Purgas en la URSS

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Mensaje por log el Vie Abr 22, 2011 2:00 am

La fuente de mi post anterior son unas declaraciones de la bisnieta (Ya lo linkie anteriormente pero les dio flojera leerlo).

Konstantín Rokossovsky fue un brillante comandante del Ejército Rojo, mariscal de la Unión Soviética y Ministro de Defensa de Polonia. Empezó la guerra en el sector más peligroso: la frontera de la URSS con Polonia, atacada por las tropas alemanas el 22 de junio de 1941. Participó en todas las batallas clave de la Guerra: en la Batalla de Moscú, cuando las tropas alemanas estaban a apenas decenas de kilómetros de la capital y en las Batallas de Stalingrado y de Kursk, que fueron dos puntos de inflexión históricos en la lucha contra el fascismo. Las tropas de Rokossovsky liberaron Bielorrusia, Polonia y Alemania. El comandante dirigió el desfile de la Victoria en la Plaza Roja en junio de 1945. ¿Quién fue esta persona? ¿Por qué su opinión la tenía en cuenta hasta Iósif Stalin? Ariadna Rokossovskaya, bisnieta de Konstantín Rokossovsky, habla sobre él con la corresponsal de RT Elena Shesternina.

Articulo completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/rusia/victoria/historia/issue_6594.html
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Mensaje por Erazmo el Vie Abr 22, 2011 2:59 am

Log, leí vuestro post pero en la falsimedia aparecen los nietos de rokossovsky como los que tenían la "información verdadera que le vendieron a la imprenta que rehizo la autobiografía".

Y en una época donde yeltsin requería difamar el socialismo.

En ese mismo tiempo falsearon las memorias de zhukov, y poco después todos los especialistas soviéticos de cierto renombre que vivieron en los 30' estuvieron detenidos, fueron torturados y perdieron los dientes, según las "informaciones aparecidas por arte de magia".

En post N°227 doy el link donde los nietos de rokossovsky "cuentan la historia", con nombres y todo.

Estas versiones contrapuestas revelan las mentiras del imperialismo para cazar incautos, desinformados e ignorantes.

Para vivir bajo la peste del capitalismo se debe partir de la premisa que todo lo que el oficialismo diga son mentiras y estafarte es el intento, por eso las autobiografías re-editadas de personajes soviéticos hay que leerlas con atención y de inmediato saltan las mentiras, perder los dientes es una clásica mendacidad.


Reitero log o chepicoro, ¿quieren insertar las torturas de otra víctima de stalin para descubrir otra mentira?

Van dos infundios desenmascarados y sin mayor esfuerzo, rokossovsky-korolev.

Requieren escribir de alguien más.



Saludos Revolucionarios
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Mensaje por Dimitri Kalashnikov el Vie Abr 22, 2011 3:49 am

No estoy muy al corriente de el caso que discutis , pero se que en la época de Yeltsin se falsificarón muchos documents , el caso que más conozco es el de Zhukov como a citado el camarada Erazmo, si el echamos un vistazo a las memorias editadas entonces y las editadas bastante años antes no tienen nada que ver.
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Mensaje por Erazmo el Vie Abr 22, 2011 3:50 am

Camarada proletainternacionalista, reconoceís que Trotsky producto de la tragedia de hijos y nueras caídos por las acciones del gobierno de stalin, haya escrito trás su salida de la URSS presa de la impotencia y de un odio personal contra Stalin, y que tal impotencia le haya llevado a errores de juicio y de conclusiones influídas por su drama personal.

Lo mismo opino mirando desde la perspectiva de Stalin, que muchas de sus acciones estuvieron imbuídas por el "acorralamiento político e ideológico" producto del accionar de Trotsky, era Trotsky la víctima de la persecución era el "coroliano soviético", y en muchas partes del mundo la división ideológica producida por tal situación, preferentemente en la intelectualidad, sin duda que fue nefasta, y sin nombrarlo eran muchos los que acusaron de tal situación a stalin, antes incluso de que las purgas dieran inicio.


Por tal motivo, sin duda los textos que insertaís, o aquellos que ha insertado AsturcOn, sin duda tienen las trazas de ese encono personal que enfrentó a ambas personalidades, que en el fondo y aún cuando muchos se molesten eran bastante parecidos.


Animo a que a más de media centuria de sucedido los luctuosos hechos se mire con una meridiana objetividad esa época y sus actores.



Saludos Revolucionarios
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Mensaje por proleinternacionalista el Vie Abr 22, 2011 7:47 am

Sr. Erazmo la "objetividad histórica" no se consigue conciliando posturas y excusando a los renegados.

Además, como apreciación, el renegado Stalin es sólo un individuo en un momento del tiempo espacio lugar, la degeneracion de la revolucion rusa no fue llevada a cabo por el malvado "STALIN" como si aquel individuo falsario en la historia fuera tan determinante. Fueron fuerzas sociales para cualquier marxista, la que influyeron en el desarrollo de los acontecimientos, fue la lucha de clases y de aquello Stalin es sólo el heredero más visible del thermidor ruso. ¿Pero podría haber sido otro?.

Porsupuesto, había gente de la calaña de Molotov Kruschev Voroshilov Malenkov Beria Yagoda, todos una estirpe de oportunistas degenerados que, ¿Acaso movieron algo por Stalin luego de su muerte?, incluso lo denigraron hipócritamente como si aquellos no hubieran sido parte de aquel siniestro pasaje de la historia rusa.

Los hechos históricos allí estan ¿Hay que analizarlos como sucedieron o elucumbrar hipótesis para remachar una realidad clara, concisa?.

Trotsky, ciertamente comete errores de juicio en algunos analisis sobre la época, sobre la táctica, y sobre la internacional. Pero hay que decirlo muy claro, el nunca capitulo ante la contrarevolución estalinista. Además el sólo exponia una parte de las críticas hacia la degeneración que ocurría, era solo un lado del prisma bolchevique, un comunista más dentro de los miles de anónimos que cayeron presos de aquellas purgas y ejecuciones.

La contrarevolución se ensaño con él, por ser el más visible revolucionario de Octubre en la oposición, y probablemente el más firme defensor de los intereses del proletariado de aquella camada. Bujarin, Zinoviev y Kamenev, Rykov, todos ellos capitularon, y con ello se llenaron de oprobio en la lucha.

Yo no sé si personalmente Stalin y Trotsky eran parecidos, tampoco me importa. Que probablemente el odio personal de Trotsky hacia la camarilla degenerada se exacerbara mas con los hechos que se asestó contra su familia, y el ensañamiento gangsteril de los terroristas estalinistas, es una posibilidad, y un factor también en la conducta de Trotsky probablemente.

Pero lo cierto esta dado ya. La URSS nacionalcomunista no existe más, se reformo hacia formas liberales, la Comitern se disolvió a petición del estado ruso y sus políticas imperialistas y no se ha vuelto a refundar, la crisis económica llego donde se suponía que existía planificación, el socialismo de estado nunca suprimio las clases, e incluso se inventaron una teoría de que en el "socialismo existía lucha de clases", luego llego la coexistencia pacífica, ya enunciado por Stalin, y ... aquí estamos después de muchas décadas de contrarevolución los "quintacolumnistas trotskistas bordiguistas infantilones" seguimos diciendo lo mismo, mientras los antirevisionistas siguen remachando dato a dato, suceso a suceso, cambiando sus posturas con el correr del tiempo tratando de que el rompecabezas de su falsificación encaje.



Salu2 internacionalistas, también para los revolucionarios románticos.
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Mensaje por gazte el Vie Abr 22, 2011 12:57 pm

"La política de Stalin y el "cadáver corrupto" de la Comintern se arruinó irremediablemente cuando los nazis invadieron la Unión Soviética. La IC tuvo que dar un giro de ciento ochenta grados y convertirse de nuevo en el felpudo del imperialismo británico y Roosevelt. Pero con el aumento de la dependencia de Stalin del imperialismo estadounidense y británico, también aumentaba la presión de los "aliados" capitalistas. El imperialismo estadounidense, particularmente, ha pedido la disolución de la Comintern como garantía final frente al peligro de la revolución social en Europa después de la caída de Hitler"

dice asturcon que esto, escrito en 1943 es una falacia. pues bien, viendo los acontecimientos posteriores yo no solo diria que no es una chorrada, sino que este parrafo estuvo totalmente acertado. tenemos en 1944 la disolucion del la IC, el reparto entre stalin y churchill de los balcanes entre ellos en una reunion privada....

que diferencias entre esta diplomacia y la de 1917/18. la primera medida que tomaron los bolcheviques fue abolir la diplomacia secreta.
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Mensaje por RDC el Vie Abr 22, 2011 1:30 pm

La disolución de la Internacional Comunista ya estaba planeada antes de la entrada en la segunda guerra mundial de la URSS:

Dimitrov anota en su diario unas palabras que Stalin pronunció el 20 de abril de 1941(dos meses antes de la invasión nazi de la URSS):

20.4.41: Se brinda también a mi salud. En esta ocasión J.V. Stalin dice: ‘En casa de Dimitrov, en el Komintern, los partidos se retiran (alusión al partido americano). No es malo. Al contrario, se debería hacer de los partidos comunistas, partidos totalmente independientes en lugar de secciones de la I.C. Deben convertirse en partidos comunistas nacionales con diferentes nombres: partido obrero, partido marxista, etc. El nombre no es importante. Lo que es importante es que arraiguen entre su pueblo y se concentren en sus propias tareas específicas. Deben tener un programa comunista, deben apoyarse en un análisis marxista, no mirar siempre hacia Moscú sino resolver independientemente, en cada país respectivo, las tareas concretas pendientes... Ya que la situación y las tareas son completamente diferentes en los distintos países... Si los partidos comunistas se refuerzan de esta manera, entonces podrán reconstruir su organización internacional.

La Internacional fue fundada en tiempos de Marx con la expectativa de una revolución internacional por llegar. La Komintern fue creada bajo Lenin del mismo modo en un periodo parecido. En el presente, las tareas nacionales pasan, en cada país, al primer plano. Sin embargo, es un handicap que los partidos comunistas estén subordinados al Comité Ejecutivo de la I.C. como secciones de una organización internacional...

No os agarréis al pasado. Considerad de manera consecuente las nuevas condiciones surgidas...

En las circunstancias actuales, la pertenencia de los partidos comunistas a la Komintern facilita su persecución por la burguesía y favorece su plan de aislarlos de las masas de sus propio país: los partidos comunistas estarán impedidos para desarrollarse de manera autónoma y resolver sus tareas como partidos nacionales’.(pág 374)

El 12 de mayo de 1941 (un mes antes de la invasión nazi de la URSS) Dimitrov anota:

12.5.41: Discusión con D.S Manuilski sobre la forma de justificar la decisión de suspender la actividad del CEIC. Numerosas cuestiones, confusas e importantes, se encuentran ligadas a esa remodelación. En el CC (en casa de Jdanov). Hemos hablado de la Komintern.

1°) La decisión debe justificarse en materia de principios, ya que tenemos que dar una explicación plausible al extranjero y a nuestros comunistas soviéticos. El Komintern tiene una gran historia y de repente, cesa de existir y de actuar como centro internacional homogéneo.

En la decisión se tendría que tener en consideración previamente, todos los posibles golpes del adversario, por ejemplo, que se trataría de una pretendida maniobra o que los comunistas habrían abjurado del internacionalismo proletario y de la revolución proletaria internacional. Nuestra argumentación debe ser tal que conduzca a un avance de los partidos comunistas y no que suscite la desmoralización y la incertidumbre.

Las ideas de la Internacional Comunista están profundamente enraizadas en las filas de las capas dirigentes de la clase obrera de los países capitalistas. En la etapa actual, es necesario que los partidos comunistas se desarrollen como partidos nacionales autónomos. Después del apogeo del movimiento comunista nacional en los países respectivos surgirá, en la próxima etapa, una organización comunista internacional sobre una base más amplia y más sólida.

Es necesario clarificar que la disolución del CEIC no significa ninguna renuncia a la solidaridad proletaria internacional. Al contrario, sólo cambian las formas en que se manifiesta, y los métodos se corresponden mejor a la etapa actual del movimiento obrero internacional.

2°) Esta gestión debe ser absolutamente seria y consecuente. No se debe cambiar de traje sino dejar todo lo demás en condiciones, es decir, que el CEIC, cierto, se disuelve pero continúa existiendo de hecho bajo otra forma, como centro internacional dirigente.

3°) La cuestión de por iniciativa de quién se produce esto, es muy importante: por propia iniciativa de la Dirección o por proposición de una serie de partidos comunistas. La última solución es realmente mejor.

4°) El tema no corre prisa. No se debería precipitarlo sino discutirlo y prepararlo seriamente.

Tres puntos necesitan discutirse:

a) ¿Cómo se debe justificar la decisión desde el punto de vista de los principios?
b) ¿Quién debe tomar la iniciativa de la decisión?
c) ¿Cómo proseguir la herencia de la IC?

5°) En todo caso el movimiento comunista puede alcanzar grandes ventajas de esta cuestión. Todos los pactos Antikomintern pierden su fundamento. La baza mayor de la burguesía se convierte en caduca: a saber que los comunistas estarían a las órdenes de un centro extranjero y serían por tanto, unos ‘traidores’. El P.C. reforzará su autonomía en cada país y se transformará en un verdadero partido popular en su país. Se facilitará la entrada en el P.C. de esos militantes obreros que actualmente no quieren entrar porque son de la opinión que, de esa manera, se alejarían de sus pueblos (pag. 386).

PD: Fijaos lo que pongo en negrita, Dimitrov ya sabía que la burguesía y sus sicarios (incluidos los disfrazados de comunistas) iban a soltar las calumnias que aún siguen soltando hoy en día.
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Mensaje por gazte el Vie Abr 22, 2011 2:17 pm

osea, que si voy a hacer una burrada pero pongo que me criticaran desde la burguesia por hacerlo ya esta? no hay problema?

por otro lado, su disolucion coincide en el tiempo con los tratos entre los imperialistas y stalin, vuelvo a decir, por ejemplo repartiendose los balcanes y grecia a espaldas del pueblo, volviendo a la diplomacia secreta que los bolcheviques habian abolido... etc.
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Mensaje por proleinternacionalista el Vie Abr 22, 2011 2:29 pm

Pero Sr. RDC !pues claro que Dimitrov, Ercoli, Maniulsky, etc sabian que era disolver la internacional!. Sabian las consecuencias y se preveian. Es mas lo hacian con conocimiento de causa y tal como lo hicieron, de la forma gangsteril poco importa ya. La Comintern habia dejado de ser un arma para el proletariado mundial en aquel siniestro plenario de 1926.

Pero es interesante el escrito aquel de Stalin sobre !las nuevas condiciones! que personalmente desconocia, agradecido por la intervencion.

En ese escrito Stalin no tiene reparo en contradecir a Marx y a Lenin, para el la justificacion son las nuevas condiciones. Habria que repetirselo una vez mas. SOLO ES NUEVO EL OPORTUNISMO.

Salu2 internacionalistas.
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Mensaje por RDC el Vie Abr 22, 2011 3:23 pm

Gazte, lo que yo pongo en negrita es lo de menos, lo importante es lo que hablan sobre la disolución. No sé si tu intento de poner la frase en negrita como algo principal es un intento para desviar la cuestión o algo parecido. Eses extractos del diario personal de Dimitrov demuestran que la disolución de la Komintern se estaba planeando antes del pacto con los aliados, antes de la entrada de la URSS en la segunda guerra mundial y cuando aún estaba en vigor el Pacto de No Agresión con la Alemania nazi. Por lo tanto tu teoría y la de todos los trotskistas se va al garete.

Proleinternacionalista, es cierto no recordaba que Stalin y "sus compinches" también eran videntes, las tenían todas los muy cabrones. Por si no lo sabe la disolución de la Komintern fue aceptada por todos los partidos miembros de ella. Ahí va otra nota del diario personal de Dimitrov:

8.6.43: Hemos celebrado la última sesión del Presidium del CEIC.

1. Hemos constatado que todas las Secciones han saludado unánimemente la proposición de disolución de la Komintern y que ninguna Sección ha planteado objeciones a esta proposición.

2. Hemos declarado la disolución del Comité Ejecutivo de la Komintern, de su Presidium y del Secretariado así como la de la Comisión de Control Internacional.

10.6.43: Ha sido publicado en el Pravda nuestro comunicado sobre la decisión del Presidium de 8 de junio de 1943.

Aunque bueno en algo estoy de acuerdo con usted (no toda van a ser discrepancias), la Komintern se debía haber disuelto mucho antes.
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Mensaje por gazte el Vie Abr 22, 2011 3:54 pm

si resaltas algo en negro y encima lo repites se supone que incides en eso, asi que si, lo crei necesario, pero vamos, no se trata de escurrir el bulto.

la internacional tenia muchos errores, pero el concepto era correcto, y aunque se estaba planteando la posibilidad de disolverla un par de meses antes del inicio de la guerra (cuando el pacto ribentrop-molotov se supone segun vosotros que fue un engaño de stalin a hitler para ganar tiempo, y por lo tanto las estrategias que luego se aplicaron tendrian que estar planteadas al menos por aquel entonces), la forma en la que se disolvio fue "por decreto", y unido a las circunstancias que lo rodean es al menos sospechoso.
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Mensaje por proleinternacionalista el Vie Abr 22, 2011 6:57 pm

Sr. RDC ud. enmarca:

1. Hemos constatado que todas las Secciones han saludado unánimemente la proposición de disolución de la Komintern y que ninguna Sección ha planteado objeciones a esta proposición.

Acaso estaba permitido oponerse a las politicas de Stalin?

Acaso no estaban ya todos esos partidos bolchevizados?

Seria que acaso la sarta de delincuentes aquellos (Ercoli, Thorez, Manuilski, Ibaurri, etc) tenian la potestad de matar el cadaver politico de la otrora vanguardia del proletariado mundial?

Bien cierto es que lo hicieron, aquellos que se llamaban leninistas, aquellos seguidores de la politica nacionalcomunista del socialismo en el solo pais ruso, rechazando a Marx, a Lenin, hablando de nuevas y peligrosas situaciones.

Se equivoca si cree que estoy de acuerdo con que la internacional haya sido liquidada, pero eso es algo que escapa a la voluntad de los individuos. Hecho esta, y no fue Trotsky y la oposicion de izquierda, los liquidadores tienen su firma estampada, nombre y apellido... menos la de uno, subterfugio del poder.

En una declaración a Harold King, de la agencia "Reuter", Stalin afirmó que la disolución era "justa y oportuna" y que "desenmascaraba la mentira nazi de que Moscú quería interferir en la vida de los demás Estados, es decir, "bolchevizarlos"... facilitaba también la acción de todos los patriotas para unir todas las fuerzas progresistas, independientemente de los vínculos de partido y de las opiniones políticas... era particularmente oportuna, ya que la "bestia fascista" estaba tocando fondo en cuanto a energías debido a que las naciones amantes de la paz organizaron contra ella un asalto común salvando así a todas las naciones del yugo fascista...".

A confesion de parte... Stalin al mando.




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Mensaje por SS-18 el Vie Abr 22, 2011 7:23 pm

i
en cierto es que lo hicieron, aquellos que se llamaban leninistas, aquellos seguidores de la politica nacionalcomunista del socialismo en el solo pais ruso, rechazando a Marx, a Lenin, hablando de nuevas y peligrosas situaciones.


Sanciono a la próxima.

4.12.- No se recomienda la publicación de mensajes con contenidos absurdos, que contradigan informes técnicos o históricos, sin el apoyo de fuentes documentales o gráficas, que sean posteados con el ánimo de crear polémica para hundir el foro. Dicha actividad podrá ser considerada como labor de "troll o trolling"




La teoría del socialismo en un solo país no niega, sino que presupone, la revolución mundial. El propio Stalin dijo claramente que, aunque la URSS pudiese y debiese construir el socialismo, la victoria definitiva del mismo sólo podía asegurarse en el ámbito internacional.

Pero derrocar el Poder de la burguesía e instaurar el Poder del proletariado en un solo país no significa todavía garantizar el triunfo completo del socialismo. Después de haber consolidado su Poder y arrastrado consigo a los campesinos, el proletariado del país victorioso puede y debe edificar la sociedad socialista. Pero ¿significa esto que, con ello, el proletariado logrará el triunfo completo, definitivo, del socialismo, es decir, significa esto que el proletariado puede, con las fuerzas de un solo país, consolidar definitivamente el socialismo y garantizar completamente al país contra una intervención y, por tanto, contra la restauración? No. Para ello es necesario que la revolución triunfe, por lo menos, en algunos países. Por eso, desarrollar y apoyar la revolución en otros países es una tarea esencial para la revolución que ha triunfado ya. Por eso, la revolución del país victorioso no debe considerarse como una magnitud autónoma, sino como un apoyo, como un medio para acelerar el triunfo del proletariado en los demás países.

Lenin expresó este pensamiento en dos palabras, cuando dijo que la misión de la revolución triunfante consiste en llevar a cabo "el máximo de lo realizable en un solo país para desarrollar, apoyar y despertar la revolución en todos los países" (v. t. XXIII, pág. 385).
J. Stalin, Capítulo III, Los fundamentos del leninismo

La revolución mundial está sometida a flujos y reflujos. En los flujos hay que apoyar la extensión del campo socialista, pero en los reflujos hay que replegarse y fortalecer y desarrollar la revolución y la construcción del socialismo en el propio país, a fin de llegar en las mejores condiciones posibles al próximo flujo de la revolución mundial. Y la revolución mundial fue apoyada por la URSS. Con sus más y sus menos, con sus aciertos y sus errores. Sin duda hubo errores tácticos en esta labor titánica, pero como bien dice NSV Liit:

NSV Liit escribió:no hay más que ver que cuando Stalin llegó al poder en la URSS había un país socialista (con Mongolia son dos), y cuando murió había bastantes más

De Shenin en el foro de URSS/TROSKI/troski al servicio de la contrarevolucion / pag 10.

talin era Intenrnacionalista, como cualquier socialista. Las gilipolleces del nacionalismo son invenciones del estupido de Troski y toda la propagnada anticomunista que engendraron sus obras en la Burguesia. La pandilla de naztroll y toda esta mierda a copiado esta propaganda de los massmedia y se han inventado una mutación de retrasados mentales que en nada tiene que ver con la realidad.

La historia demuestr lo que digo.

Cuando llego Stalin a Secretario del partido, habian solo DOS paises socialistas , la URSS y Mongolia. Cuando murio habían unos cuantos más:

China - República Popular de China (Zhōnghuá Rénmín Gònghéguó) (1 de octubre, 1949 -)
Corea del norte - República popular democrática de Corea (Choson-minjujuui-inmin-konghwaguk) (9 de septiembre, 1948 -)
República socialista de la gente de Albania (Republika Popullore Socialiste e Shqipërisë) (1 de enero, 1946 - 30 de abril, 1991)
República popular de Bulgaria (Narodna Republika Balgariya) (15 de septiembre, 1946 - 7 de diciembre, 1990)
República democrática finlandesa (Suomen Kansanvaltainen Tasavalta) (1 de diciembre, 1939 - 12 de marzo, 1940)
República Democrática Alemana (Deutsche Demokratische Republik) (7 de octubre, 1949 - 3 de octubre, 1990)
Comité político de la liberación nacional (Grecia) (24 de diciembre, 1947 - 28 de agosto, 1949)
República popular de Hungría (Magyar Népköztársaság) (20 de agosto, 1949 - 23 de octubre, 1989)
República soviética húngara (Magyar Tanácsköztársaság) (21 de marzo - 6 de agosto, 1919)
República popular mongol (24 de noviembre, 1924 - 12 de febrero, 1992)
República popular de Polonia (Polska Rzeczpospolita Ludowa) (28 de junio, 1945 - 19 de julio, 1989)
República socialista de Rumania (Republica Socialistă România) (30 de diciembre, 1947 - 22 de diciembre, 1989)
Unión de repúblicas socialistas soviéticas (Soyuz Sovetskikh Sotsialisticheskikh Respublik) (30 de diciembre, 1922 - 26 de diciembre, 1991)
República popular de Tuvinian (Tuva Arat Respublik) (14 de agosto, 1921 - 11 de octubre, 1944)
República democrática de Vietnam (Hòa de Cộng del chủ de Việt Nam Dân) (2 de septiembre, 1945 - 2 de julio, 1976)
República federal socialista de Yugoslavia (Socijalistička Federativna Republika Jugoslavija, СоцијалистичкаФедеративнаРепубликаЈугославија) (29 de noviembre, 1943 - 27 de abril, 1992)


Sin contar los movimientos prorevolucionarios que fueron derrotados como los de España, Grecia, Italia, Francia, etc....


------------------------------
Ningún hombre puede concluir una opinión sobre otro hombre, lo único aceptable es corregirlo.
Marx: “Nuestra tarea es la crítica despiadada, y mucho más contra aparentes amigos que contra enemigos abiertos“.
SE BUSCAN TEMAS IGUALES O PARECIDOS y SOLO EN EL CASO de NO existir, se abre un hilo nuevo . El desorden es motivo de sanción.
No ABRIR HILOS HASTA LEERSE ESTO:::
http://www.forocomunista.com/t20128-aviso-a-la-comunidad-leer-antes-de-abrir-post-importante#245530
Obligatorio leerse las reglas del foro
http://www.forocomunista.com/comunicados-de-la-administracion-f19/reglamento-de-foro-comunista-t2214.htm

https://lamayoria.online/
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Mensaje por AsturcOn el Vie Abr 22, 2011 8:04 pm

Yo queria saber en relacion a lo escrito por Ted Grant si la consigna de Bujarin hacia el campesinado (enriqueceos!!) fue realmente defendia por Stalin como dice el autor. Me gustaria saber de donde ha sacado eso Ted Grant porque en su "libro" no hay ni una sola referencia que pueda probarlo y por tanto solo podemos pensar que se trata de una opinion personal de el. Supongo que si eso es palabra de dios nosotros debemos de creerlo depositando toda nuestra fe, aunque no haya ninguna prueba. A no ser que proleinternacionalista haya encontrado algo que pruebe tal cosa.

Por eso sigo sin respuesta a la espera de una confirmacion en relacion a esta pregunta.

proleinternacionalista escribió:"Las respuestas que quedaron en el tintero, (las que pregunté) las purgas en el partido, los juicios de teatro moscovita, y las ejecuciones sumarísimas, las comentaré luego"

Sobre las purgas creo que no has querido asimilar aun los procesos de Moscu y el peligro que suponia tener dentro del partido a traidores que demostraron su complicidad con Trotsky desde incluso antes de 1927 hasta la antesala de la segunda guerra mundial.

Creo que ignoras que las confesiones de mas de 20 implicados son suficientes para demostrar en cualquier juicio y en cualquier parte del mundo que Trotsky y el resto de sus complices tramaron el derrocamiento de Stalin para darle un golpe de estado. Son las propias palabras de Trotsky en su "Programa de transicion" las que evidencian su interes personal en terminar con el estado sovietico.

-Los contactos del hijo de Trotsky en Berlin con la delegacion comercial de Piatakov y Shestov.

-Shestov como encargado hasta 1927 de la imprenta trotskista para difundir la propaganda.

-La financiacion con dinero sovietico de Dahlmann a los trotskistas a cambio de informacion.

-La introduccion de propaganda trotskista en la Union Sovietica repartida por los ingenieros de Dahlmann.

-La confiscacion de documentos en los domicilios de los acusados mostradas en los procesos de Moscu de la que fueron testigos las delegaciones y organismos internacionales.

-La confesion de mas de 20 testigos y complices que coinciden en todas las acusaciones contra Trotsky.

Pero supongamos que todas esas confesiones fueron falsas como gustan en insinuar los trotskistas y la comision Dewey formada en EE.UU.

Las confesiones y declaraciones de todos los imputados y testigos estan documentados en archivos y si estos fueran falsos ahora los trotskistas los estarian usando contra Stalin. Los historiadores ya habrian dimensinado este aspecto, pero lejos de eso y como dijo mi camarada Demofilo en Rebeldemule, si fueran falsos todos esos documentos reunidos, los sumarios y todo lo relacionado ya habrian sido quemados y no se habrian traducido, el juicio no habria sido publico sino a puerta cerrada y no se habrian permitido ningun tipo de presencia extranjera, con lo cual seria una estupidez archivarlos por parte del gobierno de Stalin.

Ahora supongamos que tras el asesinato de Kirov y los numerosos sabotajes y atentados terroristas que costaron la vida a trabajadores en fabricas y minas, no fueron ejecutados por los conspiradores trotskistas y que ninguna de las confesiones fue cierta, que solo se basaron en mentiras.

¿Como es posible que todas esas mentiras esten relacionadas y coincidan exactamente en la misma direccion?

Contra toda posibilidad de sospecha tenemos las confesiones de todos los testigos y acusados que coinciden en culpar a trotsky no solo acusandolo, sino presentando una completa argumentacion con todo tipo de pelos y señales dirgidas contra Trotsky.

No se trata de simplemente culpar a Trotsky, sino que hay tanta informacion salida de esas confesiones que coinciden con los movimientos y con las propias palabras de Trotsky llamando a la insurreccion armada contra el gobierno de Stalin.

Esto es evidente por mucho que los trotskistas y una comision formada por pequeños burgueses en EE.UU intentara salvarle el culo a Trotsky.

Son cosas tan evidentes que hasta un niño las podria comprender.

¿De que manera podia Trotsky conspirar contra Stalin y sus "Secuaces"?

¿Hay alguien tan inocente para pensar que los gobiernos aleman, japones y britanico no habrian aprovechado la circustancia de tener un aliado en Trotsky para derrocar al gobierno sovietico?

¿No tenian todos ellos el mismo objetivo?

Si alguien se piensa que el gobierno britanico, el aleman y el japones no iba a ponerse en contacto con los colaboradores de Trotsky esque no conoce la historia del capitalismo y sus cientos de conspiraciones entre ellos mismos, seria insensato ignorar por nuestra parte que el fascismo y el capitalismo se quedarian con los brazos cruzados contra el estado sovietico y desaprovechar la oportunidad de usar a Trotsky y los trotskistas como caballo de troya o quinta columna. Hay que ser muy ingenuo para ignorar algo tan evidente.

Ademas como bien ha dicho Erazmo y a lo que yo añado mas evidencias del resentimiento fundado a lo largo de todas las batallas perdidas de Trotsky:

-Despues de haber perdido todas las batallas politicas contra Lenin.

-Despues de haber perdido todas las batallas politicas contra Stalin.

-Despues de no haber sido elegido sucesor de Lenin y ver que era Stalin el promocionado y elegido no solo por Lenin, sino por todo el Comite Central.

-Despues de la expulsion de trotsky del partido comunista

-Despues de haberlo expulsado del pais.

-Despues de permitir que sus hijos se mezclaran en asuntos turbios y en consecuencia despues de que mataran a sus hijos.

Aunque tambien hay que decir que Stalin perdio a un hijo en manos del fascismo.

¿Que le quedaba a Trotsky nada mas que luchar contra el estado sovietico y conspirar apoyandose y financiandose con la ayuda de los estados capitalistas y fascistas?

¿Acaso alguien se piensa que trotsky se iba a quedar sin animo de venganza?

Pero sigamos con los procesos de Moscu ya que proleinternacionalista parece querer salir por este tema y que para el estos juicios publicos son una representacion teatral.

Supongamos como dice proleinternacionalista y el resto de trotskistas que fue una representacion teatral.

Si suponemos eso tambien debemos suponer que todos los acusados y todos los imputados estaban haciendo teatro apesar de que se jugaban su vida en ello.

Tambien debemos suponer que la liga de derechos humanos presentes en los procesos de Moscu tenian su papel en dichos juicios.

Debemos suponer tambien que la asociacion juridica internacional presente en los juicios se presto a esta obra teatral.

Debemos suponer que todas las delegaciones extranjeras que enviaron a ministros embajadores y parlamentarios como testigos del juicio tambien mienten y se han prestado a esta supuesta trama estalinista.

Las pruebas presentadas en los procesos, las declaraciones de testigos, las confesiones de los acusados tienen una enorme relacion entre si y entre un mar de detalles todos los que acudieron a los procesos de Moscu coinciden en culpar a trotsky y a los procesados como culpables:

"Estimamos absolutamente injustificada la afirmación según la cual el proceso ha sido sumario e ilegal. Se les ha propuesto a los acusados designar abogados, y cada abogado es en la Unión Soviética independiente del gobierno. Pero los acusados han preferido asegurarse ellos mismos su defensa.

No es éste el único Estado en el que los individuos implicados en actos de terrorismo son condenados a muerte. En numerosos países, incluida Gran Bretaña, no se admite apelar estas sentencias y como, en este proceso los acusados han confesado su delito, no se puede plantear la interposición de una apelación".

"Afirmamos categóricamente que han sido condenados de manera absolutamente legal. Se ha demostrado plenamente que había un vínculo entre ellos y la Gestapo. Se merecen la pena capital".

Asi son las cosas, aunque comprendemos que a los trotskistas que siguen los pasos de su maestro, no les interese reconocer todo esto. Asi como tambien comprendemos que los trotskistas de nuestros tiempos sean apoyados y financiados por la CIA igual que lo fue en su momento trotsky por el fascismo y la burguesia gringa.

Pero continuemos con el gran trabajo de nuestro camarada Demofilo en Rebeldemule respecto a este tema:

Demofilo escribió:Por su parte, Denis Pritt, miembro de la Cámara de los Comunes, publicó una declaración personal en la que manifestaba:

"La primera cosa que me chocó, en tanto que jurista británico, es el comportamiento totalmente libre y espontáneo de los acusados. Todos tenían buen aspecto... Por mi parte, estoy convencido de que no hay el menor motivo para suponer ninguna irregularidad en el orden o en la forma del proceso. Considero el conjunto del proceso y el trato a los acusados como un modelo ofrecido al mundo entero para un caso en el que los acusados sean perseguidos por conspiración para asesinar a dirigentes de Estado y a derrocar al gobierno, que es lo que los acusados han confesado. Mi opinión es que en tales circunstancias la justicia de cualquier país hubiera pronunciado sentencias de muerte y los habría ejecutado".

No fueron los únicos casos. Presente en las sesiones de juicio, el escritor alemán Leon Feuchtwanger manifestó lo siguiente:

"Los hombres que se presentaron ante el tribunal en ningún caso podían pasar por seres martirizados, desesperados que afrontaban a sus verdugos. Los acusados estaban aseados, bien vestidos, de maneras dulces y llenas de ternura. Bebían té, tenían periódicos en sus bolsillos y de buena gana miraban hacia el público. De manera general, eso hacía pensar más bien en una discusión que en un proceso criminal. Un debate sereno entre gentes de buena compañía deseosos de que resplandezca la verdad".

Lo mismo sostuvo entonces el historiador británico Bernard Pares, que consideró irrefutablemente demostrada la traición de Zinoviev, Kamenev, Piatakov, Radek y los demás.

Un comité parlamentario anglo-soviético que estuvo en los juicios, en su rendición de cuentas confirmó que las acusaciones estaban bien fundadas y resultaban incuestionables. Su presidente, el laborista Neil Maklin, reconoció que había quedado impresionado por las confesiones sinceras de los acusados.

¿Fueron las confesiones las unicas pruebas aportadas en los procesos de Moscú?

Leamos lo que dicen las actas que no figuran en ninguna historia rigurosa de la CIA y la Universidad de Stanford. En un momento del interrogatorio de Krestinski, éste niega sus declaraciones anteriores, dice que son falsas y entonces Vichinsky recurre a las cartas que pilló la policía en uno de los registros domiciliarios:

Vychinski: Permítame que le haga una pregunta al acusado Krestinski. Acusado Krestinski, ¿comprendió bien el acusado Rakovski el contenido de su carta?

Krestinski: Sí.

Vychinski: Tengo una petición que formular ante el Tribunal. Acabo de mandar comprobar ahora mismo los documentos recogidos durante el registro efectuado en casa de Krestinski. Entre dichos documentos, figura copia de su carta a Trotski, con fecha del 27 de noviembre de 1927, esa misma carta a la que ayer se refirió Krestinski y de la cual habla Rakovski. Pido que se me permita presentar a Rakovski y a Krestinski la copia de esa carta y preguntarles si es de esa carta a Trotski, en efecto, de la que ambos hablan. Tras de lo cual solicito permiso para hacer algunas preguntas más.

[Presentan a Krestinski, y luego a Rakovski, la copia de la carta de 27 de noviembre de 1927]

Krestinski: De esa carta se trata, desde luego.

Vychinski: Pido que se presente la copia de esa carta al acusado Rakovski.

Rakovski: El autor de esa carta se acuerda de ella mejor que yo.

Vychinski: Nos va a llevar dos minutos, pero el hecho quedará probado.

[Rakovski lee la carta]

Rakovski: Sí, que yo recuerde, de esa carta se trata.

Vychinski: Solicito permiso para mostrar a Rakovski un extracto del diario Ekonomicheskaia Zin del 8 de abril de 1928, donde se dice: Extracto de la carta de Krestinski del 22 de marzo de 1928. ¿No es en eso en lo que él pensaba al hablar de la carta que Krestinski dirigió al Comité Central, tras el envío de su carta a Trotski?

Rakovski: Sí.

Vychinski: Así pues, todos los hechos están probados.

Rakovski: Lo leí en Pravda o en Izvestia, pero eso ha podido publicarse en los periódicos.
Krestinski: Era el 8 de abril.

Vychinski: ¿Y la carta lleva fecha del 22 de marzo?

Krestinski: No recuerdo la fecha de la carta.

Rakovski: Yo recuerdo que había dos cartas expedidas por los embajadores trotskistas: Antonov-Ovseienko y Krestinski.

Vychinski: Así pues, todos los hechos están probados. Acusado Rakovski, ¿recuerda Usted si el comienzo de la carta de que Usted acaba de hablar era idéntico al comienzo de esta copia: Querido Lev Dadidovich [Trotski]?

Rakovski: Esa era la fórmula habitual.

Vychinski: Acusado Rakovski, ¿no se acuerda Usted del párrafo siguiente de la carta personal de Krestinski a Trotski, tal y como se expresa en la copia? Krestinski escribe: "Mi convicción profunda es que la táctica de la oposición, en los seis últimos meses, ha sido profundamente errónea, perniciosa para los objetivos de la propia oposición, trágicamente equivocada, podríamos decir". ¿Permite concluir ese párrafo que en todo ello se encierre la menor condenación del trotskismo?

Rakovski: No. Krestinski razona como un hombre que forma parte de la organización trotskista. Parte de un punto de vista trotskista. Habla en interés de la organización trotskista. Es lo mismo que declaró en Berlín, como ya he dicho.

Vychinski [dirigiéndose a Krestinski]: Ha oído Usted la circunstanciada explicación de Rakovski sobre su presunto abandono del trotskismo. ¿Estima Usted exacta esta explicación de Rakovski?

Krestinski: Lo que él ha dicho es exacto.

Presidente: ¿Confirma Usted lo que ha dicho Rakovski?

Krestinski: Sí, lo confirmo.

Vychinski: Si lo que ha dicho Rakovski es exacto, ¿va Usted a continuar engañando al Tribunal y negando la exactitud de las declaraciones que hizo Usted en la declaración previa?

Krestinski: Confirmo enteramente las declaraciones por mí efectuadas en la instrucción previa.

Hay muchisima informacion sobre este tema, tanto que me seria imposible recopilarlo todo y el post se haria demasiado largo, sino lo es ya. Aparte de que ya se ha hablado largo y tendido sobre este asunto en distintos hilos.

Sobre el tema de la disolucion del komitern el camarada RDC me ha evitado el tener que extender demasiado este post y tambien volveis a basaros en falsedades trotskistas.

Decir que Stalin disolvio el Komitern es falsear a Stalin y a la historia tergiversando el verdadero contenido al que Ted Grant se ha prestado omitiendo los siguientes textos ausentes en su "libro".

Las propias palabras de Stalin demuestra cuales son las verdaderas causas de este asunto y demuestran que el verdadero interes de Stalin no era disolver el Komitern, sino el de camuflarlo para impedir la persecucion de los partidos comunistas en los distintos paises capitalistas:

Stalin escribió:"En casa de Dimitrov, en el Komintern, los partidos se retiran (alusión al
partido americano). No es malo. Al contrario, se debería hacer de los
partidos comunistas, partidos totalmente independientes en lugar de
secciones de la I.C. Deben convertirse en partidos comunistas nacionales
con diferentes nombres: partido obrero, partido marxista, etc. El nombre
no es importante. Lo que es importante es que arraiguen entre su pueblo
y se concentren en sus propias tareas específicas. Deben tener un
programa comunista, deben apoyarse en un análisis marxista, no mirar
siempre hacia Moscú sino resolver independientemente, en cada país
respectivo, las tareas concretas pendientes... Ya que la situación y las
tareas son completamente diferentes en los distintos países... Si los
partidos comunistas se refuerzan de esta manera, entonces podrán
reconstruir su organización internacional.

La Internacional fue fundada en tiempos de Marx con la expectativa de
una revolución internacional por llegar. La Komintern fue creada bajo
Lenin del mismo modo en un periodo parecido. En el presente, las tareas
nacionales pasan, en cada país, al primer plano. Sin embargo, es un
handicap que los partidos comunistas estén subordinados al Comité
Ejecutivo de la I.C. como secciones de una organización internacional...

No os agarréis al pasado. Considerad de manera consecuente las nuevas

condiciones surgidas...

En las circunstancias actuales, la pertenencia de los partidos comunistas
a la Komintern facilita su persecución por la burguesía y favorece su
plan de aislarlos de las masas de sus propio país: los partidos comunistas
estarán impedidos para desarrollarse de manera autónoma y resolver sus
tareas como partidos nacionales’."

Creo que con estas palabras queda demostrada una de las numerosas falsificaciones que se han hecho contra Stalin.
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Mensaje por azar el Sáb Abr 23, 2011 1:55 am

A mí me resulta cuanto menos cómico que los trotskistas al considerarse comunistas, deberían ser por defecto ateos, cuanto menos agnósticos. El tema es que si bien puede ser que la mayoría no crea en Dios, casi su totalidad cree en el demonio, que durante la primera mitad del s.XX tomó el nombre de Josif Stalin.

Este señor fue el fruto de todo el mal surgido en el seno de los movimientos revolucionarios del s.XX, este señor fue el culpable CONSCIENTE de todos sus errores y aún por encima, fue el Judas que dió la orden directa de asesinar al Mesías que traería la salvación a la Revolución Rusa y a posteriori mundial. Este mesías incomprendido tenía la respuesta para cada uno de los quehaceres de la Revolución, y en cada uno de los aciertos de la dirección bolchevique (para este, compuesta por Stalin y sus burócratas) estaba detrás una antigua proposición del Mesías. Al mismo tiempo, cada uno de los errores de la dirección bolchevique (para este, errores de únicamente de Stalin) había sido advertido por el Mesías. Y así, la degeneración del Partido bolchevique era inevitable, un precio a pagar por los pecados de la burocracia corrupta (para este, todos los estalinistas), la nueva burguesía que oprimía a la clase trabajadora privándoles de la libertad que sin duda hubieran tenido si el mesías hubiese liderado la Revolución.

Nada más que decir. Siento el retraso de los artículos prometidos, pero no me veo (todavía) con ganas ni tiempo de transcribir los textos. Si me animo en unas horas los pondré por aquí, sino cuando tenga tiempo y ganas.

Por cierto AsturcOn, de que téxto extraes las actas del juicio, puedes pasarnos el link? Tienes idea de donde acceder a las transcripciones completas en español de estos juicios, cuando menos los que conciernen a Kamenev y Zinoviev?
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Mensaje por AsturcOn el Sáb Abr 23, 2011 2:49 am

Aqui te dejo lo que pides camarada Azar.

Dimitrov sobre la disolución de la Komintern

Kurt Gossveiler Editions Démocrite,Les Dossiers du BIP, núm. 89

Durante una discusión con camaradas reputados del DKP [Partido Comunista de
Alemania] sobre la disolución del Despacho (secretaría) de Información Comunista por
Jruschov, que introducía en el movimiento comunista el nacional comunismo propagado
por el partido de Tito, en lugar del principio marxista-leninista del internacionalismo
proletario, se me replicó: ¡Entonces, debes dirigir ese reproche a Stalin ante todo,

puesto que, sin consultar nada a nadie, ordenó en 1943, por autoridad propia, la disolución
de la Internacional Comunista y dio así un golpe severo al movimiento comunista!
Esta visión de la disolución de la Komintern la encontramos de forma característica
tanto en el DKP como en el DPS [Partido Socialista Democrático] y, naturalmente, en
todos los partidos y grupúsculos devotos de Trotsky.

Pero tiene tan poco que ver con la verdad como los dos textos tratados precedentemente y refutados
con la ayuda del diario de Dimitrov. Lo que sucedió realmente lo sabemos también por Dimitrov.
Une ley firmada por el presidente Roosvelt el 17 de octubre de 1940 en los EE.UU.,
forma parte de la prehistoria. Esta ley prohibía cualquier filiación internacional a las
organizaciones en los EE.UU. El Partido Comunista se encontraba amenazado así por
su pertenencia a la Internacional Comunista. Su entonces Secretario General, Earl R.
Browder, estaba en ese momento en la cárcel. Había sido condenado en enero de 1940 a
una pena de 4 años de cárcel por un delito de pasaporte. A propuesta suya, el Partido
dirigió una petición al CEIC -el Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista- para
saber si no sería conveniente la supresión de su pertenencia a la Internacional
Comunista, a fin de evitar la prohibición del Partido. A esta petición se refiere
visiblemente la siguiente nota del diario de Dimitrov:

16.11.40: Ercoli (Togliatti), Marty y Gottwald, en mi casa, a propósito de
la petición del P.C. de América en relación con su Congreso
Extraordinario.

Nos pusimos de acuerdo sobre la respuesta siguiente: ‘Si es
absolutamente necesario tomar una decisión de la pertenencia (de la
Organización a la Komintern), en ese caso tal decisión debe poner el
acento en la fidelidad del partido al marxismo-leninismo y al
internacionalismo proletario precisamente en el momento en que el
partido se ve obligado a romper temporalmente las relaciones formales
con la I.C. para conservar la posibilidad de trabajar legalmente’
(pág.319).

Cinco meses más tarde, en abril de 1941, Dimitrov relata las palabras deS talin,
en el círculo de camaradas dirigentes:

20.4.41: Se brinda también a mi salud. En esta ocasión J.V. Stalin dice:
‘En casa de Dimitrov, en el Komintern, los partidos se retiran (alusión al
partido americano). No es malo. Al contrario, se debería hacer de los
partidos comunistas, partidos totalmente independientes en lugar de
secciones de la I.C. Deben convertirse en partidos comunistas nacionales
con diferentes nombres: partido obrero, partido marxista, etc. El nombre
no es importante. Lo que es importante es que arraiguen entre su pueblo
y se concentren en sus propias tareas específicas. Deben tener un
programa comunista, deben apoyarse en un análisis marxista, no mirar
siempre hacia Moscú sino resolver independientemente, en cada país
respectivo, las tareas concretas pendientes... Ya que la situación y las
tareas son completamente diferentes en los distintos países... Si los
partidos comunistas se refuerzan de esta manera, entonces podrán
reconstruir su organización internacional.

La Internacional fue fundada en tiempos de Marx con la expectativa de
una revolución internacional por llegar. La Komintern fue creada bajo
Lenin del mismo modo en un periodo parecido. En el presente, las tareas
nacionales pasan, en cada país, al primer plano. Sin embargo, es un
handicap que los partidos comunistas estén subordinados al Comité
Ejecutivo de la I.C. como secciones de una organización internacional...

No os agarréis al pasado. Considerad de manera consecuente las nuevas condiciones
surgidas... En las circunstancias actuales, la pertenencia de los partidos comunistas
a la Komintern facilita su persecución por la burguesía y favorece su
plan de aislarlos de las masas de sus propio país: los partidos comunistas
estarán impedidos para desarrollarse de manera autónoma y resolver sus
tareas como partidos nacionales’.

Conclusión de Dimitrov: La cuestión de la continuación de la existencia de la I.C.
en el próximo periodo y después de las nuevas formas de relaciones y de trabajos
internacionales en las condiciones de guerra mundial ha sido planteada
clara y exactamente (pág. 374).

A propósito de la consulta sobre esta cuestión, Dimitrov se reúne con los camaradas
dirigentes del CEIC: 21.4.41: He confrontado con Ercoli y Maurice (Thorez) la cuestión de
saber si el CEIC debiera cesar su actividad como instancia dirigente de
los partidos comunistas en el próximo periodo y debiera garantizar a los
partidos comunistas aislados una plena autonomía; si se debiera
transformarlos en verdaderos partidos nacionales de los comunistas en
sus países respectivos quienes, evidentemente, guiados por un programa
comunista pero que resolverían sus tareas concretas a su manera,
correspondiendo a las condiciones de sus países y que serían
responsables de sus decisiones y de su acción. En lugar del CEIC, un
órgano de información y de apoyo ideológico y político de los partidos comunistas.
Ambos pensaban que era perfectamente justo plantear la cuestión y que ello
correspondía totalmente a la situación actual del movimiento obrero internacional
(pág. 375).
Poco tiempo después Dimitrov lleva a buen fin con D.S. Manuilski y A.A. Jdanov
otras consultas sobre esta cuestión: 12.5.41: Discusión con D.S Manuilski sobre la
forma de justificar la decisión de suspender la actividad del CEIC. Numerosas cuestiones,
confusas e importantes, se encuentran ligadas a esa remodelación. En el
CC (en casa de Jdanov). Hemos hablado de la Komintern.

1°) La decisión debe justificarse en materia de principios, ya que
tenemos que dar una explicación plausible al extranjero y a nuestros
comunistas soviéticos. El Komintern tiene una gran historia y de repente,
cesa de existir y de actuar como centro internacional homogéneo.

En la decisión se tendría que tener en consideración previamente, todos
los posibles golpes del adversario, por ejemplo, que se trataría de una
pretendida maniobra o que los comunistas habrían abjurado del
internacionalismo proletario y de la revolución proletaria internacional.
Nuestra argumentación debe ser tal que conduzca a un avance de los
partidos comunistas y no que suscite la desmoralización y la
incertidumbre.

Las ideas de la Internacional Comunista están profundamente enraizadas
en las filas de las capas dirigentes de la clase obrera de los países
capitalistas. En la etapa actual, es necesario que los partidos comunistas
se desarrollen como partidos nacionales autónomos. Después del apogeo
del movimiento comunista nacional en los países respectivos surgirá, en
la próxima etapa, una organización comunista internacional sobre una
base más amplia y más sólida.

Es necesario clarificar que la disolución del CEIC no significa ninguna
renuncia a la solidaridad proletaria internacional. Al contrario, sólo
cambian las formas en que se manifiesta, y los métodos se corresponden
mejor a la etapa actual del movimiento obrero internacional.

2°) Esta gestión debe ser absolutamente seria y consecuente. No se debe
cambiar de traje sino dejar todo lo demás en condiciones, es decir, que el
CEIC, cierto, se disuelve pero continúa existiendo de hecho bajo otra
forma, como centro internacional dirigente.

3°) La cuestión de por iniciativa de quién se produce esto, es muy
importante: por propia iniciativa de la Dirección o por proposición de
una serie de partidos comunistas. La última solución es realmente mejor.

4°) El tema no corre prisa. No se debería precipitarlo sino discutirlo y
prepararlo seriamente. Tres puntos necesitan discutirse: a) ¿Cómo se debe
justificar la decisión desde el punto de vista de losprincipios?

b) ¿Quién debe tomar la iniciativa de la decisión?

c) ¿Cómo proseguir la herencia de la IC?

5°) En todo caso el movimiento comunista puede alcanzar grandes
ventajas de esta cuestión. Todos los pactos Antikomintern pierden su
fundamento. La baza mayor de la burguesía se convierte en caduca: a
saber que los comunistas estarían a las órdenes de un centro extranjero y
serían por tanto, unos ‘traidores’. El P.C. reforzará su autonomía en cada
país y se transformará en un verdadero partido popular en su país. Se
facilitará la entrada en el P.C. de esos militantes obreros que actualmente
no quieren entrar porque son de la opinión que, de esa manera, se
alejarían de sus pueblos (pag. 386).

Como puede verse, seis semanas antes del ataque de la Alemania nazi contra la Unión Soviética,
la disolución de la I.C. estaba, por así decirlo, decidida. El comienzo de la guerra patriótica contra
la Alemania fascista pasaba, de forma comprensible, a un primer plano delante de las otras cuestiones.
Además, la dirección de los partidos comunistas por el CEIC, en las condiciones
completamente transformadas de la alianza de la Unión Soviética, de la Gran Bretaña y
de los Estados Unidos por un cierto periodo de tiempo, cobró, una vez más, una gran
importancia, como se mostrará en el próximo capítulo.

La primera alusión concerniente a la disolución de la Internacional Comunista, después
del ataque fascista, sólo se encuentra en el diario de Dimitrov, en mayo 1943, después
de la gran victoria del Ejército Rojo en la batalla de Stalingrado, batalla en la que los
ejércitos de la Alemania fascista fueron conducidos definitivamente a la vía de la
derrota:8.5.43: De noche con Manuilski, en casa de Dimitrov, hablamos sobre el

futuro de la Komintern. Llegamos a la conclusión de que la Komintern,
como centro de dirección para los partidos comunistas en las condiciones
actuales, es un obstáculo para su propio desarrollo y para la realización
de sus tareas específicas. Se elabora un documento para la disolución del
centro.

Desde este 8 de mayo y hasta el 22 de mayo de 1943, no hay un solo día en el que no se
inscriba en el diario de Dimitrov una nota sobre las deliberaciones a propósito de esta
cuestión. El 11 de mayo del 43, un proyecto de declaración del Presidium del CEIC,
redactado por Dimitrov y Manuilski es puesto en conocimiento deS talin quien se
muestra de acuerdo con él.

Este proyecto se deliberó varías veces en el Presidium del CEIC y se redactó en su
versión definitiva el 20 de mayo de 1943; el 21 de mayo, es aceptado unánimemente por
el Buró Político del P.C. de la URSS y publicado el 22 de mayo de 1943 en Pravda
como Comunicado del presidium del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista.

Tenía el siguiente contenido: El papel histórico de la Internacional Comunista, surgida en 1919 como
resultado del hundimiento político de la enorme mayoría de los viejos
partidos obreros de antes de la guerra, consistía en la defensa de las
enseñanzas del marxismo contra su aplastamiento y su distorsión por
elementos oportunistas del movimiento obrero. Consistía en favorecer,
en una serie de países, la fusión de la vanguardia de los obreros
progresistas en verdaderos partidos obreros, en ayudarlos a movilizar las
masas de trabajadores por la defensa de sus intereses políticos y
económicos, para el combate contra el fascismo y la guerra que
preparaba, en sostener a la Unión Soviética como principal apoyo contra
el fascismo. La Internacional Comunista desveló en el momento
oportuno la verdadera significación del pacto Antikomintern del que se
servían los hitlerianos como instrumento de preparación para la guerra.
Mucho antes, la Komintern denunciaba infatigablemente el vergonzoso
trabajo de zapa de los hitlerianos en los otros Estados, que se justificaban
con sus graznidos sobre la supuesta ingerencia de la Internacional
Comunista. Mucho tiempo antes de la guerra se hizo cada vez más claro
que la solución de las tareas del movimiento obrero de cada país, a través
de las fuerzas de un centro internacional, tropezaría con dificultades
insuperables debido a la complejidad creciente, tanto de la situación
interior como exterior de los diferentes países. Esta diferencia de las vías
históricas de desarrollo de los diferentes países del mundo, el carácter
diferenciado, incluso el contraste de su estructura, la diferencia de nivel y
ritmo de su evolución social y política, finalmente la diferencia del grado
de conciencia y de organización de los trabajadores hacen que se
impongan tareas diferentes a la clase obrera de cada país. Todo el
desarrollo de los acontecimientos durante el pasado cuarto de siglo y la
experiencia adquirida por la Internacional Comunista mostraron de
manera convincente que la forma de organización escogida en el I
Congreso de la Internacional Comunista para la unión de los trabajadores
y que correspondía a las exigencias del periodo inicial del renacimiento
del movimiento obrero en los diferentes países y la complejidad de sus
tareas, se convertía incluso en un obstáculo para el fortalecimiento
ulterior de los partidos obreros nacionales.

La guerra mundial desencadenada por los hitlerianos acentuó aún más las
diferencias en la situación de los diferentes países, cavó un profundo
foso entre los países portadores de la tiranía hitleriana. Mientras que en
los países del bloque hitleriano la tarea principal de los trabajadores, de
los obreros y de todos los hombres honestos consiste en colaborar en
todas partes a la derrota de este bloque, minando la máquina de guerra
hitleriana, en contribuir a la caída de los gobiernos responsables de la
guerra, en los países de la coalición antihitleriana, es un deber sagrado de

las amplias masas populares y ante todo de los trabajadores progresistas,
apoyar por todas partes los esfuerzos de guerra de los gobiernos de estos
países para hacer fracasar rápidamente el bloque hitleriano y asegurar la
colaboración de las naciones sobre la base de la igualdad de derechos. En
esto es necesario no perder de vista que algunos países aliados de la
coalición antihitleriana tienen sus propias tareas. Así, por ejemplo, en los
países ocupados por los hitlerianos y privados de sus independencia
estatal, la tarea principal de los trabajadores progresistas y de las amplias
masas populares consiste en el desarrollo de la lucha armada para
transformarla en guerra de liberación nacional contra la Alemania de
Hitler. Conjuntamente, la guerra de liberación nacional de los pueblos
ansiosos de libertad contra la tiranía hitleriana, puso en movimiento a las
más amplias masas populares que sin distinción de partidos o creencia
religiosa, engrosaron las filas de la poderosa coalición antihitleriana, y
mostró visiblemente que el impulso nacional y la movilización de masas
pueden ser realizadas por la vanguardia del movimiento obrero de cada
país, de la forma mejor, más fértil, en el marco de su Estado, para la
victoria más rápida sobre el enemigo.

El VII Congreso de la Internacional Comunista ya había tenido en cuenta
los cambios que se habían producido ante él, tanto en la situación
internacional como en el movimiento obrero y que exigían una gran
movilidad y autonomía de las Secciones de la Internacional Comunista, y
señalaba la necesidad de que el Ejecutivo de la Internacional Comunista,
en el momento de redactar la resolución concerniente a todas las
cuestiones del movimiento obrero, debiera partir de las condiciones
concretas y de las particularidades de cada país respectivo y evitar toda
intervención directa en los asuntos organizativos internos de los partidos
comunistas.

Estas consideraciones fueron tomadas en cuenta por la Internacional
Comunista cuando tuvo conocimiento de la decisión del Partido
Comunista de los EE.UU. en noviembre de 1940 y la aprobó. Los
comunistas, guiados por las enseñanzas de los fundamentos del
marxismo-leninismo, jamás han sido partidarios del mantenimiento de
formas de organización obsoletas. Siempre han sometido las formas de
organización y los métodos de trabajo de estas organizaciones a los
intereses políticos fundamentales del movimiento obrero en su conjunto,
a las particularidades de la situación histórica concreta dada y a las tareas
que emanaban directamente de esta situación. Ellos recuerdan las
enseñanzas del gran Marx, que unió a los trabajadores progresistas en las
filas de la Asociación Internacional de los Trabajadores, y que, después
del cumplimiento de su tarea histórica por la Internacional, creó los
fundamentos del desarrollo del partido obrero en los países de Europa y
América. En consecuencia, de la necesidad llegada a maduración, la
creación de los partidos obreros nacionales de masas, fue necesario pasar
a la disolución de la Primera Internacional puesto que este arma de
organización ya no correspondía a las necesidades.

Partiendo de las consideraciones presentes, tomando en cuenta el
crecimiento y la madurez política de los partidos comunistas y de sus
cuadros dirigentes en sus respectivos países tanto lo mismo que, en
consideración del hecho de que, durante el desarrollo de la presente
guerra, una serie de Secciones han planteado la cuestión de la disolución
de la Internacional Comunista como centro dirigente del movimiento
obrero internacional, el Presidium del Comité Ejecutivo de la
Internacional Comunista autoriza -puesto que en las condiciones de
guerra mundial ya no existe la posibilidad de convocar el Congreso de la
Internacional Comunista- a someter la proposición siguiente a las
Secciones de la Internacional Comunista para su aprobación:

‘Disolver la Internacional Comunista como centro dirigente del
movimiento obrero internacional y desligar las Secciones de la
Internacional Comunista de las obligaciones resultantes de su status y de
las decisiones de ésta’.

El Presisdium del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista llama
a todos los miembros a concentrar todas sus fuerzas en el apoyo
unilateral y en la participación activa en la guerra de liberación de los
pueblos y de los Estados de la coalición antihitleriana para aplastar lo
más rápidamente posible al enemigo mortal de los trabajadores: el
fascismo alemán, sus aliados y vasallos.

Esta declaración fue dirigida a todas las Secciones de la Komintern para una toma
de posición; todos los partidos, sin excepción, la aprobaron. Con fecha del 29.5.43
Dimitrov anotó el contenido de la declaración de aprobación de los partidos comunistas
de Gran Bretaña, Australia y de Yugoslavia; y el contenido de una entrevista queS talin
había ofrecido a propósito de la disolución de la Komintern a King, corresponsal de la
Agencia Reuter en Moscú:

8.6.43: Hemos celebrado la última sesión del Presidium del CEIC.

1. Hemos constatado que todas las Secciones han saludado
unánimemente la proposición de disolución de la Komintern y que
ninguna Sección ha planteado objeciones a esta proposición.

2. Hemos declarado la disolución del Comité Ejecutivo de la Komintern,
de su Presidium y del Secretariado así como la de la Comisión de
Control Internacional.

10.6.43: Ha sido publicado en el Pravda nuestro comunicado sobre la decisión
del Presidium de 8 de junio de 1943.

Así pues, tanto la documentación, como las
notas de Dimitrov en su diario, sobre la historia de la disolución de la Komintern
echan por tierra de forma fundamental la leyenda de la la brusca disolución de la
Internacional Comunista por único decreto de Stalin.

La verdad es: fue la ley americana de octubre de 1940 que amenazaba con la prohibición
del PC de los EE.UU. -en el caso que continuase siendo una Sección de la Komintern- lo
que impulsó una reflexión sobre la disolución. El primer paso hacia la disolución fue,
entonces, la supresión consiguiente del lazo del PC de los EE.UU. con la Internacional
Comunista.

La razón decisiva de la disolución de la Komintern era, por un lado, el cambio en las
condiciones objetivas, entre ellas, que la prosecución de una dirección central del
trabajo de los partidos comunistas se había convertido en un obstáculo para la
continuación de su crecimiento y para la profundización de sus vínculos con los
trabajadores de sus países respectivos, y, por el otro, la convicción de que mientras tanto
los partidos comunistas hubiesen madurado para convertirse en partidos marxistas-
leninistas no teniendo ya necesidad de la dirección de un centro.

La disolución se produjo después de una consulta de un año del Presidium del CEIC y
con aprobación de todas las Secciones de la I.C. de forma innegablemente democrática.
La disolución de la I.C. no fue, pues, de ninguna manera, una falta al internacionalismo
puesto que el internacionalismo fue un componente esencial de cada partido marxista-
leninista verdadero, independientemente de la forma organizativa respectiva de su
colaboración. Además, la creación, en condiciones nuevas, de una organización
internacional de los partidos comunistas en la forma que correspondiese entonces a la
situación existente, fue expresamente proyectada de cara al futuro tanto porS talin como
por el Presidium del CEIC.

Como es sabido, el Buró de Información de los partidos comunistas y obreros fue
fundado en una conferencia, en Varsovia, en septiembre de 1947 porque -como se decía
en el comunicado de prensa de la Conferencia- la falta de contacto entre los partidos
representados en la conferencia había suscitado fenómenos negativos. Este Buró de
Información tenía por misión la organización de intercambios de experiencia entre los
partidos y, en caso de necesidad, la coordinación de sus actividades sobre la base de un
acuerdo recíproco.

Los participantes en la conferencia, miembros de la agrupación, llamada en abreviatura Buró
de Información, eran representantes de partidos comunistas en el poder: P.C. de la URSS, P.C.
de Bulgaria, P.C. de Yugoslavia, Partido Obrero Polaco, P.C. de Rumania, P.C. de Checoslovaquia,
P.C. de Hungría, y de dos partidos comunistas de Europa del Oeste, el P.C. de Francia y el P.C.
de Italia. El Buró de Información tuvo una vida de 9 años. Su final se diferencia de forma
fundamental del fin de la I.C. Se presentó, claro, la forma exterior: la disolución se
justificó en el comunicado de información sobre la suspensión de la actividad del Buró

de Información de los partidos comunistas y obreros, por las nuevas condiciones para
la actividad de los partidos comunistas y obreros, y se formula: El Comité Central de
los partidos comunistas y obreros pertenecientes al Buró de Información ha realizado
un intercambio de opiniones sobre las cuestiones de su actividad y ha reconocido que
el Buró de Información creado por ellos en 1947 ha agotado su función; en este
contexto ha tomado, de común acuerdo, la decisión de suspender la actividad del Buró
de Información... y de suspender la publicación de su órgano, el periódico ‘Por una paz
duradera y por la democracia popular’.

La pregunta que hoy se plantea es: ¿Qué ha cambiado tan fundamentalmente, desde el
14 de diciembre de 1945 al 17 de abril de 1956, para pasar de la defensa de la existencia
del Buró de Información a la opinión de que éste habría agotado su función?

En efecto, el 14 de diciembre de 1955 Jruschov y Bulganin dieron una conferencia
de prensa conjunta en Nueva Delhi, en el transcurso de la cual Bulganin toma la siguiente
posición:

A veces se plantea la pregunta de si no se podría liquidar de una manera
u otra el Komintern. ¿Por qué razón los partidos comunistas deberían
renunciar a una forma universalmente reconocida de relación y de
colaboración internacionales? ¿Por qué aquellos que han planteado la
cuestión de la liquidación de la Komintern no tienen nada contra la
actividad de la Internacional Socialista, que une a los partidos
socialdemócratas? ¿Por qué les parece natural y justificativo que los
capitalistas se reúnan y tengan conferencias regularmente para realizar
sus negocios comunes mientras que se exige a la clase obrera que
renuncie a la gran divisa de la solidaridad internacional pronunciada ya
por Marx y Engels ‘¡Proletarios de todos los países, unios!’ que
corresponde a los intereses más personales de todos los trabajadores?

¡Fue por tanto una derrota perfecta para esas señorías occidentales para quienes la
Kominform -la terminología usual en el Oeste del Buró de Información- había sido
durante tanto tiempo una espina en el pie! ¿Por qué eso ya no era válido cuatro meses
más tarde? ¿Qué había cambiado tan profundamente?

Sólo hay una respuesta: el XX Congreso del PC de la URSS se había celebrado entre
tanto y había dado un giro alejándose de la política leninista de lucha contra el
imperialismo con el fin de triunfar por medio de la política de reconciliación y de

coexistencia duradera y pacífica con el imperialismo, un alejamiento, pues de la política
revolucionaria de lucha de clases intransigente en el espíritu del Manifiesto Comunista: una
política revisionista de conciliación de clases. El Buró de Información de los partidos comunistas
y obreros estaba constituido de tal manera que podía convertirse en un centro de resistencia
contra la aplicación de ese giro en el movimiento comunista mundial. La influencia que también
ejercía el Buró de Información sobre la dirección del PC de la URSS para armonizar sus propias
decisiones con sus aliados en un órgano de decisión colectivo, he ahí la función
designada comoagotada. ¡Ese órgano debía pues desaparecer! Jruschov necesitaba
tener la vía libre para su reconciliación con Tito, en 1955 y después para su táctica
sorpresa, utilizada con éxito durante el XX Congreso, de situar a los otros partidos
comunistas ante el hecho consumado y también ante la alternativa: ¡Obediencia o
ruptura con el P.C. de la URSS! Lo que el rechazo a obedecer tendría como
consecuencia se les presentó a todos en 1960, con el ejemplo de la ruptura de Albania y
China. Pero eso no fue posible para la dirección revisionista porque ya no existía ningún
órgano colectivo del movimiento comunista...
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Mensaje por azar el Sáb Abr 23, 2011 3:09 am

No me entendiste o no me expliqué bien. Lo que quería saber es de donde sacaste este texto:

Leamos lo que dicen las actas que no figuran en ninguna historia rigurosa de la CIA y la Universidad de Stanford. En un momento del interrogatorio de Krestinski, éste niega sus declaraciones anteriores, dice que son falsas y entonces Vichinsky recurre a las cartas que pilló la policía en uno de los registros domiciliarios:

Vychinski: Permítame que le haga una pregunta al acusado Krestinski. Acusado Krestinski, ¿comprendió bien el acusado Rakovski el contenido de su carta?

Krestinski: Sí.

Vychinski: Tengo una petición que formular ante el Tribunal. Acabo de mandar comprobar ahora mismo los documentos recogidos durante el registro efectuado en casa de Krestinski. Entre dichos documentos, figura copia de su carta a Trotski, con fecha del 27 de noviembre de 1927, esa misma carta a la que ayer se refirió Krestinski y de la cual habla Rakovski. Pido que se me permita presentar a Rakovski y a Krestinski la copia de esa carta y preguntarles si es de esa carta a Trotski, en efecto, de la que ambos hablan. Tras de lo cual solicito permiso para hacer algunas preguntas más.

[Presentan a Krestinski, y luego a Rakovski, la copia de la carta de 27 de noviembre de 1927]

Krestinski: De esa carta se trata, desde luego.

Vychinski: Pido que se presente la copia de esa carta al acusado Rakovski.

Rakovski: El autor de esa carta se acuerda de ella mejor que yo.

Vychinski: Nos va a llevar dos minutos, pero el hecho quedará probado.

etc.

Las actas en español del juicio de Bujarin sí las encontré, pero de Zinoviev y Kamenev no. Era esto lo que estaba buscando, sólo encontré algún resumen muy reducido en algún texto de Ludo Martens sobre el tema.

A todo esto, es curioso que en este tipo de búsquedas en google en la primera página se encuentren páginas y páginas trotskistas. Que conste que las confrontaciones ideológicas que pueda tener con un trotsko razonable son pocas, pero el problema está en la demonización sistemática de la figura de Stalin en vez de hacer un juicio objetivo de los aciertos y errores DE LA DIRECCIÓN BOLCHEVIQUE. Resulta que para que me cuenten las mismas milongas que el Canal Histeria mejor dedico mi tiempo a otra cosa.

De todas formas, muy interesante el texto, gracias.
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Mensaje por AsturcOn el Sáb Abr 23, 2011 5:37 am

Perdona por la confusion camarada Azar, te explicaste perfectamente, pero justo en el momento de leer tu post me puse a hablar en casa y me olvide de a que te referias.

He estado buscando lo mismo que tu y no encontre las actas completas, pero te dejo esto que espero te sirva de algo.


EL ASESINATO TERRORISTA CONTRA KIROV EN 1934

“QUIENQUIERA SE SIRVA DE LA ESPADA, DEBE ATENERSE DE PERDER POR LA ESPADA”

EL ASESINATO TERRORISTA CONTRA KIROV EN 1934, Y EL COMIENZO DE LAS EJECUCIONES EN LA EX UNIÓN SOVIÉTICA DURANTE EL GOBIERNO DE STALIN

Purgas en la URSS - Página 12 Sergei_Kirov_and_Joseph_Stalin-_1934--Small-

El 1 de diciembre de 1934 el militante comunista Leonid Nikolayev liquida a balazos al miembro del Buró Político y lugarteniente de Stalin en Leningrado, Serguei Kirov, quien se insinuaba ya como “delfín” del Partido bolchevique. Stalin aseguró que había actuado por orden de Trotski y Zinoviev. Más tarde sería Kruschov quien sostendría que fue por orden de Stalin.

Primero se notició el 17 de diciembre, la relación de Nikolaev con Zinoviev y su “oposición de izquierda” en el XIV Congreso del Partido 1926. Enseguida TASS fue autorizada a informar el 27 de diciembre, el arresto en Moscú de Zinoviev y Kamenev, quienes habían formado con Stalin la troika gobernante entre 1923 y 1925.

Pravda agregaba que tenían “la secreta intención de restablecer el régimen capitalista” y L’Humanité de París, subió la parada internacionalmente el 25 de diciembre con alusión al “grupo terrorista de trotskistas”.

Sergéi Mirónovich Kírov fue un destacado político bolchevique, cargo importante en el gobierno de la ex Unión Soviética. Nacido Sergéi Mirónovich Kostrikov,[] se le asoció el apellido “Kírov” como un alias. Su asesinato fue el detonante de una serie de juicios sumarísimos contra varios dirigentes comunistas.

Kírov nació en Urzhum, pequeña ciudad de la provincia de Vyatka, en Rusia, en una familia de la pequeña burguesía. Su padre, Miron Kostrikov, alcohólico, abandonó a la familia. Su madre murió al poco tiempo y Kirov fue criado por su abuela pero, cuando cumplió los siete años, fue enviado a un orfanato. De 1901 a 1904 asistió a una escuela de oficios en Kazán donde aprendió mecánica. En su juventud se volvió un marxista, por influencia de los alumnos de la universidad local y pronto participó en la impresión de pequeños periódicos. Se unió al Partido Socialdemocráta Obrero Ruso en 1904, en Tomsk, convirtiéndose en un destacado activista. Participó en la distribución de armas a sus camaradas y, ya en 1905, fue elegido para el comité del partido en Tomsk.

Kírov participó en la Revolución rusa de 1905, siendo arrestado por un tiempo. Al salir, se unió a los bolcheviques. En 1906, Kírov fue arrestado de nuevo, esta vez por tres años, acusado de imprimir literatura prohibida. Al ser liberado, empezó de nuevo a trabajar en la causa revolucionaria. De nuevo fue arrestado por los mismos cargos, pero después de un año bajo custodia, Kírov se mudó a Vladikavkaz, en el Cáucaso, donde trabajó para el diario liberal Terek, tomó el nombre de Kirov y se casó con Maria Markus. Hasta la abdicación del zar Nicolás II de Rusia en 1917, permaneció en el Cáucaso.

Cuando regresó de su exilio, Sergéi Kostrikov ya se había cambiado el nombre a Kírov, esta era una práctica común entre los revolucionarios rusos. Lo seleccionó porque “Kir” era el nombre de un rey guerrero del Imperio persa, y en aquella época había sido seleccionado jefe militar de la administración bolchevique de Astracán, desde donde debía comenzar la penetración bolchevique en el Cáucaso, dominado por fuerzas hostiles a estos.

Después de la Revolución rusa de 1917, participó en la consecuente Guerra Civil Rusa hasta 1920. En febrero de 1920 fue nombrado vicepresidente de la oficina creada para extender el gobierno bolchevique al Cáucaso, encabezada por Sergó Ordzhonikidze. En abril, tras la captura de Bakú, se convirtió en uno de los cuatro miembros de la Oficina para la Transcaucasia y poco después fue enviado por Lenin a Georgia, con el fin de desestabilizar esta república controlada por los mencheviques.

En septiembre participó en las negociaciones con Polonia pero en febrero de 1921 estaba de vuelta en el Cáucaso, donde un levantamiento preparado por los bolcheviques, que solicitaron ayuda al gobierno ruso, acabó con la independencia de la república. En 1921 también, se convirtió en la cabeza del partido bolchevique en Azerbaiyán, al frente del comité central de la región hasta 1926. En 1921 fue elegido miembro candidato al comité central nacional del partido y en 1923 ingresó en él.

Kírov apoyó siempre a Stalin en su ascenso al poder frente a las demás facciones bolcheviques durante los años veinte, y en febrero de 1926 se le entregó la jefatura del partido en Leningrado, tras una campaña contra Zinoviev y sus partidarios, desarrollada tras la derrota de éste en el congreso nacional del 18 al 23 de diciembre del año anterior.

Durante el proyecto de colectivización forzada impulsado por Stalin a finales de los años veinte y principios de los treinta, Kírov respaldó decididamente a Stalin, aunque expresó ciertas diferencias con éste en cuestiones internas del partido, como en el castigo a los disidentes, oponiéndose a la ejecución de algunos y procurando su recuperación en el mismo. Durante esta época, Kírov, como dirigente de la zona noroccidental, fue responsable de la construcción del famoso Canal Mar Blanco Báltico.

El 1 de diciembre de 1934, Kírov fue asesinado por Leonid Nikolaev en Leningrado, en el edificio del soviet de Leningrado antiguo Instituto Smolny. Los jueces señalaron que Nikolaev había sido apoyado por Grigory Zinoviev, posteriormente por los partidarios de León Trotski, que estaba exiliado y, más adelante Nikolái Bujarin, con respaldo de ciertos miembros de la policía secreta como Yagoda.

Tras muchos cambios en la acusación a lo largo de la década, la versión oficial final indicaba que:

El asesino, Nikolaev, había sido partidario de Zinoviev, cuyos seguidores en Leningrado habían organizado el magnicidio.

Había recibido las órdenes para el asesinato del Centro Zinoviev Trotsky, dirigido por Trotsky desde el extranjero.

Yagoda, miembro de la Oposición de Derecha dirigida por Bujarin, se había asegurado de que la policía no detendría al asesino y le facilitaría el acercamiento a Kírov.

Los hechos justificaron la detención de Lev Kámenev y Grigory Zinoviev y a otros catorce líderes soviéticos que luego fueron juzgados en juicio público y ejecutados en 1936.

Los enemigos de Stalin lo relacionaron con el asesinato de Kirov, sin que nunca aparecieran pruebas definitivas que lo involucraran con el hecho. Pese a ello, quien quiera saber algo sobre este hecho, lo único que encontrará en Internet en estos tiempos será la afirmación categórica de que a Kirov lo mandó a asesinar el propio Stalin.

Después de la muerte de Kirov, muchas ciudades, calles y fábricas adoptaron su nombre. Una estación de Metro de Moscú también recibió su nombre hasta 1990 cuando fue cambiado por los traidores del socialismo, sin embargo un busto de bronce de Kirov permanece hasta hoy en la estación.

En cambio entre 1939 y 1991, una estatua de bronce y granito de Kírov dominó el paisaje de Bakú, Azerbaiyán, hasta que este país se volvió a convertir en capitalista y la desmanteló.

Si después de más de setenta años los capitalistas y traidores del socialismo siguen odiando a Kirov, no quedan dudas realmente de quienes fueron sus asesinos, por más conjeturas e historias que se tejan y que se elucubren por ellos.

Por tratarse de unos de los acontecimientos más importantes de la época del proceso de la ex Unión Soviética, y de un periodo muy controvertido bajo la dirección de José Stalin. En el cual el asesinato de uno de los más importantes dirigentes comunistas, diera comienzo a una serie juicios y posteriores ejecuciones de otros dirigentes del partido comunista, que han sido con el tiempo motivo de condena a la figura del líder comunista.

Los documentos de la época testifican y echan luz sobre la verdad de los hechos más allá de los sucesos posteriores y del acierto o el error de las medidas tomadas por Stalin y el Partido Comunista de la Unión Soviética de aquel momento.

COMO FUE INVESTIGADO EL ASESINATO DE KIROV

En diciembre 1934 aparecía en las “Comunicaciones sobre la situación de los prisioneros políticos”.

“El primero de diciembre, el secretario del Comité Central del Partido Bolchevique Sergio Kirov, fue víctima de un atentado en Leningrado. Todo el mundo comprende la consternación y la emoción de sus amigos y camaradas, que lo consideraban como una de las fuerzas más preciosas de la Unión Soviética; nadie sería sorprendido de que la dictadura bolchevique hiciera sentir al culpable o a los culpables toda la dureza de la ley.

Quienquiera se sirva de la espada, debe atenerse a perder por la espada.

ACTA de ACUSACIÓN

Purgas en la URSS - Página 12 Image002


Traducido al español conforme al informe publicado por la “Izvestia”, órgano del CCE de la URSS.

De la sesión pública de la Sala Militar del Tribunal Supremo de la URSS se abrió el 19 de agosto de 1936 a las 12 h. 10 m. en la Sala de Octubre de la Casa de los Sindicatos. El tribunal quedó constituido: Presidente Ulrich, presidente de la Sala Militar del Tribunal Supremo de la URSS, jurista militar del ejército; vocales: I. Matulevich, jurista militar de cuerpo de ejército, y Nikitchenko, jurista militar de división, vocal suplente del Tribunal I. Goliakov jurista militar de división; ponente: A. Kostiuchko, jurista militar de primera categoría.

La acusación pública está representada por A. Vyschinski, procurador de la URSS

El presidente, V. Ulrich, declara abierta la sesión al interrogatorio de identificación de los acusados y pregunta si no recusan a los miembros del tribunal y al acusador público. No habiendo hecho uso los acusados del derecho de recusación y habiendo renunciado a los defensores, el presidente declara que todos los derechos de la defensa pasan a los mismos acusados: esto es, el derecho de hacer preguntas a los testigos y a los demás acusados, a instruir diligencias durante la vista de la causa, participar en los debates, etc.

Por otro lado, conservan el derecho a hacer la última declaración.

El ponente da lectura al acta de acusación:

ACTA DE ACUSACIÓN


Contra Zinoviev, G.F. Kamenev, L.B. Evdokimov, G.E. Smirnov, I.N. Bakayev I.P., Ter-Vaganian V.A., Mrachkonski S.V., Dreitzer E.A., Goltzman F.S., Reingold I.I., Pikel R.V., Olberg V.P., Beran-Yurin K.B., Fritz David Kruglianski I.I., M. Lurie y N. Lurie acusados de los crímenes.

El 15 y 16 de enero de 1935, la Sala Militar del Tribunal Supremo de la URSS en sesión especial en Leningrado, examinó la causa del grupo contrarrevolucionario clandestino de zinovievistas llamado “Centro de Moscú” y cuyos principales dirigentes, entre los demás condenados en la citada causa eran Zinoviev G.E., Kamenev L.B., Evdokimov G.E. y Balkayev I.P.

La instrucción preliminar y el examen judicial de la citada causa establecieron que la organización llamada “Centro de Moscú” dirigió durante varios años la actividad contrarrevolucionaria de los diversos grupos clandestinos de los zinovievistas, incluida la actividad contrarrevolucionaria del grupo Nikolayev Kotolynov de Leningrado, que el 1 de diciembre de 1934 asesinó infamemente al camarada S.M. Kirov.

El Tribunal comprobó que la organización llamada "Centro de Moscú", como dirigente ideológico y político del grupo zinovievistas de Leningrado, conocía las tendencias terroristas de este grupo y las excitaba por todos los medios.

Esto también tuvieron que reconocerlo los acusados Zinoviev y Kamenev, quienes negaron toda participación en el asesinato del camarada S.M. Kirov y declararon hipócritamente ante el Tribunal que ellos no tenían más que la responsabilidad política y moral del asesinato del camarada Kirov.

Ahora ha quedado de manifiesto que hace año y medio, cuando se inició el sumario de la causa por asesinato del camarada S.M. Kirov, la instrucción y los órganos judiciales no estaban en posesión de todos los datos que descubrían el verdadero papel que, en la actividad clandestina terrorista y de guardias blancos, desempeñaron los zinovievistas de un lado, y los dirigentes de la organización clandestina trotskista, de otro.

Sobre la base de las nuevas circunstancias descubiertas por los órganos de la instrucción en 1936, en relación con el descubrimiento de toda una serie de grupos terroristas trotskistas y zinovievistas, en la instrucción ha quedado de manifiesto que, en realidad, Zinoviev, Kamenev, Evdokimov y Bakayev, condenados en la causa del "Centro de Moscú", no solo estaban al corriente de las tendencias terroristas de sus partidarios en Leningrado, sino que habían sido los organizadores directos del asesinato del camarada S.M. Kirov.

En la instrucción también ha quedado de manifiesto que Zinoviev, Kamenev, Evdokimov y Bakayev y otros acusados en la actual causa, de los cuales se hablará más tarde, eran los iniciadores y organizadores de atentados preparados contra la vida de otros dirigentes actuales del PC de la URSS y del gobierno soviético.

En la instrucción también ha quedado de manifiesto que los zinovievistas llevaron su criminal actividad terrorista en un bloque directo con los trotskistas y con L. Trotski, residente en el extranjero.

Estas nuevas circunstancias descubiertas, dejan sentado sin lugar a ninguna duda:

1.- que a finales del año 1932 se efectuó la unión del grupo trotskista y del grupo zinovievista, que organizaron un centro unificado compuesto por los acusados en la actual causa: Zinoviev, Kamenev, Evdokimov y Bakayev, por los zinovievistas, y Smirnov, L.N., Ter Vaganian y Mrachkovski, por los trotskistas.

2.- que la condición fundamental para la unificación de estos dos grupos contrarrevolucionarios fue el reconocimiento recíproco del terror individual contra los dirigentes del PC de la URSS y del gobierno soviético;

3.- que precisamente a partir de este momento, a fines de 1932, los trotskistas y los zinovievistas, por indicación directa de L. Trotski, transmitida al centro unificado por intermedio de agentes especiales, concentraron toda su actividad hostil al PC de la URSS y al gobierno soviético principalmente en la organización del terror contra sus dirigentes más destacados;

4.- que el centro unificado organizó con este fin grupos terroristas especiales que prepararon una serie de medidas prácticas dirigidas al asesinato de los camaradas Stalin, Vorochilov, Kaganovich, Kirov, Oryoukidze, Shdanov, Kosier, Postychev y otros:

5.- que uno de estos grupos terroristas, del que formaban parte Nikolayev, Rumianzev, Mandelstam, Levin, Kotolynov y otros, condenados por la Sala Militar del Tribunal Supremo de la URSS el 28 y 29 de diciembre de 1934, realizó, el primero de diciembre de 1934, siguiendo las instrucciones inmediatas de Zinoviev y L. Trotski y bajo la dirección inmediata del centro unificado, el infame asesinato del camarada S.M. Kirov.

Las declaraciones de Zinoviev, Kamenev, Evdokimov, Mrachkovski, Bakayev y de una serie de otros acusados en la actual causa han puesto de manifiesto sin dejar lugar a dudas que el único motivo e la organización del bloque trotskista zinovievista fue la tendencia a apoderarse del poder, costase lo que costase, y que la organización de actos terroristas contra los dirigentes más destacados del Partido y del gobierno, fue escogida como el medio único y decisivo de llegar a ello.

Careciendo de todo apoyo en la clase obrera y en las masas trabajadoras de la URSS, habiendo perdido todo su contenido ideológico, sin tener ningún programa político, impregnados de n odio salvaje hacia las victorias socialistas de nuestra patria, los jefes del bloque contrarrevolucionario trotskista zinovievista, Trotski, Zinoviev y Kamenev se han hundido definitivamente en el fango de los guardias blancos y se han asociado y confundido con los peores enemigos del poder soviético, se han convertido en una fuerza organizadora de los últimos residuos de las clases explotadoras aniquiladas en la URSS. En su desesperación y en su odio han recurrido al más cobarde medio de lucha contra el gobierno soviético y contra los dirigentes del PC de la URSS, al asesinato político.

Al principio, ante los primeros triunfos del socialismo en la URSS no habían perdido la esperanza de que surgieran dificultades que, según sus cálculos, el poder soviético no podría salvar. Pero al ver más tarde que estas dificultades eran salvadas con éxito y nuestro país salía victoriosa de esas dificultades, ellos jugaron abiertamente la carta de la complicación de las relaciones internacionales, de la guerra y la derrota del poder soviético.

No viendo ninguna perspectiva favorable, tomaron las armas, organizaron grupos terroristas clandestinos, y pusieron en acción el medio más innoble de lucha, el terror.

Actualmente, los conjurados trotskistas zinovievistas no motivan ya su lucha contra el PC de la URSS y el poder soviético con la llamada política errada del Partido y del gobierno soviético con la afirmación de que el PC de la URSS y el poder soviético llevan al país a su perdición, como antes pretendían mentirosa y calumniosamente.

Para ellos, ahora, la razón principal del empleo del terror son los triunfos de la construcción del socialismo en la URSS, el triunfo del impulso cultural y económico del país, triunfo que, al demostrar el fracaso ideológico y político de los trotskistas zinovievistas, aumentó aún más su odio contra el poder soviético y reforzó sus deseos de vengarse en el poder soviético de su fracaso político mediante el empleo del terrorismo.

A pesar de sus negativas persistentes, el acusado Zinoviev, bajo el peso de las pruebas que le presentaron los órganos de la instrucción, tuvo que reconocer que:

“...el centro trotskista zinovievista se imponía como misión principal el asesinato de los dirigentes del PC de la URSS y en primer lugar el asesinato de Stalin y el de Kirov”.

Otro miembro de este centro, el acusado Reingold, declaró en el interrogatorio el 3 de julio de 1936:

“...La cuestión principal sobre la que todos los participantes del bloque estaban de acuerdo era el reconocimiento de la necesidad de consolidar todas las fuerzas para apoderarse de la dirección del Partido. Yo he de reconocer que la misión fundamental del bloque trotskista zinovievista era suprimir por la violencia a la dirección del PC de la URSS y del gobierno soviético y ante todo a Stalin. Hacia fines de 1932, el centro tomó la decisión de organizar la lucha terrorista contra la dirección del PC de la URSS y el gobierno. Yo sé que la parte trotskista del bloque recibió de L.D. Trotski instrucciones para que emprendiera el camino del terror y preparara atentados contra Stalin”.

Esto lo comprueban terminantemente las declaraciones del acusado Kamenev en el interrogatorio del 23 de julio de 1936. El acusado Kamenev declaró:

“...El hecho de que el país haya salido de sus dificultades, el triunfo de la política del CC del PC de la URSS produjeron en nosotros un nuevo acceso de rabia y de odio contra la dirección del Partido, y en primer lugar contra Stalin”.

“...Nosotros, esto es, el centro zinovievista de la organización contrarrevolucionaria cuya composición he dado más arriba, y la organización contrarrevolucionaria trotskista, en persona de Smirnov, Mrachkovski, y Ter Vaganian, tratamos en 1932 de la unificación de las dos organizaciones contrarrevolucionarias, es decir, zinovievista y trotskista, con vistas a la preparación en común de la ejecución de actos terroristas contra los dirigentes del CC, y en primer lugar contra Stalin y Kirov”.

“...Lo principal consiste en que Zinoviev y nosotros, esto es yo - Zinoviev, Evdokimov, Bakayev y los dirigentes trotskistas, Smirnov, Mrachkovski, Ter Vaganian, decidimos en 1932 que el único medio a través del cual podíamos esperar llegar al poder, era la organización y ejecución de actos terroristas contra los dirigentes del PC de la URSS; en primer lugar, contra Stalin. Precisamente sobre esta base de lucha terrorista contra los dirigentes del PC de la URSS se llevaron a cabo negociaciones entre nosotros y los trotskistas con vistas a la unificación!”.

Purgas en la URSS - Página 12 D15-serv-kamz-300

A continuación, el acusado Kamenev declara:

“...nosotros habíamos jugado contando con el carácter insuperable de las dificultades por que atravesaba el país, de la situación en crisis de la economía, de la quiebra de la política económica en la dirección del Partido. Pero hacia el segundo semestre de 1932, se vio claramente que habíamos perdido.

Bajo la dirección del CC del PC de la URSS el país, venciendo las dificultades, avanzaba victoriosamente por el camino del impulso económico. Nosotros no podíamos dejar de verlo.

Podría creerse que nosotros debíamos haber cesado la lucha; sin embargo, la lógica de la lucha contrarrevolucionaria, la sed desenfrenada de poder, desprovista de todo principio, nos llevó por otra dirección. El hecho de que el país hubiera salido de sus dificultades, el triunfo de la política del CC del PC de la URSS, provocaron en nosotros un nuevo acceso de rabia y de odio contra la dirección del Partido, y en primer lugar contra Stalin”.

Esto también ha sido confirmado por el acusado Evdokimov que el 10 de agosto de 1936, hizo declaraciones detalladas sobre la organización del centro unificado y sobre sus posiciones terroristas. A la pregunta hecha por la instrucción: “¿Sobre que base se formó el bloque trotskista zinovievista?” el acusado Evdokimov declaró:

“Mrachkovski dijo: “Las esperanzas puestas en el fracaso de la política del Partido, hay que considerarlas como condenadas. Los medios de lucha empleados hasta ahora no han dado resultados positivos. No queda más que un solo camino de lucha, es el camino de la supresión por la violencia de la dirección del Partido y del gobierno... “Viendo que estaba de acuerdo con él, Mrachkovski, sin temer ya que no le apoyara, prosiguió: "Hay que desembarazarse de Stalin y de otros dirigentes del Partido y del Gobierno. Esta es la principal misión”.

Entonces Mrachkovski me comunicó que los trotskistas habían recibido de Trotski instrucciones sobre la necesidad de organizar atentados terroristas contra los dirigentes del Partido y del gobierno, que Trotski a pesar de encontrarse fuera de la URSS definía acertadamente las tareas de la lucha contra la dirección del PC de la URSS.

“Además, en virtud de la misma lógica de la lucha, Mrachkovski mismo, y otros trotskistas habían llegado a la conclusión de que el camino del terror era el único camino de lucha que les quedaba.

“Smirnov expresó la misma opinión que Mrachkovski. En conclusión, Marchkovski y Smirnov propusieron unificar las fuerzas de los trotskistas y de los zinovievistas y emprender la creación de grupos terroristas clandestinos para ejecutar actos terroristas contra los dirigentes del Partido y del gobierno”.

Análogas declaraciones hizo Reingold I.I., miembro del centro terrorista de Moscú, quien declaró lo siguiente:

“...Yo me entrevisté con Kamenev en la segunda mitad del año 1933, así como en 1934, en su domicilio, calle Karmanitski, en Moscú. Kamenev juzgaba la situación aproximadamente como Zinoviev, apoyando sus conclusiones en un análisis de la situación económica y política del país. La conclusión de Kamenev era que en todo caso no se iba hacia una catástrofe sino hacia un ascenso y que por esta razón eran vanas todas las esperanzas de un derrumbamiento automático y que la dirección actual era como una roca de granito demasiado dura para que pudiera partirse sola. Kamenev sacaba la conclusión de que habría que partir la dirección”.

“Repetidas veces Kamenev citó estas palabras de Trotski: “Todo está en la cumbre y por eso hay que derribar a la cumbre".

“Kamenev abogaba por la necesidad de una lucha terrorista, y en primer lugar del asesinato de Stalin, indicando que este era el único medio de llegar al poder. Recuerdo sobre todo su cínica declaración: "La peculiaridad de las cabezas es que no vuelven a brotar”.

Kamenev proponía preparar a los militantes del terrorismo. Decía que el nuevo bloque se distinguía del antiguo bloque de oposición, en que pasaba a las acciones terroristas activas.

Y después dice:

“...yo ya he declarado más arriba que el bloque unificado trotskista-zinovievista no tenía ningún programa político nuevo. Se partía de la vieja plataforma caduca, y nadie entre los dirigentes del bloque se ocupaba por la elaboración de un programa político, aunque fuese un tanto completo y coherente. La única cosa que unía a este bloque dispar, era la idea de la lucha terrorista contra los dirigentes del Partido y del Gobierno.

De hecho, el bloque no era más que una banda contrarrevolucionaria terrorista de asesinos que intentaban apoderarse del poder en el país, fuese por el medio que fuese”.

El acusado Smirnov I.N., en su interrogatorio del 5 de agosto de 1936, reconoció también que ya en 1931, durante su estancia en Berlín, celebró una entrevista con el hijo de L. Trotski, Sedov.

Smirnov I.N., declara:

“...durante nuestra entrevista, L. Sedov, analizando la situación de la Unión Soviética, expresó la opinión de que en las actuales condiciones, únicamente se podía llegar a un cambio de la situación general del país, suprimiendo por la violencia a los dirigentes del PC de las URSS y del Gobierno soviético”

“... yo reconozco que la orientación hacia el terror como único medio capaz de cambiar la situación en la Unión Soviética, la conocí en una entrevista que tuve con Sedov en 1931 en Berlín, como posición suya personal. Yo reconozco que esta posición, en lo que concierne al terror, fue reiterada por L. Trotski en 1932, en sus instrucciones personales que me transmitió por intermedio de V. Gaven.

"Yo reconozco que Ter Vaganian, que de acuerdo conmigo llevaba las negociaciones en nombre del grupo trotskista con los izquierdistas y los zinovievistas, formó en 1932, con Kamenev, Zinoviev, y con el grupo Lominadze, un bloque para la lucha en común contra el PC de la URSS y el Gobierno soviético y que este bloque tenía como base las instrucciones de L. Trotski sobre el terror contra los dirigentes del PC de la URSS y el Gobierno soviético”.

El acusado V.A. Ter Vaganian ha confirmado estas declaraciones del acusado Smirnov y ha reconocido su participación en el centro unificado, así como la participación de los acusados Smirnov I.N., Mrachkovski, Zinoviev y Kamenev.

El acusado Ter Vaganian ha reconocido que:

“... la organización trotskista dirigida por Smirnov I.N. en su actividad contrarrevolucionaria, cultivaba especialmente el odio y la furia contra la dirección del PC de la URSS. Este odio era lo que formaba la base de este bloque”.

El acusado Ter Vaganian ha reconocido igualmente que en 1931,

“Sedov recibió a Trotski, para transmitirle a Smirnov I.N., y a toda la organización trotskista clandestina de la URSS, unas instrucciones especiales con el fin de pasar a los métodos de lucha más activos y más agudos contra el Partido y su dirección”.

Confirmando las declaraciones del acusado Mrachkovski sobre esta cuestión, Ter Vaganian declaró:

“Mrachkovski tiene razón al decir que el bloque trotskista-zinovievista ha sido efectivamente organizado sobre la base del reconocimiento de la necesidad de la lucha contra la dirección del Partido y del gobierno por medio del terror”.

Así que está fuera de dudas que el bloque trotskista zinovievista se transformó en un grupo de aventureros políticos sin principios, un grupo de asesinos que no aspiraba más que a una sola cosa: llegar al poder aunque fuese por medio del terror.

Tal es el único y completo “programa” de esta asociación de asesinos políticos.

El acusado Pikel R.V. ha hecho igualmente en la instrucción previas declaraciones de las cuales se desprende que el terror fue la única base de la unificación de los trotskistas y zinovievistas en 1932. En el interrogatorio del 23 de julio, Pikel declara:

“De acuerdo con la información que nos comunicó Reingold a principios del año 1934, el Centro contrarrevolucionario unificado del bloque trotskista zinovievista para toda la URSS decidió dar, mediante los esfuerzos de los trotskistas y zinovievistas, un golpe fulminante al PC de la URSS por medio de una serie de actos terroristas cuyo fin era decapitar a la dirección y apoderarse del poder.

El centro del bloque trotskista zinovievista para toda la URSS planteó resueltamente en ese momento la cuestión de la necesidad de una “intervención quirúrgica” comprendiendo con ello el terror, para cambiar radicalmente la situación del país. Con ese fin, el Centro dio instrucciones de emprender una selección de hombres llenos de odio contra la dirección del Partido, dotados de una gran fuerza de voluntad capaces de cometer atentados terroristas contra los jefes del PC de la URSS”.

De conformidad con la línea del bloque clandestino trotskista zinovievista que tendía a apoderarse del poder por todos los medios, los participantes en este bloque, han practicado ampliamente la doblez como método especial y fundamental en sus relaciones con el Partido y el gobierno, llevando esta doblez hasta proporciones monstruosas y convirtiéndola en un sistema que podrían envidiar cualquier Azef y Malinovski, cualquier Okrana con sus confidentes, sus provocadores y sus agentes encargados de actos de sabotaje.

Una de las tareas más importantes del bloque trotskista zinovievista era disimular por todos lo medios posibles su actividad contrarrevolucionaria y la organización de actos terroristas.

El acusado Reingold declaró sobre esta cuestión:

En 1933, 34, Zinoviev, en su domicilio, me dijo, estando solo con él: “....la principal tarea práctica es organizar el trabajo terrorista de modo suficientemente conspirativo para no comprometerse en nada”, “....delante del juez de instrucción, lo esencial es negar toda ligazón con la organización. En caso de ser acusado de actividad terrorista hay que negarlo categóricamente, argumentando que el terror es incompatible con las opiniones bolcheviques marxistas”.

L. Trotski, daba también análogas instrucciones, recomendando que en caso de cometerse actos terroristas había de desolidarizarse con ellos y “adoptar una posición análoga a la que adoptó en su tiempo el comité central socialista revolucionario, frente a madame Kaplán”, que disparó contra V. I. Lenin.

El centro unificado había recurrido a la conspiración más profunda y enmascaraba del modo más cuidadoso su actividad terrorista por la misma razón de que su misión era igualmente engañar la vigilancia de la clase obrera y de las masas trabajadoras. Al mismo tiempo que preparaba el asesinato del camarada Stalin y de otros dirigentes de P. C. de la U. R. S. S. el Centro unificado predicaba por todos los medios su lealtad e incluso su abnegación al Partido y al gobierno soviético, su arrepentimiento por sus errores pasados y su voluntad de servir honestamente a la revolución proletaria. Los dirigentes del Centro unificado contaban con aprovecharse del hecho de haber sido “perdonados” para poder llegar al poder después del asesinato del camarada Stalin. El acusado Reingold declaró sobre este propósito:

“. . .se creía hablo de los dirigentes del centro trotskista-zinovievista que el hecho de haber sido perdonado y de haber reconquistado la confianza aún en vida de Stalin, nos aseguraría el acercarnos a la dirección y al poder y que seguidamente después de la subida al poder de Zinoviev, Kamenev y sus partidarios, estos habrían asegurado a su vez el regreso de Trotski al poder”.

Esto lo ha confirmado el acusado Kamenev en la instrucción.

“... hemos discutido esta cuestión en varias ocasiones. Habíamos trazado y establecido dos variantes de la llegada al poder de los dirigentes del bloque trotskista zinovievista.

Según la primera variante, que nos parecía la más plausible, la ejecución de un acto terrorista contra Stalin produciría una confusión en la dirección del Partido y del gobierno y entonces se establecerían negociaciones con nosotros, los dirigentes del bloque trotskista zinovievista, en primer lugar con Zinoviev, Kamenev, y Trotski.

Pensábamos que durante estas negociaciones, yo y Zinoviev ocuparíamos tanto en el país como en el Partido, una posición predominante, pues aún en vida de Stalin habíamos conseguido por nuestra política de doblez que el Partido perdonase nuestras errores y el regreso a sus filas. En cuanto a nuestra participación la mía, la de Zinoviev, y Trotski en los actos terroristas, permanecería desconocida al Partido y al País.

Según la segunda variante de la toma del poder que nos parecía menos segura, después del acto terrorista contra Stalin debería producirse la incertidumbre y la desorganización en la dirección del partido y del país; los dirigentes del bloque trotskista zinovievista conseguirían aprovecharse de la confusión y obligarían a los demás dirigentes del Partido a admitirnos en el poder, o les forzarían a que nos cediesen su puesto.

La aparición de Trotski y su participación activa en la lucha por la toma del Poder, era considerada como cosa natural”.

Bajo la influencia directa de León Trotski, el centro trostkista zinovievista unificado, emprendió el camino del terror. Trotski personalmente, dio a los miembros del Centro unificado una serie de instrucciones verbales y escritas en este sentido.

En el interrogatorio del 20 de julio de 1936 el acusado Mrachkovski S. V., declaró:

“Nosotros, los trotskistas, adoptamos la orientación del terror, bastante antes a la creación de nuestro bloque con Zinoviev y Kamenev. En 1931, durante su estancia en Berlín I. N. Smirnov se había puesto en relación con L. Trotski y nosotros recibimos de este último instrucciones de emprender la organización de grupos de combate trotskistas”.

El mismo Mrachkovski declaró:

“...de acuerdo con las instrucciones de L. Trotski recibidas por I. N. Smirnov en 1931, nosotros debíamos asesinar a Stalin, Vorochilov, Kaganovich. Stalin debía ser asesinado en primer lugar”.

En lo que se refiere a la actitud de Trotski en la cuestión de la creación de un bloque trotskista zinovievista unificado y del paso a los métodos de lucha, el acusado Mrachkovski declara lo siguiente:

"Hacia mediados del año 1932, I. N. Smirnov planteó ante nuestro núcleo dirigente (de tres personas), la cuestión de la necesidad de unificar nuestra organización con los grupos Zinoviev Kamenev y Chatskin Lominadze. . . Fue entonces cuando se decidió consultar a Trotski y recibir instrucciones suyas. L. Trotski consintió en la formación de ese bloque, a condición de que los grupos que entrasen en el bloque reconociesen la necesidad de la supresión por la violencia de los jefes del P. C. de la U. R. S. S. y en primer lugar de Stalin”.

Estas declaraciones de Mrachkoski están plenamente confirmadas por el acusado Dreitzer, quien declaró en el interrogatorio:

“...en virtud de las instrucciones directas de Trotski nuestro Centro del bloque trotskista zinovievista para toda la U. R. S. S., debía preparar y cometer el asesinato de Stalin y de Vorochilov, con el fin de decapitar a la dirección del P. C. de la U. R. S. S. y del Ejército Rojo”.

El acusado Dreitzer, recibió personalmente en 1934, de Trotski por intermedio de Sedov, hijo de Trotski, instrucciones escritas de preparar y ejecutar un acto terrorista contra el camarada Stalin. Esta carta estaba escrita por Trotski en persona. Según las declaraciones de Dreitzer, el contenido de esta carta era el siguiente:

"... Querido amigo, transmita que en la hora actual se nos plantean las siguientes tareas fundamentales:

1. Suprimir a Stalin y a Vorochilov:

2. Desplegar un trabajo de organización de células en el ejército;

3. En caso de guerra, aprovechar todos los fracasos y toda confusión para apoderarse de la dirección”.

“La carta, declaró el acusado Dreitzer, terminaba con la indicación de tener a Trotski al corriente del cumplimiento de estas instrucciones. Debo agregar que estas instrucciones de Trotski confirman por completo las que yo había recibido de Mrachkovski en mayo de 1934”.

Por supuesto lo dicho es solamente una pequeña parte de un largo juicio celebrado en la ex Unión Soviética durante un periodo que va de 1934 a 1936 previo a la Segunda Guerra Mundial. Recordar a Kirov ha sido nuestro objetivo principal, héroe de la Revolución Rusa, constructor proletario del socialismo real, y mártir del odio de los fascistas y contrarrevolucionarios. Pero resultaba imposible mencionar a Kirov, sin tocar siquiera por encima los acontecimientos y el escenario de aquel atentado, del cual poco y nada se recuerda en estos días, y en cambio mucho se habla por hablar, intencionadamente y otras veces sin conocer una milésima parte de la verdad de los hechos posteriores.


ES POR ESO QUE SIEMPRE LE DECIMOS A NUESTROS JÓVENES QUE ESTUDIEN.

QUE SE INFORMEN.

QUE RECURRAN A LOS DOCUMENTOS DE LA HISTORIA.

Y AÚN ASÍ INVESTIGUEN, DUDEN, NO SE QUEDEN CON LA PRIMERA VERSIÓN QUE SE LES OFREZCA.

NO EXISTEN MUCHAS VERDADES NI HAY VERDADES A MEDIAS.

LA VERDAD SIEMPRE SERÁ UNA SOLA, Y HABRÁ QUE MIRARLA DE FRENTE POR DURA Y DOLOROSA QUE ESTA SEA.

Fuente:

http://elpolvorin.over-blog.es/article-el-asesinato-terrorista-contra-kirov-en-1934-62234565.html

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Mensaje por proleinternacionalista el Sáb Abr 23, 2011 7:24 am

Camarada comisario ud amenaza con sancionar haciendo uso de un articulo de las reglas del foro que dice asi:

"No se recomienda la publicación de mensajes con contenidos absurdos, que contradigan informes técnicos o históricos, sin el apoyo de fuentes documentales o gráficas"

Pero el problema sr SS 18 es que se tendria que probar que yo estoy contradiciendo a la historia, que yo estoy contradiciendo los informes y porque no... la realidad historica, y lo hago con el solo fin de crear polemica.

Le aseguro que ninguna de las dos son atribuciones mias, incluso si es que es ofensivo para algunos llamar nacionalcomunismo a la politica estalinista, lo dejare de hacer.

Pero creo que es necesario explicar que entendemos por nacionalcomunismo los marxistas. Para eso me apoyo en el gran camarada Lenin

No se puede realizar la revolución socialista en un país en el que la mayoría de la población está formada por pequeños productores agrícolas más que por medio de toda una serie de medidas transitorias especiales, perfectamente inútiles en los países capitalistas evolucionados en donde los obreros asalariados industriales y agrícolas están en aplastante mayoría (...) Hemos subrayado abundantemente en los hechos, en todas nuestras intervenciones, en toda la prensa, que la situación es diferente en Rusia: los obreros industriales están en minoría y los pequeños cultivadores en aplastante mayoría. En este país la revolución socialista no puede vencer definitivamente más que con dos condiciones. En primer lugar, si está sostenida en el momento oportuno por una revolución socialista en un o varios países avanzados...» (Lenin, Informe sobre el impuesto en especie al X Congreso del P.C.R., 15 marzo 1921).

«Si se afrontan las cosas a escala mundial, es absolutamente cierto que la victoria final de nuestra revolución, si debe quedarse aislada, si no hay ningún movimiento revolucionario en los demás países no tendrá esperanza» (Lenin, VII Congreso del P.C.R.).

«Nosotros no sabemos nada, ni podemos saberlo, sobre cuantas etapas transitorias tendremos que atravesar hacia el socialismo. Esto depende de momento en que la revolución europea comience a gran escala» (Lenin, Informe sobre la revisión del programa y el cambio de denominación del Partido, VII Congreso del P.C.R.).

«¿Podremos mantenernos con nuestra pequeña y pequeñísima producción campesina, con el estado de ruina de nuestro país, hasta el día en que los países capitalistas de Europa Occidental hayan concluido su desarrollo hacia el socialismo?.. Nosotros no estamos tan civilizados como para poder pasar directamente al socialismo, aunque tengamos las premisas políticas para ello» (El impuesto en especie, 1921).

Lo que llamamos nacionalcomunismo los anonimos marxistas, es la transformacion politica del contenido internacionalista de la revolucion proletaria, en un contenido nacional, chovinista, que invierte toda la correlacion programatica de el socialismo, y tergiversa las ensenanzas de Marx y Lenin. Esta politica es la del "Socialismo en la sola Rusia", atribuida a Stalin, y hasta cierto punto Bujarin como teorico filisteo de aquel oprobioso invento.

Esto no esta en contradiccion con lo que dice Stalin, y que ud. ha expuesto. El ve la revolucion como un garante y defensa de su socialismo nacional, y no como un fragmento de una dictadura proletaria mundial. El ve sus intereses y el de todo el thermidor, mas su internacionalismo es eclectico, yo diria nulo, expuesto a beneficios y perdidas sacaba las cuentas.

Pero que mejor que de la boca de Stalin saliendo la verdad... es decir, sin ganas ni siquiera de mentir:

Question: Do you believe that with the further progress of the Soviet Union towards Communism the possibilities of peaceful co-operation with the outside world will not decrease as far as the Soviet Union is concerned? Is “Communism in one country” possible?

Answer(Stalin): I do not doubt that the possibilities of peaceful co-operation, far from decreasing, may even grow. “Communism in one country” is perfectly possible, especially in a country like the Soviet Union.


El comunismo en un solo pais es posible... si y tambien la coexistencia pacifica. A confesion de parte... Stalin al mando.

Salu2 internacionalistas








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Mensaje por ajuan el Sáb Abr 23, 2011 7:28 am

Les dejo mas informacion sobre este asesinato por parte de los "contrarevolucionarios".Lo he leido y es muy claro a la hora de explicar.Haber los trotkistas como se defienden.
EL ASESINATO DE SERGEI KIROV.

El 1 de diciembre de 1934 Sergei Kirov, mientras trabajaba en el Instituto de Smolny, fue asesinado por Leonid Nikolaev, un miembro del Partido que había sido funcionario del Comisariado de Inspección en Leningrado, pero que había sido degradado desde la abolición del mismo. Sus protestas le valieron ser expulsado del Partido. Era asimismo un incompetente y había estado implicado en diversas actividades irregulares. Pero fue admitido de nuevo dos meses más tarde, tras prometer que acataría la disciplina del Partido. Con toda claridad no se había reconciliado con el Partido, y terminaría recurriendo al terrorismo para lograr su venganza. Era un elemento descontento que fácilmente se prestó a trabajar para la Oposición.

Kirov era el jefe del Soviet de Leningrado. En la dirección del Partido se le consideraba el sucesor más probable de Stalin. Su asesinato, por lo tanto, no podía ser visto únicamente como un acto de venganza. Fue principalmente un acto de terror político. El atentado contra la vida de Lenin en 1918 había sido realizado por un Social- Revolucionario y no por un miembro del Partido. Kirov fue asesinado por un miembro del Partido. Stalin se tomó este asunto muy en serio, y él mismo se encargó de dirigir la investigación de las actividades de la Oposición. Zinoviev fue acusado de estar directamente implicado en el complot contra Kirov. Pero en este momento no podía demostrarse aún su implicación. La Oposición, mientras estaba ocupada en reclutar a saboteadores y planear asesinatos, negaba enérgicamente su participación alegando que el terrorismo individual es incompatible con el marxismo. Zinoviev, sin embargo, aceptó que sus actividades habían contribuido a incitar actos de terrorismo. Fue condenado a 10 años.

En este punto, me gustaría señalar algunos aspectos de las lecciones históricas que los marxistas-leninistas extraen de la continuación de la lucha de clases en la etapa del socialismo. El socialismo no es el objetivo final del marxismo-leninismo. Marx, en El Manifiesto Comunista, señala que el socialismo es el período de la dictadura revolucionaria del proletariado en el que la clase obrera, como clase dirigente, busca amoldar el mundo a su propia perspectiva proletaria. Para hacer esto, el proletariado necesita su propio estado -un estado que en última instancia debe desaparecer, ya que el proletariado no tiene ninguna necesidad de mantener un poder opresivo sobre sí mismo. Sin embargo, el estado soviético era muy poderoso y, dado el cerco capitalista de la Unión Soviética, no podía ser de otro modo. Pero también la continuación de la lucha de clases tiene lugar dentro del estado proletario y sobre todo dentro del Partido dirigente, que es la avanzadilla de su clase el proletariado. Siendo éste el caso, ya que siempre habrá necesidad de lucha y controversia dentro del partido de la clase obrera, debe reconocerse que esta controversia también reflejará la lucha de clases en la sociedad y que los desposeídos y los nuevos elementos burgueses procurarán ganar poder para defender sus intereses dentro del Partido. Cuando los miembros de la Oposición recurrieron al sabotaje y el terror, al no poder ganar apoyos dentro del Partido, se convirtieron en instrumentos, quizás sin ser conscientes algunos de ellos, en manos de los que intentaban derrocar al Poder soviético.

El asesinato de Kirov marcó el principio de un cambio cualitativo en el método de lucha de los opositores dentro del Partido. La oposición del bloque Trotsky-Zinoviev, al no lograr el apoyo dentro del Partido, esperaba el fracaso del primer plan quinquenal para derrocar a Stalin. Cuando esta esperanza se vio decepcionada, no vieron otra opción que recurrir al terrorismo. El juicio del grupo terrorista trotskista-zinovievista celebrado en Moscú el 19-24 de agosto de 1936 demostró con claridad lo anterior. Los historiadores burgueses pueden mofarse de estos juicios y calificarlos de farsas, pero los periodistas y los comentaristas de la época quedaron impresionados por el hecho de que las admisiones de los acusados eran genuinas. Reflejaban una realidad: que en la sociedad socialista el Partido, para continuar al lado de las masas, debe purgarse de elementos putrefactos, desmoralizados y burgueses. Tras el asesinato de Kirov se llevaron a cabo tales purgas, y es también un reflejo de la continua lucha de clases que algunos buenos comunistas fueran acusados injustamente y expulsados del Partido. Pero es inevitable la necesidad de tales purgas en la etapa del socialismo, para prevenir la restauración capitalista y la degeneración de la dirección de la clase obrera.

Quizás el individuo más siniestro de la Oposición, que ostentó el poderoso cargo de Vicepresidente de la Policía de Seguridad --la OGPU--, era Henry G. Yagoda. Sistemáticamente protegía de la investigación a los miembros de la oposición, y era renombrado por su preferencia por el uso del envenenamiento y de los "tratamientos" médicos para quitar de en medio a los miembros leales y de confianza del Gobierno soviético. Fue responsable de asesinar al presidente de la OGPU Vyacheslav R. Menzhinsky, usando su poder para intimidar a un tal Doctor Leo Levin de modo que consiguiera la adhesión de un físico leal, el Dr. Kazakov, a la conspiración médica contra Menzhinsky. Menzhinsky sufría de angina de pecho y asma, y debido a la administración de tratamientos incorrectos, su corazón se debilitó y se apresuró su muerte. Murió en mayo de 1934, 6 meses antes del asesinato de Kirov y después de que Yagoda hubiera asumido su cargo.

De hecho el asesino de Kirov, Leonid Nikolayev, fue detenido por agentes de la OGPU sólo unas semanas antes del asesinato de Kirov. Se le encontraron encima un arma y una carta con la ruta que Kirov seguía a diario. Yagoda ordenó su liberación.
Yagoda fue responsable del asesinato de Máximo Gorki y de su hijo. Máximo Gorki era leal a Stalin y al Partido, y sus escritos eran muy respetados internacionalmente. Por esta razón se convirtió en un objetivo para los miembros de la Oposición, que temieron que Gorki los denunciara en sus escritos. Los motivos de la Oposición eran venales y bajos. Estaban en alianza directa e indirecta con los enemigos del poder de la clase obrera en la Unión Soviética y en el extranjero. Yagoda declaró en su juicio que sus acciones tenían como objetivo ayudar a que la oposición alcanzara el poder, y no su engrandecimiento personal. Incluso confesó a su secretario y cómplice Pavel Bulanov, que consideraba al Mein Kampf "un libro que merece la pena" y que le impresionaba el hecho de que Hitler hubiera llegado a la cima empezando como un simple "sargento mayor".

Yagoda había comenzado su carrera como sargento mayor en el ejército ruso. La purga de estos elementos que se habían infiltrado en el Partido y en el estado era no sólo una necesidad, sino asimismo una prioridad en el ambiente de tormenta que se avecinaba con la amenaza internacional de la Alemania nazi y de los poderes de Eje, amenaza terrible que la Unión Soviética debía afrontar ahora. Trotsky tenía una posición totalmente elaborada acerca de que el terrorismo por sí solo no derribaría al Gobierno soviético. Los partidarios del terrorismo, la actividad desviacionista y el sabotaje tuvieron que aliarse con los que estaban dispuestos a ir a la guerra contra la Unión Soviética. Esto significaba la alianza con las potencias militares del Eje --en particular Alemania y Japón. Esta alianza se consideró como un asunto de necesidad histórica para derribar a Stalin y colocar a la oposición en el poder. Incluso tuvieron lugar conversaciones secretas entre miembros de la Oposición rusa y representantes de Alemania y Japón.

Adolf Hitler, arengando a miles de tropas en el Congreso del Partido Nazi de Nuremberg el 12 de septiembre de 1936, proclamó públicamente su intención de invadir la Unión Soviética. El 25 de noviembre de 1936, Alemania y los Ministros de Asuntos Exteriores de Japón firmaron el Pacto Anti-Comintern. Pero ya en la primavera y el verano de 1936, las autoridades soviéticas habían sorprendido a espías nazis, saboteadores y terroristas en una serie de incursiones por todo el país. Paso a paso la quinta columna antisoviética de Trotsky fue destapada y destruida en los meses siguientes. Trotsky había predicho una guerra contra la Rusia soviética en 1937. Como la conspiración fue destapada ante el mundo entero en los juicios del grupo terrorista trotskista-zinovievista, y en los juicios siguientes, Trotsky únicamente pudo lanzar sus broncos improperios contra Stalin y la Unión Soviética. Surgieron los comités para defender a Trotsky, cuya plataforma de propaganda debía presentar a Trotsky como un mártir injustamente acusado. Pero pronto se reveló que estos comités estaban compuestos por elementos antisoviéticos y fascistas que coordinaban la propaganda para desviar la atención lejos de la amenaza de guerra contra la Unión Soviética. En 1941, después de la invasión nazi de la URSS, Joseph E. Davies, ex-Embajador americano en la Unión Soviética, escribió:

"Todos estos juicios, purgas y liquidaciones, que parecieron tan violentos en aquel tiempo y sobresaltaron al mundo, ahora se revelan con bastante claridad como parte de un esfuerzo vigoroso y decidido del gobierno de Stalin para protegerse... En 1941 no había ya ningún quintacolumnista en Rusia"( La Gran Conspiración, pag. 326).

Wilf Dixon


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Purgas en la URSS - Página 12 Empty Re: Purgas en la URSS

Mensaje por proleinternacionalista el Sáb Abr 23, 2011 8:04 am

Hablemos ahora de las purgas, y para ello a pesar del sr. Asturcon (lo siento son mis limitaciones), me ayudare de los escritos de Trotsky de aquella epoca, frescos y ligeros como si hubiesen sido escritos hoy para defenderse de todos los textos apocrifos que saldran y saldran, pero ninguno entrara en el hilo del tiempo.

Antes de empezar y retomar el tema de la aniquilacion fisica de la vieja vanguardia bolchevique, enmarquemos algunos hechos empiricos sobre aquellos juicios, y que son usados como argumentos indefendibles por los estalinistas contemporaneos.

"Los acusados confesaron sus crimenes"

Este es el principal argumento de los acusadores. Las confesiones se dieron ciertamente, asi como muchos que no pudieron ser extorsionados recibieron un disparo en la sien sin ningun tipo de juicio. Pero lo principal que hay que establecer es que en este juicio no hay mas pruebas que las confesiones. Nada material, nada fisico, solo el relevante de las demas pruebas. Porque? simplemente porque no existian otro tipo de pruebas y esto lo probara Trotsky mas adelante.

"hubo extranjeros que se cercioraron de la validez de aquellos juicios"

Si los burgueses estaban tan felices, incluso aceptaron a la URSS en la sociedad de naciones poco antes de los exterminios. El problema es que los burgueses son mentirosos y lo mas raro de todo es que solo tienen validez para los marxistas leninistas cuando se acoplan a sus demagogias, y ya no son solamente propagandistas anticomunistas.

Pero hay que ser mas especifico, y poner las cosas claras, si bien es cierto que los burgueses colaboraron con estas patranas hay un dicho muy cierto juridicamente. A confesion de parte relevo de pruebas. Y asi es el derecho burgues.

"Las purgas fueron necesarias para el triunfo sobre los nazis".

Despues de todo este argumento tiene cierta razon. Si no se hubiese purgado posiblemente la URSS con la linea marxista leninista al mando no hubiese ganado la guerra imperialista aquella, y no se habria expandido sus dominios hasta Berlin mismo. El problema no es que hayan vencido a los nazis, que no tenian oportunidad alguna de lograr lo que querian, tal y como lo decia Trotsky, el problema es que este triunfo fue el enterrador y sepultador, con efectos hasta la actualidad, de una posible revolucion mundial y lleno de oprobio todo el movimiento comunista a nivel mundial. Luego los poststalinistas renegarian del mismisimo "demonio" como si ellos no serian hijos de aquella linea contrarevolucionaria. Como si ellos no fueran tan responsables como aquel individuo que paso, y que solo la casualidad historica puso en el lugar que podria haber llenado cualquier miserable de la calana de Molotov Voroshilov Beria Iagoda Zhukov Ercoli Thorez Carrillo etc.

Luego llega la noche y comienzan los rumores, "hay indicios", "parece ser", "habia un peligro", "existian sabotajes", "habia complots".

Pero esto es solo el epilogo... cuando se ejecuta sin pruebas.

Ahora dejemos a Trotsky, el que mejor se puede defender asimismo.

El proceso[1]





30 de diciembre de 1934







Después de la inevitable demora de un día recibí de París el periódico l'Humanité del 28 de diciembre, que publica extractos del proceso y una declaración de un tal Duclos[2]. Ya que tanto los extractos como la declaración provienen de la GPU no hace falta en­trar en una discusión con los lacayos mercenarios.

Para nosotros basta con denunciar los planes de sus amos.

Como se podía esperar, en el proceso no se dice nada sobre el grupo Zinoviev-Kamenev. En otras pala­bras, la amalgama inicial se hizo polvo. Sin embargo, cumplió mientras tanto, el objetivo de preparar psicológicamente otra amalgama; en el proceso aparece ines­peradamente -para los ingenuos- el nombre de Trotsky. Nikolaev, el asesino de Kirov, según propia confesión estaba en contacto con un cónsul de una potencia extranjera.[3] En una de las visitas de Niko­laev al consulado ese hombre le dio cinco mil rublos para sus gastos. Y Nikolaev agrega: "Me dijo que él podía establecer contacto con Trotsky si yo le daba una carta del grupo para Trotsky." Y eso es lodo. ¡Suficiente! En el proceso no se vuelve a mencionar este episodio.

Es notable que Nikolaev recién el vigésimo día de su arresto haya hecho su primera declaración respecto al cónsul extranjero y a su propuesta de pasarle a Trotsky una carta. ¡Evidentemente, el magistrado examinador tiene que haber ayudado a la memoria del terrorista en el transcurso de estos veinte días para sacarle una evidencia tan preciosa! Pero dejemos eso de lado. Supongamos que la evidencia es auténtica. Más aun, supongamos que el cónsul en cuestión real­mente existe. Supongamos que se puso en contacto con un grupo terrorista (hubo casos similares en la his­toria). ¿Pero cómo y por qué aparece súbitamente mi nombre? ¿Será tal vez porque el grupo terrorista buscaba ponerse en contacto con Trotsky? No, ni siquiera la GPU se atreve a afirmarlo. ¿A lo mejor era Trotsky el que buscaba el contacto con el grupo terrorista? No, en el proceso tampoco se atreven a decir eso. Fue el propio cónsul el que tomó la iniciativa, y mientras le daba a Nikolaev cinco mil rublos en vísperas del acto terrorista que se preparaba, le pidió una carta dirigida a Trotsky. Esta es la única deposición, una evidencia realmente asombrosa de parte de Nikolaev. De repente queda claramente iluminada la personalidad del cónsul. ¡El "cónsul" está alerta! ¡El "cónsul" está en su pues­to! El "cónsul" exige un pequeño documento, una carta de los terroristas financiados por él dirigida a Trotsky.

¿Obtuvo el cónsul esa carta? Uno se imagina que esta pregunta es de fundamental importancia. Pero jus­tamente sobre este punto no sacamos en limpio ni una palabra del proceso tal como lo reproduce L 'Humanité. ¿Es concebible que este hecho no les interesara mínimamente al magistrado investigador ni al fiscal? Por­que lo que importa no son las proezas de un cónsul desconocido para todo el mundo sino el problema de las relaciones entre los terroristas y Trotsky. ¿Hubo o no tales relaciones? ¿Se escribió y se transmitió la car­ta? ¿Hubo respuesta? No se contestan estas ineludibles preguntas. ¿Es sorprendente? Solo para los ingenuos. La GPU no podía permitirle al fiscal ninguna indiscre­ción en ese terreno sobre el que se tendió un manto de silencio.

No hay que dudar ni por un momento de que no se escribió esa carta, porque si los terroristas conocieran algo sobre Trotsky -y no podía ser que no lo conocie­ran- sabrían que a través de mis treinta y siete años de actividad revolucionaria y literaria (ver varios de mis artículos en mis Obras Escogidas publicadas por la editorial estatal) se extiende como un hilo rojo mi acti­tud irreconciliable hacía el aventurerismo del terror individual. Sin embargo, la admisión de que los terro­ristas no podían tener el menor motivo para buscar un contacto con Trotsky y por eso no respondieron a la amable oferta del "cónsul" equivaldría a arruinar inmediatamente toda la amalgama. Mejor callarse la boca. Sin embargo, supongamos por un momento algo totalmente improbable, que el elocuente provocador logró realmente obtener la carta que tanto le intere­saba. ¿Pero que pasó con ella? Por supuesto, sería muy grande la tentación de enviarle esa carta a Trotsky y... recibir de él alguna respuesta alentadora para los "partidarios" de Leningrado, aunque no se hiciera ninguna referencia al terror. Pero sus inspiradores, si no el propio cónsul, comprendían demasiado bien el riesgo de tal empresa; los anteriores intentos de pro­vocación -que, es cierto, eran de menor envergadu­ra - terminaron en un inevitable fiasco. La carta, si se hubiera escrito, lo que, repetimos, está en contra de toda probabilidad, simplemente reposaría en los archi­vos de la GPU como arma inadecuada para sus propósi­tos. Pero esto no se puede decir en voz alta sin confesar a la vez que el cónsul es un primo segundo del oficial de Wrangel.[4] (ver más abajo).

Pero, ¿es posible imaginarse a un cónsul en el papel de provocador? No tenemos ningún medio de saber si se trata de un cónsul real o ficticio; en este caso los recursos para el fraude son ilimitados. Pero hasta los cónsules genuinos se parecen muy poco a los santos. Algunos se dedican al contrabando y a los negocios ilícitos y caen en manos de la policía (por supuesto no solamente de la GPU). A un cónsul así comprometido se le puede ofrecer el perdón por sus pecados y además algún dinero totalmente legal, siempre que sea tan amable de prestar algunos pequeños e inocentes servi­cios. Hubo, hay y habrá casos como éste... mientras existan cónsules, aduanas, dinero, intermediarios, machos y hembras y policía.

Esta versión, que surge inevitablemente del proceso mismo si se lo sabe leer, presupone en consecuencia que la propia GPU financiaba a Nikolaev a través de un cónsul verdadero o falso e intentaba relacionarlo con Trotsky. Esta versión encuentra su confirmación indi­recta pero muy real en el hecho de que inmediatamente después del asesinato hayan desaparecido todos los responsables de la GPU en Leningrado, y posterior­mente la investigación haya quedado detenida durante un prolongado lapso frente a la evidente dificultad de elegir una determinada variante para explicar qué había pasado.

No queremos decir que la GPU, a través de sus agentes de Leningrado, preparó el asesinato de Kirov; no tenemos hechos que confirmen esa suposición. Pero los agentes de la GPU conocían el acto terrorista que se preparaba; mantenían a Nikolaev bajo vigilan­cia; estaban en contacto "on él a través de cónsules fraguados con el doble objetivo de capturar a la mayor cantidad posible de personas involucradas en el asunto y, al mismo tiempo, intentar comprometer a los adver­sarios de Stalin a través de una compleja amalgama. Caramba, una amalgama demasiado compleja, como lo demostraron los acontecimientos posteriores; antes de que el "cónsul" lograra preparar la descarga política contra Trotsky, Nikolaev le disparó un tiro a Kirov. Después de esto se arrojó de sus puestos a los organiza­dores de la vigilancia y la provocación. Y para escribir la acusación fue necesario timonear laboriosamente alrededor de los bancos de arena y los arrecifes subma­rinos, dejar al "cónsul" en las sombras, borrar toda huella de las actividades de la GPU y, al mismo tiempo, salvar todo lo posible de la destrozada amalgama. Así se explica con toda naturalidad la misteriosa demora en la investigación.

Pero, ¿para qué hacía falta el cónsul? No se podía seguir adelante sin él. El cónsul simboliza el nexo entre los terroristas, Trotsky y el imperialismo mundial (aun­que es de imaginar que representaba a algún peque­ñísimo estado olvidado de la mano de Dios; es lo menos peligroso). Además el cónsul es útil en otro sentido; por "consideraciones diplomáticas" no se lo puede nombrar en el proceso y en consecuencia no puede comparecer como testigo. Así queda oculto el origen de la conspiración. Finalmente, el cónsul, si es que existe realmente, no corre ningún riesgo especial inclu­so silo llama su gobierno. Por consideraciones de ama­bilidad diplomática volverá al hogar como un distingui­do héroe que sufrió al servicio de su patria bienamada; además, tendrá en sus bolsillos una modesta suma para agregar a su modesto salario por si vienen días malos, y no hay nada criticable en ello.

El carácter de esta maquinación se entiende más fácilmente si uno se pone mínimamente al tanto de la historia de la lucha oculta que libró Stalin contra el 'trotskismo". Mencionaré sólo tres ejemplos. Ya en 1927 reporteros mercenarios transmitieron por las radios de todo el mundo la noticia de que la Oposición de Izquierda tenía relaciones con... las Guardias Blan­cas. Estábamos apabullados. Resultó que la GPU había enviado a uno de sus agentes oficiales al encuentro de un muchacho de dieciocho años, desconocido para todo el mundo y simpatizante de la Oposición, con la oferta de ayudarle a distribuir la literatura oposicionista. Parece que seis o siete años antes el agente de la GPU había servido en el ejército de Wrangel (lo que, de pa­so, nunca se verificó). Sobre esta base Stalin acusé públicamente a la Oposición de hacer un bloque... no con un agente de la GPU sino con las Guardias Blancas.

En vísperas de mi exilio al Asia central en enero de 1928 un periodista extranjero me ofreció, a través de Radek, transmitir secretamente, si fuera necesario, una carta a mis amigos del exterior. Le manifesté a Radek mi convicción de que el periodista era un agente de la GPU. Sin embargo, escribí la carta porque no tenía nada que decirles a mis amigos del extranjero que no pudiera repetir abiertamente. A la mañana siguiente mi carta apareció publicada en Pravda como prueba de mis conexiones secretas con "países forá­neos".

El 20 de julio de 1931 el pasquín amarillo Kurjer Codzienni, de Cracovia, publicó una grosera falsifica­ción firmada por Trotsky. A pesar de que en la URSS la publicación de mis trabajos literarios está prohibida bajo pena de los más severos castigos (Blumkin[5] fue fusilado por intentar hacer entrar el Biulletin Opozit­si[6]), en el Pravda de Moscú apareció el facsímil del artículo del Kurjer. El análisis más elemental demues­tra que lo fabricó la GPU con ayuda del bien conocido Iaroslavski, y fue publicado en el Kurjer (se supone que pagando las tarifas de publicidad regulares) sólo con el objetivo de ser reproducido por el Pravda.

Me veo obligado a no descubrir una cantidad de otras combinaciones y amalgamas más esclarecedoras para no perjudicar con revelaciones prematuras a otras personas involucradas. De todos modos, con lo que dije quedan claros los resultados de esta clase de es­fuerzos creativos. El triángulo formado por Nikolaev, el “cónsul” y Trotsky no es nuevo. Recuerda a docenas de triángulos similares y se diferencia de ellos sólo por ser de mucha mayor envergadura.

Sin embargo, hay que señalar que la prensa soviéti­ca, como resulta evidente de los extractos cablegráficos publicados en el mismo número de l’Humanité [28 de diciembre] utiliza de manera muy circunspecta en relación a Trotsky la última amalgama y no pasa de alusiones sobre “los inspiradores ideológicos”. En cambio l'Humanité da por sentada mi participación en el asesinato de Kirov casi con la misma seguridad con que Le Matin afirmó recientemente mi participación en el asesinato del rey Alejandro y de Barthou.

La diferencia entre las conclusiones extraídas por l'Humanité y Pravda no se explica solamente por el he­cho de que la idiotez de la amalgama Nikolaev -“cón­sul”- Trotsky es mucho más evidente en Moscú que en París sino también porque esta parte de la amalgama está esencialmente destinada al consumo extranjero, sobre todo francés. Su objetivo directo es influir sobre los obreros franceses a través del frente único y presio­nar a las autoridades francesas. ¡He aquí el por qué del increíble tono de l'Humanité! Las autoridades soviéti­cas se vieron obligadas a admitir abiertamente que la participación de Zinoviev, Kamenev y otros “no estaba probada”. Los despachos oficiales generalmente no me mencionan para nada. La acusación se refiere solamente al interés del “cónsul” en conseguir una car­ta dirigida a Trotsky, sin sacar ninguna conclusión. Los lacayos de l’Humanité escriben que está “proba­da" la participación de Trotsky en el asesinato de Kirov.

Como ya lo dije, este articulo no está dirigido a los lacayos sino a sus amos. Sin embargo, no puedo dejar de mencionar aquí que uno de mis primeros conflictos serios con la troika (Stalin, Zinoviev y Kamenev) fue producto de mi oposición a los esfuerzos que hacían durante la enfermedad de Lenín por corromper, a los "dirigentes" más débiles del movimiento obrero occidental, particularmente a través de dádivas. Stalin y Zinoviev replicaban: “¿Acaso la burguesía no compra a los dirigentes sindicales, a los miembros del Parla­mento y a los periodistas? ¿Por qué no podemos hacer nosotros lo mismo?" Mi respuesta era que con dádivas se podía desintegrar al movimiento obrero pero no crear dirigentes revolucionarios. Lenin advertía contra la elección de "imbéciles dóciles" para la Comintern. Pero ahora esta selección incluye a los cínicos dispues­tos a cualquier cosa. ¿A cualquier cosa? Hasta que aparezca el primer peligro serio. Las personas sin honor ni conciencia no pueden ser verdaderos revolucio­narios. En los momentos difíciles inevitablemente traicionarán al proletariado. Mi único consejo a los obreros es que recuerden bien los nombres de estos mistificadores desvergonzados para poder verificar mi pronóstico.



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[1] El proceso. New Militant, 19 de enero de 1935, y también en el folleto El asesinato de Kirov. New Militant (Nuevo Mílitante) era el periódico del WPUS (1934-1936). En este artículo Trotsky dedujo, antes que nadie, fuera de la Unión Soviética, que la policía secreta soviética había financiado a Niko­laev, deducción que se confirmó menos de un mes después.

[2] Jacques Duclos (n. 1896): diputado stalinista y miembro del Buró Político Partido Comunista Francés.

[3] El cónsul de una potencia extranjera era el cónsul letón Bisseneks, eviden­temente agente de la GPU, que abandonó rápidamente el país, después de ser identificado. Para más detalles ver la carta de Trotsky al New York Times del 17 de marzo de 1938, publicada en Escritos 1937-1938.

[4] Oficial de Wrangel: ver La burocracia stalinista y el asesinato de Kirov.

[5] Iakob Blumkim (1899-1929): terrorista socialrevolucionario de izquierda que se hizo comunista. Partidario de la Oposición de lzquierda, fue el primer ruso que visitó a Trotsky en su exilio de Turquía. Cuando llevaba una carta de Trotsky a la Oposición fue delatado a la GPU y fusilado, en diciembre de 1929.

[6] Biulletin Opozitsi (Boletín de la Oposición): revista en idioma ruso fundada por Trotsky poco después de exiliarse en Turquía en 1929. Salieron sesenta y cinco números; en 1941 se interrumpió su publicación. Trotsky fue su director real hasta su muerte en 1940 y su hijo León Sedov su director administrativo hasta que murió en 1938. El Biulletin se imprimió en París de 1929 a 1931, en Berlín de 1931 a 1932, en París de 1933 a 1934, en Zurich de 1934 a 1935, en París de 1935 a 1939 y, como la guerra era inminente en Europa, en Nueva York de 1939 a 1941. Fue una de las primeras publicaciones suprimidas por los nazis cuando llegaron al poder en Alemania en 1931. En el Biulletin se publicaron muchos de los más importantes folletos y artículos de Trotsky de su último exilio, documentos de la Oposición de lzquierda, de la Liga Comu­nista Internacional y de la Cuarta Internacional y artículos de otros miembros de esas organizaciones.



Algunos resultados de la amalgama de Stalin[1]





12 de enero de 1935







Ahora se dan condiciones que nos permiten diluci­dar brevemente los últimos episodios de la investi­gación relativa al asesinato de Kirov así como las amalgamas (o más exactamente la serie de amalgamas) entremezcladas en este asunto.

1. El misterioso cónsul resultó ser letón; se confir­mó plenamente nuestra suposición de que para la amal­gama se elegiría a un pequeño cónsul de una diminuta nación. Sin embargo, hubo que nombrar al cónsul -obviamente a causa de la presión diplomática- y esta necesidad amenazó destruir la amalgama, porque, ¿quién creerá que un cónsul de Letonia organiza la intervención mundial contra la URSS? Había que en­contrar una nueva versión; en realidad el cónsul letón era un agente de Hitler. Muy posible. Pero entonces, ¿cómo relacionar a Trotsky con Hitler? Stalin ni siquie­ra intentó dar una explicación. Dejó que sus merce­narios del extranjero se las arreglaran lo mejor que pudieran. Pero los mercenarios no pueden inventarse condiciones con las que la naturaleza no los ha dotado.

2. Se arrestó al grupo Zinoviev a causa del asesina­to de Kirov. Pero la acusación no dice absolutamente nada sobre ninguno de los zinovievistas arrestados en Moscú. Entonces, ¿por qué están presos? Los lacayos extranjeros ahora llenan de barro a Zinoviev con la misma desvergüenza con que de 1923 a 1925 se arras­traron delante de él.

3. Políticamente, ¿de qué se puede acusar a Zinoviev, Kamenev y sus amigos? De capitular. Con este acto de cobardía política arrastraron a la juventud revolucionaria a un callejón sin salida. Se dejó a los jóvenes sin perspectivas. Al mismo tiempo el pesado freno del burocratismo les impide pensar, vivir o respi­rar. Son precisamente esas condiciones las que alimen­tan el terrorismo. Solo el avance a escala mundial del genuino bolchevismo podrá inspirar nuevas esperanzas a la juventud revolucionaria soviética e impedirle tomar el camino de la desesperación y el aventurismo.

4. Se estableció la ligazón del grupo terrorista con Zinoviev y sus amigos usando como puente la “plata­forma de la Oposición de Izquierda” de 1926.[2] Citan­do a uno de los magistrados, que obviamente repite las fórmulas que le dicta el magistrado investigador de la GPU, la acusación proclama la continuidad “ideológi­ca" entre la “Nueva Oposición" de 1926 (la fracción de Zinoviev) y el grupo de Nikolaev. ¿Pero cómo ligar la intervención del cónsul y el acto terrorista?

La “plataforma" de 1926 se publicó en todos los idiomas. Allí se planteó con exhaustiva claridad la posi­ción frente a la URSS. Es cierto que los lacayos no tie­nen por qué molestarse en prestar atención a estas cosas. Pero a los obreros con conciencia de clase toda­vía ahora les puede resultar muy provechoso conocer el documento de 1926. Sacarán entonces la específica conclusión de que mientras la burocracia tomó las medidas más progresivas del programa que había vilipendiado, los terroristas de Leningrado nunca podrían justificar con este documento marxista su in­sensato aventurismo.

5. Este intento de relacionar a la Oposición de Izquierda con la idea de la intervención despide un tufo histórico muy específico. En 1917 Miliukov, Kerenski[3] y Cía. acusaron a Lenín, Trotsky y otros bolcheviques de ser agentes del Estado Mayor alemán y servir a los planes intervencionistas de los Hohen­zollern. En su momento esta imbécil calumnia recorrió el mundo entero. Stalin fue incapaz de inventar una sola palabra nueva. Repite servilmente la vieja calum­nia lanzada contra los dirigentes del bolchevismo. Es apenas un discípulo de Miliukov y Kerenski.

6. En marzo de 1917, cuando las autoridades de la marina británica me arrestaron y me internaron en un campo de concentración en Canadá, Lenín escribió en Pravda (Nº 34, abril de 1917): “¿Se puede aceptar siquiera por un momento la veracidad del cable recibido por el gobierno británico, que da a entender que Trotsky, presidente en 1905 del Soviet de Diputados Obreros de San Petersburgo, un revolucionario devota­mente entregado desde hace décadas al servicio de la revolución, esté implicado en un plan subsidiado por el gobierno alemán? ¡Es un insulto deliberado, desmedido y sin precedentes, a un revolucionario!"

Estas palabras fueron escritas antes de que me uniera a Lenín, antes de que se me eligiera presidente, en 1917, del soviet bolchevique, antes de la Revolución de Octubre, de la Guerra Civil, de la creación de la Tercera Internacional y de la fundación del estado soviético. Hoy, dieciocho años después, no son los agentes del contraespionaje británico sino los stali­nistas los que repiten este “insulto deliberado, desme­dido y sin precedentes, a un revolucionario". ¡Esta simple yuxtaposición revela mejor que nada todo el veneno de mentiras, calumnias y fraudes que la buro­cracia stalinista derrama sobre el movimiento obrero mundial!

7. Los catorce acusados en conexión con el asesi­nato de Kirov fueron fusilados. ¿Todos participaron en el acto terrorista? La acusación responde afirmati­vamente, pero no presenta nada que se parezca a una prueba. No creemos en la acusación. Ya vimos con qué descarada y cobarde parcialidad se metió el nombre de Trotsky en el texto y cómo se silenció deliberadamente lo sucedido con la provocación del cónsul respecto a la “carta".

Es más fácil implicar en el asunto a más de una docena de jóvenes comunistas [YCLers en inglés][4] de Leningrado que a Trotsky. ¿Quiénes son estos jóvenes comunistas? No lo sabemos. No es muy difícil ejecutar a jóvenes comunistas desconocidos. Entre ellos debían estar también los mismos agentes de la GPU que arreglaron la reunión de Nikolaev con el “cónsul” y prepararon la amalgama, pero a último momento se condujeron negligentemente y permitieron que Nikolaev disparara el tiro fatal. Era necesaria la eliminación física de los agentes para sacar del medio a esos molestos protagonistas y testigos de la amalgama. Pero entre los fusilados también pudo haber jóvenes comunistas que simplemente tenían sentido crítico. El objetivo de la amalgama era aterrorizar completamente a la juventud, sedienta de independen­cia, demostrándole que de aquí en más se castigará igual que un acto terrorista la menor duda sobre las divinas bendiciones que imparte Stalin o sobre la inmaculada concepción de Kaganovich.[5]

8. Los agentes extranjeros de la GPU, que pasan por amigos de la URSS comprometiendo así a los verdaderos amigos de la URSS, acusan de simpatizar con los terroristas (!) a todo el que tenga una actitud crítica hacia las represiones que se han llevado a cabo. Un revolucionario no puede sentir más que desprecio por estos métodos serviles. Es indudable que los enemigos y los adversarios disimulados de la Revolu­ción de Octubre utilizan al máximo, en función de sus propios objetivos, las confusas y contradictorias declaraciones así como las sumarias medidas represi­vas. Pero esta circunstancia no tiene que llevarnos a cerrar los ojos ante el doble papel que juega la burocra­cia, que por un lado protege (a su modo) las conquistas de la Revolución de Octubre contra los enemigos de clase y por otro defiende fieramente sus propios privilegios económicos y políticos contra las protestas de los obreros avanzados.

Como instrumento de la burocracia, la GPU dirige el arma del terror tanto contra los contrarrevolucionarios que amenazan al estado obrero como contra los jóvenes comunistas descontentos del absolutismo del burocratismo incontrolado. Identificándose con el estado obrero -de acuerdo a la vieja formula “¡El estado soy yo!”- el estrato superior de la burocracia presenta el terror dirigido contra el partido y la Liga Juvenil Comunista como si estuviera dirigido contra la contrarrevolución. Este es el objetivo que se preten­de cumplan las emponzoñadas amalgamas.

9. Lo que está en juego no es tanto la lucha de la burocracia soviética contra Trotsky y los “trotskistas” sino la atmósfera moral del movimiento obrero mun­dial. La vil amalgama construida alrededor del “cón­sul”, que aparentemente servía al mismo tiempo a tres gobiernos, aparece hoy como una más de las tantas medidas que toma la burocracia soviética en su lucha por mantener sus privilegios de casta. En 1921, advirtiendo a sus más íntimos camaradas contra la elección de Stalin como secretario general, Lenín dijo: “Este cocinero no nos servirá más que platos muy picantes."

Por supuesto, en ese entonces no podía tratarse de una referencia a los platos emponzoñados de las amal­gamas. ¿A quién se los ofrecen hoy? A los trabaja­dores. Los stalinistas están envenenando sistemáticamente con mentiras a la vanguardia proletaria mundial. ¿Es que acaso los intereses del estado obrero pueden exigir una cosa así? ¡Nunca! Lo exigen los rapaces intereses de la incontrolada burocracia, que pretende conservar a toda costa su prestigio, su poder y sus privilegios contra todo obrero que piense y critique.

10. Por apasionada que sea la devoción que se sienta por la Unión Soviética no debe ser ciega, porque entonces no vale nada. El estado obrero se desarrolla a través de contradicciones internas y externas. Las formas y los métodos del estado obrero cambiaron ya varias veces, y seguirán cambiando en el futuro. La etapa burocrática, producto de causas objetivas, ya está agotada.

El absolutismo de la burocracia constituye el mayor freno al desarrollo cultural y económico de la Unión Soviética. Los lacayos de la burocracia, que deifican al régimen, juegan un rol reaccionario. Los marxistas revolucionarios tienen como objetivo la liberación de la vanguardia proletaria mundial de la fatal influencia de la incontrolada camarilla burocrática, para ayudar posteriormente a los obreros de la URSS a regenerar el partido y los soviets, no a través de aventuras terroristas condenadas de antemano al fracaso sino a través del movimiento de masas consciente que comba­tirá al absolutismo burocrático.



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[1] Algunos resultados de la amalgama de Stalin, New Militant, 9 de febrero de 1935, donde llevaba el título: Ultimos episodios del asesinato de Kirov analizados por Trotsky.

[2] A Trotsky lo traicionó la memoria, aquí y mas tarde: la fecha correcta de la Plataforma de la Oposición era 1927 y no 1926.

[3] Pavel Miliukov (1859-1943): dirigente de] Partido cadete, ministro de rela­ciones exteriores del Gobierno Provisional ruso entre marzo y mayo de 1917 y notable enemigo de la Revolución Bolchevique. Alexander Kerenski (1882-1970): miembro del Partido Social Revolucionario ruso y jefe del gobierno derrocado por los bolcheviques en 1917.

[4] YCLers (en inglés): miembros de la Liga de jóvenes comunistas, eran llamados Komsomols en ruso.

[5] Lazar Kaganovich (n. 1893): compinche de Stalin e inconmovible stalinis­ta en varios cargos del partido y del gobierno soviético. Fue removido de todos los puestos como elemento “antipartidario” cuando Jruschov asumió la dirección soviética después del vigésimo congreso del PC.
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Mensaje por proleinternacionalista el Sáb Abr 23, 2011 8:05 am

El caso de Zinoviev, Kamenev y otros[1]





16 a 18 de enero de 1935







16 de enero, 8 p.m.



Recién escuché por radio que Zinoviev y Kamenev han sido llevados ante un tribunal militar “en conexión con el asesinato de Kirov”. Con esto la amalgama entra en una nueva fase.

Recordemos las etapas más importantes: Zinoviev, Kamenev y sus amigos de Moscú fueron arrestados “en conexión” con el asesinato de Kirov. Sin embargo, durante la investigación preliminar se presenta un obstáculo inesperado.

El Comité Ejecutivo Central se ve obligado a exten­der el plazo acordado a la investigación preliminar dejando de lado la ley recientemente promulgada. No obstante, resulta que faltan pruebas para llevar a juicio a Zinoviev y a los demás. ¿Por qué los arrestaron? La conclusión es clara: los arrestaron, no porque hubiera motivo, sino con un objetivo determinado.

Los arrestaron con la perspectiva de preparar una amalgama, es decir establecer una relación entre el asesinato terrorista y la Oposición, toda oposición, toda crítica en general, pasada, presente o futura. Se decidió arrestarlos cuando ya todo parecía preparado. La GPU estaba enterada de los preliminares del acto terrorista. El “cónsul” había cumplido con la tarea que se le asig­nara; él era el eslabón de la amalgama. Pero parece que Nikolaev, el verdadero terrorista, a último momento, por razones conspirativas, se apartó de su grupo, incluidos los agentes de la GPU que formaban parte de él. Se disparó el tiro fatal. Esto no figuraba en el programa de Stalin. Pero era un riesgo que corría la empresa. Kirov fue su víctima. Los agentes de la GPU pagaron por ello: los funcionarios superiores fueron dejados ce­santes, los inferiores fusilados junto con los terroristas. El inesperado disparo provocó confusión en la amalgama. El “cónsul” y sus patrones no tuvieron tiempo de preparar nada. Fue necesario dejar fuera del juicio el caso de Kamenev, Zinoviev y sus amigos. En la acusa­ción del caso Nikolaev no se dijo una palabra sobre ellos; el gobierno comunicó que serían deportados administrativamente. ¿Por qué razón? ¡ No se sabe! A los catorce acusados de Leningrado se los sometió a juicio; se los fusiló a todos. Parecía que el caso estaba cerrado. Pero sólo podrían engañarse los que hubieran olvidado el objetivo fundamental de todo el asunto: la amalgama.

“Profecía a posteriori”, podría decirme un adver­sario.

Afortunadamente, puedo citar toda una serie de documentos, algunos de los cuales fueron publicados.

El 4 de marzo de 1929, poco después de mi arribo a Turquía, expliqué de manera muy concreta en el Biulletin Opozitsi ruso los objetivos que perseguía Stalin al expulsarme. Refiriéndome a la permanente vitalidad de las ideas de la Oposición en el partido, escribí: “A Stalin le queda una sola cosa por hacer, trazar una línea de sangre entre el partido oficial y la Oposición. De cualquier manera tiene que ligar a la Oposición con crímenes terroristas, preparación de la insurrección armada, etcétera [...]" (Los subrayados son del Biulletin.)

“Pero la dirección de la Oposición -continuaba- es un obstáculo en el camino. Como lo demostró el vergonzoso incidente del ‘oficial de Wrangel’ al que Stalin, en el otoño de 1927, trató de meter adentro de la Oposición, fue suficiente con que un opositor hiciera una declaración para que la trampa se volviera en con­tra del mismo Stalin.

“Por lo tanto el plan de Stalin [era] [...] exiliar con este pretexto a la Oposición [aunque en esa época se consideraban otras expulsiones -L.T.] y quedarse así con las manos libres para atacar a los jóvenes oposi­cionistas de base cuyos nombres todavía son descono­cidos para las masas, especialmente en el extran­jero [...]

“Por eso después del exilio de los líderes de la Opo­sición la camarilla de Stalin seguramente intentará pro­vocar de un modo u otro a cualquier supuesto grupo opositor a que se lance a una aventura, y en el caso de que le fracase fabricar o atribuirle a la Oposición algún ‘acto terrorista’ o algún ‘complot militar’, [...]”

Estas líneas escritas, como ya dije, el 4 de marzo de 1929, se publicaron en el Biulletin Opozitsi ruso, Nº 1-2, julio de 1929 (página 2). Y escasos meses después Stalin hizo fusilar a Blumkin por haberse entrevistado conmigo en Constantinopla y llevar una carta mía para los camaradas de Moscú. Esta carta, de carácter estric­tamente principista, era tan inútil para una amalgama que ni siquiera se la utilizó en la prensa soviética, que tampoco dijo una palabra sobre la ejecución de Blumkin.

El 4 de enero de 1930 escribí al respecto:

“Blumkin fue fusilado por decisión de la GPU. Esto sólo puede haber ocurrido porque la GPU se transformó en el instrumento personal de Stalin. Durante la Guerra Civil la Cheka[2] llevó a cabo una tarea inflexible. Pero la hacía bajo el control del partido [...] Ahora el partido está estrangulado [...] En la GPU el rol princi­pal lo juega Iagoda, un despreciable arribista que enla­zó su fortuna con la de Stalin y está dispuesto a hacer todo lo que se le diga, sin pensar ni cuestionar na­da [...] Bujarin[3] afirmó que Stalin tiene en un puño a los miembros del llamado Buró Político debido a los documentos que reunió la GPU. En estas condiciones, el fusilamiento de Blumkin fue obra personal de Stalin­” (Biulletin, Nº 9, febrero-marzo de 1930, página Cool.

El artículo citado demuestra por primera vez el nuevo factor, sumamente importante, que arrastra a Stalin por la senda de las amalgamas sangrientas. “Al fusilar a Blumkin., Stalin le está diciendo a la Oposi­ción Internacional bolchevique leninista que él tiene dentro del país a cientos y miles de partidarios de aquélla que pagaran con su cabeza los éxitos del genui­no bolchevismo en el terreno mundial." (ibid.)

El corresponsal del Biulletin en Moscú informó (en la página 10) que a Blumkin, cuando estaba preso, se le propuso salvar la cabeza participando como provoca­dor en una amalgama en contra de la Oposición; su negativa fue su sentencia de muerte.

Así fue como ya hace seis años advertimos a nues­tros amigos que era inevitable que “la camarilla de Stalin intentara de un modo u otro provocar a cualquier supuesto grupo opositor a lazarse a una aventura, y en el caso de que le fracase inventar o atribuirle a la

Oposición algún ‘acto terrorista’ [...]” Pese a todos los esfuerzos de la GPU, durante seis años estos intentos fallaron. En el ínterin fue empeorando gradualmente el régimen del partido y de los soviets. Se ahogaron hasta tal punto los sentimientos de desesperación de la joven generación que explotaron en una aventura terrorista. En estas condiciones, ¿no pudo Stalin tomarse del asesinato de Kirov para concretar a través de la amal­gama la idea que venía acariciando desde hacía tanto tiempo?



17 de enero



Las noticias de los periódicos de la mañana traen algunas explicaciones: según el comunicado oficial, las declaraciones del acusado Bakaev en relación con otros problemas posibilitaron “establecer la participa­ción de Zinoviev, Ievdokimov, Kamenev y Feodorov,[4] miembro del Centro de Moscú en actividades contrarre­volucionarias”. Diecinueve personas, entre ellas los cuatro nombrados, fueron sometidas a juicio ante un tribunal militar. Tal como lo transmite la prensa fran­cesa, en el comunicado ni siquiera se menciona el caso Kirov. Habla de “actividad contrarrevolucionaria” en general. Sabemos muy bien lo que eso significa: todo lo que no está de acuerdo con los intereses, ideas, virajes y prejuicios del jefe de la burocracia se considera contrarrevolucionario. Del comunicado se deduce que cuando Kamenev, Zinoviev y sus amigos fueron arres­tados no había ninguna prueba de su participación en el asesinato de Kirov -ni tampoco existen ahora- ni en algún tipo de grupo opositor. Parece que recién ahora, en base a declaraciones de Bakaev sobre las que no se informa nada (lo deben de haber amenazado con hacerle juicio por el asunto Nikolaev, es decir con fusilarlo), se las arreglaron para probar la participación de Zino­viev y los, otros en “actividades contrarrevoluciona­rias". Nunca sabremos en qué se manifestaron esas actividades. Lo más probable es que en un circulo cerrado se hayan quejado de Stalin, hayan recordado el “Testamento” de Lenín, prestado atención a los ru­mores que circulan por la burocracia y soñado con un “genuino” congreso partidario que removiera a Stalin. Seguramente no pasó de allí. Pero ellos corrían peligro de transformarse en un eje alrededor del cual girara la burocracia inferior y media, descontenta con Stalin. Y en este terreno el jefe no bromea.

Pero a pesar de todo a simple vista no se comprende por qué esta vez hizo falta un tribunal militar. Hasta a los más corruptos lacayos internacionales de Stalin les resultará difícil explicar a los obreros por qué, es decir, debido precisamente a qué “actividad contrarrevolu­cionaria", se lleva ante un tribunal militar a diecinueve viejos bolcheviques, la mayor parte de los cuales están en el partido desde su fundación. Stalin no puede ignorar que está tensando demasiado la cuerda. ¿Es posible que no haya ningún objetivo disimulado, que sea sola­mente una venganza ciega? No, no lo creemos.

El corresponsal de Le Temps en Moscú señala que, pese a la campaña de acusaciones y provocaciones, “Zinoviev y Kamenev todavía no están excluidos del partido”. Los periódicos todavía hablan de su deporta­ción. Pero ayer súbitamente anunciaron que se los someterá a un tribunal militar. Parece que a Zinoviev y a Kamenev se los somete a la tortura de la incerti­dumbre: “Podemos dejarlos en el partido pero también podemos fusilarlos.” Parece que Stalin quiere conse­guir algo de Zinoviev y Kamenev y por eso juega con sus nervios, que no son muy fuertes. ¿Qué puede desear? Probablemente algunas declaraciones “conve­nientes", “necesarias” o “útiles”. Zinoviev, Kamenev y sus amigos, amenazados de muerte, tienen que ayudar a Stalin a reparar y perfeccionar la amalgama torpemente comprometida por un cónsul demasiado vacilante. No le encuentro otra explicación al tribunal militar.

En 1928, cuando yo estaba en Asia central, la GPU arrestó a G.V. Butov, mi colaborador más cercano, director del comisariado de abastecimiento del ejérci­to y la marina, y lo instó a proporcionar pruebas de mis preparativos “contrarrevolucionarios”. Butov respon­dió con una huelga de hambre en la prisión de la GPU; la huelga duró cincuenta días y terminó con su vida. Amenazándolo con una pistola, exigieron a Blumkin que se prestara a la provocación; se negó; apretaron el gatillo. A Bakaev y a otros les exigieron testimonios contra Zinoviev y Kamenev. Si vamos a creer el comu­nicado oficial, consiguieron tales testimonios.[5] ¿Por qué entonces no admitir que del mismo modo les exi­gieron testimonios a Kamenev, Zinoviev y los demás amenazándolos con un juicio militar y, al no conse­guirlo, pasaron el caso a un tribunal militar?



l8 de enero



L'Humanité del 17 de enero publica extractos de la acusación a Zinoviev y los demás. Una “acusación” como ésa sólo la puede hacer el régimen de Stalin.

Permítanme presentar las conclusiones principales que se extraen de los comunicados de Stalin:

1. El grupo moscovita de los acusados no tuvo nada que ver con el acto terrorista de Leningrado. Stalin acu­sa a Zinoviev, ex dirigente de la ex Oposición de Leningrado, de responsabilidad política por las tendencias terroristas. Pero estas tendencias se originaron dentro del Partido Bolchevique. La responsable es la direc­ción del partido. En ese sentido es absolutamente correcto decir que Stalin y su régimen son políticamente responsables por el asesinato de Kirov.

2. El principal testigo de la acusación, Safarov,[6] cuyo caso -no sabemos por qué- se examinó en forma separada (el rol de este individuo en todo el asunto resulta de lo más enigmático), demuestra que la acti­vidad “contrarrevolucionaria” de Zínoviev, Kamenev y los demás fue particularmente intensa ¡en 1932! Pero fue precisamente por esta actividad que en 1932 fueron expulsados del partido y deportados. Fue la época en que la excesiva colectivización que siguió a la prolon­gada amistad con los kulaks [campesinos ricos] exigió inmensos sacrificios y puso literalmente en juego el destino del régimen soviético. El país estaba en ebulli­ción y toda la burocracia, perpleja y aterrorizada, mur­muraba. ¿De qué acusó la Comisión Central de Control a Zinoviev y Kamenev en 1932? De haber tenido relaciones con la Oposición de Derecha (Riutin[7] y otros). He aquí el texto literal de la acusación: “Sabien­do que se difundían documentos contrarrevolucionarios, prefirieron discutir (!) estos (?) documentos en lugar de desenmascarar inmediatamente (!) a esta agencia kulak; demostrando así ser cómplices directos del grupo contrarrevolucionario, antipartido.” En consecuencia, de lo que se acusó a Zinoviev y Kamenev fue de haber “discutido” la plataforma de la Oposición de Derecha antes de denunciarla. Por esta razón fueron expulsados.

Pero luego se retractaron (¡y cómo!) y se los read­mitió en el partido. ¿En qué consiste su actividad contrarrevolucionaria más reciente? Sobre esto no se dice una palabra. La acusación habla de la hostilidad del grupo de Zinoviev hacia los dirigentes, de las direc­tivas políticas que impartieron (¿cuáles, cuándo y a quién?), etcétera, pero evita cuidadosamente clarificar, dar hechos y datos. Resulta claro que nos referimos al mismo año, 1932. Y el acusado Safarov, que prefirió transformarse en testigo de la acusación, confiesa que después de la debacle del grupo de Riutin la “contra­rrevolución” de Zinoviev pasó a ser “clandestina”, es decir desapareció de la escena.

3. La “acusación” dice que es cierto que Kuklin, Guertik, Ievdokimov y Sharov, que estaban relaciona­dos con el grupo contrarrevolucionario de Leningrado, “no despreciaron medios para luchar contra el poder soviético”. ¡Desgraciadamente, no se menciona uno solo de estos medios! Tampoco se demuestra cuándo se mantuvo esa relación. ¡Evidentemente, fue en 1932! La acusación no hace ninguna mención a la relación de los acusados con Nikolaev. La única conclusión política que se puede sacar de esa fraudulenta acusación es la siguiente: la segunda capitulación de Zinoviev y Kamenev dejó a la juventud zinovievista sin dirección y sin perspectivas; la vida en el partido se hacia cada vez más sofocante. La Internacional Comunista acumu­laba crímenes y derrotas. Analizarlos o pedir explica­ciones abiertamente implicaba ser inmediatamente arrestado. En este clima los más extremistas, los más excitados (incitados por los agentes de la GPU) conci­bieron la insensata idea de asesinar a Kirov.

4. Recordemos que la acusación del caso Nikolaev trataba de relacionar a los terroristas con la “platafor­ma" de la Oposición de 1926. En contra de eso, la acu­sación admite abiertamente que el grupo de Zinoviev “no tenía programa definido”. El grupo de Zinoviev había abandonado la plataforma de 1926; más aun -y esto es lo más importante- esa plataforma no respon­de a los problemas de nuestra época. Así se rompe el último lazo “ideológico” que liga al grupo de Leningra­do con la antigua Oposición de Izquierda.

5. Pero, dirán algunos, ¿acaso Zinoviev y Kamenev no “confesaron” su error? Precisamente aquí está la parte más deshonrosa del juicio. Tomando como base las acusaciones, Zinoviev y Kamenev no confesaron nada, no podían confesar absolutamente nada ya que no existían elementos materiales para un crimen. Pe­ro, bajo la espada de Damocles del tribunal militar aceptaron asumir la responsabilidad “política” para escapar a la ejecución por terrorismo. Zinoviev no ates­tigua nada, no dice nada; sólo se explaya plácidamente sobre la argumentación de que “la antigua actividad” de la “ex Oposición” - por la fuerza misma del "curso objetivo de los acontecimientos"- "no podía menos que [...J degenerar en el crimen". Zinoviev no accede a reconocer la amalgama jurídica de la prensa stalinista sino su amalgama “filosófica”: si la oposición y la crítica no existieran, no habría perniciosas desviaciones; los jóvenes serian obedientes y los actos terroristas imposibles. Ese es el significado de las declaraciones de Zinoviev en respuesta a la acusación.

La que resulta particularmente notable es la retrac­tación de Kamenev: “Confirmó que antes de 1932 participó en la actividad contrarrevolucionaria ilegal y fue miembro del ‘Centro de Moscú’ y que hasta ultimo momento siguió relacionado con Zinoviev.” ¡¡ Nada más!! Sin embargo no se trata de la critica opositora de 1932 por la que ya se había expulsado a Zinoviev sino del asesinato de 1934. Por supuesto, por supuesto; pero Kamenev “siguió relacionado con Zinoviev” (¡después de su retractación conjunta!) y aunque Zi­noviev había abandonado la “actividad contrarrevolu­cionaria”, fue del círculo de sus adherentes que surgió, “por el curso objetivo de los acontecimientos” (es decir, totalmente al margen de la voluntad de Zinoviev), el terrorista Nikolaev.

El significado de esta repugnante confusión, deli­beradamente concebida, es absolutamente claro. Stalin les dio un ultimátum a Zinoviev y Kamenev: tenían que proporcionarle una fórmula que justificara la represión contra ellos mismos; él entonces los mantendría aparte de la organización del asesinato de Kirov. La fórmula de Zinoviev debe haber pasado una docena de veces de la prisión al escritorio de Stalin hasta que, después de las necesarias correcciones, se la encontró acepta­ble. Después de eso apareció en escena el tribunal militar. Así es cómo Stalin, bajo la amenaza de una gran represión, extrae confesiones que justifican una represión menor.

6. ¿Intentó Stalin completar el trabajo del cónsul a través del tribunal militar para conseguir declaraciones contra Trotsky? No me cabe la menor duda. De cualquier modo, no lo logró. La fracción bolchevique leninista sigue permanentemente el principio de romper de manera irreconciliable con los capituladores. No permitimos el doble juego, no por lealtad a la desleal burocracia sino por lealtad a las masas. Dado que la usurpadora y totalmente conservadora burocra­cia ahogó todo pensamiento libre en el partido, los marxistas revolucionarios no pueden hacer otra cosa que actuar secretamente. Es su derecho y su deber. Pero nunca renunciarán a sus ideas ni escupirán sobre ellas como hacen los capituladores. Hace tiempo rompimos con los zinovievistas tan decididamente como el año pasado rompimos con Rakovski. Esta ruptura total de las relaciones personales y políticas imposibilitó, pese a la colaboración del cónsul y del tribunal militar, que se lograra involucrar en amalga­mas a los bolcheviques leninistas.

7. Sin embargo, sería de una ligereza criminal creer que Stalin abandonó el intento de involucramos en algún nuevo “caso” cocinado por la GPU y sus agentes extranjeros. Stalin no tiene otro método de lucha contra nosotros. Además de su propia significa­ción, el caso Zinoviev reviste la importancia de una advertencia. La lucha por limpiar la atmósfera del movimiento obrero mundial exige una clara com­prensión de la mecánica de las amalgamas de Stalin.



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[1] El caso de Zinoviev, Kamenev y otros. Biulletin Opozitsi; Nº 42, febrero de 1935. Traducido [al inglés] para este volumen [de la edición norteame­ricana] por Fred Buchman.

[2] Cheka era el nombre abreviado del primer departamento soviético de la policía secreta establecido después de la Revolución de 1917.

[3] Nikolai Bujarin (1888-1938): viejo bolchevique y segundo presidente de la Comintern (después de Zinoviev) entre 1926 y 1929. Se unió con Stalin contra la oposición de Izquierda pero rompieron en 1928 y Bujarin formó la oposición de derecha antes de que se lo expulsara en 1929. Capituló, pero fue acusado y ejecutado en el juicio de Moscú de 1938.

[4] Ver el primer parágrafo Una grandiosa amalgama, en La burocracia stalinista y el asesinato de Kirov.

[5] Probablemente, al negar los cargos que se le hacían Bakaev haya decla­rado. “Sí, nos reunimos, criticarnos al comité central, pero no se trataba de terrorismo.” Las palabras “nos reunimos, criticamos al Comité Central” se transformarían entonces en la base de la acusación. Por supuesto, es sólo una hipótesis nuestra. [Nota de León Trotsky].

[6] Ver nota anterior.

[7] M.N. Riutin fue uno de los principales propagandistas soviéticos a principios de la década del 30. Estaba cerca de varios intelectuales de la tendencia de Bujarin y junto con ellos trazó un programa de reformas al país y al partido que implicaba una acusación a la política de Stalin. Fue arrestado a fines de 1932, expulsado del partido y sentenciado
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Mensaje por proleinternacionalista el Sáb Abr 23, 2011 8:06 am

Todo se aclara gradualmente[1]





26 de enero de l935







Les estoy muy agradecido, queridos amigos, por la solicitud que me enviaron en diciembre; me estimuló a evaluar el asunto Kirov en sus etapas más importan­tes. Todo lector de buena fe tiene ahora la posibilidad de comparar nuestras consideraciones e hipótesis a priori con las declaraciones oficiales posteriores, y de sacar las necesarias conclusiones.

El 30 de diciembre de 1934 expresé mi firme convic­ción de que la GPU sabia desde un primer momento que se preparaba un acto terrorista. La participación del "cónsul", que no podía ser más que un agente de la GPU, era una evidencia irrefutable. Ahora tenemos la prueba. El 23 de enero un tribunal militar condenó a doce responsables de la GPU en Leningrado, con su jefe Medved a la cabeza, a trabajos forzados: ¡y a dos de ellos a diez años de prisión! El cargo que justi­ficó la sentencia fue, ni más ni menos, que "conocían el atentado que se preparaba contra Kirov pero demostraron una negligencia criminal (!) al no tomar las necesarias medidas de seguridad". La admisión de la verdadera participación de la GPU en el crimen se oculta tras una miserable referencia a la "negligen­cia". ¿Se puede admitir por un solo momento que un pilar de la GPU como Medved pedía demostrar negli­gencia cuando se trataba de la preparación, conocida por ellos de antemano, del asesinato de Kirov? No, aquí no encaja la “negligencia". La explicación que mejor cuaja es la de un celo excesivo, que ponía en peligro la propia vida de Kirov.

Cuando la GPU supe que había comenzado a prepararse el acto terrorista, la tarea de Medved y sus colegas no fue la de detener a los conspiradores; eso hubiera sido demasiado fácil. Lo que ellos tenían que hacer era encontrar un cónsul adecuado, ponerlo en contacto con Nikolaev, inspirarle a Nikolaev confianza en el cónsul, etcétera; al mismo tiempo, debían establecer una conexión entre el grupo de Zinoviev ­Kamenev y los terroristas de Leningrado. No fue fácil. Hacia falta tiempo. Y Nikolaev se negó a esperar. ¡ Fue precisamente la diferencia de ritmo entre el trabajo de Medved y el de Nikolaev lo que provocó el desenlace sangriento!

El veredicto del tribunal establece abiertamente que Medved, Zaporozets y los demás "no tomaron medidas para poner en evidencia y acabar" con la actividad del grupo terrorista, "aunque tenían todas las posibilidades de hacerlo". Imposible ser más explícito. Podrían haber evitado el ataque, pero no lo hicieron. ¿Por qué? Por negligencia, responde el tribunal. ¿Quién puede creerlo? Medved y los otros no podían cortar la preparación del asesinato porque todavía no habían cumplido la delicada misión que se les había confiado. No contaban ni con una notita de Zinoviev que les fuera útil (por algo el primer comunicado del gobierno se quejaba de la falta de pruebas referentes al grupo de Zinoviev-Kamenev); todavía no habían encontrado los agentes de enlace entre Leningrado y Moscú que les hacían falta; no habían podido sacarle a Nikolaev una carta para Trotsky. En una palabra, lo más importante todavía no estaba listo. Y Nikolaev no aceptaba ninguna postergación más.

Medved "sabia", nos dice el veredicto. No lo duda­mos. ¿Por quién lo sabia? Por sus propios agentes que participaban en la preparación del atentado y que al mismo tiempo vigilaban a Nikolaev. ¿Qué pasó con estos agentes? En el juicio a Medved ni siquiera se los nombró. ¡ No es para sorprenderse! El asunto se arregló junto con el caso Nikolaev; sin duda los agentes de la GPU estaban entre los catorce conspiradores fusilados. Algunos pagaron por el asesinato de Kirov, otros por el fracaso de su misión.

Sin embargo, es del todo evidente que Medved no podría haber seguido este juego por su propia cuenta y riesgo. Medved no podía ser el único al tanto del secreto de la participación de un cónsul extranjero en el asesinato de Kirov. Debido a la extrema impor­tancia del asunto tenía que comunicarse diariamente con Iagoda y éste con Stalin. Se trataba de la seguridad de personas mundialmente conocidas. Más aun, incluso en el caso de la salida más "afortunada" la amalgama con el cónsul podía traer complicaciones diplomáticas. Sin el acuerdo directo de Stalin -más precisamente sin su iniciativa- ni Iagoda ni Medved se hubieran decidido a montar una empresa tan arriesgada.

Esperamos que nadie oponga la objeción de que "el mismo Medved reconoció que la acusación era justa". ¡Por supuesto! ¿Qué otra cosa podía hacer? Los acusados eligieron el menor entre dos males. En realidad no podían decir que habían participado en una provocación criminal con el objetivo de urdir una amalgama, directamente instruidos por Iagoda; esa confesión les costaría la cabeza. Preferían que se los acusara de "negligencia criminal". Era más prudente.

Además, ¡ en pocos meses se los podía necesitar de nuevo!

Todo se aclara gradualmente. El asunto Medved arroja luz sobre el asunto Zinoviev-Kamenev sobre su ubicación en la estrategia de Stalin. Imaginemos por un momento que el pueblo de la URSS y todo el mundo hubieran presenciado sólo dos juicios: el de Nikolaev y el de Medved. La amalgama inconclusa hubiera salido a la luz en toda su desnudez. Nikolaev con su revólver en la oficina de Kirov; el cónsul pidiéndole el día ante­rior una carta para Trotsky; luego Medved, que estaba al tanto de todo pero no había tomado las medidas necesarias. Todo está claro; la provocación aparece descaradamente. Precisamente por eso era imposible montar los juicios de Nikolaev y de Medved uno des­pués del otro. En el ínterin era necesario ensordecer al país con algún asunto sensacional que dejara en las sombras a Nikolaev y a Medved, desconocidos para todo el mundo. Los juicios a Nikolaev y a Medved, los verdaderos protagonistas del asesinato, tenían que estar separados por el juicio a los viejos revoluciona­rios, los compañeros de Lenín, los constructores del partido, acusados de un delito con el cual no tenían nada que ver, a diferencia de Stalin que criminalmente jugó con fuego. El caso Zinoviev es una gigantesca cortina de humo tendida ante el caso Stalin-Iagoda.

El primer comunicado del gobierno y los artículos oficiales posteriores al arresto del grupo de viejos bolcheviques de Leningrado decían que Zinoviev-Kamenev y sus amigos se daban como objetivo "la restauración del sistema capitalista" e intentaban provocar la "intervención armada" del extranjero (por intermedio de un cónsul... ¡de Letonia!) Se entien­de que ninguna persona seria podía creerlo.

Los lacayos de Stalin, que se ocultan tras su situa­ción de "dirigentes" de la Internacional Comunista, no retroceden sin embargo ante la afirmación de que Zinoviev, Kamenev y los demás "admitieron sus crímenes".

¿Cuáles? ¿La preparación de la restauración del capitalismo? ¿De la intervención armada? ¿Del asesi­nato de Kirov y Stalin? No, en absoluto. Puestos entre la espada y la pared admitieron: 1) que guardaron una actitud muy crítica ante los métodos de colecti­vización; 2) que no sentían simpatía alguna por Stalin­ Kaganovich; 3) que no ocultaron a sus amigos más cercanos sus pensamientos y sentimientos. ¡ Nada más! Todo eso fue en 1932. Debido a estos graves crímenes, especialmente a su peco amor por Stalin, en el pasado se los expulsó del partido. Pero posteriormente se retractaron y fueron readmitidos. Entonces, ¿qué crimen se les atribuye a partir de su retractación? En medio de la mescolanza de huecas e insultantes frases de los lacayos encontramos una sola indicación concreta: en diciembre de 1934 Zinoviev les dijo a sus amigos que la Internacional Comunista no había conducido correctamente la política del frente único, que de hecho la iniciativa había pasado a manos de los socialdemócratas.

¡El solo hecho de que esta apreciación crítica de la política más reciente de Stalin -Bela Kun[2] sea presen­tada ante el tribunal como un acto criminal y presen­tada como prueba de conspiración contrarrevolucionaria demuestra hasta dónde cayó el partido bajo la desenfrenada arbitrariedad de la burocracia bonapar­tista termidoriana!

Admitamos que la critica de Zinoviev haya sido falsa. Aceptemos incluso que los lacayos tenían razón en considerar "criminal" la crítica dirigida contra ellos. ¿Pero podemos ver en eso la "restauración del capitalismo y la "intervención armada"? ¿Qué relación hay entre la exigencia de una política más revolucionaria contra la burguesía y un programa a favor de "la restauración del régimen burgués"? ¿Adónde se fue el sentido común? Está totalmente enterrado bajo una monstruosa defecación de infamia.

¿Y qué pasó con el cónsul? No hemos escuchado ninguna respuesta a esa pregunta. El cónsul de Letonia entregó cinco mil rublos para la organización del asesinato de Kirov. El tribunal estableció oficialmente este hecho. ¿Y entonces? En el momento del veredicto el diplomático letón había partido para Finlandia; no estaba en la odiada URSS, ni en su Letonia natal, sino en la "neutral" Finlandia. ¡Un cónsul previsor, que tiene que haber contado con amigos que 10 aconse­jaron bien! De todos modos está claro que no fue por iniciativa y riesgo propios que el cónsul financió el asesinato de Kirov. Esos planes superan la perspec­tiva de un pequeño funcionario. Si el cónsul no era un agente de la GPU, como quisieran hacérnoslo creer los lacayos de Stalin, sólo podría haber actuado por man­dato de algún gobierno extranjero, letón o alemán (como lo sugirió la prensa stalinista). Entonces, ¿por qué no descubrir a la banda criminal? Por ejemplo, ¿por qué no plantear ante la Liga de las Naciones el problema de los diplomáticos que son criminales terroristas, como lo hicieron los yugoslavos? Parece que vale la pena. Sin embargo, Stalin no demostró el menor interés en el diplomático terrorista y en los que lo inspiraron. No hubo siquiera un comunicado del gobierno a propósito de la supuesta destitución del cónsul. Simplemente pasaron a otra cosa.

Este problema presenta otro enigma: ¿por qué calla el propio cónsul? Ahora está fuera de la URSS y pareciera que puede revelar toda la verdad. Si finan­ció a los terroristas, significa que es un enemigo jurado de los soviets. ¿Por qué no hace entonces revelaciones sobre sus enemigos? Porque el experto cónsul conoce muy bien el proverbio internacional que reza: "Las revelaciones son plata, el silencio es oro."

El terrorismo revolucionario no necesita enmasca­rarse porque encuentra Sin justificación inédita en la conciencia de las masas populares. La necesidad de las amalgamas surge cuando una burocracia privile­giada se eleva como casta privilegiada por encima de la clase revolucionaria, con sus intereses, secretos e intrigas específicas. Temerosa de perder sus privile­gios y su poder, se ve impulsada a engañar al pueblo. La misma necesidad de recurrir a las amalgamas desenmascara y condena implacablemente al régimen burocrático.

Por lo que puedo juzgar desde lejos, como obser­vador aislado, la estrategia desplegada alrededor del cadáver de Kirov no le trajo a Stalin grandes laureles. Pero precisamente por esta razón no puede detenerse ni retroceder. Stalin está obligado a ocultar las amalga­mas fracasadas tras otras nuevas, más amplias... y más logradas. Nos tienen que encontrar bien armados. La lucha contra las feroces represiones a la oposición marxista en la URSS es inseparable de la lucha por la liberación de la vanguardia proletaria mundial de la influencia de los agentes y los métodos stalinistas. Ni un solo proletario revolucionario debe quedarse calla­do. De todas las personalidades políticas, la más despreciable es la de Poncio Pilatos.



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[1] Todo se aclara gradualmente. Biulletin Opozitsi, N° 42, febrero de 1935. Traducido [al inglés] para este volumen [de la edición norteamericana] por Fred Buchman.

[2] La referencia a Bela Kun en relación con la “última política” de Stalin (utilizar el frente único como paso previo al frente popular de colaboración de clases) puede ser una alusión irónica al hecho de que Bela Kun en 1921 se había opuesto a la política leninista de frente único tal como la aplicó entonces la Comintern.
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Mensaje por proleinternacionalista el Sáb Abr 23, 2011 8:13 am

Los prisioneros revolucionarios de Stalin[1]





15 de enero de 1936







Las cartas y documentos recientemente publicados por los camaradas Tarov y Ciliga han servido para estimular un enorme interés por la represión a los com­batientes revolucionarios a manos de la burocracia so­viética. A dieciocho años de la Revolución de Octubre, en una época en que, según la doctrina oficial, el socia­lismo es una realidad "definitiva e irrevocable" en la URSS, aquellos revolucionarios enteramente consagra­dos a la causa del comunismo que no reconocen el dogma de la infalibilidad stalinista sufren años de cárcel, encierro en campos de concentración, trabajos forzados, tortura física cuando resisten, fusilamiento en casos de intentos de evasión reales o ficticios, o bien, son conducidos deliberadamente al suicidio. Cuando cientos de prisioneros, en protesta contra las condi­ciones intolerables, recurren al terrible método de la huelga de hambre, la burocracia los somete a alimenta­ción forzada y luego los coloca en situaciones aún más horribles. Cuando ante la falta de otros medios de pro­testa, algunos revolucionarios se cortan las venas, los agentes de la GPU, es decir los agentes de Stalin, "salvan" sus vidas para demostrarles con renovada brutalidad que en verdad no tienen salvación alguna.

En medio de este panorama horrible, la crónica del camarada Ciliga introduce un elemento sumamente trágico. Ciliga era uno de los dirigentes de la sección yugoslava de la Comintern. En otras circunstancias, al surgir diferencias entre los dirigentes de un partido se hubiera recurrido a la discusión, al congreso extraordi­nario y en casos extremos, a la ruptura. No sucede así en la Comintern. La camarilla de Moscú envía sus ins­trucciones al Comité Central de la sección nacional. Este a su vez le solicita a Moscú que lo libere de la Opo­sición. Stalin ordena a los oposicionistas que se trasla­den a Moscú y, tras un intento sumario de "convencerlos", ordena su arresto, incomunicación y exterminio físico por distintos medios. Entre los cientos de fusila­dos por su "participación" en el caso Kirov -que en la mayoría de los casos no tuvieron nada que ver- se encuentran varios militantes de la Oposición de Bulga­ria y otros países. Así, el derecho de asilo para los refu­giados revolucionarios está condicionado por el compro­miso de renunciar al derecho de opinión independiente. El llamado a Moscú para una "conferencia" resulta, una y otra vez, una trampa traicionera. Si el "criminal" escapa, encarcelan a su esposa, hija o hijo. En estos casos, los métodos de los agentes stalinistas coinciden con las mejores tradiciones del gangsterismo norteamericano.

Los partidos que se autotitulan Comunistas, no sólo disimulan estas canalladas sin precedentes de los se­ñores Mariscales y Supermariscales -canalladas en las que participan directamente los dirigentes de algunas secciones de la Comintern-, sino que, para colmo, la prensa de la Comintern trata de atribuirlas a las propias víctimas. Porque, vean ustedes, no se trata simplemente de militantes de oposición, bolche­viques que se rebelan contra las arbitrariedades de Stalin y contra la degeneración patriótica de la Comin­tern. No; no cabe duda de que son "terroristas", parti­cipantes en un complot contra la sagrada persona del Líder o de uno de sus mariscales, en fin, agentes del espionaje extranjero, lacayos de Hitler o del Mikado. A Zinoviev y Kamenev los cogieron en flagrante delito: criticaron (¡en privado!) el ritmo aventurerista de la colectivización, que condujo a la destrucción insensata de millones de personas. Si el caso hubiera estado en manos de un auténtico tribunal proletario, los aventure­ros-colectivizadores sin duda hubieran dado con sus huesos en la cárcel. Pero el tribunal de Stalin y Iagoda condenó a Zinoviev y Kamenev a diez años de presidio por... ¡un acto terrorista en el que no participaron, ni hubieran podido participar!



Hasta hace apenas dos años la prensa socialdemó­crata, laborista y sindical difundía ávidamente todas las noticias, reales y ficticias, de los crímenes de la buro­cracia soviética, con el fin de desprestigiar a la Revolu­ción de Octubre en su conjunto. En la actualidad, se ha producido un viraje de ciento ochenta grados, al menos en Europa. La política del "frente único" social-patriota se ha trasformado en la conspiración de si­lencio recíproco. En los países donde no existe frente único debido a la poca importancia de los partidos comunistas, las organizaciones reformistas prefieren no reñir con la cúpula del Kremlin, que al inscribir en su bandera la defensa de la Liga de las Naciones y de la patria democrática, se encuentra muchísimo más cerca de aquéllos que de los internacionalistas revolucio­narios perseguidos. La "defensa de la URSS" es la jus­tificación piadosa del silencio con respecto a los crímenes de la burocracia stalinista.

Corresponde mencionar aquí la categoría especial de los "amigos" profesionales del Kremlin: intelectua­les en busca de un ideal dorado, escritores que descu­bren las ventajas de la Editorial del Estado, abogados ávidos de publicidad y, por fin, los meros aficionados, atraídos por los viajes gratuitos y los banquetes de aniversarios Luego, estas personas, que en su mayoría son parásitos, trasmiten hacendosamente por los cuatro rincones del globo los inventos e insinuaciones que los agentes de la GPU susurran al oído de los "amigos" durante los heroicos banquetes en honor de la Revolu­ción de Octubre. ¡Bástenos mencionar el indigno papel que cumple un escritor tan destacado como Romain Rolland!

Sin embargo, la confraternidad entre la cúpula de la degenerada Comintern y la cúpula de la Segunda Inter­nacional empieza a provocar una reacción saludable. Un número creciente de obreros de vanguardia empieza a abrir los ojos. Los ejemplos de "moral socialista", tales como arrastrarse en el polvo ante los "líderes", la adulación bizantina, la creación de castas de coroneles, generales y mariscales "rojos", el culto reaccionario a la familia pequeñoburguesa, la resurrección del árbol de Navidad: todo esto obliga a los obreros conscientes de todos los países a preguntarse hasta qué grado habrá llegado la degeneración del estrato dominante de la Unión Soviética. Sobre este terreno del despertar de la conciencia crítica caen hoy los informes sobre los crímenes brutales perpetrados por la burocracia contra los revolucionarios que ponen en peligro sus sacros privilegios y se obstinan en repudiar el evangelio según Dimitrov, Litvinov y la Liga de las Naciones.

Las filas de los "criminales" engrosan constante­mente. En el curso de la última purga en el partido do­minante en la URSS (últimos meses de 1935), a partir de lo que se deduce de los datos oficiales hubo entre diez y veinte mil "trotskistas" expulsados. Por regla general, los expulsados pertenecientes a esta catego­ría son arrestados de inmediato y sometidos a las con­diciones que imperaban en los campos de trabajos forzados del zar. ¡Es necesario llevar estos hechos a conocimiento de la clase obrera del mundo entero!

Es cierto que aún en el presente encontramos en el movimiento obrero occidental no pocos activistas que se plantean con honestidad la pregunta: ¿no perjudica­rá a la Unión Soviética este tipo de denuncias? ¿No existe el peligro de que, al vaciar la bañera, arrojemos el bebé junto con el agua? Sin embargo, estos temores no tienen base alguna en la realidad.

La denuncia de las brutalidades que los stalinistas perpetran contra los revolucionarios, ¿puede perjudicar a la Unión Soviética ante los ojos del mundo burgués?

Todo lo contrario: toda la burguesía, incluidos los guar­dias blancos en el exilio, ven en la ofensiva stalinista de exterminio contra los bolcheviques-leninistas y otros revolucionarios la mejor garantía de "normalización" del régimen soviético. La prensa capitalista seria y responsable del mundo entero aplaude unánimemente la lucha contra los "trotskistas". ¡Que nadie se extra­ñe! Litvinov, junto con los representantes de la reacción mundial, integra la Comisión de Ginebra para la lucha contra el "terrorismo"[2]. Aquí no se trata, desde luego, de combatir el terror gubernamental contra los obreros revolucionarios, sino de combatir al vengador indivi­dual que dispara contra el tirano con o sin corona. Es sabido que los marxistas siempre rechazaron y rechazan implacablemente el método del terror indivi­dual. Pero eso jamás nos impidió solidarizarnos con Guillermo Tell contra el déspota austríaco Gessler. En cambio, la diplomacia soviética discute ahora con los Gesslers la mejor manera de exterminar a los Tells. Al participar en la persecución internacional a los terroristas, Stalin complementa del mejor modo po­sible su propia persecución a los bolcheviques. Es evi­dente que nuestras denuncias sólo servirán para aumentar la confianza que Stalin les merece a la Liga de las Naciones, al gobierno de Estados Unidos, e inclu­sive a Hitler.

Tampoco tenemos por qué temer a la burocracia obrera reformista de los países burgueses. Los burócra­tas reformistas conocen perfectamente bien los actos de la represión stalinista, pero desde hace dos años los silencian deliberada y maliciosamente. Sea como fuere, nuestras denuncias no disminuirán la estima que León Blum, Otto Bauer, Sir Walter Citrine, Vandervelde y compañía sienten por la burocracia soviética; se trata de una amistad interesada, dirigida en primer término contra el ala izquierda, revolucionaria.

Por último, están las masas trabajadoras. La ma­yoría de los obreros son partidarios sinceros y honestos de la Unión Soviética, aunque no siempre saben expre­sarlo en la acción. Para las masas resulta difícil orien­tarse en este problema porque los aparatos burocrá­ticos, elevados por encima de ellas, las engañan cons­tante y hábilmente. De manera que el problema se reduce al siguiente interrogante: ¿Tenemos el deber de decirles la verdad? Para un marxista, plantear este interrogante es hallar la respuesta. La revolución no necesita amigos ciegos ni aliados con los ojos vendados.

Los obreros, no son niños. Son capaces de apreciar al mismo tiempo las conquistas colosales de la Revolu­ción de Octubre y la pesada herencia histórica que se ha coagulado sobre su cuerpo, bajo la forma de una horrenda úlcera burocrática. ¡Un revolucionario que teme decirle a las masas lo que sabe, es un inútil! Dejemos la duplicidad para los patriotas del parlamen­to, los idealistas de salón y los curas. ¿Acaso los "Amigos de la Unión Soviética" y otros filisteos no dirán que nos movemos sobre la base de consideraciones ma­liciosas de tipo "fraccional", incluso "personal"? Por supuesto que sí. Pero, por suerte, todavía no nos hemos desacostumbrado a considerar a los filisteos y a su opinión pública con absoluto desprecio. No se pue­de preparar el futuro embelleciendo el presente. Para ser leales a la Revolución de Octubre debemos denun­ciar sin piedad y, en caso de necesidad, cauterizar sus llagas. La mentira es un arma de la clase poseedora. Hoy también es un arma en manos de la burocracia soviética. Los oprimidos necesitan conocer la verdad. Los obreros deben saber toda la verdad respecto de la Unión Soviética para que los acontecimientos próximos no los tomen desprevenidos.

Debemos difundir a los cuatro vientos, a través de todas las publicaciones honestas, las noticias sobre las viles represiones que sufren los revolucionarios pro­letarios honestos en la Unión Soviética. Por eso, nues­tra tarea principal e inmediata es: aliviar la suerte de las decenas de miles de víctimas de la saña burocrá­tica. Debemos ayudarlos por todos los medios que surjan de la situación y que brinde nuestro deseo ar­diente de salvar a los heroicos combatientes. Si cumpli­mos esta tarea, ayudaremos a los trabajadores de la Unión Soviética y del mundo entero a dar un paso más en el camino de su emancipación.



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[1] Los prisioneros revolucionarios de Stalin. New Militant, 1° de febrero de 1936, donde apareció bajo el título "¡Que los obreros sepan la verdad acerca de la persecución a revolucionarios en la Unión Soviética!"

[2] Véase en este tomo la Carta de Trotsky al tribunal de la Liga de las Naciones contra el terrorismo, fechada 22 de octubre de 1936.
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Purgas en la URSS - Página 12 Empty Re: Purgas en la URSS

Mensaje por AsturcOn el Sáb Abr 23, 2011 10:53 am

Sorprendente toda la informacion de la que disponia Trotsky estando en el exilio. Podria parecer que estando fuera de la Union Sovietica habia dejado sus ojos alli para supervisarlo todo. Parece que en su defensa disponia de informacion sobre todos y cada uno de los protagonistas de esta historia, lo que nos lleva a pensar que aun tenia contactos dentro de la Union Sovietica. Segun el la GPU conocia el acto terrorista que se preparaba sobre Kirov no lo impidieron para dejar que lo mataran y asi tener una excusa para echarse encima de de el, con lo cual esta diciendo que fue Stalin quien mato a su propio amigo. Aunque tambien insinuo en una ocasion que Stalin habia envenenado a Lenin y como no podia ser de otro modo, tambien lo dijo sin pruebas de ningun tipo.

Lo que parece no saber Trotsky o ignora deliberadamente esque Yagoda fue quien solto a Nikolayev al poco de haberlo capturado con planos de su futuro atentado contra Kirov. Resulta extraño que no se centre en Yagoda como principal responsable de que soltaran a Nikolaev y prefiera omitirlo en esta ocasion dejando solo a la GPU al frente y da la casualidad de que Yagoda tambien se cargo a Gorky y a su hijo pero sobre esto no dice nada Trotsky salvo mas adelante donde ni siquiera lo relaciona directamente con la muerte de Kirov o solo lo cita de pasada como sino quisiera saber mas de el.

Trotsky "sabia" cosas que solo se pueden saber estando en el epicentro de los acontecimientos y segun se le va leyendo pareciera que estaba en todas partes como dios, pero da la casualidad de que no hay una sola prueba de todo lo que dice en su defensa. Ni una sola, solo especulaciones que no ha podido probar como el mismo ha dicho en su defensa. Una de estas especulaciones es la siguiente:

"Entre ellos debían estar también los mismos agentes de la GPU que arreglaron la reunión de Nikolaev con el “cónsul” y prepararon la amalgama, pero a último momento se condujeron negligentemente y permitieron que Nikolaev disparara el tiro fatal"

Dice "agentes de la GPU" pero ni menciona a Yagoda hasta mas adelante donde tampoco le da un papel directo en este asunto.

¿Como puede saber esto Trotsky, si se supone que no pertenecia a la GPU y habia sido expulsado de la Union Sovietica?

¿Tenia Trotsky contactos dentro de la GPU para saber algo asi?

Si tenia contactos dentro de la GPU podriamos pensar que su implicacion en el crimen de Kirov fue obra suya y sino es asi, no hay modo de que Trotsky pueda saber dichas suposiciones, mas si tenemos en cuenta que Yagoda era un agente de la oposicion encargado de soltar al asesino de Kirov, pero esto parece que se le olvida intencionadamente a Trotsky.

Para su defensa Trotski dice tener pruebas pero:

"Me veo obligado a no descubrir una cantidad de otras combinaciones y amalgamas más esclarecedoras para no perjudicar con revelaciones prematuras a otras personas involucradas."


¿Debemos suponer que esas personas involucradas son agentes que trabajaron para el dentro de la Union Sovietica?

Mas adelante Trotsky dice que Zinoviev y Kamenev fueron arrestados con la intencion de establecer una relacion entre el asesinato y la oposicion:

"Los arrestaron con la perspectiva de preparar una amalgama, es decir establecer una relación entre el asesinato terrorista y la Oposición."

¿Tiene pruebas de esto Trotsky?

¿Y si las tenia como las pudo haber obtenido?

Evidentemente no las tiene, pero apesar de ello durante toda su defensa se basa en suposiciones propias de una novela de suspense. Asi hace con todas y cada una de sus tramas en las que ni siquiera cuenta con una triste confesion.

"Stalin les dio un ultimátum a Zinoviev y Kamenev: tenían que proporcionarle una fórmula que justificara la represión contra ellos mismos."

¿En que se basa Trotsky para afirmar esto?

En suposiciones, porque no hay una sola prueba que lo demuestre, asi como tampoco una sola confesion.

"aquellos revolucionarios enteramente consagra­dos a la causa del comunismo que no reconocen el dogma de la infalibilidad stalinista sufren años de cárcel, encierro en campos de concentración, trabajos forzados, tortura física cuando resisten, fusilamiento en casos de intentos de evasión reales o ficticios, o bien, son conducidos deliberadamente al suicidio"

La verdad esque Trotsky no escatimaba esfuerzos en dibujar una imagen dantesca sobre Stalin, no le faltaba ningun ingrediente, nada para presentarlo como el mismisimo demonio, pero no da pruebas que demuestren que ese demonio actuaba como tal.

"La camarilla de Moscú envía sus ins­trucciones al Comité Central de la sección nacional. Este a su vez le solicita a Moscú que lo libere de la Opo­sición. Stalin ordena a los oposicionistas que se trasla­den a Moscú y, tras un intento sumario de "convencerlos", ordena su arresto, incomunicación y exterminio físico por distintos medios"

¿Donde estan las pruebas de Trotky?

¿Donde estan las confesiones?

Las unicas confesiones que tiene son las de los imputados en los procesos de Moscu y todas esas confesiones apuntan hacia el demostrando un sin fin de argumentos que concuerdan perfectamente en su contra, y contra esto solo puede especular con sus propias suposiciones. Aunqe es logico que hiciera eso, pues seria absurdo que tirara piedras contra su propio tejado.

¿Pero que pasa con las confesiones de Bujarin, de Tujachevski, de Radek y del resto de implicados?

¿No es demasiada casualidad que todos los acusados se declaren culpables y declaren culpable a Trotsky apesar de saber que corrian el riesgo de terminar fusilados?

¿No es casualidad tambien que todos ellos hayan dejado pasar la oportunidad de aprovechar la presencia de las delegaciones extranjeras y las camaras para hacer saber al mundo que todo es una trama de Stalin?

Son muchas las confesiones como para que ninguno de los acusados haya reaccionado en esa direccion aprovechando esas circustancias y mas sabiendo que eso habria sido noticia en todo el mundo.

Por otra parte me gustaria saber porque porleinternacionalista se ha dejado en el tintero todo lo que le hemos mostrado los camaradas, pero me temo que se va a repetir la misma historia de nuevo y se evadira como un gusano ignorandolo todo.

Por esa razon me veo obligado a repetir el post anterior para que en virtud de eso conteste a todos y cada uno de los puntos señalados citandolos con orden y dedicacion entre quote y quote con las correspondientes respuestas.


Última edición por AsturcOn el Sáb Abr 23, 2011 12:01 pm, editado 2 veces

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