¿Cómo era la cuestión religiosa en la Albania Socialista?

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    ¿Cómo era la cuestión religiosa en la Albania Socialista?

    Mensaje por The Red Hammer el Vie Ago 05, 2011 9:07 pm

    Creo que como la inmensa mayoría sabemos, Albania fue el primer y único país hasta la fecha que se ha declarado un estado "ateo". Por lo tanto, supongo que el tema de las creencias de los habitantes y demás estaría muy reducido.

    ¿Alguien puede amplar en profundidad esto?

    Es decir, ¿se permitía la libertad religiosa a nivel privado? ¿había represión contra estas prácticas (esto lo he leído en fuentes burguesas)?


    p.d: Básicamente el post es para hablar de todo lo que englobaba la religión en Albania, no solo mis preguntas puntuales Wink


    Saludos!
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    Re: ¿Cómo era la cuestión religiosa en la Albania Socialista?

    Mensaje por el_republicano2 el Sáb Ago 06, 2011 6:48 pm

    Por lo que tengo entendido, camarada, se permitía la libertad religiosa, así como la libertad de propaganda antirreligiosa. Por otra parte, el Estado Albanés promovía el ateísmo.
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    Re: ¿Cómo era la cuestión religiosa en la Albania Socialista?

    Mensaje por RDC el Sáb Ago 06, 2011 8:32 pm

    Casi me vuelvo loco para encontrar la página pero al final di con ella: http://bolchevista.wordpress.com/2010/07/13/o-socialismo-na-albania-capitulo-iv/

    Es el capítulo IV del libro "O Socialismo na Albânia. Un repórter brasileiro no país de Enver Hoxha", donde trata sobre la cuestión religiosa en Albania. Está en portugués, cuando tenga tiempo lo traduzco.
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    Re: ¿Cómo era la cuestión religiosa en la Albania Socialista?

    Mensaje por RDC el Mar Ago 09, 2011 10:35 pm

    UN PAÍS SIN RELIGIÓN

    Toda ciudad de Albania tiene alguna iglesia o mezquita. Son construcciones antiguas, actualmente incorporadas al acervo histórico del país y utilizadas como museos, centros deportivos, teatros, etc. Son recuerdos del pasado, cuando existían organizadamente las religiones musulmana, católica y ortodoxa griega. Desde 1967, sin embargo, Albania se convirtió en el único país del mundo donde no existe práctica religiosa – prohibida por la nueva Constitución de 1976.

    Desde la guerra de liberación, las religiones eran acusadas de todo, lo que era facilitado, según explicó un profesor de Historia en Tirana, por el hecho de ser extremadamente contrarias a las modernizaciones y reformas que el socialismo realizaba. Las Iglesias, especialmente la católica y la ortodoxa, eran grandes propietarias de tierras y, por eso, estaban en contra de la reforma agraria y consiguieron retrasar su implantación en algunas zonas. Como las zonas donde se aplicaba la reforma aumentaban rápidamente, se le decía a los habitantes de las zonas donde aún no se aplicaba la reforma: “la culpa es de la Iglesia.”

    De 1944, cuando los albaneses hicieron la revolución, a 1967, cuando las Iglesias fueron clausuradas, transcurrieron 23 años de intensa lucha ideológica del Partido y del Estado contra las religiones, que fueron perdiendo su libertad de acción e influencia año a año. El golpe de gracia fue iniciado, en 67, por los estudiantes de la ciudad costera de Durres, a 40 kilómetros de Tirana. En las escuelas, decidieron iniciar una campaña contra las Iglesias y asumieron el compromiso de llevar la discusión a sus hogares. Tuvieron el apoyo inmediato del Partido.

    Rápidamente, la campaña contó con la adhesión de los estudiantes de Shkodra, en el extremo norte del país. Manifestaciones de todo tipo comenzaron a sucederse por todo el país, ganando rápidamente la adhesión de los obreros. El slogan central de la campaña, que se escribía en los muros, era: “queremos las llaves”. Poco después las iglesias comenzaron a ser invadidas.

    En muchas de ellas, en su mayoría católicas de la región de Shkodra, fueron descubiertos pequeños arsenales, lo que fue mostrado por el gobierno como una demostración de sus sospechas de que tenían vínculos con organizaciones contrarrevolucionarias y fascistas. A partir de ahí las cosas se facilitaron y el gobierno contó con un enorme apoyo popular para cerrar las iglesias. A los religiosos, se les dio la posibilidad de ingresar en el sistema productivo.

    El gobierno plantea tres argumentos para justificar la medida:

    1. Ideológico – la religión no concuerda con el materialismo histórico, con el marxismo leninismo;

    2. Político – las tres Iglesias que consiguieron desarrollarse en el país tenían su origen en el imperialismo: la católica en el período Bizantino, la ortodoxa fue llevada por los griegos y la musulmana era la herencia de 500 años de dominación turca.

    3. Social – las tres religiones eran extremadamente reaccionarias desde el punto de vista social, con sus preconceptos, normas rígidas, etc. La intensificación de la lucha contra las religiones coincidió con el período en el que el PTA daba prioridad a la lucha por la liberación de la mujer.

    La región de Shkodra, una ciudad de 50 mil habitantes, fue la que tuvo mayor influencia católica. La mayor iglesia de la ciudad fue adaptada y actualmente es un gimnasio deportivo, donde se realizan competiciones de baloncesto, voleibol, etc. Al lado de la iglesia, un edificio que funcionaba como convento fue transformado en un hotel para deportistas.

    A pocas calles de distancia, en el barrio histórico de la ciudad, está el Museo del Ateísmo, en cuya entrada está acuñada la célebre frase de Karl Marx: “La Religión es el Opio del Pueblo”. La mayoría de las piezas expuestas son armas y documentos que intentan mostrar la relación de los religiosos con la lucha contrarrevolucionaria o desmitificar santos supuestamente milagrosos, cuyas imágenes, ahora en exposición, en el pasado echaban sangre o cosas similares.

    El periodista iraní que visitaba Albania, fiel seguidor del Islam, repetía que, en su concepción de la vida, no era posible la existencia de una sociedad sin religión y que, siendo así, tendría que existir algún tipo de práctica religiosa clandestina en el país. Nosotros nos reuníamos normalmente en hoteles, ya que seguíamos rutas diferentes y, en uno de esos encuentros, hicimos un trato: cualquier indicio de vida religiosa que uno de nosotros encontrase, tendría que informar al otro.

    Días después, hicimos un balance de nuestras investigaciones. Él había visto, a través de una ventana abierta, un crucifijo colgado en la pared de una casa de Shkodra. Por mi parte, yo había visto en Girocastra, a una anciana de unos 80 años, hacer la señal de la cruz. Consiguiera, también, el testimonio de un alto funcionario del gobierno, que me dijo:

    - Mi madre tiene 83 años y todos sus hijos son comunistas y miembros del Partido. Pero ella, aún hoy, hace la señal de la cruz antes de las comidas y reza antes de dormir. A su edad es difícil cambiar, pero ella está de acuerdo en que la religión es incompatible con nuestra sociedad actual.

    Según las leyes de Albania, no está prohibido creer en Alá, por ejemplo. Lo que no está permitido es la organización religiosa ni la propaganda. Se puede asegurar que es imposible la realización de cultos clandestinos, porque siempre habrá algún vecino contrario a esa práctica dispuesto a hacer público el asunto.

    Por todo el país se pueden ver iglesias. Berat, una ciudad a 120 kilómetros al sur de Tirana, antiguamente fue un bastión ortodoxo. En la cima de la principal colina de la localidad hay una antigua fortaleza y, dentro de ella, existe un barrio con cerca de doscientas casas. Solo en ese barrio, hay cinco iglesias ortodoxas y tres mezquitas, construidas entre los siglos XIII y XVIII.

    Desde la cima, se ve toda la ciudad, cortada por el rio Osum, con varias iglesias y el antiguo monasterio ortodoxo, donde hoy existe un museo histórico. La principal característica de las edificaciones ortodoxas son los esbeltos cipreses plantados siempre por los monjes de aquella religión griega. En todo el país, principalmente en las regiones próximas de la frontera con Grecia, hay pequeñas plantaciones de cipreses que indican que allí existió, en aquellos locales, iglesias o monasterios ortodoxos, en zonas ahora utilizadas para otros fines.

    En una carretera montañosa que une las ciudades de Saranada e Vlora, en la costa sur del país, hay una gran área cubierta de pinos milenarios, donde antiguamente existió un monasterio ortodoxo. El sitio es muy privilegiado por su belleza natural. Más o menos en la mitad de la carretera, después de pasar una cordillera se llega a una pequeña planicie al nivel del mar, donde se encuentra el pequeño pueblo de Dhermi.

    La estrecha carretera asfaltada comienza, entonces, a subir una montaña no muy pronunciada, haciendo curvas en la misma pendiente y teniendo el mar a sus pies. De esta forma, se llega a una altitud de 820 metros, desde donde se vislumbra un escenario indescriptible. A pocos kilómetros de allí, en el alto de la montaña, está el viejo pinar. En vez de esconder el monasterio ortodoxo, esconde un gran número de casas de vacaciones utilizadas por obreros.
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    Re: ¿Cómo era la cuestión religiosa en la Albania Socialista?

    Mensaje por Alexyevich el Dom Ago 14, 2011 5:21 am

    Vaya, qué orgullo para los albaneses haberse librado casi del todo del yugo de la religión. Mi duda es si esta realidad será la misma hoy en día en una república parlamentaria o ahora se permitirán las organizaciones religiosas.

    En la wiki encontré unos datos sobre la religión en Albania. Según dice no hay un censo oficial del gobierno...

    De acuerdo a estadísticas de Operation World, el 41.48% de los albanos son cristianos (de los cuales el 24% son ortodoxos) y el 38.7% son musulmanes (sunni y bektashis).16
    De acuerdo a un estudio demográfico de Pew Research Center el porcentaje de musulmanes es de 79.9%, y el porcentaje restante corresponde a los cristianos.17
    El islam fue introducido durante la invasión otomana de los Balcanes en el siglo XIV.
    Los musulmanes están subdivididos en dos comunidades importantes: la suní y la bektashi (una orden mística que llegó a Albania mediante los jenízaros albaneses que servían en el ejército del Imperio otomano y que practicaban ritos paganos bajo una cubierta nominal islámica). Los suníes históricamente han vivido en las ciudades y los bektashi repartidos por el país.
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    Re: ¿Cómo era la cuestión religiosa en la Albania Socialista?

    Mensaje por Alexyevich el Dom Ago 14, 2011 5:56 am

    Parece que la Ley Atea en Albania sí que fue de lo más estricta y el gobierno se lo tomó muy en serio.

    Encontré un post en T!, que por cierto aviso que no tiene un tufillo, sino más bien un tufazo anticomunista y pro religioso, pero además tiene información sobre las represiones del gobierno albanés contra la práctica religiosa en ese país.

    http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/11772355/La-Experiencia-Atea-en-Albania.html
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    Re: ¿Cómo era la cuestión religiosa en la Albania Socialista?

    Mensaje por NG el Dom Mar 31, 2013 12:14 pm

    Te dejo un mini-artículo de un autor que es muy honesto y objetivo a la hora de analizar a Albania, después te dejaré una recopilación de mi cosecha de como el PTA bajo la cabeza de Enver Hoxha trato el tema de la religión y como repercutió en la sociedad albanesa, empezaremos por el mini-artículo como decía:

    Enver Hoxha: Albania, Estado Ateo (VI)


    Enver Hoxha junto a campesino musulmán

    Uno de los aspectos más polémicos de la Albania de Hoxha, es la prohibición de los cultos religiosos. Sobre esta cuestión hay pocas fuentes bibliográficas fiables (el propio Hoxha sólo le dedica un par de fragmentos dentro de sus Obras Completas), ya que la mayor parte están condicionadas por la hostilidad al comunismo o la figura de Hoxha. Trataré de esclarecer el tema lo mejor que pueda, haciéndome responsable de los errores o falta de información del mismo.

    En 1967, en Albania se ilegalizan todos los cultos religiosos. Así, en la constitución albanesa de 1976, este país se presenta como el “primer país ateo del mundo”. Pero, ¿cómo se llegó a este punto?

    Albania era un país donde se practicaban diversas religiones. La mayor parte de la población (un 70%) practicaba el Islam. Esto era debido a que este territorio había formado parte del Imperio Otomano hasta 1912, año en que alcanza su independencia. El propio Hoxha nació en el seno de una familia musulmana. Dentro de este grupo, cabe destacar a los bektashi, una orden mística sufí bastante liberal en relación al Islam ortodoxo.


    Bektashíes, miembros de una orden sufí

    Por otra parte, también tenía mucha importancia el cristianismo, especialmente de la rama ortodoxa (20%). Al igual que el Islam, esta religión llegó por influencia del Imperio Bizantino. Así mismo, también había practicantes del catolicismo, aunque los católicos formaban un número más reducido (10%) en comparación con los ortodoxos y los musulmanes.

    Tras la instauración de la República Popular Socialista de Albania, la política del Partido de los Trabajadores de Albania fue la tolerancia religiosa. No obstante, durante el gobierno provisional (1945), al desarrollarse la Reforma Agraria se expropiara grandes superficies de tierra a grandes terratenientes, gran parte de ellos eclesiásticos católicos. Durante la guerra contra los fascistas italianos, Hoxha no había ocultado su animadversión hacia los líderes católicos, a los que acusaban de congratularse con los invasores.

    En 1946, Hoxha escribe acerca de la posición negativa de los eclesiásticos con la Reforma Agraria:

    “Invocando la Iglesia y a Dios, ocultaban su actividad criminal. Incitaban a los campesinos a que no recibieran la tierra, porque “no era suya”, que “la tierra era de Dios”, que “Dios los maldeciría” y otras patrañas por el estilo. Pero esto no es todo, porque bajo esas consignas fraguaron actos criminales contra el régimen y contra el pueblo e incluso comprometieron a algunas personas simples e ignorantes.” (“Obras Completas”, T. I, p. 667)


    Iglesia albanesa

    No obstante, Hoxha en ese momento apostaba por la libertad religiosa:

    “El Frente sigue una política hacia la religión que está en consonancia con las leyes y las disposiciones de nuestra Constitución. Nosotros no prohibimos ni impedimos que la gente crea en Dios y que vayan a la iglesia o a la mezquita. El cura o el almuédano tienen derecho de ejercer sus funciones religiosas y únicamente religiosas. Pero está en oposición a la ley que las iglesias o las mezquitas sean utilizadas como lugares para hacer política, para embaucar a los creyentes.

    Los curas o los almuédanos, que son ciudadanos igual que cualquier otro ciudadano de Albania, gozan de libertad para tener sus puntos de vista políticos, pero son responsables de sus actos políticos al igual que todos los ciudadanos de la República”. (“Obras Completas”, T. I, p. 667)


    Esta postura no es muy distinta a la que adoptó la Unión Soviética, Cuba o Corea del Norte (a pesar que los dos primeros se autodenominaban “ateos” originalmente para pasar luego al término “laico”). El artículo 124 de la Constitución de la URSS de 1936 dice lo siguiente:

    “A fin de garantizar a los ciudadanos la libertad de conciencia, la Iglesia en la URSS está separada del Estado, y la escuela, de la Iglesia. Se reconoce a todos los ciudadanos la libertad de culto y la libertad de propaganda antirreligiosa.”


    Mezquita albanesa

    Algunas fuentes indican que la decisión de Hoxha en prohibir todo culto religioso radica en la influencia de la Revolución Cultural China (1966-1976), que en aquellos momentos prohibió la religión en todo el territorio chino, si bien al llegar los años 70 se suavizó la situación. No obstante, Hoxha no señala nada de esto en sus Obras Completas. Incluso las referencias que hace de la revolución cultural (tal como vimos en el capítulo III de esta serie) son bastante negativas.

    Personalmente, pienso que el origen de esta acción radica en un artículo de Lenin titulado “Actitud del Partido Obrero hacia la religión”, publicado en 1909. En este artículo, Lenin afirma que la promoción del ateísmo entre el proletariado no sirve si no es subordinada a la causa socialista.

    “Ningún folleto educativo será capaz de desarraigar la religión entre las masas aplastadas por los trabajos forzados del régimen capitalista y que dependen de las fuerzas ciegas y destructivas del capitalismo, mientras dichas masas no aprendan a luchar unidas y organizadas, de modo sistemático y consciente, contra esa raíz de la religión, contra el dominio del capital en todas sus formas.

    ¿Debe deducirse de esto que el folleto educativo antirreligioso es nocivo o superfluo? No. De esto se deduce otra cosa muy distinta. Se deduce que la propaganda atea de la social-democracia debe estar subordinada a su tarea fundamental: el desarrollo de la lucha de clases de las masas explotadas contra los explotadores.” (“Actitud del Partido Obrero hacia la religión”, p. 5)



    Vladimir Ilich Ulianov, alias Lenin

    Lenin, si bien afirma que la religión es un asunto privado, no considera que sea lo mismo la lucha contra lo que Marx calificó “opio del pueblo”:

    “Analicemos ahora las condiciones que han engendrado en occidente la Interpretación oportunista de la tesis “Declarar la religión un asunto privado”. En ello han influido, naturalmente, las causas comunes que engendran el oportunismo en general como sacrificio de los intereses fundamentales del movimiento obrero en aras de las ventajas momentáneas. El Partido del proletariado exige del Estado que declare la religión un asunto privado; pero no considera, ni mucho menos, “asunto privado” la lucha contra el opio del pueblo, la lucha contra las supersticiones religiosas, etc.” (Ídem, P. 9)

    Por tanto, Hoxha consideraba la causa del ateísmo como secundaria ante el reto de la construcción del socialismo en Albania, de forma que sólo lo aplicó cuando consideró el momento adecuado. Él mismo lo describe:

    “Una persona (...) puede fácilmente encontrarse ante un dilema y decir: ¿por qué nuestro Partido, que es ateo, no mantuvo desde un comienzo hacia la religión, las iglesias y mezquitas, la actitud que mantiene hoy? Esa persona no llega a comprender que el Partido se ha atenido en todo momento y consecuentemente a su concepción atea del mundo, antiidealista y materialista. Pero sólo en la etapa actual de desarrollo, cuando se crearon las condiciones materiales imprescindibles para ello, las amplias masas de nuestro pueblo se transformaron en combatientes conscientes contra la concepción religiosa del mundo y rechazaron las iglesias, las mezquitas y sus dogmas.” (“Obras Completas”, T. IV, p. 668)


    Musulmanes bektashíes

    Hoxha, sin embargo, es consciente que el ateísmo no se puede implantar de forma radical en unos meses, por lo que su tarea requerirá tiempo:

    “¿Fue poco, fue algo conservador la liquidación del poder de la religión con sus organismos y sus cuadros? Se trataba de un edificio secular, espiritual y material. El Partido y el pueblo destruyeron este edificio en el espacio de pocas décadas, aunque la lucha será aún larga hasta erradicar este cáncer de la conciencia de los individuos. No se ha descubierto aún un remedio radical para el cáncer, pero sí para erradicar la religión, y en este sentido, si se lucha de manera consecuente y con convicción, ya no se necesitarán siglos, sino sólo algunas décadas, unas cuantas generaciones. La lucha contra la ideología religiosa está estrechamente relacionada con la lucha contra el imperialismo y el revisionismo, con la lucha por el socialismo y el comunismo.” (“Obras Completas”, T. IV, p. 837)

    ¿Qué implicaba el ateísmo de Estado albanés?

    No era ilegal tener creencias religiosas, (podías creer tanto en Alá como en Cristo), sino las prácticas religiosas que llevaban a cabo un sacerdote cristiano o musulmán. Por este motivo, todas las iglesias y mezquitas de Albania fueron clausuradas. El número de edificios religiosos clausurados en Albania fue de 2496 (2169 mezquitas y 327 iglesias). Todos ellos fueron transformados en museos, teatros, centros deportivos, etc.

    Los sacerdotes tuvieron que abandonar sus puestos e integrarse en la vida civil. Algunos de ellos fueron encarcelados. Según recoge una fuente hostil como es “El Libro Negro del Comunismo”, editado por Stéphane Courtois, hubo dos arzobispos y un jurista musulmán que fueron condenados a muerte. Debido a la escasez de fuentes, no he podido comprobar si es cierto, y en caso afirmativo, si las causas de su muerte son las que ellos citan.


    Jaime Sautchuck, reportero brasileño que escribió sobre Albania

    Es interesante el capítulo IV de “El socialismo en Albania: un reportero brasileño en el país de Enver Hoxha” de Jaime Sautchuck. En el mismo habla de un compañero iraní y musulmán, para el cual resultaba imposible concebir una sociedad sin religión. Ambos acordaron anotar todo gesto religioso que vieran durante el viaje. El iraní vio un crucifijo en el interior de una casa. El autor del libro vio a una anciana hacer el gesto de la cruz, además del testimonio de un alto funcionario del gobierno que afirmó que su madre era creyente.

    Por otro lado, los cultos paganos no fueron prohibidos, ya que eran considerados como algo propio del país y no algo traído a través de conquistadores.

    Una de las peculiaridades de la promoción atea está en el Museo del Ateísmo de Skodra, en el norte del país. En la URSS existía uno semejante. Según un artículo de El País, en el mismo podíamos encontrar lo siguiente: pruebas de la corrupción de la Iglesia Católica, estampas de la Inquisición, alusiones a Galileo, la figura del Santo Próspero (que en otros tiempos “sangraba”), imágenes de eclesiásticos junto a los invasores italianos o alemanes, etc.


    Teresa de Calcuta visitó la Albania comunista en 1989

    Finalmente, en 1987, dos años después de la muerte de Hoxha, su sucesor Ramiz Alia permitió la celebración de cultos, aunque dentro del ámbito privado. En 1989, éste recibiría con todos los honores a una monja albanesa (aunque residente en la India) llamada Agnes Gonxha Bojaxhiu, más conocida como Teresa de Calcuta. Ésta fue a llevarle un ramo de flores al mausoleo de Enver Hoxha.

    En el próximo capítulo hablaré de los últimos años de gobierno de Enver Hoxha.
    Publicado 1st February por Rey David

    http://arqueohistoriacritica.blogspot.com.es/2013/02/enver-hoxha-albania-estado-ateo-vi.html
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    Re: ¿Cómo era la cuestión religiosa en la Albania Socialista?

    Mensaje por NG el Lun Abr 01, 2013 9:25 am

    Un resumen de la labor ideológica del PTA y  Enver Hoxha en la lucha contra el idealismo de la religión, y la repercusión de esta pugna frente la religión en Albania






    Historia del PTA Tomo I:

    -«La Ley de Reforma Agraria fue promulgada en agosto de 1945. Según esta ley, fueron expropiadas y enajenadas todas las propiedades del anterior Estado, así como también las de las instituciones religiosas, y todas las tierras privadas que rebasaban los límites estipulados en las cláusulas de la ley».

    -«Primordial importancia cobraba en la nueva etapa de la edificación socialista, la educación comunista de los trabajadores:

    «El socialismo —subrayaba el camarada Enver Hoxha— es obra de las masas y su participación activa en esta obra depende directamente del grado de su conciencia socialista». (Enver Hoxha. Informe sobre la actividad del Comité Central del Partido. IV Congreso del PTA, 1961, pág. 146.)

    El Congreso dio la orientación de que la lucha del Partido por la educación comunista tuviera por objetivo, en primer lugar, educar a los trabajadores con una profunda actitud socialista hacia el trabajo y la propiedad social, hacer desaparecer los conceptos y los hábitos burgueses y pequeñoburgueses arraigados en la conciencia de las gentes, los prejuicios religiosos, las supersticiones y las costumbres retrógradas, para formar una concepción científica materialista del mundo en los trabajadores».

    -«Con el establecimiento de las relaciones socialistas en la producción era indispensable luchar por la eliminación de los vestigios de la vieja sociedad también en los terrenos ideológico y cultural. Por consiguiente había que desechar una serie de costumbres, conceptos y hábitos heredados del pasado. La solución de las grandes y difíciles tareas de la edificación total de la sociedad socialista y la enconada lucha de clases en escala nacional e internacional requerían imprescindiblemente hombres de elevada conciencia socialista, libres de conceptos y hábitos patriarcales, feudales y burgueses así como de prejuicios religiosos, forjados en la ideología proletaria, de temple y gran decisión revolucionarios».

    -«La lucha contra la religión, los prejuicios religiosos y las costumbres retrógradas directa o indirectamente ligadas a la religión, el Partido la ha considerado como medio indispensable para la liberación social de los trabajadores, para el desarrollo y el fortalecimiento de la economía y la cultura socialistas, para el temple revolucionario ideológico de las masas populares, para la construcción de la sociedad socialista. Por otra parte, la lucha por la liquidación de la opresión y la explotación económica y social la ha considerado como la primera e indispensable condición para la liberación de los trabajadores de la esclavitud espiritual de la religión. Por ello, el Partido siempre ha relacionado la lucha contra la religión con la lucha contra la opresión y la explotación, con la lucha por la construcción de la sociedad socialista. En la lucha contra la religión y las costumbres retrógradas ha utilizado método formas correctos que han sido modificados de acuerdo las condiciones históricas y con el estado concreto de las creencias religiosas en el país, de acuerdo con las etapas de la revolución y con el grado de conciencia socialista de los trabajadores. En esta lucha se ha orientado continuamente por el principio de la libertad de conciencia, por el principio de que las gentes se convenzan por propia experiencia de la inutilidad de la religión y del daño que acarrea a la sociedad socialista. Las decisiones y las medidas que el Partido del Trabajo de Albania y el gobierno de la República Popular de Albania han adoptado en cuanto a la religión y a las costumbres retrógradas, han expresado siempre las demandas de la mayoría del pueblo, los intereses del pueblo y del socialismo.

    Las diversas creencias religiosas en Albania han servido a las clases dominantes del interior y a los invasores para dividir y esclavizar al pueblo. Los diferentes invasores han utilizado siempre la religión como arma ideológica. Por esta razón la lucha secular que el pueblo albanés ha llevado contra los invasores y los opresores extranjeros ha sido dirigida también contra el clero reaccionario, instrumento de éstos. Ello ha hecho que el pueblo albanés no haya estado fuertemente ligado a los diversos credos religiosos, no haya caído en el fanatismo, que el clero no haya tenido gran influencia entre las masas populares, como ha ocurrido en muchos otros países. Esto ha facilitado la lucha del Partido contra la ideología religiosa y contra el clero reaccionario.

    Durante la Lucha de Liberación Nacional el Partido frustró todos los esfuerzos de los ocupantes italianos y alemanes y de los traidores del país por dividir al pueblo en musulmanes y cristianos. Desenmascaró y frustró todas las tentativas del alto clero, sobre todo del católico L apartar a las masas populares del Partido y del Frente Liberación Nacional.

    Después de la Liberación fracasaron asimismo los esfuerzos del clero reaccionario y de los demás enemigos de clase por obstaculizar la edificación socialista del país invocando «la palabra de Dios». Estos esfuerzos no encontraron ningún apoyo en las masas. El pueblo escuchaba y aplicaba sólo la palabra del Partido.

    Después de la proclamación de la República Popular, en la Constitución se sancionó la separación de la Iglesia del Estado y de la Escuela. Se prohibió que la Iglesia y la religión fueran utilizadas para fines políticos, así como que se crearan organizaciones políticas sobre bases religiosas. Mediante una ley se expropió la mayor parte de las tierras y demás bienes de las instituciones religiosas. Se prohibió la publicación de literatura religiosa, se limitaron y más tarde, fueron suprimidas, las posibilidades para la preparación de cuadros religiosos. Sin embargo, el Partido y el Gobierno no prohibieron las creencias religiosas, ni la existencia de las comunidades religiosas y el ejercicio de los cultos. Ni se prohibieron tampoco las costumbres inspiradas en la religión, no obstante ser en su esencia reaccionarias, mientras no constituyesen directamente una violación de las leyes del Estado. El Partido no podía ofender los sentimientos de un sector de los trabajadores, sobre todo del campo que estaban estrechamente ligados al Partido y al Poder popular, pero que seguían profesando uno u otro credo religioso sin manifestar un fanatismo exagerado. La erradicación de la concepción religiosa del mundo vendría como resultado de la persuasión ideológica de las masas.

    La Lucha de Liberación Nacional y la edificación del país constituyeron en sí una gran escuela en lo referente también a la educación atea de los trabajadores. Enseñaron a las gentes que la libertad y la independencia, el progreso y la prosperidad no se alcanzan con plegarias ni se obtienen como un regalo de «Dios», sino que conquistan con los esfuerzos de los hombres, son obtenidos de las masas populares. Al mismo tiempo, para liberar a los individuos de las creencias religiosas y de las costumbres retrógradas, el Partido desplegó una vasta propaganda ateísta y científica mediante conferencias y charlas, a través de la prensa y la radio, el cine, la literatura y principalmente a través de la escuela, propagando la cultura, la instrucción y los conocimientos científicos.

    Todo esto creó las condiciones para llevar a un grado más elevado la lucha contra la religión, los prejuicios religiosos y las costumbres retrógradas. Después del V Congreso y el discurso del camarada Enver Hoxha del 6 de febrero de 1967, esta lucha se inició en un amplio frente y tomó el carácter de un gran movimiento de profundo contenido ideológico. Abarcó a todas las capas del pueblo inclusive a los más ancianos. Se encauzó con acciones concretas no sólo contra la reaccionaria concepción religiosa del mundo, sino también contra toda la base material que conservaba y nutría la religión y las costumbres retrógradas.

    En las ciudades y las aldeas las masas se levantaron exigiendo que las iglesias, las mezquitas y los «teqé», todos los «sagrados recintos» fueran cerrados; que el clero renunciara a su vida parasitaria y se convirtieran sus componentes en trabajadores y vivieran, como los demás, de su trabajo. En reuniones y asambleas populares organizadas por el Frente Democrático y la Unión de la Juventud, en las que se desarrollaron acaloradas discusiones, el pueblo condenó el papel antinacional y antipopular de la religión y del clero reaccionario, de las costumbres religiosas, decidió destruir los centros religiosos y transformarlos en centros culturales, etc., renunciar a los cultos religiosos y a las costumbres retrógradas, eliminar de sus casas toda imagen, libro y demás símbolos religiosos.

    Estas iniciativas del pueblo fueron poderosamente rescaldadas por las organizaciones del Partido y por los órganos del Poder popular.

    Con la liquidación de estos centros religiosos, fueron liquidadas importantes bases que envenenaban la conciencia de las gentes y que al mismo tiempo, servían de bases a la actividad contrarrevolucionaria.

    Al respaldar el movimiento popular de lucha contra la religión, los prejuicios religiosos y las costumbres retrógradas, el Partido lo dirigió cuidadosamente. No permitió que se distorsionase y combatió en el momento oportuno todo acto precipitado y no basado en la voluntariedad de las masas populares. Orientó al pueblo para que las fiestas y las otras costumbres ligadas a la religión fuesen reemplazadas por fiestas y nuevas costumbres de contenido socialista. Las acciones de las masas por la liquidación de las bases objetivas de la religión fueron acompañadas por un tesonero trabajo de esclarecimiento de carácter ateo y científico por parte del Partido.

    El Comité Central orientó a las organizaciones del Partido para que combatiesen toda apreciación estrecha del problema de la lucha contra la religión, toda manifestación de autosatisfacción derivada de los brillantes resultados alcanzados al acabar en un breve tiempo con los centros religiosos. El haber eliminado las iglesias y las mezquitas no significaba que la religión hubiera desaparecido como concepción del mundo. La religión tenía raíces muy profundas. Era toda una maraña, mil ligamentos la entrelazaban con las costumbres retrógradas que tenían su origen en siglos remotos, que subsistieron y actuaron por un largo período de tiempo. Las costumbres religiosas y el derecho consuetudinario, como el Código de Lek Dukagjini que es un extracto de costumbres y usos medievales que habían regido la sociedad albanesa de manera férrea, y seguían ejerciendo fuertemente su feroz influencia sobre todo en los últimos tiempos.

    Las prácticas religiosas y las costumbres retrógradas habían penetrado también en la vida de las personas no creyentes que las aplicaban en forma inconsciente, sin comprenderlas. Por ello era necesario descubrir la fuente y la base filosófica idealista y reaccionaria de las costumbres retrógradas, de las prácticas y de los dogmas religiosos y luchar por la destrucción de esta base:

    «Debemos ser realistas, —enseñaba el camarada Enver Hoxha— la lucha contra las viejas costumbres, tradiciones y normas, contra los conceptos religiosos no ha terminado. Es una lucha prolongada, compleja y difícil. Por ello, debe proseguir incesantemente nuestra labor educativa y persuasiva para consolidar y realizar los compromisos tomados en las reuniones y las asambleas populares, para llevar adelante incesantemente la lucha contra todo lo que es extraño y nocivo a nuestra causa, para arraigar en las gentes nuestra nueva concepción del mundo, revolucionaria marxista-leninista, los nuevos hábitos, costumbres y normas socialistas». (Enver Hoxha. Informe sobre el papel y las tareas del Frente Democrático en la lucha por el triunfo completo del socialismo en Albania, presentado al IV Congreso del Frente Democrático de Albania, 14 de septiembre de 1967. Tirana 1967, pág. 54.)

    Para llevar hasta el fin la lucha contra la religión, los prejuicios religiosos y las costumbres retrógradas, el Comité Central recomendó que se aprovechara lo mejor posible el terreno propicio creado para tal lucha, ateniéndose siempre a la línea de masas, realizando una labor diferenciada, según las diversas religiones, capas de la población, regiones, aldeas y barrios e incluso según las familias».

    Historia del PTA Tomo II:

    -«La lucha de clases sé. desarrolla contra los enemigos del interior y del exterior. Se desarrolla contra los restos de las clases explotadoras, que siguen resistiendo y presionando a los trabajadores por todos los medios. También contra los nuevos elementos burgueses y degenerados, que brotan en el seno de la sociedad socialista. Contra las manifestaciones y .las deformaciones burocráticas, las actitudes liberales y conservadoras. Contra el robo y las malversaciones del patrimonio socialista, contra todo tipo de manifestaciones extrañas a nosotros, conceptos, expresiones y hábitos caducos de contenido patriarcal, feudal y burgués, contra la psicología pequeño-burguesa y los prejuicios religiosos. Se desarrolla además contra la ideología burguesa y revisionista, contra las presiones y la influencia política e ideológica del imperialismo y del revisionismo, que se convierten en fuente de actitudes y conceptos extraños, reaccionarios y regresivos en el trabajo, la sociedad, la manera de vivir, la ciencia, el arte y la literatura.

    La lucha de clases, señaló el Congreso, se refleja también en el interior del Partido, a pesar de ser un partido monolítico de la clase obrera. Los comunistas no están enteramente exentos ni son inatacables por los viejos conceptos, costumbres y prácticas de que es portador el ambiente social en que han vivido y viven. Tampoco son invulnerables a la influencia que desde el exterior ejerce la ideología burguesa y revisionista. Por lo tanto, también pueden surgir y surgen de las filas del Partido personas que degeneran y que incluso llegan a adoptar posiciones hostiles, antipartido y antisocialistas».

    -«La solución de las grandes y difíciles tareas de la completa construcción de la sociedad socialista, así como la enconada lucha de clases a nivel nacional e internacional, precisan indiscutiblemente de gente dotada de elevada conciencia socialista, libres de conceptos y hábitos patriarcales, feudales y burgueses, así como de prejuicios religiosos; gente educada en la Ideología proletaria, con un temple y una firme determinación revolucionarios.

    La revolución ideológica servía como potente arma en manos del Partido y de la clase obrera para revolucionarizar toda la superestructura de la sociedad».

    -«A través de la lucha, de clases se resuelven las contradicciones de clase, antagónicas y no antagónicas, y la sociedad evoluciona. El PTA siempre ha tenido claro. que con la supresión de las clases explotadoras no desaparecen en el socialismo las contradicciones antagónicas. Siguen subsistiendo junto con las contradicciones no antagónicas, que son característica de la sociedad socialista.

    Las contradicciones antagónicas se dan entre el camino socialista y el camino capitalista, la ideología proletaria y la ideología burguesa y revisionista, entre la moral socialista y la psicología pequeñoburguesa. los prejuicios religiosos y las costumbres retrógradas, entre el pueblo trabajador y los enemigos. Las contradicciones no antagónicas se manifiestan entre las masas trabajadoras, entre los diversos aspectos del régimen socialista.

    La contradicción antagónica fundamental hasta el triunfo del comunismo continúa siendo, en esencia, la contradicción entre el socialismo y el capitalismo, entre el camino socialista y el capitalista».

    Enver Hoxha, Obras Escogidas, Tomos I-IV:

    Tomo I:

    -«PREGUNTA: ¿Puede decirnos si existe algún vínculo entre estos elementos y los del clero católico arrestados recientemente en Shkodra y que desarrollaban una actividad fascista a través de su organización fascista «Bashkimi Shqiptar» y si los objetivos que perseguían eran los mismos?

    RESPUESTA: Sí,existen estrechos vínculos entre estos grupos fascistas terroristas y los del clero católico de la organización «Bashkimi Shqiptar». En primer lugar estos vínculos los confirman claramente sus objetivos comunes, pero asimismo estaban vinculados desde el punto de vista organizativo. Bajo la máscara de la religión y en sus seminarios, los elementos del clero católico de Shkodra eran el centro de una organización fascista que, conjuntamente con otros elementos seglares y con varios criminales de guerra, desarrollaban una actividad organizada contra el Poder popular. Los clérigos católicos y sus acólitos fueron sorprendidos con los documentos en la mano y de su seminario fue sacado el material que utilizaban para su actividad, que consistía en preparar la rebelión armada para derrocar el Poder del pueblo y realizar atentados contra los dirigentes del Frente.

    PREGUNTA: ¿La actividad de estos elementos fue motivada sólo como consecuencia de la situación creada después de la liberación de Albania o fue continuación de la gran traición al pueblo albanés durante la ocupación?

    RESPUESTA: No cabe duda alguna que la situación creada en nuestro país después de la Liberación ha influenciado para que estos elementos intenten reagrupar sus fuerzas desbaratadas y reiniciar la lucha contra la actual situación que se desarrolla en beneficio del pueblo. La verdad es que estos elementos se encontraban al otro lado de la barricada cuando el pueblo luchaba contra los ocupantes y los traidores. El pasado de esos elementos es negro y todos los hechos y los documentos de que disponemos demuestran que su actividad no es sino continuación de la gran traición que se le hizo al pueblo durante la ocupación. Los intereses de estos elementos y de los sectores que representan estaban y están en abierta oposición con los intereses del pueblo. La subida del pueblo al Poder, esta gente con razón la considera como el fin de sus días. Por eso ayudaron a los ocupantes durante la Lucha de Liberación Nacional y también por eso pretenden reagrupar ahora sus fuerzas. Los terratenientes, los clérigos fascistas y antipopulares, los lacayos del régimen obscurantista de Zog,. los grandes comerciantes especuladores, que estaban acostumbrados a vivir a expensas: y del sudor del pueblo trabajador, no podían conciliarse con este régimen que colocó al pueblo en el Poder, que le entregó el gobierno y lo convirtió en dueño de sus riquezas y de su trabajo. Es imposible considerar como casual el que los elementos del clero católico, particularmente los de la alta jerarquía, se levanten en lucha abierta contra el pueblo y contra su Poder. Estos elementos utilizaron la religión como arma para combatir al pueblo. Agentes de la OVRA y de la Gestapo, como el padre Antón Harapi, dom Lazer Shantoja, dom Ndre Zadeja y otros; seguirán siendo las figuras más típicas de los clérigos vendepatrias. Incluso ahora los altos jerarcas del arzobispado católico de Albania pretenden justificar la colaboración con el enemigo, cuando dicen:

    «Hubiéramos participado en una cooperación nacional, si no nos hubieran desorientado las nubes de las diversas ideologías que esta ban en oposición con nuestra conciencia y con nuestros principios religiosos».

    Las «nubes ideológicas», que a estos señores impidieron participar en una cooperación nacional, fueron las gloriosas fuerzas del pueblo que salvaron a la Patria de la esclavitud. Pero colaborar con el fascismo italiano y con la Gestapo alemana, convertirse en sus agentes y en verdugos del pueblo, esto sí se lo permitían su «conciencia» y «sus principios religiosos». (Enver Hoxha, Entrevista a los periodistas de la capital, 26 de enero de 1946).

    -«El Frente debe ser activo en la lucha contra los slogans que ciertos clérigos, agas y beys lanzan contra la Reforma Agraria. La realización de la Reforma Agraria ha sido una de las obras más grandiosas de nuestro Poder popular. Esta reforma está siendo aplicada con éxito. La mayor recompensa para el campesinado albanés, es que se ha convertido de una vez y para siempre en dueño de la tierra que trabaja. Para realizar esta reforma, el Frente tuvo que desarrollar una actividad amplia y movilizar a todo el campesinado y al pueblo para materializarla rápida y correctamente. Los beys, los agas y el clero católico hicieron esfuerzos para retardar u obstaculizar esta reforma tan popular. Como siempre dichos elementos coordinaron su actividad para golpear los intereses del pueblo. Invocando la iglesia y dios, ocultaban su actividad criminal.

    Incitaban a los campesinos a que no recibieran la tierra, porque «no era suya», que «la tierra era de dios», que «dios los maldeciría»  y otras patrañas por el estilo. Pero esto no es todo, porque bajo esas consignas fraguaron actos criminales contra el régimen y contra el pueblo e incluso comprometieron a algunas personas simples e ignorantes. Los tribunales del pueblo dictaron el castigo que dichos elementos se merecían. El Frente sigue una política hacia la religión que está en consonancia con las leyes y las disposiciones de nuestra Constitución. Nosotros no prohibimos ni impedimos que la gente crea en dios y que vaya a la iglesia y a la mezquita. El cura o el almuédano tienen derecho de ejercer sus funciones religiosas y únicamente religiosas. Pero está en oposición a la ley que las iglesias o las mezquitas sean utilizadas como lugares para hacer política, para embaucar a los creyentes. Los curas o los almuédanos, que son ciudadanos igual que cualquier otro ciudadano de Albania, gozan de libertad para tener sus puntos de vista políticos, pero son responsables de sus actos políticos al igual que todos los ciudadanos de la República. Sus funciones religiosas, por una parte, y sus puntos de vista políticos y su persona, por la otra, son dos cosas diferentes que no deben ser confundidas. Todo el que viole las leyes de la República, sea este cura, almuédano o laico, debe rendir cuentas ante el tribunal. El castigo merecido de un cura o de algún almuédano que haya violado las leyes, no significa en absoluto que se combatan sus creencias o que la iglesia sea perseguida. Muchos curas católicos se sirven de sus funciones religiosas para ocultar su actividad criminal contra el pueblo. Ellos y todos los demás deben saber que conocemos y comprendemos de sobra las maniobras que realizan contra el pueblo y que siempre hemos tomado y tomaremos medidas si no se enderezan». (Enver Hoxha, Informe sobre la actividad y las nuevas tareas del frente, presentado en la segunda reunión del consejo general del Frente democrático, 7 de octubre de 1946)

    -«Uno de los principales problemas que debía solucionar nuestro Poder popular era el de la tierra, la cuestión de la Reforma Agraria. A los campesinos debía dárseles tierras, porque les pertenecía y porque la cultivaban. La Reforma Agraria, que ya se ha concluido, ha significado un cambio radical en la repartición de la propiedad sobre la tierra y actualmente ésta se presenta de esta manera:


    Gracias a la Reforma Agraria se beneficiaron 29 400 familias semiproletarias, 18 219 familias proletarias lugareñas establecidas, 1902 familias proletarias venidas de otras zonas y 19 218 familias campesinas que conservaron la tierra que tenían. Los campesinos de Albania se liberaron para siempre del yugo de los beys, de los agas y de los intendentes de éstos. La sangre que derramaron durante la Lucha de Liberación no corrió en vano, el Poder popular hizo realidad sus sueños seculares. Nuestro campesino, agobiado por los sufrimientos durante siglos, enderezó el espinazo y con la canción en los labios y firme confianza en su Poder trabaja la tierra para su bien. El efecto inmediato que ha tenido la Reforma Agraria lo comprenderán al citarles estas dos cifras: la superficie de tierras cultivadas en Albania en 1938 fue de 221 030 ha., mientras que este año llega a 305 000 ha. Estos son los primeros efectos de la aplicación de la Reforma Agraria». (Discurso pronunciado en la Asamblea Popular con motivo de la apertura de la apertura de la III reunión ordinaria de la primera legislatura, 12 de julio de 1947)

    Tomo II:

    -«Verdaderamente en este sentido, lo más importante y urgente era la Reforma Agraria [11], la cual destruyó de una vez y para siempre las viejas relaciones de propiedad sobre la tierra, liberó al campesinado de las injusticias y la opresión seculares, convirtiendo en dueños del fruto de la tierra a los campesinos pobres que siempre habían trabajado por cuenta de los beyes y los agaes; limitó notablemente la explotación del hombre por el hombre y eliminó de una vez por todas el poder económico de los señores feudales quienes durante siglos habían explotado y saqueado al campesinado pobre.

    Pero a pesar de ello también ha habido deficiencias en la política del Partido en el campo y en la aplicación de la Reforma Agraria. A pesar de la consigna de que los campesinos no reconocieran más la autoridad de los antiguos señores, fue promulgada la ley sobre el arriendo, en base a la cual se les obligaba a entregar a los propietarios de la tierra hasta un 30 por ciento de los productos agrícolas mientras no se realizara completamente la Reforma Agraria. Esta ley no fue bien acogida y suscitó descontento entre los campesinos. Tal anómala situación tenía su origen en que, al principio, la Ley de Reforma Agraria no preveía adoptar medidas de expropiación radicales [12].

    Pero estas deficiencias se corrigieron rápidamente y no tuvieron en la práctica primordial importancia, frente a los grandes éxitos logrados en nuestro trabajo en beneficio del campesinado.

    La aplicación de la Reforma Agraria tuvo estos efectos:



    [11] De conformidad con la Ley de Reforma Agraria la expropiación de las tierras que superaban la superficie establecida legalmente se hizo sin remuneración. Estas tierras fueron distribuidas gratuitamente, en forma de propiedad privada, a los campesinos, ya poseyeran o no tierras anteriormente. A cada cabeza de familia se le entregaron hasta 5 ha. de tierra. Estaba prohibido legalmente la venta, compra y el arrendamiento de la tierra. Una parte de las tierras expropiadas no fueron distribuidas sino que se transformaron en propiedad estatal. En estas tierras se crearon las empresas agrícolas estatales que dieron lugar al nacimiento del sector socialista en la agricultura.

    [12] Tanto en la «Ley sobre las rentas agrícolas» del 14 de enero de 1945, que reconocía a los propietarios el derecho a recabar de los agricultores el 20-30% de la producción para 1944-1945, como en la «Ley de Reforma Agraria» del 29 de agosto de 1945, que dejaba a los terratenientes de 20 a 40 ha. de tierra, influyeron las actitudes oportunistas de Sejfulla Maleshova, quien, por intervención de la dirección yugoslava, en el II Pleno del CC del PCA, en noviembre de 1944, fue cooptado como miembro del Comité Central y del Buró Político del CC del PCA. Después de la guerra desarrolló una actividad antiestatal y antipartido».

    [13] De esta categoría formaban parte los latifundistas, los comerciantes, así como aquellos empleados, instituciones religiosas y campesinos que no trabajaban ellos mismos la tierra.

    [14] Formaban parte de esta categoría todos aquellos que se dedicaban a la agricultura, pero que poseían tierras en más extensión de lo que les correspondía en base a la Ley de Reforma Agraria.

    [15] Grandes propiedades trabajadas por los campesinos, pagando el «tercio» como era normal en las relaciones del sistema feudal. Estas tierras, con la aplicación de la Reforma Agraria, fueron repartidas entre los campesinos que se beneficiaban de esta Ley.

    [16] Fueron creados por el Partido para la rápida y correcta aplicación de la Reforma Agraria». (Enver Hoxha, Informe presentado ante el I Congreso del Partido Comunista de Albania: «Sobre la actividad del CC de las nuevas tareas del partido», 8 de noviembre de 1948)

    -«El Partido debe dar muestra de una vigilancia constante y combatir perseverantemente el fanatismo religioso, sobre todo en las aldeas y particularmente en la región de Shkodra y en la localidad de Kavaja. La organización del Partido de la región de Shkodra no debe olvidar que el clero católico continúa propagando su ideología reaccionaria mediante la religión y la iglesia. Inclusive hay casos en que los curas predican abiertamente en la iglesia que «no debe tenerse fe en los que no creen en dios». Esta es una flagrante incitación contra el Partido, contra el marxismo-leninismo y contra el poder de democracia popular. Permitir a estos elementos, con el pretexto de atenerse a la justa política del Partido hacia el clero católico de Shkodra, que lleven a cabo una lucha abierta o camuflada contra nuestro Partido, equivale a haber relajado al máximo la vigilancia e incluso a haber capitulado ante un enemigo que vuelve a levantar cabeza. El Partido debe reaccionar sin falta frente a estos actos hostiles del clero católico, y si éste reincide en ellos, toca al Partido y al Poder actuar severamente, de conformidad con las leyes en vigor. El Partido y la Juventud de Shkodra deben desplegar grandes esfuerzos por poner fin a los manejos del clero, que intenta reunir cada vez mayor número de creyentes en las iglesias y ejercer a través de ellas su influencia, en primer lugar sobre las mujeres y los jóvenes. Para no quedarse atrás, algunos monasterios de la secta musulmana bektach han comenzado a hacer lo mismo. Por otra parto, constatamos en esta región que el número de mujeres que llevan el velo musulmán ha aumentado en lugar de disminuir, hasta convertirse, en algunos casos, en moda entre las activistas y las obreras. También, algunos camaradas del Partido, sobre todo de Shkodra y de Kavaja, llegan hasta el punto de decir que no pueden conseguir que sus madres y hermanas se quiten el velo. Esta excusa no tiene base, la verdadera razón es que en la cabeza de estos militantes subsisten concepciones idealistas y fanáticas, como las de un candidato del Partido en Shkodra quien, cada vez que escuchaba repicar las campanas de la iglesia, se santiguaba en plena reunión de la organización y, debido a la justa  actitud que tomó la organización, prefirió ser expulsado del Partido, antes que renunciar a la cruz.

    Estos problemas son bastante serios para Shkodra y para todo el Partido. Serán resueltos a través de una lucha ideológica y política bien organizada por parte del Partido con un trabajo revolucionario consecuente y vigoroso y no con medidas represivas o decretos, como pretenden algunos camaradas. Las organizaciones del Partido deben mantenerse vigilantes en el sector ideológico, al igual que en los % demás sectores. Esta gran tarea incumbe, en primer lugar, a las organizaciones del Partido de los sectores que se ocupan directamente de los problemas ideológicos.

    Tal espíritu de alta vigilancia política debe ser inculcado igualmente en todas las masas trabajadoras. Pero este espíritu debe ser creado, puesto que no nace por sí solo». (Enver Hoxha, Sobre la situación del trabajo organizativo y político del partido y las medidas necesarias para su mayor fortalecimiento -Informe presentado ante el VII Pleno del CC del PTA, 11 de mayo de 1953-.)

    -«Esta larga sujeción económica y social de la mujer al hombre se convirtió en una costumbre, en una ley de la sociedad, en algo natural. Y esto es tan real, que aún hoy en nuestra nueva sociedad estos estigmas del pasado subsisten en muchas personas de ambos sexos, e inclusive en algunos comunistas sin una formación suficiente. Así sucede que aún hoy, cuando las mujeres de la Albania nueva saben perfectamente que nuestras leyes y el desarrollo de la vida socialista les otorgan todos los derechos, que las han hecho iguales al hombre, hay algunas que admiten en su fuero interno la desigualdad como una cosa natural y a menudo justa. Son muchos los que continúan teniendo de la mujer la misma idea que en la época del feudalismo y, desgraciadamente, hay otros que se las dan de progresistas y que hablan con un lenguaje ampuloso sobre los derechos y la libertad de las mujeres, mientras en su conciencia, en su vida íntima, se consideran y se comportan como dueños todopoderosos de sus propias esposas. ¿Qué es lo que empuja a algunas mujeres jóvenes y maduras de Shkodra y de Kavaja a salir cubiertas con el velo? ¿Será acaso el deseo de oscurecer su rostro y de ver el mundo negro? No, esto no es lo que verdaderamente desean, puesto que, si nos fijamos, estas muj eres van al trabajo, a los campos deportivos, al cine, al teatro y se quitan el velo sólo después de haber comprobado que a su alrededor no hay nadie que las conozca. Hay quien sostiene que esto se debe a la fuerza de la costumbre y a las supervivencias religiosas. Es verdad. Pero, además, no debe olvidarse que es el miedo de la mujer hacia el marido, el padre o el hermano. En este género de familias el hombre tiene el derecho de salir con plena libertad, de trabajar codo a codo con otras mujeres que no llevan velo, de ir al cine, al teatro, al club, al café, cosas que no permite hacer ni a su mujer, ni a su hermana, ni a su hija. Ninguna mujer llevaría velo si su padre, su marido o su hijo le dijeran:

    «Quítate ese velo que es una cosa horrible para ti, para tu vida y para tu salud, porque no eres menos honesta que las mujeres que van sin él. No es este trapo el guardián del honor de las mujeres, tíraselo a la cara a los otomanos que lo inventaron».

    Si los padres, el marido o el hermano dieran estos consejos a las pocas mujeres que llevan aún velo —y es algo que deberían hacer— esta costumbre desaparecería para siempre de nuestro país. [...]

    También las mujeres, por su parte, faltas de iniciativa, creen que, como antaño, sólo así podrán conservar a sus maridos junto a ellas. Pero, un buen día, las cosas cambian inesperadamente en estas familias. Todo el peso de la casa comienza a caer sobre las espaldas del hombre, se vuelve más exigente con su mujer —a la que no se ha tomado la molestia de educar ni sacar de su ignorancia—, se da cuenta de que todo un mundo le separa de ella, no encuentra satisfacción en su hogar a todas las exigencias que la nueva vida desarrolla ante sus propios ojos. Así empiezan las disputas que inclusive algunas veces terminan con el divorcio. ¡Qué felices son las familias donde el marido y la mujer estudian y trabajan, puesto que teniendo ambos instrucción y siendo económicamente independientes el uno del otro, contribuyen conjuntamente a embellecer su vida y la de su familia! No es suficiente expresarse con ampulosas palabras sobre la emancipación de la mujer, sino que se ha de llevarlas a la práctica y perseverar para hacerlas realidad. Los conocimientos no se obtienen en un día. Todos debemos luchar por conseguirlos. Los prejuicios religiosos, más profundamente aferrados en las mujeres, no pueden ser suprimidos ni con gritos ni a fuerza de decretos. Tienen su origen en la ignorancia y hace falta combatirlos con una propaganda científica, con un constante trabajo de esclarecimiento». (Enver Hoxha, Ssaludo al IV Congreso de la unión de mujeres de Albania, 13 de octubre de 1955)

    -«Les dijimos a los camaradas soviéticos que no comprendíamos cómo era posible que fuera marxista-leninista una dirección que llega al poder por medio de un movimiento antisocialista, proimperialista, con slogans contra la Unión Soviética, como lo ha hecho la dirección polaca que encabeza Gomulka. Esto nos parece asombroso. Pero veamos quién es. Gomulka. Conocemos todos sus errores y sabemos que le han llevado a la cárcel. Tengan la bondad, les dijimos, de explicarnos estas cuestiones, dado que no hemos recibido ninguna información. Les comunicamos que en Polonia se han abierto las prisiones y los criminales han sido liberados, que la iglesia polaca tiene plena libertad de acción, que la enseñanza religiosa se ha introducido en las escuelas más acentuadamente que en muchos Estados burgueses. Les hablamos de las tendencias antisocialistas en Polonia, etc. Por último les dijimos una vez más quién era Gomulka, en base a lo que sabíamos de él, a donde iba Polonia y que si no estaría tomando también el camino de Tito». (Enver Hoxha, Preservemos sólida muestra de unidad porque es vital -Informe presentado en la reunión del Buró Político del CC del PTA «Sobre las conversaciones que se desarrollaron en Moscú entre la delegación del PTA y los dirigentes del PCUS», 3 de enero de 1957)

    -«En el curso de la guerra nuestro Partido practicó una política inteligente en lo que respecta a los problemas religiosos. El Partido no hizo distinción alguna entre las personas, afirmando que el deber de todos era entonces liberar Albania. Los sentimientos del pueblo no serían ofendidos, pero el Partido exigía del clero que colaborase en la Lucha de Liberación Nacional. El Partido intentó con todas sus fuerzas que los miembros del clero empuñaran las armas y se lanzaran a la lucha contra los enemigos. Los comunistas y los guerrilleros eran educados en el respeto a las personas de edad. El Partido recomendaba a los jóvenes que se comportaran con seriedad y respetaran a la gente de edad avanzada, independientemente de los prejuicios religiosos o de otro tipo que pudieran tener, que respetaran el pasado de nuestro pueblo, a los viejos patriotas. Se desenmascaró la vil actividad de los enemigos fascistas, que metían cerdos en las mezquitas o arrojaban en ellas cruces pretendiendo que estas cosas eran obra de los comunistas». (Enver Hoxha, Nuestro partido se ha templado luchando contra las dificultades -Extractos de una conversación con dos camaradas del Partido Comunista de Indonesia-, 30 de octubre de 1958)

    Tomo III:

    -«El gran Lenin ha dicho que, todos los puntos de vista de los revisionistas están fundados en la idea de la colaboración de clases con intereses opuestos. [...] Naturalmente, para ocultar su juego —porque abiertamente nadie creería sus patrañas— los revisionistas pretenden hacer pasar sus puntos de vista por la última palabra del marxismo «creador». Pero sus cantos de sirena no pueden engañar a nadie y menos aún a los comunistas, a los marxista-leninistas, que cuando juzgan a un partido o a una persona, no lo hacen sobre la base de sus palabras, de su apariencia, sino fundamentalmente sobre la base de sus actos, de su trabajo. Al juzgar estos puntos de vista tienen en cuenta a quién sirven, a qué intereses de clase benefician. En este sentido, los partidos marxistas y todo comunista se guían por las enseñanzas de Lenin quien dice:

    «Los hombres han sido siempre en política víctimas necias del engaño de los demás y del propio, y lo seguirán siendo mientras no aprendan a descubrir detrás de todas las frases, declaraciones y promesas morales, religiosas, políticas y sociales, los intereses de una u otra clase». (V. I. Lenin. Obras, t. XIX, pag. 9. ed. albanesa.)

    Los revisionistas actuales niegan las contradicciones principales de nuestra época, que oponen a determinadas clases y fuerzas sociales». (Enver Hoxha, Informe presentado ante el IV Congreso del PTA «Sobre la actividad del CC del PTA» (Extractos), 13 de febrero de 1961)

    -«En el nuevo campo cooperativista han sido construidas guarderías y jardines de la infancia, que constituyen un buen medio para que la joven generación crezca sana y culta, para educarla en el espíritu del colectivismo y facilitar la participación de la mujer en la producción. Notables transformaciones se han operado igualmente en la ideología y la psicología del campesinado. En la actualidad se lleva a cabo un continuo trabajo de persuasión para eliminar los prejuicios religiosos y las costumbres retrógradas, muchos de los cuales están desapareciendo. En la conciencia del campesinado cooperativista está arraigándose la nueva concepción socialista del mundo y nacen nuevas costumbres y nuevas actitudes frente a los problemas sociales y familiares[...]

    Hemos logrado resultados satisfactorios en el trabajo de liberar al campesinado de los prejuicios y las supervivencias del pasado. Expresión de ello es toda la actividad económica y social de la vida en el campo. Ahora, en general, no se hace sentir la división religiosa, ha desaparecido la bárbara costumbre de la venganza, así como muchas otras costumbres retrógradas que acortaban la vida del hombre y perjudicaban a la economía familiar. Un gran cambio se observa en particular en la actitud hacia la mujer, cuyo papel y personalidad no cesa de crecer en la vida política, económica y social del campo.

    Pero ¿puede decirse que el campesinado se ha liberado definitivamente de los prejuicios y las supervivencias del pasado? Naturalmente que no. Para alcanzar este objetivo, debemos desplegar aún un vasto y continuo trabajo ideológico y político entre todas las masas campesinas, y sobre todo en el seno de la juventud, a quien pertenece el porvenir.

    En el campo donde más y donde menos, se conservan aún prejuicios religiosos. La asistencia a la iglesia, a la mezquita y monasterios de la secta bectachí, la participación en las ceremonias fúnebres religiosas, en las fiestas religiosas y en otras actividades de este carácter, acarrean enormes perjuicios a la agricultura, porque hacen que los campesinos abandonen el trabajo y se propaguen entre ellos concepciones religiosas que envenenan su conciencia y sus sentimientos.

    En el campo algunas costumbres retrógradas que rebajan la dignidad de la mujer y limitan su participación cada vez más activa en la vida política, económica y social, están aún fuertemente arraigadas. La mujer ha obtenido legalmente todos los derechos, pero se observan aún costumbres que están reñidas con su nueva posición en la sociedad socialista. En las regiones de Peshkopia, Durrës, Gramsh y Librazhd subsiste , aún la práctica de concertar compromisos matrimoniales desde la cuna, matrimonios impuestos por los padres, por dinero y con acentuadas diferencias de edad, además de otras manifestaciones incompatibles con las normas jurídicas y la moral comunista. [...]

    La supervivencia, en un grado sensible, de prejuicios religiosos y de costumbres retrógradas del pasado, se debe también al insuficiente trabajo que desarrollan las organizaciones del Partido en la formación de la conciencia socialista del campesinado. Hay algunas organizaciones del Partido que sustituyen el trabajo educativo concreto entre el campesinado con medidas administrativas, el método de persuasión por el de la coacción, ponen de relieve sobre todo el daño económico que ocasionan los prejuicios y las costumbres retrógradas, sin argumentar sobre bases ideológicas la necesidad de erradicarlos de la conciencia del campesino. Con la finalidad de combatir la celebración de las fiestas religiosas, ha habido casos en que las asambleas del Frente Democrático han llamado al campesinado a que no coma carne, sino simplemente una sopa de judías con ocasión de estas fiestas o los fallecimientos. Y aún más, en algunas aldeas se ha propuesto retirar el carnet de miembros del Frente a los infractores de esta regla.

    Naturalmente es ingenuo pensar que tales medidas pueden dar el menor resultado en la lucha por acabar con los prejuicios religiosos, las supersticiones y las costumbres retrógradas. La lucha por desarraigar estas supervivencias del pasado heredadas durante siglos enteros es, sobre todo, una lucha ideológica, que tiene por objeto liberar espiritualmente a los hombres. Si los hombres son vehículos de tales supervivencias, es sólo una desgracia, y no algo de lo que puede culpárseles. Por eso, hacia ellos debe adoptarse una actitud muy prudente, amistosa y camaraderil.

    En la lucha contra los prejuicios religiosos, las supersticiones y las costumbres retrógradas, un importante lugar debe ocupar la propaganda científica atea, la cual debe educar pacientemente a los hombres en la concepción científica del mundo, sin ofenderles y sin afectarles directamente. La erradicación de estas supervivencias es un trabajo difícil y delicado. No pueden ser suprimidas a fuerza de decretos ni con mitines. Es un trabajo que requiere paciencia, inteligencia y tacto. Para lograr este cometido, hay que activar aún más todas las formas de propaganda del Partido, nuestras instituciones culturales, las escuelas, los maestros y todos los demás intelectuales, la prensa y la radio, la literatura y él arte, que deben considerar como una de las principales tareas la lucha por la educación de los trabajadores en la moral y la nueva concepción comunista del mundo. Debe darse una gran importancia a la explicación correcta y científica de los fenómenos de la naturaleza, a la popularización de los logros de la ciencia y de la técnica, a la crítica de los dogmas religiosos, demostrando al campesinado la inutilidad de éstos y el perjuicio que ocasionan. Las escuelas, las organizaciones de la juventud y las instituciones culturales deben prestar especial atención en este sentido a la educación de la juventud.

    Se ha de mostrar más cuidado en mantener vivas y desarrollar aún más las buenas costumbres y las elevadas virtudes que nuestro campesinado ha heredado de generación en generación, tales como el valor, el cumplimiento de la palabra empeñada, la hospitalidad, el honor, la generosidad, dándoles un nuevo contenido. Al mismo tiempo, deben desarrollarse y propagarse en mayor grado las nuevas costumbres, que surgen de la vida socialista, y que conciernen a acontecimientos señalados de la vida política, económica, social, cultural del país o de la región, de la aldea y de las familias cooperativistas». (Enver Hoxha, Sobre la situación económica, social y cultural del campo y las medidas para su continuo mejoramiento -Extractos del informe presentado en el X Pleno del CC del PTA-, 6 de junio de 1963)

    -«La socialdemocracia actual, no solamente ha caído desde hace tiempo en las posiciones del idealismo filosófico, y ha asumido la defensa del idealismo, sino que se esfuerza por encontrar apoyo, e incluso por fundirse con su forma más extrema, la religión. Así por ejemplo, en los programas de la socialdemocracia alemana, austriaca, suiza, etc. se subraya que el «socialismo democrático» tiene sus raíces en la ética y la doctrina cristiana, que socialismo y religión, lejos de excluirse concuerdan perfectamente. Hablando en el congreso del Partido Socialista de Austria, en 1958, el autor del nuevo programa, B. Kautsky, señaló:

    «Nosotros quisiéramos elaborar un programa, al que pudieran subscribirse enteramente tanto los marxistas como los no marxistas,; tanto los ateos como los socialistas creyentes».

    Una tentativa análoga de reconciliar el cristianismo con el socialismo, la concepción idealista religiosa y la concepción materialista científica, también se observa en la entrevista concedida al corresponsal del periódico italiano «V Unitá» por Guy Mollet y que fue publicada en este periódico el 22 de febrero pasado. Estos son en líneas generales los puntos de vista ideológicos de la socialdemocracia actual». (Enver Hoxha, Los revisionistas modernos en el camino de la degeneración socialdemócrata y la fusión con la socialdemocracia -Artículo publicado en «Zeri i popullit»-, 1 de abril de 1964)

    Tomo IV:

    -«El deber del Partido es no cerrar los ojos frente a esta necesidad, es no adormecer la vigilancia revolucionaria de los comunistas y de las masas, sino desarrollar esta lucha de clases resuelta e indoblegablemente hasta la victoria final. El progreso de nuestra sociedad y la educación revolucionaria de los trabajadores son inconcebibles e irrealizables al margen de la lucha de clases.

    A menudo nos encontramos en la práctica frente a un concepto estrecho de la lucha de clases y de los enemigos de clase, como cuando sólo son considerados como tales o el kulak y otros elementos de las ex clases explotadoras, o los imperialistas y los revisionistas titistas y jruschovistas fuera del país, y como cuando se considera lucha de clases únicamente la lucha contra su actividad antisocialista. La lucha contra estos enemigos es permanentemente la tarea primordial del Partido, del Estado y de nuestros trabajadores. Ahora bien, debemos ver la lucha de clases de manera más amplia. Esta es una lucha multilateral; hoy es, en primer lugar, una lucha ideológica, una lucha por el pensamiento y el corazón de los hombres; una lucha contra la degeneración burguesa y revisionista, contra todos los residuos y las manifestaciones extrañas que se conservan y se manifiestan en mayor o menor grado en todos nuestros hombres, es la lucha por el triunfo de nuestra ideología y de nuestra moral comunistas.

    Es lucha de clases la ludia contra los robos y los abusos de la propiedad socialista, contra las tendencias parasitarias y especuladoras de tomar el máximo de la sociedad y darle lo menos posible, contra la tendencia a colocar la comodidad, el interés y la gloria personal por encima del interés general, contra las manifestaciones y las deformaciones burocráticas, contra la ideología religiosa, los prejuicios, las supersticiones y las costumbres retrógradas, contra la subestimación de la mujer y la falta de respeto a sus derechos iguales en la sociedad, contra la moda y el modo de vida burgueses, contra, el idealismo y la metafísica, contra los «ismos» del arte y la cultura decadente de burgueses y revisionistas, contra la influencia política e ideológica, de los enemigos externos, etc». (Enver Hoxha, Sobre la actividad del CC del PTA -Informe presentado ante el V Congreso del PTA, 1 de noviembre de 1966)

    -«Nuestra revolución proletaria, dirigida por el Partido ha creado todas las condiciones materiales y morales, para que, con una continua lucha revolucionaria dialéctica de los contrarios, eliminemos, precisamente en nuestro terreno, los resabios de la ideología idealista existentes en la conciencia de los individuos. Nos incumbe la tarea de hacer avanzar constantemente la revolución, crear y fortalecer en la mente y en la conciencia de los individuos la nueva concepción del mundo, de modo que piensen y vivan como revolucionarios, se expliquen los fenómenos de la vida, desarrollen, resuelvan sus relaciones mutuas, así como entre ellos mismos y la sociedad, no a la vieja manera, ni con las concepciones idealistas, religiosas, burguesas, sino con las materialistas, ateístas, socialistas. En este campo el Partido, paralelamente al desarrollo material de nuestra sociedad socialista, durante largo tiempo deberá sostener una gran lucha por el desarrollo moral de nuestra sociedad en la vía marxista-leninista. [...]

    Las generaciones futuras de nuestro país se verán liberadas plenamente de los numerosos prejuicios y reminiscencias que padecieron nuestras generaciones. Nuestras hijas madres y dignas ciudadanas del futuro, ya no se sentirán oprimidas como nuestras madres no serán ya ignorantes, no dependerán económicamente de sus maridos, hijos o hijas, como nuestras madres. Su plena liberación económica, la educación, la cultura socialista, el merecido lugar que la mujer albanesa ocupará en la producción, en el Estado y en la sociedad, contribuirán poderosamente a perfeccionar este nuevo mundo que está forjando el Partido, en el cual florecerá una vida material y espiritual sin precedentes, donde los sentimientos puros del hombre hacia el hombre, del esposo hacia la esposa, de los padres hacia los hijos y viceversa, encontrarán su desarrollo pleno y natural, completamente liberado de los restos retrógrados, idealistas, religiosos, patriarcales, burgueses, que aún crean y alimentan en nuestro país opiniones dañinas y frenantes». (Enver Hoxha, Sobre algunos aspectos del problema de la mujer albanesa -Discurso pronunciado ante el II Pleno del CC del PTA-, 15 de Junio de 1967)

    -«Hay que situar correctamente a nuestros renacentistas en la época en que vivieron, trabajaron y lucharon, poner de manifiesto sus ideas como producto del desarrollo de la sociedad de aquella época, poner de manifiesto sus objetivos inmediatos y futuros. Si las cosas se plantean así, correctamente, resultará que estas figuras de nuestro Renacimiento eran destacadas personas de ideas progresistas, iluministas revolucionarios, valientes y animados de un amor grande y ardiente por su patria. Lucharon con el fusil y la pluma por la libertad y la independencia del pueblo, por su despertar. Todos éstos son sus aspectos positivos, que son grandes. Todas estas virtudes y características de la época del Renacimiento y de los renacentistas debemos darlas a conocer al pueblo.

    Pero, no debemos olvidar en ningún momento que estos mismos animadores de nuestro Renacimiento tienen sus aspectos negativos que deben ser sometidos a nuestra crítica marxista-leninista. Estas debilidades consisten en sus concepciones filosóficas, que son idealistas. Se trata de un pesado bagaje, de la filosofía de su época, que está en contradicción y en lucha con nuestra ideología.

    ¿Podemos acaso callar este antagonismo, esta lucha implacable, a muerte, que los marxista-leninistas libramos contra la filosofía idealista, contra la religión y las creencias religiosas? ¿Podemos acaso considerarles intocables, tabús, únicamente porque son renacentistas? ¿Podemos, por una parte, combatir resueltamente la teología, la religión, las iglesias y las mezquitas, los curas y los almuecines y, por la otra, exaltar aquellas partes de la obra de Naim en las que expresa su filosofía bekta-chiana, o de Mjeda donde trata de la teología cristiana, o de Çajupi donde el autor dice, por ejemplo, que Papa Tomori era el «trono de Dios», etc., y ofrecer todo esto al pueblo como alimento ideológico sólo porque aquéllos son renacentistas, grandes hombres que han sentado las bases del desarrollo de nuestra lengua y han contribuido a su formación, porque sus poesías son hermosas y porque han creado bellas imágenes?

    No, como marxistas que somos y en interés del pueblo y del socialismo, debemos combatir estos aspectos negativos. En materia de ideología, podemos hacer concesiones a la poesía o a la lengua. La apreciación que Engels hizo de la lengua de Lutero, como base de la lengua literaria alemana, en absoluto le impidió evaluar a la luz de la verdad y desenmascarar el papel reaccionario de la Reforma antes y después del levantamiento campesino en Alemania.

    Por eso, para nosotros igualmente, el problema de los textos escolares de todas las asignaturas, particularmente de las materias literarias, dentro y fuera de la escuela, debe someterse a un verdadero análisis y control efectuados a través del prisma de nuestra filosofía.

    La cuestión que planteo en lo que concierne a nuestros renacentistas hay que comprenderla y solucionarla correctamente. No es ni admisible ni marxista eclipsar esta época. Hay que efectuar una selección con sanos criterios de los autores del Renacimiento y de sus obras destinadas a las diversas categorías de escuelas y al público, eliminando sin vacilar los aspectos negativos, ya que, si damos a estudiar a un alumno de la escuela de 8 grados versos o escritos de un autor del período del Renacimiento en los que se habla de Dios, y en los que, además, se eleva a este autor a las nubes, entonces se habrá exaltado también su filosofía idealista, deísta o politeísta. Hay que hacer la crítica de estos autores, pero el pequeño escolar no comprenderá, no podrá distinguir los matices del elogio y de la crítica. En cambio, en los establecimientos de enseñanza superior los textos de estos autores pueden ser estudiados más ampliamente, pero jamás sin que este estudio sea acompañado de una seria crítica marxista-leninista de las concepciones idealistas que entrañan». (Enver Hoxha, Por una revolucionarización de nuestra escuela -Discurso pronunciado en la reunión del Buró Político del CC del PTA-, 7 de  marzo de 1968)

    -«Es necesario que nosotros, los comunistas, y todos los trabajadores, estemos pertrechados con dos clases de armas; las armas de fuego y las ideas del marxismo-leninismo. El revolucionario necesita ambas para hacer la revolución y para llevarla hasta el fin. Desde los difíciles pero heroicos días de la Lucha de Liberación Nacional, cuando se decidían los destinos de nuestra patria y de nuestro pueblo el Partido instaba a los comunistas a que aprendiesen con perseverancia no sólo a manejar el fusil, sino también a dominar el arma ideológica, las ideas del marxismo-leninismo. También después de la liberación del país, manteniendo siempre dispuesto el fusil, los comunistas y nuestros trabajadores, sobre cuyas espaldas había recaído la inmensa tarea de destruir el viejo mundo y de edificar una sociedad completamente nueva, el socialismo, se entregaron sin reservas al estudio y la asimilación de las bases de nuestra infalible teoría: el marxismo-leninismo como brújula y guía para la acción en las condiciones concretas de nuestro país. Esta ha sido y continúa siendo para todos una tarea permanente y de primer orden.

    Nosotros, marxista-leninistas albaneses, llegamos a la filosofía de Marx a través de la práctica revolucionaria. Combatimos con todas nuestras fuerzas a los feudales y a la burguesía, a su régimen reaccionario que oprimía al pueblo, al régimen de la más profunda ignorancia, de la bárbara explotación de los hombres por un puñado de personas. Odiábamos la religión con todas nuestras fuerzas ya que la práctica revolucionaria de nuestro pueblo nos había mostrado claramente el papel profundamente reaccionario y antipopular de las doctrinas religiosas, que servían de sostén a los feudales y a la burguesía del país, así como a los extranjeros que nos oprimían. Las seculares e incesantes luchas de liberación, de nuestro pueblo, le habían transformado en un pueblo revolucionario. Incluso su propia existencia como pueblo, así como las transformaciones positivas de su red social, no podían ser concebidas por él más que el camino de la lucha y de la revolución. Sus levantamientos tuvieron siempre un acentuado carácter antiimperialista, antifeudal, antiburgués, anticlerical. Ciertamente, en este sentido todavía no se puede hablar de una inspiración u orientación de la filosofía de Marx, que en nuestro país sólo cristalizó debidamente con la fundación del Partido. Pero en el pueblo y en la clase obrera, pequeña en un comienzo, nuestro Partido encontró terreno abonado para llevar a cabo radicales transformaciones, una gran revolución social que derrocaría el viejo sistema social de los feudales y la burguesía y que instauraría el socialismo. [...]

    Engels nos aclara que, en último análisis, el factor más importante, el factor decisivo en la historia es la «producción y la reproducción» de la vida real. Esto debe ser bien entendido, nos enseña, es decir, la economía es la base, pero no el único factor determinante, ya que existen asimismo otros elementos, como son las formas políticas de la lucha de clases y sus resultados, las constituciones establecidas por las clases vencedoras, las formas jurídicas, las concepciones religiosas, las diversas teorías políticas, etc. Todo esto influencia con su acción y naturalmente deja huellas. Hay, pues —dice Engels—, acción y reacción de todos estos factores, pero entre ellos resalta, se destaca e influye el factor económico. Este es el factor más importante, el que a fin de cuentas se abre paso entre todos los demás factores. [...]

    Quien no comprende esta dialéctica materialista del desarrollo social, que este desarrollo es un proceso relativamente largó que se realiza mediante la lucha de los contrarios, quien lo extrae todo de las ideas, no está en condiciones de comprender las etapas de desarrollo ni las tareas y problemas que corresponden a cada una de ellas. Una persona así puede fácilmente encontrarse ante un dilema y decir: ¿por qué nuestro Partido, que es ateo, no mantuvo desde un comienzo hacia la religión, las iglesias y mezquitas, la actitud que mantiene hoy? Esa persona no llega a comprender que el Partido se ha atenido en todo momento y consecuentemente a su concepción atea del mundo, antiidealista y materialista. Pero sólo en la etapa actual de desarrollo, cuando se crearon las condiciones materiales imprescindibles para ello, las amplias masas de nuestro pueblo se transformaron en combatientes conscientes contra la concepción religiosa del mundo y rechazaron las iglesias, las mezquitas y sus dogmas». (Enver Hoxha, Estudiemos la teoría marxista-leninista en estrecho enlace con la práctica revolucionaria -Extractos del discurso pronunciado en la reunión conmemorativa con ocasión del XXV aniversario de la fundación de la Escuela del Partido «V. I. Lenin»- 8 de noviembre de 1970)

    -«¿No fue acaso uno de los actos más heroicos, arrojados, maduros, ponderados y acertados el golpe demoledor que se asestó en nuestro país al dogma de la religión, a esa plaga secular, a esa araña negra y venenosa? ¿Fue poco, fue algo conservador la liquidación del poder de la religión con sus organismos y sus cuadros? Se trataba de un edificio secular, espiritual y material. El Partido y el pueblo destruyeron este edificio en el espacio de pocas décadas, aunque la lucha será aún larga hasta erradicar este cáncer de la conciencia de los individuos. No se ha descubierto aún un remedio radical para el cáncer, pero sí para erradicar la religión, y en este sentido, si se lucha de manera consecuente y con convicción, ya no se necesitarán siglos, sino sólo algunas décadas, unas cuantas generaciones. La lucha contra la ideología religiosa está estrechamente relacionada con la lucha contra el imperialismo y el revisionismo, con la lucha por el socialismo y el comunismo». (Enver Hoxha, Como se debe comprender y combatir el cerco imperialista-revisionista de nuestro país y el efecto de su presión sobre nosotros -Extractos del discurso pronunciado a en la reunión general de rendición de cuentas y de lecciones de los comunistas del aparato del CC del PTA-, 15 de marzo de 1972)
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    Re: ¿Cómo era la cuestión religiosa en la Albania Socialista?

    Mensaje por omarelrockero1 el Mar Abr 25, 2017 4:01 am

    Alguien tiene datos alternativos por ejemplo encuestas, entrevistas, que midan la influencia atea que se allá mantenido en la actual albania capitalista, porque cifras oficiales hacen ver que albania ahora es 100% religiosa:
    "De acuerdo a estadísticas de Operation World, el 30,52 % de los albaneses son cristianos (de los cuales el 30,47 % son ortodoxos y católicos) y el 62,40 % son musulmanes (sunníes y bektashis)".

    No es que descarte la posibilidad, pero me parece extraño que todo el trabajo ideológico llevado por los camaradas albaneses no hallan quedado nada de influencia, es decir halla sido borrado totalmente.
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    Re: ¿Cómo era la cuestión religiosa en la Albania Socialista?

    Mensaje por marsupial el Jue Abr 27, 2017 1:33 am

    Según esas cifras que das Albania no es 100% religiosa, pero casi. No se cómo sería tratada la religión en Albania durante los años del Partido del Trabajo de Albania, aunque sí he encontrado lo siguiente de la Constitución de 1976, y no parece que estuviera muy bien visto por el gobierno eso de ser religioso. A saber qué desarrollaban más en concreto las leyes para aquellos que decidieran expresar en público sus creencias religiosas o realizar actos religiosos en público:


    Artículo 55.

    - Se prohíbe la creación de cualquier tipo de organización de carácter fascista, antidemocrático, religioso y anti-socialista.

    Están prohibidas la propaganda y las actividades fascistas, antidemocráticas, religiosas, guerreristas y anti-socialistas, así como la incitación al odio nacional y racial.

    http://ciml.250x.com/archive/albania/spanish/conctitucion_span.html

    Los fundamentos del oscurantismo religioso han sido destruidos.

    http://ciml.250x.com/archive/albania/spanish/conctitucion_span.html

    Artículo 37.

    - El estado no reconoce religión alguna y promueve la propaganda ateísta con el fin de inculcar en el pueblo la concepción del mundo materialista científica.

    http://ciml.250x.com/archive/albania/spanish/conctitucion_span.html

    Lo que parece claro es que sí hoy en día Albania tiene como creyentes a más del 90% de su población es que seguramente el ateísmo se impuso pero la gente, en privado, seguía rezando a su Dios. Más que trabajo ideológico yo diría que fue una imposición porque lo decía el Partido y el camarada dirigente. No creo que la realidad de las creencias religiosas fuera muy diferente en los 50-80, seguramente la gente era igual de creyente pero en su casa.


    No era ilegal tener creencias religiosas, (podías creer tanto en Alá como en Cristo), sino las prácticas religiosas que llevaban a cabo un sacerdote cristiano o musulmán. Por este motivo, todas las iglesias y mezquitas de Albania fueron clausuradas. El número de edificios religiosos clausurados en Albania fue de 2496 (2169 mezquitas y 327 iglesias). Todos ellos fueron transformados en museos, teatros, centros deportivos, etc.

    [...]

    Por otro lado, los cultos paganos no fueron prohibidos, ya que eran considerados como algo propio del país y no algo traído a través de conquistadores.

    http://fusilablealamanecer.blogspot.com.es/2013/12/el-socialismo-en-albania-y-el-retroceso.html

    Según ese texto, no era ilegal tener creencias religiosas, siempre y cuando, básicamente, no se te ocurriera exponerlas en público. Desde mi punto de vista, y mira que soy ateo convencido, una salvajada.

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    Re: ¿Cómo era la cuestión religiosa en la Albania Socialista?

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