12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

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    marsupial
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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por marsupial el Sáb Dic 19, 2015 6:47 pm

    PequeñoBurgués escribió:PD2. Marsupial te toca tomar el relevo Very Happy

    Si es que está todo claro, tomar el relevo es repetir lo ya dicho. Si de lo que se habla es del descenso demográfico de indígenas, las causas están más que expuestas (texto de Lucena Salmoral) y no permiten hablar de genocidio, aparte, pues como apuntas, no es un concepto de esa época y requiere de una organización y tecnología entonces inexistente. Si hablamos de que en el siglo XV España no existía, eso creo que ya se ha expuesto en innumerables ocasiones en el foro y no puede ser rebatido de ninguna manera.

    Pero si voy a contestar a lo siguiente.

    javicho II escribió:

    Y esta cita es de una ignorancia absoluta del europeo superior:

    Cortés, por ejemplo, se apoyó en indígenas americanos para la conquista, siendo estos muchos más que los europeos. Y no les ayudaron por miedo, ni porque fueran dioses, sino para liberarse, aunque les salió mal la jugada.

    -Que los indígenas eran superiores en número que los europeos.
    -No les ayudaron por miedo. Y ¿quién habló de miedo?
    -Ni porque fueran dioses.
    - Sino para liberarse. y lo remata diciendo
    -Aunque le salió mal la jugada.

    Pues le digo que lo desarrolle.

    La viruela de dónde vino de ¿Europa o de África?

    Qué fácil es responsabilizar al más débil de un genocidio

    Desde Veracruz, Cortés pasó [...] a Cempoala, cuyo cacique totonaca les recibió amistosamente y se quejó de los impuestos aztecas. [...] Para no dejar enemigos a sus espaldas [...], ordenó destruir las naves. [...] Los cien marineros incrementaron la hueste conquistadora, que se integró así con 400 infantes y 15 ó 16 jinetes. A ella se añadieron 1.300 indios totonacas y 7 piezas de artillería. En Veracruz quedaron enfermos o inútiles, bajo el mando de Juan Gutiérrez de Escalante.

    Los españoles partieron el 16 de agosto de 1519 con dirección a Tlaxcala, por consejo del cacique de Cempoala, quien había asegurado a Cortés que era un pueblo enemigo de los aztecas y con el que podría aliarse. Al llegar allí fue recibido con hostilidad. Los españoles lograron detener las cargas del enemigo y al fin entraron en la capital (Tizatlán) como amigos. Después de descansar 20 días, y reforzados con miles de guerreros tlaxcaltecas, prosiguieron hacia Cholula, la ciudad santa azteca, donde Motecuhzoma tenía preparada una encerrona.

    Lucena Salmoral.

    Efectivamente, por un puñado de europeos ibas con ellos miles de indígenas enemigos de los aztecas.

    Ni miedo indígena ni les creían dioses a los europeos. Efectivamente. La ayuda que se brindó a, por ejemplo Cortés, por parte de los indígenas, era porque el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Y algunos indígenas estaban cansados del pago de impuestos a los aztecas. Es historia humana simple. Así empezó la primitiva unificación de Egipto y así consiguieron muchos territorios los romanos. Hay una frase que resume la conquista y la independencia de América a partes iguales casi en su totalidad: la conquista la hicieron los indios, la independencia los criollos.

    E, indudablemente les salió mal la jugada, dado que ellos no esperaban acabar sometidos a los europeos con el paso del tiempo, sino liberarse de la opresión, que en este caso la ejercían los aztecas.

    La viruela la llevo un negro, es historia. A ese negro lo llevó un europeo. ¡Qué no se está echando la culpa al negro! Se está constatando un echo. Sabemos quien fue el primer portador con viruela que llegó a América.


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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por surfas el Sáb Dic 19, 2015 10:19 pm

    javicho II escribió:
    surfas escribió:
    javicho II escribió:
    surfas escribió:Quiero decir que America no entra al capitalismo con la colonizacion castellana  en el siglo XV puesto que no se puede transplantar algo que ni en la metropoli existia, sino que se ingresa en el capitalismo, dependiente o no, post independencia. Incluso en la peninsula sucede mas o menos en la misma epoca, dejando de lado las opiniones sobre la invasion napoleonica.
    Los independentistas americanos eran lo mas avanzado de la burguesia en contra del feudalismo colonial castellano. De hecho las primeras medidas asi lo atestiguan: Eliminacion de la mita y el yanaconazgo, libre comercio, libertad de imprenta, eliminacion del tributo indigena, eliminacion de los titulos nobiliarios, cierta igualdad politica, centralidad de las decisiones,  etc etc.


    De seguro fue avanzado en Argentina, en mi caso no puedo afirmar nada porque desconozco la historia de Argentina.
    Pero puedo hablar en el caso peruano:

    Después de la independencia en el Perú, al poco tiempo, fue restituido el tributo indígena, fue restaurado en 1826 con el nombre de "contribución personal", era la fuente más fácil de financiación del Estado terrateniente, se abolió en 1854 durante el gobierno de Ramón Castilla y vuelto a restablecer en 1876 hasta 1895.

    Si la mita se eliminó fue porque la nueva economía estaba en las haciendas, después de la independencia, indios, negros que participaron en ella tuvieron que regresar a las haciendas, su situación no había cambiado con la independencia, sobre todo para el negro, porque la libertad no le servía de nada era excluido de la sociedad aristocrática de la República, y los negros que habían perdido un brazo o una pierna en la guerra de independencia terminaba pidiendo limosna por las calles porque para el hacendado ya no servía. No había Títulos nobiliarios porque el Perú era una República y no una monarquiía, pero el terrateniente no necesitaba de títulos para expropiarse tierras en la sierra del Perú. ¿Igualdad política? si el que quería gobernar el Perú tenía que hacer una guerra civil.


    En Argentina la burguesia mas revolucionaria tambien sufrió un retroceso a partir de 1820. Se sucedieron guerras civiles, etc. Lo que quiero decir es que es el punto de partida.


    Porque la guerra de independencia, me limito al caso argentino entonces y creo que comprende por lo menos a Uruguay y Chile, fue una guerra civil. Entre pobladores del vireynato del Rio de la Plata feudales pro monarquia y una incipiente burguesia revolucionaria que buscaba abrirse al mercado y a los mas avanzados modos de produccion.

    Sí, comprendo. ¿Por qué la independencia comienza lejos de la capital del virreinato español que estaba en Lima? ¿por qué el proceso independentista no empezó en el corazón del colonialismo español de Sudamérica? (La rebelión de Túpac Amaru II fue sangrientamente sofocada y exterminada) Porque todo el poder colonial estaba concentrado en Lima, y San Martín Y Bolívar tuvieron mejores condiciones para iniciar el proceso libertador, el enemigo era más débil militarmente, y sobre todo en Argentina debió nacer una burguesía revolucionaria, lo que no sucedió en el Perú donde el poder colonial feudal vivía del despilfarro así como la propia España, vivían despilfarrando las materias primas que llegaban a la península mientras los ingleses saqueaban otros pueblos pero lo invertían en su industria es decir no despilfarraban, quizás eso no hizo germinar en el Perú una burguesía revolucionaria. Pero tanto San Martín y Bolívar comprenderán que tenían que ir al Perú a expulsar a los españoles. El Perú no hizo nunca su propia independencia, vinieron extranjeros a hacerla.


    Es cierto que el poder feudal era menor en Buenos Aires que en otras colonias. Y surge en Buenos Aires un movimiento pro modernidad porque al ser puerto y estar medianamente abierto al comercio internacional (mas alla de las prohibiciones feudales de la monarquia existia un enorme contrabando y una ineficacia de la corona de controlarlo) existen las posibilidades de la formacion de la burguesia. De hecho algunos de los independentistas mas avanzados como Belgrano o Castelli eran hijos de comerciantes venecianos no de casualidad, osea por fuera del regimen feudal, y los mejores representantes de los sectores revollucionarios mas avanzados (la burguesia). En cambio tierra adentro el cerrojo feudal era mucho mas fuerte y rapidamente se organizó la contrarrevolucion.

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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por javicho II el Dom Dic 20, 2015 3:05 am

    marsupial escribió:
    PequeñoBurgués escribió:PD2. Marsupial te toca tomar el relevo Very Happy

    Si es que está todo claro, tomar el relevo es repetir lo ya dicho. Si de lo que se habla es del descenso demográfico de indígenas, las causas están más que expuestas (texto de Lucena Salmoral) y no permiten hablar de genocidio, aparte, pues como apuntas, no es un concepto de esa época y requiere de una organización y tecnología entonces inexistente. Si hablamos de que en el siglo XV España no existía, eso creo que ya se ha expuesto en innumerables ocasiones en el foro y no puede ser rebatido de ninguna manera.

    Pero si voy a contestar a lo siguiente.

    javicho II escribió:

    Y esta cita es de una ignorancia absoluta del europeo superior:

    Cortés, por ejemplo, se apoyó en indígenas americanos para la conquista, siendo estos muchos más que los europeos. Y no les ayudaron por miedo, ni porque fueran dioses, sino para liberarse, aunque les salió mal la jugada.

    -Que los indígenas eran superiores en número que los europeos.
    -No les ayudaron por miedo. Y ¿quién habló de miedo?
    -Ni porque fueran dioses.
    - Sino para liberarse. y lo remata diciendo
    -Aunque le salió mal la jugada.

    Pues le digo que lo desarrolle.

    La viruela de dónde vino de ¿Europa o de África?

    Qué fácil es responsabilizar al más débil de un genocidio

    Desde Veracruz, Cortés pasó [...] a Cempoala, cuyo cacique totonaca les recibió amistosamente y se quejó de los impuestos aztecas. [...] Para no dejar enemigos a sus espaldas [...], ordenó destruir las naves. [...] Los cien marineros incrementaron la hueste conquistadora, que se integró así con 400 infantes y 15 ó 16 jinetes. A ella se añadieron 1.300 indios totonacas y 7 piezas de artillería. En Veracruz quedaron enfermos o inútiles, bajo el mando de Juan Gutiérrez de Escalante.

    Los españoles partieron el 16 de agosto de 1519 con dirección a Tlaxcala, por consejo del cacique de Cempoala, quien había asegurado a Cortés que era un pueblo enemigo de los aztecas y con el que podría aliarse. Al llegar allí fue recibido con hostilidad. Los españoles lograron detener las cargas del enemigo y al fin entraron en la capital (Tizatlán) como amigos. Después de descansar 20 días, y reforzados con miles de guerreros tlaxcaltecas, prosiguieron hacia Cholula, la ciudad santa azteca, donde Motecuhzoma tenía preparada una encerrona.

    Lucena Salmoral.

    Efectivamente, por un puñado de europeos ibas con ellos miles de indígenas enemigos de los aztecas.

    Ni miedo indígena ni les creían dioses a los europeos. Efectivamente. La ayuda que se brindó a, por ejemplo Cortés, por parte de los indígenas, era porque el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Y algunos indígenas estaban cansados del pago de impuestos a los aztecas. Es historia humana simple. Así empezó la primitiva unificación de Egipto y así consiguieron muchos territorios los romanos. Hay una frase que resume la conquista y la independencia de América a partes iguales casi en su totalidad: la conquista la hicieron los indios, la independencia los criollos.

    E, indudablemente les salió mal la jugada, dado que ellos no esperaban acabar sometidos a los europeos con el paso del tiempo, sino liberarse de la opresión, que en este caso la ejercían los aztecas.

    La viruela la llevo un negro, es historia. A ese negro lo llevó un europeo. ¡Qué no se está echando la culpa al negro! Se está constatando un echo. Sabemos quien fue el primer portador con viruela que llegó a América.


    Le respondo brevemente, pude ser más extensos pero dije para qué voy a citarle a otro historiador si no me va a responder:

    Usted sólo es un tergiversador. El extracto histórico que muestra tiene cosas exactas pero tiene tergiversaciones que principalmente se encuentra en el comienzo del texto


    “¿Quién mató a sesenta millones de indios?

    El hecho de que los indios hubieran descendido desde 65 millones a 5 millones en siglo y medio resulta escandaloso [...]. Los antihispanistas lo han calificado de etnocidio, equiparándolo a otras grandes matanzas de pueblos en la Historia, y ciertamente no les faltaría razón para tal argumentación, si los españoles hubieran realizado intencionadamente semejante exterminio, pero no hay que olvidar que ellos vivían a costa de los indios y que nadie mata la gallina de los huevos de oro. Si alguien estaba interesado en que no decreciera la mano de obra tributaria eran precisamente los españoles, que fueron los primeros sorprendidos por el fenómeno.

    [...]

    La conquista fue la única etapa en la que los españoles mataron intencionalmente a los indios , pero cuesta trabajo pensar que los conquistadores, ocho o diez mil españoles y veinte o treinta mil indios aliados de ellos, llegaran a matar más de un millón de indios, lo que solo representaría el 1'5% de la población aborigen entonces existente. El impacto psicológico de la dominación pudo producir mayor mortandad, ya que sabemos que algunos pueblos antillanos practicaron el infanticidio, utilizando plantas anticonceptivas para restringir la natalidad y además dejaron de cultivar la tierra, padeciendo enormes hambrunas, pero este fenómeno no se reprodujo apenas en el continente, y menos aún en las regiones de mayor demografía indígena, que son las más significativas a estos efectos. La expansión ganadera amenazó igualmente la supervivencia del indio agricultor(las estancias ganaderas ocuparon las antiguas tierras de cultivo indígenas), pero no pudo exterminar masivamente a la población amerindia, que además se benefició de ella (gallinas, puercos, ovejas). Nos quedamos, así, con las tres causas que conjuntas pudieron incidir más en producir la gran catástrofe demográfica: las epidemias, el trabajo obligatorio y el mestizaje.”
    Parece que el autor toma como posibilidad que el continente americano tenía una población de 65 millones de habitantes a la llegada de los españoles, por su puesto no cree que la población indígena descendió drásticamente con la llegada de los españoles o castellanos porque le cuesta trabajo pensar que llegaran a matar de la noche a la mañana a un millón de indios o exterminarlos masivamente, quién podría matar a la gallina de los huevos de oro, dice. Pero esos razonamientos no son argumentos para explicar el despoblamiento del continente americano después de la llegada de los españoles.


    Los historiadores peruanos especializados en la Conquista, lo que dicen, muy brevemente, es que al enterarse los conquistadores, que estaban en Panamá, de que en el sur de América había un imperio rico en metales preciosos iniciaron la empresa de la conquista y una vez destruido el imperio de los incas obligaron a los indios a trabajar en las minas, Europa necesitaba los metales preciosos porque la economía europea lo demandaba y no importaba el costo para obtenerlo, eso irá originado la segunda mortandad, la primera mortandad eran las diversas enfermedades que trajeron los europeos, porque los naturales eran agricultores principalmente no eran mineros y las condiciones en que trabajaron los indios fueron inhumana es el caso de las minas de Potosí en Bolivia y las de Huancavelica en Perú donde trabajaron hasta la extenuación y la muerte eso fue la mita minera del imperio español. O sea nadies está hablando que se mató por matar de la noche a la mañana o "quien iba a matar a la gallina de los huevos de oro", fabuloso argumento. El exterminio por sobre explotación fue en un periodo de 229 años como demuestra el historiador Wilfredo Kapsoli explicando las causas políticas, sociales y económicas de la mortandad sólo dentro del territorio de lo que fue el Tawantisuyo. Que vuelvo a dejar a continuación y que no pueden refutar, y que el otro historiador no se preocupa en demostrar su tesis de que no hubo despoblación:

    AÑOS POBLACIÓN INDÍGENA
    1525 10.000.000
    1555 8.200.000
    1570 8.000.000
    1586 1.796.412
    1754 612.000

    Las causas :

    Políticas: lucha entre los propios indígenas utilizados por los españoles que aprovecharon sus rivalidades entre diferentes naciones para que se masacren entre sí. Durante los viajes de exploración que hacían los españoles éstos hacían un transplante de poblaciones enteras para que les acompañen y luchen en las conquistas de nuevas tierras.

    Sociales: Las enfermedades traidas por los españoles, principalemente: viruela, disentería, gripe, tifus, contra las que no estaban preparada ni inmunizados. Particularmente la viruela se convirtió en un mal endémico. 1613, 1628, 1634, 1635, 1675, 1694 son años de las más alarmantes mortandad indígenas. Se reclutaba en forma forzosa a mujeres y niños indios para los servicios domésticos en las haciendas y que también provocó el despoblamiento de muchas zonas andinas.

    Económicas: Los trabajos forzados en las minas y obrajes donde los indios no contaban con experiencia( el imperio incaico la base de su economía era la agricultura) ni con las condiciones físicas necesarias, para soportar el régimen compulsivo al que eran sometidos


    “La viruela la llevo un negro, es historia. A ese negro lo llevó un europeo. ¡Qué no se está echando la culpa al negro! Se está constatando un echo. Sabemos quien fue el primer portador con viruela que llegó a América.”

    Sí, le está echando la culpa, no sea cínico. Pero por lógica tuvo que ser un europeo quien contagió al esclavo negro. Por eso le digo de dónde viene la viruela ¿de África o de Europa?. Lo que realmente se busca con ese cruel argumento es responsabilizar a un negro esclavo de la introducción de la viruela al continente americano ese es el objetivo ideológico de ese falso argumento, que posiblemente puede ser verdad que un negro estaba contagiado, pero eso no significa que su imperio desaparecido que tanto ama se libre de su responsabilidad histórica de la mortandad que originó la viruela, y las diversas enfermedades, en los pueblos indígenas.

    Mire, la conquista como la independencia fue una guerra de indios contra indios, desde México hasta Perú.

    ¿Quedó claro la diferencia entre la mita minera española y la mita incaica? Por eso le digo que usted es un tergiversador. Usted no me responde a nada.

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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por Blood el Dom Dic 20, 2015 5:46 am

    Les dejo un texto muy interesante de Steve Stern, al cual pueden acceder haciendo click aquí.

    Se titula "Paradigmas de la conquista: Historia, historiografía y política" y no tiene desperdicio. Fue escrito durante los debates del V Centenario.

    _________
    javicho II escribió:[...]

    ¿Quedó claro la diferencia entre la mita minera española y la mita incaica? Por eso le digo que usted es un tergiversador. Usted no me responde a nada.

    La mita española fue un sistema de explotación de corte imperial construido sobre nuevas bases, con rupturas con respecto de la incaica. Como socialistas revolucionarios, nosotros no comparamos figuras mistificadas del pasado con razonamientos ahistóricos ni contrafácticos y, al mismo tiempo, tenemos mesura.

    El nuevo régimen de trabajo compulsivo a destajo que configuró las reformas toledanas se diferenciaba del viejo en la correlación entre los espacios asignados a cada comunidad (partamos de esta base: el traslado de la capital de Cusco a Lima), las formas de pago (incluyendo el desenvolvimiento del intercambio mercantil, los indios de plata y el régimen de producción aparcelario) y sus medidas (la cuestión de las tasaciones, incrementos literalmente exponenciales en las nuevas cantidades de productos requeridos por la fuerza), el fin de las relaciones de don/contradon (éste no es el lloriqueo de un romántico, sino un cambio estructural de importancia clave), la aparición de las reducciones y las fugas. En síntesis, lo que Nathan Wachtel llama desestructuración. Una diferencia muy importante, ¿no te parece?

    ¿Tenés idea de quién es Wachtel?

    La dialéctica hegeliana en su forma mistificada parece legitimar lo existente, donde se comprende por histórico a lo necesario. Sin embargo, no se trata acá de justificar lo sucedido solamente porque sucedió. Un revolucionario comprende su forma racionalizada, de la cual no se desprende que todo lo que sucedió debió ser así, sino que, en palabras de Goethe, todo lo que nace merece morir.

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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por marsupial el Lun Dic 21, 2015 3:28 pm

    javicho II escribió:Parece que el autor toma como posibilidad que el continente americano tenía una población de 65 millones de habitantes a la llegada de los españoles, por su puesto no cree que la población indígena descendió drásticamente con la llegada de los españoles o castellanos porque le cuesta trabajo pensar que llegaran a matar de la noche a la mañana a un millón de indios o exterminarlos masivamente, quién podría matar a la gallina de los huevos de oro, dice. Pero esos razonamientos no son argumentos para explicar el despoblamiento del continente americano después de la llegada de los españoles.

    65 millones es una estimación. Hay otras que dan menos población al continente y otras que dan más. Entre finales del XV y mediados del XVII corre un siglo y medio.

    javicho II escribió:Los historiadores peruanos especializados en la Conquista, lo que dicen, muy brevemente, es que al enterarse los conquistadores, que estaban en Panamá, de que en el sur de América había un imperio rico en metales preciosos iniciaron la empresa de la conquista y una vez destruido el imperio de los incas obligaron a los indios a trabajar en las minas, Europa necesitaba los metales preciosos porque la economía europea lo demandaba y no importaba el costo para obtenerlo, eso irá originado la segunda mortandad, la primera mortandad eran las diversas enfermedades que trajeron los europeos, porque los naturales eran agricultores principalmente no eran mineros y las condiciones en que trabajaron los indios fueron inhumana es el caso de las minas de Potosí en Bolivia y las de Huancavelica en Perú donde trabajaron hasta la extenuación y la muerte eso fue la mita minera del imperio español. O sea nadies está hablando que se mató por matar de la noche a la mañana o "quien iba a matar a la gallina de los huevos de oro", fabuloso argumento. El exterminio por sobre explotación fue en un periodo de 229 años como demuestra el historiador Wilfredo Kapsoli explicando las causas políticas, sociales y económicas de la mortandad sólo dentro del territorio de lo que fue el Tawantisuyo. Que vuelvo a dejar a continuación y que no pueden refutar, y que el otro historiador no se preocupa en demostrar su tesis de que no hubo despoblación:

    AÑOS POBLACIÓN INDÍGENA
    1525 10.000.000
    1555 8.200.000
    1570 8.000.000
    1586 1.796.412
    1754 612.000

    Recurramos a la misma obra de Lucena Salmoral:

    Cálculos demográficos

    Hace ya muchos años que han dejado de hacerse apreciaciones globales sobre la población hispanoamericana de estos siglos preestadísticos, en los que todo cálculo resulta discutible. Los estudios regionales han avanzado mucho, sin embargo, demostrándonos lo hipotético de los datos totales que se manejaban hace unos años. [...] Para ello escogeremos el momento de mediados del siglo XVII, que marca el mínimo demográfico del período colonial (a partir de entonces se inició un proceso rápido de recuperación que permitió alcanzar casi los diez millones a comienzos de la centuria siguiente). La población hispanoamericana se cifra por entonces en algo más de siete millones de habitantes, 7.033.000, distribuidos de la siguiente forma:

    Grupos                                                    Número habitantes                                              %

    Indios                                                    5.000.000                                                     71,1
    Negros                                                 753.000                                                          10,4
    Blancos                                                659.000                                                        9,4
    Mestizos                                               400.000                                                        5,7
    Mulatos                                                239.000                                                       3'4

    Lucena Salmoral



    Pero yo creo que estás mintiendo y no has leído el texto de Lucena Salmoral que se ha colgado aquí.



    Nos quedamos, así, con las tres causas que conjuntas pudieron incidir más en producir la gran catástrofe demográfica: las epidemias, el trabajo obligatorio y el mestizaje.

    Las epidemias del Viejo Mundo [...], introducidas por los primeros pobladores (también vinieron algunas con la ganadería), produjeron enormes mortandades entre los indígenas. Sabemos que la viruela exterminó gran parte de la primitiva población de Santo Domingo, frustrando el intento de los Jerónimos de reducirla a poblados (lo que facilitó más su propagación). L viruela (que portaba un negro de Pánfilo de Narváez) flageló a los aztecas sitiados por Cortés en Tenochtitlan y se extendió luego a Guatemala, Centroamérica y Suramérica. Llegó aPerú antes que los españoles (los incas la llamaban los granos de los dioses) y entre sus víctimas se contó la misma persona del Inca Huayna Cápac (1542), padre de Atahualpa y Huáscar. En 1529 se produjo la epidemia de sarampión que recorrió igualmente América, en 1545 de tifus o influenza, en 1558 de gripe, en 1563 de viruela, en 1576 de tifus, y en 1588 y 1595 de viruela. La breve periodicidad epidémica impedía la recuperación de las enormes monrtandades. Si pensamos en lo que las epidemias representaron en la Edad Media europea, podremos imaginar lo que pudo ser en América. El azote siguió diezmando a los indios hasta mediados del XVII, cuando perdieron eficacia, quizó porque los indios generaron ya sus propios anticuerpos a las extrañas enfermedades, o porque los españoles extremaron las condiciones de lucha contra ellas, ya que también las padecieron.

    EL trabajo obligatorio originó otra gran matanza de naturales. Entre las culturas formativas precolombinas (que cubrían la mayor parte de lo que luego fue Hispanoamérica) se practicaba una economía de subsistencia de la que se pasó de pronto a una economía de producción de excedentes mediante el repartimiento de los aborígenes. [...] Peor fue el caso de los naturales que verdaderamente estaban acostumbrados a la agricultura intensiva [...], pues fueron convertidos en improvisados mineros, laborando en lugares áridos y a veces situados a gran altura, donde morían exhaustos. [...]

    Finalmente tenemos el mestizaje. Españoles y negros se mezclaron con las indias (menos frecuente fue la mezcla con indios), dando origen a mestizos y zambos, grupos étnicos diferenciados de sus ancestros. El problema fue aumentando progresivamente, pues los mestizos volvían a unirse frecuentemente con las indias, mermando la descendencia auténticamente indígena. Los 500.000 mestizos que existían a mediados del siglo XVII eran prueba de ello.

    Lucena Salmoral.


    Sí, le está echando la culpa, no sea cínico. Pero por lógica tuvo que ser un europeo quien contagió al esclavo negro. Por eso le digo de dónde viene la viruela ¿de África o de Europa?. Lo que realmente se busca con ese cruel argumento es responsabilizar a un negro esclavo de la introducción de la viruela al continente americano ese es el objetivo ideológico de ese falso argumento, que posiblemente puede ser verdad que un negro estaba contagiado, pero eso no significa que su imperio desaparecido que tanto ama se libre de su responsabilidad histórica de la mortandad que originó la viruela, y las diversas enfermedades, en los pueblos indígenas.

    Pues vale, un europeo contagió al esclavo negro. ¿Pero quién lleva a América la viruela? Un esclavo negro llevado por blanquitos europeos que le habían contagiado con anterioridad. ¿Así mejor? ¿Así queda más exculpado el negro, a quien nadie culpa?

    ¿Imperio? Repasa los comentarios anteriores y te llevarás una gran sorpresa al descubrir que, oh... ni España ni Castilla han sido nunca imperios. ¿Amor? Curioso amor cuando rechazo la tesis ahistórica de la existencia de tal imperio.


    Añado un texto de 1988 titulado "Origen de las epidemias en la conquista de América". Acabo de leerlo y recomiendo su lectura para esto que estamos tratando. Leyendo los apartados que aquí interesan es poco.

    El equilibrio sanitario de los pueblos americanos con su medio ambiente quedó alterado a partir de 1492, tras el contacto con los españoles que eran portadores inconscientes de nuevas enfermedades.

    [...]


    Para determinar la procedencia de las enfermedades infecciosas de carácter epidémico aparecidas entre los indígenas americanos tras el descubrimiento del Nuevo Mundo, si aceptamos que fueron los españoles quienes actuaron de portadores, es necesario establecer la existencia de cada una de estas enfermedades en España con anterioridad a 1492.

    [...]

    La primera epidemia en América

    La población indígena americana sufrió un enorme desastre demográfico tras el descubrimiento del Nuevo Mundo en 1492, del cual se habla culpado hasta ahora a la viruela. Pero esta enfermedad no fue introducida en Santo Domingo hasta 1518, fecha en que apenas quedaban 15.600 indígenas de cerca de 3.770.000 que originalmente vivían en las Antillas, según los cálculos más recientes. Por lo tanto existió durante ese cuarto de siglo, de 1492 a 1518, otra causa de mortalidad responsable de la extinción de aquellos indígenas. Su identificación, anunciada hace apenas cinco años y confirmada recientemente (Guerra, 1985), tiene importancia considerable no sólo porque al fin ofrece una explicación racional de la desaparición de los indios tamos, siboneyes, boriquenes y caribes, sino porque la existencia del virus de la influenza en América explica la muerte silenciosa de grandes núcleos de indígenas en el continente americano.

    [...]

    Las epidemias de la conquista

    Si en las Antillas la influenza fue sin duda el acontecimiento epidemiológico más importante, la viruela parece haber sido en el continente americano, junto con la propia influenza, la causa de mortalidad principal entre los indígenas. [...] Hubo además otras como la disentería epidémica, el tifus exantemático, el sarampión y la fiebre amarilla que fueron marcando con sus víctimas los hitos de la conquista de América. [...]

    Recordemos que la gripe había alcanzado a los indios cachikqueles de Guatemala ya en 1521 y que las enfermedades epidémicas que portaban los españoles llegaban a los indígenas del área andina diseminadas por los propios indígenas que transmitían la noticia de la llegada de los conquistadores, en ocasiones años antes de que estos hallaran las nuevas tierras. Se pudiera citar casos aislados donde la llegada de una nao aparece responsable de la extinción de enormes núcleos indígenas,
    como ocurrió en 1580 cerca de La Guaira, cuando un barco negrero desembarcó esclavos variolosos y acabó con la mayor parte de la población indígena en aquel área. Otro tanto sucedió durante la conquista del Nuevo Reino de Granada, según relata Herrera (1601-1615) en las Décadas al referirse a la gran pestilencia ocurrida en la región andina en 1546.

    [...] Ahora bien, quien crea que el efecto de las epidemias de gripe o de viruela sólo ocurrió en América durante la conquista española, cuando se desconocían los mecanismos de prevención o tratamiento, yerra

    http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=80416 , Francisco Guerra, Origen de las epidemias en la conquista de América





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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por javicho II el Miér Dic 23, 2015 12:05 pm

    Actualmente siguen existiendo en la Amazonía tribus que no ha hecho ningún contacto con el mundo occidental. Los gobierno han promulgado leyes para su protección, que, grosso modo consiste, en que está prohibido acercárceles o mantener un contacto directo con ellos porque el simple contacto, sea una conversación o algún intercambio,  les contagiaríamos alguna enfermedad y diezmaríamos su población. Estas tribus amazónicas aún viven de la casa y la pesa. Por supuesto desde el punto de vista nuestro como occidentales parecen primitivos pero no lo son.

    Durante la conquista cuando los castellanos o españoles hicieron contacto con los naturales e hicieron intercambio de regalos pues en ese momento se estaba transmitiendo las diversas enfermedades, esto es un hecho, así sucedió. Por supuesto hay que decir que el objetivo de los españoles no fue transmitirles enfermedad alguna, ignoraron lo que iban a originar con esos primeros contactos, por tanto solo se trata de relatar lo que aconteció.

    Y con respecto al mensaje de Blood que me habla de lloriqueos, mistificaciones, ahistóricos y contrafácticos de una forma digamos académica le responderé después, con algunos textos.

    Y por último, con respecto al mensaje de Marsupial, dije que el historiador español trabaja con la posibilidad que la población del continente americano era de 65 millones de personas, es decir un estimado como dice usted, creo que él se pone en un punto intermedio, no quiere darle al continente americano una baja población ni tampoco una superpoblación y debió considerar que el término medio era más adecuado. No hay que llevar el asunto si es un problema de blanquitos o de negritos, esas ironías no sirven, ni que me de la razón para callarme e irme contento.

    Ahora les dejo tranquilo con su proceso electoral español

    Dejo un enlace sobre el asunto de quién trajo la viruela a América:

    https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/88655.viruela-la-primera-epidemia-de-america.html




    México, (EFE).- La primera epidemia que afectó de forma significativa a los nativos del continente americano fue la viruela, traída en una de las embarcaciones de Cristóbal Colón en su segunda visita al Nuevo Mundo, asegura una investigadora mexicana.



    Pero no fueron los españoles ni los negros quienes trajeron esa enfermedad sino ocho indígenas que Colón llevó a España para enseñarles el idioma, dice Elsa Malvido, quien desde hace 35 años estudia la demografía histórica en la Nueva España.

    "La viruela llegó en ese segundo viaje de Colón a tierra americana", afirma Malvido y cuenta que para su regreso los ocho indígenas fueron embarcados en Cádiz donde había una epidemia de viruela.

    Los nativos americanos fueron "inmediatamente contagiados por ser una de las poblaciones susceptibles a ese padecimiento", señala Malvido, quien está becada por la Escuela de Estudios Hispanoamericanos de España.

    Agrega que en aquel tiempo ni la viruela ni el sarampión eran enfermedades peligrosas para las personas adultas, sólo para los niños.

    Sin embargo, la viruela produjo serios daños a la población indígena, que no había estado en contacto con la enfermedad.

    Explica que esos ocho indígenas desembarcaron en islas caribeñas, donde la enfermedad devastó a las poblaciones aborígenes.

    Malvido indica que el estudio de las epidemias es muy importante para conocer "el hoy y el aquí", ya que "hasta 1950 eran las que marcaban el movimiento de la población, pues casi siempre terminaban con el 90 por ciento de la población y en casos menos graves con el 30 por ciento de los habitantes dependiendo del tipo de enfermedad".

    La investigadora de la Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia señala que el contagio de la viruela también se dio a través de la ropa y los regalos que entregó Colón a los caciques de las islas americanas.

    Sobre el número de personas que murieron en aquella época por la epidemia, Malvido admite que es imposible saberlo, pero explica que en términos epidemiológicos la viruela en población virgen mata al 90 por ciento de los contagiados.

    La especialista añade que la viruela no fue la única enfermedad que se propagó entre los pobladores de la Nueva España, sino también el sarampión y la peste.

    El sarampión llegó a América en 1531, cuando en Europa ya se consideraba una enfermedad infantil y era muy antigua, mientras que la peste arribó por primera vez en 1545, y era una "enfermedad que era contagiada por las ratas que viajaban en los barcos".

    La especialista señala que su investigación no sólo está basada en documentos históricos que ha consultado en el Archivo de Sevilla, España, sino también en estudios de antropología física, que dan cuenta de lo que les ocurría a los antiguos habitantes de América.

    La sífilis, comenta Malvido, fue otra de las enfermedades de la época, sobre la que sigue sin saberse si los españoles la llevaron a América o fueron los nativos quienes la contagiaron.

    Fue después de la conquista cuando los españoles regresaron a la Península Ibérica con ella.

    Malvido plantea en su estudio "que el país dominante es el que impone sus enfermedades y padecimientos sobre los países que dominan", lo que situaría la carga de culpa con las epidemias en los invasores españoles.


    Última edición por javicho II el Dom Dic 27, 2015 8:37 am, editado 1 vez

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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por marsupial el Miér Dic 23, 2015 3:01 pm

    Lo que yo acabo leyendo es que, en efecto, indiferentemente de quién fuera el sujeto que llevó la viruela (u otras enfermedades) a América, estas no fueron propagadas por los castellanos de forma intencionada con el fin de diezmar a la población aborigen (ni con ningún otro fin), pues de primeras se desconocían los métodos de transmisión.

    Malvido plantea en su estudio "que el país dominante es el que impone sus enfermedades y padecimientos sobre los países que dominan", lo que situaría la carga de culpa con las epidemias en los invasores españoles.

    Hombre, las enfermedades no afectan a la población según sean de dominantes o dominados. A los castellanos se les podría echar la culpa sí hubieran propagado de forma intencionada las enfermedades para así exterminar a la población indígena, pero al no darse esa situación, no podemos culpabilizar a los castellanos (ni a nadie).

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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por PequeñoBurgués el Jue Ene 07, 2016 10:26 am

    Muchas gracias a Marsupial por su labor desmontando a los seguidores de la historiografía decimonónico-franquista española y a los seguidores de las corrientes románticas-ahistóricas. Que curiosamente terminan compartiendo al final ideas y conceptos.

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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por SS-18 el Mar Ene 19, 2016 4:08 am

    http://www.unsurcoenlasombra.com/hernan-cortes-en-mexico-sopa-de-conquistador-se-los-comieron-vivos/


    ------------------------------
    Ningún hombre puede concluir una opinión sobre otro hombre, lo único aceptable es corregirlo.
    SE BUSCAN TEMAS IGUALES O PARECIDOS y SOLO EN EL CASO de NO existir, se abre un hilo nuevo . El desorden es motivo de sanción.
    No ABRIR HILOS HASTA LEERSE ESTO:::
    http://www.forocomunista.com/t20128-aviso-a-la-comunidad-leer-antes-de-abrir-post-importante#245530
    Obligatorio leerse las reglas del foro
    http://www.forocomunista.com/comunicados-de-la-administracion-f19/reglamento-de-foro-comunista-t2214.htm


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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por javicho II el Vie Ene 22, 2016 6:02 pm

    Bueno, antes de publicar un documento, publicaré algunos otros después, me veo en la obligación de responder a los mensajes 192 y 193 del usuario pequeñoburgués:

    Los datos sobre la población del Tawantisuyo o del Perú antiguo, entre 9 y 12 millones, por supuesto son estimaciones pero estimaciones que tienen bases objetivas no subjetivas. Y en el pequeño cuadro estadístico de Kapsoli se puede ver que la despoblación de indios en el Perú transcurrieron 229 años hasta llegar sólo a algo más de 600 mil.

    Posiblemente en el caribe la población de los naturales bajó drásticamente en unas cuantas décadas, y no sólo bajó sino que terminó desapareciendo ( ¿qué cultura indígena del caribe existe? tuvieron que ser reemplazados por esclavos negros). Justamente como Colón arribó primero en el caribe, isla Guanaaní, en 1492 pasa casi 30 años para descubrir  el imperio Azteca y 40 años para llegar al Tawantisuyo.

    Como dice la historiadora mexicana Malvido en ese primer contacto de Colón con los naturales, donde hubo intercambio de regalos, los europeos estaban transmitiendo sus enfermedades, enfermedades que en ese momento los europeos adultos ya eran inmunes. Por lo tanto el principal causante de la desaparición de los indios naturales del caribe fue las enfermedades que fueron dejando los españoles conforme iban llegando isla tras isla.

    Por ejemplo en la actualidad en la Amazonía aún existen tribus amazónicas que no han tenido ningún contacto con el mundo occidental, ni quieren tenerlo, cualquier contacto con esas tribus amazónicas les contagiaríamos diversas enfermedades y provocaríamos la desaparición de su tribu.

    Los historiadores mexicanos, parece, que son los que más se han especializado en la llegada e intercambio de enfermedades entre Europa y América. Cuando la historiadora mexicana Malvido sostiene, en sus investigaciones, que no fue un negro el que trajo la viruela al continente americano sino unos indios que los españoles llevaron ha Cádiz y estos regresaron con la enfermedad, claramente vemos que si fuera una historiadora romántica, con razonamientos ahistóricos o contrafácticos o mistificadora, etc., etc., etc., hubiera dicho ¿que la viruela la trajeron unos indios contagiados en Cádiz? Los hechos son los hechos, porque al final el país dominante impone su cultura, su religión su concepción del mundo y también sus enfermedades. Eso es lo objetivo y lo real, eso es un hecho.

    Creo que lo he dicho, en el caso peruano, cuando los españoles llegan al territorio del Tawantisuyo, que dos hechos principales originaron la despoblación de los naturales: las diversas enfermedades, donde la viruela origina la mayor mortandad, entre 90 y 95 por ciento, y las mitas mineras impuesta por los españoles, que en un lapso de 229 años la población aborigen quedó disminuida de 10 millones, cifra estimada, a un poco más de 600 mil indígenas, eso es un hecho y lo que estoy tratando de afirmar en base a la fuente que pongo, eso es lo que estoy sosteniendo principalmente.

    En ningún momento pongo que el exterminio fue con espadas y por el interés de un modelo feudal, eso es simplemente tergiversación y falso

    Es un hecho objetivo que los españoles instalaron un modo de producción feudal en sus colonias americanas, como su sistema de encomiendas, sus reducciones para la mita minera, pero no se está diciendo que el feudalismo es causante de exterminios. El feudalismo en América solo es una consecuencia lógica del modo de producción feudal aún predominante en Europa y específicamente en España o en el reino de Castilla, que es lo mismo.

    Me dice que esto no es una guerrita entre españoles y peruano para ver quien tiene el mejor historiador. Quisiera saber dónde está mi pretensión de convertir el debate en una guerrita entre españoles y peruanos, como muy despectivamente me lo dice. Claramente se vio como pasaban olímpicamente de los datos estadísticos que puse del historiador kapsoli, nadies lo tomaba en cuenta. Por eso hablé, principalmente, de credibilidad. Entonces no se trata de quien tiene el mejor historiador, porque no estoy diciendo eso, sino de dar datos objetivos con una estadística.

    Ahora que lo he pensado mejor, si quiere saber y aprender, lo cual es difícil que usted aprenda, sobre el pisco o la cumbia, puede abrir un hilo sobre ello en el subforo de Perú. Recuerdo que fue en otro hilo el total desprecio y burla que hizo de la cumbia para meterlo en un debate. También recuerdo leer en forocomunista.org a un usuario, era Demofilo, el asco que sentía al leer sus mensajes, por algo será y creo que tenía razón.

    A mí en lo particular no escucho cumbias, prefiero músicas proletarias de la URSS y del Partido Comunista del Perú, y no por eso deprecio o menos precio a la cumbia o cualquier otra música salido de la extrema pobreza y pobreza del Perú o cualquier país latinoamericano, que es producto del atraso de un país pero sobre todo es parte de la superestructura política. Una base económica atrasada semifeudal originará en la superestructura un arte, como la música, atrasados en calidad artística, pero lo fundamental para las clases dominantes, para los explotadores es que esa música adormezca a las masas, cumple un fin ideológico. Por ejemplo sabemos de la calidad artística de los clásicos Raphael, Julio Iglesias, Camilo Sesto, etc., etc.,y de los actuales Bis Bal, A. Zans, Malú (que es muy preciosa), etc., etc., su calidad artística es incuestionable pero la letra sigue siendo ideología burguesa para adormecer a las masas, para mantener y ocultar  la explotación. En esencia, en la letra, no se diferencia en nada al de los países atrasados.  

    Y con respecto al pisco en ese aspecto estoy alejado de pasiones nacionalistas como ya dije, y con gusto le puedo informar algo sobre el pisco y la ciudad de Pisco

    “Y le advierto, como intente explicarme que el colapso demográfico masivo de las primeras décadas fue con espaditas en interés del feudalismo... la ridiculización siguiente será máxima.”

    Menos mal no eres moderador porque ya  me hubieras baneado y en forma calumniosa, porque justamente, reiterando, jamás he dicho que la mortandad se produjo con espaditas y en interés del feudalismo, o no me entiende o es un tergiversador que llega  a la ridiculés o sufre de algún retardo mental.

    “Lo que va a América son vasallos del Reino de Castilla, que se parecían a un español lo que usted a un Inca: cero patatero.”

    Para tu información, mal documentado e ignorante, no soy inca ¬inca es el rey que pertenece a una dinastía privilegiada y explotadora¬ ni soy indio ni indígena ni un natural. Yo soy mestizo, es decir no soy ni indio ni blanco. Te lo explico mejor porque sufres de retardo: mi cultura es andina pero mezclado con la cultura Occidental la cual predomina en mi cultura, y estoy orgullosos de ser andino, mestizo, occidental y seguidor del marxismo-leninismo-maoismo.

    Ve cómo su ignorancia es enorme sobre América Latina. En cuanto a sus saludos materialistas, no sea hipócrita usted nos es materialista y mucho menos dialéctico, usted sólo es un anticomunista y está en su derecho de serlo.



    Y para que vea que nunca he sostenido o hablado sobre  guerritas o espada en interés del feudalismo aquí puede ver un mensaje del 29 de julio de 2011, mensaje nº 22

    http://www.forocomunista.com/t11819p20-el-genocidio-americano-el-mas-grande-de-la-historia-para-muchos-historiadores

    Para Europa, América fue un descubrimiento. Para los pueblos de América, sus tribus y sus civilizaciones fue el final de sus autonomías. Cuando Europa descubre América nuestro continente no era un paraíso, existían imperios y civilizaciones muy violentas que estaban en constantes guerras, no existía ninguna unidad, por eso cuando Europa desembarca en las costas americanas la conquista le resulta fácil y la resistencia que se originan no es vital.

    La conquista fue un encuentro y un choque violento entre dos culturas: la europea occidental y las diversas culturas americanas. Como toda conquista se impuso la cultura del vencedor, el vencedor impuso su religión, impuso sus creencias, su economía, su política, su gobierno etcétera, etcétera.

    En el caso de México y Perú donde se desarrollaron civilizaciones teocráticas y agrarias, España los preferirá como productores de metales preciosos “oro y plata” y para ello reclutarán a los indios como mano de obra esclava para la extracción de metales preciosos, y en las minas los indios morirán por millares(y durante toda la colonia nunca se sabrá el número exacto de muertes), eran las mitas mineras en Huancavelica (Perú) y Potosí (Bolivia) principalmente; la agricultura quedó abandonada. El indio de ser siempre un agricultor, con la conquista pasó a ser un esclavo minero, quizás por eso morían muy fácilmente en las minas.

    Europa trajo sus nuevas enfermedades para América: la gripe, la viruela, el sarampión y muchas más, son esas enfermedades las que realmente provocaron el despoblamiento de vastas zonas y la muerte de indios de una manera atroz, y a los europeos no les importó, trataban a los indios como gente inferior. Las enfermedades son los que realmente provocarán el genocidio en América.

    Los españoles aplastaron todo resistencia contra su dominio utilizando a indios aliados. Como en el caso del imperio de los Incas, los españoles para acabar con la resistencia de los cusqueños se valieron de indios enemigos acérrimos de los incas. La conquista fue una guerra de indios contra indios que los españoles supieron explotar y utilizar muy bien en sus intereses de conquista. Y lo mismo ocurrirá en nuestra independencia fue una guerra de indios contra indios que los criollos españoles americanos utilizaron en su beneficio.

    Los españoles no dudaron en violar a las mujeres indias, producto de ello dejaron embarazadas a miles de indias, y al nacer los hijos de éstas nacían los primeros mestizos, se forjaba una nueva raza (lo de nueva raza lo digo en sentido figurado): el “mestizo” que no es ni blanco ni indio. Al terminar la conquista muchos españoles tenían concubinas indias. Francisco Pizarro tuvo como mujer a una india de la dinastía Inca, y que mandó a bautizar para que sea su mujer poniéndole el nombre de Francisca. Trecientos años después nacerían nuevas naciones en América, naciones mestizas, cholas, indias, negras, blancas, pero donde predomina el mestizo, aunque el poder económico y político lo tenían los españoles criollos americanos que desarrollaron una política de exclusión y más racista que los españoles colonialistas europeos. La nueva clase dominante que dirigió la independencia en América Latina incapaz de llevar adelante su misión histórica, de enrumbar nuestros países por la senda del capitalismo, terminó entregándose rápidamente al imperialismo inglés y seguir desarrollando una economía de feudal a semifeudal como predominante. Al surgir la nueva potencia imperialista en América del Norte los EEUU irán desplazando al imperio inglés en el continente en los comienzos del siglo XX.

    El inglés donde conquistaba por lo general exterminaba, el inglés no se mezclaba con una natural, y no porque fuera un caballero inglés sino porque para éste era un ser inferior que no valía la pena y prefería matarla que violarla o violarla y depués matarla. Por eso Hitler admiraba a los ingleses por su forma de conquista y por la forma como administraban sus colonias sin mezclarse. Hitler dirá que los ingleses fueron sus maestros en exterminios raciales. Esto no significa que el conquistador español sea más bueno que el conquistador inglés sino que son dos formas de realizar una conquista, una mezclándose y la otra excluyendo pero que el objetivo es dominar, es la expansión, es el sometimiento, es la imposición, es la explotación.


    Última edición por javicho II el Vie Ene 22, 2016 6:29 pm, editado 1 vez

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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por javicho II el Vie Ene 22, 2016 6:15 pm

    La mita española fue un sistema de explotación de corte imperial construido sobre nuevas bases, con rupturas con respecto de la incaica. Como socialistas revolucionarios, nosotros no comparamos figuras mistificadas del pasado con razonamientos ahistóricos ni contrafácticos y, al mismo tiempo, tenemos mesura.

    El nuevo régimen de trabajo compulsivo a destajo que configuró las reformas toledanas se diferenciaba del viejo en la correlación entre los espacios asignados a cada comunidad (partamos de esta base: el traslado de la capital de Cusco a Lima), las formas de pago (incluyendo el desenvolvimiento del intercambio mercantil, los indios de plata y el régimen de producción aparcelario) y sus medidas (la cuestión de las tasaciones, incrementos literalmente exponenciales en las nuevas cantidades de productos requeridos por la fuerza), el fin de las relaciones de don/contradon (éste no es el lloriqueo de un romántico, sino un cambio estructural de importancia clave), la aparición de las reducciones y las fugas. En síntesis, lo que Nathan Wachtel llama desestructuración. Una diferencia muy importante, ¿no te parece?

    ¿Tenés idea de quién es Wachtel?

    La dialéctica hegeliana en su forma mistificada parece legitimar lo existente, donde se comprende por histórico a lo necesario. Sin embargo, no se trata acá de justificar lo sucedido solamente porque sucedió. Un revolucionario comprende su forma racionalizada, de la cual no se desprende que todo lo que sucedió debió ser así, sino que, en palabras de Goethe, todo lo que nace merece morir.



    Bueno no he leído a Nathan Wachtel, de seguro usted lo ha leído, pero, su libro más importante, es una fuente citable por los historiadores peruanos. El libro al que me refiero es: “Los vencidos: los indios del Perú frente a la conquista española (1530-1570)”.

    De lo que se trata es de ver objetivamente cómo se hizo la conquista y sus consecuencias, porque en nuestro caso particular, como parte de la historia de América Latina, conformó al Perú, y fue estableciendo una realidad. Describirla y relatar los hechos tal como fueron no es construir figuras mistificadas; pregunto, ¿qué figura estoy mistificando? Cítelo. ¿cuáles son los razonamientos ahistóricos y contrafácticos? Cítelo. ¿En qué parte caigo en posiciones románticas? Cítelo, para aclarárselo. De lo que se trata es que todo pueblo debe saber, como país, cómo se conformó, cómo se originó, cómo se estableció, por qué es la nación que es.

    La mita incaica fue el trabajo obligatorio que el pueblo tenía que hacer, como mano de obra esclava, en infraestructura estatal y también cultivando las tierras del inca y del sol. ¿he mistificado algo?

    Durante la colonia por supuesto que la explotación continuó, pero lo incorrecto es decir que los europeos no llevaron nada nuevo allí y que sólo perpetuaron los métodos de explotación que ya existían. Es que no sólo perpetuaron los mismo métodos de explotación que ya existían sino que lo mejoraron, lo elevaron y transformaron. De una economía agrícola, como lo fue la sociedad incaica, que tenía como base la mano de obra esclava, los españoles lo transformaron en una economía para la explotación en las minas. La primera no generó despoblación pero la segunda sí. Es más, la mita minera española generó también mano de obra esclava y eran los mitayos.

    En la década de los 60 y 70 en el Perú surgieron historiadores, tanto peruanos como extranjeros, que eran historiadores de izquierda como historiadores progresistas, que comenzaron a cuestionar toda la historia oficial peruana (pre-inca, inca, la colonia y la República).Comenzaron a escribir la historia de las clases explotadas, lo que la historia oficial peruana no contaba u ocultaba. Entre los historiadores peruanos que comenzaron a cuestionar la historia oficial peruana están (algunos ya han muerto): Pablo Macera, Wilfredo Kapsoli, Luis Guillermo Lumbreras, Emilio Choy, Juan José Vega, Alberto Flores Galindo, Nelson Manrique, Franklin Peace, Heraclio Bonilla, etc., etc., y extranjeros como Jhon Murra, Ignacio López Soria, etc.

    Los historiadores peruanos en su relato de la conquista tienen como base a los mismo cronistas españoles, el Archivo General de la Nación, los diversos archivos que existen en el país y el Archivo General de Indias de Sevilla, es decir no se han inventado nada.

    Estos historiadores no hicieron de la historia del Perú romanticismo, ni mistificaciones, ni hicieron razonamientos ahistóricas ni contrafácticos en sus investigaciones. La nueva generación de historiadores que aparecieron en las décadas mencionadas lo que hicieron es cuestionar la historia oficial peruana, se cuestiona la historia de las clases privilegiadas. Se comenzó a escribir la participación de las clases populares, del pueblo, de los explotados, que son la inmensa mayoría y que no tenían historia, como dice Kapsoli.

    Por ejemplo, Wilfredo Kapsoli descubre en los archivos de la nación una sublevación de esclavos en el siglo XVIII. Producto de ello, en 1972, escribirá su libro: “Sublevaciones de esclavos en el Perú (Siglo XVIII)”. Sublevación que no aparece en ningún libro de los historiadores oficiales peruanos especializados en la colonia. Como lo dice claramente Kapsoli refiriéndose a nuestra historiografía: “toda vez que gran parte de la historia nacional está por hacerse, la presencia de los sectores oprimidos de la población es algo totalmente inédito todavía.”

    La sociedad feudal que impusieron los españoles originó una fuerte estratificación social. Los indios, cholos, mestizos, negros, mulatos, zambos conformaron su propia sociedad por imposición colonial. Los españoles y los españoles americanos conformaron también su propia sociedad como clase dominante y explotadora. Esta estratificación social no terminó con la independencia sino que continuó y se profundizo, sobre todo en los comienzos del siglo XX.

    Ahora, ¿Que estaban cuestionando la nueva generación de historiadores en el Perú?

    Wilfredo Kapsoli lo explica en una entrevista de 1972, era un joven historiador en ese momento, lo entrevistaban porque su libro mencionado levantó polémica en el contexto nacional.

    “Enrique Verástegui: Dr. Kapsoli, acaba de publicar usted “Sublevación de Esclavos en el Perú (s.XVIII)”. El objeto (el tema) es novísimo, diría que inédito en la historia nacional: los esclavos no tenían historia, eran sombras, sujetos pasivos de los que apenas podíamos intuir algo. Este libro nos descubre otro mundo: la revuelta de los oprimidos, la lucha contra unas relaciones de producción específicamente asentado en el valle de Nepeña.

    Wilfredo Kapsoli: El hecho de haber escogido el valle de Nepeña para esta investigación, en parte responde a la documentación, que nosotros hemos encontrado en el Archivo General de la Nación donde ¬por suerte¬ se conservan los libros de contabilidad de las haciendas, tanto de San Jacinto, Motocachi, como de San José. Y a su vez, porque al mismo tiempo hemos localizado expedientes donde se puede ver claramente los procesos realizados a quienes se sublevaron en cada una de las haciendas, en distintas épocas. Por otro lado, también obedece a una situación que ¬en la Universidad Ricardo Palma¬ se programó una investigación básicamente referida a la zona de Chimbote y Huaraz para ver el problema agrario en el siglo veinte...”

    E.V.: Eso puede explicar, en cierto modo, el interés suyo por la investigación agraria.

    W.K.:
    En general, yo en San Marcos ¬donde he estudiado¬ tanto en las clases como por la herencia de los propios profesores, no pude encontrar una explicación de parte de la historiografía tradicional sobre los movimientos obreros y campesinos, y como he tenido una experiencia directa en el campo (he vivido hasta los 15 años en mi tierra: Pomabamba, Ancash) eso permitió ¬ya en la universidad¬ cuestionarme: por qué este sector de la población peruana, mayoritario y todo, no estaba presente en la historia nacional, de suerte que gran parte de mi preocupación hasta ahora ha sido estudiar y comprender la historia del movimiento campesino en el Perú, básicamente en el Perú contemporáneo. Ahora, ésto tampoco me obliga a una especie de superespecialización, solamente en el tema, toda vez que gran parte de la historia nacional está por hacerse: la presencia de los sectores oprimidos de la población es algo totalmente inédito todavía. El tema de las sublevaciones de esclavos es, prácticamente tratado por primera vez que rescata además una situación que en la práctica se ha producido: el cuestionamiento de los propios esclavos al sistema de opresión. La historiografía tradicional, esencialmente reaccionaria, oculta y deforma la realidad y presenta al mundo de la sociedad colonial como un mundo más bien de quietud y en cierta forma cubierta por un manto ideológico ya sea de carácter religioso o sea puramente conservador. Entonces, el tema de los esclavos ha sido tocado con una visión paternalista en algunos casos, filantrópica, con cierta conmiseraciones pero en ningún momento se trató de explicar este fenómeno como un fenómeno de explotación, producto de una división de clases y por lo tanto producto de un sistema opresivo que trataba de acumular riquezas a expensas íntegramente de la fuerza de trabajo de los esclavos.

    E.V.: Digamos que el estudio de usted tiene una lente ideológico de rescate de los sectores oprimidos, y digamos también que la historiografía tradicional también tiene un lente de clase, ¿no?, pero evidentemente desde el punto de vista del opresor. Ahora bien, partiendo de ésto cómo enjuicia la historia nacional, o mejor, cómo lée los trabajos de otros historiadores: ¿Raúl Porras Barrenechea, por ejemplo?

    W.K.: Pienso que la historia es parte de las ciencias sociales y como tal, cualquier investigador está totalmente inmerso dentro de su época y dentro de la extracción de clase a la cual pertenece.

    E.V.: Perdón, ¿usted, cree que la extracción de clase determina un trabajo de investigación?

    W.K.: No tajantemente, pero ya hay un condicionamiento previo, o sea dos cosas serían para mí ¬en el historiador¬ decisivas en su elección de temas y en su que hacer: uno, su extracción de clase, luego la época que le toca vivir. Algunos evaden esa extracción, otros se identifican con ella: los casos particulares de Porras Barrenechea, o de Rubén Vargas Ugarte, o de José dela Riva Agüero, son típicos en esa connotación de clase, elección de temas y posición política a través de la historia; ellos no podían en ningún momento escribir una historia que rescate luchas populares, o una historia que trate de desentrañar el poder económico existente en el país, porque hubiera sido cuestionarse así mismo y cuestionar a las clases a las cuales pertenecían de tal modo que lo que hicieron fue legitimar (a través de la historia) los mecanismos de explotación que su clase imprime a la sociedad peruana. En este sentido el Estado, a través de la educación oficial, de los textos escolares, incluso de los textos universitarios, generaliza este tipo de conocimientos. La reproducción de conocimientos y de valores que imprime la sociedad dominante es producto del conocimiento que ellos crean, y a su vez difunden ¬que en el fondo esconde la realidad social, esconde los sistemas de explotación y las contradicciones de clase que existen dentro de la sociedad. Entonces a nosotros que nos ha tocado vivir en San Marcos y en general en el país en una época de coyuntura de crisis y de toma de conciencia de los problemas nacionales evidentemente lo menos que podíamos hacer es tratar ¬en nuestra especialidad¬ de contribuir a este tipo de esclarecimiento ideológico, de rescate de la historia nacional y, de cierta forma, contribuir a formar una conciencia nacional liberadora.







    javicho II
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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por javicho II el Vie Ene 22, 2016 6:20 pm

    Alberto Flores Galindo (1949-1989). El Ensayo es algo extenso y por ello sólo extraje la parte relacionada que se habla en este hilo y demostrar que los historiadores, por lo menos, de izquierda y progresistas no se dedican a escribir leyendas negra o leyendas rosas sino que relatan los hecho desde un punto de vista de clase y objetivo.

    Alberto Flores Galindo en 1986 dio inicio a sus ensayos sobre Utopía Andina. Publica su libro “Buscando un Inca” con tres o cinco ensayos, lo publica ediciones Casas de las Américas, La Habana, Cuba, donde gana un premio literario por esos ensayos. Sale la segunda edición en Lima, publicado por el Instituto de Apoyo Agrario en 1987, Alberto Flores Galindo agrega unos ensayos más. En 1988 aparecerá la tercera edición definitiva publicado por la Editorial Horizonte que aparece con 11 ensayos. No habrá una cuarta edición, Alberto Flores Galindo morirá en 1989 producto de un derrame cerebral, su producción histórica es bastante extensa. En su libro el historiador da voz a los pueblos vencidos de la conquista.


    SELECCIÓN DE TEXTOS


    La muerte del inca

    Los conquistadores del Perú no fueron precisamente hombres de dinero, provistos de títulos nobiliarios y seguros de sus ascendientes. Aunque detrás de las huestes existieran algunas grandes fortunas como la del mercader Espinoza, la mayoría de esos hombres a caballo o a pie eran campesinos, artesanos, hidalgos ordinarios o gente sin oficio que venían a los nuevos territorios para adquirir, mediante el esfuerzo particular, un nombre, ser alguien, valer más.28 En una sociedad rígidamente estamental como la que existía en la península, la movilidad social estaba bloqueada. El nacimiento marcaba el derrotero de toda biografía. En cambio, en las indias, los actos, la práctica podían permitirles conseguir aquello que sus padres no les había legado. La realidad sobrepasó cualquier previsión: en el Perú llegarían a conquistar un reino para ellos, y entonces entrevieron una ínsula propia.

    En la historia de la conquista un acontecimiento central fue la muerte del inca Atahualpa. Capturado en 1532, fue condenado al garrote en julio de 1533. No fue una muerte que fácilmente pudiera ser olvidada. El inca, al fin y al cabo, era un rey, como el Gran Turco o como Carlos V. Un príncipe, un hombre que pertenecía a un estamento diferente y supuestamente superior al de sus verdugos. Al dictaminar la sentencia, entre los españoles pudo influir no sólo el temor a las posibles tropas incaicas que amenazaban rescatar al monarca, o la necesidad de sancionar como definitiva una victoria, sino además esa peculiar mezcla de menosprecio y resentimiento que podría sentir los conquistadores frente a un rey vencido (la idea ha sido sugerida por Pablo Macera). Pero por esto mismo la decisión no fue fácil. Venían de una sociedad muy jerarquizada. Aquí como en Europa el regicidio era un hecho extremo y excepcional. Por eso quizá algunosespañoles pensaron que la muerte del inca era un deshonor para ellos. Mostraron su disconformidad Hernando Pizarro, Pedro Cataño y algunos otros, para quienes matar a Atahualpa “fue la más mala hazaña que los españoles han hecho en todo este imperio de Indias”.29

    Después de esa muerte el Perú se quedó sin rey. Carlos V estaba muy lejos. Siguieron los años. Los españoles llegarían a más de 4,000, de los cuales casi quinientos eran encomenderos. Habían conseguido tierras e indios mediante sus armas. Aspiraban a “constituir una nobleza militar todopoderosa”.30 De allí a la autonomía no mediaba mucha distancia. Este fue el transfondo de las luchas que se entablaron entre conquistadores y administradores metropolitanos, entre el primer virrey Núñez de Vela, el visitador La Gasca y conquistadores como Gonzalo Pizarro, Diego de Centeno o Francisco de Carvajal.

    Curiosamente la primera mención en los documentos quinientistas a la idea del inca la encontramos referida no a un indio sino a un español. Cuando en 1548 Gonzalo Pizarro, en plena rebeldía, organizando a sus hombres para enfrentar a la corona, entra al Cusco, se dice que los indios de diferentes barrios y tribus lo aclamaban llamándolo inca. Quizás no fue una manifestación espontánea. Tras ellos pudo estar incitándolos su lugarteniente Carvajal, quien le había ofrecido colocar sobre su cabeza la “corona deste imperio”.31 La posibilidad de la realeza se le planteaba no por sus ascendientes, sino por su esfuerzo. Le correspondía el reinado, supuestamente, en justicia. El rey no era inamovible y eterno. La providencia podía designar a otro, como predicaba un fraile vinculado a los encomenderos rebeldes. Se llegó a enarbolar una bandera con el monograma “GP” y una corona encima. Entre los más entusiasmados por la posibilidad de fundar una nueva monarquía se incluían a muchos extranjeros, portugueses, italianos o alemanes: un historiador contemporáneo sospecha que entre ellos podían haber algunos herejes. En este ambiente circuló un rumor por el cual Gonzalo Pizarro proyectaba aliarse en matrimonio con una princesa de sangre real incaica, su sobrina llamada Francisca Pizarro Yupanqui. No fue cierto pero siempre, como dice el refrán, hasta las mayores mentiras pueden tener algo de verdad. Aunque, como invención, a alguien se le había ocurrido la posibilidad de una alianza entre conquistados y conquistadores, colonos y colonizados.

    El nuevo reino es posible porque la conquista ha ampliado hasta límites inimaginables la consciencia de los vencedores. Todo les parece posible y permitido. Estas ideas serán llevadas hasta sus últimas consecuencias en 1559 por Lope de Aguirre. Este conquistador que arriba tardíamente al Perú, hombre sin suerte, en medio de la selva y luego de una fracasada expedición en busca del país de la canela, decide desafiar al rey, proclamarse traidor y mandarle una carta en la que anuncia que emprende una guerra permanente contra la monarquía española. Hombre sin rey y por lo tanto sin norma alguna. Dueño de todas las vidas. Despliega una verdaderaorgía de sangre en su alucinante recorrido por el Amazonas que después lo lleva bordeando el Atlántico, hasta territorios que ahora conforman Venezuela. Este vizcaíno, muerto en 1561, era una “especie de ser apolíptico”.32 La encarnación del anticristo. Verdadero signo viviente del juicio final. Así debieron ser interpretados sus hechos por otros españoles.

    Durante el decenio de 1560 comenzó a circular en el Perú una especie: Carlos V, influido por la prédica de Las Casas, pensaba abandonar las indias, desprenderse de ellas. Aunque apareció en textos redactados por enemigos del célebre dominico, la versión se propaló, fue considerada verosímil. El Perú quedaría bajo la conducción directa de un monarca nativo supervigilado desde España; algo así como un protectorado. Después muchos historiadores la han sancionado como cierta. Desde luego no lo era. ¿Pero por qué consiguió credibilidad? Marcel Bataillon transciende la anécdota para proponernos una reflexión: “Salta a la vista una diferencia entre México y el Perú. ¿Quiénes podían pensar en resucitar la abolida autoridad de los soberanos aztecas para aplicar en la Nueva España la doctrina lascasiana del protectorado superponiendo a una soberanía indígena el supremo poder del rey de Castilla y de León, “emperador sobre muchos reyes”? Era distinto el caso del Perú, en donde los antecesores inmediatos del virrey Toledo, con arreglo a las instrucciones reales, había procurado atraer pacíficamente al “Inca” rebelde de Vilcabamba”.33 Aquí la monarquía incaica, en cierta manera, todavía existía ¬como veremos más adelante¬ refugiada en el reducto de Vilcabamba. Pero a esta diferencia con México podríamos añadir otra: el Perú había sido escenario de una guerra entre encomenderos y funcionarios reales, en la que se cuestionó a la realeza.

    Todo parecía estar en discusión ese decenio de 1560.34 Las Casas cuenta con informantes en el altiplano, cerca del lago Titicaca. Sus ideas se conocen en el Perú y aun cuando los encomenderos fueron sus enemigos feroces, años después, cuando comienzan a morir los primeros conquistadores, en sus testamentos se advierteel nacimiento de lo que Guillermo Lohmann llamará estela lascasiana: algunos se muestran arrepentidos, otros piden devolver bienes a los indios. La culpa asalta a los vencedores. En la hora postrera, ante el temor al castigo (infierno o purgatorio), se interrogan los conquistadores ya ancianos y no faltan aquellos que terminan coin un balance negativo. En esos testamentos emerge la idea de “restituir” lo usurpado.

    El testamento es un documento privado. Lo elabora un hombre que se siente próximo a la muerte. Lo conocen sus parientes y la escritura se conserva en una notaría. Pero existe siempre, en esta historia, los rumores. Comenzó a generar la idea, en el interior mismo de la república de españoles (utilizando un término del jurista Matienzo), que el dominio de los descendientes de Pizarro era cuestionable.

    Utopía oral y utopía escrita


    Desde los vencidos, la conquista fue un verdadero cataclismo. El indicador más visible se puede encontrar en el descenso demográfico, la brutal caída de la población indígena atribuible a las epidemias y las nuevas jornadas de trabajo. El encuentro con los europeos fue sinónimo de muerte. Aunque en el pasado se han exagerado las cifras, los cálculos más prudentes del demógrafo David N. Cook señalan que hacia 1530 el territorio actual del Perú debía tener una población aproximada de 9'000,000 de habitantes que se reducen a 601,645 indios en 1620.35 Este despoblamiento preocupó a los propios españoles, para quienes la mayor riqueza de los nuevos territorios eran precisamente esos indios, sin los cuales no se hubiera podido extraer con bajos costos los minerales de Potosí.  El sistema colonial español no se estableció en las márgenes de los nuevos territorios, sino en el interior mismo de ellos. Su finalidad no era encontrar mercado para productos metropolitanos, sino extraer productos que, dada la tecnología de la época, conducía hacia una utilización masiva de la fuerza de trabajo. Establecen minas y, junto a ellas, ciudades y haciendas. Para controlar a los indios, los organizan en pueblos, siguiendo el patrón de las comunidades castellanas. Así pueden estar vigilados, ser fácilmente movilizables para la mita y tenerlos dispuestos a escuchar la prédica religiosa. Los indios terminan convertidos en dominados.

    ¿Cómo entender este cataclismo? La etapa de desconcierto y asombro parece que no fue tan prolongada. Desde los primeros años se planteó una alternativa obvia: aceptar o rechazar la conquista. La primera posibilidad implicaba admitir que la victoria de los europeos arrastró el ocaso de los dioses andinos y el derrumbe de todos sus mitos. El dios de los cristianos era más poderoso y no quedaba otra posibilidad que asimilarse a los nuevos amos, aceptar sus costumbres y ritos, vestirse como ellos, aprender el castellano, conocer incluso la legislación española.36 Es el camino que siguen los indios que ofician de traductores, uno de los cuales fue, en la región de Huamanga, el futuro cronista Huamán Poma de Ayala.

    Aceptando el discurso de los invasores, si un puñado de aventureros pudieron derrotar al inca y su ejército, fue porque traían la cruz. Si los indios terminaron vencidos es porque, además, estaban en pecado: habían cometido faltas que era preciso purgar. Los españoles trasladan a América su noción de culpa. La introducen en los vencidos como medio para dominar sus almas. La imaginación europea de entonces estaba poblada por demonios y genios del mal. San Miguel decapitando al dragón acompaña a ese apóstol Santiago que de matamoros se convierte en mataindios. Ambos combaten junto a Pizarro. Los indios, como seres humanos, no estaban exentos del pecado original. El pecado eran sus prácticas calificadas de idolátricas, sus costumbres consideradas aberrantes, su vida sexual, su organización familiar, sus ritos religiosos, todo, sin omitir desde luego los presumibles sacrificios humanos. Multitud de faltas que era necesario expiar y que explicaban por qué tuvieron que ser derrotados irremediablemente.37

    Es evidente que nosotros podemos formular otras consideraciones que explican la tragedia de Atahualpa. Sin olvidar el impacto (más psicológico que real) de las armas de fuego, se advierte la diferencia entre un ejército numeroso pero sujeto a un mando vertical y despótico, frente a soldados que podían desempeñarse libremente en el campo de batalla, especializados (el artillero, el trompeta, el infante, el de caballería) pero coordinados entre sí, capaces de iniciativa propia y además con otras reglas de hacer la guerra. Para Atahualpa ¬cuyos súbditos no podía siquiera mirarlo de frente¬ era inconcebible hasta ese 16 de noviembre de 1532 que unos personajes que él suponía inferiores se le abalanzaran sorpresivamente para tomarlo prisionero. La celada y la traición eran instrumentos de los conquistadores. Pero para los indios que se quedaron atónitos, la sola posibilidad de apresar a un inca era inimaginable. Aquí se origina el transfondo traumático que aún tiene el recordar este primer encuentro entre Europa y los Andes, entre Pizarro y Atahualpa.38

    Pero quedaba siempre la posibilidad de esforzarse por entender la conquista recurriendo a algunos elementos de la cosmovisión andina.

    En la mentalidad andina prehispánica existía la noción de Pachacuti. Algunos cronistas e historiadores tradicionales han creído que se trata del nombre de un gobernante, equivalente indistintamente a César, Pericles o Nabucodonosor, pero los rasgos que se le atribuyen a él y a su supuesto periodo, llevan a entrever otro posible significado. Se dice que trastocó por completo la fisonomía del país, que introdujo nuevos hábitos de vida y que su nombre, por todo esto, equivalía a reformador o transformador del mundo. Para Garcilaso, Valera o Las Casas, es un personaje. Pero para otros, quizá más próximos al mundo indígena, Huamán Poma por ejemplo, es una fuerza telúrica, especie de cataclismo, nuevo tiempo y castigo a la vez. Para el investigador argentino Imbelloni, autor de un imprescindible libro sobre este tema, etimológicamente el término pachacuti quiere decir “transformarse la tierra”. El paso de un ciclo a otro, cada uno de los cuales tendría una duración aproximada de 500 años. En Morua significa tanto “volver la tierra” como “quitar y desheredar lo suyo”.39 Todos estos contenidos no resultan necesariamente alternativos. Aluden al tránsito de edad a otra pero también al resultado, es decir, la inversión de las cosas. Representaciones del mundo al revés se puede observar en los huacos mochicas a través de imágenes como el escudo y la porra atacando al guerrero.40

    Es evidente que con el tiempo y la evangelización, el pachacuti adquirió rasgos que combinan la experiencia de esos años terribles con pasajes bíblicos. El periodo de tránsito se fue caracterizando de manera más precisa por la propalación del hambre y la sed, las pestes, los muertos, el sufrimiento y el dolor, la alternancia devastadora entre años de sequía y otros con lluvias incesantes.

    Para muchos hombres andinos la conquista fue un pachacuti, es decir la inversión del orden. El cosmos se dividía en dos: el mundo de arriba y el mundo de abajo, el cielo y la tierra que recibían los hombres de hananpacha y hurinpacha. Pacha significa universo. El orden del cosmos se repetía en otro niveles. La capital del imperio, el Cusco, estaba dividida en dos barrios, el de arriba y el de abajo, la división en mitades se encontraba en cualquier centro poblado. El imperio, a su vez, estaba compuesto por cuatro suyos. Esta dualidad se caracterizaba porque sus partes eran opuestas y necesarias entre sí.41 Mantener ambas, conservar el equilibrio, era la garantía indispensable para que todo pudiera funcionar. El cielo requería de la tierra, como los hombres de las divinidades.

    Los españoles aparentemente podían integrarse en una de estas mitades, pero la relación que ellos entablaron con los indios fue una relación de imposición asimétrica. Quisieron superponer una divinidad excluyente que demandaba entrega y sacrificios y no acataba las reglas de la reciprocidad: es la imagen que todavía algunos campesinos ayacuchanos tienen de Cristo. Todo esto pudo ser entendido por los hombres andinos como la instauración de la noche y el desorden, la inversión de la realidad, el mundo puesto al revés. Pero recurrir a la cosmovisión andina no era necesariamente excluyente del cristianismo. Los hombres andinos no imaginaron un mundo creado de la nada. Siempre había existido el universo. No existía un dios sino varios; los dioses se limitaban a “aclarar, fijar y definir” la forma, cualidades y funciones del cosmos.42 El cristianismo podía ser leído desde una perspectiva politeista. No era una religión dogmática e intolerante. Cristo, la Virgen y los santos no tenían necesariamente cerradas las puertas del panteón andino. Esto permitió un encuentro entre los rasgos de las divinidades prehispánicas y las representaciones del cristianismo. El mismo Cristo, por ejemplo, en la figura del crucificado adquirió a veces los rasgos obscuros propios de una divinidad subterránea como Pachacamac, con el atributo de hacer temblar la tierra.43 El Cristo de los Milagros en Lima, el de Luren en Ica, el Señor de los Temblores en Cusco. Este camino conduce a las imágenes del Cristo-pobre y del Cristo-indio, como aquellos que todavía se observan en las paredes de la iglesia de San Cristóbal de Rapaz, probablemente pintados por un mestizo entre 1722 y 1761: Cristo aparece azotado y torturado por judíos vestidos como españoles.44 Estas imágenes de Cristo han inspirado a artesanos contemporáneos como Mérida, de San Blas (barrio cusqueño), quien ha medelado en arcilla crucuficados en trance de agonía,. Este tópico aparece con frecuencia en esos pequeños lienzos pintados por anónimos maestros andinos estudiados por Pablo Macera.45

    Entre la colonia y la república ¬en fecha imprecisable¬ debieron componerse esos himnos católicos quechuas que el padre Lira recopiló entre los campesinos del sur andino. A ellos se vincula el “Apu Inka Atawalpaman”, donde el canto funerario utiliza términos equiparables a los empleados por Jeremías en la Biblia para relatar la “catástrofe del puebli inca”.46

    “Amortaja a Atahualpa...
    Su amada cabeza ya la envuelve
    El horrendo enemigo”


    Pero no sólo se escuchó la prédica ortodoxa. Los vencidos pudieron sentir una natural predisposición a integrar aquellos aspectos marginales del mensaje cristiano como el milenarismo. El mito contemporáneo de Inkarri, al parecer, formaría parte de un ciclo mayor: las tres edades del mundo, donde la del Padre corresponde al tiempo de los gentiles (es decir, cuando los hombres andinos no conocían la verdadera religión); el tiempo del hijo, acompañado de sufrimientos similares a los que Cristo soportó en el calvario, al dominio de los españoles; y en la del Espíritu Santo, los campesinos volverán a recuperar la tierra que les pertenece. Con variantes, relatos similares han sido recogidos en Huánuco, Huancavelica, Ayacucho y Cusco.47 El Pachacuti de la conquista se encuentra con la segunda edad del joaquinismo: periodo intermedio que algún día llegará a su fin. De una visión cíclica, se pasa a una visión lineal. Del eterno presente a la escatología. Henrique Urbano ha denominado este tránsito, el paso del mito a la utopía.48 Del dualismo ¬decimos nosotros¬ a la tripartición. Pero no nos adelantemos. Fue un proceso prolongado el que llevó a la introducción del milenarismo en los Andes. Desde luego, no contó con la aceptación unánime.

    En la construcción de la utopía andina un acontecimiento decisivo fue el Taqui Onqoy: literalmente, enfermedad del baile. El nombre se originó a consecuencia de las sacudidas y convulsiones que experimentaban los seguidores de este movimiento de salvación: reconversos de manera milagrosa a la cultura andina, decidían reconciliarse con sus dioses, acatar las órdenes de los sacerdotes indígenas y romper con los usos de los blancos. Al parecer los organizadores del movimiento pensaban sublevar a todo el reino contra los españoles. Estamos en el decenio de 1560. los primeros adeptos fueron reclutados en la cuenca del río Pampas, en la proximidad de Ayacucho. Dado que esta localidad era accesible desde Vilcabamba, se ha pensado que existiría alguna conexión con la resistencia incaica en esas montañas, pero no puede omitirse que los seguidores del Taqui Onqoy no querían volver al tiempo de los incas, sino que predicaban la resurrección de las huacas, es decir, las divinidades locales. La vuelta del pasado, pero todavía como tiempo anterior a los incas.49

    En la experiencia cotidiana del poblador andino, el imperio inacico había sido realmente despótico y dominador. En 1560 el recuerdo de los incas estaba asociado todavía con las guerras, la sujeción forzosa de los yanaconas para trabajar tierras de la aristocracia cusqueña, el traslado masivo de poblaciones bajo el sistema de mitimaes. Los campesinos del río Pampas fueron, precisamente, víctimas de esta última modalidad de desarraigo. Es por esto que algunos grupos étnicos, como los huanca, de la sierra central, vieron en los españoles a posibles liberadores de la opresión cusqueña. Al poco tiempo se desilusionaron pero las atrocidades de la conquista no hicieron olvidar fácilmente las incaicas.

    En el Taqui Onqoy se puede advertir un cambio significativo. No es un grupo étnico que emprenda solitariamente la lucha para regresar al orden anterior; los sacerdotes hablan de la resurrección de todas las huacas, desde Quito hasta Cusco. Las dos más importantes son la huaca de Pachacamac, en la costa, cerca de Lima, y la huaca del Lago Titicaca, en el altiplano aymara. No pasaría de un proyecto. Los rebeldes serían descubiertos, según una versión por un sacerdote católico que no respetó el secreto confesional. En realidad ocurre que, convencidos de contar con el respaldo divino, la prédica y las conversiones eran públicas. No requirió mucho esfuerzo apresar a los implicados. En una zona de aproximadamente 150 mil habitantes, los españoles detectaron 8,000 participantes activos.50

    Pero no terminó allí la resurrección de las huacas. Movimientos similares, aunque sin responder a una dirección central eclosionaron en otras localidades que ahora se ubican en los departamentos de Abancay, Cusco, Puno, y Arequipa, hasta llegar a 1590 y el Moro Onqoy: sólo en este último caso los testigos refirieron apariciones del inca o el encuentro con su puesto enviados suyos para “liberar a los indios de la muerte”.51  

    Muerte se volvió equivalente de conquista. Las guerras, la propalación de epidemias, las nuevas jornadas de trabajo. Potosí se convierte en la imaginación de los vencidos en una especie de monstruo que absorbe cuerpos a las profundidades de la tierra. En todo esto hubo un elemento consciente. La violencia fue una forma de dominio. Cualquier establecimiento español comenzaba por edificar una horca. Su condición de minoría, temerosa de una sublevación, llevó a que los españoles desplegasen prácticas crueles con los indios. Los perros de Melchor Verdugo, encomendero de Cajamarca, persiguiendo y despedazando cuerpos, no son una referencia aislada. Fue así desde el inicio: la mortandad innecesaria, hasta el cansancio, en la plaza de armas de Cajamarca durante la captura del inca. En el recuerdo queda como una gran carnicería. Mena hablará de 6,000 a 7,000 indios muertos.52 Pero hay otro aspecto que trasciende la voluntad. Las enfermedades se propalan con los barcos y sus ratas, los virus llegan incluso antes que la hueste de Pizarro; cualquier proximidad entre un europeo y un indio puede ser el origen de un contagio. El cristianismo es una religión de la palabra: privilegia la trasmisión oral, la lectura y el comentario de los textos sagrados, la prédica y el sermón, la confesión y la absolución. Pero la palabra no sólo transmite el mensaje revelado: lleva también la muerte para cuerpos que, a diferencia de los del viejo mundo, no están suficientemente inmunizados.

    Esa religión que llegaba acompañada con la imagen tenebrista de un esqueleto o una calavera, traía también un mensaje diferente al que fueron receptivos los indios. Cristo después de la crucifixión, de su agonía y de su muerte, al tercer día resucita para ascender a los cielos. Los cuerpos podían recobrar la vida. La muerte no era un hecho irreversible. Existía la promesa de una resurrección al final de los tiempos.

    La idea de un regreso del inca no apareció de manera espontánea en la cultura andina. No se trató de una respuesta mecánica a la dominación colonial. En la memoria, previamente, se reconstruyó el pasado andino y se lo transformó para convertirlo en una alternativa al presente. Este es un rasgo distintivo de la utopía andina. La ciudad ideal no queda fuera de la historia o remotamente al inicio de los tiempos. Por el contrario, es un acontecimiento histórico. Ha existido. Tiene un nombre: el Tahuantisuyo. Unos gobernantes: los incas. Una capital: Cusco. El contenido que guarda esta construcción ha sido cambiado para imaginar un reino sin hambre, sin explotación y donde los hombres andinos vuelvan a gobernar. El fin del desorden y la obscuridad. Inca significa idea o principio ordenador.

    El itinerario que lleva a estas concepciones que lleva a estas concepciones parte también de las montañas de Vilcabamba. Allí se refugiaron los restos de la familia real cusqueña, los últimos incas empeñados en una posible resistencia a los españoles y, en otras ocasiones, en el intento de proponer una especie de cogobierno o protectorado hispano. Se debatían entre la colaboración y el enfrentamiento. A diferencia de los seguidores del Taqui Onqoy, no rechazaban lo occidental, sino que buscaban integrarlos para sus propósitos: empleaban caballos, arcabuses, leían castellano. Uno de los monarcas de Vilcabamba, Titu Cusi Yupanqui, se hizo cristiano. Este hecho alentó a ciertos mestizos cusqueños que pensaron en sublevarse para suprimir las encomiendas, llamar al inca Titu Cusi Yupanqui reinante en Vilcabamba y resucitar el Incario sin desechar por ello lo mejor de la cultura occidental”.53 Uno de ellos, Juan Arias Maldonado, debían apuñalar al Virrey. Fueron denunciados y perseguidos. Estos hechos alentaron el rumor según el cual Titu Cusi estaba llamado a ser inca y rey ¬ambos términos¬ porque sería monarca de indios y mestizos. Apareció de esta manera el proyecto de un Perú sin españoles en el que convivieran los conquistadores y los vástagos de la conquista. En su refugio de Vilcabamba el inca comenzó a dictar a un fraile, en 1570, una crónica o relación para probar sus derechos sobre el Perú. El texto se interrumpió con su muerte. Los indios culparon al fraile copista de haberlo asesinado. Ignoramos qué fundamento tenía la acusación, lo cierto es que le reclamaron resucitar el cuerpo del fallecido: por más esfuerzo que hizo no lo consiguió. La anécdota interesa porque, como ha dicho Urbano, nos coloca sobre la pista de una idea: Inkarri implica la noción cristiana de resurrección de los cuerpos, ese aspecto del apocalipsis que el pensamiento andino asimiló tempranamente.

    La historia de los incas de Vilcabamba  termina con Túpac Amaru I. Apresado por el virrey Toledo, fue muerto en la plaza de armas del Cusco en 1572. Un acto público, a diferencia del agarrotamiento de Atahualpa. Los que asistieron pudieron ver cómo el verdugo cercenaba la cabeza y, separada del tronco la mostraba a todos. Para que no quedara la menor duda, la cabeza quedaría en la picota, mientras que el cuerpo sería enterrado en la catedral. Para José Antonio del Busto, aquí nació el mito de Inkarri. La tradición sostiene que la cabeza, lejos de pudrirse, se embellecía cada día y como los indios le rendían culto, el corregidor la mandó a Lima. Pero el proceso es algo más complejo. Inkarri resulta del encuentro entre el acontecimiento ¬la muerte de Túpac Amaru I¬ con el discurso cristiano sobre el cuerpo místico de la iglesia y las tradiciones populares. Sólo entonces se produce una amalgama entre la vertiente popular de la utopía andina (que se remonta al Taqui Onqoy) y la vertiente aristocrática originada en Vilcabamba.

    Franklin Peace sugiere la hipótesis de que el mito del Inkarri había comenzado a circular a inicios del siglo XVII.54 Desde lo que hemos expuesto hasta aquí, parece verosímil. Para entonces la utopía arriba a la escritura. Este tema nos remite a la situación de los mestizos. Hijos de la conquista, jóvenes a los que por padre y madre correspondía una situación de privilegio y cuando menos expectante, terminaron rechazados por los españoles cuando éstos deciden organizar sus familias, acabar con el concubinato y reemplazar a sus mujeres indias por españolas; para sus madres, esa primera generación de mestizos traía el recuerdo de la derrota y el menosprecio por la presunta violación. Hijos naturales, carecían de un oficio, no podían tenerlos. Engrosaron las filas de los vagabundos a los que sólo quedaba la posibilidad cada vez más lejana de buscar nuevas tierras o de enrolarse en el ejército para combatir a indios poco sumisos como eran los araucanos. Recibieron el apelativo genérico de “guzmanes”. Aquellos mestizos que no arriesgaban su vida en cualquiera de estas empresas, terminaron como ese hijo de Pedro de Alconchel, trompeta en Cajamarca, y una india de la tierra, dedicado a la bebida, consumido en medio de una existencia pobre y miserable en el pueblito de Mala.55 “Hombres de vidas destruidas...” los llama un funcionario colonial. No exageraba. En ellos la identidad era un problema demasiado angustiante. Algunos motines encontraron entre los mestizos a personas dispuestas a cualquier asonada. Personajes como éstos alentaron a Titu Cusi y es posible que algunos asistieran desesperanzados a la muerte de Túpac Amaru I.

    Mestizo fue Garcilaso de la Vega. Nace en el Cusco en 1539. parte a España en 1560, a los 20 años. En la península intenta por todos los medios integrarse al mundo de los vencedores. Quiere ser un europeo. Ensaya las armas y las letras. Pelea contra los moros en las Alpujarras y busca fama como historiador de la Florida. Reclama el reconocimiento de los servicios que su padre había prestado a la corona y la restitución de los bienes de su madre, una princesa incaica llamada Isabel Chimpu Ocllo. En todas estas empresas fracasa.(56) En la ancianidad, solitario y frustrado, se refugia en el pueblito de Montilla y allí emprende una tarea diferente: escribir la historia de su país para entender sus desventuras personales. Convertir el fracaso en creación. El exilio y la proximidad de la muerte conducen a la añoranza. Mira hacia atrás y emprende la redacción de un texto sobre la historia de los incas, la conquista y las guerras civiles de los españoles. El relato está guiado no sólo por la preocupación de atenerse a los hechos, respetar las fuentes, decir la verdad, sino además por el convencimiento de que la historia puede ofrecer modelos éticos. Fue un historiador platónico,(57) convencido que sobre el pasado es posible realizar un discurso político pertinente para el futuro. Ocurre que el afán por compenetrarse con la cultura europea llevó a que Garcilaso se entusiasmara con un autor ¬decisivo para el pensamiento utopista¬, León Hebreo, un judío neoplatónico, autor de los Diálogos del Amor, obra que Garcilaso traduce al español. Fue esa realmente su primera tarea en el campo de las letras. Se mantuvo en el transfondo del escritor que años después elaboró los Comentarios Reales y la Historia del Perú, primera y segunda parte, respectivamente. Pero este libro respondía también a una coyuntura. Era un texto polémico destinado a enfrentar a los cronistas toledanos. Bajo la inspiración del mismo virrey que terminó con la resistencia en Vilcabamba, se propaló una visión del pasado andino opuesta a la de Las Casas, con la finalidad de justificar la conquista. Toledo enroló para este proyecto a Sarmiento de Gamboa, autor de la Historia Indica. En esa crónica los incas aparecen como gobernantes recientes, tiranos y usurpadores, que expanden el imperio a la fuerza, a costa de los derechos de los derechos de otros monarcas más antiguos y tradicionales. Habían arrebatado el poder. Los conquistadores, por lo tanto, no tenían que respetar ningún derecho porque no existía. Al expulsar a los incas, en todo caso, estarían reparando una injusticia anterior. Pero había más en el discurso toledano: los incas eran idólatras, convivían con el diablo, ejecutaban sacrificios humanos y, por último, practicaban la sodomía.

    Garcilaso enfrenta lo que después se ha llamado “leyenda negra” de la conquista argumentando que antes de los incas no había civilización en los Andes: sólo hordas y behetrías que los cusqueños organizaron. Ellos introdujeron la agricultura y pacientemente construyeron un imperio en el que la guerra era recurso extremo y predominaba el convencimiento al rival y la transacción. Los incas equivalían a Roma en el nuevo mundo. Así como los antiguos prepararon la venida del cristianismo, de igual manera los gobernantes cusqueños prepararon a los habitantes del imperio para recibir el mensaje cristiano. Hay que tener presente la admiración renacentista por la antigüedad para advertir que este discurso implicaba convertir al Tahuantisuyo en una especie de edad dorada.58

    Al componer su obra, garcilaso asumió con orgullo su identidad de mestizo ¬”me llamo a boca llena”¬ y optó por incluir en su firma el apelativo de Inca. La historia tradicional ha querido ver en los Comentarios Reales la conciliación armónica entre España y los Andes. ¿Es esta interpretación válida? El elogio al Tahuantisuyo implica una crítica a los españoles, de manera velada e indirecta, pero efectiva. Los incas ejecutan conquistas pacíficas a diferencia de los europeos; respetan las reglas de la sucesión legítima, como Toledo, que decapita  aun monarca. La obra termina en realidad con la muerte de Túpac Amaru I: “Así acabó este Inca, legítimo heredero de aquel imperio por línea recta de varón desde el primer inca Manco Capac hasta él”. A buen entendedor pocas palabras: los españoles son usurpadores. Queda planteada la tesis de la restitución del imperio a sus gobernantes legítimos. En 1607 y 1619, con la edición de la primera y segunda parte de los Comentarios Reales, termina el nacimiento de la Utopía Andina: de práctica y anhelo, claro a veces, brumoso otras, se ha convertido en discurso escrito. Hay un derrotero ¬advertido por Pierre Duviols¬ que vincula a Garcilaso con Vilcabamba.

    Al principio no fue un texto muy exitoso. Cuando muere Garcilaso, en 1616, más de la mitad de la edición se queda entre los libros de su biblioteca. Pero en los años que siguen las ediciones fueron aumentando. Durante los siglos XVII y XVIII se hicieron ¬totales o parciales¬ 17 ediciones, de las cuales 10 fueron en francés, cuatro en español, dos en inglés y una en alemán. Ayudó la calidad literaria del texto pero también las resonancias utópicas que cualquiera podía edvertir en sus páginas. En 1800 el editor madrileño de los Comentarios Reales escribía en una nota prologal: “confieso que no puedo menos de causarme mucha admiración que obras de esta naturaleza, buscadas por los sabios de la nación, apetecidas de todo curioso, elogiadas, traducidas y publicadas diferentes veces por los extranjeros, enemigos jurados de la gloria de España, lleguen a escasearse...”59

    En los Andes Garcilaso encuentra lectores fervorosos entre los curacas y los descendientes de la aristocracia cusqueña. Ellos asumen y a la vez propalan la lista de incas que figura en los Comentarios, con lo que el pasado andino termina razonando con los criterios políticos europeos. El inca es un rey. El sistema dual había originado que el imperio no fuera una monarquía sino mas bien una “diarquía”: los incas conformaron una dinastía paralela, siempre existieron dos, correspondiendo a cada barrio del Cusco respectivamente. Este criterio no fue prolongado en Vilcabamba. No existe en absoluto para Garcilaso. Cuando  en el siglo XVIII se espere o se busque la vuelta del Inca se pensará en singular: un individuo, un personaje al que legítimamente corresponda el imperio y que asuma los rasgos de mesías. Túpac Amaru II tuvo a los Comentarios como compañero de sus viajes, pero esta evidencia documental, proporcionada por Mario Cárdenas, no resulta indispensable: basta leer sus cartas y proclamas para advertir que el pensamiento del curaca de Tungasuca estaba inspirado en la tesis de la restitución imperial. A través de la aristocracia indígena Garcilaso se insertó en la cultura oral: el libro fue discutido y conversado. Sus argumentos considerados como válidos se integraron a los juicios y los árboles genealógicos que descendientes supuestos o reales de los incas elaboraban a lo largo del siglo XVIII.

    Garcilaso tuvo una posteridad paralela en Europa. Quien primero parece haber recurrido a su obra fue Miguel de Cervantes en los trabajos de Perciles y Segismunda (1617). Encontró después en el teatro otro medio de difusión. Calderón de la Barca escribe La Aurora Copacabana influido por los Comentarios, quetambién inspiran Amazonas en las Indias de Tirso. La presencia de Garcilaso es más evidente en el Atahualpa que en 1784 publica, en Madrid. Cristóbal María Cortés. Los incas aparecen en ua novela de Voltaire. Los utopistas del siglo XVIII vieron en ese país lejano en el tiempo y el espacio, a una sociedad excepcionalmente feliz.60 La utopía andina adquiere dimensión universal. Los incas serán los que recreó Garcilaso y no aquellos monarcas que con tintes obscuros había retratado Sarmiento de Gamboa.

    Su lista de catorce gobernantes se vuelve oficial. La encontraremos dibujada en 1740 en el grabado limeño de don Alonso de la Cueva y después, en 1840, en los Recuerdos de la monarquía peruana de Justo Sahuaraura: como cusqueño, omite a Atahualpa, el inca de Quito, e incluye a Manco Inca, Sayri Túpac y Túpac Amaru I, los monarcas de Vilcabamba, con lo que, podríamos decir, no sigue a Garcilaso sino que lo interpreta. (Flores Galindo, Alberto. Buscando un Inca. Horizonte: Lima, 1988. Tercera edición. Páginas33-53 )

    FUENTES QUE UTILIZA ALBERTO FLORES GALINDO (por tiempo sólo mencionaré el nombre de los historiadores):

    28 Durand, José
    29 Del Busto, José Antonio
    30 Trelles, Efraín
    31 Lohmann, Guillermo
    32 Del Busto, Jose Antonio
    33 Bataillon, Marcel
    34 Lohmann, Guillermo
    35 Cook, Noble David
    36 Stern, Steve
    37 Portocarrero, Gonzalo
    38 Wachetel, Nathan
    39 Imbelloni, José
    40Hocquenghen, Anne Marie
    41 Zuidema, Tom
    42 Tello, Julio César
    43 Hocquenghen, Anne Marie
    44 Ruiz Estrada, Arturo
    45 Macera, Pablo
    46 Lira, Jorge; Farfán, J.
    47 Fuenzalida, Fernando; Urbano Henrique; Marzal, Manuel
    48 Urbano, Henrique
    49 Ossio, Juan
    50 Stern, Steve
    51Curátola, Marco
    52 Portacarrero, Gonzalo
    53 Del Busto, Jose Antonio
    54 Pease, Franklin
    55 Del Busto, Jose Antonio
    56 Miró Quesada, Aurelio
    57Durand, José
    58 Duviols, Pierre
    59 Tauro del Pino, Alberto
    60 Lohmann, Guillermo

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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por SS-18 el Vie Ene 22, 2016 7:08 pm

    Apreciado Javicho.

    Es decir , que su defensa sobre el analissi del contexto precolonia de las Americas es que su civilizacion no se encontraba en un modelo mas primitivo, salvajismo y formas de Estado esclavistas que supero el salto cualitativo material introducido por el feudalismo colonial.



    Salvajismo->Esclavismo->Feudalismo->Capitalismo----->Socialismo->Comunismo
    [---------------------Prehistoria-----------------------------][-----Historia-----------------]

    Las fuerzas progresistas de modificacion y cambio de la materia ¿ quien las protagonizo en America ? ¿ Cual era la fuerza civilizadora progresista y cual la salvaje, reaccionaria ?


    ------------------------------
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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por PequeñoBurgués el Vie Ene 22, 2016 8:06 pm

    Nada de lo expuesto por el usuario Javicho contradice en lo más mínimo lo expuesto por el usuario Marsupial.

    Siga intentándolo.

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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por javicho II el Vie Ene 22, 2016 9:19 pm

    SS-18 escribió:Apreciado Javicho.

    Es decir , que su defensa sobre el analissi del contexto precolonia de las Americas es que su civilizacion no se encontraba en un modelo mas primitivo, salvajismo y formas de Estado esclavistas que  supero el salto cualitativo material introducido por el feudalismo colonial.



     Salvajismo->Esclavismo->Feudalismo->Capitalismo----->Socialismo->Comunismo
    [---------------------Prehistoria-----------------------------][-----Historia-----------------]

    Las fuerzas progresistas de modificacion y cambio de la materia ¿ quien las protagonizo en America ? ¿ Cual era  la fuerza civilizadora progresista y cual la salvaje, reaccionaria ?


    El esclavismo existe en América hace 5,000 años, aproximadamente. En los años 90 descubren una civilización en Lima de 5,000 años, es decir era un Estado: Caral. Y como primera forma de Estado la lógica nos dice que debió existir un modo de producción esclavista. Por supuesto los arqueólogos historiadores, que están a cargo de su estudio, no hablan sobre el modo de producción de esa civilización.

    El historiador Julio César Valdivia Carrasco, sostenedor del modo de producción esclavista de los incas, sostenía que ese modo de producción estaba en su etapa final. Y que estaba apareciendo un modo de producción feudal. No puedo transcribir ninguna cita de este historiador porque no tengo su libro que justamente lleva por título “El Imperio Esclavista de los Incas”.

    En mi opinión cuando surge la primera forma Estado, me refiero a Caral, sea en cualquier realidad geografía e histórica, ese Estado que aparece, por lógica y por su propia naturaleza histórica, como aparato represivo dirigido por una clase, adopta un modo de producción esclavista, necesariamente las relaciones de producción será esclavistas por el grado de desarrollo de las fuerzas productivas.

    Sólo podría hablarle hasta esa posibilidad que Valdivia Carrasco encuentra en la etapa final del modo de producción esclavista de los incas que coincidió con la llegada de los españoles: que, producto de las contradicciones de clase entre las dinastías incaicas, guerras civiles, nuevas formas de propiedad, etc., se estaba generando las condiciones para que la sociedad esclavista incaica dé un salto hacia el feudalismo (feudalismo andino por decirlo yo de alguna manera). De aquí para adelante no me atrevería hablar de ucronías, no puedo especular cuanto tiempo hubiera durado esa etapa feudal andina o que hubiera sido de América si nunca hubiera perdido su autonomía, de lo que se trata es de hablar de hechos. Entonces los europeos lo único que hicieron sin proponérselo es interrumpir ese salto. Lo único que hizo Europa es instalar el sistema feudad europeo que predominaba en ese momento

    Los historiadores de izquierda peruanos no utilizan el método histórico de Engels. Solo un historiador peruano lo ha hecho es Agustín Barcelli, es un historiador de izquierda pero sostiene que el modo de producción de los incas era un modo de producción asiático.

    Es que no sé que será primitivo para usted. Las civilizaciones de América, porque eran Estados, también habían tribus, tuvieron desarrollos en infraestructura, tuvieron conocimientos de astronomía, desarrollaron la agricultura, por ejemplo, la papa o patata era venenosa, y esas culturas “primitivas”, mucho antes que aparecieran los incas, la domesticaron hasta sacarle el veneno y hacerla comestible. Otra cosa es la cosmovisión que tenían de la realidad, sus creencias, sus concepciones del mundo, que para ustedes les parece primitivo pero para ellos no lo eran, no lo sentían así, pero esa cosmovisión tenía sometido ideológicamente al pueblo (no le recomiendo ver Apocalipto, de Mel Gipson todavía). No se trata de decir que tu civilización es superior o inferior sino que hay que entenderlo, no caer en etnocentrismos.

    Y sobre todo nadies niega la explotación de esas civilizaciones, quienes lo niegan en el Perú, por ejemplo, son los nacionalistas andinos como por ejemplo, actualmente, los etnocaceristas, que terminan en fascismo


    Y sobre esa leyenda negra que existe hacia España, se gestó de Europa misma, no nació en América.

    Saludos

    javicho II
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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por javicho II el Vie Ene 22, 2016 9:42 pm

    El siguiente texto que postearé será el de Juan José vEGA "La Guerra de los Viracochas", donde se verá la carnicería que significó la conquista. Después de la muerte de Atahualpa los cusqueños dirigieron una resistecia que duró cuarenta años más, fue una carnicería tanto para los indios como para los españoles.

    Por ahora quiero postear artículos periodísticos sobre como se originó la leyenda negra y las enfermedades europeas:


    http://www.abc.es/espana/20150428/abci-mito-genocidio-america-201504271956.html

    El término anacrónico de «Genocidio Americano» es uno de los puntales de la leyenda negra que vertieron los enemigos del Imperio español para menoscabar su prestigio. En un grabado holandés del siglo XVII aparece Don Juan de Austria, héroe de la batalla de Lepanto, vanagloriándose del martirio de un grupo de indígenas americanos. La mentira es insultantemente estúpida: el hijo bastardo de Carlos I de España jamás participó de la conquista ni siquiera pisó suelo americano. Así, entre mentiras, cifras exageradas y episodios novelados, se gestó el mito que pervive hasta la actualidad de que los españoles perpetraron una matanza masiva y ordenada de la población americana. La verdad detrás de esta controversia histórica muestra que el auténtico genocidio, pese a que los españoles no escatimaron en brutalidad para llevar a cabo sus propósitos, lo causaron las enfermedades portadas por los europeos.

    La catástrofe demográfica que sufrió el continente americano desde 1492 –el año del Descubrimiento de Cristóbal Colón– es un hecho irrefutable. Antes de la llegada de los españoles se ha estimado tradicionalmente que la población del continente se encontraba entre los 40 millones y los 100 millones. No obstante, el hispanista venezolano Ángel Rosenblat argumenta en su estudio «La población de América en 1492: viejos y nuevos cálculos» (1967) que la cifra no pasaría de 13 millones, concentrándose los principales grupos en las actuales regiones de México y de Perú, ocupadas por el Imperio azteca y el Inca respectivamente. Sea una cifra u otra, la disminución demográfica fue dramática: el 95 % de la población total de América murió en los primeros 130 años después de la llegada de Colón, según el investigador estadounidense H. F. Dobyns.

    La sangría demográfica hay que buscarla en dos factores: el traumatismo de la conquista (las bajas causadas por la guerra, el desplome de las actividades económicas y los grandes desplazamientos poblaciones) y sobre todo las enfermedades. Los habitantes de América habían permanecido aislados del resto del mundo y pagaron a un alto precio el choque biológico. Cuando las enfermedades traídas desde Europa, que habían evolucionado durante miles de años de Humanidad, entraron en contacto con el Nuevo Mundo causaron miles de muertes frente a la fragilidad biológica de sus pobladores. Un sencillo catarro nasal resultaba mortal para muchos indígenas. El resultado fue la muerte de un porcentaje estimado del 95% de la población nativa americana existente a la llegada de Colón debido a las enfermedades, según los cálculos del ecólogo Jared Diamond.

    Fueron las grandes epidemias, sin embargo, las que provocaron el mayor impacto. Una epidemia de viruela que se desató en Santo Domingo entre 1518 y 1519 acabó con prácticamente toda la población local. Esa misma epidemia fue introducida por los hombres de Hernán Cortés en México y, tras arrasar Guatemala, bajo hasta el corazón del Imperio Inca en 1525, donde diezmó a la mitad de la población. Precedido por la viruela, la llegada de Francisco Pizarro a Perú fue el golpe final a un imperio que se encontraba colapsado por las enfermedades. La epidemia de viruela fue seguida por la de sarampión, entre 1530-31; el tifus, en 1546; y la gripe, en 1558. La difteria, las paperas, la sífilis y la peste neumónica también golpearon fuerte en la población.


    El genocidio en la leyenda negra

    «Los españoles han causado una muerte miserable a 20 millones de personas», escribió en su texto «Apología» el holandés Guillermo de Orange, esforzado padre de la propaganda negativa del Imperio español. Con la intención de menoscabar el prestigio de la Monarquía hispánica, dueña absoluta del continente durante casi un siglo, los holandeses, los ingleses y los hugonotes franceses exageraron las conclusiones del libro «Brevísima relación de la destrucción de las Indias», escrito por el fraile dominico Bartolomé de Las Casas. Probablemente, este fraile, que acompañó a Cristóbal Colón en su segundo viaje, no habría jamás imaginado que su texto iba a ser la piedra central de los ataques a España cuando denunció el maltrato que estaban sufriendo los indígenas. Como explica Joseph Pérez, autor de «La Leyenda negra» (GADIR, 2012), Las Casas pretendía «denunciar las contradicciones entre el fin –la evangelización de los indios– y los medios utilizados. Esos medios (la guerra, la conquista, la esclavitud, los malos tratos) no eran dignos de cristianos; el hecho de que los conquistadores fueran españoles era secundario».

    Las traducciones y reediciones de la «Brevísima relación de la destrucción de las Indias» se multiplicaron entre 1579 y 1700: de ellas 29 fueron escritas en neerlandés, 13 en francés y seis en inglés. Lo que todos obviaron cuando emplearon a de Las Casas para atacar al Imperio español es que él mismo representaba a un grupo de españoles con el coraje de denunciar la injusticia, la mayoría misioneros, y a una creciente preocupación que con los años atrajo el interés de las autoridades. Este grupo crítico consiguió que en 1542 las Leyes Nuevas confirmaran la prohibición de reducir a los indios a la esclavitud y sancionaron el fin del trabajo forzoso, la encomienda. Asimismo, en la controversia de Valladolid, donde por desgracia se sacaron pocas conclusiones finales, se enfrentaron quienes defendían que los indígenas tenían los mismos derechos que cualquier cristiano contra los que creían que estaba justificado que un pueblo superior impusiera su tutela a pueblos inferiores para permitirles acceder a un grado más elevado de desarrollo.



    Las leyes nuevas sancionaron el fin del trabajo forzoso
    Curiosamente, los enciclopedistas franceses, muy críticos con todo lo referido a España en otras cuestiones, fueron los primeros en ver que las cifras presentadas por de Las Casas –20 millones de muertos causados por los métodos de los conquistadores– eran del todo imprecisas. En «El Ensayo sobre las costumbres» (1756), Voltaire afirma que Las Casas exageró de forma premeditada el número de muertos e idealizó a los indios para llamar la atención sobre lo que consideraba una injusticia. «Sabido es que la voluntad de Isabel, de Fernando, del cardenal Cisneros, de Carlos V, fue constantemente la de tratar con consideración a los indios», expuso en 1777 el escritor francés Jean-François Marmontel en una obra, «Les Incas», que por lo demás está llena de reproches hacia la actitud de los conquistadores. La Revolución francesa y la emancipación de las colonias en América elevaron a de Las Casas a la categoría de benefactor de la Humanidad.

    Los críticos se convierten en los conquistadores

    Más allá del brutal impacto de las enfermedades, es cierto que la violencia de la Conquista de América provocó la muerte directa e indirecta de miles de personas. El que existiera un grupo de personas críticas con los métodos empleados por los conquistadores –un grupo de hombres que perseguían como principal objetivo el hacerse ricos– o que los Reyes españoles plantearan soluciones –aunque fueran incompletas e incluso hipócritas– no exime a España de sus pecados históricos y del daño cometido, pero sí la diferencia de precisamente los países que censuraron una actuación que luego ellos mismos practicaron. Sin entrar a valorar el fangoso proceso llevado a cabo por los anglosajones en Norteamérica, la explotación de caucho en el África negra dejó a sus espaldas 10 millones de muertos en el Congo Belga.

    «La colonización europea de los siglos XIX y XX fue culpable de crímenes semejantes a los cometidos por los conquistadores españoles. La única diferencia es que no encontraron a un de Las Casas para denunciar las injusticias con tanta repercusión», sentencia el hispanista Joseph Pérez en el citado libro.



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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por PequeñoBurgués el Vie Ene 22, 2016 9:48 pm

    La sangría demográfica hay que buscarla en dos factores: el traumatismo de la conquista (las bajas causadas por la guerra, el desplome de las actividades económicas y los grandes desplazamientos poblaciones) y sobre todo las enfermedades. Los habitantes de América habían permanecido aislados del resto del mundo y pagaron a un alto precio el choque biológico. Cuando las enfermedades traídas desde Europa, que habían evolucionado durante miles de años de Humanidad, entraron en contacto con el Nuevo Mundo causaron miles de muertes frente a la fragilidad biológica de sus pobladores. Un sencillo catarro nasal resultaba mortal para muchos indígenas. El resultado fue la muerte de un porcentaje estimado del 95% de la población nativa americana existente a la llegada de Colón debido a las enfermedades, según los cálculos del ecólogo Jared Diamond.

    Curiosamente, los enciclopedistas franceses, muy críticos con todo lo referido a España en otras cuestiones, fueron los primeros en ver que las cifras presentadas por de Las Casas –20 millones de muertos causados por los métodos de los conquistadores– eran del todo imprecisas. En «El Ensayo sobre las costumbres» (1756), Voltaire afirma que Las Casas exageró de forma premeditada el número de muertos e idealizó a los indios para llamar la atención sobre lo que consideraba una injusticia. «Sabido es que la voluntad de Isabel, de Fernando, del cardenal Cisneros, de Carlos V, fue constantemente la de tratar con consideración a los indios»

    Nada más que decir, en el propio texto pegado por Javicho.

    Procedo a avisar al usuario Deng.

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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por javicho II el Vie Ene 22, 2016 9:50 pm

    http://www.agenciasinc.es/Entrevistas/La-viruela-y-el-sarampion-fueron-perfectos-aliados-en-el-exito-de-conquista-espanola-de-America



    ¿Cuál fue la repercusión de la conquista de América en la salud de sus habitantes?

    Un desastre demográfico, una catástrofe ecológica. En menos de un siglo desaparecieron de su propio mapa varias decenas de millones de habitantes indígenas. Por ejemplo, el 90% de la población caribe y arawak murió en los veinte años siguientes a la llegada de Cristóbal Colón y sus hombres en 1492.
    ¿Y de esas muertes, cuánta culpa tuvieron las enfermedades?
    Este fenómeno representa un excelente y dramático ejemplo de lo que hoy se llama patología del viajero y del inmigrante. Las enfermedades infecciosas fueron un aspecto más, sin duda muy importante, del intercambio de personas, bienes y microbios entre dos zonas del planeta separadas durante milenios por un gran mar… y por el océano del desconocimiento mutuo.
    ¿Cómo se contagiaban esas patologías?
    Dependía de la enfermedad: por vía respiratoria (gripe, viruela, sarampión), por contacto directo (viruela), por vía digestiva (diarreas, fiebre tifoidea), picaduras de piojos (tifus exantemático) y, más tarde, por picaduras de mosquitos (malaria y fiebre amarilla).

    ¿Las enfermedades procedentes de Europa causaron más muertos que las armas?

    Sin duda. Es materialmente imposible que las armas mataran más que las enfermedades y otros factores asociados. Pensar que algo más de cien hombres y unos cuantos caballos dirigidos por Hernán Cortés barrieron a un imperio enorme muy bien organizado y de alto nivel de civilización, como el azteca de Moctezuma (México), es desconocer la realidad de la historia. Algo similar ocurrió en la aventura de Pizarro en el imperio Inca de Huayna Cápac (Perú). La viruela y el sarampión fueron unos perfectos aliados –involuntarios, no intencionados– en el éxito de conquista española.

    ¿Es que en algún caso las enfermedades fueron aliados intencionados?

    Sí. Algo más tarde, los ingleses y holandeses causaron estragos entre los nativos de la costa este americana (actual Massachusetts) infectándolos y matándolos con mantas contaminadas con el virus de la viruela. España no hizo lo que hoy llamamos guerra biológica, por muy pedestre que fuera entonces.

    ¿Cuál es la primera epidemia originada por los conquistadores de la que se tiene constancia?

    La hipótesis más aceptada por la comunidad científica internacional es que pudo ser la gripe suina o gripe del cerdo, aunque existen voces discrepantes. Llegó una primera oleada en el segundo viaje de Cristóbal Colón, en 1493. Se diseminó con enorme facilidad y causó un gran daño.

    ¿En qué línea apuntan esas voces discrepantes?

    Noble David Cook propone la hipótesis de que se trataba de la viruela. El profesor Francisco Guerra, una de las personalidades más relevantes en este campo, dejó sentado con serios argumentos que fue la gripe. Yo comparto la opinión del profesor Guerra.

    ¿En qué medida influía la falta de higiene de los largos viajes en barco?

    Las condiciones debieron de ser extraordinariamente malas: poco espacio –apenas unos metros cuadrados–, mucha gente, convivencia muy cercana de hombres y animales y unas condiciones alimenticias, sanitarias e higiénicas muy deficientes durante varias semanas. El caldo de cultivo ideal para el intercambio de microorganismos entre los marineros y entre los animales de conquista y de colonización y las personas.

    ¿Qué dolencias padecían los navegantes en los viajes?

    Diarreas, escorbuto, deshidratación, fiebres... Aunque, contra lo que dicen algunos, en el primer viaje colombino no hubo nada destacable desde el punto de vista de la salud de los viajeros. El propio Cristóbal Colón lo dejó escrito en su diario: “Loado sea Nuestro Señor, hasta hoy de toda mi gente no ha habido persona que le haya mal de cabeza ni estando en cama por dolencia, salvo un viejo de dolor de piedra, de que él estaba toda su vida apasionado, y luego sanó al cabo de dos días”. Es decir, un vulgar cólico nefrítico.

    ¿Afectaban por igual las patologías a europeos y americanos?

    La mayor parte de los europeos que llegaron a América tuvieron los virus en la etapa infantil y pudieron pasar las viriasis en esa etapa, por lo que ya disponían de inmunidad natural protectora. En el caso de los indígenas, la falta de contacto previo supuso una ‘virginidad inmunológica’, una falta de respuesta defensiva frente a las nuevas infecciones. Esta es la clave del desastre provocado por la gripe (1493), la viruela (1519-20) y el sarampión (en los años treinta de los 1500).
    Hasta 1492, ¿qué enfermedades eran exclusivas de cada uno de los dos continentes?
    La pregunta no tiene una fácil respuesta. Como norma general, y dicho con la máxima prudencia y sin afán dogmático, las viriasis (viruela, sarampión, gripe) eran propias del Viejo Mundo (Europa), mientras que en el otro lado del océano pudieron existir, antes del encuentro de 1492, numerosas patologías infecciosas como las parasitosis, algunas enfermedades bacterianas, tuberculosis y determinadas treponematosis

    ¿Cuál fue el papel de los esclavos africanos llevados a América en la transmisión de enfermedades?

    Este aspecto es muy interesante y también motivo de discusión entre los expertos. Los esclavos fueron víctimas de las enfermedades y portadores involuntarios de microbios. Su procedencia africana les hacía candidatos a estar colonizados o infectados por protozoos como los plasmodios, los agentes causales de la malaria. Algo parecido ocurrió a partir del siglo XVII con la fiebre amarilla, una infección producida por un flavivirus cuyo vector es el mosquito de la especie Aedes aegypti. Pudo llegar a las Antillas en 1648 y enseguida a la península del Yucatán, en Nueva España.

    ¿Hubo también flujo de enfermedades de América hacia Europa?

    Este es un capítulo polémico. Sin duda, la sífilis ocupa el principal protagonismo. Su origen ha generado un debate, no cerrado aún, que dura ya más de cinco siglos. Las opiniones de los que consideran que la marinería de Colón la trajo a la vuelta del primer viaje –otros dicen el segundo– chocan con los que piensan que ya existía en la vieja Europa mucho antes del encuentro. Nosotros hemos dedicado varios años a estudiar este asunto y llegamos a la conclusión de que la sífilis existía muy probablemente en Europa antes de los viajes colombinos. Pero lo más interesante de nuestra aportación fue que la hipótesis colombina, tal como se presentó desde el principio por algunos de los más renombrados cronistas de Indias, y se ha mantenido durante más de quinientos años, es, sencillamente, una enorme falsedad histórica. Colón y sus marineros no trajeron la sífilis al regresar del primer viaje. 




    ://porlasendadelahistoria.blogspot.com.es/2013/05/las-enfermedades-que-trajeron-los.htmlhttp

    Los virus y las bacterias han causado más muertes en la historia de la humaniad que las guerras.

    Algo a lo que muy pocos ponen atención, especialmente cuando de explicar la derrota de los incas ante los españoles, fue el terrible impacto de las epidemias entre la población indígena. Enfermedades hoy controladas y aparentemente inofensivas, se convirtieron en un gran flagelo para la población autóctona de América, ya que al no existir por estos lares, los indígenas no contaban con los anticuerpos requeridos, es así que enfermedades tan comunes en Europa como la gripe, la viruela, el sarampión la varicela, las paperas, la rubeola, la difteria, el cólera, la tifoidea, la peste y la lepra, así como algunas enfermedades tropicales como la malaria, asolaron desde México hasta Chile, desde el primer momento de la conquista,  causando  una  mortandad nunca antes vista por los aborígenes de estas tierras

    Se sospecha que las primeras enfermedades europeas llegaron a América en 1493, durante el segundo viaje de Colón. Los viajeros que lo acompañaron estaban, seguramente, llenos de gérmenes. "Cuidadores de cerdos, ovejas y otros ganados,  se habían infectado con gran cantidad de gérmenes. Y durante siglos de guerra, explotación e intercambio comercial con África y Asia, habían mantenido sus gérmenes en constante circulación". Muchos de éstos, eran virus aeróbicos, por lo que se desplazaban por el aire a mayor velocidad que sus propagadores, fulminando rápidamente a todo aquel que siquiera recibiera noticias de los extranjeros. La viruela, por ejemplo, junto con  el  sarampión y otras enfermedades de tipo respiratorio, fueron las causantes de que la población indígena del Caribe, se haya casi extinguido, a tal punto que tuvo que ser repoblada la región con negros africanos, portadores a su vez, de más enfermedades. Las ratas que se escondían en las bodegas de los barcos europeos, al llegar a América y no encontrar depredadores naturales, se diseminaron por todo el continente, propagando así la peste bubónica, que durante la Edad Media, diezmó a más de la mitad de europeos.


    Pero, esto no significa que en América no existieran enfermedades, las había, claro, pero no tan mortales  como las del  Viejo  Mundo. Aztecas, Incas y demás pueblos americanos sufrían de parásitos intestinales, tuberculosis y algunas formas de influensa y de artritis. La sífilis, se cree, que estaba latente -y no activa- en el organismo de los americanos, pero que la promiscuidad sexual desatada entre conquistadores y conquistados, hizo aflorar la bacteria de la sífilis, la cual puede ser considerada como la única enfermedad que, ambos, europeos y americanos, contribuyeron a generar.      

    Se calcula que la población americana, antes de la llegada de los europeos era de 40 a 50 millones, mientras que la población  tawantinsuyana habría estado entre los 12 y 20 millones aproximadamente. En sólo algunas décadas, la mayor parte murió, quedando reducida a la décima parte. Las enfermedades se convirtieron en verdaderas epidemias y, algunas como la viruela y el sarampión, generaron las primeras pandemias de América. Miles de indios del Caribe, Centroamérica, México y Sudamérica sucumbieron a las nuevas plagas, siendo sus víctimas más famosas, el Inca Huayna Cápac y su hijo y primer aspirante al trono, Ninan Cuyochi, quienes habrían muerto a  causa de la viruela, en 1530. Tiempo después, con la llegada de más españoles y de esclavos negros durante los  siglos  XVI y XVII,  éstas,  encontraron condiciones favorables en la mala alimentación y al trabajo forzado al que eran sometidos los indígenas por los conquistadores, así como en la diversidad altitudinal de los Andes, que les permitieron mutar, incrementándose la mortalidad entre los enfermos. 

    Con el devenir de los siglos, al parecer, los indígenas se hicieron más resistentes o las enfermedades se hicieron menos virulentas. Tanto incas como aztecas, murieron antes de presentar batalla y otros afectados por estas enfermedades, no tenían las fuerzas suficientes para enfrentarse al enemigo. En las crónicas de la conquista del imperio Azteca, se mencionan decenas de indígenas muertos, encontrados  por Hernán Cortés y los suyos a lo largo de su camino rumbo a la capital azteca Tenochtitlán, el mismo panorama debió presenciar Pizarro primero en su camino a Caxamarca y luego hacia el Qosqo.

    El tema ha sido poco estudiado en el Perú a diferencia de México, donde sí hay una amplia bibliografía al respcto. En la historiografía peruana el tema ha sido desarrollado por el historiador italiano y profesor de la PUCP, Marcos Curatola en su obra "Mesías andinos, pestes, apocalipsis y el regreso de Cristo". Más bien, algunos autores como Jorge Basadre han desarrollado el tema pero no de manera independiente, sino como parte del contexto republicano. El trabajo más reciente sobre el tema es "El Regreso de las Epidemias" de.Marcos Cueto, publicado en 1997, que aborda el tema del impacto de los virus y bacterias en la sociedad peruana, pero a través del siglo XX, aún así, es el más importante libro de historia que se ha escrito al respecto. 

    Otras publicaciones vienen de España: Miguel Cordero del Campillo con su obra "Las grandes epidemias en la América Colonial" y Francisco Guerra con su estudio titulado "Origen de las epidemias en la conquista de América". Mención aparte merece el libro "Historia, medicina y ciencia en tiempo de los virreinatos" en el que diversos historiadores, investigadores de la salud y catedráticos de las facultades de medicina de diversas universidades de España se ocupan del tema. En el campo de la Medicina más bien, estudios sobre las enfermedades abundan.

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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por Blood el Vie Ene 22, 2016 10:06 pm

    javicho II escribió:[...]Describirla y relatar los hechos tal como fueron no es construir figuras mistificadas; pregunto, ¿qué figura estoy mistificando? Cítelo.  ¿cuáles son los razonamientos ahistóricos y contrafácticos? Cítelo. ¿En qué parte caigo en posiciones románticas? Cítelo, para aclarárselo. De lo que se trata es que todo pueblo debe saber, como país, cómo se conformó, cómo se originó, cómo se estableció, por qué es la nación que es.

    La mita incaica fue el trabajo obligatorio que el pueblo tenía que hacer, como mano de obra esclava, en infraestructura estatal y también cultivando las tierras del inca y del sol. ¿he mistificado algo

    Durante la colonia por supuesto que la explotación continuó, pero [...] lo mejoraron, lo elevaron y transformaron.

    Ahí está tu mistificación.

    Mi planteo es el siguiente: Nuestro rol no debe ser el de legitimadores de la Historia. No debemos ver las grandes masacres y justificarlas diciendo "Bueno, no podía suceder de otra forma" o "Así se desarrollaron las fuerzas productivas".

    Provengo de una escuela de pensamiento popularmente llamada "marxismo" en honor a un gran luchador obrero y popular, constructor de un partido y una internacional obrera. Planteo desenvolver una ciencia crítica y revolucionaria, no apologética ni conservadora-quietista.

    ¿Las masacres y pillajes que aquel constructor del partido denunciaba por su contenido barbárico quedan justificadas porque producían más que antes o porque "igual el régimen anterior también era malo"?

    Un boletín interno de la Liga de los Comunistas escrito después de las revoluciones fracasadas de 1840 traza la perspectiva de la organización obrera durante el derrocamiento de los reaccionarios y la instauración de un régimen burgués. Resulta que no da lo mismo el rol que juegue la clase obrera, si presiona a la burguesía hacia su radicalización o si es aplastada por ella. No queda justificado.

    No porque el régimen social incaico era opresivo debemos festejar su caída en sangre de manera a-crítica. De la misma forma, yo (argentino) no me alegro cuando muere un obrero europeo "porque mis explotadores son europeos como él".

    Quizás vos no defendés a capa y espada a Cortés. Mi mensaje es viejo, iba referido en general a todos los que sí lo hacían.

    Una cuestión: Feudalismo sólo hubo en Europa y en Japón. Carlos Smeptat Assadourian escribió un artículo explicando la realización del circucito D-M-D' en el Potosí. Las encomiendas coloniales distan estratégicamante de ser un feudo. Cuando Marx y Engels escribieron en el Manifiesto "esclavismo, feudalismo, capitalismo" no estaban sintetizando absolutamente toda la historia de los modos de producción. Un par de años después Engels incluyó una nota al pié de página que decía, para ilustrarlo: "Parece ser que existieron sociedades sin clase, ¡vaya!".

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    Re: 12 de Octubre... NADA QUE CELEBRAR!.

    Mensaje por javicho II el Sáb Ene 30, 2016 1:12 am

    Respondiendo a Blood:
    Bueno para mi no es mistificación, por lo menos demuéstreme dónde está la mistificación.

    ¿Que he legitimado?, ¿que masacres he justificado?, ¿apología a qué estoy haciendo?, ¿conservadora-quietista? Por favor, qué dice ¿que cosa estoy festejando?. Cortez conquistó México. Pero a Francisco Pizarro no lo condeno ni lo defiendo pero si lo entiendo. Pizarro no sólo fundó Lima, Pizarro, en mi opinión, fundó el Perú.

    Basándome en Kapsoli y Pierre Vilar, expondré sobre la minería colonial:

    Los conquistadores primero saquearon, por el hurto y el “rescate”, los diversos objetos en oro y plata principalmente, acumulados en el transcurso de años por las élites gobernantes incaicas y que sólo tenían utilidad decorativa para  los palacios de las élites privilegiadas cusqueñas, no cumplían ninguna función económica. Una vez terminado el saqueo fácil, se pasó a la explotación sistemática y compulsiva de los centros mineros.

    Pero la extracción de oro no era nada fácil ni rápida su obtención , buscan yacimientos mineros y lo encuentran en México como en Perú, casi simultáneamente, enormes yacimientos de plata:

    Los españoles para la extracción de minerales utilizan un sistema conocido por los incas: la “guaira” (palabra quechua que significa aire). Kapsoli lo explica así:

    Sobre las condiciones tecnológicas:

    “Con este sistema, los minerales se trataban al horno atizados por el viento y, posteriormente, por fuelles. Tal era la cantidad de guairas que, según la versión de los cronistas, “las noches parecían iluminadas por estrellas”. Sin embargo el sistema rendía poco. No satisfacía la apetencia de los mineros ni de la corona española”. (Kapsoli, Wilfredo. Ensayo de Nueva Historia. Francisco Gonzales editores: Lima, 1983. Página 19)

    El cronista al que se refiere Kapsoli es el cronista español Luis Capoche que escribe en 1585 “Relación General de la Villa Imperial de Potosí”. Entonces las guairas incaicas no eran suficiente para producir lo que Europa demandaba. Pierre Vilar, que también toma como fuente al cronista Capoche, nos dice lo siguiente sobre el momento o la fase cuando empieza la explotación minera:

    “La primera fase de explotación se sitúa entre 1545 y 1564. se utilizan las “vetas” más ricas siguiendo el antiguo sistema, el de los indios; los minerales son tratados al horno (la guaira) atizados por fuelles de boca. Aquí ya se registra un progreso técnico: durante los años 50, un sevillano mejora el sistema del horno incluyendo una especie de chimenea agujereada en su base, ganando con ella una fortuna y un título nobiliario; en sus armas pone una “guiara”,  que en Sevilla se encuentra encima de la puerta de su palacio”. (Vilar, Pierre. Oro y Moneda en la Historia: 1540-1920. Ariel: Barcelona, 1972)

    A eso me refiero cuando digo que la explotación no sólo continuó sino que mejoró, en lo tecnológico, elevando así la producción. Pero con el virrey Toledo mejorará aún más.
    Pero también transformaron la vida de los indígenas en el continente, como dice Pierre Vilar en su mismo libro:

    “Esta búsqueda de pepitas, cuyo trabajo consiste sobre todo en sacudir una especie de tamiz (“batea”), es más fastidiosa que agotadora, pero las poblaciones son desplazadas a medida que los sucesivos “placeres” se agotan: esto arranca la mano de obra de sus ocupaciones agrícolas y de sus tradiciones; los cultivos de que dependía su subsistencia desaparecen; acostumbrados a trabajos lentos y discontinuos, los organismos de los indios no resisten; sobre todo la mano de obra femenina es movilizada y rota así las costumbres de maternidad y de lactancia; todo predispone a la epidemias. Entonces la población se hunde a casi cero en las Islas, algo menos brutalmente en las mesetas y en los valles del continente, donde sin embargo, también se registran caídas locales de 80 a 90% ((Vilar, Pierre. Oro y Moneda en la Historia: 1540-1920. Ariel: Barcelona, 1972).


    Era una población no acostumbrada a trabajos mineros donde la explotación fue más intensa que la explotación en la agricultura.  Mariátegui dirá que el error de los colonialistas fue que sólo entendió la colonización como fuente de extracción de minerales:

    “El colonizador, que en vez de establecerse en los campos se estableció en las minas, tenía la psicología del buscador de oro. No era, por consiguiente, un creador de riqueza. Una economía, una sociedad, son la obra de los que colonizan y vivifican la tierra; no de los que precariamente extraen los tesoros de su subsuelo.” (7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana)


    “El oro, frente a la abundancia de plata, se revaloriza en relación a ésta y vuelve a ser buscado; en Europa algunos pagos son exigidos en oro”; “la plata se convierte a ojos del mundo, en símbolo de rápido enriquecimiento”; “se abrió lo que P. Chaunu ha llamado el “ciclo real de la plata”” ((Vilar, Pierre. Oro y Moneda en la Historia: 1540-1920. Ariel: Barcelona, 1972).

    La primera fase de explotación en las minas fue de un carácter destructivo sobre la población aborigen, sigamos viendo la situación y las condiciones técnicas según Vilar:

    “El Potosí está situado a 4.000 metros de altitud aproximadamente, sobre una meseta desolada, fría, ventosa, polvorienta y totalmente desprovista de recursos agrícolas, salvo algunos campos de patata (“papas”). Hay que hacer llegar de todo ¬y de todo el mundo¬ a esta ciudad que reúne, en algunos años, hasta 160.000 habitantes. También hay que hacer llegar mercurio y exportar plata. Se está a dos meses y medio de camino a Lima, capital del Perú; a dos meses de Huancavelica, mina de mercurio; a 500 kilómetros, por lo menos, del mar (Arica, puerto aislado y desprovisto de medios); a 2.400 kilómetros de Buenos Aires, en el Atlántico, a donde ya se piensa en ir (en el sigloXVIII será la vía principal), pero donde todavía no ha llega ningún navío. El intercambio con Huancavelica fija el trayecto habitual, por las mesetas, hacia Lima.
    La propia montaña de plata ¬el “cerro”¬ está aislada; tiene dos leguas de contorno y un “cero” anexo, mucho más pequeño. Las pendientes son abruptas, pero accesibles a los animales de tiro.
    Hay filones ricos, pero también los hay mediocres. Y los deshechos a extraer son enormes; habrá que depositarlos en pozos sucesivamente abandonados. Estas “vetas” tiene entre 2 y 6 pies de espesor. Pero algunas se reducen, en su extremo, a dos palmos solamente. Las condiciones están lejos de ser ideales.” ( Vilar, Pierre. Oro y Moneda en la Historia: 1540-1920. Ariel: Barcelona, 1972. Páginas 164-165)

    Sobre el sistema de propiedad para su explotación:

    “En principio, el subsuelo pertenece al rey. Por tanto, no hay propietarios de minas, sino concesionarios perpetuos que en principio, aseguran la explotación. Es a ellos a quienes se llaman “mineros”. Estos concesionarios son muy numerosos y diversos. Capoche da largas listas. Solamente en el “cerro” propiamente dicho hay 577 concesionarios para 94 filones (“vetas”); los filones son concedidos por pedazos de algunas “varas” (la vara es igual a 0,836 m); la concesión media para los filones ricos es de 12 varas (10 m aprox.), y 30,5 varas (25,5 m aprox.), como máximo, en otros filones.
    En cuanto a la calidad de los concesionarios, va desde el mismo rey y los más altos funcionarios hasta viudas de colonos, humildes eclesiásticos y modestas compañías, donde a veces entran indios ¬y también portugueses, florentinos e ingleses¬. No parece haber habido exclusiva. De esta dispersión resulta un conjunto de explotaciones muy dispares y poco racionales. No hace falta decir que la mayoría de las explotaciones son indirectas y están arrendadas o confiadas a un pequeño empresario, a veces un simple capataz. (Vilar, Pierre. Oro y Moneda en la Historia: 1540-1920. Ariel: Barcelona, 1972. Páginas  167-168)

    Sobre las condiciones de trabajo en las minas, se asegura que “la brutalidad de algunos mineros y aún más de los capataces ¬los “pongos”¬ hacia la mano de obra fue sin duda despiadada”, y “la forma de trabajo forzado denominado “mita” tiene aspectos horribles”. Aparte del defensor más conocido de los indios Las Casas, hubo otros defensores que protestaban como Fray Domingo de y Santo Tomas, cuando escribe: “No es plata lo que se envía a España, es sudor y sangre de los indios” o que se afirmaba que “se decían misas de muertos para los indios mitayos que salían a las minas” . Kapsoli cita al cronista mestizo Huamán Poma de Ayala que dice: “las indias en previsión de los horrores que padecerían sus hijos preferían matarlos o mutilarlos”.

    “Los clamores de estos testigos son más convincentes que las imágenes de la “leyenda negra” divulgada durante el siglo XVII por los enemigos de España, por los holandeses sobre todo, que, en el mismo momento, cargaban su conciencia en materia de violencias coloniales con mucho menos escrúpulos que los españoles.  
    Pero la crítica de esta “leyenda negra”, bien conocida hoy día, no debe hacernos aceptar con los ojos cerrados la “leyenda rosa” de algunos historiadores contemporáneos que, basados en textos legislativos, hablan de la ley de 8 horas, de las vacaciones pagadas y de los seguros sociales en las minas de Potosí, en el siglo XVI. “(Vilar, Pierre. Oro y Moneda en la Historia: 1540-1920. Ariel: Barcelona, 1972)

    Por ello P. Vilar recurre a Capoche por que su narración demuestra no ser ni negra ni rosa, y en base a este cronista nos habla sobre las condiciones de vida de los indios mineros:

    “a) El trabajo es duro: El indio pasa 8 horas en la mina, pero las dimensiones de la galería sólo permiten cuatro horas de trabajo por obrero; el descenso se realiza por escaleras con barrotes de madera y montantes de cuero: hay unas “barbacoas” para las pausas necesarias; los obreros bajan de tres en tres, el primero sostiene la candela, que alumbra poco y que a menudo el viento apaga; cada porteador debe sacar dos arrobas (23 kg) de mineral en una funda en forma de dos arrobas y amarrada al pecho.” (Vilar, Pierre. Oro y Moneda en la Historia: 1540-1920. Ariel: Barcelona, 1972. Página 173)
    Y aquí Pierre Vilar citando al mismo cronista español Luis Capoche pasa a describir la conducta de los capataces contra los indios:
    “b) Los dueños (o capataces) son duros:
    “Y el refrigerio que suelen hallar para consuelo de su fatiga es decirle que es un perro, y darle una vuelta sobre que trae poco metal o que se tarda mucho, o que es tierra lo que saca o que lo ha hurtado”
    “Y menos ha de cuatro meses que sucedió que un minero queriendo dar a un indio sobre esto, temeroso del palo con que le quería herir, se fue a guarecer a la propia mina y con la turbación cayó y se hizo cien mil pedazos...”
    c) El trabajo es insano: Lo que amenaza al indio que trabaja en el fondo, a corto plazo, es la pulmonía, al salir del calor de la mina y hallarse en esta montaña expuesta al viento, a 4.000 m de altitud; a largo plazo es la “tos” silicosis pulmonar contraída en el polvo y el humo de candela de las galerías. (Vilar, Pierre. Oro y Moneda en la Historia: 1540-1920. Ariel: Barcelona, 1972. Página 174)

    “En los centros mineros, al igual que en otros, el trabajo no había sido reglamentado. Duraba de sol a sol. El trato que recibían no podía ser peor; cualquier reclamo se castigaba con garrote o con huasca. Las condiciones de trabajo eran insanas; en pozos cubiertos de agua, se hallaban expuestos a enfermedades, derrumbes.” (Kapsoli, Wilfredo. Ensayo de Nueva Historia. Francisco Gonzales editores: Lima, 1983. Página 20)


    “d) El trabajo está mal pagado: ...el “mitayo”, el indio de “cédula”, es decir, requisado, tiene derecho a un “jornal” en plata, con el que debe alimentarse: es de tres reales y medio, pero de hecho el dueño sólo paga la norma, es decir, que el indio que no supera la cantidad prevista sólo cobra una parte del sueldo. El indio alquilado libremente ¬”mingado”¬ es pagado a 4 reales y tiene el derecho  de discutir su paga, pero de esto resultan  muchos desórdenes; las irregularidades del trabajo de los “mingados” dan lugar a muchas quejas, por lo cual se buscan por todos los medios “mitayos” o pura y simplemente esclavos.
    e) La “mita”: Instaurada por el virrey Toledo, como único medio de hacer rendir al máximo las minas de Potosí, la “mita” está relacionada, teóricamente con las costumbres incas de los deberes del individuo hacia el Estado...”  (Vilar, Pierre. Oro y Moneda en la Historia: 1540-1920. Ariel: Barcelona, 1972. Página 174)

    Luis Millones, en su libro “Perú Colonial”, describe  la diferencia sustancial entre la mita incaica y la mita minera española instaurada por el virrey Toledo:

    “Pero la tarea más importante de la larga visita de Toledo fue la de poner en marcha el servicio de mitas mineras. El concepto originario de mita era precolombino, se reclutaba fuerza de trabajo para labores necesarias del estado incaico. Pero las tareas, amén de otras muchas diferencias, no involucraba la destrucción del trabajador. Como se sabe la percepción de la riqueza, ligada a la posesión de oro y plata, llega con la conquista. Descubrir y excavar las entrañas de la tierra se convierte en una práctica obsesiva de la que los indios son la mano de obra sacrificada.” (Millones, Luis. “Perú Colonial”. COFIDE: Lima, 1995. Página 91)

    Como vemos la extracción de minerales en la sociedad incaica no cumplía ninguna función económica, la extracción de minerales en este periodo sólo era para adornar los palacios imperiales y no repercutía en la despoblación u originaba mortandad. Pero la mita minera española era de explotación compulsiva, porque el oro y la plata cumplía una función económica fundamental en la economía europea, era el símbolo de riqueza y poder de los estados europeos. Esto transforma la sociedad andina, la percepción de riqueza cambia a la posesión de oro y  plata.

    El virrey Toledo mejora aún más la tecnología para la extracción de minerales y es el que dictamina la marcha forzada y obligatoria en las minas, empezaba la mita minera:

    “La llegada del virrey Toledo coincide además con el cambio de tecnología en la extracción del mineral. De 1570 en adelante se divulga el uso del azogue para la separación de la plata de los otros minerales, reemplazando a un primitivo sistema de hornos al aire libre que se llamaba huairas. Esta innovación tuvo consecuencias económicas muy precisas, ya que concentró la posesión de los yacimientos en quienes podían hacerlos más rentables controlando los insumos y su distribución, para sacar provecho del sistema de amalgama.” (Millones, Luis. “Perú Colonial”. COFIDE: Lima, 1995. Página 92)

    Aquí vemos que la tecnología de las huairas o guairas quedó superado por otra tecnología más avanzada de la época. Y con respecto a las marchas forzadas que los indios tenían que hacer hacia las minas de Potosí, P. Vilar dice:

    “Los más pobres tenían que marchar con su familia y abandonaban sus parcelas, lo cual arruinaba los campos. Las necesidades de la mina ¬entre 13.000 y 17.000 “mitayos” por año¬ ponían en los caminos a masas de gentes que representaban más de 40.000 personas.” (Vilar, Pierre. Oro y Moneda en la Historia: 1540-1920. Ariel: Barcelona, 1972. Página 175)


    Y Luis Millones da los años y las cifras:

    “Para dar un ejemplo del funcionamiento del sistema a través de los años siguientes basta decir que en 1578 se completaron 14,181 trabajadores; en 1591, bajo el gobierno del virrey Cañete, 13,302; la misma cifra en 1599 con el virrey Velasco; 12,720 en el gobierno de Montesclaro (1609); y 12,882 bajo la administración del príncipe Esquilache en 1619. en realidad las cifras no varían significativamente hasta después de 1650.”  (Millones, Luis. “Perú Colonial”. COFIDE: Lima, 1995.)

    Pierre Vilar nos informa también en su libro, de ciertas leyes de igualdad social que existieron a favor del indio que trabajaba en la mina:

    “Los sermones apasionados, indignados, de algunos religiosos, demuestran desgraciadamente que las injusticias y brutalidades jamás han desaparecido, que las discusiones teológicas en torno al derecho natural jamás han resuelto los debates a favor de una igualdad real, y que las leyes ¬por muy admirables que sean en teoría, como las Nuevas Leyes de Indias, de 1545¬ jamás fueron aplicadas efectivamente. La fórmula de los colonos era: “se obedece y no se cumple”. Naturalmente el argumento era que el porvenir económico de todo el sistema sería comprometido por la aplicación exacta de las leyes de protección del indio, y que había que proteger la obra colonizadora (evangelización en particular) contra las visiones no realistas de la metrópoli. Muchos teólogos y predicadores apoyaba este punto de vista” (Vilar, Pierre. Oro y Moneda en la Historia: 1450-1920. Ariel: Barcelona, 1972. Página176)

    La ley de protección a favor del indio no se cumplía en la práctica “se obedece y no se cumple” porque había que cumplir con la producción de extracción de minerales exigida por la corona. Eso quiere decir que escaseaba la mano de obra justamente porque la mita minera, el trabajo compulsivo en las minas generaba mortandad y eso incluye las enfermedades.
    Pero fundamentalmente se tenía que evangelizar a los indios para embrutecerlos más con la prédica religiosa para que acepten su destino de dominados. Como dijo  Flores Galindo son controlados en reducciones junto a los centros mineros ¬que se convertirán en futuras ciudades como Cerro de Pasco¬ para vigilarlos y tener a su disposición mano de obra rápida y movilizable y sobre todo para que escuchen “la prédica religiosa. Los indios terminan convertidos en dominados.” Por eso muchos  teólogos filántropos y predicadores, como dice Vilar: “apoyaba este punto de vista”, el punto de vista ideológico de evangelizarlos.

    Capoche también informa que la legislación española tuvo ciertos resultados, Vilar dice en su libro:

    “A pesar de todo, la existencia de esta legislación y de estas discusiones produce ciertos resultados: existen funcionarios especializados, “los protectores de indios”; muchos se aprovechan de sus funciones para dedicarse a especulaciones varias, pero Capoche cita ejemplos de “protectores” que toman en serio su trabajo y son de una honestidad escrupulosa.” (Vilar, Pierre. Oro y Moneda en la Historia: 1450-1920. Ariel: Barcelona, 1972. Página 176)

    Vilar también menciona que existió una especie de seguridad social, casas de previsión, inspecciones de seguridad en las minas, una especie de cotización obrera para financiar hospitales. Pero lamentablemente a pesar de estos avances no redujeron la mortandad indígena en las minas. Y el ejemplo lo vuelve a dar Capoche:

    “Capoche cita el caso de una catástrofe que produjo la muerte de 22 indios, la inspección había prevenido al “minero” de las imprudencias cometidas: se le detuvo y se le condenó a 8.000 pesos de multa. Es poco para 22 muertos, pero es una señal evidente de que la explotación del indio tiene un freno, por lo menos teóricamente.” (Vilar, Pierre. Oro y Moneda en la Historia: 1450-1920. Ariel: Barcelona, 1972. Página 177)

    Vilar dice “por lo menos teóricamente” porque en la práctica y en los hechos las normas no se cumplían al cien por ciento. Y accidentes como la de esos 22 indios por imprudencia del “minero” sólo es uno de los tantos accidentes que debió ocurrir en los yacimientos mineros por las condiciones de trabajo, porque Capoche sólo fue testigo directo de ese hecho, y debieron haber muchos accidentes entre los siglos XVI y XVIII.


    Blood dice: “Una cuestión: Feudalismo sólo hubo en Europa y en Japón. Carlos Smeptat Assadourian escribió un artículo explicando la realización del circucito D-M-D' en el Potosí. Las encomiendas coloniales distan estratégicamente de ser un feudo."

    Y en China ¿no hubo feudalismo?

    Quizás porque en Potosí se llegó a pagar por metales extraidos, y había una forma de salario, por eso el circuito D-M-D, podía manifestarse, pero no se desarrolló ningún germen capitalista, ni en lo más mínimo, pero no se desarrolló, justamente porque los españoles trajeron servidumbre y esclavitud y eso no permitía que el germen capitalista prosperara.
    Las encomiendas tuvieron corta vida, por el intento de independencia de los encomenderos, aparecerán las haciendas, ya ligadas a la corona, que fue una mezcla de feudalismo con esclavismo, Mariátegui lo dice:

    “El coloniaje, impotente para organizar en el Perú al menos una economía feudal, injertó en ésta elementos de economía esclavista.”(7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana)

    Podríamos decir que una de las causas de esa mezcla de esclavismo con feudalismo fue la despoblación:

    “La práctica de exterminio de la población indígena y de destrucción de sus instituciones -en contraste muchas veces con las leyes y providencias de la metrópoli- empobrecía y desangraba al fabuloso país ganado por los conquistadores para el Rey de España, en una medida que éstos no eran capaces de percibir y apreciar. Formulando un principio de la economía de su época, un estadista sudamericano del siglo XIX debía decir más tarde, impresionado por el espectáculo de un continente semidesierto: "Gobernar es poblar". El colonizador español, infinitamente lejano de este criterio, implantó en el Perú un régimen de despoblación.” (7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana)

    En los 300 años de colonialismo español ningún rey de España pisó suelo americano, digamos que para saber in situ como van sus dominios y si se cumple las normas y leyes de la corona. Pero en realidad lo que le interesaba a la corona, era que la producción de extracción de minerales exigidos llegara conforme a lo establecido por Europa. Es decir lo que la corona debió hacer primero es detener la despoblación. Una legislación no lo podía detener, porque para los mismo colonizadores in situ no se ajustaba a la realidad. Por ejemplo, durante los Borbones se intensificó mucho más la explotación:

    “Era la época en que España, agitada por convulsiones bélicas, demandaba de sus colonias  más tributos y excedentes económicos. Las cargas fiscales y las reformas borbónicas agobiaron pesadamente al pueblo Ante esta política que no era novedad en la colonia, unosse resignaron a morir lentamente en sumisión y otros se decidieron a luchar intentando cambiar la situación. Impulasados por su propia conciencia, en algunos casos, u obligados por la fuerza en otros, lucharon febrilmente en montes, campos, ciudades y en más de una oportunidad definieron batallas y victorias.” (Kapsoli, Wilfredo. Ensayo de Nueva Historia. Francisco Gozáles Editores: Lima, 1983. Página 74)

    Desde un principio los colonizadores se vieron obligados a recurrir a la importación de esclavos para los lugares donde necesitaban la mano de obra que escaseaba y será en las haciendas, que reemplazó a las encomiendas:

    “La persecución y esclavizamiento de los indios deshacía velozmente un capital subestimado en grado inverosímil por los colonizadores: el capital humano. Los españoles se encontraron cada día más necesitados de brazos para la explotación y aprovechamiento de las riquezas conquistadas. Recurrieron entonces al sistema más antisocial y primitivo de colonización: el de la importación de esclavos. El colonizador renunciaba así, de otro lado, a la empresa para la cual antes se sintió apto el conquistador: la de asimilar al indio. La raza negra traída por él le tenía que servir, entre otras cosas, para reducir el desequilibrio demográfico entre el blanco y el indio.” (7 Ensayos de interpretación de la Realidad Peruana)

    “Desde los vencidos, la conquista fue un verdadero cataclismo. El indicador más visible se puede encontrar en el descenso demográfico, la brutal caída de la población indígena atribuible a las epidemias y las nuevas jornadas de trabajo. El encuentro con los europeos fue sinónimo de muerte. Aunque en el pasado se han exagerado las cifras, los cálculos más prudentes del demógrafo David N. Cook señalan que hacia 1530 el territorio actual del Perú debía tener una población aproximada de 9'000,000 de habitantes que se reducen a 601,645 indios en 1620.35 Este despoblamiento preocupó a los propios españoles, para quienes la mayor riqueza de los nuevos territorios eran precisamente esos indios, sin los cuales no se hubiera podido extraer con bajos costos los minerales de Potosí.  El sistema colonial español no se estableció en las márgenes de los nuevos territorios, sino en el interior mismo de ellos. Su finalidad no era encontrar mercado para productos metropolitanos, sino extraer productos que, dada la tecnología de la época, conducía hacia una utilización masiva de la fuerza de trabajo. Establecen minas y, junto a ellas, ciudades y haciendas. Para controlar a los indios, los organizan en pueblos, siguiendo el patrón de las comunidades castellanas. Así pueden estar vigilados, ser fácilmente movilizables para la mita y tenerlos dispuestos a escuchar la prédica religiosa. Los indios terminan convertidos en dominados.” (Flores Galindo, posteado en el mensaje 212 de este hilo)


    Entonces vemos que la despoblación pondrá las bases para que en el Perú surja un feudalismo con esclavitud. La mano de obra indígena es escasa por la mita minera, y se aprovecha para recurrir a la mano de obra esclava. Los negros esclavos por ley de la corona no pueden trabajar en las minas. El negro esclavo sólo trabajará en las haciendas:

    “Los indios relucieron el mundo colonial y europeo con los metales preciosos y los esclavos lo endulzaron con el azúcar” (Kapsoli, Wilfredo. Ensayo de Nueva Historia. Francisco Gozáles Editores: Lima, 1983. Página 73)

    El indio también trabajará en las haciendas bajo dos condiciones:

    -Como yanaconas: “Adscritos a las haciendas. Siervos en toda la acepción de la palabra. La situación la adquirían en forma hereditaria. Formaban parte de la propiedad de la hacienda. De ahí que, para determinar el valor de la misma la cantidad de “indios propios” era un factor importante”. (Kapsoli, Wilfredo. Ensayo de Nueva Historia. Página 23)

    -Como jornaleros: prestaban su fuerza de trabajo a cambio de un jornal.

    Wilfredo Kapsoli nos explica cómo fue la fuerza de trabajo en las haciendas instauradas por los españoles,  como una de ellas se fue yendo a la ruina y en qué condiciones quedaron sus esclavos, toma como ejemplo la hacienda San Jacinto:

    “La fuerza de trabajo de los esclavos fue complementada hasta 1725 con la de los indios jornaleros. En 1710, el gasto en jornal de indios era del orden del 11.5%; en 1715, del 9%; en 1720, del 8.6%; y en 1721, del 2.2%. La disminución que se aprecia está relacionada con el aumento de la mano de obra esclava. Los indios jornaleros no tenían otra obligación con la hacienda que prestar su fuerza de trabajo. A cambio, la hacienda les pagaba su jornal en dinero. La presencia de los indios jornaleros fue permanente hasta 1725., haciéndose más notoriaen épocas de siembra y cosecha. En 1770, cuando la población esclava ya no fue suficiente para la buena marcha de la hacienda, se volvió la mirada a los indios de las serranías de Ancash. Se recurrió al auxilio del corregidor e incluso se pensó reclutarlos bajo una forma que, consideramos, es el antecedente remoto del “enganche”. En 1770, el administrador de la hacienda San Jacinto gastó 69.4 pesos en jornales de indios; en 1715, 402.0 pesos; y 1780, 235.7. Tales gastos fueron cuestionados en Lima indicándose “que en el tiempo de los padres no consta hubiere jornales”14.
    Aparte de los esclavos e indios existía en las haciendas los administradores (incluidos los mayordomos, caporales) y los artesanos. Los primeros recibían salario más atenciones en comida, casa y enfermería. Los artesanos, solamente su salario. Los gastos por este concepto también eran considerables.
    Crisis y ruina final: Para mantener y garantizar la sumisión de los esclavos, los hacendados destinaban una proporción considerable del total de los gastos para fines religiosos: misas, bautizos, casamientos, entierros. Estos gastos representaban en 1710 el 9.5%; en 1720, el 4.5%; en 1730, el 5.4%; en 1740 , el 2.1%;  en 1750, el 0.9%; en 1760, el 3.8%; en 1770, el 4.3%; y en 1780, el 4.3%. 15
    Mas, a pesar de todo, la crisis del régimen de producción basada en la esclavitud llegó a su máxima expresión por los años de 1815. San Jacinto se hallaba “...en un estado el más miserable, sin ganados, herramientas y aperos competentes para su labor... siendo por tanto que llegue a su última ruina”16. Como única alternativa se planteaba  la necesidad de “invertir crecido capital para hacerlo útil” 17. Sin embargo durante las guerras de la independencia “en varias ocasiones sacaron los hombres hábiles para el servicio...” 18 y las caballadas del Estado habían “disfrutado de todos los cortes de la alfalfa...”19
    Por tales razones en 1825 la debacle era total:
    “los cañaverales... lo eran en el nombre, pues, en realidad no eran sino unos pajonales, donde se apasentaban vestias (sic) y ganado de todo vesindario” 20
    Los esclavos se encontraban:
    “enteramente desnudos, sin tener camisas, ni calzones tal era la miserable situación... faltos de alimentos pues no había en la hacienda un solo grano de ninguna especie para su subsistencia” 21
    Los pocos ganados que tenía la hacienda estaban “viejos y flacos”. Las siete yuntas y media no cubrían la necesidad de la misma “...ya por su vejez, como porque su impotencia les viene por falta de alimentos” 22
    En resumen, la hacienda San Jacinto se había convertido en “... un depósito de vagos, jugadores y ladrones” 23. (las notas del 14 al 23 son tomadas de Archivo General de la Nación Hacienda San Jacinto, Temporalidades. Leg. 54 f. 11, Leg. 57,  Leg. 70, f.8, Leg. 31)

    Este es un ejemplo de cómo funcionó el feudalismo en la sociedad colonial, funcionamiento mezclado con servidumbre y esclavismo, también se fue manifestando la decadencia del imperio español que terminó con la pérdida de sus colonias.

    San Martín enrolará a los negros esclavos en la coyuntura de la independencia, como lo dice Kapsoli:

    “La coyuntura de la independencia fue para los esclavos una época de convulsión total. Miles de ellos se enrolaron voluntaria o forzadamente a los ejércitos en búsqueda o con promesa de Libertad. San Martín, poco antes de la victoria de Chacabuco (1817), arengaba a sus tropas: “soldados, hace seis días erais esclavos... ahora sois ciudadanos”; y más de la mitad de los soldados embarcados en la Expedición Libertadora del Perú eran esclavos manumisos. A estos se sumaron los esclavos de las haciendas costeñas, unos voluntariamente, otros compulsivamente, diezmados o quintados.
    Si bien San Martín decretó la libertad de los esclavos en 1821, éstos, en la práctica, no cambiaron su situación. Concluida las guerras de la independencia volvieron a los galpones, mientras los amos ocupaban las Cortes y los Parlamentos. Víctor Gálvez evocará trágicamente el destino de los esclavos en la República: “Los negros que pertenecen al Ejército de los Andes se arrastraban por las calles con las piernas cortadas perdidas por las nieves al atravezar las altas cordilleras y estos inválidos que mendigaban el pan tenían fuego en la mirada  cuando hablaban de la patria que tan mal les pagaba.”(Kapsoli, Wilfredo. Ensayo de Nueva Historia. Francisco Gozáles Editores: Lima, 1983. Página 75 y 76)

    Una vez concluida la independencia el sistema feudal, ahora dirigido por los criollos españoles, se reestructura, pero las bases del derecho feudal sobre la tierra se mantienen. Los indios que estaban adscritos a las haciendas españolas y así como los negros esclavos, retornan con sus nuevos amos los criollos españoles. Lo mismo le pasará al indio jornalero que trabaja en su comunidad y se ve obligado a trabajar con los nuevos terratenientes que generó la independencia.

    Blood dice: “Cuando Marx y Engels escribieron en el Manifiesto "esclavismo, feudalismo, capitalismo" no estaban sintetizando absolutamente toda la historia de los modos de producción. Un par de años después Engels incluyó una nota al pié de página que decía, para ilustrarlo: "Parece ser que existieron sociedades sin clase, ¡vaya!".”


    Esta parte de su reflexión me parece que está relacionada a la pregunta que me hizo SS18. Y lo vuelvo a explicar con más detalles.

    El modo de producción esclavista de los incas, como el de los Aztecas, no quiere decir que sea o haya sido igual al modo de producción esclavista de Europa.
    El hombre llegó al continente americano conociendo la caza, la pesca , el fuego y desconocía la propiedad privada. Posiblemente la presencia humana en territorio peruano data de 20.000 años Antes de la era Cristiana (A e C)

    La primera civilización en aparecer, o la presencia de un Estado en América, fue hace 5.000 años, en Caral (ubicado en Lima), es decir, y en mi opinión, cuando los europeos llegan a América el esclavismo tiene 4,500 años de desarrollo autónomo.

    Caral fue un Estado y si hubo Estado es porque existen clases sociales, y por lo tanto hay una clase explotadora. Y por su propia naturaleza ese Estado tiene un modo de producción, por lo tanto hay leyes sociales y son objetivas, es decir se impone el proceso histórico independientemente de nuestra voluntad. Entonces con Caral tuvo que nacer en América la primera sociedad esclavista, muy atrasada pero era esclavista.

    Cuando llegan los españoles a América, las sociedades esclavistas que existían, como la Azteca y la Inca principalmente, los Mayas habían desaparecido o dispersado, estaba en decadencia.

    Dije que el historiador Julio Valdivia Carrasco en su libro “El Imperio Esclavista de los Incas” sostenía que ese modo de producción estaba en sus finales, y desarrolla la tesis de que se estaba germinando una nueva formación social y era un modo de producción feudal, pero este salto se detiene con la llegada de los españoles. No tengo el libro y por eso no puedo citarlo, pero he encontrado un  libro de ensayos de “historia agraria” de varios autores, entre ellos está Manuel Burga, sus libros de este historiador es un poco difícil de encontrar, pero cito su ensayo, que habla sobre los orígenes de las haciendas en el Perú:

    “La hacienda, a pesar de lo que comunmente se sostiene, tuvo sus primeras formas de desarrollo con la política centralista de los incas. En la víspera de la invasión europea, tal como lo demuestran los estudios de John Murra (1978), en las regiones andinas se había iniciado ya un sistemático proceso de privatización de los recursos productivos. Hombres, tierras y rebaños comenzaron a ser enagenados, como parte de la política estatal inca, para luego entregarlos en propiedad privada a jefes étnicos regionales (curacas) que actuaban como funcionarios de base de la organización estatal cusqueña.” (Burga Díaz, Manuel; Glave Testino, Manuel; Peralta Ruiz, Victor. La Historia Agraria: Avances de investigación 1. Centro de Estudios Sociales: Chiclayo, 1986. Páginas 11 y 12)

    ¿Por qué los incas habían iniciado un proceso de privatizaciones de tierras y medios de producción?

    Los incas jamás consiguieron encontrar una forma de unidad nacional con los pueblos y nacionalidades conquistadas. El imperio era extenso. Tenían muchas rebeliones y levantamientos de nacionalidades descontentas con el dominio cusqueño (los impuestos en productos y mano de obra era del 60% entregados al Cusco o el centro). Entonces el inca tenia que dirigir personalmente, con sus mejores generales un ejército para aplastar a los rebeldes. Las principales rebeliones provenían del norte. Esto les hará ver a los incas que tenían dos problemas, el primero, que la marcha del Ejercito incaico del Cusco hasta el norte tomaba mucho tiempo, era un ejército de a pie. Segundo, a más extenso el imperio, el control  hacia las nacionalidades más alejadas eran más débil, y eso permitía los levantamientos cada vez más seguidos provenientes del norte. Los incas decidirán fundar una segunda capital de importancia después del Cusco, será Quito.  Así tenían un mejor control y dominio de las nacionalidades del norte y el ejército incaico ya no harían marchas muy largas.
    Pero a pesar de ese mejor control, el Tawantisuyo seguía siendo inestable políticamente y las rebeliones pueden estallar en cualquier momento a una escala mucho mayor, no sólo en el norte sino también en el sur. Es por ello que los incas deciden, como parte de su política estatal y de sobrevivencia para mantener sus privilegios (la burocracia cusqueña era enorme entre familia del incas y las otras familias de incas anteriores, había dos dinastías rivales en disputa por el poder. El inca llegaba a tener entre 300 y 500 concubinas y con cada una podía tener entre uno y tres hijos, más lo curacas o clase sacerdotal u orejones con familias también extensas,) , es que deciden reestructurar el Estado ofreciendo a los jefes étnicos de todas las nacionalidades mejores condiciones materiales y de privilegios para una mejor alianza:

    “El estado inca para mantener y mejorar las alianzas con las autoridades étnicas conquistadas (Chancas, Huancas, Lucanas o Chimú) les ofreció “regalos”: hombres, tierras y rebaños. Así aparecen los “dominios” de los curacas provinciales y también se multiplican los yana, especie de ciervo asignados al trabajo de estas tierras. Esta privatización de recursos productivos que el inca hacía para mantenerse en el poder, desarrollaba el prestigio y la autoridad de los antiguos linajes étnicos. De esta manera la evolución del estado inca en sus momentos finales, aparece prisionera de una relación dialéctica que definitivamente, aunque no se hubiera producido la invasión europea, la hubiera llevado hacia su liquidación. Los incas al mantener y desarrollar los poderíos privados regionales, al concederlos recurso productivos privados, estaban desestabilizando las estructuras comunitarias y, al mismo tiempo creando embrionarios poderes feudales que en cualquier momento, como en la Europa del desmembramiento del imperio carolingio en el siglo X (G. Duby), se levantarían para destruir el pode central.”  (Burga Díaz, Manuel; Glave Testino, Manuel; Peralta Ruiz, Victor. La Historia Agraria: Avances de investigación 1. Centro de Estudios Sociales: Chiclayo, 1986. Página 14)
     
    Es decir los incas estaban generando el germen de su propia destrucción. Y si lo europeos demoraban un siglo más en llegar a América hubieran encontrado señoríos feudales. Pero por supuesto, esos señoríos feudales nunca hubieran sido similares ni iguales al feudalismo europeo.

    En conclusión, dónde están los razonamientos ahistóricos, contrafácticos, románticos, idílicos o dónde está la mistificación.


    Ahora, y por último, permítame hablar, en este mensaje, sobre la filantropía de el padre de Las Casas.

    Fueron los enemigos del imperio español, es decir los otros imperios, los que crearon la leyenda negra, sobre todo los holandeses, hacia España, basándose en los libros de Las Casas principalmente “Brevísima relación de destrucción de las Indias”. Eso fue cierto pero eso no significa que lo narrado por Las Casas en sus libros, sea falso o mentira. Se podrá discutir los datos de despoblación que seguro él mencionará pero no se puede demostrar como falso lo violento que fue la conquista contra los naturales. No existe ningún estudio que refute como falso, de cómo fue la conquista, es decir de cómo lo narra Las Casas. Los estudios de crítica que existen sobre este cura, es sobre su doble personalidad. Eso ya es muy distinto. Aquí en el Perú Las Casas ha sido criticado por esa doble personalidad. Las Casas denunciaba el abuso, expolio  y muerte que sufren los naturales mientras pedía que debería traerse negros esclavos, es decir apoyaba y defendía la esclavitud, para que realicen los trabajos más duros. Es más Las Casas participó en guerras contra naturales del caribe y por su arrojo y valentía era premiado con encomiendas y metales preciosos. Y casi al final de sus días remató, su doble personalidad, escribiendo un libro sobre el abuso hacia los negros de África.

    La filantropía de Las Casas tiene doble objetivo. Ser el portavoz contra los abusos que la conquista hace contra los naturales pero a la vez busca evangelizarlos para embrutecerlos con la prédica cristiana para que no se rebelen contra el dominio español.

    Otro factor, y que es muy humano, pudo ser el cargo de conciencia que pudo sufrir Las Casas por los crímenes que cometió contra los naturales, porque debió matar a muchos indios en el Caribe. Cargo de conciencia  que influenció en algunos conquistadores. Éstos, ya viejos, comenzaron a tener remordimientos de conciencia. Flores Galindo encontró hechos de arrepentimiento, por cargo de conciencia, en algunos españoles que participaron directamente en la conquista:

    “... años después, cuando comienzan a morir los primeros conquistadores, en sus testamentos se advierte el nacimiento de lo que Guillermo Lohmann llamará estela lascasiana: algunos se muestran arrepentidos, otros piden devolver bienes a los indios. La culpa asalta a los vencedores. En la hora postrera, ante el temor al castigo (infierno o purgatorio), se interrogan los conquistadores ya ancianos y no faltan aquellos que terminan con un balance negativo. En esos testamentos emerge la idea de “restituir” lo usurpado.
    El testamento es un documento privado. Lo elabora un hombre que se siente próximo a la muerte. Lo conocen sus parientes y la escritura se conserva en una notaría.”  (Flores Galindo, posteado en el mensaje 212 de este hilo)

    Entonces ¿los ingleses y holandeses eran gente que nada les remordía la conciencia por los abusos y muertes que hacían en sus colonias? Posiblemente pudo haber ingleses y holandeses que protestarían por los abusos y muertes que cometían sus nacionales en sus colonias, pero sus colonialistas se encargarían de que esas protestas nunca salieran a la luz.

    En la entrevista que le hacen a Kapsoli en 1972, también le preguntan su posición con respecto al padre de Las Casas y fue la siguiente:

    Enrique Verástegui: Dr. Kapsoli, hay un tema quizás interesante y también un poco oculto, no sólo en la historia nacional, sino en la latinoamericana, que parece que es un tema polémico [hasta la década de los 70 la doble personalidad de Las Casas era un tema casi oculto y polémico]. El padre de La Casas es tenido como un filántropo de los indígenas ¬es lo que se sabe, lo que se conoce, pero lo que casi desconocemos todos es que precisamente el padre de Las Casas recomendó la traída de los negros como esclavos para Latinoamérica.

    Wilfredo Kapsoli:
    Yo cre que, en principio, la presencia de los esclavos en América obedece básicamente a que se produce una despoblación indígena y que se explica no solamente por las enfermedades que traen los españoles, a las cuales no estaba muy prevenida ¬por inmunización natural o medicina¬ aparte por el consumo intenso y violento de la fuerza de trabajo de los indígenas tanto en los obrajes, en las minas, como en las exploraciones que los españoles realizan hacia Chile o a las zonas del Amazonas en la búsqueda de oro, metales preciosos. Entonces, esta despoblación hace que la única forma de poder compensar el déficit de fuerza de trabajo haya sido por este camino, además de intereses internacionales como los de Holanda, Portugal e Inglaterra, que tenían colonias en el África y que podían a través del comercio de estas personas acumular riquezas, bienes; hacer de la trata de los negros una veta de carácter comercial. Ahora la actitud de Las Casas es explicable dentro de su tónica cristiana que plantea un mejor trato, incluso aboga y logra que la colonia española implante las famosas Leyes de Indias, que son de protección de la población indígena pero, por otro lado, toda la legislación colonial era una legislación formal que, en la práctica, ninguna de las Leyes de Indias, se respetaron ni se pusieron en evidencia; la población indígena siguió igual que antes de las Leyes de Indias. Solamente en la prédica colonial, para poder justificar, y lograr esa legislación de carácter formal es que el padre de Las Casas plantea y legitima a la población negra como llamada a sustituir a los indígenas, y a realizar los trabajos más forzados.

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