carlos3 escribió: si bien la caracterización del estado y la forma en que se desenvuelve el capitalismo , puede determinar el caracter de la revolución, hoy en día debemos entender que existe un desarrollo del imperialismo que ha modificados las condiciones de estas categorías,, por ejemplo en chile efectivamente no podemos hablar de un un estado semifeudal, pero si de un capitalismo dependiente , atrasado , (incluyendo el capitalismo burocràtico) , sin embargo a pesar que la revolución serà mayoritariamente dirigida por obreros , (fuerza central) hasta el partido ex proalbanes pc (ap) , el màs crítico de mao, ha entendido que es imposible establecer una república socialista sin una estructura que resiste una económia no de
pendiente,,
Concuerdo con esta caracterización (si bien no con el segundo párrafo de tu comentario, al cual no cito, para no desviar).
Considero que en el caso argentino sucede lo mismo. Las relaciones de producción predominantes son capitalistas. Trabajo asalariado en la industria y en el campo (aunque no niego la existencia de campesinos y remanentes de semifeudalidad en algunas provincias de nuestro país). También pese a ser un país principalmente capitalista, estamos bajo dominio del imperialismo (ya no estrictamente el yanqui), las multinacionales controlan la economía (se continúa con la expoliación de los recursos naturales), y la industria desarrollada aquí está lejos de ser "genuina" o de por ejemplo completar la cadena productiva (principalmente se encarga de ensamblajes). Considero que el caso chileno debe ser similar, por lo expuesto por los camaradas.
Sin embargo a la hora de plantear la estrategia revolucionaria, esta debe tener un carácter democrático, popular, antiimperialista, y orientada decididamente hacia el socialismo. Es decir la construcción de un frente antiimperialista (o como se desee llamar) popular (que integre a los bastos sectores del pueblo, incluso a la pequeña burguesía), bajo dirección proletaria.
En el plano de gobierno (revolucionario) se hace necesario el desarrollo de la economía nacional (la creación de una economía en lo posible autosuficiente) para resistir al imperialismo, como ser la industrialización pesada , el desarrollo de las fuerzas productivas (estas dos tareas, que han sido desarrolladas bien poco, o nada por las burguesías cipayas, salvo en el caso argentino, en el agro) además de las otras medidas básicas del socialismo (o mejor dicho de un gobierno democrático revolucionario) como ser expropiación, control obrero de la producción, etc.
A parte conicidiendo con quinick, he visto a camaradas que dicen ser maoístas que aseguran que hablar de capitalismos dependientes, es trotskismo, y que argumentan que américa Latina es semifeudal. Eso, me parece que no tiene que ver con el pensamiento maoísta en sí, sino con la caracterización que se haga respecto a los países de nuestro continente.
Volviendo al tema central considero, que el Partido, el Ejército Popular, y el Frente antiimperialista, son herramientas necesarias para el triunfo revolucionario.