El supuesto maoísmo de los jemeres rojos
La afirmación original de que jemeres rojos eran maoístas provino de los revisionistas soviéticos, que en 1979 difundieron a través de la agencia de prensa Novosti un folleto infame de Vladimir Simonov titulado Campuchea: crimen y fracaso del maoísmo. El folleto perseguía varios objetivos:
- justificar la invasión del país por sus aliados vietnamitas
- descalificar a Mao y a China a través del genocidio camboyano.La palabra maoísta aparece en cada línea del truculento folleto hasta crear una plena asociación de ideas. Pero no merece la pena perder ni un minuto en leer, ni mucho menos en refutar, el cúmulo de infundios que allí se vierten.
Como en tantas otras áreas, la política internacional de los revisionistas soviéticos hacia Camboya era absolutamente ajena al internacionalismo proletario. Entre otras cosas, nunca rompieron relaciones diplomáticas con el régimen del golpista Lon Nol.
Si negamos que el Angkar tuviera ninguna relación con el movimiento comunista internacional, excusamos decir que tampoco la tenían con el Partido Comunista de China. Los jemeres rojos nunca se reconocieron a sí mismos como maoístas. Si bien Pol Pot vivió en China en vísperas de la revolución cultural, no hay constancia de ningún apoyo a la misma en los documentos y declaraciones del Angkar o de Pol Pot durante la vida de Mao. Cuando los documentos del Angkar se remiten a la revolución china es generalmente para despreciarla en comparación con la camboyana.
A finales de 1967, Pol Pot organizó una escuela de entrenamiento del Angkar en la selva noreste de Camboya. En nueve días de conferencias políticas, rara vez mencionó a China y nunca a la revolución cultural que, justo en aquel momento, estaba en su apogeo y era noticia sobresaliente en todo el mundo. Kiernan reconoce que ni Pol Pot, ni Ieng Sary, Son Sen, Khieu Samphan, ni ningún otro dirigente del centro del PCK, se ha sabido que expresara simpatía por la Revolución Cultural mientras ésta ocurría (5). Según Timothy Carney: Aún no hay evidencia que vincule al partido camboyano con los radicales de China en el período 1965-1971 (6). Pero es otro tópico comúnmente aceptado en la propaganda imperialista ligar el régimen de Pol Pot a la Banda de los Cuatro sobre la base de supuestas similitudes entre el Gran Salto Adelante, la Revolución Cultural y la política de Kampuchea Democrática.
Justo después de tomar el poder, en junio de 1975, Pol Pot hizo un viaje secreto a Hanoi y Pekín y algunos informes decían que se reunió con Mao, pero nada se sabe acerca de este supuesto encuentro.
Cuando Mao murió en septiembre de 1976, durante el golpe de Estado revisionista en China, los dirigentes del Angkar se manifestaron contra la Banda de los Cuatro, según Kiernan (7). Entonces Kampuchea Democrática llamó a un período de cinco días de luto y las declaraciones oficiales de duelo emitidas entonces no van más allá de la retórica diplomática que se puede leer en las de otros países, incluidos los capitalistas con los que China acababa de intercambiar embajadas.
En fin, en setiembre de 1977 también nuestro Ministro de Defensa Jose Antonio Alonso, entonces dirigente del Partido del Trabajo, se consideraba a sí mismo comunista y maoísta, pero nosotros nunca le tuvimos en tal concepto. Mucho menos a Pol Pot, que jamás pretendió hacerse pasar por lo que no era.
Fuente:Antorga.org,web del PCE(r)