"En el 40 aniversario de la inmolación del CHE Guevara" - breve semblanza biográfico-política del revolucionario argentino - publicada por el PCML del Ecuador

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pedrocasca
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Mensaje por pedrocasca el Miér Oct 19, 2011 3:10 pm

EN EL 40 ANIVERSARIO DE LA INMOLACIÓN DEL CHE GUEVARA

Javier Montes - publicado en octubre de 2007 en la revista teórica del PCML del Ecuador

La segunda mitad del siglo XX, América Latina registra acontecimientos trascendentales en el largo camino de los trabajadores y los pueblos por su emancipación social y nacional. En enero de 1959 triunfa la Revolución Cubana a 90 millas de la potencia más poderosa de la historia y se inaugura un periodo revolucionario que se hace patente en todos los países de América Latina, en diversas formas y niveles y que se prolonga hasta principios de los años 90.

La revolución y el socialismo se transforman en la voz de orden para miles de combatientes que empuñan las armas y desenvuelven una intermitente guerra de guerrillas en los campos y ciudades de casi todos los países del Sur del Río Grande. La clase obrera refuerza su protagonismo y pasa rápidamente de la lucha sindical a la lucha política revolucionaria. Cientos de
miles de campesinos se levantan para la conquista de la tierra y se involucran en la lucha política por el cambio. La juventud estudiosa se radicaliza y se lanza masivamente a la lucha democrática
y revolucionaria. En fin, las sociedades de los países latinoamericanos son conmovidas por el agudizamiento de la lucha de clases, por el desarrollo de jornadas contra la explotación y opresión de los terratenientes y los capitalistas, por la confrontación directa contra la expoliación del imperialismo norteamericano. Todos los análisis coinciden en que se produjo, por ese entonces, un auge de la lucha revolucionaria.

En este contexto nacieron muchas organizaciones revolucionarias que reivindicaban la lucha armada para la conquista de la revolución y el socialismo, la mayoría de ellas impregnadas por la impronta voluntarista de la ideología pequeño burguesa.
Se produjo también el desenmascaramiento de la naturaleza reformista y revisionista de la gran mayoría de partidos comunistas que se uncieron al bastón de mando jhrushovista; como consecuencia de esa lucha ideológica y política en el interior de esos partidos, surgieron en varios países, los partidos marxista leninistas que se involucraron activamente en ese torrente revolucionario.

En este escenario aparecieron importantes personalidades revolucionarias que asumieron la organización y conducción de las diversas formaciones políticas revolucionarias. De entre esas personalidades destaca nítidamente la figura de Ernesto Guevara, “El CHE”.

El Che, conforme él mismo lo señala, inició su aprendizaje revolucionario en su Argentina, tomando partido por los trabajadores y los pobres, iniciando el estudio del marxismo leninismo y asumiendo una actitud de condena a la explotación capitalista y a la dominación imperialista. Graduado de médico inicia su periplo por varios países. Conoce Bolivia cuando se produce la revolución de 1952, en la cual los mineros y campesinos logran desvértebrar el ejército burgués y pretendían hacer la revolución. Recorre otros países, Perú, Colombia, Centro América. Estuvo en Guatemala cuando la CIA organizaba la contrarrevolución en oposición al gobierno democrático de Arbens. Estuvo en Guayaquil entre los círculos de intelectuales de izquierda. Más adelante, en México tomó contacto con los revolucionarios cubanos que afanosamente se organizaban para derrocar la sangrienta dictadura de Batista. Se incorporó entusiastamente a ese cometido, participó en la expedición del Granma, que conducía, a través del mar, a un grupo de revolucionarios que se dirigían a Cuba con el propósito de impulsar la lucha armada revolucionaria. La guerra de guerrillas que se libra en las montañas cubanas cuenta como uno de sus comandantes más esclarecidos y aguerridos al Che Guevara. Junto a Fidel y a Camilo Cienfuegos constituyen el núcleo central de la dirección de la lucha armada. Se trata de una guerra revolucionaria imbricada con la lucha política desarrollada en todo el país, principalmente en las grandes ciudades por el Movimiento 26 de Julio. Es una lucha de guerrillas que pronto se transforma en una guerra del pueblo y desemboca en la insurrección general que derrota al ejército batistiano y conquista el poder.
Los revolucionarios cubanos contaban con su convicción ideológica, con un importante conocimiento de los principios marxista leninistas; con ese bagaje “hicieron camino al andar”. Su triunfó significó el despertar para millones de latinoamericanos que veían, de manera concreta, como era posible vencer a los dictadores y cumplir con las grandes aspiraciones de las masas trabajadoras del campo y de la ciudad.

La Reforma Agraria, la reforma urbana, la alfabetización masiva, la ruptura de las cadenas de la dominación imperialista norteamericana, la nacionalización de todas sus empresas que fueran las medidas iniciales de la Revolución Cubana señalaban claramente que se empezaba a andar tras los ideales del socialismo.

El Che, al que le fue otorgada la nacionalidad cubana, fue nombrado Gerente del Banco Central y luego Ministro de Economía. Desde esas posiciones abogó por la industrialización del país, por la eliminación del monocultivo, por el estímulo moral revolucionario en oposición al estímulo material. Representó a la Revolución en varios eventos internacionales. En esos escenarios sonó su voz clara y firme en oposición a la coexistencia pacífica y en demanda de una ayuda efectiva a los países y pueblos que luchaban por su independencia por parte de la Unión Soviética y China. El Che fue un internacionalista consecuente, entendió que su postura revolucionaria lo comprometía con la causa de los trabajadores y los pueblos de los cinco continentes. Expresó altivo la solidaridad con Vietnam, con los revolucionarios de los diversos países de América Latina a los que alentó políticamente y ayudó materialmente, igual con los revolucionarios de África y el Medio Oriente.

Más allá de esas justas posiciones asumió la responsabilidad de combatir directamente en las selvas africanas por la liberación social y nacional. Su permanencia con los revolucionarios africanos fue una contribución internacionalista que permitió resumir varias lecciones.

El sueño de la revolución en otros países de América Latina lo condujo a organizar una expedición internacionalista a Bolivia. Con un puñado de probados revolucionarios cubanos, más varios combatientes de otros países de América Latina, y la contribución decida de muchos revolucionarios bolivianos, incursionaron en el territorio boliviano. Fueron detectados y acosados militarmente por el ejército boliviano con la asesoría de oficiales norteamericanos y agentes de la CIA. Se libraron combates desiguales, los insurgentes comandados por el Che fueron perseguidos y cercados y, finalmente derrotados. El Diario del Che es una viva expresión de las vicisitudes del grupo guerrillero que combatió heroicamente pero que no pudo resolver el problema básico de la guerra de guerrillas revolucionaria, la participación activa de los campesinos avanzados y el apoyo de las masas campesinas; que no tenía la capacidad técnica para enfrentar la superioridad militar del ejército reaccionario.

El Che fue apresado y rápidamente asesinado. Se pretendía con este crimen evitar un juicio político, en el cual la fortaleza del Comandante Guevara, lo habría convertido en un acusador justiciero. La vida del Che Guevara es la historia de un revolucionario consecuente, de un ser humano que se comprometió integralmente con sus convicciones revolucionarias, con su pensamiento y lo convirtió en práctica viva.

Su vida y su muerte lo convirtieron en un referente revolucionario en América Latina y en otros continentes, con su ejemplo, miles de jóvenes se involucraron en la lucha liberadora, con sus ideales se comprometieron varias generaciones de revolucionarios. La reacción y el imperialismo, a través de sus ideólogos han buscado distorsionar su ejemplo, convertirlo en un prototipo del aventurero, en un icono inofensivo que se utiliza para adornar camisetas, para repartir su imagen como un objeto folclórico. En realidad existe una profusa campaña comercial que hace grandes negocios con la figura del Che.

Al cumplirse este 8 de octubre de 2007 el cuarenta aniversario de su inmolación, nosotros los marxista leninistas recuperamos su ejemplo de combatiente revolucionario a toda prueba, su vocación y activa militancia internacionalista, su consecuencia con sus ideales que lo condujeron a dejar las altas posiciones del poder en Cuba y a asumir su condición de combatiente por la revolución.
Al tiempo que recuperamos su personalidad y actividad revolucionaria señalamos claramente las diferencias del marxismo leninismo con el pensamiento del Che. El estudio que él realizó del marxismo y de las experiencias revolucionarias no le permitieron avanzar suficientemente a comprender el rol de las masas en la historia, lo condujeron a la idea de que las personalidades podrían forjar grandes hazañas y serían seguidas por los pueblos. Estas concepciones lo llevaron al acto heroico de organizar la guerra de guerrillas en Bolivia sin la organización y la participación de las masas trabajadoras del campo y la ciudad, sin la participación activa y dirigente del partido revolucionario.

En algunos de sus escritos, particularmente en el texto “Guerra de Guerrillas: un método” el Che aboga por la teoría del foco guerrillero. En otros trabajos encontramos un Che adentrado en el marxismo y convencido de su justeza. El juicio que apuntamos, de ninguna manera, descalifica la
personalidad revolucionaria del Che. Lo fundamental de su pensamiento y de su práctica revolucionaria nos muestra el hombre nuevo, el luchador infatigable por la revolución, el internacionalista consecuente, el pensador lúcido que desentraña los problemas de la edificación del socialismo, el combatiente contra el oportunismo y el reformismo.

El mejor reconocimiento que se puede hacer del Che es estudiar su pensamiento, conocer integralmente su práctica revolucionaria y seguir su ejemplo de combatiente decidido por la revolución y el socialismo.

Ecuador, 8 de octubre de 2007

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