¿Cómo debemos actuar ante las futuras protestas del movimiento," Democracia Real ya! "?

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    Kundalin
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    Re: ¿Cómo debemos actuar ante las futuras protestas del movimiento," Democracia Real ya! "?

    Mensaje por Kundalin el Vie Abr 27, 2012 1:09 pm

    Sinceramente;

    Yo iré a todas las manifestaciones posibles, tanto como las nuestras o las del 15m o lo que sea para quejarse y hacer bulto. Pero observando el movimiento, me dí cuenta hace tiempo que sólo sirve, como alguno han descrito, para que la olla a presión no explote, un movimiento hecho para "progres" que sólo buscan una vida normal y con el resto ¿qué pas?.

    Criticaban a los comunistas cuando ivan a hablar en las asambleas, dando a conocer su ignorancia en la historia de la lucha de clases y los oprimidos, un movimiento que me produció esperanzas al principio y que le he cogido asco este último año.

    pd: Como vea putos tambores en las manis voy y les monto un pollaco de cuidao!

    que viva el comunismo y el anarquismo lo demás cuentos chinos para engañar a la gente!

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    Re: ¿Cómo debemos actuar ante las futuras protestas del movimiento," Democracia Real ya! "?

    Mensaje por Danko el Vie Abr 27, 2012 1:26 pm

    Todo movimiento que se llame “revolucionario” terminará en un rotundo fracaso si entre sus objetivos primordiales no estén por ningún lado atacar al propio sistema económico que nos aflige. Y ese sistema económico tiene nombre: CAPITALISMO, el cual es el que determina el sistema político que lo ha de representar. Los jóvenes que secundan las manifas de DRY son parte de una generación que creció viviendo en una relativa abundancia, mimados por un sistema económico bajo el modelo de Estado de Bienestar que ya quisieran recuperar algunos y tener otros, y una vez sumergidos en la abundancia no protestaron, y que ahora que les apretan el cinturón, se quejan. Por lo menos los jóvenes del 68´ gozaban de más acción, atrevimiento e imaginación que nuestros actuales perroflautas.


    Por otro lado, DRY es un movimiento de caracter reformista, interclasista, apolitizado y de estructura descentralizada. Desde luego existe, por parte del capitalismo un temor generalizado a que estas eventuales protestas constituyan el caldo de cultivo de futuras revueltas populares, de ahí las reformas legales para asuntos de manifestaciones, hasta la aprobación de increíbles cantidades de dinero para material antidisturbio y preocupaciones internacionales diversas (en Grecia hablaban hasta hace poco incluso de golpes de Estado).

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    Re: ¿Cómo debemos actuar ante las futuras protestas del movimiento," Democracia Real ya! "?

    Mensaje por Manuel_0 el Vie Abr 27, 2012 1:32 pm

    No. Conste que soy simpatizante comunista, y no comunista. No estoy muy puesto en asuntos de masas, pero ya que de encuesta se trata, respondo. Para empezar, en ningún momento el 15M es socialista (científico). Pide mayor poder para el proletariado e, indirectamente, menor explotación, pero no sale del "Estado del Bienestar" socialdemócrata, es decir:

    1) Con que los proletarios vivamos lo suficientemente bien, no importa la explotación. Si hay suficiente pienso, no hay queja.
    2) Todas sus formas de acción pasan, en el mejor de los casos, por el reformismo desde una democracia burguesa (con un juego democrático de mejor calidad, pero juego al fin y al cabo).

    Por eso, no estoy conforme. Los apoyé en sus comienzos, pues tras la ofensiva de la burguesía era más que necesario que la masa despertase de alguna forma y no había ningún otro vehículo de protesta. Tenía muchos defectos, pero una gran virtud: existía. Tras su "aparición", tuvieron el gran éxito que fue que se volviese a hablar de política entre compañeros de trabajo, en las cafeterías, y en asambleas. Hicieron buena agitación. Pero el 15M no puede, por sus estrategias y marco de trabajo, proporcionar más agitación, y mucho menos soluciones. Como sus métodos no funcionan, tarde o temprano (más temprano que tarde, debido al recrudecimiento de la represión y la previsible frustración de sus seguidores), tendrán que cambiar de estrategia, y sería una estrategia en el mejor de los casos socialdemócrata y, en el peor, fascista. Y mucho me temo que, dada la dirección actual y en la insistencia de la "espontaneidad" y otras mentiras por parte de sus dirigentes, que demuestran su claro afán manipulador, creo que saldrá por lo de fascista.

    Es cierto que se podría intentar llevar a parte del 15M a órbitas comunistas o próximas al comunismo, pero ahora que los sindicatos mayoritarios no tienen otra que movilizarse ante la cada vez máyor alarma entre los trabajadores, ¿no sería más fácil hacer converger hacia una visión de clase a parte del proletariado a los nuevos que se están acudiendo a las convocatorias de los sindicatos? Además, es más difícil guiar al sindicalismo que al 15M hacia el fascismo.

    Resumiendo: el 15M estuvo bien porque no había otra cosa mejor. Ahora la hay, y también es de masas, como se demostró incontestablemente el 29M, lo veo como un riesgo. Ninguna tiene la dirección correcta, pero en la segunda se habla de lucha y de trabajadores. Me quedo con la segunda, y creo que los seguidores de la primera, antes de dirigirse a algo más serio, tendrán que notar en sus carnes algo más de crisis. Están muy verdes.


    Última edición por Manuel_0 el Vie Abr 27, 2012 1:37 pm, editado 2 veces

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    Re: ¿Cómo debemos actuar ante las futuras protestas del movimiento," Democracia Real ya! "?

    Mensaje por EUROPIA el Vie Abr 27, 2012 1:34 pm

    Declaración del CE del PCPE sobre las movilizaciones iniciadas el 15 M



    Las movilizaciones iniciadas el 15M responden a una estrategia de bajar la presión a la olla social y evitar respuestas de contenido clasista.
    En una coyuntura así hay que responder con organización, organización y organización.



    Las movilizaciones iniciadas este 15M bajo el lema “Democracia Real Ya”, se soportan sobre el nivel de hartazgo, de una parte importante de la base social, ante las consecuencias que la crisis capitalista está teniendo sobre sus condiciones de vida, especialmente sobre la clase obrera y sectores populares y, de una manera particular, sobre la juventud.

    El PCPE analiza esta situación con atención, y hace este pronunciamiento con la voluntad de ayudar a que este movimiento –de confusos orígenes- no distraiga a la clase obrera y evitar que actúe ayudando a bloquear el avance de una posición de confrontación con las raíces profundas de la crisis capitalista. El desarrollo de los acontecimientos apunta a que, con una cierta salida de presión de la olla social, todo volverá a estar en coordenadas asumibles por el bloque dominante, que continuará con sus políticas antiobreras para tratar de remontar la crisis sistémica, manteniendo el consenso social hasta ahora logrado.

    A la hora de caracterizar este movimiento, hay tres elementos que determinan nuestro análisis:

    -se trata de un movimiento que ataca la línea de flotación de la lucha de clases.

    -se trata, así, de un movimiento interclasista

    -se trata de un movimiento de claro carácter ideológico pequeñoburgués

    EL RETROCESO DE LA ORGANIZACÓN DE LA CLASE OBRERA

    La debilidad de una herramienta desarrollada por parte de la clase obrera, en forma de Partido Comunista, ampliamente implantado y combativo; así como la falta de desarrollo de un proyecto sindical clasista con amplio apoyo de la clase obrera, forman parte del caldo de cultivo que da lugar a este movimiento.

    La agudización de la lucha de clases en España es un hecho objetivo, sistemáticamente ocultado por el bloque del poder. La situación derivada de la crisis está afectando a sectores bien formados profesionalmente, y con amplia capacidad intelectual, de la clase obrera; principalmente jóvenes, que ven cómo las condiciones de vida que se les prometían bajo el capitalismo no están siendo satisfechas, sino todo lo contrario, se frustran. Ante esta situación, y ante las insuficiencias del elemento subjetivo revolucionario, estos sectores buscan salida a su descontento por medio de expresiones reformistas y pequeñoburguesas, claramente manipulables por parte del sistema para evitar la elevación de la conciencia y el posible estallido social con un sentido transformador.

    Bajo un programa de corte reformista, basado en planteamientos tan idealistas como que la crisis económica es fruto, en parte, del mal funcionamiento de los mecanismos “democráticos” de un país como España (homologable a los del resto de países de la UE), o de los mecanismos de “control financiero”, se plantean una serie de propuestas -recogidas en sus Propuestas-, que van desde la petición de bonificaciones a empresas que tengan poca contratación temporal, la exigencia de la plena aplicación de la Ley de Dependencia, la Tasa Tobin, la reforma de la Ley Electoral o la inclusión de “mecanismos que garanticen la democracia interna en los partidos”, todo ello pasando por la utilización de términos como “clase política”, que parten de una concepción ajena a nuestros planteamientos más básicos. Esta orientación idealista y posibilista no cuestiona para nada la validez del sistema capitalista, sencillamente trata de reformarlo para que funcione mejor.

    UNA POSICIÓN CONTRA LA ORGANIZACIÓN COMBATIVA DE LA CLASE OBRERA

    Estos planteamientos reformistas, que perfectamente suscribirían IU o el PCE en su lógica de ir hacia un capitalismo de rostro humano (a veces dicen “socialismo”) “mediante la profundización de la democracia”, se le unen una serie de posicionamientos abiertamente atentatorios contra la forma de organización del movimiento obrero: el Partido y el Sindicato. Aprovechando la mala imagen de los partidos burgueses (a pesar de que, por ejemplo en el País Valenciano, todas las encuestas pronostican una victoria aplastante de Camps a pesar de la corrupción) y los sindicatos mayoritarios, se hace tabla rasa y se plantea un discurso antipartido y antisindicato, que recupera los posicionamientos más izquierdistas relativos a la no necesidad de organicidad, de estructuras y que dice organizarse “horizontalmente” a través de “las redes sociales”.

    La militancia comunista tiene suficiente experiencia acumulada, a través de décadas de lucha, como para saber perfectamente que las ideas no viven sin organización, y mucho menos las ideas variopintas de un movimiento que dice pretender plantar cara al poder establecido; cada vez con más sofisticados recursos para dinamitar las posibles erupciones descontroladas que puedan salir en momentos como el actual.

    Y también sabemos que los discursos basados en la “inorganicidad” están pensados para desprestigiar y tratar de arrinconar a la posible influencia de los Partidos Comunistas, alabando el espontaneísmo, el movimentismo y el horizontalismo, elementos que se demuestran siempre como falsos en la práctica y muy útiles a determinados sectores izquierdistas. En lo concreto, todo militante comunista con cierta experiencia en “ámbitos unitarios”, ha sufrido este tipo de experiencias y sabe a dónde acaban llevando: imposibilidad de planteamiento del discurso ideológico comunista, manipulación de asambleas, etc. En este caso, la supuesta utilización de las “redes sociales” es un elemento engañoso y muy conveniente para determinados sectores interesados en desprestigiar las formas de organización de la clase obrera.

    CONTINUAR CON LA ORGANIZACIÓN DE LA CLASE OBRERA

    Quienes militamos por la revolución no podemos dar cobertura, directa o indirectamente, a posicionamientos que atacan directamente a la esencia del partido leninista de nuevo tipo. Aunque habrá otros planteamientos ideológicos que –incluso reclamándose herederos de Lenin-, hagan la vista gorda con ese elemento. Nosotros no, y nuestra tarea es combatir estas posiciones haciendo valer nuestra experiencia y nuestro análisis de clase.

    Por otro lado, el PCPE no asume los planteamientos de corte posmoderno relativos al fin de la clase obrera y su disgregación en distintos sectores: precarios, subcontratados, desempleados. Ese posicionamiento tiende a dividir a la clase obrera y facilitar el trabajo de los elementos más reaccionarios, facilitando a su vez el planteamiento divisionista que diferencia entre “trabajadores privilegiados” y “trabajadores no privilegiados”. El grado de explotación de la clase obrera no se define únicamente por su remuneración o tipo de contratación, sino por su posición esclavizada en la cadena de obtención de la plusvalía por la burguesía.

    Todos los indicios apuntan a que este tipo de movimientos –que se aprovechan de una situación objetiva de frustración social que afecta a amplios sectores de la clase y de pueblo-, sirven como válvula de escape en un momento en que las consecuencias de la crisis capitalista están siendo visibles para amplísimos sectores de la clase obrera, y compartidos también por sectores de la pequeña burguesía que se ven abocados a la proletarización. La tarea de los y las comunistas en este caso no puede pasar por reforzar herramientas difusas o sumarse ciegamente a cualquier movimiento, sino en redoblar la ofensiva ideológica y dedicar el trabajo práctico a fortalecer el Partido Comunista como referente de la clase obrera organizada y consciente de su papel revolucionario. Si no se trabaja en esta línea, fruto además del debate realizado en nuestro 9º Congreso, se pierde la orientación de las condiciones concretas en que se desarrolla la lucha de clases en nuestro país, y como encauzarla hacia posiciones superadoras de las actuales limitaciones de la clase obrera para dar una respuesta.

    El PCPE denuncia la posición de las organizaciones reformistas que, carentes de todo tipo de criterio científico, se han sumado de manera oportunista a este proceso. Al mismo tiempo, este movimiento es apoyado desde sectores empresariales de extrema derecha. Esta absoluta sopa ideológica es totalmente inoperante y condenada a la desaparición una vez haya pasado la fiebre momentánea.

    Un elemento que avala aún más nuestra incredulidad ante este proceso es el amplio eco mediático que tiene. Sorprendente, dada la habitual actitud de los medios de comunicación oficiales ante las movilizaciones y manifestaciones que confrontan con el sistema. Se trata de un movimiento que viene muy bien al poder desde el momento en que parte del rechazo a partidos y sindicatos, quebrando así la espina dorsal del movimiento obrero. Esto está atrayendo a sectores que hasta ahora no se habían movilizado ante ninguno de los ataques hacia la clase obrera y que, ante el evidente cansancio que generará esta cuestión, acabarán volviendo a sus casas con la subjetividad de derrota y refractarios a la organicidad.

    SEGUIREMOS TRABAJANDO PARA LEVANTAR UN FUERTE REFERENTE CLASISTA QUE ENCAUCE EL DESCONTENTO SOCIAL

    Es inevitable que la militancia comunista confronte ideológicamente con este tipo de procesos. El Partido Comunista no puede ser parte activa en la difusión de un mensaje que atenta contra su propia naturaleza, ni ser víctima de fiebres momentáneas condenadas al fracaso y con indudable orientación reformista. Nuestra militancia no dará aliento a esta orientación política.

    La militancia del Partido -interviniendo desde los bordes de este movimiento- debe tener la capacidad de convertirse en referente de quienes, con buena voluntad, participan en estas iniciativas en la creencia de que le conducirán a posiciones de lucha por sus intereses de clase; pero en ningún caso avalándolo. Un proceso de elevación de la conciencia de clase pasará siempre por iniciativas transitorias que distraigan de la línea correcta a fracciones de la clase que buscan una respuesta a sus inquietudes; si el Partido sabe localizar a estas fracciones de la clase, y establecer interlocuciones con ella, deberá intervenir para aproximarlas a sus posiciones revolucionarias.

    Defenderemos siempre la acción autónoma del Partido buscando el fortalecimiento de las corrientes revolucionarias del movimiento obrero. La burguesía, con sus argucias, no impedirá que la clase obrera española avance hacia posiciones revolucionarias y hacia la búsqueda de una salida socialista revolucionaria a la actual crisis estructural del sistema capitalista.

    Madrid 19 de Mayo de 2.011

    Comité Ejecutivo PCPE

    http://www.pcpe.es/comunicados/item/268-sobre-las-movilizaciones-iniciadas-el-15-m.html

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    Re: ¿Cómo debemos actuar ante las futuras protestas del movimiento," Democracia Real ya! "?

    Mensaje por nunca el Vie Abr 27, 2012 1:35 pm


    Hilo relacionado

    http://www.forocomunista.com/t17181-movimiento-15-m?highlight=movimiento
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    http://www.pcpe.es/comunicados/item/268-sobre-las-movilizaciones-iniciadas-el-15-m.html

    Declaración del CE del PCPE sobre las movilizaciones iniciadas el 15 M

    Las movilizaciones iniciadas el 15M responden a una estrategia de bajar la presión a la olla social y evitar respuestas de contenido clasista.
    En una coyuntura así hay que responder con organización, organización y organización.


    Las movilizaciones iniciadas este 15M bajo el lema “Democracia Real Ya”, se soportan sobre el nivel de hartazgo, de una parte importante de la base social, ante las consecuencias que la crisis capitalista está teniendo sobre sus condiciones de vida, especialmente sobre la clase obrera y sectores populares y, de una manera particular, sobre la juventud.

    El PCPE analiza esta situación con atención, y hace este pronunciamiento con la voluntad de ayudar a que este movimiento –de confusos orígenes- no distraiga a la clase obrera y evitar que actúe ayudando a bloquear el avance de una posición de confrontación con las raíces profundas de la crisis capitalista. El desarrollo de los acontecimientos apunta a que, con una cierta salida de presión de la olla social, todo volverá a estar en coordenadas asumibles por el bloque dominante, que continuará con sus políticas antiobreras para tratar de remontar la crisis sistémica, manteniendo el consenso social hasta ahora logrado.


    A la hora de caracterizar este movimiento, hay tres elementos que determinan nuestro análisis:

    -se trata de un movimiento que ataca la línea de flotación de la lucha de clases.

    -se trata, así, de un movimiento interclasista

    -se trata de un movimiento de claro carácter ideológico pequeñoburgués


    EL RETROCESO DE LA ORGANIZACÓN DE LA CLASE OBRERA

    La debilidad de una herramienta desarrollada por parte de la clase obrera, en forma de Partido Comunista, ampliamente implantado y combativo; así como la falta de desarrollo de un proyecto sindical clasista con amplio apoyo de la clase obrera, forman parte del caldo de cultivo que da lugar a este movimiento.


    La agudización de la lucha de clases en España es un hecho objetivo, sistemáticamente ocultado por el bloque del poder. La situación derivada de la crisis está afectando a sectores bien formados profesionalmente, y con amplia capacidad intelectual, de la clase obrera; principalmente jóvenes, que ven cómo las condiciones de vida que se les prometían bajo el capitalismo no están siendo satisfechas, sino todo lo contrario, se frustran. Ante esta situación, y ante las insuficiencias del elemento subjetivo revolucionario, estos sectores buscan salida a su descontento por medio de expresiones reformistas y pequeñoburguesas, claramente manipulables por parte del sistema para evitar la elevación de la conciencia y el posible estallido social con un sentido transformador.


    Bajo un programa de corte reformista, basado en planteamientos tan idealistas como que la crisis económica es fruto, en parte, del mal funcionamiento de los mecanismos “democráticos” de un país como España (homologable a los del resto de países de la UE), o de los mecanismos de “control financiero”, se plantean una serie de propuestas -recogidas en sus Propuestas-, que van desde la petición de bonificaciones a empresas que tengan poca contratación temporal, la exigencia de la plena aplicación de la Ley de Dependencia, la Tasa Tobin, la reforma de la Ley Electoral o la inclusión de “mecanismos que garanticen la democracia interna en los partidos”, todo ello pasando por la utilización de términos como “clase política”, que parten de una concepción ajena a nuestros planteamientos más básicos. Esta orientación idealista y posibilista no cuestiona para nada la validez del sistema capitalista, sencillamente trata de reformarlo para que funcione mejor.


    UNA POSICIÓN CONTRA LA ORGANIZACIÓN COMBATIVA DE LA CLASE OBRERA


    Estos planteamientos reformistas, que perfectamente suscribirían IU o el PCE en su lógica de ir hacia un capitalismo de rostro humano (a veces dicen “socialismo”) “mediante la profundización de la democracia”, se le unen una serie de posicionamientos abiertamente atentatorios contra la forma de organización del movimiento obrero: el Partido y el Sindicato. Aprovechando la mala imagen de los partidos burgueses (a pesar de que, por ejemplo en el País Valenciano, todas las encuestas pronostican una victoria aplastante de Camps a pesar de la corrupción) y los sindicatos mayoritarios, se hace tabla rasa y se plantea un discurso antipartido y antisindicato, que recupera los posicionamientos más izquierdistas relativos a la no necesidad de organicidad, de estructuras y que dice organizarse “horizontalmente” a través de “las redes sociales”.


    La militancia comunista tiene suficiente experiencia acumulada, a través de décadas de lucha, como para saber perfectamente que las ideas no viven sin organización, y mucho menos las ideas variopintas de un movimiento que dice pretender plantar cara al poder establecido; cada vez con más sofisticados recursos para dinamitar las posibles erupciones descontroladas que puedan salir en momentos como el actual.


    Y también sabemos que los discursos basados en la “inorganicidad” están pensados para desprestigiar y tratar de arrinconar a la posible influencia de los Partidos Comunistas, alabando el espontaneísmo, el movimentismo y el horizontalismo, elementos que se demuestran siempre como falsos en la práctica y muy útiles a determinados sectores izquierdistas. En lo concreto, todo militante comunista con cierta experiencia en “ámbitos unitarios”, ha sufrido este tipo de experiencias y sabe a dónde acaban llevando: imposibilidad de planteamiento del discurso ideológico comunista, manipulación de asambleas, etc. En este caso, la supuesta utilización de las “redes sociales” es un elemento engañoso y muy conveniente para determinados sectores interesados en desprestigiar las formas de organización de la clase obrera.


    CONTINUAR CON LA ORGANIZACIÓN DE LA CLASE OBRERA


    Quienes militamos por la revolución no podemos dar cobertura, directa o indirectamente, a posicionamientos que atacan directamente a la esencia del partido leninista de nuevo tipo. Aunque habrá otros planteamientos ideológicos que –incluso reclamándose herederos de Lenin-, hagan la vista gorda con ese elemento. Nosotros no, y nuestra tarea es combatir estas posiciones haciendo valer nuestra experiencia y nuestro análisis de clase.


    Por otro lado, el PCPE no asume los planteamientos de corte posmoderno relativos al fin de la clase obrera y su disgregación en distintos sectores: precarios, subcontratados, desempleados. Ese posicionamiento tiende a dividir a la clase obrera y facilitar el trabajo de los elementos más reaccionarios, facilitando a su vez el planteamiento divisionista que diferencia entre “trabajadores privilegiados” y “trabajadores no privilegiados”. El grado de explotación de la clase obrera no se define únicamente por su remuneración o tipo de contratación, sino por su posición esclavizada en la cadena de obtención de la plusvalía por la burguesía.


    Todos los indicios apuntan a que este tipo de movimientos –que se aprovechan de una situación objetiva de frustración social que afecta a amplios sectores de la clase y de pueblo-, sirven como válvula de escape en un momento en que las consecuencias de la crisis capitalista están siendo visibles para amplísimos sectores de la clase obrera, y compartidos también por sectores de la pequeña burguesía que se ven abocados a la proletarización. La tarea de los y las comunistas en este caso no puede pasar por reforzar herramientas difusas o sumarse ciegamente a cualquier movimiento, sino en redoblar la ofensiva ideológica y dedicar el trabajo práctico a fortalecer el Partido Comunista como referente de la clase obrera organizada y consciente de su papel revolucionario. Si no se trabaja en esta línea, fruto además del debate realizado en nuestro 9º Congreso, se pierde la orientación de las condiciones concretas en que se desarrolla la lucha de clases en nuestro país, y como encauzarla hacia posiciones superadoras de las actuales limitaciones de la clase obrera para dar una respuesta.


    El PCPE denuncia la posición de las organizaciones reformistas que, carentes de todo tipo de criterio científico, se han sumado de manera oportunista a este proceso. Al mismo tiempo, este movimiento es apoyado desde sectores empresariales de extrema derecha. Esta absoluta sopa ideológica es totalmente inoperante y condenada a la desaparición una vez haya pasado la fiebre momentánea.


    Un elemento que avala aún más nuestra incredulidad ante este proceso es el amplio eco mediático que tiene. Sorprendente, dada la habitual actitud de los medios de comunicación oficiales ante las movilizaciones y manifestaciones que confrontan con el sistema. Se trata de un movimiento que viene muy bien al poder desde el momento en que parte del rechazo a partidos y sindicatos, quebrando así la espina dorsal del movimiento obrero. Esto está atrayendo a sectores que hasta ahora no se habían movilizado ante ninguno de los ataques hacia la clase obrera y que, ante el evidente cansancio que generará esta cuestión, acabarán volviendo a sus casas con la subjetividad de derrota y refractarios a la organicidad.


    SEGUIREMOS TRABAJANDO PARA LEVANTAR UN FUERTE REFERENTE CLASISTA QUE ENCAUCE EL DESCONTENTO SOCIAL


    Es inevitable que la militancia comunista confronte ideológicamente con este tipo de procesos. El Partido Comunista no puede ser parte activa en la difusión de un mensaje que atenta contra su propia naturaleza, ni ser víctima de fiebres momentáneas condenadas al fracaso y con indudable orientación reformista. Nuestra militancia no dará aliento a esta orientación política.


    La militancia del Partido -interviniendo desde los bordes de este movimiento- debe tener la capacidad de convertirse en referente de quienes, con buena voluntad, participan en estas iniciativas en la creencia de que le conducirán a posiciones de lucha por sus intereses de clase; pero en ningún caso avalándolo. Un proceso de elevación de la conciencia de clase pasará siempre por iniciativas transitorias que distraigan de la línea correcta a fracciones de la clase que buscan una respuesta a sus inquietudes; si el Partido sabe localizar a estas fracciones de la clase, y establecer interlocuciones con ella, deberá intervenir para aproximarlas a sus posiciones revolucionarias.


    Defenderemos siempre la acción autónoma del Partido buscando el fortalecimiento de las corrientes revolucionarias del movimiento obrero. La burguesía, con sus argucias, no impedirá que la clase obrera española avance hacia posiciones revolucionarias y hacia la búsqueda de una salida socialista revolucionaria a la actual crisis estructural del sistema capitalista.

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    Re: ¿Cómo debemos actuar ante las futuras protestas del movimiento," Democracia Real ya! "?

    Mensaje por EUROPIA el Vie Abr 27, 2012 1:36 pm

    nunca escribió:
    Hilo relacionado

    http://www.forocomunista.com/t17181-movimiento-15-m?highlight=movimiento
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    http://www.pcpe.es/comunicados/item/268-sobre-las-movilizaciones-iniciadas-el-15-m.html

    Declaración del CE del PCPE sobre las movilizaciones iniciadas el 15 M

    Las movilizaciones iniciadas el 15M responden a una estrategia de bajar la presión a la olla social y evitar respuestas de contenido clasista.
    En una coyuntura así hay que responder con organización, organización y organización.


    Las movilizaciones iniciadas este 15M bajo el lema “Democracia Real Ya”, se soportan sobre el nivel de hartazgo, de una parte importante de la base social, ante las consecuencias que la crisis capitalista está teniendo sobre sus condiciones de vida, especialmente sobre la clase obrera y sectores populares y, de una manera particular, sobre la juventud.

    El PCPE analiza esta situación con atención, y hace este pronunciamiento con la voluntad de ayudar a que este movimiento –de confusos orígenes- no distraiga a la clase obrera y evitar que actúe ayudando a bloquear el avance de una posición de confrontación con las raíces profundas de la crisis capitalista. El desarrollo de los acontecimientos apunta a que, con una cierta salida de presión de la olla social, todo volverá a estar en coordenadas asumibles por el bloque dominante, que continuará con sus políticas antiobreras para tratar de remontar la crisis sistémica, manteniendo el consenso social hasta ahora logrado.


    A la hora de caracterizar este movimiento, hay tres elementos que determinan nuestro análisis:

    -se trata de un movimiento que ataca la línea de flotación de la lucha de clases.

    -se trata, así, de un movimiento interclasista

    -se trata de un movimiento de claro carácter ideológico pequeñoburgués


    EL RETROCESO DE LA ORGANIZACÓN DE LA CLASE OBRERA

    La debilidad de una herramienta desarrollada por parte de la clase obrera, en forma de Partido Comunista, ampliamente implantado y combativo; así como la falta de desarrollo de un proyecto sindical clasista con amplio apoyo de la clase obrera, forman parte del caldo de cultivo que da lugar a este movimiento.


    La agudización de la lucha de clases en España es un hecho objetivo, sistemáticamente ocultado por el bloque del poder. La situación derivada de la crisis está afectando a sectores bien formados profesionalmente, y con amplia capacidad intelectual, de la clase obrera; principalmente jóvenes, que ven cómo las condiciones de vida que se les prometían bajo el capitalismo no están siendo satisfechas, sino todo lo contrario, se frustran. Ante esta situación, y ante las insuficiencias del elemento subjetivo revolucionario, estos sectores buscan salida a su descontento por medio de expresiones reformistas y pequeñoburguesas, claramente manipulables por parte del sistema para evitar la elevación de la conciencia y el posible estallido social con un sentido transformador.


    Bajo un programa de corte reformista, basado en planteamientos tan idealistas como que la crisis económica es fruto, en parte, del mal funcionamiento de los mecanismos “democráticos” de un país como España (homologable a los del resto de países de la UE), o de los mecanismos de “control financiero”, se plantean una serie de propuestas -recogidas en sus Propuestas-, que van desde la petición de bonificaciones a empresas que tengan poca contratación temporal, la exigencia de la plena aplicación de la Ley de Dependencia, la Tasa Tobin, la reforma de la Ley Electoral o la inclusión de “mecanismos que garanticen la democracia interna en los partidos”, todo ello pasando por la utilización de términos como “clase política”, que parten de una concepción ajena a nuestros planteamientos más básicos. Esta orientación idealista y posibilista no cuestiona para nada la validez del sistema capitalista, sencillamente trata de reformarlo para que funcione mejor.


    UNA POSICIÓN CONTRA LA ORGANIZACIÓN COMBATIVA DE LA CLASE OBRERA


    Estos planteamientos reformistas, que perfectamente suscribirían IU o el PCE en su lógica de ir hacia un capitalismo de rostro humano (a veces dicen “socialismo”) “mediante la profundización de la democracia”, se le unen una serie de posicionamientos abiertamente atentatorios contra la forma de organización del movimiento obrero: el Partido y el Sindicato. Aprovechando la mala imagen de los partidos burgueses (a pesar de que, por ejemplo en el País Valenciano, todas las encuestas pronostican una victoria aplastante de Camps a pesar de la corrupción) y los sindicatos mayoritarios, se hace tabla rasa y se plantea un discurso antipartido y antisindicato, que recupera los posicionamientos más izquierdistas relativos a la no necesidad de organicidad, de estructuras y que dice organizarse “horizontalmente” a través de “las redes sociales”.


    La militancia comunista tiene suficiente experiencia acumulada, a través de décadas de lucha, como para saber perfectamente que las ideas no viven sin organización, y mucho menos las ideas variopintas de un movimiento que dice pretender plantar cara al poder establecido; cada vez con más sofisticados recursos para dinamitar las posibles erupciones descontroladas que puedan salir en momentos como el actual.


    Y también sabemos que los discursos basados en la “inorganicidad” están pensados para desprestigiar y tratar de arrinconar a la posible influencia de los Partidos Comunistas, alabando el espontaneísmo, el movimentismo y el horizontalismo, elementos que se demuestran siempre como falsos en la práctica y muy útiles a determinados sectores izquierdistas. En lo concreto, todo militante comunista con cierta experiencia en “ámbitos unitarios”, ha sufrido este tipo de experiencias y sabe a dónde acaban llevando: imposibilidad de planteamiento del discurso ideológico comunista, manipulación de asambleas, etc. En este caso, la supuesta utilización de las “redes sociales” es un elemento engañoso y muy conveniente para determinados sectores interesados en desprestigiar las formas de organización de la clase obrera.


    CONTINUAR CON LA ORGANIZACIÓN DE LA CLASE OBRERA


    Quienes militamos por la revolución no podemos dar cobertura, directa o indirectamente, a posicionamientos que atacan directamente a la esencia del partido leninista de nuevo tipo. Aunque habrá otros planteamientos ideológicos que –incluso reclamándose herederos de Lenin-, hagan la vista gorda con ese elemento. Nosotros no, y nuestra tarea es combatir estas posiciones haciendo valer nuestra experiencia y nuestro análisis de clase.


    Por otro lado, el PCPE no asume los planteamientos de corte posmoderno relativos al fin de la clase obrera y su disgregación en distintos sectores: precarios, subcontratados, desempleados. Ese posicionamiento tiende a dividir a la clase obrera y facilitar el trabajo de los elementos más reaccionarios, facilitando a su vez el planteamiento divisionista que diferencia entre “trabajadores privilegiados” y “trabajadores no privilegiados”. El grado de explotación de la clase obrera no se define únicamente por su remuneración o tipo de contratación, sino por su posición esclavizada en la cadena de obtención de la plusvalía por la burguesía.


    Todos los indicios apuntan a que este tipo de movimientos –que se aprovechan de una situación objetiva de frustración social que afecta a amplios sectores de la clase y de pueblo-, sirven como válvula de escape en un momento en que las consecuencias de la crisis capitalista están siendo visibles para amplísimos sectores de la clase obrera, y compartidos también por sectores de la pequeña burguesía que se ven abocados a la proletarización. La tarea de los y las comunistas en este caso no puede pasar por reforzar herramientas difusas o sumarse ciegamente a cualquier movimiento, sino en redoblar la ofensiva ideológica y dedicar el trabajo práctico a fortalecer el Partido Comunista como referente de la clase obrera organizada y consciente de su papel revolucionario. Si no se trabaja en esta línea, fruto además del debate realizado en nuestro 9º Congreso, se pierde la orientación de las condiciones concretas en que se desarrolla la lucha de clases en nuestro país, y como encauzarla hacia posiciones superadoras de las actuales limitaciones de la clase obrera para dar una respuesta.


    El PCPE denuncia la posición de las organizaciones reformistas que, carentes de todo tipo de criterio científico, se han sumado de manera oportunista a este proceso. Al mismo tiempo, este movimiento es apoyado desde sectores empresariales de extrema derecha. Esta absoluta sopa ideológica es totalmente inoperante y condenada a la desaparición una vez haya pasado la fiebre momentánea.


    Un elemento que avala aún más nuestra incredulidad ante este proceso es el amplio eco mediático que tiene. Sorprendente, dada la habitual actitud de los medios de comunicación oficiales ante las movilizaciones y manifestaciones que confrontan con el sistema. Se trata de un movimiento que viene muy bien al poder desde el momento en que parte del rechazo a partidos y sindicatos, quebrando así la espina dorsal del movimiento obrero. Esto está atrayendo a sectores que hasta ahora no se habían movilizado ante ninguno de los ataques hacia la clase obrera y que, ante el evidente cansancio que generará esta cuestión, acabarán volviendo a sus casas con la subjetividad de derrota y refractarios a la organicidad.


    SEGUIREMOS TRABAJANDO PARA LEVANTAR UN FUERTE REFERENTE CLASISTA QUE ENCAUCE EL DESCONTENTO SOCIAL


    Es inevitable que la militancia comunista confronte ideológicamente con este tipo de procesos. El Partido Comunista no puede ser parte activa en la difusión de un mensaje que atenta contra su propia naturaleza, ni ser víctima de fiebres momentáneas condenadas al fracaso y con indudable orientación reformista. Nuestra militancia no dará aliento a esta orientación política.


    La militancia del Partido -interviniendo desde los bordes de este movimiento- debe tener la capacidad de convertirse en referente de quienes, con buena voluntad, participan en estas iniciativas en la creencia de que le conducirán a posiciones de lucha por sus intereses de clase; pero en ningún caso avalándolo. Un proceso de elevación de la conciencia de clase pasará siempre por iniciativas transitorias que distraigan de la línea correcta a fracciones de la clase que buscan una respuesta a sus inquietudes; si el Partido sabe localizar a estas fracciones de la clase, y establecer interlocuciones con ella, deberá intervenir para aproximarlas a sus posiciones revolucionarias.


    Defenderemos siempre la acción autónoma del Partido buscando el fortalecimiento de las corrientes revolucionarias del movimiento obrero. La burguesía, con sus argucias, no impedirá que la clase obrera española avance hacia posiciones revolucionarias y hacia la búsqueda de una salida socialista revolucionaria a la actual crisis estructural del sistema capitalista.

    Madrid 19 de Mayo de 2.011

    Comité Ejecutivo PCPE

    Jejeje, camarada hemos coincidido, mira arriba. Very Happy

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    Re: ¿Cómo debemos actuar ante las futuras protestas del movimiento," Democracia Real ya! "?

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