero Flessa, donde yo relataba el vasto plan de desarrollo de la represa Kuznetsk, era, en efecto, espionaje... Recibí instrucciones... acerca de que debía proceder a decisivos actos demoledores y destructores... Se impulsó un plan de labor destructiva y demoledora... mediante la organización trotskista de la Siberia occidental.

    (*) Constantinopla es la actual Estambul y la isla de Prinkipo no está en el Mar Negro, como dicen los autores, sino en el Mar Blanco, que es el nombre que dan los turcos al Mediterráneo.

    (**) El general Hans von Seekt participó luego junto al Kuomintang en la quinta campaña de cerco y aniquilamiento contra el Ejército Rojo en China.

    (***) Reichswehr era el nombre del ejército alemán en la poca de la República de Weimar, es decir, antes de la llegada de Hitler al poder en 1933, cuando pasó a llamarse Wehrmacht.


    Del libro de Michael Sayers y Albert E. Kahn: La gran conspiración contra Rusia.

    Ediciones Nuestro Pueblo, París, 1948, pgs. 189 a 206

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por gazte el Lun Feb 08, 2010 11:04 pm

    no eres capaz de escribirlo tu mismo? quieres que te pegue otro texto y estemos aqui pegando textos sin ton ni son? normalmente hablas mucho de la propaganda capitalista anti URSS, pero poco hablas de la propaganda stalinista, y te voy a explicar por que es simple propaganda y espero respuesta escrita por ti, no un texto pegado, tener que debatir con algo que escribieron otros es muy triste:

    Los alemanes estaban particularmente interesados en la nueva base industrial que Stalin estaba construyendo en el lejano oeste de Siberia y en los Urales
    Stalin estaba construyendo? o el pueblo trabajador ruso? estalin estaba alli con el mono poniendo ladrillos? es parte de la campaña de que todo lo bueno que pasaba se le atribuia al buen juicio de stalin y todo lo malo a conspiraciones trotskystas, aqui se ve una exaltacion constante del personalismo.

    -------------

    contextualicemos el escrito, El año de publicacion, 1948, en plena fase de consolidacion del poder stalinista en europa, tras la segunda guerra mundial, recien disuelta la 3era internacional para complacer a churchill y roosvelt y para disuadirles de la posibilidad de una revolucion socialista en europa occidental, con la traicion que supuso su disolucion, muchos comunistas descontentos podrian desconfiar del regimen e interesarse por corrientes alternativas del comunismo, este texto es una prueba de esa ofensiva contra ese comunismo no oficial.

    -------------

    El regimen que stalin inauguro en la URSS, contaba con una burocracia dirigente que llego al poder precisamente en base al miedo, y en base a la llamada en la defensa de la revolucion, simbolizando la revolucion como stalin, y no como la voluntad del pueblo. tras una guerra civil desastrosa, el pais estaba agotado, tenia en mente la sangre que habia vertido en defensa de la revolucion, sus hijos, por tanto, el terreno estaba abonado para que por encima de hablar de ideas, el simple discurso de hay que defender la revolucion, el camarada stalin defendera la revolucion tuvo un gran exito, porque la gente cerro filas para defender de una manera irracional lo que tanto le habia costado conseguir, la cultura del miedo, te suena? la lleva usando la oligarquia yankee desde tiempos inmemoriales.

    Para seguir manteniendo el control sin problemas a stalin (hablo siemrpe de stalin, pero es incorrecto, el y toda la burocracia sovietica) se le hizo necesario seguir contando con un enemigo exterior, para seguir manteniendo la misma estrategia, este texto responde a esa necesidad, y la verdad, el tema de conspiraciones, contubernios (como el de munich Wink ) y demas no son de mi agrado.

    --------

    los servicios secretos alemanes recomiendan la lectura de la vida de trotsky a sovieticos inteligentes, como ingenieros, para que reflexionen y renieguen la dictadura de la burocracia y poder aprovecharse de ese descontento, que la burguesia manipula es un hecho, y que es rastrera como ella sola y que hara lo que sea por mantener el poder tambien, por tanto deberiamos fijarnos en las ideas y no otorgarle el poder de dividirnos y enfrentarnos, que es lo que quieren.

    las citas, como las de churchill, sin poner lo que dijo en origen, el contexto, donde obtener el texto completo... no sirve de nada, porque puede ser una manipulacion.


    y creo que mas o menos esta todo, no puedo responder frase por frase pero viene siendo eso

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por RDC el Mar Feb 09, 2010 12:30 pm

    ¿Se puede saber que cojones te hace pensar que este texto iba dirigido a ti?

    Lo colgué porque me pareció interesante.

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por gazte el Mar Feb 09, 2010 12:43 pm

    donde he dicho que ese texto fuera dirigido a mi? pero si lo pones en un foro es para obtener respuesta no? o quieres que la genete te aplauda como focas? porque yo por ahi no paso, y no esquives la respuesta, cuando digo que te voy a responder es porque creo que como usuario de este foro tengo derecho a ello, a no ser que por defender una postura diferente a la tuya me consideres un cotrarrevolucionario merecedor de una purga.

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por RDC el Mar Feb 09, 2010 12:52 pm

    Por esto:
    no eres capaz de escribirlo tu mismo? quieres que te pegue otro texto y estemos aqui pegando textos sin ton ni son?
    deduzco que pinsas que va dirigido a ti.

    Cuando pongas fuentes de lo que dices te contesto.

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por gazte el Mar Feb 09, 2010 1:03 pm

    si quieres otro texto como el que me has puesto tu defendiendo mis tesis puedo buscarlo, no me costara mucho encontrarlo, si lo que quieres son datos... lo que te he puesto son conclusiones en base a hechos que todos conocemos, dime en lo que crees que miento y buscare info, pero ya te digo, eso es consecuencia de mi propia cosecha y de mis reflexiones como individuo, no esta copiado de nindun sitio, y esta basado en cosas que he ido leyendo y que la mitad no recuerdo de donde salieron, de todas formas pide y te dare.

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por Gorky el Mar Feb 09, 2010 1:14 pm

    Si la rata de Trotsky ya era siniestra, su hijo Sedov incluso superaba, menudo tipejo.

    Saludos Socialistas.

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por RDC el Mar Feb 09, 2010 1:45 pm

    Dices que el que cambia de tema soy yo cuando tú en un texto sobre el papel terrorista de los trotskistas apareces hablando de lo malo que era Stalin.

    Ya se sabe que tú eres muy inteligente en cambio yo solo soy un borrego que se dedica a repetir consignas y textos escritos por otros.

    Este tema es para hablar de los terroristas trotskistas y de sus intenciones para acabar con el gobierno legítimo de la URSS. Dices que Stalin llegó al poder a base del miedo que imponia en la población de la URSS, pruebas de eso. Aunque no sería tan malvado cuando tiene el apoyo que aún tiene en Rusia y en las ex-repúblicas soviéticas.

    Tu que eres tan inteligente, deberias saber que Stalin luchó contra la burocracia y quiso democratizar la URSS, pero no lo logró porque la mayoría del PCUS se negó, ¿donde está ese poder supremo y divino que tenía Stalin según los trotskistas como tú?

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por carlos el Mar Feb 09, 2010 3:08 pm

    lo de gazte es de risa ¿no podra colgar RDC un texto muy interesante sobre la actividad contrarrevolucionaria troskista?

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por AsturcOn el Mar Feb 09, 2010 3:18 pm

    La encantadora familia Trotsky, que tiernos y bonachones eran verdad? Very Happy

    Perdón, estábamos hablando de los corleone? Shocked

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por gazte el Mar Feb 09, 2010 3:56 pm

    mira RDC, paso de contestarte, acusas siempre a todo el mundo de creerse la propaganda capitalista pero tu nos cuelgas propaganda stalinista, que tienes que decir en contra de la contextualizacion que he hecho? nada, normal.

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por carlos el Mar Feb 09, 2010 4:07 pm

    no stalinista no realista

    es un analisis sobre la labor contrarrevolucionaria del troskismo no son comparables este tipo de textos de formacion marxistas-leninistas con propaganda capitalista de guerra fria

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por gazte el Mar Feb 09, 2010 4:10 pm

    jajaja, me parto, lo que coincide con tu idea es marxista-leninista y lo que no te gusta es propaganda capitalista, ya veo ya

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por carlos el Mar Feb 09, 2010 4:45 pm

    con mi idea no con la de los principios del marxismo leninismo

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por carlos el Mar Feb 09, 2010 4:45 pm

    de todas formas tienes una mania conque no se pueden colgar textos o recomendar que no se por donde cogerla

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por gazte el Mar Feb 09, 2010 4:57 pm

    y que es eso? si tu y to tenemos conceptos diferentes quien esta en lo cierto? perdon, tu, por supuesto.

    no es una mania, en este tema los textos no sirven para nada porque estan manipulados a mas no poder, esto es una contraofensiva ideologica para tapar las brechas tras haber disuelto a golpe de batuta la 3era internacional.

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por RDC el Mar Feb 09, 2010 7:29 pm

    No claro, aquí lo que vale es lo que tu digas. Eres tan inteligente que sin leer nada te has labrado tu propia opinión sobre quien era Stalin y quien era Trotski.

    ¿Que tienes inteligencia divina? Ya que en ningún tema has puesto cita o fuente alguna.

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por carlos el Mar Feb 09, 2010 10:19 pm

    a gazte no le hacen falta textos , eso es de dogmaticos lectores , a gazte le caen las ideas del cielo y todo TODO lo que argumenta lo hace en base a investigaciones personales sin influencia de ningun texto

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por gazte el Mar Feb 09, 2010 10:22 pm

    paso de vosotros, por si acaso no contesteis

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por AsturcOn el Miér Feb 10, 2010 6:58 am

    gazte escribió:paso de vosotros, por si acaso no contesteis

    Compañero Gazte, eres mas testarudo que yo y eso ya es mucho.

    Hablas sobre la verdad buscando en lo mas profundo de la filosofía, dices que no crees en las personas, que solo crees en las ideas y te metes en un caos tu solo en base a esto. Mi camarada Gazte, las personas al fin y al cabo están llamadas por naturaleza a resolver los problemas en base a sus propias ideas, aunque muchas veces los problemas se acrecentan por una mala metodologia basada en una pesima ideologia. Las personas siempre cometen errores guiados por ideas o ideologías erróneas.

    Cuando hablas de propaganda caes en el mismo error de creer que toda la propaganda es falsa e infecciosa. Yo prefiero pensar que hay enormes e insalvables diferencias entre una propaganda y otra, de hecho ahora mismo tanto tu como el resto de camaradas hemos puesto encima de la mesa a las dos contrarias ideologías propagandísticas, las que salen del esfuerzo capitalista y las que salen del esfuerzo marxista. Estos dos estilos de propaganda son tan diferentes que se encuentran en latitudes opuestas y de hecho es entre esas dos latitudes entre las que se centra una autentica guerra de propaganda. Por lo tanto no es justo decir que vale lo mismo una que otra propaganda, porque si buscamos las diferencias veremos que mientras el capitalismo defiende y ensalza el individualismo basándose en su propio interés por encima del interés de la mayoría del pueblo, es el comunismo el que defiende el interés de esa mayoría excluida, una mayoría que siempre han sido relegados a jugar el papel eterno de la clase baja.

    Por lo tanto la propaganda comunista es a diferencia de la otra propaganda, mas sana, humana y sobre todo mas justa. Cuando se hace propaganda que resulta beneficiosa para la sociedad, esa propaganda no tendría que ser de ninguna manera criticada por nadie. La verdad no es relativa solo por el hecho de que tu tengas según tu criterio, tu verdad y el resto del mudo su verdad. No camarada, verdad solo hay una de igual forma que 2 y 2 son 4 y eso nadie en su sano juicio lo discute. Pero el hecho de que 2 y 2 sean 4 y esta verdad sea inmutable, no perjudica para nada al capitalismo, porque si fuera de otro modo, entonces 2 y 2 serian cualquier cosa menos 4.

    El problema de la verdad absoluta es que salimos de una sociedad en la que se nos cuentan muchas mentiras por verdades, las cuales terminamos por aceptar como reales, muchas medias verdades por verdades universales, muchas descontextualizaciones, y muchas censuras y ocultaciones. Esto esta demostrado, es real tanto para tu noción como para la mía por lo que no vamos a discutir por eso.

    Cuando nos ponemos a debatir sobre Trotsky tal y como lo hemos hecho en muchas ocasiones, no solo buscamos la información que sale del entramado mediático capitalista, la cual ya conocemos todos a la perfección, lo que hemos hecho es usar la información que siempre ha sido apartada y escondida por el capitalismo, para ver con nuestros propios ojos cual es la versión del “olvidado“, por lo tanto hemos recurrido a otras fuentes como lo son Ludo Martens, Grover Furr, Lenin, Stalin, Bujarin, Zinoviev ect. Las versiones de esta figuras históricas no tendrían que ser censuradas por ningún historiador, por ningún maestro, por ningún político o periodista, pero eso es precisamente lo que se ha estado haciendo desde el triunfo de la revolución bolchevique en todos los países capitalistas, hasta el dia de hoy.

    Es precisamente cuando después de ser adoctrinados y arraigados a viejos cliches anti-comunistas un día nos preguntamos el porque siempre hay algo que no encaja en su sitio y terminamos descubriendo que no solo hay algo que no encaja, sino que las historias del capitalismo no encajan ninguna en ningún sitio mas que en el hueco de la avaricia y el ego personal a costa del sufrimiento de la humanidad.

    Pensamos que el capitalismo que se ha sostenido tanto por monarquías, republicas y democracias, ha demostrado durante siglos que es un fracaso de tras de otro, mostrándose como una autentica utopia, lo que es y siempre ha sido. El capitalismo ha tenido miles de años para transformarse adoptando distintas caras, pero todas ellas han llevado al mundo a una realidad infernal en la que mas de 1.200.000.000 millones de personas no encuentran ningún tipo de oportunidad de salir de la pobreza, eso mientras mueren todos los años 9 millones de niños en un mundo en el que esas enfermedades tienen cura. El capitalismo es el genocidio, es la barbarie consentida y encubierta, olvidada o ignorada por sus propias victimas en la mayor parte de los casos. Por este hecho, solo por este, el capitalismo y todo lo que sale de él esta infectado de propaganda (mentiras) y como hemos crecido en un mundo de propaganda capitalista, no podemos consentir que se nos siga engañando, y usaremos todo lo que caiga a nuestro alcance que no sea ni familia, ni parentesco a la familia del capitalismo, para poder por fin tener la opinión de expertos y personas que si estuvieron allí para poder contarlo.

    Por esto es muy importante leer a personajes históricos que no solo estuvieron allí, sino que encima, eran los grandes protagonistas de todas estas historias.

    Mira gazte, todo lo que tu sabes sobre Trotsky esta escrito por él y por los trotskistas que lo siguieron, también esta escrito por el capitalismo al cual le interesa destacar a trotsky por encima de otros revolucionarios para que precisamente no sigamos el ejemplo de los verdaderos y auténticos revolucionarios que son muchos y no precisamente trotskistas y que según las “coincidentes” falsificaciones capitalistas son todos unos demonios con cuernos y rabo. Bueno pues precisamente se hace necesario medir las dos versiones y concluir que en una discusión como esta, una de las dos verdades, la real y la falsa y esta ultima necesita de la mentira para imponerse a la verdad. Si las dos visiones de la realidad se fundamentaran en la verdad no tendría sentido nada, ni la existencia, ni la inexistencia. Lo que esta claro es que alguien miente y alguien dice la verdad y la verdad solo es una.

    Si a ti te convence lo que esta escrito por nazis, fascistas, capitalistas, trotskistas y piensas que la otra voz esta equivocada pues ya te estas situando a una latitud. Mira compañero, en otras comunidades no encontraras mas objetividad que en esta y si nosotros estamos aquí y tu el primero, es porque buscamos objetividad y no mera propaganda. Si tu piensas que la propaganda comunista es solo un panfleto entonces ya no tendría sentido que sigamos discutiendo porque ya no nos pondremos nunca de acuerdo.

    Yo no trato de hacer que pases por el aro, lo único que me gustaría es que comprendas porque hemos pasado nosotros por el aro ante las mismas preguntas que te haces tu ahora.

    Además tu no eres ningún enemigo, o por lo menos yo no te veo como tal, aunque tus ideas no me gusten. Para mi eres exactamente parecido a lo que el resto somos para ti, Seres manipulados.

    Yo prefiero creer en la gente, y siempre selecciono en base de los que mas creo y confio. La gente que luchó por sanas ideas o ideologías dando claros ejemplos con acciones visibles de socialismo haciendo que su pueblo recobre la identidad, la dignidad, la esperanza y los valores que gracias al capitalismo solo se perderían, esa gente no necesita hablar y decorar sus frases con las palabras libertad y democracia.

    Con gusto te daria la píldora roja que le dio Morfeo a Neo en Matrix para que viera la realidad, pero esto no es Matrix y yo tampoco soy Morfeo. Simplemente veo a un Neo deseoso de explorar el mundo eligiendo con decisión la pastilla roja que le mostrara la otra realidad. Pero aquí no hay píldoras milagrosas que todo lo muestran y lo curan, aquí tenemos a escritores, historiadores, investigadores, y los testimonios de personajes que vivieron la historia que ahora debatimos. Si no lees a esta gente jamás podrás dilucidar la realidad. Por lo menos eso es lo que yo pienso.

    Un saludo Gazte. Very Happy

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por gazte el Miér Feb 10, 2010 10:11 am

    muy currado, muy claro y muy bien escrito Wink

    pero de ahi a que lo comparta hay un trecho, me hablas de la propaganda sovietica (no voy a decir marxista) y la capitalista, por encima de lo bienintencionada que estuviera la sovietica, que aunque no lo creo no niego esa posibilidad, lo que me importa es que hablen de hechos reales y no de mentiras, y la propaganda sovietica de mentiras sabe un rato, no voy a entrar a si tal o cual hecho es veridico, te voy a dar 2 ejemplos creo que sobradamente claros, la censura de la pelicula Octubre y la eliminacion de trotsky de muchas fotos en las que salia junto a lenin. y tranquilo, a mi no me tienes que hacer una exposicion sobre lo malo que es el capitalismo, eso ya lo se, pero eso no tapa otras barbaridades. pero las mentiras no se pueden consentir, si tu le mientes a un niño por su "bien" le estas negando su capacidad de pensar y de decidir para que haga lo que tu quieres, eso en un niño es aceptable, pero para un pueblo de seres que se supone que deberian ser libres no, al igual que pasa hoy en dia con el capitalismo, la tv se encaraga de darnos info sesgada y cortada para orientar nuestra opinion, para formarse una opinion hay que oir todas las versiones y conocer los hechos tal y como fueron.

    no me conoces en la vida real, por tanto considero aventurado por tu parte decir que todo lo que se esta escrito por trotskystas, y si encima lo rematas metiendo en el sacoa nazis y escoria variada... me das una cosa que pensar, que tienes una vision bipolar del mundo, el mundo no se divide en 2 mitades, los comunistas "buenos" (para ti) y el resto, que se ayudan entre ellos, eso es incorrecto y obvio de salida. he leido un poco de todo, (dentro de la izquierda, fuera pocas cosas) desde un extremo, donde encajaria a los anarquistas, hasta el otro, donde estaria el stalinismo, y de ahi, de reflexionar con los datos que tenia, buscando y demas, tengo las ideas que tengo, he llegado a las conclusiones que he llegado.


    Mira compañero, en otras comunidades no encontraras mas objetividad que en esta y si nosotros estamos aquí y tu el primero, es porque buscamos objetividad y no mera propaganda
    me gustaria resaltar eso, yo no se en que comunidades habras estado tu, pero yo te digo desde ya mismo, que estoy en otros foros discutiendo con anarquistas varios y que tengo menos caras largas que aqui.

    Mira gazte, todo lo que tu sabes sobre Trotsky esta escrito por él y por los trotskistas que lo siguieron, también esta escrito por el capitalismo al cual le interesa destacar a trotsky por encima de otros revolucionarios para que precisamente no sigamos el ejemplo de los verdaderos y auténticos revolucionarios
    como dijo lenin, que se que algunos (no lo digo por ti) lo veneran, a los grandes revolucionarios, como al che:

    "Ocurre hoy con la doctrina de Marx lo que ha solido ocurrir en la historia repetidas veces con las doctrinas de los pensadores revolucionarios y de los jefes de las clases oprimidas en su lucha por la liberación. En vida de los grandes revolucionarios, las clases opresoras les someten a constantes persecuciones, acogen sus doctrinas con la rabia más salvaje, con el odio más furioso, con la campaña más desenfrenada de mentiras y calumnias. Después de su muerte, se intenta convertirlos en iconos inofensivos, canonizarlos, por decirlo así, rodear sus nombres de una cierta aureola de gloria para "consolar" y engañar a las clases oprimidas, castrando el contenido de su doctrina revolucionaria, mellando su filo revolucionario, envileciéndola." El Estado y la revolución.

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por carlos el Miér Feb 10, 2010 10:13 pm

    el stalinismo como corriente diferenciada del marxismo leninismo no existe , eso de inventarse ideologias no creo que refuerze tus argumentos

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por gazte el Miér Feb 10, 2010 11:24 pm

    si tu unico argumento es negar lo evidente, con tu permiso, voy a reirme un rato

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por AsturcOn el Jue Feb 11, 2010 2:56 am


    Editado el 08/12/09

    Dejemos que sea el propio Stalin el que se defienda de las calumnias que vivió, dejemos que el mismo conteste a las falsedades que el capitalismo ha mitificado. Veamos que es lo que pensaba Stalin sobre Trotsky y sus antagónicas y reaccionarias opiniones.

    El personaje siniestro y demoniaco que el capitalismo ha construido sobre Stalin esta muy lejos de ser humano, de pertenecer incluso a este planeta, pero sucede igual con todos los lideres políticos revolucionarios que son demonizados hasta extremos infantiles como en el caso de Fidel Castro y Hugo Chávez que también están soportando una campaña muy parecida de desinformación salvando las distancias de aquellos tiempos con la actualidad.

    El Stalin que habla por si mismo, nos mostrara todos y cada uno de los rasgos que lo definen como un personaje mas humano que sobre-natural. Para los que estudiamos este mito y analizamos todas sus palabras, Stalin era un genio del que ahora nos es mas fácil comprender como logico, que para la sociedad soviética se tratara de un autentico genio capaz de organizarlo todo al milímetro, pero también nos encontramos con un Stalin humano y sensible al criterio ajeno y esto nos lo demuestran las dos ocasiones en las que el propio Stalin pone el cargo en manos del Comité Centrar para liberarse de sus funciones y en esas dos ocasiones el Comité Central obligo al propio Stalin a continuar sus funciones como máximo líder de la Unión Soviética.

    Stalin era una persona de carácter fuerte, muy comedido en sus gestos, de una gran sinceridad y dureza contra todo lo que representaba una amenaza para la Unión Soviética. Stalin fue atacado duramente por Trotsky, Kamenev y Zinoviev lo que demuestra el fuerte debate interno y no el ordeno y mando que el entramado mediático tanto gusta publicar.

    Según el propio Stalin:


    El TROTSKYIST
    OPOSICIÓN ANTES Y AHORA


    Discurso Entregado en una Reunión del Pleno Conjunto de
    el Comité Central y el Control Central

    Traducido por AsturcOn

    El 23 de octubre de 1927


    Se dice que el Camarada Lenin sugirió al congreso que en vista "de mi grosería" se debería considerar la opcion de poner a otro camarada en mi lugar como el Secretario General. Es completamente verdadero. Sí, compañeros, soy grosero con aquellos que enorme y pérfidamente arruinan y parten el Partido. Nunca he ocultado esto y no lo oculto ahora. Quizás alguna blandura es necesaria en el tratamiento de estas divisores, pero soy una mano mala en esto.

    En la primera reunión del pleno del Comité Central después del Trece Congreso pedí al pleno del Comité Central liberarme de mis deberes como Secretario General. El congreso en sí mismo habló de mi demanda. De ello habló cada delegación por separado, y todas las delegaciones unánimemente, incluso Trotsky, Kamenev y Zinoviev, me obligaron a permanecer en mi puesto.

    ¿Qué podría hacer yo? ¿Abandonar mi puesto? Esto no está en mi naturaleza; nunca he abandonado mi puesto, y no tengo ningún derecho de hacerlo así, ya que esto sería un abandono. Cuando he dicho ya antes, no soy un agente libre, y cuando el Partido impone una obligación sobre mí, debo obedecer.

    Un año más tarde otra vez puse una petición al pleno para liberarme, pero fui otra vez obligado a permanecer en mi puesto.

    ¿Qué más podría hacer yo?

    En cuanto a la publicación de mi voluntad, el congreso decidió no publicarlo, ya que fue dirigido al congreso y no fue requerido para la publicación.


    Esto nos muestra lo lejos que están las historias amarillas de la verdadera realidad de todo lo acontecido en la Unión Soviética. Había una verdadera oposición encabezada por Trotsky que criticaba abiertamente y sin tapujos la gestión de Stalin, dato que esta muy lejos de la intransigencia del mito, incluso es el propio Stalin el que se defiende. Cualquiera diría que el mismísimo hombre de acero tenia que defenderse de algo, Pero así fue, y todas las decisiones políticas eran profundamente debatidas en un ambiente democrático por mucho que diga el entramado mediatico, Un ambiente que encima no se podía permitir el lujo de quitar un ojo a la permanente amenaza tanto interna como externa. Stalin continua mostrándonos el grado de libertad que los opositores tenían para moverse donde quisieran y para manifestar abierta y públicamente su rechazo. Sin embargo la versión capitalista de esto es que en la Unión Soviética, Stalin hacia y deshacía todo a su antojo y gusto, versión muy distinta y muy típica del sensacionalismo amarillo anti-comunista.

    “Por eso ellos fueron fisgoneando entre las unidades de Partido en Moscú (recuerden la Fábrica Aviapribor), en Leningrado (recuerdan los Trabajos de Putilov), y otros sitios. ¿Bien, qué pasó? Los trabajadores comunistas dieron a nuestra oposición una paliza buena, tal paliza en efecto que obligaron a los líderes de la oposición para huir del campo de batalla“.

    Las propias palabras de Stalin demuestran el grado de libertad que tenían los opositores para moverse y pronunciarse sin el temor a ser reprimidos, haciéndolo públicamente sin necesidad de esconderse.

    Trotsky intentó por todos los medios crear una plataforma política opositora asumiendo irresponsablemente la división dentro de la propia Unión Soviética. Este fue un movimiento político que pretendía dividir al pueblo en dos en un momento en el que la unidad era indispensable para afrontar la construcción del socialismo y afrontar todas las amenazas extranjeras que amenazaban al país y que terminaron en la SGM. Trotsky demostró desde el principio que su lucha contra Lenin era de acoso y derribo sistemático contra los bolcheviques y una vez muerto Lenin, la lucha no podía interrumpirse hasta que un menchevique consiguiera dominar la cúpula política de la Unión Soviética, por eso el nombramiento de Stalin cono discípulo y continuador del marxismo-leninismo no dejaba otra opción a Trotsky que la de seguir con el método del desgaste esperando la oportunidad que le daban las tramas.

    Stalin se preguntaba:

    ¿Por qué, no tratan Trotsky y Zinoviev de ir a las unidades de Partido y exponer sus opiniones?

    Usted no encontrará una oración sola, ni una sola palabra, en aquellos documentos mostrando que acusamos a la oposición de la participación en una conspiración militar. En aquellos documentos el Comité Central y la Comisión de Control Central simplemente afirman que, organizando su prensa ilegal, la oposición entró en contacto con intelectuales burgueses, y que algunos de estos intelectuales se encontraban para entrar en contacto con guardias blancos, quiénes preparaban una conspiración militar.

    En primer lugar, que la oposición, en la persecución de una política terrible, organizaba un antipartido, prensa ilegal.

    En segundo lugar, que la oposición, para la organización de esta prensa, firmaba un bloque con los intelectuales burgueses.

    En tercer lugar, esto, alistando los servicios de intelectuales burgueses y confabulando con ellos contra el Partido, la oposición, independientemente de su voluntad o deseo, se encontró rodeado por la llamada "tercera fuerza.

    La oposición resultó tener mucha más confianza en los intelectuales burgueses que en su propio Partido. Por otra parte esto no habría exigido la liberación "de todos los detenidos" en relación a la prensa ilegal, incluso Shcherbakov, Tverskoy, Bolshakov y otros, fueron pillados por estar en contacto con elementos contrarrevolucionarios.


    No solo la mentira y la manipulación eran la herramienta con frecuencia usada por los Trotskistas, estos no podían quedarse con los brazos cruzados y sus contactos con la burguesía reaccionaria delataban las verdaderas intenciones de Trotsky. Lógicamente él mismo no podía hacerse ver con ciertos contactos a los que dejaba en manos de sus títeres reaccionarios. Eso le hubiera costado a Trotsky la vida ejecutado por alta traición por lo que sus acólitos eran los que mantenían los contactos con el enemigo burgués.

    La oposición quiso tener un antipartido, prensa ilegal; para ese objetivo tenían como recurso la ayuda de intelectuales burgueses, y algunos de aquellos intelectuales resultaron estar en contacto con contrarrevolucionarios conocidos, tal es la cadena que resultó, compañeros. Independientemente de la voluntad de la oposición o de su deseo, los elementos antisoviéticos fueron en tropel alrededor de ellos y se esforzaron por utilizar sus actividades de división para sus propios fines.

    ¿Quién puede negar el derecho de las autoridades soviéticas de ganar a antiguos oficiales a su lado, a fin de emplearlos para el desenmascaramiento de organizaciones contrarrevolucionarias?

    La siguiente pregunta: sobre las preparaciones para el congreso. Zinoviev y Trotsky vehementemente afirmaron aquí que nos preparamos para el congreso por medio de la represión. Es extraño que solo ellos vean "la represión".

    Son muchas las decisiones secretas del Comité Central y la Comisión de Control Central que están siendo publicadas ahora por nuestra oposición en las columnas del periódico de Maslow en Berlín, que es periodico burgués, antisoviético y contrarrevolucionario! Aún toleramos todo esto, lo toleramos sin ningun limite, y así damos a los divisores de la oposición la oportunidad de arruinar nuestro Partido. ¡Esta es la desgracia a la cual la oposición nos ha traído! Pero no podemos tolerarlo para siempre, compañeros.


    Trotsky sabia que una división política a esas alturas en la Unión Soviética ponía en peligro la unidad necesaria para mantener vivo el legado de la revolución ante los enemigos extranjeros. Trotsky conocía perfectamente la situación y en apariencia no le importo lo mas mínimo el desgaste al que estaba sometiendo al partido y los organismos soviéticos. Solo Trotsky podía haber derrumbado al imperio comunista con mucha mas facilidad que todo un ejercito de 3 millones de hombres, y seriamos unos ilusos si pensásemos que con Trotsky unos años mas en la Unión Soviética, el país no se habría puesto en bandeja para la Alemania Nazi, gracias a la estrategia de Stalin los Soviéticos hoy no hablan aleman y no fue gracias a Trotsky que se derrotara a la Alemania Nazi.

    Se dice que quiénes han sido expulsados del Partido y conducen actividades antisoviéticas están siendo detenidos. Sí, los detenemos, y haremos así en el futuro si ellos no dejan de minar al Partido y al régimen soviético. (Voces: ¡"correctamente! ¡Correctamente!")

    Stalin no tenia nada que ocultar y advierte que de seguir en esa misma línea se tomarían las medidas oportunas. Es tambien evidente que habia una crisis politica muy peligrosa para la integridad de la Union Sovietica, pero nada parece indicar que se tratara de un tremendo genocidio como el que gusta insinuar al aparato mediático capitalista constantemente. Esta claro que la división dentro del partido era de sobra conocida por todos los ciudadanos soviéticos, como también esta claro que Trotsky era la cabeza principal de la división interna de una minoritaria y ridícula oposición que a pesar de ser minúscula, era potencialmente peligrosa para la seguridad del estado y proletariado soviético.

    Se dice que tales cosas son un precedente en la historia de nuestro Partido. No es verdad. ¿Y el grupo de Myasnikov? ,¿Quién no conoce que los miembros de aquellos grupos fueron detenidos con el consentimiento pleno de Zinoviev, Trotsky y Kamenev? ¿Por qué se permitían esas detenciones hace 4 años para detener los desordenes de quiénes habían sido expulsados del Partido?

    Ustedes escucharon la declaración del Camarada Menzhinsky. En aquella declaración se dice que cierto Stepanov un hombre militar, un miembro del Partido, un partidario de la oposición, está en contacto directo con contrarrevolucionarios, con Novikov, Kostrov y otros, que Stepanov él mismo no lo niega en su declaración.

    Lenin dijo que el Partido puede ser completamente arruinado si la indulgencia es mostrada a desorganizadores y divisores. Es exactamente por qué pienso que esto es el tiempo para dejar de mostrar la indulgencia a los líderes de la oposición y llegar a la conclusión que Trotsky y Zinoviev deben ser expulsados del Comité Central de nuestro Partido. (Voces: ¡"correctamente!") Que es la conclusión elemental y la medida elemental, mínima que debe ser tomada a fin de proteger el Partido de las actividades terribles de los desorganizadores.


    Stalin ante el sistematico insulto y las calumnias Trotskistas no podía ofrecer la otra mejilla y esta decisión de igual forma habría sido tomada por Trotsky, viendo la extrema dureza con la que trataba a Stalin como compañero y como principal líder de la Unión Soviética. Según Stalin, a Trotsky ya se le había consentido todo tipo de acciones.

    En el último pleno del Comité Central y Comisión de Control Central, sostenida en agosto este año, algunos miembros del pleno me reprocharon de ser demasiado suave con Trotsky y Zinoviev, para aconsejar al pleno contra la expulsión inmediata de Trotsky y Zinoviev del Comité Central. (Voces del auditorio: "así es, y le reprochamos ahora.") Quizás yo era demasiado amable entonces e hice un error en la propuesta para ser adoptado hacia Trotsky y Zinoviev. (Voces: ¡"correctamente!" Camarada Petrovsky: "correctamente)

    Pero ahora, compañeros, después de lo qué hemos pasado durante estos tres meses, después de que la oposición ha roto la promesa de disolver su facción que hizo en su "declaración" especial del 8 de agosto, así engañando el Partido otra vez, después de todo esto, no puede haber más espacio en absoluto para la blandura.

    En la expulsión de Trotsky y Zinoviev del Comité Central debemos presentar para la consideración del Quince Congreso todos los documentos que se han acumulado acerca de las actividades de división de la oposición, y sobre la base de aquellos documentos el congreso será capaz de adoptar una decisión apropiada.


    Así fue como por unanimidad se valoraron todas las pruebas y se voto la expulsión de Trotsky y Zinoviev. Algo muy esperado y solicitado por distintas personalidades presionando a Stalin reclamándole mas dureza con los Trotskistas.

    La oposición piensa que su fracaso puede ser "explicado" por el factor personal, por la grosería de Stalin, por la obstinación de Bukharin y Rykov, etcétera. ¡Es una explicación demasiado barata! Esto es un conjuro, no una explicación. Trotsky ha estado luchando contra el Leninismo desde 1904. De 1904 hasta la Revolución de Febrero en 1917 Trotsky dio vueltas en el partido Menchevique, desesperadamente luchando contra el Partido de Lenin todo el tiempo.

    Durante aquel período Trotsky sufrió varios fracasos por la mano del Partido de Lenin. ¿Por qué? ¿Quizás la grosería de Stalin era culpable? Pero yo no era todavía el secretario del Comité Central entonces; yo no estaba en el extranjero, pero si en Rusia, luchando con el movimiento clandestino, mientras que la lucha entre Trotsky y Lenin rabió en el extranjero.

    ¿No es obvio que toda esta lucha de Trotsky contra el Partido Leninista tiene raíces históricas profundas, de gran alcance? ¿No es obvio que esta lucha que el Partido emprende ahora contra el Trotskyismo, es una continuación de la lucha que el Partido, encabezado por Lenin, emprendido a partir de 1904 adelante?

    Pero la indicación más asombrosa de oportunismo de la oposición, el signo más asombroso de bancarrota de la oposición, era su voto contra el Manifiesto del Comité Ejecutivo Central de la URSS. ¡La oposición está en contra de la introducción de un día laborable de siete horas! ¡La oposición está contra el Manifiesto del Comité Ejecutivo Central de la URSS! La clase obrera entera de la URSS, la sección avanzada entera de los proletarios en todos los países, con entusiasmo da la bienvenida al Manifiesto, unánimemente aplaude la idea de introducir un día laborable de una siete horas - pero los votos de los opositores contra el Manifiesto añaden su voz al coro general de la burguésia.

    No pensé que la oposición podría hundirse a tal desgracia.

    La pregunta de la clase campesina. ¿Cuál era la situación en nuestro país hace dos o tres años? Usted sabe que la situación en el campo era my seria. Nuestros presidentes de Comité Ejecutivos Volost, y funcionarios en el campo generalmente, no siempre eran reconocidos y eran a menudo las víctimas del terrorismo. Los corresponsales de pueblo fueron encontrados con rifles recortados. Aquí y allí, sobre todo en las zonas fronterizas, había actividades de bandidos; y en un país como Georgia había hasta rebeliones. Naturalmente, en tal situación los kulaks ganaron fuerza, y los campesinos pobres se desunian. La situación en el país fue agravada en particular por el hecho que las fuerzas productivas en el campo crecieron muy despacio, la parte de la tierra cultivable permaneció completamente no cultivada, y el área de cosecha era aproximadamente el 70 a 75 por ciento del área de antes de la guerra. Este era en el período antes de la Catorce Conferencia de nuestro Partido.

    No podemos construir el socialismo si tenemos actividades de bandidos y rebeliones de campesinos.

    La historia nos dice que hasta ahora ni un solo estado joven en el mundo ha desarrollado su industria, y su industria pesada en particular, sin la ayuda exterior, sin préstamos externos, o sin invadir otros países, colonias, etcétera. Es el camino ordinario de la industrialización capitalista. Gran Bretaña desarrolló su industria en el pasado drenando la savia vital de todos los países, de todas las colonias, durante cientos de años e invirtiendo el botín en su industria. Alemania ha comenzado a elevarse últimamente porque ella ha recibido préstamos de América que asciende a varios miles millón de rublos.


    Realmente interesante la versión de Stalin, sorprendente, desconocida y oculta durante todo este tiempo.

    Sin embargo, no podemos proceder por ninguno de estos caminos. El pillaje colonial va en contra de toda nuestra política. Y no nos conceden préstamos. Sólo un camino nos es dejado, el camino indicado por Lenin, a saber: levantar nuestra industria, equipar de nuevo nuestra industria sobre la base de acumulaciones internas. La oposición ha estado graznando todo el tiempo sobre acumulaciones internas no siendo suficientes para el nuevo equipo de nuestra industria. Hasta que en abril de 1926, la oposición afirmó en un pleno del Comité Central que nuestras acumulaciones internas no bastarían para hacer la reforma con el nuevo equipo de nuestra industria. Entonces la oposición predijo que sufriríamos el fracaso después del fracaso. Sin embargo, haciendo un control ha resultado que hemos tenido éxito en el proceso de fabricación con el nuevo equipo de nuestra industria durante estos dos años. Esto es un hecho que durante los dos años hemos logrado invertir más de dos mil millón de rublos en nuestra industria. Esto es un hecho y estas inversiones han resultado ser suficientes para hacer el progreso adicional con el nuevo equipo de nuestra industria y la industrialización del país. Hemos conseguido lo que ningún otro estado en el mundo ha conseguido aún: hemos levantado nuestra industria, hemos comenzado a equiparla de nuevo, hemos progresado en esta materia sobre la base de nuestras propias acumulaciones.

    El objetivo de nuestra política exterior, es seguir manteniendo relaciones diplomaticas con los estados burgueses, para mantener la paz. ¿Qué hemos conseguido en esta esfera? Lo que hemos conseguido es que hemos sostenido - bien o mal, sin embargo hemos sostenido la paz. Lo que hemos conseguido es que, a pesar del envolvimiento capitalista, a pesar de las actividades hostiles de los gobiernos capitalistas, a pesar de los vuelos de combate provocativos en Pekín, a pesar de todo esto, no hemos permitido que nosotros seamos provocados y hayamos tenido éxito en la defensa de la causa de la paz.

    .Cada uno sabe que la disciplina de hierro en nuestro Partido es una de las condiciones fundamentales para mantener la dictadura del proletariado y para el éxito en la construcción del socialismo en nuestro país. Todos sabemos que la primera cosa que los Mensheviks en todos los países tratan de hacer, es minar la disciplina de hierro en nuestro Partido. Había un tiempo cuando Trotsky entendió y apreció la importancia de la disciplina de hierro en nuestro Partido.

    ¿Pero ahora? ¿Se puede decir que los Trotskyists, la oposición presente, están listos a rendirse a las decisiones del Partido, cuadrarse, etcétera?

    Después de que ellos han roto dos veces su promesa de rendirse a las decisiones del Partido, después de que ellos han engañado dos veces al Partido, después de que ellos han organizado diarios de prensa ilegales junto con intelectuales burgueses, después de las declaraciones repetidas de Zinoviev y Trotsky hechos en esta misma tribuna diciendo que ellos violaban la disciplina de nuestro Partido y seguirían haciendolo así.

    La oposición ha cambiado ahora a una nueva línea, la línea de partir el Partido, la línea de crear un nuevo partido.

    Ustedes saben que la esencia de aquel viejo folleto de Trotsky es el rechazo de la concepción Leninista del Partido y de la disciplina de Partido. En aquel folleto Trotsky llama s Lenin "Maximilien Lenin," haciendo alusión que Lenin era otro Maximilien Robespierre, esfuerzos, como éste, para la dictadura personal. En aquel folleto Trotsky claramente dice que el Partido disciplina la necesidad de ser presentado sólo al grado que las decisiones del Partido no contradicen los deseos y opiniones de aquellos a quien visitan para rendirse al Partido.

    A propósito aquel folleto es interesante porque Trotsky lo dedica al Menshevik P. Axelrod. Es lo que él dice: "a mi querido profesor Pavel Borisovich Axelrod." (Risa. Voces: ¡"Menshevik absoluto!")


    Sin duda un gran discurso con mucha intensidad política, en el que Stalin inducido por la mayoría, anuncia y determina la expulsión de Trotsky. Desde luego este no seria el ultimo paso a tomar, como es bien conocido Trotsky siguió despotricando cada día con mas intensidad contra Stalin, llegando al insulto directo contra la máxima autoridad soviética. Asi continuaron los movimientos de desgaste de Trotsky hasta que el siguiente paso seria el destierro para el Menchevique.

    Ahora lo justo seria medir los acontecimientos con la política interna de los países capitalistas donde las purgas no alteran la vida cotidiana y son el pan de cada día, es lo cotidiano desde la republica romana y lo mas natural dentro de la trama diaria capitalista, donde quitan y ponen los ministros sin consultar a la cámara o a los ciudadanos y nadie pone el grito en el cielo.


    Última edición por AsturcOn el Vie Feb 12, 2010 11:10 am, editado 2 veces

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

    Mensaje por Invitado el Jue Feb 11, 2010 3:11 am

    Gazte si me dices que no hay información objetiva basada en estudios más fehaciente que al rpoapganda yanke, sinceramente dudo que te hayas leido siquiera un solo hilo del foro sobre Stalin.

    Acabo de borrar un hilo abierto en un sitio donde no se debia de gente que es nueva lo puedo entender, pero de ti que llevas metido tu tiempo discutiendo no entiendo ni veo como sigues con las mismas argumentaciónes despues de poder comprobar y ver del por que de las cosas.

    Nos han posteado aqui cosas de foros anarquistas y sinceramente, el que te digan lo que tu quieres oir no significa que sepan ni la mitad de la información que hay aqui.

    Dejate el debate de ideas para cuando desprogrames y empieces a analizar las cosas desde 0 , con toda la información sobre la mesa.
    Desdeluego poner de ejemplo borrar a a tipos purgados de las fotos, como ejemplo exegerado como tu lo pintas de la propaganda Sovietica....no me jodas....
    Si la propaganda Sovietica hubiese sido la mitad de la propaganda Capitalsita-Yanke, hoy el mundo tendria una badera roja en la ONU.

    Y si camarada, hay dos principales corrientes en el mundo herederas de la guerra fria, es más, la guerra mediatica es más atroz que nunca, y completamente correcto: el capitalismo esta en el mismo lado que la propaganda NAZI, fascista, y Troskista.
    Eso si , para llegar a esas conclusiónes se debe uno que tirar MUCHAS horas estudiando HISTORIA y HECHOS, y no debatiendo ni creando ideas.

    Saludos

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    Re: El origen de la Quinta Columna trotskista

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