Deseos de libertad para Mumia Abu-Jamal en su cumpleaños 57

Comparte
avatar
Granma
Miembro del Soviet
Miembro del Soviet

Cantidad de envíos : 2918
Reputación : 4433
Fecha de inscripción : 06/08/2011
Localización : ★Marte, Planeta Rojo★

Deseos de libertad para Mumia Abu-Jamal en su cumpleaños 57

Mensaje por Granma el Sáb Oct 15, 2011 6:28 pm

El 24 de abril de 2011 Mumia Abu-Jamal cumplirá 57 años. Habrá pasado 29 años, 4 meses y 13 días en prisión ––más de la mitad de su vida. Este año enfrenta una fuerte amenaza de ejecución.



Mumia Abu-Jamal no llegó al corredor de la muerte del estado de Pensilvania por haber asesinado al policía Daniel Faulkner en Filadelfia el 9 de diciembre de 1981. Fue condenado a morir por ser activista con un compromiso social que ha sido constante y que se ha expresado en varias formas. Por eso se reconoce como preso político por cientos de miles de personas del mundo.

Mumia empezó su activismo en el Movimiento de Liberación Negra en 1967 al participar en un movimiento estudiantil que exigía un programa de estudios negros, mejores condiciones en las escuelas y un nuevo nombre para su escuela: Malcolm X. En 1968 fue golpeado duramente por participar en una protesta contra el notorio representante de la supremacía blanco y candidato presidencial: George Wallace. Ese año Mumia se unió al Partido Pantera Negra, odiado y perseguido por el gobierno de Estados Unidos básicamente por amar a su pueblo, implementado programas comunitarios de desayunos para niños, clínicas y escuelas y, más que nada, por insistir en su derecho a la autodefensa ante el tremendo problema de la brutalidad policial en las comunidades negras . Al ser reportero para el periódico semanal The Black Panther, Mumia Abu-Jamal aprendió el periodismo desde abajo y contra el poder.



En los años ’70 Mumia se volvió un aclamado periodista de la radio y Presidente de la Asociación de Periodistas Negros en Filadelfia. El salía en su bicicleta diariamente a investigar qué estaba pasando en las comunidades negras y pobres; uno de sus temas constantes era la omnipresente brutalidad policial. También hizo entrevistas con artistas famosos como Bob Marley y también con gente desconocida. Ganó la reputación de ser “la voz de los sin voz”.

Entre sus entrevistados estaban unos activistas que ganaron su respeto y su empatía ––los hombres y las mujeres de la organización MOVE, odiada y perseguida por el gobierno de la ciudad de Filadelfia por querer vivir en paz con la naturaleza; por actuar contra empresas como DuPont y Dow Chemical; por defender a los presos políticos; por defender los derechos de los animales; por ejercer su derecho a la autodefensa y por no aceptar la autoridad de ningún policía, ningún político, ningún gobernante, ningún fiscal, ningún juez.

Mumia fue baleado, golpeado, pateado, detenido y acusado del asesinato del policía Faulkner en 1981. En su libro La incriminación de Mumia Abu-Jamal, el escritor J. Patrick O’Connor detalla la manera en que dos policías que lo habían vigilado durante 15 años empezaron a fabricar pruebas en su contra. Se trataba del Inspector Alfonso Giordano, quien se encontró en la escena del crimen solo minutos después de la muerte de Faulkner, y su superior, George Fencl. El corrupto Giordano reclutó a Cynthia White y a Robert Chobert como testigos de cargo y tomó los primeros pasos en armar el caso contra Mumia.



El racismo e injusticia del juicio de Mumia Abu-Jamal ha sido ampliamente documentado por grupos como Amnistía Internacional, que en febrero del 2000 llamó a un nuevo juicio en un extenso informe publicado titulado Mumia Abu-Jamal: Una vida en juego. Entre las muchas injusticias que han provocado indignación en el mundo son el racismo del juez Sabo, los testigos sobornados, la confesión fabricada, las pruebas balísticas manipuladas, el racismo en la selección del jurado, y la evidencia importante ocultada al jurado, como la presencia en la escena de Kenneth Freeman, el probable asesino de Faulkner, y las fotos de Pedro Polakoff que demuestran que los testigos de cargo mintieron.

La mayoría de injusticias en el largo proceso de Mumia son sistémicas, especialmente en los casos de negros, latinos y blancos pobres que son la materia prima para el gigantesco sistema carcelario industrial estadounidense.

Pero en el caso de Mumia, su historia de activismo explica el encono de la Orden Fraternal de Policía –el grupo que ha encabezado la campaña para su ejecución–, de la fiscalía y de los políticos que han construido sus carreras sobre su “dureza contra el crimen” y la persecución de Mumia Jamal en particular.

Cabe señalar que Mumia fue detenido en medio de la histeria que alimentaba una verdadera guerra urbana del gobierno contra MOVE a finales de los ’70 y principios de los ‘80, y en más de un noticiero se reportó que la persona detenida por el asesinato de Faulkner era integrante de MOVE. Durante su juicio, que apenas duró 15 días en junio de 1982, el juez Sabo le negó a Mumia su derecho de conducir su propia defensa con la ayuda del fundador de MOVE, John África, quien acababa de lograr un asombro veredicto de inocencia en su propio caso en mayo de 1981. Además, la membrecía de Mumia en los Panteras Negras fue utilizada en su juicio para imponer la sentencia de muerte el 3 de julio de 1982. Aunque el neo-nazi David Dawson había ganado un nuevo juicio debido a una referencia prejudicial a su membrecía en la Nación Aryana durante su proceso, este remedio ha sido constantemente rechazado por las cortes en el caso de Mumia.

Increíblemente, desde el aislamiento de su pequeña jaula de acero en el corredor de la muerte del estado de Pensilvania, privado del más mínimo contacto físico con sus seres queridos durante décadas, sujeto a humillaciones y crueldades diariamente, Mumia Abu-Jamal mantiene una presencia en muchas e importantes luchas sociales a través de sus mensajes, entrevistas, ensayos y cada uno de sus seis libros escritos desde 1995. La voz que las autoridades han querido silenciar ahora se escucha en todos los continentes del mundo.


Ahora su vida está en más peligro que nunca debido a dos recientes dictámenes de la Suprema Corte de Estados Unidos y la amenaza de una próxima decisión adversa de un tribunal inferior.
––El 6 de abril de 2009, la Suprema Corte se negó a escuchar la apelación de Mumia, para ganar un nuevo juicio y establecer su inocencia. Debido a la presión pública en el mundo, el juez federal William Yohn había revocado la sentencia de muerte en el 2001 pero avaló el veredicto de culpabilidad. Dictaminó que la fiscalía de Filadelfia no podría matar a Mumia sin celebrar una audiencia para determinar la sentencia. El 27 de marzo de 2008 el Tribunal Federal de Apelaciones del Tercer Circuito rompió sus propias reglas para negarle a Mumia un nuevo juicio, pero avaló el dictamen del juez Yohn con respecto a la pena de muerte. El Tribunal rechazó los argumentos de Mumia con respecto al racismo en la selección del jurado y dijo que Mumia tenía la obligación de comprobar la composición racial del grupo de candidatos al jurado, algo no requerido en ningún otro caso. Esta práctica de establecer un nuevo estándar para Mumia, la cual ha sido muy común en todos sus procesos, se conoce como “la excepción Mumia” o “la ley Mumia”. Sólo el juez Ambro discrepó sobre la cuestión “Batson”, diciendo que la corte debería aplicar el mismo estándar en el caso de Mumia que se había aplicado en muchos otros casos.



En un segundo golpe, el 19 de enero de 2010, la Suprema Corte anuló la revocación de la pena de muerte por el juez William Yohn en diciembre de 2001. Yohn había citado el caso Mills v. Maryland de 1988, diciendo que las instrucciones al jurado del juez Sabo eran confusas. Dictaminó que si la Fiscalía de Filadelfia quería reimponer la pena de muerte, tendría que celebrar una nueva audiencia ante un jurado sobre la sentencia (la cual sólo podría ser cadena perpetua o muerte). En su reciente decisión, la Suprema Corte no ordenó una ejecución inmediata, sino mandó el caso de nuevo al Tercer Circuito para “revisar” su decisión de 2008 a la luz de su decisión una semana antes en el caso Smith v Spisak. Aunque hay importantes diferencias entre el caso del neo-nazi Frank Spisak y el caso de Mumia, cabe señalar que en el caso Spisak, la Suprema Corte reimpuso la pena de muerte que había sido revocada por los mismos motivos jurídicos (el caso Mills) citados en el caso de Mumia.

El 9 de noviembre de 2010 el Tercer Circuito escuchó argumentos de los dos lados sobre la pena de muerte. El Tercer Circuito podría permitir que la Fiscalía de Filadelfia ejecute a Mumia Abu-Jamal sin audiencia alguna aunque tiene la opción de defender su respaldo de la revocación de la pena de muerte y de requerir una audiencia para determinar la sentencia.

Aunque el panorama en las cortes se ve fatal y las autoridades en Estados Unidos quieren hacernos pensar que no hay remedio —que Mumia va a morir pronto o pudrirse en la cárcel durante el resto de su vida–– hay miles de personas en el mundo que no aceptamos estas opciones y seguimos exigiendo su libertad.

Ahora Mumia ha despedido al abogado Robert Bryan y queda con el excelente equipo legal de Cristina Swarns y Judith Ritter. Las abogadas han mencionado varias posibles avenidas de apelación incluyendo los puntos ignorados en la apelación ante el juez Sabo y los puntos no argumentados en la audiencia del 2007.

Otro punto positivo es el nuevo documental, Justice on Trial (La justicia a prueba) producido por la profesora Johanna Fernández y Big Noise Films. Estaremos estrenándolo en México en varios lugares a partir del cumpleaños de Mumia el 24 de abril. Este documental explora los hechos del caso y contrarresta los efectos perjudiciales del reciente documental Barrel of a Gun (El cañón del fusil) que criminaliza a Mumia y a su lucha.

Y tal vez lo más positivo no tiene nada que ver directamente con el caso, sino con una nueva ola de rebelión y resistencia en el mundo. Una y otra vez Mumia Abu-Jamal, igual que muchos otros presos políticos, ha enfatizado que lo que más hace falta para sacar a nuestros presos de las cárceles es la construcción de fuertes movimientos sociales.




http://desinformemonos.org/2011/04/deseos-de-libertad-para-mumia-abu-jamal-en-su-cumpleanos-57/
avatar
Granma
Miembro del Soviet
Miembro del Soviet

Cantidad de envíos : 2918
Reputación : 4433
Fecha de inscripción : 06/08/2011
Localización : ★Marte, Planeta Rojo★

Re: Deseos de libertad para Mumia Abu-Jamal en su cumpleaños 57

Mensaje por Granma el Jue Dic 08, 2011 12:12 am

El activista Abu-Jamal no será ejecutado

Mumia Abu-Jamal, antiguo integrante de los Panteras Negras, no será ejecutado, después de que la fiscalía de Filadelfia rechazara seguir pidiendo la pena capital tras treinta años de batalla legal.



El activista Mumia Abu-Jamal, antiguo integrante del grupo Panteras Negras, no será ejecutado, después de que la fiscalía de Filadelfia (Estados Unidos) rechazara hoy a seguir pidiendo la pena capital tras treinta años de batalla legal, informaron sus abogados.

En un caso que dio la vuelta al mundo, Abu-Jamal fue condenado a la pena capital por la muerte del policía blanco Daniel Faulkner en diciembre de 1981 y, tras la decisión de la Fiscalía, ahora cumplirá cadena perpetua, según las leyes del estado de Pensilvania.

Grupos de activistas y pro derechos humanos habían pedido que se conmutara la pena de muerte a Abu-Jamal, ya que el jurado había sido condicionado durante el proceso. El fiscal encargado del caso de Abu-Jamal, Seth Williams, dijo hoy en una comparecencia pública que continuar pidiendo la pena de muerte para Abu-Jamal llevaría el caso a un "sinnúmero de años de apelaciones".

En octubre, el Tribunal Supremo de Estados Unidos rechazó un recurso de la Fiscalía contra la sentencia de un tribunal de apelaciones de 2008 que pedía un nuevo juicio sobre el caso, ya que el jurado que condenó al preso recibió presiones e instrucciones.

No obstante, la Justicia estadounidense mantiene su condena por homicidio del policía, aunque reconoce que el jurado estuvo condicionado durante sus deliberaciones. El fiscal indicó hoy que ha decidido renunciar a perseguir la condena a muerte de Abu-Jamal de acuerdo con la viuda de Faulkner, que no desea que comience otro largo proceso.

Judith Ritter, abogada de Abu-Jamal, celebró la decisión, ya que en su opinión "no hay dudas de que se ha hecho justicia cuando se rechaza una sentencia a muerte de un jurado desinformado".

Abu-Jamal era taxista y locutor de radio cuando en 1981 estuvo implicado en un intercambio de disparos con el mencionado policía en una supuesta disputa de tráfico, en la que estaba implicado su hermano menor.

En sus casi tres décadas en prisión en Pensilvania, Abu-Jamal ha logrado fama mundial debido a los ensayos que ha escrito desde su celda en contra de la pena de muerte y ha alimentado un movimiento internacional por su liberación.

Abu-Jamal fue miembro, hasta 1970, de las Panteras Negras, un grupo militante contra el racismo creado en 1966 en Oakland (California)

http://www.kaosenlared.net/noticia/activista-abu-jamal-no-sera-ejecutado
avatar
Granma
Miembro del Soviet
Miembro del Soviet

Cantidad de envíos : 2918
Reputación : 4433
Fecha de inscripción : 06/08/2011
Localización : ★Marte, Planeta Rojo★

Re: Deseos de libertad para Mumia Abu-Jamal en su cumpleaños 57

Mensaje por Granma el Jue Dic 15, 2011 12:18 am

Mumia Abu Jamal habla acerca de su salida del corredor de la muerte

Cientos de personas que apoyan al periodista preso Mumia Abu Jamal se congregaron el viernes en Filadelfia para conmemorar el trigésimo aniversario de su arresto por el asesinato de un policía blanco.



El evento tuvo lugar solo dos días después de que los fiscales de Filadelfia anunciaran que dejarán de solicitar la pena de muerte contra Abu Jamal. El viernes, Abu Jamal, ex Pantera Negra, fue llamado durante el evento para realizar sus primeras declaraciones públicas desde que se anunciara la decisión de la fiscalía.

Mumia Abu Jamal dijo: “Por primera vez en casi 30 años no estoy físicamente entre los condenados a muerte, estoy en otro sector llamado Bloque AC. Las celdas son idénticas a las del corredor de la muerte pero nadie de este sector está condenado a muerte, entre ellos, yo mismo. Es algo a lo que hay que acostumbrarse, todavía me estoy aclimatando”.

También se preguntó a Mumia Abu Jamal acerca de su reacción ante el hecho de que su condena a muerte se convirtiera en cadena perpetua.

Mumia Abu Jamal respondió: “Debo admitir que me siento algo sorprendido porque estaba esperando la audiencia, me refiero a una audiencia de condena, a pesar de que muchos de mis amigos y simpatizantes e incluso los abogados decían que era muy probable que no hubiera audiencia, yo creía que sí. Y seguí sintiéndome así hasta que oí la noticia. En cuestión de días estaré hablando con mis abogados y evaluaremos precisamente este tipo de cosas. Hay un poco de decepción debido a que no habrá audiencia, ya que creíamos que podríamos lograr algunas cosas durante esa audiencia y dar realmente una buena batalla, pero tendremos que dar batalla de otras formas. Quiero agradecer a todos los que nos han apoyado durante tantos años”.

http://www.kaosenlared.net/noticia/mumia-abu-jamal-habla-acerca-salida-corredor-muerte
avatar
Luchador Revolucionario
Revolucionario/a
Revolucionario/a

Cantidad de envíos : 761
Reputación : 941
Fecha de inscripción : 22/04/2011
Edad : 35
Localización : Republica Bolivariana de Venezuela Muncipio bolivariano de san francisco estado zulia ★☭ ★☭

Re: Deseos de libertad para Mumia Abu-Jamal en su cumpleaños 57

Mensaje por Luchador Revolucionario el Jue Mar 22, 2012 2:40 pm

¡¡¡¡ Libertad para mumia y para todos los presos politicos en estados unidos !!!!
avatar
Granma
Miembro del Soviet
Miembro del Soviet

Cantidad de envíos : 2918
Reputación : 4433
Fecha de inscripción : 06/08/2011
Localización : ★Marte, Planeta Rojo★

Re: Deseos de libertad para Mumia Abu-Jamal en su cumpleaños 57

Mensaje por Granma el Mar Nov 13, 2012 2:19 pm

¿Cómo se incriminó a Mumia Abu-Jamal?


[Reproducimos la siguiente reseña del libro de J. Patrick O’Connor: La Incriminación de Mumia Abu-Jamal (2008), originalmente publicada en varios medios libres el 3 de julio de 2008. Aunque la Suprema Corte de la Estados Unidos por fin declaró la pena de muerte anti-constitucional en el caso de Mumia el 11 de octubre de 2011 y la Fiscalía de Filadelfia desistió en sus esfuerzos para reimponerla el siguiente 7 de diciembre, Mumia sigue encarcelado, el Estado todavía quiere su muerte y el libro de O’Connor sigue siendo pertinente.

Su visión de lo que pasó la madrugada del 9 de diciembre de 1981 es que el policía Daniel Faulkner, quien había golpeado salvajemente al hermano de Mumia, Billy Cook, le disparó a Mumia cuando él corría a su lado, y que Kenneth Freeman, el pasajero en el coche de Billy, mató a Faulkner y huyó corriendo.]

Vendetta de miedo


x carolina

“La ley y el orden, así de sencillo….La ley y el orden. Y de esto se trata este juicio, damas y caballeros, más que cualquier otro juicio que jamás he visto….¿Vamos a vivir en una sociedad de ley y orden y hacer cumplir las leyes…. o ¿vamos a hacer nuestras propias reglas y actuar de acuerdo con ellas? De eso se trata.” –Palabras del sub-fiscal de Filadelfia Joseph McGill el 3 de julio de 1982 para convencer al jurado que Mumia Abu-Jamal debería morir porque un policía fue asesinado.

El día anterior el jurado había encontrado a Mumia culpable del asesinato del policía Daniel Faulkner después de un juicio que duró 15 días. Ahora tendrían que determinar la sentencia.

El juez Albert Sabo había puesto el juicio en el fast track para que el jurado y todos los oficiales pudieran ir a disfrutar de su Día de Independencia, el 4 de julio.

“¿Cómo pudo haber dado al jurado una opción más clara? O sentenciaban a Abu-Jamal a muerte o Filadelfia se volvería una jungla fuera de control,” estima J. Patrick O’Connor, el autor del nuevo libro The Framing of Mumia Abu-Jamal (La Incriminación de Mumia Abu-Jamal).

En su análisis de la audiencia, O’Connor recalca que el asunto # 1 en la agenda de McGill era asegurar que el jurado supiera de la historia de Mumia Abu-Jamal con el partido Panteras Negras, una historia que el periodista asumió con orgullo.

McGill también le preguntó a Mumia por qué no se había levantado cada vez que el juez entraba en la corte. Respondió: “Porque el juez Sabo no merece honor…porque opera por la fuerza y no por la razón….(levantándose) porque es un verdugo, un juez de la horca….por eso.”

Según O’Connor, para lograr una sentencia de muerte, McGill quería convencer al jurado que Abu-Jamal era “la encarnación del caos total”. No solamente había asesinado a un policía sino que lo había hecho con la misma “arrogancia” y “descaro” que había mostrado hacia la corte, y además era un “cobarde” por supuestamente haberle disparado al agente Faulkner por la espalda. Uno se pregunta si McGill hubiera sido tan ofendido por la “arrogancia” de un trajeado hombre blanco que insistía en sus propios derechos.

Al final McGill les agradeció a los integrantes del jurado su valentía y les invitó a tomar su decisión sin sentirse intimidados, una obvia referencia a los familiares e integrantes de MOVE asistiendo al juicio en su apoyo.

O’Connor explica que después de mentir al jurado y esconderle información durante todo el juicio, en colaboración con el juez Sabo, McGill fue demasiado lejos en hacerle pensar que no pudo considerar evidencia mitigante a menos de que todos estuvieran de acuerdo con respecto a la existencia de una circunstancia en particular. Se supone que el jurado debe sopesar las circunstancias agravantes (como el hecho de que la persona asesinada era policía en este caso) contra las circunstancias mitigantes (como el hecho de que Mumia era una persona respetada en la comunidad y no tenía un record criminal). Ésta práctica de McGill fue el motivo por el cual el juez Yohn revocó la pena de muerte en 2001 y una base de apelación en la reciente audiencia ante el Tribunal de Apelaciones del 3° circuito.

Aquel 3 de julio hace 26 años [ahora 30 años] el jurado deliberó sólo cuatro horas antes de anunciar la sentencia que McGill y Sabo querían: la muerte.

El autor y su libro

Cuando J. Patrick O’Connor, editor de Crime Magazine, vivía en los suburbios de Filadelfia en los años ’80, le gustaba escuchar a la voz de Mumia leyendo sus ensayos por la radio pública: “Me impresionó su capacidad para hacer que sus radioescuchas sintieran lo que él describía ––ellos sabían que le importaba”.

Le sorprendió cuando supo que Mumia fue acusado del asesinato de Faulkner pero los periódicos locales presentaron el asunto como un caso cerrado y le pareció que el veredicto era justificado.

En el prefacio de su libro, dice que después de ver el documental Un caso de duda razonable y leer el informe de Amnistía Internacional sobre el caso, tuvo unas dudas y empezó a investigar. Leyó miles de páginas de las transcripciones del juicio y todos los libros y materiales relevantes que pudo encontrar. Dice que estuvo difícil llegar a la verdad precisamente porque “la fiscalía construyó el caso sobre testimonio perjurado con un calculado desprecio para lo que la evidencia estableció”. Sin embargo,

O’ Connor llegó a la conclusión de que el Departamento de Policía y la Fiscalía de la ciudad de Filadelfia incriminaron a Abu-Jamal por el asesinato de Faulkner.

O’Connor pone el caso en el contexto del activismo del joven Mumia durante el régimen del notorio Frank Rizzo, primero con los Panteras Negras y después como periodista que cubría los numerosos juicios de la organización naturalista MOVE. Destaca los tremendos conflictos en esta “ciudad de ghettos” entre Rizzo, dedicado a defender a los blancos contra la población negra gradualmente entrando en su territorio, y la anti-sistémica MOVE, dedicada a acabar con “el envenenamiento del aire, el agua, la tierra” y poner fin a “la esclavitud de las personas, los animales y todas la formas de vida”.

Dice: “Cuanto más los medios de comunicación intentaron pintar a MOVE como salvajes urbanos, más Abu-Jamal se esforzó a presentar el grupo como revolucionarios dispuestos a hacerle frente a la brutalidad policiaca, una postura que le costó su empleo de tiempo completo en la radio pública y le obligó a complementar sus ingresos como taxista en 1981. Su cobertura de MOVE también le hizo un hombre marcado para el alcalde Rizzo, quien lo amenazó furiosamente en una conferencia de prensa en 1978”.

Cabe destacar que en su libro, O’Connor no se define como partidario de MOVE, tampoco como activista en el movimiento para liberar a Mumia Abu-Jamal. Hasta cierto punto acepta las definiciones de los medios principales cuando se refiere a MOVE y a pesar del evidente aprecio que le tiene a Mumia, piensa que, desde una perspectiva legal, él ayudó en sabotear su propio juicio por su terquedad en rechazar al abogado de oficio Anthony Jackson y exigir su derecho a actuar como su propio abogado con John África como su consejero.

En su análisis del caso, O’Connor presenta los casos de la fiscalía y de la defensa, ofreciendo críticas de las decisiones tomadas por los varios actores. Enfatiza los detalles que destruye el caso de la fiscalía y que probablemente hubieran exculpado a Mumia Abu-Jamal en manos de un abogado competente si no fuera por la intimidación policial contra varios testigos y el esfuerzo monumental de McGill y Sabo para excluir evidencia favorable a Mumia.

Su visión de lo que pasó la madrugada del 9 de diciembre de 1981 es que Faulkner, quien había golpeado salvajemente al hermano de Mumia, Billy Cook, le disparó a Mumia cuando él corría a su lado, y que Kenneth Freeman, el pasajero en el coche de Billy, mató a Faulkner y huyó corriendo. Aún así, reconoce que hay mucha evidencia contradictoria y no intenta reconciliar todos los datos para que encajen en una sola versión de lo que pasó.

Figuras claves en la incriminación

Alfonzo Giordano. Entre los agentes que llegaron a la escena sólo minutos después del asesinato fue el inspector Alfonzo Giordarno, quien trabajaba bajo George Fencl, el jefe de la policía política en Filadelfia, la cual había vigilado a Mumia desde sus días con los Panteras Negras. Fencl había amenazado a Mumia personalmente varias veces. O’Connor señala que aunque el procedimiento normal hubiera sido que un detective del Departamento de Homicidio fuera comisionado para conducir la investigación, aquella madrugada Giordano se encargó inmediatamente. Reclutó a Cynthia White, y después Robert Chobert, como testigos para identificar a Mumia como el tirador; los dos estaban involucrados en actividades ilícitas y, por eso, vulnerables a amenazas si no dijeran lo que la policía ordenó. Entre golpes e insultos raciales, Giordano interrogó a Mumia en la patrulla en camino al hospital y reportó que el detenido confesó que se le había caído su pistola después de dispararle a Faulkner. A pesar de que no hubo evidencia balística o huellas digitales indicando que Mumia Abu-Jamal había disparado a Faulkner, la decisión ya fue tomada: el periodista que había causado tantos problemas para las autoridades sería inculpado.

Joseph McGill. En el juicio de 1982, la incriminación siguió bajo la batuta del sub-fiscal Joseph McGill, quien consiguió una nueva “confesión” para reemplazar la de Giordano cuando la fiscalía fue obligada a distanciarse del corrupto inspector. En la selección del jurado, McGill usó 10 o posiblemente 11 de sus vetos perentorios para excluir los candidatos negros. Aunque la ley prohíbe el uso de testimonio falso y exige que el fiscal otorgue evidencia favorable a la defensa, él cometió un sinnúmero de violaciones. Entre otras, dice O’Connor, usó el testimonio falso y probablemente coaccionado de Cynthia White para identificar a Mumia y el testimonio falso y coaccionado de Verónica Jones para desmentir su declaración original que había visto dos hombres huir de la escena. McGill sabía que los resultados de una prueba de polígrafo aplicada a Dessie Hightower por la policía eran en gran parte favorables a la defensa pero no informó a la defensa de los resultados; Hightower juró que había visto un hombre negro huir de la escena y los resultados de la prueba hubieran prestado más credibilidad a su testimonio. También escondió información sobre la presencia de un pasajero en el coche de Billy Cook; McGill sabía que Faulkner llevaba en su bolsillo una solicitud de permiso de conducir de Arnold Howard, el cual él había prestado a Kenneth Freeman, pero el fiscal quería que el jurado pensara que sólo Faulkner, Mumia, y Billy Cook estuvieron presentes en el momento del asesinato. Además, aunque McGill sabía que Gary Wakshul estuvo disponible para dar testimonio, mintió a la corte, diciendo que estaba de vacaciones; Wakshul había dicho en su declaración original que “el hombre negro no hizo ningún comentario” cuando acompañaba a Mumia en la patrulla la noche del asesinato. Este testimonio hubiera sido imprescindible para desmentir la falsa historia de la confesión.

Albert Sabo. El papel del juez Sabo en la incriminación también es estelar. Él había enviado más personas al corredor de la muerte que cualquier otro juez en el país e hizo sus intenciones claras: “Les voy a ayudar a freír ese negro”. Este comentario a uno de sus colegas fue reportado por la estenógrafa Terri Maurer-Carter en 2001.

Sabo aseguró que cualquier evidencia favorable a Mumia no sería escuchado por el jurado. Hizo todo lo posible para callarlo una vez y para siempre. En un capítulo de diez páginas, O’Connor presenta la transcripción de unos intercambios entre el juez, McGill, Mumia, y Jackson y explica que Jackson había avisado a la corte que pensaba introducir un informe del Examinador Médico anotando que Mumia recibió disparos por policías llegando a la escena. McGill inmediatamente dijo que la evidencia era inadmisible por ser testimonio de oídas, y Sabo lo respaldó. Cuando Jackson dijo que quería entrevistar al Examinador Stefan Makuch y el agente que hizo el reporte, Frederick Westerman, en la presencia de Abu-Jamal, el juez respondió: “A mí no me importa el señor Jamal”.

Por fin los dos fueron cuestionados en la oficina del juez sin la presencia de Mumia. Westerman desmintió el informe, diciendo que nunca había hablado de tal asunto. Sin embargo, Mumia quería que el jurado, los reporteros y el público escucharan esta “revelación potencialmente explosiva”:

Abu-Jamal: ¿Qué es lo que la corte pretende esconder, juez Sabo?

Juez Sabo: Señor Jamal, la corte no pretende esconder nada.

Abu-Jamal: ¿Por qué no quiere hablar del record investigativo del Examinador Médico?….

Juez Sabo: Nada está escondido. Su abogado sabe de todo esto.

Abu-Jamal: Entonces hablemos de esto ante todos.

Juez Sabo: En su momento.

Abu-Jamal: Ahora es cuando….

Juez Sabo: ¿Se va a sentar?

Abu-Jamal: No.

Juez Sabo: Usted va a hacer un escándalo en la corte.

Abu-Jamal: No, estoy planteando una cuestión.

Juez Sabo: ¿Va a hacer esto en frente del jurado?

Abu-Jamal: Claro que sí. No tengo nada en contra de que el jurado escuche la verdad….

Juez Sabo: Usted está haciendo un escándalo en la corte.

Abu-Jamal: No estoy haciendo ningún escándalo.

Juez Sabo: Sácalo, alguacil, sácalo de aquí.

Lynne Abraham. O’Connor señala que otra persona clave en la incriminación ha sido la fiscal actual Lynne Abraham, quien fue al hospital donde Mumia estaba encadenado a la cama bajo la guardia de cinco policías para acusarlo de homicidio y posesión de un arma. Sin motivo legítimo, le negó su derecho a salir bajo fianza. Abraham empezó su carrera con Frank Rizzo y había firmado órdenes de aprehensión contra los integrantes de MOVE en ’78 y ’85, así justificando los dos ataques militares contra la organización. Conocida como “la reina de la muerte”, ha dicho en público que su razón de ser es “lograr justicia” para la viuda Maureen Faulkner. O’Connor explica que a pesar de que la pena de muerte fue revocada por el juez Yohn en el 2001, Mumia sigue en el corredor de la muerte gracias a la saña mostrada por Abraham cuando ella se opuso a su integración en la población carcelaria.

J. Patrick O’Connor está convencido de que los oficiales de la corte tenían la clara intención de incriminar y matar a un hombre inocente en 1982 y que todavía lo quieren muerto. En su libro, el escritor había expresado su optimismo para un dictamen favorable en la última apelación ante el Tribunal Federal del Tercer Circuito, basado en el caso sólido presentado por los abogados de Mumia. En entrevistas con Hans Bennett y Law & Disorder Radio, ha dicho que quedó incrédulo al enterarse de que una vez más la corte había inventado una regla especial para rechazar la apelación. “Es una vendetta”, dijo. “Hay mucho en juego aquí”. Cuando estaban tomando su decisión, estos jueces han de haberse preguntado: “¿De veras queremos que este hombre salga libre?”

http://amigosdemumiamx.wordpress.com/2012/11/12/como-se-incrimino-a-mumia-abu-jamal/

Contenido patrocinado

Re: Deseos de libertad para Mumia Abu-Jamal en su cumpleaños 57

Mensaje por Contenido patrocinado


    Fecha y hora actual: Jue Nov 23, 2017 10:59 pm