La pena de muerte es un castigo que se aplica a quién de por ley (sea la ley que sea), no cumple con algun artículo o articulos determinados de dicha ley.
Está más que demostrado, que por castigar más o más fuerte, no hace que el indice de delincuencia baje o incluso asuste al delincuente a delinquir.
LA pena de muerte es la antítesis de las políticas de reinserción social porque no da pie para un arrepentimiento y educación del sujeto.
Pero a parte de esto, la pena de muerte se inventó con el objetivo de acallar, neutralizar de por vida o hacer desaparecer a aquellos que puedan desestabilizar el sistema social impuesto, sea la época que sea y el motivo que sea (malo o bueno, aunque en realidad son estos, 2 conceptos que varían cuando la sociedad cambia).
Por ello, no es tolerable la pena de muerte en ningún caso, sobretodo nadie debe ser privado de su libertad para decidir sobre su existencia o no y nadie está en pleno derecho para decidir sobre la existencia o no de un sujeto (hablo también sobre el suicidio, ya que cada uno es libre de decidir sobre su propia vida), por mucho daño que este halla causado. El sujeto debe pagar en vida sus males, pero no con su muerte, porque sino nunca podrá pagarlo.
Está más que demostrado, que por castigar más o más fuerte, no hace que el indice de delincuencia baje o incluso asuste al delincuente a delinquir.
LA pena de muerte es la antítesis de las políticas de reinserción social porque no da pie para un arrepentimiento y educación del sujeto.
Pero a parte de esto, la pena de muerte se inventó con el objetivo de acallar, neutralizar de por vida o hacer desaparecer a aquellos que puedan desestabilizar el sistema social impuesto, sea la época que sea y el motivo que sea (malo o bueno, aunque en realidad son estos, 2 conceptos que varían cuando la sociedad cambia).
Por ello, no es tolerable la pena de muerte en ningún caso, sobretodo nadie debe ser privado de su libertad para decidir sobre su existencia o no y nadie está en pleno derecho para decidir sobre la existencia o no de un sujeto (hablo también sobre el suicidio, ya que cada uno es libre de decidir sobre su propia vida), por mucho daño que este halla causado. El sujeto debe pagar en vida sus males, pero no con su muerte, porque sino nunca podrá pagarlo.





