GULAGS : Mito y realidad.

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    Re: GULAGS : Mito y realidad.

    Mensaje por marki-punk el Vie Abr 02, 2010 12:55 pm

    Creo que en Espa?a harían falta unos cuantos gulags en lugar del falso sistema de reinserción que tenemos

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    Re: GULAGS : Mito y realidad.

    Mensaje por NSV Liit el Dom Jul 11, 2010 2:53 am

    El autor del blog Salsa rusa ha traducido al español el trabajo de Víktor Zemskov sobre el Gulag que hemos mencionado en algunas ocasiones. Todo datos y estadísticas son de los archivos, datos objetivos sobre los que han trabajado historiadores de verdad, no propagandistas malintencionados, y por supuesto no hay nada semejante a las payasadas que suelen contar los (paletos) anticomunistas. Por supuesto el texto no es nada pro-comunista, más bien todo lo contrario, pero los datos son los datos.


    http://salsarusa.blogspot.com/2010/07/gulag-i.html

    Unas cuantas citas de Víktor Zemskov:

    la sociedad soviética y extranjera se encuentra completamente bajo la influencia de los datos estadísticos inventados que no se corresponden a la realidad histórica, contenidos en los trabajos de autores extranjeros (R. Conquest, S. Cohen y otros), así como en publicaciones de investigadores soviéticos (R.A. Medvedev, V.A. Chalikova y otros). Además, en los trabajos de todos estos autores la diferencia con las estadísticas auténticas nunca va en el sentido de la disminución sino exclusivamente en dirección de su aumento. Da la impresión de que compiten entre ellos para sorprender a los lectores con cifras, por decirlo de algún modo, astronómicas.
    (esto última me suena, hemos visto algo parecido con el sinvergüenza de Sistiaga y su lamentable documental sobre Corea del Norte).

    También hizo su aportación a la cuestión de la confusión en la estadística de prisioneros del GULAG N.S. Jruschev, que evidentemente, con el objetivo de aumentar el valor de su propio papel como liberador de las víctimas de la represión estalinista, escribió en sus memorias: "... Cuando murió Stalin, en los campos había 10 millones de personas” [4].



    En realidad el 1 de enero de 1953 en el GULAG había 2 468 524 presos: 1 727 970 en campos y 740 554 en colonias (ver tabla 1). En el Archivo Central Estatal de la Revolución de Octubre se guardan copias de los informes de la dirección del Ministerio del Interior de la URSS enviados a nombre de N.S. Jruschev con indicaciones exactas del número de prisioneros, entre otros momentos a la muerte de Stalin. N.S. Jruschev estaba muy bien informado de la cifra real de prisioneros del GULAG y la aumentó en cuatro veces.


    Por el tipo de delito los prisioneros del GULAG se distribuían de la siguiente manera (1 de marzo de 1940): Por actividad contrarrevolucionaria el 28,7%, por delitos especialmente graves contra contra el orden público un 5,4%, por gamberrismo, especulación y otros contra el orden público un 12,4%, por hurto un 9,7%, deudas y delitos económicos un 8,9%, delitos contra la persona un 5,9%, malversación de la propiedad socialista un 1,5%, otros delitos un 27,5%.


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    Re: GULAGS : Mito y realidad.

    Mensaje por Kommy el Dom Jul 11, 2010 10:11 am

    Muy buenos datos NSV Liit, desgraciadamente a los medios de comunicación burgueses ni les interesan los verdaderos datos. Es como cuando tumbaron el muro de Berlin, todos los medios estaban ahi para hacer historia, guardar un momento del "triunfo de la libertad", pero nadie fue a grabar cuando los alemanes de la RDA se regresaron por que comprobaron que era una mentira lo que se decia de la RFA, lo malo es que nadie estuvo ahi para grabar las escenas o hacerles una entrevista, por lo menos no que yo aya visto.

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    Re: GULAGS : Mito y realidad.

    Mensaje por pablo redskin el Dom Jul 11, 2010 3:10 pm

    bien dicho kommy y cuando miles de personas al caer el muro en la RDA se quedaron sin trabajo.Ahora gracias al sueño capitalista que vive alemania los neonazis pueden hacer sus manifestaciones a sus anchas quejandose del numero de parados es pa decirles pues volvamos al socialismo que el numero de parados es 0 y ahora que alguien salga y me contradiga

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    Re: GULAGS : Mito y realidad.

    Mensaje por Kommy el Lun Jul 12, 2010 12:58 am

    Eso es lo que pasa cuando los mitos burgueses contra los paises socialistas son destruidos por la verdad pura y dura, simplemente no utilizan los datos reales y siguen con sus mitos.
    No recuerdo donde lo vi, si era un documental o un articulo, pero recuerdo que decian que la CIA, periodistas, investigadores y de mas estaban esperando el momento de que el nuevo gobierno ruso (después de la desintegracion de la URSS)abriera los archivos secretos de la KGB para estudiarlos y comprobar los numeros pero se llevaron una desagradable sorpresa, los numeros de los GULAGS no coincidian con los numeros que ellos habian arrojado, asi que se olvidaron del tema y listo, asunto arreglado.

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    Re: GULAGS : Mito y realidad.

    Mensaje por SS-18 el Sáb Jul 17, 2010 2:45 pm


    02 julio 2010
    GULAG (I)
    Primera parte del artículo que Viktor Zemskov publicó en la revista "Investigaciones sociológicas" en que aclara los datos sobre las estadísticas de prisioneros políticos del GULAG.

    El objetivo del presente artículo es mostrar una estadística auténtica de los prisioneros del GULAG, una parte ya ha aparecido en artículos de A.N. Nudin, V.F. Nekrasov y en el semanario “Argumenty i fakty” [1].

    A pesar de la existencia de estas publicaciones, en las cuales se dan datos auténticos con su confirmación documental sobre el número de prisioneros del GULAG, la sociedad soviética y extranjera se encuentra completamente bajo la influencia de los datos estadísticos inventados que no se corresponden a la realidad histórica, contenidos en los trabajos de autores extranjeros (R. Conquest, S. Cohen y otros), así como en publicaciones de investigadores soviéticos (R.A. Medvedev, V.A. Chalikova y otros). Además, en los trabajos de todos estos autores la diferencia con las estadísticas auténticas nunca va en el sentido de la disminución sino exclusivamente en dirección de su aumento. Da la impresión de que compiten entre ellos para sorprender a los lectores con cifras, por decirlo de algún modo, astronómicas.

    He aquí, por ejemplo, lo que escribe S: Cohen (extraído del libro de R. Conquest “El gran terror”, publicado en 1968 en los Estados Unidos): "... A finales de 1939 el número de prisioneros en cárceles y campos de concentración creció hasta los 9 millones de personas (en comparación con los 30 mil de 1928 y los 5 millones de 1933-1935” [2]. En realidad en enero de 1940 había en los campos del GULAG 1 334 408 prisioneros, en colonias del GULAG 315 584 y en cárceles 190 266 personas. En total, entre campos, colonias y cárceles había 1 850 258 prisioneros (tabla 1.2), es decir, los datos ofrecidos por R. Conquest y S. Cohen están aumentados en casi 5 veces.

    La investigadora soviética V.A. Chalikova repite a Conquest y Cohen, y dice: "Las cuentas, basadas en distintos datos, muestran que entre 1937-1959 se encontraban en los campos, que ocupaban superficies enormes, entre 8 y 12 millones de personas [3]. V.A. Chalikova da una cifra máxima de 12 millones de prisioneros en el GULAG (evidentemente en el concepto de “campo” incluye las colonias) para determinada fecha concreta, pero en realidad para el periodo de 1934 a 1953 la cifra máxima de prisioneros en el GULAG fue el 1 de enero de 1950 y fue de 2 561 351 personas (ver tabla 1). Por consiguiente V.A. Chalikova, siguiendo a R. Conquest y S. Cohen, aumenta en unas cindo veces el número auténtico de prisioneros en el GULAG.

    También hizo su aportación a la cuestión de la confusión en la estadística de prisioneros del GULAG N.S. Jruschev, que evidentemente, con el objetivo de aumentar el valor de su propio papel como liberador de las víctimas de la represión estalinista, escribió en sus memorias: "... Cuando murió Stalin, en los campos había 10 millones de personas” [4]. En realidad el 1 de enero de 1953 en el GULAG había 2 468 524 presos: 1 727 970 en campos y 740 554 en colonias (ver tabla 1). En el Archivo Central Estatal de la Revolución de Octubre se guardan copias de los informes de la dirección del Ministerio del Interior de la URSS enviados a nombre de N.S. Jruschev con indicaciones exactas del número de prisioneros, entre otros momentos a la muerte de Stalin. N.S. Jruschev estaba muy bien informado de la cifra real de prisioneros del GULAG y la aumentó en cuatro veces.





    Las publicaciones sobre las represiones desde los años 30 hasta principios de los 50, como norma, contienen datos deformados, fuertemente aumentados sobre el número de personas juzgadas por motivos políticos o, como se llamaba oficialmente, por “delitos contrarrevolucionarios”, es decir, por el tristemente famoso artículo 58 del Código Penal de la Federación Rusa y los artículos correspondientes de los códigos penales de otras repúblicas soviética. Esto también afecta a los datos ofrecidos por R.A. Medvedev sobre la envergadura de la represión en 1937-1938. He aquí lo que escribió: “En 1937-1938, según mis cuentas, fueron represaliados entre 5 y 7 millones de personas: Cerca de un millón de miembros del partido y cerca de un millón de antiguos miembros del partido como resultado de las purgas en el partido en los años 20 y la primera mitad de los años 30; el resto, 3-5 millones de personas eran sin partido, pertenecientes a todas las capas de la población. La mayoría de los arrestados en 1937-1938 acabaron en campos de trabajo correccionales, que en una densa capa cubrían todo el país" [7].

    De creer a R.A. Medvedev, el número de prisioneros del GULAG en 1937-1938 debería haber aumentado en varios millones de personas, pero eso no se observa. Desde el 1 de enero de 1937 hasta el 1 de enero de 1938 el número de prisioneros del GULAG aumentó desde 1 196 369 a 1 881 570 y hasta el 1 de enero de 1939 disminuyó hasta 1 672 438 personas (ver la tabla 1). En 1937-1938 en el GULAG hubo realmente un aumento del número de prisioneros, pero de unos cientos de miles, no de varios millones. Esto es comprensible, pues en realidad el número de condenados por motivos políticos (por “delitos contrarrevolucionarios”) en la URSS en el periodo de 1921 a 1953, es decir en 33 años, fue de 3,8 millones de personas. La afirmación de R.A. Medvedev de que solo en 1937-1938 fueron represaliados 5-7 millones de personas no responde a la realidad. La comunicación del representante del KGB de la URSS V.A. Kryuchkov de que en 1937-1938 se arrestó a no más de un millón de personas está totalmente de acuerdo con las estadísticas del GULAG de la segunda mitad de los años 30 que hemos estudiado.

    En febrero de 1954 se preparó un informe para N.S. Jruschov, firmado por el fiscal general de la URSS R. Rudenko, el ministro del interior de la URSS S. Kruglov y el ministro de justicia de la URSS K. Gorshenin, en el que se indicaba el número de condenados por delitos contrarrevolucionarios en el period desde 1921 al 1 de febrero de 1954. En todo este tiempo fueron condenados por Colegios del OGPU, “troikas” del NKVD, Asambleas extraordinarias, Colegio Militar, tribunales y tribunales militares 3 777 380, de ellos condenados a la pena máxima 642 980, a condena de encierro en campos y cárceles para periodos de 25 años o menos 2 369 220 y a confinamiento o deportación 765 180 personas. Se indicaba también que del número total de arrestados por delitos contrarrevolucionarios, aproximadamente 2,9 millones de personas fueron juzgados por Colegios del OGPU, “troikas del NKVD y Asambleas extraordinarias (es decir por órganos extrajudiciales) otras 877 000 personas por tribunales, tribunales militares, Colegios especiales y Colegios militares. En la actualidad, se decía en el informe, en campos y prisiones hay arrestados que han sido condenados por delitos contrarrevolucionarios 467 946 personas y además hay en destierro tras cumplir la pena 62 462 personas.

    En el mismo documento se indicaba que la Asambleas extraordinaria del NKVD, creadas en base al decreto del Comité Ejecutivo Central y del Consejo de Comisarios del pueblo de la URSS de 5 de noviembre de 1934, que existió hasta el 1 de septiembre de 1953, condenó a 442 531 personas, de entre ellas 10 101 a la máxima pena,360 921 a privación de libertad, 67539 a destierro o confinamiento (dentro del país), y 3 970 a otras penas (detención provisional, destierro al extranjero, internamiento médico forzoso). La gran mayoría de los casos de la Asamblea Extraordinaria fueron condenados por delitos contrarrevolucionarios.

    En la primera versión del informe, de diciembre de 1953, cuando el número de personas condenadas por actividades contrarrevolucionarias que se tenía era de 474 950 personas, se sabía el lugar en que se encontraban 400 296 presos: En la República Autónoma Soviética de Komi había 95 899 (y además en Pechorlage 10 121), en la República Soviética de Kazajstán 57 989 (de ellos en la región de Karaganda 56 423), en la región de Javarovsk 52 742, en la región de Irkutsk 47 053, en Krasnodar 33 233, en la República Autónoma Soviética de Mordovia 17 104, en la región de Molotov 15 832, en la de Omsk 47 053, en Krasnodar 33 233, en la República Autónoma Soviética de Mordovia 17 104, en la región de Molotov 14 453, en la de Kemerovo 8 403, en la de Gorki 8 210, en la República de Bashkiria 7854, en la región de Kirov 6 344, en la región de Kuybishev 4 936, en la de Yaroslavl 4 701. El resto de los 74 654 prisioneros políticos se encontraban en otras regiones o repúblicas (Magadán, Primorski, Yakutia, etc).

    En la misma versión del informe se indicaba que las personas que a finales de 1953 se encontraban en destierro o confinamiento de entre los antiguos prisioneros condenados por delitos contrarrevolucionarios vivían: En la región de Krasnoyarsk 30 575, en Kazajstán 12 465, en el Norte 10 276, en Komi 3 880, en la región de Novosibirsk 3850, en otras regiones 1416 personas [8].

    Hay que subrayar que: Del mencionado documento oficial se deduce que en el periodo de 1921 a 1953 fueron condenados a la máxima pena menos de 700 000 personas de las detenidas por motivos políticos. En esta relación consideramos nuestro deber desmentir la declaración de la antigua miembro del comité de control del partido en el Comité Central de PCUS y en la comisión de investigación del asesinato de Kirov y de los procesos judiciales de los años 30, O.G. Shatunovskaya, que refiriéndose a cierto documento del KGB, que más tarde parece que desapareció misteriosamente, escribe: "... Desde el 1 de enero de 1935 al 22 de junio de 1941 fueron arrestados 19 millones 840 mil “enemigos del pueblo”. De ellos 7 millones fueron fusilados. Del resto, la mayoría murió en los campos" [9].

    En esta información Shatunovskaia aumenta en más de 10 veces la cantidad de represaliados y el número de fusilados. También asegura que la mayoría del resto (hay que suponer que entre 7 y 10 millones de personas) murió en los campos. También disponemos de información totalmente exacta de que en el periodo del 1 de enero de 1934 al 31 de diciembre de 1947 en los campos de trabajo reeducativos del GULAG murieron 963 766 prisioneros. En esta cifra se incluyen no solo los “enemigos del pueblo” sino también los comunes (tabla 3).

    La dinámica del movimiento de los prisioneros de los campos del GULAG para el periodo de 1934 a 1947 incluye indicadores tales como mortalidad, fugas, detención y retorno de fugados, liberación de presos y otros, indicados en la tabla 3. Además, en la tabla 4 se indica la relación entre los condenados por órganos judiciales y extrajudiciales entre los prisioneros que se encontraban en los campos del GULAG en el periodo de 1934 a 1941. Por desgracia no disponemos de una estadística análoga para los prisioneros detenidos en colonias del GULAG.

    El 1 de marzo de 1940 el GULAG tenía 53 campos (incluyendo los campos dedicados a la construcción de ferrocarriles) con muchos departamentos, 425 colonias correccionales de trabajo (incluidas 170 industriales, 83 agrícolas y 172 de “coontraagentes”, es decir, que trabajaban en la construcción y trabajo de otros departamentos), secciones regionales o republicanas de colonias correccionales de trabajo y 50 colonias para menores de edad. Desde mediados de 1935 a principios de 1940 pasaron por las colonias de menores de edad 155 506 adolescentes de entre 12 y 18 años de edad, de ellos68 927 habían sido juzgados y 86 579 no juzgados. En marzo de 1949 en el sistema del GULAG existían 90 “casas de niños (en ellos había 4 595 niños) cuyas madres eran presas [11].


    * Entre 1942 y 1945 la estadística de disminución de los prisioneros de los campos del GULAG no está completa, - nota del autor.

    Por el tipo de delito los prisioneros del GULAG se distribuían de la siguiente manera (1 de marzo de 1940): Por actividad contrarrevolucionaria el 28,7%, por delitos especialmente graves contra contra el orden público un 5,4%, por gamberrismo, especulación y otros contra el orden público un 12,4%, por hurto un 9,7%, deudas y delitos económicos un 8,9%, delitos contra la persona un 5,9%, malversación de la propiedad socialista un 1,5%, otros delitos un 27,5%. El contingente general de presos que se encontraban en campos de trabajo o colonias de trabajo del GULAG se estableció según los datos centralizados a 1 de marzo de 1940 en 1 668 200 personas. De este número en colonias se encontraban 352 mil, entre ellos 192 mil en colonias agrícolas, 192 mil en colonias “contrayentes”.

    En el GULAG la única excepción de la regla - que todos los presos tenían que trabajar - eran los enfermos y los declarados incapaces para el trabajo (de estos en marzo de 1940 había 73 mil). En uno de los documentos del GULAG de 1940 se indicaba que los gastos relacionados con el mantenimiento de los presos enfermos e incapaces para el trabajo “se carga en su mayor parte sobre el presupuesto del GULAG”.

    En marzo de 1940 en el GULAG el primer puesto por peso específico lo ocupaban los condenados a pena de entre 5 y 10 años (38,4%), el segundo los de entre 3 y 5 años (35,5%), el tercero hasta 3 años (25,2%), con más de 10 años un 0,9%. Componente por edad en el GULAG (1 de marzo de 1940): Menores de 18 años un 1,2%, de 18 a 21 años un 9,3%, de 22 a 40 años un 63,6%, de 41 a 50 años un 16,2%, más de 50 años un 9,7%. El 1 de enero de 1941 había en campos de trabajo 4 627 presos mayores de 70 años. El 1 de enero de 1939 había entre los prisioneros del GULAG un 63,05% de rusos, un 13,81% de ucranianos, un 3,4% de bielorrusos, un 1,89% de tártaros, un 1,86% de uzbezkos, un 1,5% de hebreos, un 1,41% de alemanes, un 1,30% de kazajos, un 1,28% de polacos, un 0,89% de georgianos, un 0,84% de armenios, un 0,71% de turkmenos, un 8,06 de otras nacionalidades (tabla 5).

    Son muy significativos los datos sobre el nivel educativo de los prisioneros del GULAG en 1934-1941. (tabla 6) Para el periodo entre 1934 y 1941 el peso específico de las personas con educación superior aumento en 3 veces, y con educación media casi en 2 veces. El aumento tan significativo del porcentaje de los presos con educación media y superior se produjo a pesar del crecimiento al mismo tiempo de la cantidad de personas con educación básica, baja educación y sin educación. Por ejemplo la cantidad de gente con baja educación entre los prisioneros de los campos aumentó desde 217 390 hasta 413 122 en 1941, casi en 2 veces, pero su peso específico en el total de prisioneros de los campos de trabajo para este periodo disminuyó desde el 42,6% al 28,3%. La cantidad de prisioneros con educación superior aumentó para 1934-1941 en más de 8 veces, los de educación media en 5 veces, lo que condiciona el crecimiento de su peso específico en el total de prisioneros del GULAG.

    Estos datos hablan de que tanto el número absoluto como el porcentaje de prisioneros de la inteligentsia creció mucho. La desconfianza, animadversión e incluso el odio hacia la inteligentsia son rasgos generales de los líderes comunistas. La practica ha mostrado que una vez conseguido un poder sin límites no pudieron contenerse de humillar a la inteligentsia. Con todo la capacidad de humillación de la inteligentsia en la China de Mao, con el envío a “reeducación laborar” a la agricultura casi se puede denominar relativamente humanitaria. Hubo otro líder comunista que actuó de manera más radical: Pol Pot (que dirigió Camboya desde 1975 a 1979) que eliminó físicamente a casi toda la inteligentsia de su país. La variante estalinista consistía en enviar a parte de ellos al GULAG en base a acusaciones inventadas o fabricadas, algo intermedio entre las variantes maoístas y polpotianas. La parte no represaliada de la inteligentsia recibió una humillación en forma de “rapapolvo ideológico”, dirigido por indicaciones “desde arriba” sobre la manera en que había que pensar, crear, leer a los líderes, etc.

    El 15 de junio de 1939 apareció la Orden del NKVD Nº0168 de acuerdo con la cual los presos de los que se demostrara que habían participado en la desorganización de la vida del campo y de la producción serían entregados a los tribunales. Hasta el 20 de abril de 1940 los departamentos operativos de la Checa en los campos encontraron responsables por estos hechos y entregaron a los tribunales a 4 033 personas. De ellas 201 fueron condenadas a la máxima pena (cierto que a parte de ellos se les conmutó la pena por prisión de 10 a 15 años).
    Tabla 4

    Relación de condenados por órganos del NKVD, jueces y tribunales entre los condenados de los campos del GULAG (a 1 de enero de cada año) [11]


    * Para 1939 en el grupo “otros” se incluyen los iraníes y azerbaijanos. - Nota del autor.

    En 1940 en la cartoteca central del GULAG se reflejaban datos correspondientes a casi 8 millones de personas, tanto de personas que habían pasado por aislamiento en los años anteriores como de los que se encontraban en el mismo en ese momento.

    Junto a los órganos de aislamiento en el sistema del GULAG entraban las llamadas “Oficinas de trabajos correccionales (BIR), cuyo objetivo era no el aislamiento de los presos sino la garantía del cumplimiento de las decisiones judiciales en relación con las personas condenadas al cumplimiento de trabajos forzados sin privación de libertad. En marzo de 1940 en los BIR del GULAG había 312 800 personas, condenadas a trabajos sin privación de libertad. De ellos, el 97,3% trabajaba en su lugar de trabajo habitual, y el 2,7% en otros sitios, determinados por el NKVD.

    Unos meses después el número de esta categoría de condenados creció mucho, como consecuencia de la Orden del Presidium del Soviet Supremo de la URSS de 26 de junio de 1940 “del paso a la jornada laboral de 8 horas diarias , a la semana laboral de siete días y de la prohibición de abandono voluntario del puesto de trabajo por el trabajador” [14], que incluía la responsabilidad penal por el abandono voluntario de la institución u organismo de trabajo, por absentismo laboral y retraso al trabajo de más de 20 minutos. Gran parte de estos “forzados” fueron condenados a trabajos reeducativos en el lugar del trabajo habitual, con plazos de hasta 6 meses y con retención de hasta el 25% del salario.



    A comienzos de la Gran Guerra Patria en los BIR del GULAG había 1 264 mil personas condenadas a trabajos reeducativos sin privación de libertad. Entre ellos los condenados por la Orden de 26 de junio de 1940 eran la gran mayoría. Por ejemplo, el 1 de diciembre de 1944 había 770 000 condenados por distintos delitos a trabajos reeducativos sin privación de libertad, de ellos 570 000, el 74% por la Orden de 26 de junio de 1940[15]




    Publicado por Iñaki en 7:17 AM
    Etiquetas: GULAG, Zemskov
    0 comentarios:


    Primera parte con las tablas
    http://salsarusa.blogspot.com/2010/07/gulag-i.html

    Segunda parte con las tablas
    http://salsarusa.blogspot.com/


    ------------------------------

    SE BUSCAN TEMAS IGUALES O PARECIDOS y SOLO EN EL CASO de NO existir, se abre un hilo nuevo . El desorden es motivo de sanción.
    http://www.forocomunista.com/material-grafico-f31/avatares-del-foro-t949.htm

    Obligatorio leerse las reglas del foro
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    Re: GULAGS : Mito y realidad.

    Mensaje por ferpaz5 el Miér Jul 21, 2010 10:36 pm

    AsturcOn escribió:
    Leningrad escribió:Si habré hecho rular veces ese artículo... Por cierto, perdón por no avisar antes, he movido a URSS el tema, como sugería SS18. ¡Salud!


    Eso que te honra camarada. Cuanto mas propaguemos nuestras ideas, mas posibilidades tendremos de que todo el mundo las tenga al alcance. De esconderlo, manipularlo y censurarlo ya se encargan bien los fascistas y neo-liberales.

    Saludos camarada.


    Chavales, es la primera vez que leo el artículo (lo que escribió el invitado del MInisterio francés ya lo había leido)
    Era bastante reacio a Stalin, pero ahora cada vez abro más los ojos...

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    El mito del Gulag

    Mensaje por neweconomic el Sáb Jul 31, 2010 4:46 pm

    La imagen actual de Stalin y de su etapa al frente de la URSS
    ha sido objeto de una deformación sistemática, primero a
    iniciativa de la propaganda hitleriana y luego al amparo de la
    guerra fría. Indudablemente esa campaña, por más que se
    haya probado su inconsistencia y absoluta falta de rigor
    histórico, ha calado: Stalin es hoy sinónimo de terror,
    persecución, genocidio y campos de trabajo.
    No cabe duda: la burguesía tiene pánico a Stalin y ese temor
    nos lo transmite a diario por todos los medios de intoxicación.
    Las razones son obvias: el movimiento comunista
    internacional alcanzó su fase de máxima pujanza
    precisamente bajo Stalin; la situación llegó a ser tan crítica
    para el imperialismo que realmente llegaron a temer su
    desplome. Había que hacer algo, borrar la imagen gloriosa de
    la Revolución de Octubre y de los bolcheviques e imponer una
    nueva imagen de diseño, plagada de tergiversaciones,
    mentiras y falsificaciones históricas de lo más burdas.
    Los imperialistas nos insistieron durante décadas que la
    apertura de los archivos secretos del KGB demostraría sus
    afirmaciones; Gorbachov ordenó abrir esos archivos en 1989 y los primeros informes
    completos con las conclusiones se publicaron en 1993. Estas conclusiones no han tenido el eco
    mediático que merecían, sin duda porque refutan plenamente la campaña intoxicadora que
    hemos padecido durante tantos años.

    EL PROCESO CONTRA DIMITROV

    La primera campaña propagandística contra la URSS y el movimiento comunista
    internacional se inició con la quema del Reichstag en 1933, nada más subir los nazis al poder en Alemania. Estaba perfectamente preparada: Dimitrov, dirigente de la Internacional Comunista, fue acusado del incendio y los nazis desataron un ofensiva publicitaria de dimensiones hasta entonces
    desconocidas. Hoy está probado que fueron los propios nazis quienes quemaron un
    Parlamento que ya no les servía para nada, pero la primera campaña de intoxicación
    demostró que la técnica funcionaba. El legendarioPartido Comunista alemán fue perseguido, su secretario general Thaelmann encarcelado junto
    con otros miles de camaradas que inauguraron los primeros campos de concentración y, como luego escribió Bertold Brecht, tras los comunistas fueron los antifascistas y, finalmente, los judíos y muchas otras víctimas del terror imperialista.
    Era el primer ejemplo histórico de la nueva propaganda imperialista, basada en la estrecha
    unión de la policía política (la famosa Gestapo) y los medios de comunicación. Los nazis inventaron la figura del periodista-policía, una nueva estirpe de siniestros funcionarios al servicio de las más burdas mentiras. Goebbels resumió esta nueva técnica en una frase hoy conocida: "Una mentira que se repite un millón de veces acaba convirtiéndose en una verdad". Pero nadie reconoce que los comunistas fueron los primeros en padecer la infamia sistemática de los nazis.

    LOS TROTSKISTAS SALEN A ESCENA

    A aquella primera campaña de propaganda anticomunista le siguió otra,
    con la leyenda de un supuesto genocidio cometido en Ucrania contra los
    "campesinos" por la colectivización socialista. Según aquellas
    informaciones difundidas por la Gestapo, la colectivización habría
    supuesto una terrible catástrofe en la que millones de campesinos
    murieron de hambre.
    La colectivización del campo, un episodio más de la lucha de clases bajo
    el socialismo en la URSS, como no podía ser de otra forma, corría
    paralela a una fuerte polémica -también otra más- en el interior del
    Partido bolchevique entre dos corrientes políticas opuestas. Triunfó la
    línea marxista-leninista de continuar la construcción del socialismo que encabezaba Stalin, y
    las posiciones derrotistas y claudicadoras que bullían en su seno fueron depuradas y
    expulsadas del Partido.
    La más conocida -pero no la más importante- de esas corrientes es la trotskista, un
    movimiento insignificante inflado hasta la saciedad por la propaganda imperialista. En
    realidad Trotski nunca formó parte del Partido bolchevique, hasta pocos días antes de la
    revolución, cuando en plena efervescencia del movimiento de masas, se incorporó -como
    tantos otros- a las filas bolcheviques a las que antes había combatido sin cesar.
    Trotski fue admitido en la dirección del Partido y asumió importantes funciones tras la
    Revolución como responsable del Ejército Rojo, en el que tuvo que ser destituido pocos meses
    después, tras sus reiterados fracasos en la dirección de la guerra con los
    contrarrevolucionarios. Fue sustituido en esa función por Stalin y a partir de ahí sus desvaríos
    no cesaron. A pesar de ello, los bolcheviques demostraron una paciencia más propia de los
    franciscanos que de los revolucionarios. Tuvo que ser destituido de la dirección del Partido,
    luego expulsado de él, luego expulsado de la URSS y, finalmente, ejecutado en México.
    La burguesía imperialista siempre ha presentado esta lucha como una pugna personal por el
    poder entre Stalin y Trotski y no como un aspecto más de la lucha de clases contra la
    burguesía en el seno del Partido. Porque mientras Trotski volvió finalmente al lugar del que
    había salido, a las filas de la reacción, Stalin siguió también donde siempre había estado: entre
    los bolcheviques. Así que la inmensa mayoría del Partido estaba por un lado, y Stalin con él,
    mientras por el otro estaban Trotski y un reducido número de militantes que se podían contar
    con los dedos de las manos.
    Por tanto, la fama de Trotski proviene de su obstinada lucha contra los bolcheviques,
    prolongada durante varias décadas, y del apoyo que a esa lucha le proporcionó la burguesía.
    Trotski proporcionó al imperialismo algo muy valioso que éste no tenía: información de
    primera mano, del mismo interior de las filas revolucionarias en las que se había infiltrado.
    Esto dio un "tono" distinto a la campaña de infamias contra Stalin y el comunismo a través de
    un cúmulo de grupúsculos trotskistas que no eran más que el "caballo de Troya" del
    imperialismo camuflado entre algunos sectores estudiantiles o intelectuales. El nazismo nunca
    desperdició esta ayuda de los trotskistas en su guerra psicológica contra el movimiento
    comunista internacional. A su vez, los trotskistas se beneficiaron de los altavoces que el
    imperialismo les proporcionó en la prensa y la radio.
    DE GOEBBELS A HEARST
    La característica común de las dos
    primeras campañas de guerra psicológica
    es que, no obstante su amplitud, no
    trascendieron de las fronteras de la
    Alemania nazi, salvo un cierto eco en la
    prensa reaccionaria inglesa.
    Es aquí donde surge la figura del magnate
    de la prensa amarilla estadounidense
    Hearst, que en 1934 viajo a Alemania,
    donde fue recibido por Hitler como
    invitado y amigo leal. A partir de entonces,
    comenzó a abrir espacios en sus periódicos
    para difundir artículos firmados por
    Goering. El descrédito y las presiones
    populares le obligaron rápidamente a
    suspender la difusión de tales artículos,
    pero continuó "informando" acerca de la
    URSS con materiales más refinados que la
    Gestapo le remitía directamente desde
    Berlín, alusivos a masacres, esclavitud,
    presidios, etc.
    Entonces la noticia estrella era el genocidio
    en Ucrania a causa de las colectivizaciones,
    campaña iniciada el 18 de febrero de 1935
    en el periódico sensacionalista de Hearst
    "Chicago American". A través de Hearst
    la Gestapo avanzó las primeras cifras: 6 millones de muertos por hambre en Ucrania.
    ¿Qué hay de cierto en ello?
    Ucrania era conocido como el "granero de Europa", un país agrícola muy rico, ambicionado
    por Alemania y otras potencias imperialistas rivales como despensa alimenticia en sus
    preparativos de guerra. Cuando en 1935 el PCUS promovió la colectivización, 120 millones de campesinos pobres se levantaron contra los kulaks, unos 10 millones de terratenientes que a través de los koljoses se habían enriquecido con el socialismo.
    Se abrió un periodo de fuertes luchas en el campo, en toda la URSS. Los kulaks reaccionaron armándose y creando bandas que asaltaban a los campesinos pobres, incendiaban los graneros y destruían las cosechas. Surgió la escasez de grano y el hambre, lo que finalmente desembocó en epidemias, un fenómeno muy común en aquella época, ya que la penicilina no se inventó hasta la segunda mitad de los años cuarenta. Por ejemplo, en Europa occidentaluna epidemia de la llamada "gripe española" causó 20 millones de muertos entre 1918 y 1920.
    La colectivización, por tanto, no causó ningún estrago especial entre la población ucrania, más que la propia del aplastamiento de la reacción kulak. Por el contrario, fue la colectivización la que permitió el aprovisionamiento del Ejército Rojo y de los obreros
    soviéticos en la guerra mundial que estallaría sólo seis años después. En la guerra mundial, los kulaks supervivientes de la colectivización volvieron a Ucrania y colaboraron en la invasión nazi, privatizando las tierras de nuevo y asesinando a los
    campesinos por millones. Pero de estas matanzas nada ha difundido el imperialismo.

    ROBERT CONQUEST TOMA EL RELEVO DE LA GESTAPO

    La guerra mundial no acabó con la URSS como pretendieron las grandes potencias
    imperialistas. Por el contrario, el socialismo salió reforzado de la misma, obligando a una nueva ofensiva de guerra psicológica para encubrir su tremendo fracaso. Incapaces de
    derrotar por la guerra al socialismo, desataron una forma singular de agresión
    permanente y larvada: la guerra fría.
    En Estados Unidos el senador McCarthy inició una violenta campaña de persecución
    contra los comunistas y cualquier asomo de movimiento progresista que acabó
    extendiendo por todo el mundo como una fiebre de histeria. Desempolvaron los viejos
    argumentos de la Gestapo y Hearst. En 1953, financiado por los exiliados ucranios en
    Estados Unidos, se publicó el libro "Los sucesos negros del Kremlin"(1) en el que se
    inventaban toda una serie de matanzas truculentas en la URSS.
    Pero el personajillo que se especializaría en esta tarea fue Robert Conquest, ex-agente de la policía británica elevado unos años más tarde a profesor de la Universidad de Stanford en California, que escribió en 1969 "El gran terror" y en 1986 "Cosecha de amarguras"(2).
    Aquel mismo año escribió por encargo de Reagan un libro inolvidable cuyo título lo dice todo acerca de su talla universitaria: "¿Qué hacer cuando los rusos vengan? Manual de
    supervivencia".
    La fuente de información de Conquest eran los kulaks ucranios que habían colaborado con el
    Ejército hitleriano en la ocupación de la URSS y que los Estados Unidos acogieron después
    como exiliados políticos. La mayor parte de esos ucranios eran criminales de guerra, como
    Mykola Lebed, jefe de seguridad en Lvov durante la ocupación nazi que colaboró en la
    persecución contra los judíos en aquella ciudad en 1942. En 1949 Estados Unidos le acogió
    como desinformador y comenzó a trabajar para la CIA.
    Las siniestras conexiones de Conquest no fueron conocidas hasta que el periódico británico
    The Guardian las desveló en un artículo publicado el 27 de enero de 1978. Los servicios
    secretos ingleses habían creado en 1947 para la guerra fría un departamento especial
    dedicado en exclusiva a la intoxicación periodística que se llamaba IRD (Information
    Research Department), aunque su nombre originario era también bastante ilustrativo:
    Communist Information Department. Su tarea era combatir la influencia comunista entre el
    proletariado británico con noticias e informaciones inventadas, por medio de contactos en las redacciones de los periódicos y en las emisoras de radio, comprando noticias, sobornando a los periodistas, etc. Cuando en 1977 se disolvió por sus escandalosos contactos con los fascistas británicos, se comprobó que unos 100 periodistas conocidos de la prensa, radio y la televisión cobraban de sus presupuestos y que regularmente recibían "informes" para su difusión.
    Conquest fue agente del IRD desde los comienzos hasta 1956 y su tarea era escribir "noticias" siniestras de la URSS para difundirlas en la prensa y la radio. Su libro "El gran terror" no es más que una recopilación de los artículos sensacionalistas que como agente del IRD escribió durante años sobre la URSS. Una tercera parte de los libros fueron comprados por la editorial Praeger que es la que habitualmente distribuye los libros de intoxicación de la CIA.
    Y por su libro "Cosecha de amargura" Conquest cobró 80.000 dólares de los exiliados
    fascistas ucranios.

    LAS CIFRAS DEL GULAG

    Según Conquest (y tras él toda la propaganda imperialista) los bolcheviques mataron a 26 millones de personas, con el siguiente desglose: 12 millones de presos ejecutados entre 1930 y 1953 y otros 14 millones muertos de hambre en la década de los
    años veinte. También siguiendo sus cálculos, en 1950 había de 25 a 30 millones de presos en los campos de trabajo soviéticos, de los que 12 de ellos eran "presos políticos", o sea contrarrevolucionarios.
    Añade que en las depuraciones de 1936 a 1939 fueron ejecutadas un millón de personas y otros dos millones murieron de hambre. El resultado de estas
    depuraciones serían 9 millones de "presos políticos" y 3 millones de muertos.
    Soljenitsin, un fascista-zarista que recibió el Premio Nobel de Literatura(3) en pago a sus "servicios", infló todavía más las cifras de Conquest. Según él,
    los bolcheviques mataron a 110 millones de personas: 44 millones en la II Guerra Mundial y
    otros 66 millones desde la colectivización hasta la muerte de Stalin en 1953. Finalmente,
    calculaba que en 1953 en los campos de trabajo había 25 millones de presos.
    Estas son las cifras que luego la prensa imperialista ha reproducido millones de veces por todo el mundo, por supuesto de fuentes "fidedignas".

    LOS ARCHIVOS DEL KGB

    Naturalmente, las conclusiones de la apertura de los archivos secretos por Gorbachov en 1993 no han recibido la misma dimensión informativa y sólo han alcanzado a
    las publicaciones científicas restringidas. Las conclusiones del estudio se han compendiado en 9.000 páginas redactadas por tres académicos rusos(Zemskov, Dougin y Xlevnjuk) nada sospechosos de simpatías stalinistas. Estas conclusiones han sido
    reproducidas también por Nicolas Werth del CNRS (Instituto Francés de Investigaciones Científicas) en la revista "L'Histoire" en setiembre de 1993, y por J. Arch
    Getty profesor de Historia de la Universidad de River Side en California en la revista "American Historical Review".
    Todos los informes académicos son unánimes en desmentir la campaña tergiversadora.
    En la URSS en 1940 existían 53 campos y 425 colonias de trabajo, los famosos "gulags". Se
    diferenciaban porque las colonias eran más pequeñas y con un régimen penitenciario más
    relajado que los campos y a ellas se destinaban los presos con condenas más reducidas. En los campos y colonias los presos no estaban recluidos en espacios cerrados sino que trabajaban y cobraban el mismo sueldo que los demás trabajadores, sobre la base del principio de que los presos no podían resultar una carga para la sociedad. Trabajaban durante su jornada laboral (7 horas diarias) y luego debían recluirse en los recintos
    cerrados y custodiados. En la URSS no había cárceles como las que conocemos aquí, en las
    que impera la ociosidad: trabajar era una obligación para todos, y no un derecho. Imperaba
    el conocido principio general de que "quien no trabaja no come".
    En 1939 en los campos y colonias había un total de 2 millones de presos, de los que 454.000 eran contrarrevolucionarios. De ellos murieron 160.000 por causas diversas, especialmente epidemias, enfermedades contagiosas y falta de medicinas. Después de la guerra, en 1950, el número de contrarrevolucionarios presos subió a 578.000, pero el porcentaje de presos que en total purgaban sus condenas nunca pasó del 2'4% de la población adulta de aquella época.
    ¿Qué significan estas cifras? Hagamos comparaciones...
    En Estados Unidos hoy viven 252 millones de personas y hay 5'5 millones de presos en total, es decir, un 2'8% de la población adulta. Más que en la URSS de la época de Stalin. Y Estados
    Unidos ni padece un levantamiento armado de las proporciones de la guerra civil en la URSS, ni tampoco la amenaza exterior de ninguna potencia. Por el contrario, la URSS surge de una guerra mundial, padece una guerra civil, una invasión exterior de las grandes potencias, un sabotaje permanente de espías y contrarrevolucionarios y, finalmente, una nueva guerra mundial. A pesar de ello, el número total de presos era inferior al actual
    en Estados Unidos.
    En cuanto a las muertes en los campos y colonias de trabajo, los porcentajes van del 5'2% en 1934 al 0'3% en 1953, lo que hace un total aproximado de un millón de presos, la mitad de ellos en el periodo de 1934 a 1939, y siempre por causas involuntarias, como se demostró al difundirse tras la II Guerra Mundial el uso de antibióticos, que redujo notablemente el volumen de fallecimientos.
    En la URSS existió la pena de muerte, que se ejecutaba sólo en los casos más graves de
    levantamientos armados contra el socialismo. Dimitri Volkogonov, nombrado por Yeltsin jefe
    de los antiguos archivos soviéticos, ha calculado en 30.514 el número de fusilados entre 1936 y 1938 y, según cifras actuales del KGB, desde 1930 hasta 1953 habrían sido condenados a muerte 786.000 detenidos.
    Pero esta última cifra no parece convincente y puede referirse al total de ejecuciones entre delincuentes comunes y contrarrevolucionarios. Quizá pueda deberse también a que el KGB contabilizó todas las sentencias de muerte, incluso aquellas que luego no se ejecutaban y se conmutaban por otras. En todo caso, puede decirse que los fusilamientos en una de las fases más aguda de la lucha de clases en la URSS entre 1936 y 1939, la época llamada del "gran terror" entre los imperialistas, serían de unos 100.000. Por tanto, muy lejos de los millones de la propaganda con la que nos han bombardeado durante años.
    Pero hay detalles muy poco conocidos. Por ejemplo, hasta 1937 la pena máxima establecida
    por las leyes soviéticas era de 10 años, y el 82% de los condenados lo eran a penas inferiores a 5 años. Las penas dictadas por los tribunales populares eran algo superiores, pero en todo caso, sólo el 51% de los contrarrevolucionarios fueron condenados en 1936 a penas superiores a los 5 años. Cuando en 1937 se elevó el tope de las penas, sólo el 1% de los contrarrevolucionarios fueron condenados a penas superiores a los 10 años. Ni existía la condena a perpetuidad como en Estados Unidos, ni nadie cumplía condenas de más de 20 años, como en España.
    Los comentarios, una vez más, sobran.

    LOS CONVICTOS DEL GULAG

    Pero todas esas cifras expuestas no nos daría una imagen ni siquiera
    aproximada de la URSS en los años treinta y las durísimas condiciones en las que se desarrollaba la lucha de clases de los obreros y los campesinos pobres. Pese a la colectivización, los kulaks no desistieron en su empeño de doblegar a los campesinos pobres, asesinando a los militantes comunistas, a los funcionarios del Estado y a los
    cooperativistas, incendiando las cosechas, provocando plagas, matando a los
    animales de trabajo y provocando el hambre. El Partido Comunista y los campesinos pobres
    tuvieron que luchar en las condiciones más adversas porque los kulaks contaban con
    importantes apoyos exteriores y tenían experiencia de años en el control de todos los resortes del poder en el campo. Sin duda la represión debió ser dura y los kulaks más destacados por sus crímenes fueron justamente ejecutados o condenados a los campos de trabajo. No obstante, de los 10 millones de kulaks existentes antes de la colectivización sólo resultaron condenados 1'8 millones de ellos a diversas penas.
    Es seguro que cuando la lucha es tan encarnizada y de tan vastas proporciones, se produjeron errores, injusticias y venganzas particulares. Pero en su conjunto, la lucha fue acertada,
    permitió subsistir a la URSS y salvó aún muchas mas vidas de las que costó. Y sobre todo:
    esas vidas que se salvaron eran las de los obreros, los campesinos pobres, los cooperativistas y la población en general de todos los pueblos de la URSS.
    Además, la situación no se ceñía exclusivamente al campo. También en las fábricas y en el
    Ejército ocurría algo parecido. Numerosos cuadros y técnicos provenían de las filas de la
    burguesía, ya que eran cuadros cualificados de los que no se pudo prescindir inicialmente. La mayor de parte de ellos colaboraron lealmente con los obreros en los planes quinquenales,
    pero otros saboteaban la producción, retrasaban los suministros, destruían la maquinaria y
    boicoteaban las tareas, causando un extraordinario perjuicio a la producción, en unos
    momentos clave en que la amenaza exterior del imperialismo acechaba.
    La revolución, cabe concluir, no es un camino de rosas, desgraciadamente. Pero no será
    porque los revolucionarios estén sedientos de sangre. Es seguro que si los capitalistas
    renunciaran voluntariamente a sus privilegios, todo resultaría más fácil. La Historia
    demuestra que eso no ha sucedido nunca y que los que lo tienen todo no dudan en masacrar a
    los que no tienen nada para salvaguardar sus prebendas. Y luego encima nos vuelven la
    historia del revés.

    http://www.taringa.net/posts/info/2597453/El-Mito-del-Gulag----Stalin.html

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    Re: GULAGS : Mito y realidad.

    Mensaje por SS-18 el Vie Ago 06, 2010 1:02 pm

    Ya tenemos un hilo de gulaaaaaaaags


    ------------------------------

    SE BUSCAN TEMAS IGUALES O PARECIDOS y SOLO EN EL CASO de NO existir, se abre un hilo nuevo . El desorden es motivo de sanción.
    http://www.forocomunista.com/material-grafico-f31/avatares-del-foro-t949.htm

    Obligatorio leerse las reglas del foro
    http://www.forocomunista.com/comunicados-de-la-administracion-f19/reglamento-de-foro-comunista-t2214.htm

    jpclaro
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    Re: GULAGS : Mito y realidad.

    Mensaje por jpclaro el Lun Ago 30, 2010 9:07 pm

    Creo que este tema se merece un post-it. Porque los anticomunistas suelen sacar el tema de los gulags con las escandalosas cifras burguesas. A mí me ha ayudado mucho en un debate que he tenido.

      Fecha y hora actual: Sáb Feb 11, 2012 3:08 pm